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A
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a miércoles, es 21 de enero. Esto es más de uno, esto es la radio. Y les cuento una historia que es muy corta, ya verán. Antes de abrir resignado la pequeña puerta del confesionario, el cura se colocó correctamente la estola, posó su mano derecha sobre el hombro del feligrés y mirándole a los ojos le preguntó ¿Estás seguro de que necesitas hacerlo? Sí, padre. ¿Pero no has pecado? No, padre. Entonces alivia mi conciencia, dijo el cura. No lo entiendo. Si me dices que no has pecado, ¿Por qué quieres confesarte? Hay una expresión popular que dice que toda precaución es poca. Pero cuando la precaución la tomas cinco meses después de haber sido advertido de un problema y sin alcanzar a explicar qué ha cambiado para que ahora sí reacciones a lo que antes elegiste desoír, el efecto que consigues se parece mucho al de una confesión de culpa. Adif, que es entidad pública controlada por el gobierno, o sea, el gobierno, haría bien en explicarse mejor o en explicarse simplemente, en explicar estos días cualquier medida que tome relativa a la red ferroviaria sin esperar, como ocurrió ayer, a que una nota dirigida al personal de las compañías ferroviarias, las compañías que utilizan las vías de alta velocidad, trascienda a la opinión pública. Porque si no, queriendo transmitir tranquilidad, lo que acabas consiguiendo es justo lo contrario. ¿Ayer informó Adif a las empresas que tienen trenes usando la línea Madrid Barcelona, Barcelona Madrid, la línea de alta velocidad de que? Entre Mejorada y Alhama de aragón, que son 150 kilómetros. 150 kilómetros en un trayecto de 660, o sea, son un larguísimo tramo, la velocidad máxima hasta nuevo aviso queda limitada o se reduce a 160 kilómetros por hora, o sea, la alta velocidad temporalmente ralentizada de 300 por hora a 160. ¿Y por qué? Pues a falta de más explicación, porque no ha habido comunicación pública que yo conozca de Adif. La razón que parece existir es que los maquinistas vienen advirtiendo de excesivas vibraciones en distintos puntos de la línea de alta velocidad, incluido este tramo. Y la razón que parece existir para que ahora se les haga caso es que a raíz del accidente de Adamuz, en los medios de comunicación se ha recordado, o hemos recordado todos que el SEMAF, el sindicato, advirtió o avisó al Ministerio de vibraciones recurrentes de botes en los vagones, lo que se llaman los garrotes, los baches, si se quiere, en el mes de agosto. También en el tramo donde se ha producido el accidente de Damuz, que es un tramo, como ayer nos explicaba el ministro, renovado en el mes de mayo del año pasado y que es en el que se produjo, sin que todavía se sepa exactamente por qué, el descarrilamiento delirio este domingo, esta línea que ahora, cuya velocidad ahora se restringe temporalmente o se limita temporalmente, es una línea distinta, esta es la Madrid Barcelona, pero a falta, insisto, de mayor explicación, es aquella carta del SEMAF que remitió el SEMAF a la Agencia de Seguridad Ferroviaria, unido a la alta sensibilidad que estos días existe en la sociedad respecto de la seguridad en las vías, lo que ha llevado a restringir la velocidad y anunciar un examen pormenorizado de estos 150 kilómetros de tramo que se supone que se está realizando en estas últimas horas o que quizá ya se ha terminado de realizar. Bueno, ¿Cuál es el problema? Pues que se supone que el examen de las vías es constante sin necesidad de anunciar medidas especiales. Así lo puso, al menos por escrito, el Gobierno en una respuesta parlamentaria el pasado mes de noviembre, donde Adif analiza de manera continua la calidad de la vía de las líneas y cumple con todas las tareas y las normas de mantenimiento. Y esta fue en realidad la respuesta que tuvo la carta de los maquinistas de SEMAF, porque ellos directamente no tuvieron respuesta de la Agencia de Seguridad y lo que hubo fue una respuesta del Ministerio o del Gobierno a una pregunta de un senador en la Cámara Alta en la que se mencionaba esa carta de SEMAF. ¿A qué achacaban los maquinistas o a qué achacan, como ayer nos contaron en este programa, los baches, las vibraciones que se producen en algunas vías? Pues al