
Carlos Alsina, Luis Rendueles y Manu Marlasca han puesto el foco en Territorio Negro sobre una de las unidades menos conocidas de la Policía Nacional: el grupo especializado en prevenir suicidios anunciados en redes sociales. Los periodistas han expli...
Loading summary
A
Territorio Negro en más de uno con Marlaska y Rendueles.
B
Territorio Negro con Luis Rendoles y Manu Marlaska. Buenos días, Luis.
C
Buenos días, Carlos.
B
Luis, enseguida escuchamos a Manu que estaba contando. Ahora a muchos oyentes les va a ocurrir lo mismo que a mí, que van a descubrir en vuestro Territorio negro que existe un grupo de la policía que está dedicado a evitar suicidios.
D
Se habla poco de suicidio, ¿No?
C
Sí, sigue siendo un poco tabú, pero los datos son muy duros. Cada año se suicidan unas 4.000 personas en España. Son casi 11 personas cada día y cada año. Y esto es lo que la policía está peleando cada vez más. Algunas personas anuncian en redes sociales la intención de matarse. Y ahí es donde entra este grupo de policías nacionales, al que Manu y yo hemos llamado la Brigada Anti Suicidios. Es una brigada que está formada por 16 policías y en la Unidad Central de Ciberdelincuencia investigan las alertas que llegan de personas que anuncian que van a matarse. Llevan o llevaban hasta la semana pasada 514 casos, muchos de ellos de menores de edad. En lo que va de año han tenido 90 intentos de suicidio, cinco cada semana. Y la cifra no deja de subir.
B
El de los intentos de suicidio debe ser una de las pocas situaciones en las que la policía interviene y que la policía investiga hasta el punto de tener una brigada dedicada a ello, como vamos a contar ahora, sin que haya en realidad un delito de por medio, porque el suicidio no es un delito.
C
No, no, no buscan a esa gente para detenerla. Claro, ni muchísimo menos, sino para evitar que se maten, digamos que para rescatarlos. La inspectora jefe Miriam, cuando hicimos esta pregunta, nos respondió con lógica aplastante. Nos dijo, una de las principales misiones de la policía es proteger la vida de los ciudadanos. Digamos que son la primera barrera. Y eso sí, hay que ser consciente también de que ese trabajo de rescatar termina cuando salvan esa vida. Porque ahí tendrían, y digo tendrían, que entrar otros profesionales sanitarios, de salud mental, de servicios sociales, de atención al menor, porque la gente de la Policía Nacional te dice que detrás de los anuncios de suicidio en redes sociales lo que hay es siempre, siempre sufrimiento. Y en ocasiones, y esto es muy curioso, ese sufrimiento viene provocado porque están sufriendo delitos por parte de otras personas. Están en situaciones límite y no ven otra salida que suicidarse para dejar de sufrir.
D
Por ejemplo, en casos de extorsiones sexuales, como habéis comentado aquí.
C
Eso es. Luego os cuento un caso reciente que va por ahí. También pasa a veces que quien anuncia que se va a suicidar no lo va a hacer solo. Amenaza con llevarse por delante a sus hijos pequeños, por ejemplo. Lo que antes se llamaba muy malamente llamado asesinato compasivo o suicidio ampliado.
B
Y tan malamente. Pero entonces, ¿Cómo empieza esto? Lo habitual, que es que alguien anuncia, ¿Que te digo yo en TikTok o en Instagram, que ha decidido matarse?
C
Eso es. Los algoritmos de esas plataformas tienen una serie de palabras clave que hacen saltar las alarmas. Hay veces que los mensajes son muy claros. Por ejemplo, este que escribió una chica que luego fue rescatada y sobrevivió. Ella escribió en TikTok me siento desbordada de sufrimiento. Tengo unas ganas indescriptibles de suicidarme. Cuando alguien escribe eso, o deja un vídeo contando eso, o cuelga unas fotos en las que se ve incluso el arma que piensa usar para matarse, saltan las alarmas y se pone en marcha esa cadena que implica Interpol. Y si la procedencia de ese vídeo se supone que es española, pues a la Policía Nacional.
D
Pero imagino que será muy difícil localizar a esas personas que se esconden tras un nick. ¿Cómo lo hacen?
