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Carlos Alsina
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a miércoles 11 de febrero. Esto es Más de Uno, esto es la Radio Sonda Cero. Y les cuento una historia, si se dejan, que es muy corta y además la de hoy es muy reciente. Perdón. Ocurrió el pasado verano. Ocurrió en el mes de agosto, no se sabe dónde ocurrió porque lo mantuvieron en rigurosísimo secreto. Él, 26 años, vestía un elegante traje negro sin corbata, según contó el. Hola. Ella, de 30 años, llevaba un vestido color crema con manga abullonada y falda de caída larga. Guapísimos los dos. La ceremonia se celebró al aire libre y ambos publicaron fotos en las redes sociales de los tecnoligarcas, donde cada uno de ellos tiene tropecientos mil millones de seguidores. Él es famoso desde que nació porque lo son sus padres, David y Victoria. Y ella es hija de Nelson y de Claudia, que es uno de los matrimonios más ricos del mundo. Él se llama Brooklyn, ella se llama Nicola. Se casaron en 2022 y tres años después, el pasado verano, quisieron cumplir con la tradición, un poco tempranamente, de renovar sus votos matrimoniales. Él escribió ese día Forever my girl, para siempre, mi chica. A diferencia del día que se casaron, en esta renovación de votos del verano pasado no estuvieron presentes los padres de él, los Beckham, con quienes la pareja siempre tuvo tensiones, pero con los que ha acabado partiendo peras. Tan mal han terminado que una de las decisiones recientes de Brooklyn Beckham, me contó el otro día Rosa Belmonte, una de sus decisiones más contundentes, más corajudas, ha sido taparse el tatuaje que llevaba en antebrazo con la palabra papi. ¿Qué más puede pasar en esa familia? El próximo día 21, festividad de San Pedro Damián, que fue obispo de ¿Qué? Ostia. Perdón, Que fue obispo de Ostia. En Italia, los partidos que a duras penas mantienen en pie una cosa llamada Sumar, se han organizado a sí mismos tres años después de casarse, bueno, tres y medio, una ceremonia de renovación de sus votos matrimoniales. Más que matrimonio aquí es poliamor, porque ahí están Izquierda Unida, En Común Madrid y el movimiento Sumar. La noticia política que todos ellos publicitaron ayer con encomiable entusiasmo. La noticia política es que lo que queda de Sumar ha decidido seguir siendo Sumar, aunque sin llamarse Sumar e intentando que parezca que no son exactamente Sumar, aunque sigan siendo Sumar, porque con alguien habrá que sumar. Para tranquilidad de todos y acallando habladurías sobre desavenencias afectivas y escarceos con otras posibles parejas, estas cuatro marcas políticas hacen saber a afiliados, a familiares, a amigos, que su amor sigue vivo, que seguirán juntos, catalán se dice junts, y que juntos se presentarán a las elecciones generales o en palabras de Rita Maestre ayer en Espejo Público, que lograrán poder hacer lo que ya tenían hecho, lo que.
Rita Maestre
Nosotros, desde las formaciones políticas, repito, no solo que existimos, sino que tenemos notables dosis de representación en nuestras comunidades y que lo que quieren decir es que vamos a poder hacer otra vez lo que ya hicimos en 2023.
