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¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos ya en el martes 30 de junio del año 26, último día de mes. Esto es más de una es la radio. Y les cuento una historia que es muy corta, ya verán. Bueno, en realidad estoy por contarles la misma historia que les conté ya ayer, porque sigue valiendo la autoficción. La autoficción. Hoy, en homenaje a un autor que debuta en el mundo de la novela con 57 años. Talludito, dice. Sí, bueno, pero extraordinariamente tierno en la evocación que hace de sus años pasados. Hoy en Autoficciones de nuestro tiempo, presentamos a Santos Cerdán León, autor de la obra autoexculpatoria La caída, que se ha editado él mismo, que en teoría también ha escrito él mismo y que debería igual haber titulado con mayor propiedad Cuando tú me llamabas, Santi o Cartas desde mi celda a P S. Porque el libro tiene a Pedro Sánchez como destinatario o lector preferente, creo yo. A ti, Pedro, que le dejaste caer. A ti, Pedro, que le diste crédito a un informe de la UCO en lugar de creer en la acreditada bondad de Santi. A ti, Pedro, líder ingrato, que no le diste el margen de confianza que si has dado a Zapatero, a tu hermano y a tu mujer. A ti, Pedro, que tanta persecución política ves en los casos que afectan a tu familia y eres incapaz de ver que Santi es un perseguido, la víctima de un montaje infumable, mártir de los pactos de gobierno que te llevaron y te mantuvieron a ti en el Palacio de la ¿Cómo puedes estar tan ciego, Pedro, que Santi ha caído, pero no por ser Binábar, o por su socio, el constructor, o por sus presuntas mordidas, o sus amaños con la SEPI, o sus pagos bajo cuerda? Aley, Santi ha caído por hacerte presidente a ti y por retratarse en Bruselas junto a Carlas Puigdemont. Ay, Pedro. Pedro, ¿Cómo es posible que no lo veas si lleva un año? Cerdán, con esta prédica, varias fuerzas políticas
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me ten cuidado, hay un día, un antes y un después después de esa foto. Tendría cuidado con lo que me podría pasar de la foto que estoy sentado con el Sr. Puigdemont.
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Por haberse ido a ver a Puigdemont y haberle conseguido sacar un pacto de investidura, está Santi. Bueno, Santi es como Sánchez llamaba a Santos Tardán. Lo cuenta Santos Tardán en este libro como prueba de la estrecha confianza que se tenía. Me llamaba Santi porque dice que cuando empezó a muñirse la moción de censura del año 18 y alguien tenía que liar al PNV para que se apuntara la moción, Pedro dijo a los suyos con el PNV solo habla Santi y Santi sólo me reporta a mí. Esta frase hoy es como una losa. ¿Santi, o sea, Santos, sólo me reporta a mí, o sea, al presidente, le reportaba solo lo del PNV o le ha reportado todo lo demás en estos años de estrecha relación? Bueno, he aquí otro ex que se atribuye la paternidad de la moción de censura. ¿Cuántos padres no habrá tenido la criatura? Que si Ábalos era el que hizo la moción de censura, que si no, que si fue Pablo Iglesias, que si fue cosa de Iván Redondo. Entre todos la urdieron y ella sola prosperó. Qué maravilla. Santos Cerdán negoció con el PNV, con las mismas llegó a Bildu, aprovechando que Ancho era del pueblo de Otegui, él también negoció lo de Bildu. Y en 2023, perdidas las elecciones y encomendándose el PSOE a Junts per Catalunya, a quién envió Sánchez con su mochilita a Bruselas para firmarle a Puigdemont la amnistía, pues a Santos tardán a reescribir el procés. Y oye, ambas cosas, la amnistía y la reescritura del procés, las hizo con gran diligencia Santo Cerdán y con verdadera satisfacción, porque leyendo su relato se confirma que a la amnistía se llegó por un puro cálculo, o sea, ni pacificación de Cataluña ni gaitas, pero que él siempre pensó que Puigdemont y los otros cabecillas del procés eran unos perseguidos políticos como él ahora, porque este libro de ahora es un calco, con menos talento y abusando del puntito, aparte de los libros autoexculpatorios de los cabecillas del procés, todos se presentaron como víctimas de la persecución. Aquí todo el mundo se cree mandela. Que sepas, Pedro, que Santi en su libro sale hoy a la venta, tiene ciento y pico páginas, es cortito el libro. Santi en su libro rebate la tesis de que lo apartasteis de Ferraz por su corrupción presunta. Dice que fue él quien se abrió, que el día que se conoció el informe de la UCO, 12 de junio del año pasado, se fue del Congreso de los Diputados a Ferraz, habló con su equipo y decidió dimitir aun sabiéndose inocente. Nadie me pidió la dimisión, lo decidí yo. Y cuando Sánchez luego le convoca en la Moncloa y él se va para allá, él va con la decisión tomada y para comunicárselo al presidente. Es un relato enternecedor porque acuérdese que la noche anterior a todo aquello el PSOE había difundido un comunicado en el que defendía a Santos Serdán y proclamaba su inocencia. Menos de 24 horas después, su jefe Sánchez estaba en Ferraz pidiendo perdón a la sociedad por haber confiado en Santi.
