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¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio, que es de viernes, del viernes 19 de diciembre. Esto es Más de uno, esto es la radio. Y les cuento una historia que es muy corta. Bueno, hoy son dos historias. La primera son muy cortas. La primera es de 1960. Eran las nueve y dos minutos de la mañana del 22 de diciembre, recién comenzado el sorteo. El niño Saturnino Ramiro Vicente, encargado de cantar los números, entonó con voz celestial el 45632. Su compañero, el también niño de San Ildefonso, Adrián del Val, encargado de cantar los premios, puso voz aún más celestial a su canto y siete millones y medio de pesetas. Alegría en el salón de sorteos, Euforia en Valencia. Allí se había vendido íntegro el tercer premio lo celebran los agraciados. Hacen planes, el piso, el coche, los agujeros y el sorteo sigue. Y los niños cantan y cantan y vuelven a cantar. Pero Hay a las 9 y 20. A las 9 y 20 la presidencia pide que se pare todo. Se hace el silencio en el salón de sorteos. La presidencia va a hacer un comunicado y dice la presidencia ha habido un error. ¿Cómo es posible? Ha habido un error porque el niño Adrián del Val, al niño le ha bailado un cero, o sea, ha cantado un cero que no había en la bola. Le puso sin querer un cero al premio verdadero. Y resulta que en lugar de siete millones y medio eran sólo 750.000. Fuertes rumores acogen la dramática noticia, dicen las crónicas. Suena la campanilla presidencial exigiendo silencio. El sorteo sigue, pero en Valencia la desolación es absoluta. Para que te toquen el tercer premio, a que te toquen 700 y pico mil pesetas. A esto en Extremadura se le llama gestión de expectativas o el problema de llevarte un chasco en domingo. Si al final el premio que te toca no es el que te habían cantado las encuestas, que te lleves un chasco. Y que el chasco no sea chiquinino, que dicen mis amigos. La otra historia es las Cortes de Cádiz. Esta la contaba Luis Carandale. Las Cortes de Cádiz estaban reunidas año 1811, mientras se seguía librando la guerra contra el francés. Los ciegos que cantaban romances en las calles en torno al oratorio siempre daban noticia de las victorias españolas, pero nada decían de las victorias francesas. Y entonces Nicasio Gallego que era diputado, un día se animó a preguntarle a uno de los ciegos. Le maestro, ¿Acaso los franceses no ganan nunca? Y le dijo el claro que sí, señor, Pero esas noticias ya que las den los ciegos en Francia. Pronóstico del tiempo anuncia para este domingo en Extremadura Chuzos de punta, tormentas, lluvia en las dos provincias, desplome de las temperaturas. No habrá más de 5 grados cuando estén abriendo los colegios electorales y no habrá más de diez a mitad de las votaciones. Truenos, charcos, tiritonas. Entre eso y que al día siguiente es la lotería, los columnistas lo tienen hecho Este fin de semana estarán las metáforas muy repartidas. El lunes, urnas en Navidad. Urnas en Navidad no es una de nuestras tradiciones más arraigadas. Aunque Rajoy convocó unas elecciones generales un 20 de diciembre. Ha dicho Miguel Ángel Gallardo, candidato imposible, que poner urnas en Navidad son ganas de que la gente no vote. Y es curioso que el aspirante socialista diga lo mismo que dijo el PP cuando Sánchez convocó elecciones en julio. Convocar elecciones el 23 de julio son ganas de que el personal se abstenga. Bueno, el domingo sabremos cuánto se vota o se deja de votar. A ver, los paraguas protegen de la lluvia. Las botas protegen de los charcos. El abrigo protege del frío. El mal tiempo nunca ha sido excusa para no acudir a votar. Otras Sí que hay otras razones, otras posibles excusas sí encontrarán algunos electores, pero el pronóstico demoscópico anuncia que ganará con amplio margen el PP, mejorando los 28 diputados que tiene en este momento. El pronóstico demoscópico anuncia que palmará con amplio margen también el PSOE, empeorando hasta en ocho escaños el resultado que obtuvo hace dos y pico. Anuncia el pronóstico que Vox duplicará su resultado, que puede llegar hasta los 10 escaños y que Podemos, que no es sumar Podemos, podría llegar a seis diputados como máximo o por bloques. Que las derechas estarán en torno al 56% del voto y las izquierdas en el 38%. 18 puntos de diferencia a favor de la derecha en Extremadura donde casi siempre gobernó y ganó de largo la izquierda. Hasta 18 puntos de diferencia, dicen las encuestas. Luego el domingo ya sabremos y en función de cómo queden los resultados, pues los ciegos de un lado captarán la victoria de los españoles, los ciegos del otro de los franceses. En fin, ya se sabe cómo está. Al Partido Popular que va de ganador, la noche se le atragantaría si las encuestas le hubieran puesto votos de más y le acabara pasando lo de la lotería del año 1960 o lo de las elecciones del año 2023, elecciones generales, o sea que el premio al final sea bastante inferior al que le vienen anunciando o al premio que los del PP vienen esperando. Las expectativas son altas. Incluso sin mayoría absoluta para el Partido Popular, el PP espera obtener como poco 30 escaños de los 65 que componen el Parlamento autonómico. La señora Guardiola, cabeza visible de un partido que exige a los demás celebrar debates electorales, que exige a los demás dejarse entrevistar en los medios críticos. La señora Guardiola se ha negado a hacer un debate de verdad con sus rivales. Anoche dejó la silla vacía. ¿La silla vacía? La silla vacía en un debate electoral es un insulto al contraste de ideas que es la esencia del sistema democrático. Cada uno elige si va o no va a los debates. Sí, lo que tú quieras ausentarse es un insulto al intercambio democrático de ideas. Y la señora Guardiola ha reservado las entrevistas para unos pocos medios escogidos, no se sabe conforme a qué criterio. Bueno, será el criterio de María Guardiola de a donde arriesgue menos. Pues para allá que voy. El PSOE, que se sabe perdedor y muy perdedor de estas elecciones, pone velas a la Virgen de Guadalupe para que Guardiola no alcance la mayoría absoluta para poder celebrar como premio de consolación que necesite pactar con Vox. Pues valiente consolación y valiente premio. Guardiola ya necesitó a Vox y ya se abrazó a Vox y Vox ya se dejó pactar en el año 23. Si los votantes le dan hoy más escaños que en 2023 a la señora Guardiola no parece que pueda presentarse eso como un castigo por haber pasteleado con la extrema derecha. Porque igual al PSOE el estribillo se le ha quedado ya un poco antiguo. A Guardiola se le podrá reprochar si las encuestas se confirman el domingo que convocó elecciones para sacudirse a Vox y que va a seguir teniendo a Vox en la chepa. Pero quien va a tener serias dificultades para encontrar un relato al que agarrarse va a ser la izquierda y en concreto del Partido Socialista. Si al cabo de dos años predicando contra el dúo PP Vox los votantes te dan siete escaños menos a ti y siete escaños más al dúo contra el que predicabas, pues igual es que la prédica ha dejado de funcionarte o como diría Pedro Sánchez, que ya no te renta. Y en la víspera del cierre de campaña el Partido Popular se tiró de cabeza el charco de convertir a unos cacos que robaron la caja de la oficina de Correos en Fuente de Cantos en el más reciente y temible. La más reciente y temible amenaza al sistema democrático español y extremeño.
