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A
¿Qué tal, cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos en el tercer día de marzo del 2026. Esto es la radio es más de uno, es Onda Cero. Y les cuento una historia que es muy corta, ya verán. No consta que fabricara nunca una jaima, pero ese era el apellido familiar. Hacedor de tiendas de campaña y hacer. Es verdad que hizo un montón de cosas, pero no se tiene noticia de que hiciera tiendas de campaña nunca. Bueno, les pregunto a ustedes que me escuchan esta mañana, ¿Qué tienen en común la cara oculta de la luna Camarón de la isla y las ecuaciones de primer grado? Tiempo. Como si fuera un concurso. ¿Qué tienen en común la luna Camarón y las ecuaciones? Y la respuesta Adivino que no estamos para juegos. Alsina, vaya usted al grano. Son las ocho de la mañana, nos acabamos de levantar. Bueno, la respuesta es que lo que tienen en común es al fabricante de tiendas de campañ la luna tiene un cráter que lleva el nombre de un astrónomo persa. Camarón le prestó su voz a un poeta persa. Y que le llamemos X a la incógnita de una ecuación se debe a un matemático persa. Y ocurre que el poeta, el matemático y el astrónomo, y también el filósofo y el jurista y el historiador, eran una misma persona. Eran Omar Khayyam, una de las mentes más brillantes y más completas que ha dado la ciudad de Nishapur hace mil años en Persia, hoy noreste de Irán. En España, como en el resto de Europa y en América, el nombre de Omar Khayyam evoca sobre todo literatura. Dejo a Platero en el Prado Alto, escribió Juan Ramón, y yo me echo bajo un pino lleno de pájaros que no se van a leer a Omar Hayyam. Es a partir de sus escritos como se ha podido reconstruir la personalidad de esta figura. El hombre curioso que picoteaba en todas las disciplinas, el pensador tolerante que disfrutaba de los pequeños y grandes placeres de la vida, y el escéptico que desconfiaba de quienes llevaban su fe demasiado lejos. Sus cuartetos, los Rubiat, los tradujo al inglés el mismo hispanista Fitzgerald que tradujo a Calderón. Y de esos cuartetos, el preferido de Christopher Hitchens, descreído entre los descreídos, era este que he de creer que Dios hizo que las vides dieran fruto y al mismo tiempo nos prohibió beber. Los hombres hablan del cielo y del infierno, pero no hay más cielo y más infierno que estos en los que vivimos los hombres. ¿De verdad creéis que Dios iba a revelar sus secretos a un atajo de fanáticos cerrados de mente y me los iba a negar a mí? Creed lo que queráis, pero no recéis, porque plegarias como las vuestras no hay nadie allí arriba que quiera escucharlas. Mil años después, con Irán gobernado aún con mano de hierro por un atajo de clérigos fanatizados que aquí llamamos el régimen de los ayatolás, releer a un crítico del fanatismo como Omar Hayama aún inspira a quienes se llevan jugando el pellejo en aquel país desde hace años, muchos años. Aunque hoy quizá lo que toca es recordar que entre los muchos saberes incluyó este poeta y filósofo y matemático y astrónomo el estudio del tiempo, de cómo medimos el paso del tiempo y de los días. Y suya fue también la corrección del calendario persa, que es más preciso que el gregoriano, y que sitúa el comienzo de cada año en torno al 21 de marzo, cuando aquí celebramos el comienzo de la primavera. Menos de 20 días quedan. El Año Nuevo. El Año Nuevo persa. El Año Nuevo para los iraníes hoy representa la limpieza, poner a punto el hogar para reunir a la familia, purificarse saltando sobre hogueras. Es una suerte de Nochevieja y de noche de San Juan a la vez, juntas. Dejar atrás la oscuridad del invierno y renacer con la luz y la energía, enterrando las cenizas como se entierra el infortunio. Menos de 20 días quedan.
B
Desde el principio proyectamos una ofensiva de cuatro a cinco semanas, pero tenemos la capacidad de ir mucho más allá. Haremos lo que sea necesario. Nos estamos asegurando de que el patrocinador número uno del terrorismo en el mundo nunca pueda obtener un arma nuclear.