Carlos Alsina
Vamos a poder hacer otra vez lo que ya hicimos en 2023. Otra vez concurrirán, otra vez intentarán ser la pareja de baile del Partido Socialista. Lo que pasa es que a esta renovación de votos, como pasó con Brooklyn y con Nicola, a esta renovación de votos no asistirán los padres. Los padres que sí estuvieron en la boda de hace tres años y medio allí en Matadero de Madrid, ya nadie se acuerda de aquello. Los padres son Pablo Iglesias e Irene Montero, o sea, Podemos. Iglesias fue el padre político de Yolanda Díaz, tiempo ha tenido de arrepentirse, tiempo han tenido los dos de arrepentirse, e Irene Montero fue la madre del solo sí es sí, aquella ley que fue bandera de Podemos y que luego tuvo que rehacer Pilar Job en vista de que las agresiones sexuales se castigaban menos de lo que se castigaban antes los padres o los suegros. Pablo e Irene, que siguen vistiendo de morado riguroso, no estarán en la renovación de votos porque ya no están en su mar claro. De tal manera que, aunque lo diga Rita, este Sumar al que le van a cambiar la marca no es el Sumar que se presentó a las elecciones de 2023. Esto de ahora es el fruto de la guerra a muerte entre antiguos camaradas y de la decadencia sufrida en las encuestas y en las elecciones autonómicas. A un lado, por tanto, está lo que queda de Sumar y al otro lo que queda de Podemos, con Yolanda Díaz como encarnación doliente de lo que pareció que iba a ser y nunca fue de aparecer coronada como líder con opciones a presidir el Gobierno de España. Que Dios conserve la vista a algunos sociólogos a ser ya referida por los suyos como parte del pasado, la líder amortizada a la que ni siquiera reservarán el papel de reina madre. Nunca olvidará Yolanda Díaz, por cierto, el nombre de aquel diputado que diciéndose muy de izquierdas votó en contra de su reforma laboral y a punto estuvo de llevársela por delante. La reforma laboral la salvó la torpeza de Casero. Aquel diputado del Partido Popular, ¿Se acuerda usted? Bueno, el diputado muy de izquierdas que votó en contra de la reforma laboral y a punto estuvo de hacerla naufragar se llamaba y se llama Gabriel Rufián, quien Yolanda Díaz no puede ver ni en pintura. Y en 2022, cuando nació Sumar, aún hablaba alguna vez este diputado Rufián alguna vez aún hablaba de autodeterminación y de referéndum en Cataluña. Eran los clásicos del partido independentista al que Gabriel Rufián debe su altavoz, que es Esquerra Republicana. Rufián ejerce ahora de vigía. De vigía que subido a la cofa del palo mayor ve venir los peligros que el resto de la izquierda no quiere ver. Se recrea en este papel de avisador del iceberg ultraderechista hacia el que la izquierda navega condenada a hundirse si no acelera su propio plan de salvamento. Y en esto tiene razón Rufián. Nada hay más sorprendente en este último año que ver a la izquierda achacando a los bulos, los pseudomedios, los jueces, la prensa, su declive demoscópico en favor de las derechas sin ponerse a dar una vuelta o a darle una vuelta a su propia crisis de conexión con la sociedad, al por qué sus votantes la abandonan, al por qué teniendo un músculo tan potente como es el Gobierno de España, en cada sondeo y en cada elección autonómica se afianza la idea de que para cuando lleguen las elecciones generales la izquierda carecerá de opciones para mantenerse en el gobierno.
Gabriel Rufián
Creo que frente a 200 diputados de la derecha y ultraderecha decir que algo tenemos que hacer diferente no es ninguna locura. Que todos los aparatos de los partidos me van a dar, pues llevo 10 años en esto, ya sé cómo funciona.
Carlos Alsina
Siempre queda pintón y es muy popular esto de presentarse como víctima de los aparatos. Algo hay que hacer, dice Rufián, lo que pasa es que parece que está más en hacer las cuentas electorales de cuántos escaños salvas presentando una misma marca que lleve dentro lo mismo a una izquierda andaluza que a una aberchale de Bildu. Están más en eso de hacer las cuentas por circunscripciones que en dar con el tipo de propuestas que puedan seducir al votante hoy defraudado con la izquierda. Pero bueno, al menos Rufián dice en voz alta lo que un desfondamiento izquierdista frente a un auge derechista que el PSOE desde luego no está siendo capaz de revertir. Rufián parece Gramsci al lado de Patxi López, que aparte de repudiar a Felipe por meterse con el santo Pedro Sánchez, que Dios ataque al puto amo, me parece que no tiene por dónde coger. Aparte de eso, todo lo que ha sido capaz de aportar Patxi López para explicar el naufragio de su partido en Extremadura y en Aragón es este tópico que es de lo más antiguo y de lo más manoseado que existe en la política del mundo mundial. Porque es el tópico de cualquier partido que gobierna. ¿Que es esto? ¿Gobernamos como Dios pero es que no lo sabemos comunicar? Pues igual el Gobierno tiene que seguir dedicándose a la gestión y otros tenemos que dedicarnos a contarla mejor. Va a ser eso. Va a ser eso. ¿Que la gente no se entera de lo que hace el gobierno? ¿Tiene delito que esto lo diga Patxi López justo cuando la última candidata naufragada de su partido ha sido la portavoz del Gobierno? Que ha sido portavoz del Gobierno dos años. Pero bueno, Pachi es así de fino en sus análisis. Oye, está a la altura de los gremlins de los que habló el otro día Monsemínguez, portavoz de la ejecutiva socialista. Bueno, total, que Rufián dice lo que todo el mundo ve salvo sus compadres de la izquierda. Pero sus compadres, Los compadres de la izquierda plural, o más que plural, atomizada. A quien no le ven es a él como líder carismático.