C
Nunca es sencillo. Casi nunca. Es un trabajo contrarreloj. Claro, hay prisa. Lo que hacen es bucear en redes sociales para ponerle nombre a esa persona que ha anunciado su intención de matarse. Tratan de localizar en qué ciudad está, dónde vive, buscan amigos en redes. Cualquier pista es buena. Por ejemplo, si en otras redes sociales esa persona ha dejado la crítica de un restaurante al que ha ido. En uno de los casos que han resuelto, por ejemplo, aparecía sin cara el uniforme de un instituto de una chica menor de edad. Los policías tienen que tirar de imaginación, porque en redes muchas veces la gente no es quien dice ser ni vive donde dice vivir. Uno de los casos que nos contaron sirve para ver esa dificultad. Una niña anunciaba en TikTok que se iba a suicidar. Colgó un vídeo. No se le veía la cara, pero sí la camiseta de un equipo de voleibol. Tirando de ese equipo de voleibol la encontraron, pero no era una chica. Había transicionado y era un chico. Tenía nombre de chico. Por eso tardaron un poco más, pero llegaron a tiempo de evitar que se mataran.
B
En este otro caso que tú contabas antes, adultos que anuncian que se van a suicidar, pero que también van a matar a su mujer o a sus
C
hijos, casi siempre a los hijos.
D
Sí.
C
Uno de los casos resueltos del grupo antisuicio de la policía fue una mujer que publicó un vídeo en TikTok anunciando que iba a quitarse la vida inhalando un gas, pero que antes iba a arrastrar con ella a su hijo pequeño. En el vídeo no había ciudad, no había nombres, no había fotos del niño. Los agentes consiguen localizar a esa mujer que vivía en una isla española, mandan una patrulla que literalmente tira la puerta de la casa abajo y cuando entran, la mujer y el hijo estaban en el suelo, inconscientes, pero todavía respirando. Los llevan al hospital y allí pueden salvarles la vida. Hay una casuística muy variada, mencionaba Begoña, las extorsiones, extorsiones sexuales. Otro caso, una chica menor de edad anuncia en TikTok que va a suicidarse. Los policías la buscan, rastrean las redes, la localizan y descubren que esa chica estaba viviendo un infierno absoluto porque había contactado con el que ella pensaba por redes sociales, que era un chico también menor. Realmente era un rijoso, un adulto, un depredador sexual. Le había pedido fotos más o menos eróticas y la estaba chantajeando. Ella no encontraba otra salida que suicidarse y por eso lo escribió en redes sociales. El tipo fue detenido, era un tipo que vivía en Madrid, casi sin salir de casa, y había hecho lo mismo, que sepamos, con otras cuatro chicas. Era un depredador sexual que buscaba menores, las engañaba dándoles dinero por fotos, primero en bikini y luego poco a poco las iba extorsionando. Ahora está en prisión.
B
¿Todos los anuncios estos que circulan por redes sociales, anuncios de suicidio, quiero decir, todos son ciertos o hay también personas que se atreven a frivolizar con una cuestión como esta?
C
Nos han dicho en la brigada anti suicidios que el 80% son casos reales y serios. No hay muchas bromas en este asunto. Pero sí que hay otro tema muy delicado. En determinadas zonas oscuras de las redes sociales, si anuncias que te vas a matar, que estás sufriendo mucho y te vas a suicidar, te conviertes en popular, te da seguidores, te da likes, hay gente que te apoya, incluso que te anima a suicidarte. Eso sí, es un delito. Eso sí, es la inducción al suicidio. Y luego se dan casos también de distorsiones que generan falsas alarmas y hacen trabajar de más a los policías.
A
Son muy buenas, por cierto. Perdón por lo tardío de mi corporación. Son distorsiones del algoritmo. Hay plataformas como TikTok o plataformas como Instagram que tienen palabras clave asociadas que hacen que el algoritmo salte automáticamente. Y como la máquina no piensa, no entiende la ironía, no entiende las hipérboles y genera esas falsas alarmas. Por ejemplo, un caso. Una chica colgó un vídeo diciendo que iba a colgarse de la barra. El algoritmo avisó, se puso en marcha la cadena y los policías la localizaron rápidamente. Pero claro, era una chica que iba al gimnasio a hacer dominadas. A colgarse de una barra, a hacer dominadas. A veces sucede con algunos mensajes en los que se emplean expresiones como me quiero morir, no puedo más. Y son quejas de usuarios que igual lo que se quejan es del calor, por ejemplo.
