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Presentador de Onda Cero
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Ya estamos en el jueves 9 de julio del año 2026. Esto es más de Uno, esto es Onda Cero, esto es la Radio. Y si me dejan les cuento una historia que es muy corta. Bueno, la de hoy nos la cuenta Félix Rodríguez de la Fuente.
Narrador de la historia de Félix Rodríguez de la Fuente
En el carrizal sopla el viento y se escucha el canto de los pájaros que viven en esta zona. Ahí ven una gran ave, que es la hembra del cuco, que está poniendo su huevo en un pequeño Nilo.
Presentador de Onda Cero
Es la historia del cuco o de los cuclillos, contada por el amigo Félix en su programa Fauna de 1970. El cuclillo o cuquillo, que también se le llama, o el cucúlido, anuncia con su canto la llegada de la primavera y en Japón es símbolo del amor no correspondido. Pero contó Félix Rodríguez de la Fuente con imágenes verdaderamente crudas, como es también una pequeña bestia que cuando nace en un nido, que por cierto no es el suyo, bueno, por cierto, esa es la esencia, que la hembra pone los huevos en un nido que no es el suyo. Se deshace después el recién nacido de los otros polluelos, lanzándolos por la borda.
Narrador de la historia de Félix Rodríguez de la Fuente
En el silencio del carrizal se oirá la voz del cuco, monótona y cargada de poesía, pero sus polluelos trabajan dramáticamente, arrancando la vida precisamente a los legítimos propietarios de los nidos.
Presentador de Onda Cero
Ventajas Siempre he pensado que la forma de hablar de Rodríguez de la Fuente fue una inspiración para José María García. Tiene la misma cadencia, pero ahora, escuchándole, creo que es una mezcla de García con Iker Jiménez. Félix Rodríguez de la Fuente Vuelvo al cuco. No es por su pulsión a rojahuevos o por su condición de asesino de crías por lo que el nombre del cuco acabó asociado en algunos países de la América hispana a la chifladura. Se cree que es más por el sonido repetitivo de su canto, el cucu, cucu, cucú, lo que hizo que prosperara la expresión estar cucú, para referirse burlonamente a alguien que está perdiendo la cabeza. En Bolivia y en Chile, y por el mismo motivo, cucu fato es quien está más para allá que pa.
Pedro Sánchez
Acá.
Presentador de Onda Cero
En España, como sabemos, cucu fato es el santo al que hay que atar los cojones, con perdón, para encontrar las gafas que no sabes dónde has puesto o el décimo de lotería que has extraviado. Hasta que no lo encuentre no te los desato, dice el refrán. Bueno, el caso es que star cucú hizo fortuna como befa, bufa o rechifla para señalar al otro como un caso perdido de juicio extraviado en inglés también, solo que allí la sílaba acentuada es la primera y por eso dicen cuckoo. Cuckoo. Esta es gracias a nuestra intérprete. Donald Trump declaró ayer que los ayatolás iraníes con los que ha negociado y desnegociado el acuerdo de paz que iba a cambiar para siempre la historia de Oriente Medio, son tipos raros que no están bien. ¿Dijo Donald Trump que están cuckoo? Puede que los ayatolás o los ayatolas estén mal de la perola, por utilizar una expresión escrupulosamente diplomática. Pero ocurre que ¿Quien empieza a dar síntomas inquietantes de estar cucú? Yo creo que Donald Trump, el petulante emperador de los EEUU, que después de dar por roto ayer el acuerdo de paz con Irán, llamar escoria a los gobernantes iraníes, amagar con retomar hoy mismo los bombardeos en Teherán, que de hecho se han retomado. No hace falta explicar el efecto que todo esto en boca de Donald Trump tuvo en las bolsas, los índices en rojo y en el precio del petróleo, 8 arriba. Habiendo empezado el día diciendo todo eso, resulta que terminó el día diciendo lo que no existe posibilidad alguna de que la guerra en Irán se reanude. Átame esa mosca por el rabo. El zafio emperador de los USA que después de estrenar la cumbre de la OTAN humillando a sus colegas, los gobernantes europeos, tachándoles de inútiles, de desleales por no haberle acompañado en su aventura iraní, después de haber reclamado de nuevo que Groenlandia pase a estar bajo control estadounidense, se reunió con todos ellos a puerta cerrada de Groenlandia no dijo ni media palabra y salió describiendo la reunión como una suerte de fraternidad idílica en la que allí dentro, dijo Trump, todos le habían dicho lo mucho que le quieren y él a ellos. Si hubieran podido ver el respeto y el cariño en la sala, ellos lo queremos, señor, lo queremos mucho. Eran adultos quienes lo decían. ¿No es bonito? Quizás, no sé, quizás intentaban llegar a mí. Admitamos que con Donald Trump ya es imposible analizar en serio el desarrollo de una cumbre de la OTAN o de lo que sea. Él llega rezongando, desdeña a sus colegas, se arrima exhibiendo bromance con Erdogan o a Erdogan, se mofa de Giorgia Meloni, provoca a la señora Frederiksen con el tema Groenlandia, se venga de Macron, de Mers, se deja adular por Marc Felpudo Rute y cuando tiene a todo el mundo hasta las mismísimas narices de tener que aguantar sus groserías, su arrogancia, sus desplantes, se hace una declaración de amor a sí mismo y concluye que la cumbre ha sido fructífera y francamente interesante. Oye, pues muy bien. La estrategia de sembrar el caos y volver loco a todo el mundo en realidad sólo funciona en la cabecita del presidente estadounidense. Los gobiernos europeos, mansos pero habiéndole tomado ya la matrícula, saben que están lidiando con la mayor amenaza interna que ha tenido la OTAN para la supervivencia de la propia OTAN y de la no agresión al socio que es la esencia de esta alianza defensiva. No es Cucú, sino Cuco, el estadounidense.
