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¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a lunes 15 de junio, año 2026. Esto es Onda Cero, es Más de uno, esto es la radio. Dejan que les cuente una historia que es muy corta. Gritó Pedro, ya se ha marchado el lobo. Pero no era verdad, porque el lobo seguía matando oveja. Pasaron unos días y volvió a gritar Pedro, ya se ha marchado el lobo. Pero tampoco esta vez era verdad. El lobo seguía matando ovejas. Unos días después gritó Pedro de que ya se ha marchado el lobo. Y nadie le creyó, porque ya eran muchas las veces que anunciaba lo que no era cierto. Por eso ocurrió que el día que en efecto el lobo se marchó, por más que Pedro se empeñó en gritarlo, no encontró quien le creyera. Este es el famoso cuento de Pedro y el lobo, pero en versión iraní o en versión guerra de Irán. Pedro, que no tiene nada que ver con Pedro Sánchez, aunque el protagonista del cuento se llame Pedro, no tiene nada que ver con Pedro Sánchez. Hay otros Pedros que no son Sánchez. Además, Pedro Sánchez en lo de la guerra de Irán, pues ni pincha, ni corta, ni nada. Bueno, se debería llamar Donald, el protagonista de este cuento. Porque fueron tantas las veces que Donald Trump anunció en falso el acuerdo con el régimen iraní para poner fin a la guerra. Fueron tantas, El Guardian ha echado cuentas y le salen hasta 40 veces en tres meses y medio, 40 veces que anunció un acuerdo que al final no existía, que el día que el acuerdo era cierto, pues al principio no hubo quien le diera crédito. Esto es lo que ocurrió anoche cuando Donald Trump, embarcado en la celebración de su fiesta de cumpleaños, sostuvo por enésima vez que era cuestión de horas que el pacto se hiciera oficial, o sea, que Irán confirmara el entendimiento con los Estados Unidos. Difícil de creer, conociendo los precedentes, conociendo sobre todo que Israel acababa de lanzar el mismo domingo un ataque contra Hezbolá en el Líbano que otra vez lo ponía todo patas arriba. ¿Quién se lo va a creer entonces? Pero poco antes de la medianoche de ayer lo anunció el primer ministro de Pakistán, que ha sido el mediador en esta historia interminable. Anunció, dijo orgulloso, que ambas partes habían alcanzado un acuerdo de paz que supone no sólo la reapertura del estrecho de Ormuz, sino el fin de las actuaciones militares o de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano. Digo, no es sólo la reapertura del estrecho de Ormuz, es decir, el regreso a como ya estaba el estrecho de Ormuz o se ha abierto antes del 28 de febrero, sino el final de la guerra como tal, o así quiere verlo al menos el gobierno paquistaní. El viernes se va para el viernes está anunciada la firma oficial del acuerdo. Está anunciada de aquí al viernes. Crucemos los dedos porque cualquier cosa puede todavía suceder. Pero de momento hay un acuerdo. Y esa es la noticia de esta mañana. Donald Trump ha dicho que su guerra y ahora su paz cambiará la historia de oriente medio. Hace 3 meses y medio dijo que caería el régimen iraní y que la oposición podría hacerse con el timón. El rumbo de ese país ha bajado mucho sus expectativas. El presidente de los Estados Unidos. El gobierno de Irán ha dicho que son ellos, los iraníes, quienes han impuesto la paz a Estados Unidos y que de momento lo que hay es un borrador que de aquí al viernes hay que terminar de afinar. En estos momentos estamos ante un borrador de acuerdo en el que hemos plasmado todas nuestras posiciones, así como los asuntos más importantes abordados en este memorando de entendimiento. Naturalmente el texto se hará público una vez que se produzca la firma oficial. ¿E Israel qué ha dicho? Pues Israel ha dicho que el borrador no le convence y que no renuncia a continuar atacando el Líbano. ¿Qué clase de acuerdo han alcanzado entonces? Que no es que es entre Irán y EEUU y a Israel. Es que Donald Trump había llamado idiota este domingo a su mayor fan israelí, que es el primer ministro Benjamín Netanyahu, precisamente por bombardear Beirut justo cuando se estaba rematando el anuncio del acuerdo de paz. Dijo Donald Trump anoche, es que Netanyahu no tiene una pizca de juicio. Bueno, dijo una brizna de juicio justo cuando íbamos a anunciar el acuerdo. Se me pone a bombardear el Líbano, pero es que no tiene cabeza. Claro, juntado todo esto, lo que dice uno, lo que dice el otro, lo que no dice cada uno, es inevitable que al alivio que supone contar por fin un acuerdo que está plasmado en un papel, haya que añadir todas las reservas del mundo. No vaya a ser que el cuento de Pedro y el lobo vuelva a hacerse realidad al final. Aunque grite Pedro que el lobo ya se ha ido. El lobo sigue entre nosotros. Ha cumplido 80 años, Donald Trump ya es octogenario. Como Joe Biden, el pobre Biden del que tantas veces se choteó precisamente Donald Trump por su edad, por ser un anciano. Lo ha celebrado Trump su cumpleaños organizándose en la Casa Blanca un combate de artes marciales mixtas, o sea, de la UFC, que por cierto ha perdido Iliato Puria y acabó con la cara como un Cristo. Vamos, es que Trump se ve a sí mismo como un luchador profesional en Sus mítines. Suena macho man. Al 16% de los estadounidenses le parece una buena forma de celebrar su 80 cumpleaños. Sólo al 16% le parece una buena manera. Pero a Donald Trump las encuestas