
En Más de uno, el divulgador histórico Javier Traité desmonta algunos de los bulos más extendidos sobre el origen del Carnaval y su supuesta relación directa con las fiestas romanas, en una conversación con Carlos Alsina.Traité explica que celeb...
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A
Los miércoles siempre cerramos este programa Desaprendiendo bulos, que para eso es para lo que viene aquí Javier Traité cada semana, para desmentir los mitos y las tontas sobre la historia que corren por las redes sociales. Buenos días, Traité, ¿Cómo estás?
B
Hola, buenas a los dos. Pues muy bien, hoy vengo carnavalero, vengo disfrazado, que es una de mis misiones anuales, hablar siempre sobre esta fiesta y reflexionar sobre las tradiciones y la supersión, o lo que tenemos entendido. Ayer fue martes de carnaval, cosa Proteosis Tenerife. Este pasado fin de semana ya tuvimos rúas y desfiles por toda España. Y bueno, pues la gente que curiosea cosas de historia suele encontrarse con infos dispersas en las redes que dicen cosas como que carnaval en realidad viene de antiguas fiestas romanas que la Iglesia cristianizó, etc. De hecho, si le preguntas a Google es incluso peor, porque lo primero que te sale es la respuesta de Aleyá, yo lo hice. Y bueno, el 90% de las veces siempre es erróneo. En este caso, a mí me ha dicho que sí, que el carnaval viene de los romanos. Y ojo, además, que es sincretismo cristiano a partir de las Saturnales y las Bacanales. Ojo, cuidado.
C
Pero el tono me parece a mí que no estás muy de acuerdo con.
A
La Se está viendo que no va.
B
A ser que no, porque es una respuesta absurdísima, amigos. Es que claro, para empezar, las fiestas romanas que dice Leia no coinciden en nada con el carnaval. Las Saturnales son de diciembre, o sea que si las quiere ligar a algo tendrías que intentarlo con la Navidad, no con el carnaval. Y las Bacanales eran ritos religiosos iniciáticos que se realizaban en la más estricta intimidad, en secreto, que es básicamente lo contrario de un carnaval, o sea que nada, todo mal.
A
Pero realmente no hay ningún antecedente romano a una festividad como esta en febrero.
B
Sí que la hay, en efecto, serían las Lupercales, que eran entre el 14 y el 15 de febrero. Pero aquello ni siquiera le ha parecido un carnaval. Era una fiesta para conmemorar un momento mítico en que el fauno Luperco tomó la forma de la loba Luperca para amamantar a Rómulo y a Remo, los fundadores de Roma. Era un rito de fertilidad. Metían unos adolescentes en una cueva a hacer como que eran lobos y luego salían al día siguiente en procesión en bolas y con las chavalas que se encontraban por el camino, las azotaban con unas tiras de cuero. Ya veis que esto de carnaval tiene en común las fechas y ya está. Es verdad, se dice es que hubo un papa, Gelasio I, que estaba en contra, lo convirtió en un carnaval. Que cristiano. Mentira. Es verdad que era un papa y claro, no le parecía bien que la gente fuera por ahí con la chorra, fuera azotando muchachas, creyendo en dioses, lobunos, incluso siendo cristianos. Ahora bien, no hay constancia documental de que prohibiera nada de forma oficial, ni de que quisiera sustituirlo por nada, salvo quizá un intento de procesión de Candelaria. Y además hablamos de Roma, ciudad solamente. Ya me dirás qué tiene que ver esto con el resto del mundo. Y luego lo que digo siempre, el Papa puede decir lo que quiera y luego el resto de la gente puede no hacerle ni caso, que era lo más habitual, sobre todo en estos sitios.
A
Sabemos de dónde no viene el carnaval. ¿Y ahora de dónde viene, Javier? Carnaval.
B
Vamos a ver. Bueno, lo cierto es muy difícil encontrar referencias a algo parecido a un carnaval antes del siglo XIII. Sí que es verdad que antes vamos encontrando destellos en algunos libros penitenciales, confesionarios, párrocos que quieren castigar a los que participan en celebraciones paganas que implican vestirse de animal, etc. Pero no hay nada a gran escala, es una cosa más bien antropológica. Febrero es el momento en que vemos el final del invierno. El día se alarga, amanece más pronto, anochece más tarde vuelve la vida. Entonces claro, nosotros tenemos calefactorio, luz eléctrica y bueno, ya nos afecta, pero nos importa algo menos. Pero es que entonces sobrevivir al invierno era para estar agradecido. Hemos vivido un año más. Entonces pensemos esto en clave medieval. ¿Qué día es hoy? Hoy es miércoles de ceniza. Es ese día diseñado por la Iglesia para recordarte que vas a morir. Es una bajona absoluta. ¿Por qué? Para prepararte para la Cuaresma, para esa preparación, ese periodo de 40 días hasta la Semana Santa, el momento más doliente en la cultura cristiana. Entonces tenemos ayuno y abstinencia. No se come carne, no se mantiene en relaciones sexuales, todo es parque. Edad.
C
Eso es lo que cumplieran, claro, exacto.
