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¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Es miércoles, estamos a 17 de diciembre. Esto es más de uno, es onda cero. Me dejan que les cuente una historia que es muy corta, ya lo verán. Antes de morir por una intoxicación de setas nunca esclarecida del todo. El veterano emperador Carlos de Habsburgo, no confundir con nuestro Carlos V, que es de 200 años antes. Carlos de Habsburgo acumuló tal cantidad de derrotas que de haber existido entonces el libro Guinness de los récords, habría añadido a sus títulos de Emperador, Rey de Hungría y Archiduque de Austria el de récordman mundial de descalabros. Su lista de fracasos empezó en España, como bien saben Junqueras y Puigdemont quería haberle podido acompañar en la lucha contra el Borbón 1714. Pues de buena gana lo habrían hecho y habrían acabado tan derrotados como él y tan derrotados como ellos mismos. En 2017 empezó ahí, en España. El Archiduque perdió la Guerra de Sucesión. Dejó tirados a sus partidarios catalanes. En esto también se parece a Puigdemont. Y hubo de esperar un cuarto de siglo a que palmara su hermano Jose y obtener así por fin una corona, la corona del Sacro Imperio. Pero entretanto le hizo la guerra al turco y perdió Serbia, Bosnia y Valaquia. Se metió en la Guerra de Sucesión Polaca y también perdió. Tuvo que entregar Sicilia y Nápoles a su tocayo Borbón, Carlos III. Y también Milán. Y también casi toda la Lombardía. Pero era un hombre de recursos, el Archiduque, o de relatos, que diríamos hoy, decidido a hacer pasar sus derrotas por inapelables victorias. Ideó el Cuerpo de Correos Imperiales, que eran jinetes vasallos de fidelidad inquebrantable, encargados de recorrer el Imperio tocando sus cornetas y gritando todo el tiempo Victoria. Daba igual que si hubiera perdido otra batalla, ellos gritaban victoria. Daba igual que hubiera caído en combate otro de sus oficiales. Victoria. Daba igual que el enemigo le estuviera ganando por goleada en cada frente nuevo que se abría. Victoria. Victoria. Victoria. Su habilidad, y un poco su fijación también en encubrir fracasos, alcanzó su grado supremo el día que fue informado de que su caballería había quedado deshecha, su infantería había huido al primer ataque, su artillería había resultado ser pólvora mojada e inasequible a los hechos. El Emperador tuvo el cuajo de presentarse en el salón de palacio donde estaba reunida la corte y decirle al chambelán a voz en grito acabo de ser informado de que terminó la batalla. Encargad que se cante un Te Deum en la catedral en agradecimiento a Dios Todopoderoso. Y así la corte pensó que había ganado. Bueno, aunque Yuste lo ha visitado varias veces, Miguel Ángel Gallardo de emperador tiene poco. Él solo es un oficial de rango flojo, digamos, en el ejército menguante del amo sacro. El domingo el señor Gallardo se conforma con salir vivo de lo que las encuestas aventuran que va a ser una escabechina. El PSOE llegó a obtener en tiempos del virrey Rodríguez Ibarra en Extremadura y también en tiempos de su heredero, el señor Fernández Vara, añorado Fernández Vara y que en paz descanse. El PSOE llegó a obtener hasta el 54% del voto en las autonómicas extremeñas. Hace seis años aún alcanzó el 47% del voto. Le metió 20 puntos de ventaja al PP. Hace dos años ganó el PSOE al PP por un punto. El próximo domingo, según el CIS, va a perder por 7 y según las encuestas más recientes podría perder por 10 o hasta por 12 puntos. Hoy el PSOE pone velas a la Virgen de Guadalupe para que el PP no alcance la mayoría absoluta. El cuerpo de Correos imperiales afina ya sus voces entrenadas para recorrer el territorio gritando Victoria, victoria, victoria. Derrotado y sin opciones de ponerse la corona. Pero si Guardiola necesita a Vox, Victoria. A diferencia de Gallardo, que sólo fue sanchista en sentido musical, porque él fue sanchista de Sánchez el hermano músico, no de Sánchez el amo. La siguiente oficial enviada al sacrificio es sanchista a pleno pulmón y además de primera hora. Pilar Alegría. Pilar Alegría se queda sin cartera y sin coche oficial porque el jefe coloca y recoloca. Coloca, recoloca y descoloca. Y el jefe decidió que tenía que ser ella quien diera la batalla aragonesa. La batalla de Aragón que termina el 8 de febrero y que ha empezado ya con Alegría, con Pilar Alegría en el meritorio papel de revulsivo socialista. Acuérdese que así fueron presentados por el Emperador los relevos decididos por su persona en las candidaturas regionales. El problema del partido es la debilidad de nuestros liderazgos territoriales. Movilización de ministros total. Todo el mundo sabe que el ministerio apenas te quita tiempo, o sea, que te sobran horas para teledirigir desde Madrid. La oposición autonómica, lo mismo en Aragón que en Andalucía. En la Comunidad Valenciana las encuestas acreditan hoy lo acertada que ha resultado la operación Venga, ministros. Ahí están las encuestas. El PP acaricia la mayoría absoluta en Aragón y en Andalucía. No ve en riesgo en este momento el Gobierno de la Comunidad Valenciana, a pesar de Mazón, a pesar de la