Narrador de la historia de Félix Rodríguez de la Fuente
Este pequeño monstruo, con unos movimientos perfectamente estudiados, derriba y expulsa del nido los huevos de los que hubieran nacido sus competidores.
Presentador de Onda Cero
El monstruo de la Casa Blanca al que Europa ya tiene fichado pero al que no ha sido aún capaz de encontrar una forma planificada y racional de tratar. Sin duda, porque él hace imposible cualquier pretensión de planificar nada. Fíjate que ya había demostrado Trump ayer la fijación ligeramente patológica que tiene con nosotros, con España, con el gobierno de Pedro Sánchez. Ya había dicho esto, que somos un socio terrible de la OTAN, que no queremos pagar, que no queremos participar, que él ya ha dado instrucciones para romper toda relación comercial con nuestro país. Pero otra vez. ¿Pero no la había roto ya la relación comercial? Cucu cucu, o sea, ya había disparado Trump toda la munición que acostumbra a llevar en las cartucheras por si sale el tema de España. Cuando Pedro Sánchez tuvo ocasión de intercambiar con él unas palabras en la sala donde se celebraba la cumbre, he tenido
Pedro Sánchez
ocasión de poder intercambiar una charla informal con el presidente de Estados Unidos. Hemos hablado de fútbol, del Mundial en Estados Unidos y por tanto ha sido una charla informal, coloquial, en la que en absoluto ha habido ningún tipo de tirantez. Al contrario.
Presentador de Onda Cero
¿Pero qué me estás contando, presidente? De modo que Trump, pagado de sí mismo, pone a parir a España como un caso perdido, un socio terrible, un país jeta, gorrón, aprovechado. Dice en presencia de RUTE que no piensa permitir acuerdos comerciales entre su país y el nuestro. Es más, pone tonito de burla cuando parodia la súplica que según él le estamos haciendo para que nos levante el castigo. Por favor, por favor, déjenos tener relación comercial con usted. Se burla, nos desdeñan, nos hace un traje en público. Y entonces Sánchez se encuentra con él y habla de fútbol. Le habrá reprochado al menos lo de Infantino. En absoluto.
Pedro Sánchez
Hemos hablado solamente del fútbol y del éxito que desarrollo del propio mundial en EE. UU.
Presentador de Onda Cero
Pero algo más le habrá dicho, Presidente. Habrá sacado usted la cara por España y por su gobierno frente a tanta burla.
Pedro Sánchez
Algo hemos hablado. De golf también. ¿Que es, presidente Trump? Un aficionado a este deporte. Yo no lo practico tanto, pero bueno,
Presentador de Onda Cero
es golfista. Eso hemos aprendido ayer poco, pero el golf, el Mundial, el fútbol. Conversación duró seguramente 15 segundos. Y lo contó todo esto Sánchez, como han escuchado ustedes, con tono de orgullo, dice, como prueba de que Trump no le había leído la cartilla dentro del plenario. A ver, Para ser la némesis europea de Trump y del trumpismo, para ser su adversario más temible, el ídolo de Patti Smith y de la enorme Susan Sarandon, para ser el superhéroe que salva de la ola reaccionaria la democracia. Por favor, ministra Redondo, eres el superhéroe de la democracia. Esto. Gracias. El superhéroe resulta que se ve cara a cara con Donald Trump y se le caen los superpoderes. Ni un mal gesto, ni un reproche, ni un decirle abiertamente al oye, matoncete, deja ya de acusarme de rácano y de. Y aprovéchate. Deja de inventarte los números. Deja de insultar a mi país. ¿Pero tú quién te crees que eres? Eres el superhéroe de la dignidad. Pues no. Cuando Sánchez, tan gallito contra Donald Trump, en la distancia larga, tuvo a Donald Trump delante, le comentó lo bien que organiza el Mundial y no sé qué del golf.
Pedro Sánchez
Ha sido una conversación absolutamente informal, en buen tono y muy cordial.
Presentador de Onda Cero
Pues muy bien. Trump te humilla y tú le besas la mano. Todo en orden en el maravilloso mundo del villano Cucú y del superhéroe apocado. Como diría Félix, Félix no Casilla, sino Rodríguez de la Fuente. Esta es la naturaleza de la fauna.
Narrador de la historia de Félix Rodríguez de la Fuente
Y por hoy, queridos telespectadores, me despido de ustedes, como siempre, deseándoles que nuestra próxima expedición a la naturaleza sea tan interesante, al menos como la que acabamos de hacer.
Monólogo de Alsina: "El canto del cuclillo"
OndaCero – 9 de julio, 2026
En este episodio del monólogo de Alsina, el presentador utiliza la historia natural del cuco, relatada originalmente por Félix Rodríguez de la Fuente, como una rica metáfora para analizar la escena política internacional y, muy especialmente, el comportamiento de Donald Trump en la cumbre de la OTAN, así como la reacción del presidente español Pedro Sánchez. El monólogo transita con agudeza entre la crónica naturalista, el análisis político y la ironía, dibujando paralelismos entre el mundo animal y el ámbito de los líderes mundiales.
Alsina, fiel a su estilo, transforma la narración naturalista en una lúcida parodia del panorama geopolítico, donde el cuco, hábil invasor de nidos ajenos, se convierte en ingeniosa alegoría del papel disruptivo de Trump en la escena internacional y de la dificultad de la clase política europea –en especial el gobierno español– para reaccionar con firmeza ante el caos. Un monólogo vibrante, irónico y cargado de dobles lecturas.
Ideal para quienes buscan un análisis político mordaz, con tintes de humor y profundidad metafórica, todo en menos de 12 minutos.