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A
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a jueves 8 de enero del año 26. Esto es más de uno, esto es la radio. Déjenme que les cuente una historia que es muy corta, ya verán. Sucedió un 21 de mayo. Era martes, martes soleado en Madrid. El Congreso de los Diputados había amanecido con más presencia policial que nunca. Había policías de uniforme, policías de paisanos repartidos ahí por las esquinas. No trataban de tomar el poder. Su misión era una misión preventiva. Lo que tenían que evitar era que diputados electos aprovecharan la sesión constitutiva de las Cortes para darse a la fuga. ¿Pero qué me estás contando? No a la transfuga, que es cambiarse de grupo, sino a la fuga y punto. Que es huir de la justicia. Porque aquellos diputados electos eran diputados anómalos en la medida en la que también eran reclusos preventivos a la espera de juicio, que habían llegado hasta el Palacio de las Cortes procedentes de la cárcel, no en coche oficial, sino en furgón policial de Soto del Real a la carrera de San Jerónimo con cristal de Steam Tows. En aquel tiempo. En aquel tiempo Oriol Junqueras Vies aún se ponía corbata y Gabriel Rufián Romero no se la ponía nunca. El joven discípulo hizo aquel día de lazarillo de su profeta. Por el hemiciclo del Congreso de los Diputados se elegía presidenta de la nueva cámara. Pedro Sánchez había ganado unas elecciones generales por primera vez en su vida, pero se había quedado corto de escaños, como le pasa siempre. Y en aquel hemiciclo revuelto en el que intentaba ordenar el tráfico, el diputado de mayor edad, de apellido Zamarrón y de apariencia valle inclanesca. ¿Se acuerdan de él? Seguro. En aquel hemiciclo, el recluso diputado señor Junqueras aprovechó el camino de regreso desde la urna a su escaño para pararse junto a Pedro Sánchez e intercambiar unas palabras. De diputado recluso a presidente necesitado de ayuda. Fueron 25 segundos de conversación mientras Zamarrón leía las papeletas. Sánchez, al ver a Junqueras, interrumpió la llamada telefónica que mantenía. Estrechó la mano de Oriol Junqueras y le ¿Cómo estás? Y Junqueras le respondió con tres palabras que no quedaron grabadas en el diario Sesiones, pero sí en la memoria de los cronistas parlamentarios. Junqueras le ten que hablar era el primer contacto físico entre el cabecilla del procés que causó la mayor crisis constitucional de España desde el año 81 y el presidente llegado al poder con el apoyo imprescindible de los partidos independentistas en una moción de censura. El primer contacto que tenían desde el año 16. Hablamos en mayo del año 2019, que es cuando se produjo esa situación verdaderamente inédita hasta ese momento, de ver a diputados reclusos participando de la sesión en la que se elegía a la presidenta del Congreso. Oriol Junqueras, que en aquel tiempo no se quitaba de la boca la palabra independencia, No se quitaba de la boca el 1 de octubre no se quitaba de la boca el conflicto. Oriol Junqueras le dijo a Pedro Sánchez que tendría que sentarse a hablar con él de todo eso, investidura incluida, porque Sánchez lo que necesitaba eran apoyos para su investidura, como le ha pasado siempre. Aquellos 25 segundos de hace seis años y medio son el único encuentro presencial del que se tiene noticia entre Sánchez, siendo ya presidente y su aliado costalero, socio cofrade y varias veces blanqueado, primero con un indulto parcial, luego con la amnistía que él no pidió. Oriol Junqueras, blanquéame otra vez, Blanquéame otra vez, blanquéame otra vez. Bueno, por alguna razón que el presidente no alcanzará hoy naturalmente a exponer, ha eludido durante todo su mandato el contacto físico con Junqueras como si manchara Junqueras, como si sufriera de alguna enfermedad contagiosa hasta hoy. Hasta hoy. Hoy, en el momento agónico que arrastra el gobierno, sin presupuestos, sin mayoría social, sin modelo de financiación conocido, sufriendo el castigo de las encuestas hasta hoy. Tenemos que hablar. Aquel día de mayo del 19 los reclusos preventivos, habiendo prometido falsamente la Constitución, regresaron a la cárcel y quedaron suspendidos en sus funciones. Tal como hoy, paradojas de la historia, está José Luis Ábalos, el escudero de Sánchez, que se llenó La Boca, año 18, descartando la moción de censura contra Rajoy porque para que prosperara hacían falta los independentistas y el PSOE no podía ir de la mano de los