mayor uso que están teniendo esas vías, porque ahora hay más operadores, más compañías que están utilizando las mismas vías para sus trenes, para sus convoyes, a que algunos de los convoyes que ahora se utilizan tienen más peso que los que había antes y al desgaste que todo eso genera. Y lo que pedían en aquella carta del mes de agosto es que se limitará la velocidad a 250 kilómetros por hora, no a 160, a 250 kilómetros por Hora. La carta de SEMAF es de agosto, o sea de hace 5 meses. Semaf nunca recibió respuesta. Tuvo que haber una pregunta formal al Gobierno en el Senado para que Adif se animara a pronunciarse. Y lo que dijo entonces Adif fue que el SEMAF no había aportado argumentos técnicos para establecer esa limitación de velocidad a 250 kilómetros por hora. Digo ahora Adif la limita temporalmente, es verdad, no a 250 sino a 160, sin que conste cuáles son los argumentos técnicos más allá de atender ahora sí, ahora sí, a la preocupación de los maquinistas. Si a ese relato añadimos que el día anterior a esta respuesta parlamentaria de noviembre despachando la carta de Semaf sin mayor relevancia en el ministro Puente había anunciado entusiasta su plan para disparar la velocidad de los trenes de los 300 kilómetros actuales a los 350 kilómetros por hora. Codeándonos así con los chinos, poniendo nuestra red a 350 por hora, nos convertiremos en el único país del mundo, junto con China, que tiene una red de alta velocidad. 350 por hora. 350 por hora. Claro, si unimos todo esto se termina de entender lo cuesta arriba que se le está poniendo al Gobierno este asunto de los baches, las vibraciones, los problemas de fiabilidad que denunciaron en el mes de agosto los maquinistas, o por qué entonces se sostuvo que no había razón alguna para ralentizar los trenes y hoy se ralentizan algunos trenes temporalmente para repasar con más atención la vía. Por supuesto, nadie ha dicho que la causa de que Lirio se saliera el domingo de una vía en Alamuz sea la falta de mantenimiento de esa vía renovada hace menos de un año, porque no hay conclusiones de las dos investigaciones que están recién iniciadas. En realidad son bastante incipientes. El sindicato SEMAF aclaró ayer en este programa que no está diciendo que las vías sean inseguras porque de ser así no habría pedido un mejor mantenimiento. Lo que habría pedido es la paralización del servicio.
B
Hombre, nosotros, si hubiese existido indicios de que una infraestructura fuera insegura, no hubiéramos intentado que los responsables hubieran establecido limitaciones o hubieran mejorado los procesos de mantenimiento, sino que hubiéramos intentado incluso paralizar el servicio, como hemos hecho en el pasado en algún punto concreto, que entendíamos que si no se hacían actuaciones la vía no era segura.
A
De hecho, y es noticia de esta misma mañana, después del accidente, que ahora ampliaremos detalles del accidente de anoche en Rodalías, en la provincia de Barcelona, con el fallecimiento de una de las personas que iba en la cabina del maquinista. Puede ser el maquinista o pueden ser maquinistas en prácticas que estaban en ese mismo maquin. El punto del tren aprendiendo, formándose. Después de este fallecimiento que se produjo anoche en otro accidente ferroviario, este en cercanías de Barcelona, el SEMAF convoca una huelga general precisamente para denunciar la falta de seguridad que se viene produciendo en algunos puntos. Lo que sí vino a admitir ayer Adif, aunque no fuera públicamente, con esta nota que envió a las compañías ferroviarias, lo que sí está viniendo a admitir es que desoyó los avisos de SEMAF sobre el efecto que en los propios trenes, en la estructura de los trenes, en sus rodaduras, en las averías que puedan presentar, tiene el mayor desgaste que sufren ahora las vías. Y es lógico sospechar que si ahora es más receptivo el Ministerio o el Gobierno o Adif, es porque el accidente de Adamuz ha colocado el foco sobre la calidad de la red ferroviaria.
C
6189, aquí a Tocha. Hola, Tocha 6189. Mira como decarralamiento. Estoy invadiendo la vía contigua. Repito, descarralamiento. Estoy invadiendo la vía contigua. Vale, venga, recibido. Pues gracias por avisar el tráfico de más vías urgentemente, por favor. Sí, sí, sí. No hay ningún tren llegando.
