Carlos Alsina (2:48)
Aquí es donde en los Goya ya le estarían poniendo la música para que dejara de jurar tanto olvidó. Dedicar, por cierto, su presidencia del sí Rodríguez a quien la ha hecho posible, que es Donald Trump. Dice La Razón que Trump ha descolocado a sus aliados en el resto del mundo, que Marine Le Pen fue la primera en criticar el atentado contra la soberanía nacional venezolana, que Orban también ha sido crítico y que Millet, el argentino, hizo el ridículo al celebrar el sábado la llegada de la libertad horas antes de que Donald Trump confirmara Delcy como regente de la República venezolana. Dedica una editorial este periódico a celebrar a Feijóo por su impecable posición, dice, frente a Donald Trump. Se entiende que el periódico como tal, o sea La Razón, también está frente a Donald Trump, aunque solo sea por haber despreciado a Corina Machado como relevo de Nicolás Maduro. Corina, por cierto, que ha vuelto a bañar en jabón esta madrugada a Donald Trump y que se ha puesto de nuevo a sus órdenes. No hay mayor emperador que aquel del que todos anhelan ser sú forina, Delcy. Y Trump, que está madrugada ha dicho en una entrevista en la NBC que elecciones en Venezuela, que no está en sus planes ni lo ve necesario, que ya está él para mandar, aunque sea a distancia. Hoy son varios los periódicos que ponen el foco en Groenlandia y en la preocupación europea por Dinamarca. El que más lo hace es La Vanguardia, que le dedica su portada a este asunto. Dice que hay escalofríos, alarma ante la nueva andanada de Trump en la OTAN, donde sigue estando Groenlandia, es miembro de la OTAN y se ve amenazada ahora por otro de los países miembros o de los gobiernos que son socios de la OTAN, generando una situación bastante inusual y bastante inquietante. Opina Cuartango en ABC que estamos ante el enésimo aviso para Europa de que al otro lado del Atlántico hay un personaje sin escrúpulos que quiere demoler los principios del humanismo cristiano que sustentan nuestra identidad. Y se pregunta Rosa Belmonte en el ABC si acaso Pablo Iglesias se ha hecho mexicano porque dijo que Estados Unidos ha dejado claro que a ellos la democracia en Venezuela les vale madre. Es una expresión mexicana. Añado que para Iglesias y para Monedero democracia es lo que había y lo que sigue habiendo en Venezuela. Democracia para ellos es Maduro y es de Elsi Rodríguez Varela en El Confidencial confiesa que no sabe cómo se habría sentido si Nixon en el año 69 hubiera enviado a Madrid una bandada de helicópteros para raptar a Franco, llevárselo secuestrado a Nueva York y dejar aquí gobernando a Carrero Blanco, por ejemplo. Claro, en esta película de ahora, que estamos acostumbrados a esto de quiénes son los buenos, quiénes son los malos, pero que en esta película de ahora todos son Trump, Maduro, Delcy y que en España opinamos sobre si sale beneficiado de todo esto Sánchez o Feijóo o Zapatero, cuando la triste realidad, dice Barril, es que a nadie en el mundo le importa un comino lo que Sánchez o Feijóo o Zapatero puedan opinar sobre este asunto. Informa el diario El País de que Pedro Sánchez viaja a París molesto con sus colegas europeos por su tibieza hacia Donald Trump porque se movió mucho el presidente, dice la crónica, se movió mucho durante el fin de semana intentando lograr un frente de rechazo europeo a Donald Trump y se quedó solo en el intento. Bien es verdad, añado yo, que el propio Sánchez elude llamar a Donald Trump por su nombre en los tweets que viene publicando y en los comunicados que viene secundando. Y que tampoco fue citado expresamente el Gobierno de los Estados Unidos en la intervención crítica del embajador Héctor Gómez, embajador español ante las Naciones Unidas, que criticó la intervención pero sin decir a quién estaba criticando expresamente. Dice el Independiente que Pedro Sánchez aprovecha Venezuela para movilizar y para cohesionar a la izquierda como hizo ya en Gaza y con el gasto militar. Significa Quiere decir que intenta movilizar porque ya ha enarbolado tantas banderas el presidente. No olvidemos tampoco la del Fiscal General y el Tribunal Supremo, que en seis meses hemos perdido ya la cuenta de las causas que iban a devolverle a Sánchez la iniciativa. Y luego ahí están los resultados electorales en Extremadura. El español destaca hoy que al menos. Lo que sí ha pedido explícitamente ya el Gobierno de España es la liberación de los presos políticos en Venezuela, que los hay mil o dos mil, según la fuente, y que los ha habido siempre con este régimen al que oficialmente nuestro ejecutivo sigue sin calificar de régimen dictatorial. Ahora el nuevo eufemismo es el régimen de Maduro. A este diario, al español, lo que le indigna es que Pedro Sánchez se haya borrado hoy de la Pascua militar para irse a la reunión de gobiernos sobre Ucrania en París. Dice la la justificación para esta espantada es absurda porque en realidad España y Sánchez carece de papel alguno en las negociaciones sobre Ucrania. Es el primer presidente en 50 años que se ausenta de este acto. No estará porque no quiere compartir una sala con el rey de España. Y añade esta frase a la crónica Margarita Robles llevará las flores al acto de la Pascua militar la ministra de Defensa. ¿Y qué más? ¿Que informan los diarios hoy de la muerte de Eva Schloss, una ciudadana austríaca residente en Londres? Su apellido original era Gehringer y su religión era la judía. El día que Alemania se anexionó a Austria en 1938, ella, que era una niña, fue a casa de una amiga católica y su madre le cerró la puerta en las narices y le dijo que no volviera por allí nunca más porque era judía. Dice que nunca olvidó, dijo esta mujer, que nunca olvidó, la mirada de odio de aquella señora. Tampoco olvidó el tiempo que estuvo escondida en un bloque de apartamentos de Ámsterdam y tampoco olvidó a la niña que conoció en aquel bloque de apartamentos que respondía al nombre de Ana Frank. Años después, y habiendo sobrevivido a Auschwitz la madre de Ana Frank, la niña ya había muerto, se casó con el padre de esta Eva Slös. Por eso en los obituarios hoy presentan a esta mujer fallecida ayer como la hermanastra de Ana Frank.