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Carlos Alsina (0:06)
Aquí estamos estrenando la mañana del 7 de abril. Bueno, aquí estamos, llevamos desde las 6 de la mañana. Y aquí estaremos hasta las 12 y 20 en todas las emisoras de Onda Cero. Porque a las 12 y 20 minutos es cuando empieza la programación local y regional. Y a esta hora lo que repasamos son cada día los vistazos, los periódicos de un vistazo. Los periódicos un vistazo. Y hoy también la Luna de un vistazo. Porque hoy se rinden las primeras páginas al reportaje gráfico que han hecho los astronautas de la Orión, de la cara oculta de la Luna. Han orbitado la Luna lo bastante lejos como para que en el objetivo de la cámara cupiera la Luna entera. Y esta es la foto que aparece en casi todas las portadas, apunta hoy Martínez Ron en eldiario. Es que el lado oculto de la Luna ya fue fotografiado, atención, por una sonda rusa, bueno, soviética en aquel momento, en el año 1959, o sea, 10 años antes del Apolo 11, ya teníamos foto de la cara oculta de la Luna. Y 67 años antes de hoy, el hito, pues igual no es tan hito. Donald Trump tuvo un momento fan esta madrugada, por una vez, y sin que sirva del precedente, no fan de sí mismo, que es lo que suele tener Trump siempre, sino fan de los cuatro astronautas a los que les ha pedido un autógrafo. En el Despacho Oval, en la Casa Blanca. Que les pedirá un autógrafo, que es algo que él no suele hacer, pero que ellos sí lo merece. Para Trump, la medida de la proeza de alguien es que él le pida un autógrafo. De los once minutos de conversación entre la Casa Blanca y la nave Orión esta madrugada, ocho de ellos habló Donald Trump. Pero tuvo el gesto de preguntarle al comandante Weizman, que parecía el más feliz de hecho de hablar con su presidente, si quería decir algo. Y dijo el comandante que están muy orgullosos de haber convertido Estados Unidos y la Tierra en una especie de dos planetas o algo así. Puede estar tranquilo Armstrong, que en hacer frases para la historia, de momento no hay quien lo eclipse. Por ahora, al menos. Sale más en los diarios hoy la cara oculta de la Luna que la cara de Pedro Sánchez con su camiseta del 22. Este homenaje involuntario que hizo el presidente al dúo sacapuntas, por si acaso nosotros
Pilar Velasco (2:24)
nos vamos cantándole 22,
Carlos Alsina (2:30)
es de generación X. Esto dice Marta el 22. 22. 22. Solo la vanguardia abre su edición con los nuevos empleados con el dato de la afiliación a la Seguridad Social que desestacionalizado da 22 millones de ocupados en nuestro país. Y sale menos la cara de Pedro Sánchez hoy que las caras de Ábalos, de Coldo y de Aldama. Porque empieza el juicio de las mascarillas hoy con presencia en el reparto de secundarios de Ábalos hijo y de Jessica, que son los primeros testigos que están. Ábalos hijo y Jessica vienen a ser como la familia ministerial en sentido amplio. Son los primeros que declaran en este jornada de hoy. Coldo es la portada de la ABC que informa de que en la cárcel anda diciendo Coldo a personas de su confianza, confianza carcelaria, entiendo que tiene un tubo de material que aportar al juicio, una cantidad enorme de material. Hay dos frases que entre comillas la crónica y que atribuye a Coldo. Una que vais a flipar con las pruebas que presentaré y otra que todo va a explotar por los aires. No aclara pruebas de qué ni qué es lo que va a explotar, pero sí dice la crónica que a Coldo le han puesto un mote en prisión que le llaman Cacorro, que viene a ser el caco que se mueve bien y que tiene habilidades sociales, tiene don de gentes. En la cárcel Cacorro es Coldo. Para que no nos perdamos El Mundo dice que se juzga en el Tribunal Supremo, la era Ávalos y que el tribunal lo integran siete magistrados y está ideológicamente equilibrado porque hay tres conservadores, tres progresistas y un presidente moderado. Moderado viene a ser como equidistante moderadito. En el español lo que cuentan es que Jessica será hoy testigo de cargo contra José Luis Ábalos cinco años después de su último encuentro. Testigo de cargo, ojo con las testigos de cargo, que ya se sabe cómo acabó lo de Marlene Dietrich. Se sabe pero no se debe contar. Entonces se destripa la película sobre el otro juicio de la semana que es la Kitchen. Escribe Carmen Morodo y en La Razón que la gran incógnita de la Kitchen es quien ordenó el espionaje a Bárcenas. La X dice que nunca se sienta en el banquillo. No señala a Rajoy, sino a la pugna interna que había en aquel momento entre Cospedal y Soraya Sáenz de Santamaría, con cuyas imágenes de hecho se ilustra esta crónica en la que se añade que nada puede entenderse sin meter en la ecuación a Félix Arn Roldán, que dirigía el Centro Nacional de Inteligencia. Requejo escribe en El Confidencial que El juicio de la Kitchen es como la película de Amenábar, no el cautivo, sino Los otros, porque todos sus protagonistas ya pasaron a mejor vida política y que Villarejo regala canutazos a la prensa como una figura pop de la corrupción a la que nadie hace mucho caso, mientras que Fernández Díaz estuvo todo el tiempo solo ayer, sin interés en juntarse con sus subordinados y sin que a éstos ese vacío les afectara. Villarejo, por cierto, yo he sido como