Gabriel Rufián
Quizá tengo un 0 de apoyo político. Quiero creer que tengo un porcentaje mucho más alto de apoyo popular.
Carlos Alsina
Claro, quiere creerlo porque le llueven los followers y los aplausos a sus intervenciones y a sus interrogatorios en las Cortes. Le llueven los aplausos en las redes sociales de los tecnoligarcas. Hace tiempo que Rufián descubrió que se le aplaude más un insulto a Mazón, un desprecio a Feijóo, un lamento por el precio de los pisos o una manita por el lomo de Pedro Sánchez que el raca raca. Aquello del derecho a decidir de los catalanes. El referéndum, que en esta legislatura debe de ser que ya no le urge a nadie. El referéndum de autodeterminación. Pudiendo hablar catalán en el Congreso. Ahora que hay intérpretes, el portavoz de Esquerra prefiere hacerlo en español. Opresivo. Ayer tuvo a bien recordar que él sigue siendo independentista.
Gabriel Rufián
Yo, por ejemplo, soy catalán y soy independentista. Pero por lo que sea, hay mucha gente que oye, me representas y sé que en Cataluña me llaman traidor por esto. A mí esto. Representar a alguien de Algeciras a mí no me hace menos catalán ni menos independentista. Me hace más normal y más útil.
Carlos Alsina
Tienes razón en que hay mucha gente que se siente representada por él no siendo independentista. La gente que no hay. Pero tendrá que ser él quien alguna vez explique a los ciudadanos de Algeciras en qué les beneficiaría a ellos que Cataluña dejara de formar parte de España. Hasta ahora Rufián nos ha explicado lo bien que les iría a los trabajadores catalanes que Cataluña se independizara con su PIB, con su economía pujante. Todo lo que se genera aquí, aquí se queda. Cataluña First. Ahora falta que explique a los trabajadores de Algeciras lo beneficioso que sería para ellos que Cataluña, con su PIB y sus empresas y su nivel de renta, dejara de contribuir al progreso del resto de los españoles constituyéndose en estado independiente. ¿Por qué ese sigue siendo el deseo de Rufián? ¿Independizarse, separarse? ¿O ya no es ese el deseo? No pasa nada, que se puede cambiar de opinión. A gobernar en coalición con Vox en Extremadura. Por cierto, llega la prueba del algodón. La prueba de quién somete a quién. El juego de la gallina. Apártate tú. Proclama Vox que votará un no como una casa a la investidura de María Guardiola por no plegarse. Y dice Guardiola que ya se presentará a la investidura. Y Vox sabrá lo que hace porque el PP no se traviste.
Rita Maestre
Lo que no puede ser es que el Partido Popular tenga que travestirse de Vox. No lo podemos hacer.
Carlos Alsina
La candidata se resiste a tragar del todo de momento. Y Vox dice que no cuente con ellos. Pero también es de momento porque la señora Guardiola no ha entendido el mandato de las urnas, que es que Vox tiene que tener capacidad para cambiar las políticas y garantía para impulsarlas. Bueno, hasta mayo tienen tiempo para recular la una, el otro, los dos a la vez. Cada uno interpreta como le da la gana el mensaje de las urnas. La portavoz de Vox en el Congreso, por ejemplo, sostiene que siendo ellos terceros en Aragón y en Extremadura y estando muy por detrás del Partido Socialista, lo que han dicho los votantes atención, que hay que desterrar a la izquierda de la vida política española.
Rita Maestre
Han demandado orillar al Partido Socialista. Desterrar a la izquierda de la vida política en España.
Carlos Alsina
¿Pero dónde va? ¿No se destierra de la vida política? ¿A quien representa? ¿En el peor de los casos al 45% de los votantes, que vendría a ser un porcentaje de la izquierda en este momento en España? Desterrar de la vida política. Bueno, Vox está crecidito, es natural, no solo porque haya crecido mucho en las dos elecciones autonómicas, sobre todo porque tiene al PP reformulando por enésima vez su discurso y escudándose ahora en que el mandato de las urnas es enterrar el sanchismo y es que se pongan de acuerdo el PP y Vox, o sea que Feijóo ya no descarta tener a Vox dentro de su hipotético gobierno. A Vox es ese partido que sabotea los actos institucionales en las Cortes a los que acude el Rey, por ejemplo. Pero bueno, ya dice Núñez Feijóo que aquí hay mucho ruido y mucha espuma y que a él lo que le importa es la cerveza. Me da la sensación que hay mucha espuma y a mí lo que me interesa no es la espuma, es la cerveza y por tanto cuando pase la espuma quedará lo que realmente importa. Si el líder del PP se anima algún día a preguntar a los cerveceros le explicarán hasta qué punto la espuma es apreciada como medida de la calidad de una cerveza o cómo para la industria cervecera la espuma, lejos de ser accesoria y desechable como él sugiere, es parte sustancial, estudiada y muy cuidada de la bebida.