ya se sabe que le dan igual. Cuando no es por una cosa es por otra, Donald. La guerra de Irán empezó hace tres meses y medio. Iba a ser un paseo militar y ahora que parece que termina hay poca duda de que ha sido un solemne fracaso. Begoña Gómez, ciudadana sin cargo, casada con quien sí lo tiene, que es el presidente Sánchez, acude esta tarde al juzgado para ser informada por Juan Carlos Peinado, ese juez, de que será ella juzgada por tráfico de influencias y corrupción en los negocios, cosa que ya sabe. Chico, el procedimiento es el procedimiento. Así que está citada Begoña Gómez a la misma hora a la que debuta España en el Mundial en compañía de su asistente Cristina Álvarez y del empresario Barrabés. Los tres, en realidad. Lo que van a conocer hoy, porque el otro ya se lo sabe, es si el juez les impone alguna medida cautelar para asegurar su presencia en el juicio una vez que éste comience. Es decir, si el juez, por ejemplo, le retira el pasaporte, se queda con el pasaporte o toma alguna otra medida cautelar porque duda de que vayan a estar presentes cuando llegue el juicio. No parece que Begoña Gómez vaya a darse a la fuga, entiéndeme. Y así comienza la semana trágica para el PSOE. Unos periódicos dicen hoy la semana horribilis, otros dicen la semana infernal, otros dicen la semana sembrada de minas. Para la obsesión del PSOE, que desde 2018 hasta hoy es conseguir que el debate público se centre en asuntos que le convengan al Gobierno y no en todo aquello que pueda molestarle. Es verdad que la semana es bastante desgraciada. El relato, que está descontrolado desde que Sánchez tiene que afirmar cada día que no sabía nada sobre algo. No que supiera sobre algún asunto, sino que no sabía. Ni media palabra sobre Coldo, ni media palabra sobre Ábalos, ni media palabra sobre Cerdán, ni media sobre Leire, ni media sobre Zapatero. Por cierto, Leire da una entrevista a los diarios del Grupo Bocento y dice que nunca ha visto a Pedro Sánchez, que nunca se ha reunido con P S. Que no le demos tanta importancia a sus agendas, que es que ella ve en televisión algo que le mola, por ejemplo, y lo apunta en su agenda. Pero no significa que luego se haya producido problema. Que las reuniones con la directora general de la Guardia Civil resulta que sí eran ciertas. Que las reuniones con Fiscalía General del Estado resulta que sí eran ciertas. Pero bueno, que dice Leire que con Pedro Sánchez no. Y ya se viene arriba Leire y dice el problema que tiene Pedro Sánchez. Se pone ya en plan no periodista de investigación, sino tertuliana. El problema que tiene Pedro Sánchez es que tiene muy mal carácter. Eso me cuenta la gente que trabaja con él. Claro, como le tienen miedo, no le dicen la verdad al presidente. La reflexión de Leire le sirviera. Bueno, el miércoles esperan en la Audiencia Nacional a Rodríguez Zapatero para preguntarle por análisis relevante, por los clientes que pagaban a quien luego le pagaba él, o sea, julio Martínez, por las gestiones que Zapatero niega con Plus Ultra y naturalmente, por las joyas. Las joyas, Ay, las joyas. El millón trescientos mil euros de patrimonio en alhajas que ha llevado al juez a abrir una investigación específica sobre el origen y el pago o impago de impuestos por esas joyas. Claro, si hay regalos de su etapa de presidente, pues primero habrá que confrontar su valor con la última declaración de bienes que hizo el diputado Zapatero en 2011 en el Congreso, cuando contó que su patrimonio ascendía a 33.000 euros y a una vivienda en construcción. Si para entonces ya te habían regalado todo esto, ¿Dónde lo declaraste? Cómo declaran o dejan de declarar los regalos que reciben los gobernantes o los ministros es un asunto poco investigado. Es verdad. Hasta el día de hoy. Si Zapatero no tributó por esos regalos 1.300.000 en regalos, su única salida sería alegar que el presunto delito fiscal ya prescribió. Pero para que un delito fiscal prescriba, primero tiene que haber habido delito fiscal. Admitir un presidente del Gobierno de España que incurrió en delito fiscal, aunque ahora no tenga que ser sancionado porque ya prescribió. Sería también la primera vez que ocurriera en nuestra historia. Y entretanto hay portavoces socialistas empeñados en hacer el ridículo cada día añadiendo a la turra esta de la conjura versos nuevos. Montse Mínguez, que ha hecho buena como portavoz a Esther Peña, portavoz del PSOE, hizo en Radio Nacional este sábado un profundo análisis de las causas judiciales que le incomodan Se nos está poniendo un calendario judicial, como con muchas prisas, para que este Gobierno caiga antes del verano Se nos está poniendo un calendario judicial está poniendo una cara para hacer caer al Gobierno antes del verano. Cuidado, que el verano empieza dentro de seis días. Si el Gobierno no ha caído. Quizás sepa la aguda portavoz socialista que la única forma de que caiga un Gobierno es que el Parlamento retire su apoyo al presidente al que invistió para dar su apoyo a un presidente nuevo, o sea, la moción de censura, que cuando existe y sale adelante, por ejemplo en 2018, significa precisamente eso, que el presidente ha perdido la confianza del Parlamento al que se debe, independientemente de lo que hagan o digan los jueces e independientemente, por supuesto, de lo cerca o lejos que esté el verano.