independentistas ni a tomarse un café. Luego cambió de opinión. De no haber suspendido el juez la comparecencia hoy del señor Ábalos en el Senado habría hecho el mismo viaje desde Soto del Real hasta el centro de Madrid no en coche oficial, sino en furgón policial. Aprovecho para recordar que Ábalos sigue siendo diputado y tránsfuga, según la doctrina del propio Ábalos. Cuando era capataz en jefe del Partido Socialista, a un juez se le ocurrió sugerir al Congreso que le diera una vuelta. Esto de tener diputados que siguen atornillados a su escaño mientras cumplen prisión preventiva. Y Patxi López casi lo excomulga. Pero volvamos, Memoria Democrática esta mañana. Volvamos a aquel año trepidante, año 19. Dos días después del tenemos que hablar en el Congreso, Junqueras pidió públicamente desde la cárcel una reunión a Pedro Sánchez. Le nos vemos en prisión o nos vemos en el Supremo, pero tenemos que vernos. Sánchez, naturalmente, le ignoró. Luego hubo repetición de las elecciones antes de fin de año y el presidente, que se presentaba a sí mismo como garante de que las penas impuestas en la sentencia de al proces, las condenas serían cumplidas íntegramente, basó aquella campaña de las elecciones repetidas en atacar al independentismo como promotor de la violencia y a Podemos como generador de populismos inquietantes y peligrosos. Luego volvió a quedarse muy corto de escaños porque es Susino y en la misma noche electoral ya estaba llamando a Iglesias para hacerle vicepresidente y a Pera Aragonés, pelillos a la mar. Esta es la nuestra, Pera, para ofrecerle el papel de socio preferente de su nuevo gobierno indultante. Y fue indultado parcialmente Oriol Junqueras. Y aún así Sánchez siguió sin verse con él obsequió al independentismo con una mesa de diálogo en la que Junqueras pidió estar y desechó el presidente la petición alegando que aunque estuviera indultado parcialmente, el señor Junqueras seguía estando inhabilitado para representar a nadie.
B
Es una mesa entre gobiernos. Y quiero recordar también que el señor Junqueras tiene todavía unos años de inhabilitación en cuanto a lo que es la representación institucional, que evidentemente no se compadece con una representación del ejecutivo catalán en ese día.
A
Pues la inhabilitación hoy, en 2026, sigue vigente. El señor Yunquera sigue inhabilitado para desempeñar un cargo público porque permanece su condena por malversación, es decir, por corrupción. Pero hoy, por fin, sí el presidente no sólo va a estrecharle la mano, no sólo va a sonreír a su sólido costalero, sino que lo va a hacer en el Palacio de la Moncloa para satisfacción de Esquerra Republicana y le va a conceder que anuncie él lo del acuerdo para la financiación singular y todo lo demás. Es sabido que en España sólo tres líderes políticos son inamovibles y los tres tienen en su historial la comisión de delitos muy graves. A Arnaldo Otegui, líder a perpetuidad de Bildu, Puigdemont, líder menguante pero eternizado de Junts per Catalunya y Oriol Junkeras, récordman mundial en un partido tan dado, por otra parte, a cambiar de líderes como es o como era Esquerra Republicana. La portavoz debutante del Gobierno de España, la ministra Elma Sainz, ayer anunció, atención Washington, atención Groenlandia, anunció que además de hablar de dinero para Cataluña, que es un clásico en Junkeres, el presidente Sánchez va a analizar con él los acontecimientos internacionales de estas últimas horas. Donald Trump, que lo sepas.
C
La reunión se celebrará y versará indudablemente sobre el contexto internacional que estamos viviendo. También, por supuesto, sobre el seguimiento del acuerdo con Esquerra Republicana.
A
El contexto internacional tiene todo el sentido porque si alguien sabe de violar soberanías nacionales y de falsear la legalidad internacional, ese es Junque, el progenitor ve del procés. ¿Qué fue el procés sino un ataque a la soberanía nacional bajo la coartada de un derecho de autodeterminación autoatribuido? De Venezuela y de Groenlandia igual hablan esta mañana, pero Junqueras va a la Moncloa a poder decir que es él quien obtiene de Sánchez la financiación a medida para Cataluña. Ni Salvador Villa ni, por supuesto, los Puigdemones, que ya le censuraron ayer preventivamente a Junqueras por no apretarlo bastante a Sánchez. En este estado en el que está el presidente de precariedad absoluta.
C
Banda Pedro Sánchez al Concert Economic Catalá pal qua Esquerra va a investir. Salvado.