arriada victoria pregona en los correos imperiales. Hace dos años y medio la izquierda perdió el poder en Baleares, en Aragón, en Cantabria, en la Comunidad Valenciana, en Extremadura y en La Rioja. Creo que no me dejó ninguno dos años y medio después. Bueno, en Canarias, dos años y medio después. No existe un sondeo que dé a la izquierda opciones de recuperar el poder en ninguna de estas comunidades autónomas. Pero el Gobierno central no deja pasar un día sin cantar victoria. Ayer Pilar Algría se despidió de su tribuna semanal en la sala de prensa del Palacio de la Moncloa. Alegría. Ha sido ministra de Educación cuatro años y medio, pero la portavoz se comió a la ministra y hoy los ciudadanos la conocen, más que nada por su fervor, por la reiteración de consignas de cada martes y no por su gestión en el Ministerio. Debutó como portavoz de Gobierno hace dos años. Es enternecedor recordarlo prometiendo lo mismo que prometieron todos sus antecesores y ninguno cumplió, que es que no usaría la sala de prensa del Palacio de la Moncloa para atacar a la oposición o para juzgar lo que hacen otras instituciones. Esta portavoz, y desde luego esta mesa, no está para trasladar opiniones sobre las resoluciones judiciales. Y luego ya se entregó con devoción insospechada y con disciplina religiosa a la tarea de convertir cada semana la Moncloa en un mitin. Oye, los apóstoles emulan a su profeta. Con cuatro citas electorales por delante, Extremadura, Aragón, Castilla y León, Andalucía. Ni una sola victoria en el horizonte, al menos a la luz demoscópica de los sondeos, con el goteo de denuncias de acoso en Galicia, Málaga, Valencia, Valladolid y Madrid. Palacio de la Moncloa Con los jueces destapando las andanzas de Leyre y el de la SEPI recabando papeles en empresas públicas usadas para recolocar a hombres de confianza, el secretario general del PSOE canta victoria porque España avanza, España mejora y España va como una moto hay cientos de miles de familias que no llegan a fin de mes. Es verdad. Comprarse una vivienda o alquilarla está fuera del alcance de cada vez más ciudadanos. Es verdad. Pero oye, el presidente al menos es empático. Simpático igual no resulta, pero empático sí. Tan empático que un año y pico después de la riada aún no se ha dado una vuelta por la Horta Sud, por la Huerta Sur. Pero es empático. Hay antisanchistas con carnet del PSOE que sueñan estos días con una gran boda roja a la manera de Juego de Tronos en el partido que se produzca internamente también una escabechina y que caiga Sánchez y caigan los sanchistas y se abra una nueva etapa. Bueno, sueñan, sueñan y eso es todo lo que de momento hacen soñar. El gobierno de coalición presume de estabilidad y de eficiencia y eficacia acreditada. Pero Sumar ni siquiera concurre como marca a las elecciones autonómicas. Y por supuesto no se sabe quién encabezará la candidatura de Sumar, si es que hay candidatura de Sumar. El día que Sánchez convoque elecciones generales, que alguna vez tendrá que convocarlas, aunque sea en 2027. Lo peor que le puede pasar a una marca política y a los líderes de una marca política es acabar reducidos a una caricatura. Sumar habla en nombre del pueblo, habla en nombre de la mayoría social, habla en nombre de la justicia. Pero luego, a lo que se ve, no tiene quien le siga ni fuera ni dentro del gobierno. Cada llamamiento de Yolanda Díaz o de Urtasun, cada llamamiento es una demostración de impotencia. Cada ultimátum que pretenden darle a su mentor el presidente Sánchez tiene como respuesta no ya el ninguneo, ahora ya tiene como respuesta el choteo. Ministros socialistas haciendo burla guasa sobre la dignidad herida de sus comadres de Sumar. Los corceles imperiales siguen recorriendo España a base de acumular desastres. Cada vez tienen que cantar más alto. Victoria, victoria, victoria. Al archiduque Carlos lo tumbó un empacho de setas, no necesariamente alucinógenas.
Podcast: Monólogo de Alsina
Host: Carlos Alsina, OndaCero
Date: December 17, 2025
En este episodio, Carlos Alsina utiliza su característico tono irónico y satírico para analizar la situación política actual en España, centrándose en los recientes retrocesos electorales del PSOE, la gestión de sus líderes y la tendencia del gobierno a proclamar victorias donde sólo hay derrotas. Mediante la comparación histórica con el emperador Carlos de Habsburgo, Alsina ofrece una visión mordaz sobre cómo los dirigentes manipulan el relato político para encubrir fracasos, al tiempo que repasa movimientos recientes en el PSOE y critica la falta de liderazgo e impacto real de Sumar.
Carlos Alsina disecciona, con ironía y referencias cultas, el estado de la política española, centrando sus críticas en el PSOE, su estrategia de relato y la debacle en comunidades autónomas. Utilizando la figura histórica de un emperador obsesionado con proclamar victorias inexistentes, Alsina denuncia la falta de autocrítica y conexión con la realidad, a la par que ridiculiza el triunfalismo hueco tanto del PSOE como de sus socios de Sumar. Un episodio afilado, mordaz y representativo del estilo inconfundible de Alsina.