Podcast: Monólogo de Alsina (Onda Cero)
Fecha: 15 de junio, 2026
Tema central:
El episodio analiza el reciente anuncio de un acuerdo de paz entre Irán y Estados Unidos tras meses de conflicto, poniendo especial énfasis en el escepticismo generalizado debido a repetidas falsas alarmas. El monólogo también examina derivadas políticas en España, como el caso judicial de Begoña Gómez y los problemas internos del PSOE.
Carlos Alsina utiliza, como es habitual, su tono irónico y escéptico para conectar la fábula de “Pedro y el lobo” con la política internacional y nacional actual. Arranca comentando la incredulidad general ante el anuncio del supuesto acuerdo de paz entre Irán y EE.UU., tras las sucesivas veces en que Donald Trump afirmó que el entendimiento estaba hecho. El episodio alterna el humor y la crítica mordaz para repasar los acontecimientos recientes en la política internacional y española.
“Este es el famoso cuento de Pedro y el lobo, pero en versión iraní o en versión guerra de Irán. (…) Porque fueron tantas las veces que Donald Trump anunció en falso el acuerdo con el régimen iraní para poner fin a la guerra.” (Alsina, 01:10)
“Ambas partes habían alcanzado un acuerdo de paz que supone no sólo la reapertura del estrecho de Ormuz, sino el fin de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano.” (Alsina parafraseando al primer ministro de Pakistán, 03:50)
“Israel ha dicho que el borrador no le convence y que no renuncia a continuar atacando el Líbano.” (Alsina, 05:20)
“Donald Trump había llamado idiota este domingo a su mayor fan israelí, que es el primer ministro Benjamín Netanyahu (…) No tiene cabeza.” (Alsina, 06:10)
“Trump se ve a sí mismo como un luchador profesional. Suena macho man.” (07:40)
“No parece que Begoña Gómez vaya a darse a la fuga, entiéndeme.” (Alsina, 10:05)
“El problema que tiene Pedro Sánchez es que tiene muy mal carácter. Eso me cuenta la gente que trabaja con él. Claro, como le tienen miedo, no le dicen la verdad al presidente.” (Alsina citando a Leire, 12:00)
“Cómo declaran o dejan de declarar los regalos que reciben los gobernantes o los ministros es un asunto poco investigado. Es verdad. Hasta el día de hoy.” (Alsina, 14:25)
“Quizás sepa la aguda portavoz socialista que la única forma de que caiga un Gobierno es que el Parlamento retire su apoyo al presidente (…) independientemente de lo que hagan o digan los jueces y (…) de lo cerca o lejos que esté el verano.” (Alsina, 16:05)
Pedro y el lobo-Irán:
“El día que en efecto el lobo se marchó, por más que Pedro se empeñó en gritarlo, no encontró quien le creyera. Este es el famoso cuento de Pedro y el lobo, pero en versión iraní o en versión guerra de Irán.” (01:05)
Sobre Trump y el acuerdo:
“Fueron tantas, The Guardian ha echado cuentas y le salen hasta 40 veces en tres meses y medio, 40 veces que anunció un acuerdo que al final no existía…” (01:30)
Sobre la incredulidad general:
“Claro, juntado todo esto, lo que dice uno, lo que dice el otro, lo que no dice cada uno, es inevitable que al alivio que supone contar por fin un acuerdo que está plasmado en un papel, haya que añadir todas las reservas del mundo.” (06:35)
Sobre Begoña Gómez:
“No parece que Begoña Gómez vaya a darse a la fuga, entiéndeme.” (10:05)
Sobre la moción de censura:
“Quizás sepa la aguda portavoz socialista que la única forma de que caiga un Gobierno es que el Parlamento retire su apoyo al presidente al que invistió para dar su apoyo a un presidente nuevo, o sea, la moción de censura…” (16:05)
Carlos Alsina ofrece un repaso ágil, punzante y sarcástico de la actualidad internacional y nacional, subrayando el descrédito de los anuncios de paz en Irán tras meses de falsas promesas y la compleja situación política del PSOE por causas judiciales y pugnas internas. El episodio propone una reflexión sobre la confianza en la política y la incomodidad creciente de un gobierno bajo presión mediática y judicial.
Este resumen recoge los momentos, frases y análisis esenciales del monólogo, reflejando tanto el tono crítico-irónico de Alsina como la agudeza de sus observaciones sobre política internacional y nacional.