D
Qué cosas. Habría que afinar un poquito el algoritmo o españolizarlo un poco, no sé, pero
B
más vale que sobre que no que falte. Si es así, está claro, siempre que se pueda dar abasto con todas las alarmas que surjan. Habéis contado al principio que estos policías, contaba Luis, policías antisuicidio, digamos, han evitado más de 500 muertes. También habrá habido casos, supongo, en los que no habrán podido llegar a tiempo.
C
Desgraciadamente sí. Ha habido dos casos hasta ahora en los que no han llegado. En una ocasión era un joven con problemas con las drogas, avisó que iba a suicidarse. Cruzó España desde Valencia a Galicia con el dinero que le había dejado un amigo. Los agentes le fueron siguiendo los pasos, llegaron hasta varios hostales de Galicia, pero se quedaron a un paso. Llegaron al penúltimo hostal donde estuvo antes de quitarse la vida.
A
Y el otro caso era absolutamente imposible de haber evitado nada. El hombre que finalmente se quitó la vida había programado su anuncio de muerte en una red social, en Facebook, para que se publicara después de que él se hubiese quitado la vida. Lo hizo así para que otra persona se sintiera culpable de su muerte. Y esta vez, evidentemente, era absolutamente imposible que los policías hubiesen llegado a tiempo.
B
Bueno, Rendueles y Marlaska. Marlaska, por tú. Es el autor de una novela. Lo hemos contado aquí una novela hasta que te quedes.
A
Marlaska le dé una disculpa.
C
Marlaska no le da la vida. Igual estaba escribiendo la tercera novela.
A
No, no, no.
B
Marlaska estaba escribiendo y se ha despistado.
A
En fin, que sí, que hasta que te quedes, que la tiene la gente en la librería. Ya que pronto llega la feria del libro, que firmaremos y que Alsina va a decir en qué caseta.
B
Adiós. En cuatro minutos contamos las noticias del mediodía.
E
Save on Family Essentials this week at Safeway in Albertsons. Fresh cut, cantaloupe, watermelon, pineapple or melon medley bowls. Twenty four ounces are five dollars each and wild caught lobster tails are four dollars ninety nine cents each limit eight member price plus selected sizes and varieties of Doritos, Lays, Cheetos, Sun chips and kettle cooked chips are one dollar ninety nine cents each limit for member price. Hurry. In these deals won't last visit safewayeralbertsons dot com for more deals and ways to save.
Podcast: Más de uno
Host: Onda Cero (Carlos Alsina)
Guests: Luis Rendueles, Manu Marlaska, Begoña
Date: May 11, 2026
Episode Theme: La labor de una brigada especial de la Policía Nacional dedicada a prevenir y actuar frente a suicidios, en particular aquellos anunciados en redes sociales.
En este episodio de "Territorio Negro", se explora el delicado y muchas veces tabú tema del suicidio y el sorprendente papel que cumplen ciertos cuerpos policiales en España para salvar vidas, centrándose en una brigada especial anti-suicidios que actúa, sobre todo, ante alertas provenientes de redes sociales. Los periodistas y colaboradores Luis Rendueles y Manu Marlaska, junto a Carlos Alsina, desglosan el funcionamiento, los retos y ejemplos concretos de la acción de este grupo, además de reflexionar sobre la magnitud del problema y los vacíos en la atención posterior.
[00:46]
[00:50]
“La inspectora jefe Miriam... nos dijo, una de las principales misiones de la policía es proteger la vida de los ciudadanos.” – Luis Rendueles [01:43]
[01:43–02:13]
“...detrás de los anuncios de suicidio en redes sociales lo que hay es siempre, siempre sufrimiento.” – Luis Rendueles [01:59]
[03:00–05:44]
[05:44–07:09]
“No hay muchas bromas en este asunto.” – Luis Rendueles [05:56]
[07:16–07:54]
El episodio ilustra cómo, más allá de investigar delitos, la policía nacional combate activamente el mayor drama de salud pública silenciado: el suicidio. Destaca la humanidad en el oficio policial, la urgencia en la reacción, la complejidad técnica ante la opacidad de los perfiles digitales, y la importancia de no dejar la atención solo en el rescate sino en el acompañamiento posterior, reto aún pendiente para la sociedad y el Estado.
Tono: El episodio oscila entre la gravedad, la admiración por el trabajo policial y algunos toques de reflexiva ligereza, mientras se insiste en la seriedad y el dolor detrás de cada alerta.
Esto permite a quienes no escucharon el episodio entender la relevancia humana, tecnológica y social del trabajo de esta brigada y las complejidades detrás de cada caso.