A
Ha dicho Donald Trump que no hay límite de tiempo, que las bombas van a seguir cayendo sobre Irán el tiempo que sea necesario. Entiéndase, el tiempo que él crea o que él decida que es necesario, porque es su estricta voluntad lo que inició el ataque el sábado y lo que va a establecer cuánto dura ese ataque. La noche anterior a decir estas palabras, ayer había dicho Donald Trump que el régimen iraní, o lo que queda de él, este atajo de clérigos fanatizados, ya bajaba la cabeza y se ofrecía a negociar. Pero va a ser que se precipitó Donald Trump en su autocomplacencia porque 15 horas después estaba amenazando con redoblar los bombardeos. Estaba avisando de que aún no ha llegado lo peor y estaba admitiendo la posibilidad de que termine enviando tropas terrestres, las famosas botas sobre el terreno que acaban trayendo consigo los féretros cubiertos con la bandera estadounidense que aviones militares repatrian desde el frente y que por eso son la peor pesadilla para la opinión pública de los Estados Unidos. Esto no va a ser como Irak, dijo ayer la Casa Blanca. Lo dijo con la misma convicción con que había dicho que el régimen iraní ya boqueaba, naturalmente, de los civiles que ya están siendo enterrados en Irán. Y no sólo en Irán. Ni Donald Trump ni sus portavoces ven necesario decir ni media palabra. Porque son daños secundarios, vidas corrientes que por ello son perfectamente prescindibles y que además no está claro quién los ha matado. La escuela esa de primaria, por ejemplo. 150 muertos, ya dijo el gobierno israelí esto. Igual ha sido la Guardia Revolucionaria iraní que ha montado esto para echarnos la culpa a los demás. Claro, para estos iraníes, los iraníes que ya no viven nunca, va a llegar el día de la libertad. No habrá nadie allí arriba que escuche sus plegarias. Los demás iraníes, o al menos una gran parte de ellos, quieren pensar que las bombas que caen en sus ciudades son el peaje por el que hoy hay que pasar o que hay que pagar para poder enterrar décadas de represión, de fanatismo en el poder y de intolerancia. Y también años, estos últimos años, de precariedad económica, de precios disparados y de disparos contra quienes osaron protestar en las calles por los precios disparados. Hoy ya saben los iraníes que ni siquiera en la mente orgullosa y simplificadora de Donald Trump la guerra va a ser cuestión de apenas unos días. Hoy saben que el clima bélico, misiles que llegan, misiles que salen, cada vez más naciones afectadas, cada vez más naciones dispuestas a ir a la guerra contra su país, que ese clima bélico amenaza con durar como poco, varios meses, mucho más allá del comienzo del año nuevo y de las hogueras y de las cenizas. En la jerga del Pentágono esto se llama campaña prolongada. Como lo han llamado ya, va a ser una campaña prolongada. El fuego iraní. Ha habido una respuesta de Irán que se viene produciendo desde el sábado y que es una respuesta también de bombas y también de misiles y también de destrucción. Y el fuego iraní ha alcanzado ya los Emiratos Árabes, Arabia Saudí ha sido alcanzada la embajada de Estados Unidos En Riad esta madrugada, y también Qatar, y también Bahrein, y también Kuwait, y también el Líbano, donde hay tropas españolas y está actuando Hezbolá, y también Chipre, donde hay una base británica. Mark Rutte, que es el chico holandés que le baila el agua a Donald Trump en la OTAN, ha ensalzado de nuevo el ataque estadounidense y ha añadido que la OTAN como tal no está concernida por nada de lo que está sucediendo ni tiene plan alguno respecto a este conflicto. Que significa que si el Reino Unido o Francia o Alemania prestan como van a hacer su colaboración a Estados Unidos es cosa suya, pero no de la OTAN. El escenario que nadie quiere plantearse es qué ocurre si el fuego iraní alcanza a los militares que tiene la OTAN en Irak, por ejemplo, o en Turquía. Que el Gobierno de España vaya al choque con Donald Trump a estas alturas tiene poco de novedad o de noticia. No necesita Sánchez que tiemble Oriente Medio para desmarcarse de cualquier cosa que haga Donald Trump. Lo que ocurre es que en este caso, a diferencia de Venezuela, no sólo se ha desmarcado, sino que cabe decir que también ha obstaculizado en lo que ha podido el plan estadounidense. En lo que ha podido ha sido negar el uso de las bases de utilización conjunta para repostar aquí o participar desde aquí en el ataque a Irán los aviones estadounidenses. El Gobierno avala, le avala al Gobierno que esta en efecto, como dice el Gobierno, ha sido una decisión o una intervención unilateral de Donald Trump y Benjamín Netanyahu, que no tiene amparo legal, que no está detrás la ONU, que no hay una resolución, que no hay nada. Pero sitúa a España esta decisión del Gobierno no ya en el sector crítico a la intervención