Transcript
A (0:14)
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a lunes, es 9 de febrero del año 26. Esto es la radio es Más de uno, es Onda Cero. Déjenme que les cuente una historia que es muy corta, como la mañana es aragonesa. Es la historia de un dragón sin San Jorge, porque Jorge no parece que haya salvado a ninguna princesa. Ayer más bien le toreó el dragón y se rió de su lanza. El dragón al principio era pequeñito, aún no echaba fuego por la boca. Lo más que le salía era un poco de humo, como si fumara. Rugía, pero nadie le echaba mucha cuenta, como si fuera un fenómeno exótico que se quedaría siempre así, canijo. Pero luego ya empezó a engordar. Hubo gente que empezó a Ay, el dragón. Ay, madre mía, qué deprisa está creciendo el dragón. El príncipe del reino que había a su izquierda le reprochaba al príncipe de la derecha que lo alimentara. Decí ¿No ves que lo estás dando de comer? ¿Cómo no va a engordar? Pero el príncipe del reino de la derecha le recriminaba lo mismo al príncipe de la izquierda. Le decí pero si eres tú quien lo alimenta, no finjas que eres tú quien lo engorda. Durante años, los dos príncipes se acusaron mutuamente de alimentar al dragón. ¿Tú lo alimentas? No, lo alimentas tú, qué eres tú que lo alimentas normalizándolo. No disimules que lo estás alimentando tú con tu política de confrontación. ¿El compadreo es lo que le engorda? Para nada. El cordón sanitario es lo que lo ha hecho gordo al dragón. Y así fueron pasando los meses y los años, mientras el dragón, que había aprendido a alimentarse solo y que no necesitaba ayuda ya de nadie, iba creciendo y engordando y creciendo y engordando y creciendo y engordando y creciendo y engordando y vomitando fuego por la boca, cada vez llamaradas más largas y más constantes. ¿Eres tú quien lo alimenta? No, eres tú. Hasta que un día los dos príncipes se miraron al espejo y uno notó ahí va, si me falta un brazo. Y el otro pero si me falta media pierna. Uno había perdido las orejas, al otro le faltaba un ojo y parte del otro, o sea, uno cada vez veía menos y el otro ya era incapaz de escuchar nada. Y fue así. Al verse hechos unos zorros y con el bofe colgando cuando entendieron que el dragón se alimentaba de ellos dos. Pero para entonces ya era tan gordo y llevaba tanto fuego dentro que ni Jorge era capaz de arrinconarlo ni quedaba motivo alguno para la alegría. Ambos príncipes eran más fuertes en realidad y contaban con más seguidores que ese dragón. Pero entre el pueblo se extendió la impresión de que el dragón se los había merendado a los dos. Lo que se ha demostrado es que.
B (2:57)
También en Aragón se quiere el doble de Vox.
A (3:02)
Hoy están de enhorabuena quienes van con el dragón. La extrema derecha ha multiplicado por dos su representación en el nuevo Parlamento aragonés. Antes había multiplicado por dos su representación en el nuevo Parlamento de Extremadura. En adelante aspira a multiplicar por dos su representación en el Parlamento de Castilla y León. Lamentarse de que se convoquen elecciones porque el resultado de las mismas no es el que serían, ni siquiera quienes las han convocado es hacerse trampas en el solitario. Las elecciones reflejan por dónde van las posiciones políticas de los ciudadanos en el momento en el que se abren las urnas de los ciudadanos, que son los gobernados. ¿Para qué han servido las elecciones? Entre otras cosas, para saber cómo va la evolución del voto en España. Bueno, en este caso en Aragón. Y la evolución refleja que en efecto, la extrema derecha española en este momento está en racha. Vive días muy dulces cada vez que hay examen lo gana, lo aprueba y sigue engordando y engordando y engordando. Ha carbonizado ya las opciones de gobernar de la izquierda en Aragón y en Extremadura y ha calcinado ya las opciones de la derecha tradicional de gobernar en solitario en Aragón y en Extremadura, o sea, sin pasar por el aro del dragón. Los dos partidos que más españoles representan en nuestro país son el PP y el PSOE. Y los dos han perdido pie en Aragón. Uno más que otro. Los dos tienen un problema con Vox. Uno más que otro. En Aragón la extrema derecha ha ganado siete escaños. Los mismos siete escaños que han perdido los dos partidos mayoritarios, el PP y el PSOE juntos. Ya sé que las matemáticas no son tan simples cuando unas elecciones se trata que habrá votantes que hayan ido del PP a Vox y otros del PSOE al PP y otros del PSOE a Chunta y otros de Chunta Aragonés, Vox, yo qué sé. Pero siete ha subido Vox, siete han bajado el PP y el PSOE juntos. Claro que de esos 7 2 los ha bajado el pp y 5 los ha bajado del PSOE. Ambos han perdido pie y ambos tienen un problema, pero uno más que otro.