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Hasta esta misma mañana yo estaba convencido de la integridad de Santos Cerdán.
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No debimos confiar en él cuando tú me llamabas Santi. Se duele el autor, o sea Cerdán, de que el PSOE le dejara sin abogado, de que no le cubriera el seguro de responsabilidad civil. Dice esto sí que no lo entiendo yo todo lo que hacía era para el partido. Se duele de no haber sabido anticiparse a la crisis y de no haber salido a defender su reputación. Porque esta es la parte más tierna del libro, toda la segunda parte. Cuando el político que lleva toda la vida usando las sospechas sobre sus adversarios para construir relatos incriminatorios, cae en la cuenta de lo injusto que es saltarse la presunción de inocencia. Entonces se pone en plan pensador y teórico de la cosa y para reforzar el sistema hace algunas valoraciones, cosas que necesitaría hoy la justicia para ser más justa en España. Sólo cae en la cuenta de lo importante que es la presunción de inocencia cuando el investigado es él. Ya podía haberlo pensado antes. Antes de que su jefe de propaganda en Ferraz, por ejemplo, usar a la IA para fabricar imágenes falsas de fajos de billetes en el salón de un ático de Chamberí para ilustrar la corrupción de Isabel Díaz Ayuso y condenarla en las redes sociales. Que eso lo hizo el jefe de propaganda de Ferraz. Imagen falsa con fajos de billetes del novio de Díaz Ayuso. La presunción inocencia, dice Santos Tardán en su libro. Si es que se te caen las lágrimas. Se te saltan las lágrimas al leer cosas como Necesitamos educación cívica sobre la presunción de inocencia. Y esto otro que es el final del libro. La verdad no siempre te libera. Pero callar seguro que te condena. Viniendo de alguien que prometió dar una rueda de prensa el día que salió el informe de la UCO y no la dio, que prometió dar una rueda de prensa el día que salió de prisión y no la dio, que prometió desmontar uno a uno los indicios de la UCO y todo lo que acabó diciendo es que no se reconocían los audios de Coldo. Oye, viniendo de quien viene el remate literario, la verdad es que no tiene precio. El error es callar, dice quien tantas cosas aún calla.
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Convoqué al propio Santos Cerdán para conocer su versión. Él lo desmintió todo y yo, señorías, le creí. Para mí resulta evidente que me equivoqué.
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Bueno, nada Hay en estos 100 folios, por cierto, del libro sobre por qué Sánchez, que tan cerca lo tuvo, siempre da por hecho que está pringao, por qué le imputa Sánchez a él haberle mentido a la cara, que esto lo ha dicho también el presidente a sus colaboradores, es que me mintió a la cara. No hay nada de todo eso en el libro, no hay nada en estos ciento y pico folio sobre las maniobras con las Leires, los Anchones y los Vicentes Fernández, o sea, nada sobre los indicios de delito que le van a sentar en un banquillo, probablemente, pues son los indicios, son las grabaciones, son el contrato aquel de propiedad de Servinábar, son los manejos de Coldo, lo que llevan a Santos Sardán a juicio no haber sido, si es que le acaban llevando a juicio, no haber sido el recadero de Sánchez para sus maniobras políticas en la oscuridad con Bildu y con Puigdemont, que de eso se siente muy orgulloso eso, efectivamente, delito no era bueno. El interés de Santos Cerdán por la SEPI, del que no habla en el libro pero que es conocido y por quién dirigía la SEPI, era, según la UCO, un enorme interés. Las agendas que se dejó en Ferraz contienen anotaciones sobre una de las empresas que había llamado, que habían llamado a todas las puertas políticas que tenían a mano, empezando por el PNV, siguiendo por Leire Diez, para conseguir el rescate. Esta empresa se llama Tubos Reunidos. Como el PSOE es un pañuelo y todo queda en casa, ocurre que Leyre también era comadre de Anchon. Servinábar Alonso, que a su vez era socio de Santos Sardán con Anchón, tenía al aire un grupo de WhatsApp que se llamaba Irurok, o sea nosotros tres. Si eran Leire y Anchón, nosotros. Te falta uno, Vicente Fernández, expresidente de la SEPI, compañero de fatiga de Leire, hombre, muy bien visto por Santos Tardán. También a este grupo Iruroc le pasaba como a los tres mosqueteros, que en realidad eran