Podcast: Más de Uno, Onda Cero
Host: Carlos Alsina
Fecha: 11 de febrero de 2026
En este monólogo, Carlos Alsina reflexiona, con su característico tono irónico y analítico, sobre la actualidad política de la izquierda en España, centrando su atención en la reciente renovación simbólica de los acuerdos entre los partidos surgidos de la plataforma Sumar. A través de comparaciones llamativas —incluida una anécdota sobre la familia Beckham—, Alsina explora el significado de estas alianzas, la ausencia de figuras clave en el proceso, y la crisis de identidad y conexión que vive la izquierda española ante el ascenso de la derecha y las dificultades de comunicación interna. El monólogo se complementa con intervenciones de Rita Maestre y Gabriel Rufián, y concluye abordando las tensiones entre PP y Vox en la configuración política actual.
“La noticia política es que lo que queda de Sumar ha decidido seguir siendo Sumar, aunque sin llamarse Sumar e intentando que parezca que no son exactamente Sumar, aunque sigan siendo Sumar, porque con alguien habrá que sumar.” — Carlos Alsina, (02:39)
“De tal manera que, aunque lo diga Rita, este Sumar al que le van a cambiar la marca no es el Sumar que se presentó a las elecciones de 2023. Esto de ahora es el fruto de la guerra a muerte entre antiguos camaradas y de la decadencia sufrida en las encuestas y en las elecciones autonómicas.” — Carlos Alsina, (05:16)
“Nosotros, desde las formaciones políticas, repito, no solo que existimos, sino que tenemos notables dosis de representación en nuestras comunidades y que lo que quieren decir es que vamos a poder hacer otra vez lo que ya hicimos en 2023.” — Rita Maestre, (03:27)
“Nada hay más sorprendente en este último año que ver a la izquierda achacando a los bulos, los pseudomedios, los jueces, la prensa, su declive demoscópico en favor de las derechas sin ponerse a dar una vuelta […] a su propia crisis de conexión con la sociedad.” — Carlos Alsina, (07:00)
“Creo que frente a 200 diputados de la derecha y ultraderecha decir que algo tenemos que hacer diferente no es ninguna locura. Que todos los aparatos de los partidos me van a dar, pues llevo 10 años en esto, ya sé cómo funciona.” — Gabriel Rufián, (07:26)
“Quizá tengo un 0 de apoyo político. Quiero creer que tengo un porcentaje mucho más alto de apoyo popular.” — Gabriel Rufián, (09:41)
“Yo, por ejemplo, soy catalán y soy independentista. Pero por lo que sea, hay mucha gente que oye, me representas y sé que en Cataluña me llaman traidor por esto [...] Representar a alguien de Algeciras a mí no me hace menos catalán ni menos independentista. Me hace más normal y más útil.” — Gabriel Rufián, (10:31)
“Tendrá que ser él quien alguna vez explique a los ciudadanos de Algeciras en qué les beneficiaría a ellos que Cataluña dejara de formar parte de España.” — Carlos Alsina, (10:53)
“Lo que no puede ser es que el Partido Popular tenga que travestirse de Vox. No lo podemos hacer.” — Rita Maestre, (12:16)
“Han demandado orillar al Partido Socialista. Desterrar a la izquierda de la vida política en España.” — Rita Maestre (citando a Vox), (13:01)
“Si el líder del PP se anima algún día a preguntar a los cerveceros le explicarán hasta qué punto la espuma es apreciada como medida de la calidad de una cerveza [...] la espuma, lejos de ser accesoria y desechable como él sugiere, es parte sustancial, estudiada y muy cuidada de la bebida.” — Carlos Alsina, (13:20)
A través de su monólogo, Alsina ofrece una panorámica irónica y crítica del panorama político español, especialmente de la izquierda y su dificultad para renovarse y conectar con el electorado, junto con una visión lúcida sobre las tensiones en el bloque de la derecha. Con referencias pop culturales, reflexiones sobre liderazgo y citas directas de los protagonistas, el episodio resulta una pieza imprescindible para tomar el pulso a la política española en febrero de 2026.