A
Nada de financiación singular. Dicen que eso sirve para todos los gobiernos autonómicos. Eso es café para todo. Nada, nada. Concierto, alabaska auriol, nada por debajo de eso. Es válido, dice Junts per Catalunya. No deja de ser conmovedor que aquellos que agitaron durante años el debate público en España alegando que era urgente, imprescindible, prioritario pactar el referéndum de independencia y hacer posible la República desgajada de Cataluña, hayan cubierto de polvo sus banderas, se les haya pasado todo urgencia y anden ahora negociando lo de toda la vida, que es qué trozo del pastel corresponde a Cataluña. De los ingresos públicos del conjunto del Estado, mejor no preguntar qué fue de la mesa aquella de diálogo para solucionar el conflicto a la que tanto tiempo perdido le dedicaron los analistas. En España el tema es la financiación a medida para Cataluña. Los demás territorios van después y ya veremos. Así que le vemos un responso esta mañana por Pilar Alegría, exministra vocera del Gobierno de España, que hoy, 8 de enero, está a un mes justo de su examen en las urnas autonómicas de Aragón. Oye, qué mejor carta de presentación para su campaña que tener a su mentor y superior jerárquico, el secretario general Pedro Sánchez, concediendo a Yunqueras hoy el trato preferente a la comunidad vecina que es Cataluña. El último socialista que ganó unas elecciones en Aragón se llamaba Javier Lambán, combatía los tratos de favor y pasaba por ser, con permiso del señor Borrell, el líder político más agriamente denostado por el independentismo de Esquerra Republicana. Pilar Alegría llega con encuestas demoledoras y sin discurso propio, porque su labor consistirá, como siempre ha consistido, en ponerle voz a los argumentarios que salen de la Moncloa, por mucho que ayer dijera que va a defender con uñas y dientes. Con uñas y dientes. Que se respete a los aragoneses. Defender que el principio de ordinalidad y el modelo diseñado por Yunqueras son una bendición para el resto de los territorios igual se considera ahora uñas y dientes. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Concédele a tu hija Pilar que brille para ella la luz eterna.
Podcast: Monólogo de Alsina (OndaCero)
Host: Carlos Alsina
Date: January 8, 2026
Este monólogo, presentado por Carlos Alsina, gira en torno al histórico y polémico encuentro entre el presidente Pedro Sánchez y Oriol Junqueras, líder independentista catalán, ambos figuras clave en la política española reciente. Alsina utiliza el episodio para repasar las tensiones y paradojas de la relación entre el Gobierno central y el independentismo catalán, desde la crisis del "procés" hasta la actualidad de 2026, con especial énfasis en la negociación del nuevo modelo de financiación para Cataluña y su impacto político, especialmente para el PSOE de Sánchez.
[03:26]
Alsina:
“tenemos que hablar era el primer contacto físico entre el cabecilla del procés que causó la mayor crisis constitucional de España desde el año 81 y el presidente llegado al poder con el apoyo imprescindible de los partidos independentistas…”
[04:25]
Alsina:
"Blanquéame otra vez, Blanquéame otra vez, blanquéame otra vez.”
[06:40]
Pedro Sánchez (cita de archivo):
“Es una mesa entre gobiernos. Y quiero recordar también que el señor Junqueras tiene todavía unos años de inhabilitación en cuanto a lo que es la representación institucional...”
[08:37]
Alsina:
"El contexto internacional tiene todo el sentido porque si alguien sabe de violar soberanías nacionales y de falsear la legalidad internacional, ese es Junque, el progenitor ve del procés."
[09:26]
Alsina:
“Nada de financiación singular. Dicen que eso sirve para todos los gobiernos autonómicos. Eso es café para todo. Nada, nada. Concierto, alabaska auriol, nada por debajo de eso. Es válido, dice Junts per Catalunya.”
[11:00]
Alsina (irónico):
“Defender que el principio de ordinalidad y el modelo diseñado por Yunqueras son una bendición para el resto de los territorios igual se considera ahora uñas y dientes. Señor, ten piedad. Cristo, ten piedad. Concédele a tu hija Pilar que brille para ella la luz eterna.”
Este episodio narra, con ironía y profundidad informada, la evolución de la relación entre el Gobierno central y el independentismo catalán, usando el encuentro Sánchez-Junqueras como símbolo de las concesiones, contradicciones y huellas imborrables de la política reciente en España. Alsina expone cómo los grandes postulados ideológicos han cedido ante el pragmatismo, el desgaste político y la negociación de recursos.