B
Eso es lo que cumplieran. Lo del sexo, yo estoy seguro que muchos se lo saltaban. ¿Luego te confiesas y qué te van a hacer? Te van a poner el castigo a pan y agu. Bueno, si estás en Cuaresma no hay mucho más para comer. Y es que esa es la otra movida del Carnaval. Cuando se crea es el momento de liquidar lo que quedaba en la despensa, la manteca, la carne, todo lo que habías guardado para el invierno está a puntito de caducar, de ponerse rancio o directamente estropearse. Comienza el nuevo ciclo alimentario, con lo cual la gente del medievo seguía ese impulso de celebrar el alargar el día poniéndose como hasta las trancas de comida, bebida y de paso montando juergas. Nada les gusta más en la Edad Media que aprovechar las fiestas para montar desfiles con carrozas, disfrazarse de cosas y también reírse de locura los nobles, que es la idea de esta fiesta en tú mejoro vas todo el año y no lo puedo evitar, pero al menos esta noche me río en tu cara. Entonces el Carnaval es eso, y además lo dice su propio nombre, no viene de ningún carrus navalis ni demás paranoias de toda esa gente que está obsesionada con remontarlo todo a la Roma clásica. La etimología del carnaval es evidente, es carne walle, es decir adiós a la carne, o también puede venir de carne lebare, que es quitar la carne, pero es que esto en catalán todavía se ve mejor, porque nosotros le llamamos carnas toltas, que es similar a lo como se decía en castellano antiguo que era el carnes tollendas, que esto viene del latín carne, que de nuevo significa quitar la carne. Es decir que sin negar que pueda existir un trasfondo antropológico que lo pueda conectar con antiguas festividades de toda Europa, no sólo de Roma, sino de la Santa Histeria griegas que eran para Dionisos y también era una juerga por la calle con gente disfrazada y borracha y también venían a ser entre enero y febrero. Que de esos antecedentes de fiestas germánicas, aunque sí que es cierto que puede haber un hilo antropológico que una todo eso, lo cierto es que el Carnaval como lo conocemos nace dentro de la cultura cristiana como fiestaca precuaresma y es además, pensadlo, cultura católica. Nadie habla del famoso carnaval de Londres, ni de los carnavales de Oslo, ni de las célebres máscaradas de Leverkusen. Esa gente no lo hace. Los carnavales están, salvo excepciones, en países mediterráneos, véase España, véase Italia con Venecia, o de cultura latina y católica, por ejemplo en América latina con Brasil, con lo que sería el gran ejemplo del carnaval. Lo tenemos ubicado.
A
Tuvimos aquí, hablando aquí del carnaval de Tolosa, por ejemplo, ¿No? Carnaval de Tolosa, Muy divertido, muy divertido, con gran ingenio y sentido del humor.
B
Pero volvemos a lo mismo, estamos dentro de ese barco que es donde debemos entender el carnaval, o sea que nada, cuando veas que os dicen ahí no, no, los romanos hacían nada. Olvídate de los romanos, hace dos mil años que estaba esa gente. Ya no tiene absolutamente nada que ver.
A
Ya, pero siendo eso así, en todo caso, te has disfrazado de romano Este año otra vez me he disfrazado de escocés.
B
Cómo mola. Con la falda. Sí, sí, sí, sí, sí, con la falda. La cara azul es un clásico para mí. Mi hija sufre, pero yo no fallo.
A
Ah, que todos los años te disfrazas de escocés.
B
Cuando me disfrazo, lo primero que hago es coger la falda y ponérmelo, que es lo que más me gusta a mí, ponerme un kil.
C
Escuchar a un escocés. Te diría que no te estás disfrazando.
B
Diría que es apropiación cultural. Y yo diría sí, es verdad, lo siento, pero es que me encanta.
A
Bueno, estás encarnando a un escocés. Encarnando a un escocés es un homenaje. Sí, lo que pasa es que si a tu hija no le gusta, igual deberías ir pensando en otro disfraz.
B
Ya, pero entonces me tengo que ir de artista de K pop, no sé qué es peor.
C
Claro.
A
Javier, tráete. Que tengas un buen miércoles y hasta la semana que viene.
B
Hasta la semana que viene. Pásalo bien.
A
Nuestros oyentes, que disfruten también del miércoles de ceniza.
B
Que disfrute.
A
Y mañana nos encontramos de nuevo. Sí, ya me voy. A las seis en punto de la mañana cinco en Canarias comenzará este programa otra vez, pero ya con los contenidos de mañana. El mismo equipo, son distintas colaboradores, son los que toquen mañana. El ingeniero siempre es el mismo. Ingeniero montes, desde las 6 a.m. levantando la persiana con Ondarreta y con el resto de la banda. Ya me voy, ya me voy. Está subiendo la música para decirme que me calle. Ya me callo. Ahora empieza en todas las emisoras de Onda Cero la programación local y regional. ¿Por qué? Pues porque son las 8, las 12 y 21 horas.
Host: Carlos Alsina (A)
Guest: Javier Traité (B)
Date: February 18, 2026
This episode of "Más de uno" dives into the origins of Carnaval, debunking widespread historical myths circulating on social media. Regular guest Javier Traité joins Carlos Alsina to clarify truths and misconceptions about this beloved festival, discussing how much (or how little) it really owes to ancient Rome and how it became an integral pre-Lenten tradition within Christian culture.
This episode humorously but meticulously dismantles the popular myth of Carnaval’s direct Roman origin. Javier Traité shows that, while ancient festivals may share some anthropological threads, Carnaval is essentially a Catholic, pre-Lenten blow-out rooted in medieval European tradition. The episode stands out for its playful tone, memorable analogies (“nobody talks about the famous Carnaval of Leverkusen”), and grounding of history in both fact and festivity.