estadounidense, sino en la oposición activa a esa intervención. Y así como el primer día o el segundo día tenía sentido poner el foco en el bombardeo de los Estados Unidos y mencionar, aunque fuera un poco de pasada, lo perverso que era el régimen iraní, pero de pasada, ahora que estamos ya en el cuarto día, ahora que la guerra se va a prolongar semanas y que es Irán quien ha asumido el papel de atacante contra naciones que no le habían tocado un pelo y. Y ahí está Chipre. Ahora que Irán ha asumido el papel de saboteador del comercio internacional y ahí está el cierre de Ormuz, le conviene al Gobierno de España recalcular sus mensajes porque la legalidad internacional la están violando ahora y a Estados Unidos, Israel, pero también Irán. Y porque dentro de la Unión Europea es en la respuesta bélica de Irán contra naciones amigas en lo que están poniendo ya el acento las dos potencias de la Unión Europea, que son Alemania y Francia, con Macron dando ayer un nuevo paso en lo que llama la disuasión nuclear, que es armémonos más en la Unión Europea y utilicemos ese armamento para disuadir a nuestros enemigos de atacarnos con armas nucleares. Claro, una cosa es ser crítico a la intervención estadounidense y otra es aparecer como menos comprensivo con los socios que tenemos que con un potencial enemigo que sería Irán. Por eso Sánchez ayer, recalculando, manifestó su condena a todos los ataques que ha realizado el régimen iraní, incluido el que lanzó Irán contra Israel desde primera hora. No vaya a parecer que ha escrito el presidente, la violencia solo genera más violencia, que es una frase seguramente bastante manida, pero que viene a reflejar esto. No vaya a parecer que tampoco lo que está haciendo Irán cuenta con el aval o con el aplauso del Gobierno de España. Lo publicó el presidente en un tuit, uno de sus tuits en la red de un tecno oligarca para estar incendiado Oriente Medio, para tener a 30.000 españoles atrapados en Dubai y en Abu Dhabi y ha dicho que el rey Juan Carlos no cuenta como atrapado para tener soldados en el Líbano y para tener bases de utilización conjunta en España. El presidente no ha encontrado aún el momento para dirigirse con cierta solemnidad a los españoles y exponernos ante la gravedad del momento donde cree él que estamos. Tanto Goya, tanto Mobile y tanto mitin. Pero para dirigirse al país el presidente no tiene tiempo.
Podcast: Monólogo de Alsina – OndaCero
Fecha: 3 de marzo de 2026
Tema: Conexiones históricas y literarias entre Persia/Irán y Occidente, el impacto contemporáneo de las acciones militares y políticas internacionales sobre Irán, y la postura de España y Europa ante la guerra impulsada por EE.UU.
En este episodio, Alsina utiliza la figura de Omar Khayyam, destacado pensador persa, como hilo conductor para reflexionar sobre la situación actual de Irán bajo conflicto militar. El monólogo transita desde anécdotas históricas y culturales a la crítica político-social, abordando temas de fanatismo, poder, legalidad internacional y las dificultades de mantener una postura clara ante situaciones bélicas complejas. Alsina subraya el papel de España y Europa en la crisis, y cuestiona tanto la intervención americana como la respuesta europea y gubernamental española.
[00:07 – 04:40]
“¿De verdad creéis que Dios iba a revelar sus secretos a un atajo de fanáticos cerrados de mente y me los iba a negar a mí? Creed lo que queráis, pero no recéis, porque plegarias como las vuestras no hay nadie allí arriba que quiera escucharlas.”
– Omar Khayyam citado por Alsina ([03:01])
[04:40 – 12:50]
“Desde el principio proyectamos una ofensiva de cuatro a cinco semanas, pero tenemos la capacidad de ir mucho más allá... Nos estamos asegurando de que el patrocinador número uno del terrorismo en el mundo nunca pueda obtener un arma nuclear.”
([04:40])
“Ni Donald Trump ni sus portavoces ven necesario decir ni media palabra. Porque son daños secundarios, vidas corrientes que por ello son perfectamente prescindibles...” ([06:20])
[08:35 – 12:50]
“La violencia solo genera más violencia, que es una frase seguramente bastante manida, pero que viene a reflejar esto.”
– Sobre el mensaje compartido por el presidente Sánchez en redes ([12:30])
“No vaya a parecer que tampoco lo que está haciendo Irán cuenta con el aval o con el aplauso del Gobierno de España.” ([12:10])
Alsina utiliza la referencia a Omar Khayyam para retratar no sólo las contradicciones históricas y culturales, sino las contradicciones actuales frente a la crisis en Irán. Señala la dificultad de adoptar una postura clara ante una guerra prolongada, critica la retórica política tanto de EE.UU. como de sus aliados, y pone en duda la respuesta comunicacional del Gobierno de España ante uno de los momentos más delicados de la política internacional reciente.