cuatro. Ahí estaba Santos Tardán. El juez Pedraz ayer aprobó la imputación de Belén Gualda, que es la actual presidenta de la SEPI y la sucesora de Vicente Martínez, el delaire. La imputación, como diría Santos Tardán, no presupone culpabilidad alguna. Solo faltaba. Se trata de hacer saber a la presidenta de la SEPI, a la investigada, lo que el juez tiene entre manos y cómo le afecta. El Gobierno ya ha dicho que mantiene toda su confianza en la directora, en la presidenta de la SEPI, como dijo que tenía todas buenas en Santos Tardán y como tiene toda su confianza en Zapatero, como tiene toda su confianza en todo el mundo. Hasta que al final deja de Hay más de 20 personas que están también imputadas por el juez, recién imputadas. Lo que da idea, y este es el asunto, de que la causa se amplía, la sospecha se extiende y la conexión entre las maniobras en la SEPI y las cloacas de la fontanera, la conexión se revela cada vez más sólida y cada vez más íntima, o sea, la misma militante, una militante cualquiera, Leire Diez, a la que el PSOE pagaba en época Cerdán por conseguir munición para proteger a Sánchez de investigaciones judiciales adversas, la misma ejercía de conseguidora de favores para empresas en alianza con Vicente Fernández, ex de la SEPI y a sueldo del compadre de Santos, Sardán. Eso no es un pañuelo. Con razón dice Santi en su libro que la política real para él no es la que se ve, sino todo aquello que ocurre cuando nadie está mirando. Una exaltación de las maniobras sin luz y sin taquígrafos. Ya tengo otro título alternativo para su autoficció El hombre que amaba la penumbra. Cuando se hizo la luz, ese hombre se achicharró.
Podcast: Monólogo de Alsina (OndaCero)
Fecha: 30 de junio de 2026
Host: Carlos Alsina
En este episodio del "Monólogo de Alsina", Carlos Alsina reflexiona con la ironía y agudo análisis que lo caracteriza sobre el reciente libro de Santos Cerdán, ex número tres del PSOE, titulado La caída. A través de la tesis de la “autoficción”, Alsina desmenuza tanto el contenido del libro como la intrahistoria política y judicial que rodea a Cerdán, su relación con Pedro Sánchez, y las implicaciones de los casos de corrupción que afectan a varios miembros y aliados del partido. El programa expone las contradicciones en los discursos de los protagonistas, comenta la cultura política de las justificaciones autoexculpatorias, y plantea preguntas incisivas sobre la ética y la transparencia en el poder.
[00:09 - 01:45]
“Hoy en Autoficciones de nuestro tiempo, presentamos a Santos Cerdán León, autor de la obra autoexculpatoria La caída, que se ha editado él mismo, que en teoría también ha escrito él mismo…” —Carlos Alsina [00:20]
[01:45 - 02:55]
“En 2023… ¿a quién envió Sánchez con su mochilita a Bruselas para firmarle a Puigdemont la amnistía? Pues a Santos Cerdán, a reescribir el procés.” —Carlos Alsina [03:35]
“Aquí todo el mundo se cree Mandela.” —Carlos Alsina [04:40]
[04:55 - 06:30]
“Dice que fue él quien se abrió, que el día que se conoció el informe de la UCO… decidió dimitir aun sabiéndose inocente. Nadie me pidió la dimisión, lo decidí yo.” —Carlos Alsina [05:00]
[06:31 - 07:33]
“Necesitamos educación cívica sobre la presunción de inocencia. Y esto otro que es el final del libro: La verdad no siempre te libera. Pero callar seguro que te condena.” —Carlos Alsina citando el libro de Cerdán [07:00]
[07:50 - 11:20]
“El interés de Santos Cerdán por la SEPI, del que no habla en el libro pero que es conocido y por quién dirigía la SEPI, era, según la UCO, un enorme interés.” —Carlos Alsina [09:20]
[11:20 - 12:30]
“La política real para él no es la que se ve, sino todo aquello que ocurre cuando nadie está mirando. Una exaltación de las maniobras sin luz y sin taquígrafos.” —Carlos Alsina [11:45]
Carlos Alsina utiliza el libro de Santos Cerdán como excusa para hacer un profundo y crítico retrato de las dinámicas de poder, lealtades rotas y cultura política en España. A través del estilo irónico y mordaz del monólogo, se cuestionan las justificaciones personales de los políticos, los relatos autoexculpatorios, y la costumbre de atribuir las caídas a persecuciones o traiciones, mientras se omiten los hechos más oscuros y relevantes. El episodio es una invitación a la reflexión sobre la responsabilidad, la transparencia y la ética política, marcada por el sarcasmo punzante de Alsina.