A
Se conoció anoche este sonido lo difundió un medio que se llama Cordópolis, colaborador del diario. Es la llamada que hace el maquinista del Irio domingo cuando se acaba de producir el siniestro. La llamada que hace a Atocha para avisar de que está su tren parado en la vía porque ha sufrido un descarrilamiento. Lo llama inicialmente un enganchón para avisar de que es consciente. Ha comprobado que una parte del convoy, que son los últimos vagones, ha invadido la vía contigua y que por tanto advierte para que se paralice la circulación y evitar que se puedan producir otros accidentes. Se entiende que en ese momento lo que se desprende la grabación es que el maquinista del delirio no es consciente de que el Alvia con el que se ha cruzado apenas un par de segundos antes, también ha sido víctima de ese accidente, o sea que también ha descarrilado una parte del Alvia. Él debe de pensar que el Alvia ha seguido su camino sin mayores problemas. En Atocha tampoco son conscientes de ello en ese momento, ni de que el Alvia esté siniestrado, ni de que el maquinista del Alvia haya resultado muerto, porque nadie pudo avisar desde el Alvia. Y se ve que tampoco hay ningún sistema que de manera inmediata, estamos en los primeros segundos después del accidente, permita activar una alarma que avise a Atocha de que se ha producido un accidente de esas características. Se entiende por todo ello que al principio, en los primeros segundos posteriores al accidente, el propio maquinista Delirio pensara que solo era uno el tren que había resultado afectado y que ese uno era el suyo.
C
Tengo incendio también, necesito abandonar la cabina porque tengo que verificar. Vale, que tengo un coche enseñando. Venga, tengo su teléfono. Perfecto, pues voy a comunicarlo por aquí. Ahora me pongo en contacto con usted y necesito que envíen por favor también un servicio de urgencia a bomberos y ambulancias, que tengo también heridos en el tren. Vale, Vale, venga, recibido. ¿Tengo un incendio, abandono la cabina, lo dispongo, vale? Vale, venga, perfecto.
A
Tengo un incendio, tengo heridos. ¿Está cumpliendo el protocolo el maquinista Delirio también cuando informa de que abandona la cabina del tren? Digamos que el maquinista ha percibido la gravedad de lo que ha ocurrido en su tren, pero aún va a tardar algún tiempo en saber hasta dónde alcanza la dimensión de lo ocurrido. 42 víctimas mortales. Último dato oficial que deja este accidente y ojalá ya sea el dato definitivo. Los investigadores todavía tienen que analizar con cierta precisión el vagón número 6 de Elirio. Hasta ahora se han hecho las primeras inspecciones visuales, tanto de la vía como de las rodaduras o los bogies, que es la parte esa móvil que a las ruedas y los ejes que llevan los trenes en la parte inferior se ha hecho una inspección visual. Ahora hay que hacer el análisis correspondiente en el laboratorio. Hay una hipótesis, Hay una hipótesis y es que la rotura, que se ha comprobado que existe en uno de los raíles, en una de las vías, que la rotura sea consecuencia del desprendimiento de alguna pieza pesada delirio, una pieza pesada convertida en obstáculo que hubiera provocado el descarrilamiento y la rotura de la vía o la rotura de la vía y el descarrilamiento. Pero esto está también por confirmar. Se están examinando las traviesas de hormigón anteriores a ese punto donde está rota la vía para establecer si ese daño en las traviesas se produjo en el momento del accidente o si ya lo tenían previamente. Es decir, si algún elemento desde ese vagón número 6 pudo provocar, o desde algún vagón de los anteriores pudo provocar también ese daño previo en las traviesas. Ayer el ministro del Interior lo que dijo es que la Guardia Civil que lleva una de las investigaciones está recabando todavía elementos indicios antes de poder llegar a ninguna conclusión. Y entretanto, en el lugar del siniestro fueron levantados ya los dos vagones del Alvia. Eso permitió recuperar tres cadáveres que permanecían allí dentro y trasladarlos al Instituto de Medicina Heredal. Estamos en el segundo día de luto oficial en España por este accidente y estamos en el tercer día. Este es el tercer día que empieza ya para algunas familias esperando que les sea confirmado el fallecimiento de su ser querido y entregado los restos para poder regresarlos a casa.
D
Sigue desaparecido. Hemos preguntado en todos los hospitales, por todos lados, no sabemos nada. Estoy desesperada, tengo una angustia terrible y su familia me está llamando constantemente. Sus padres son muy mayores ya y. Y quieren saber qué ha pasado y no tengo una respuesta para dar.
A
Los Reyes estuvieron ayer en Córdoba. Estuvieron alentando a las familias de los fallecidos, interesándose por el estado de los heridos y agradeciendo a los vecinos de Adamuz la entrega que demostraron en las primeras horas después del accidente.
Podcast: Monólogo de Alsina (OndaCero)
Host: Carlos Alsina
Fecha: 21 de enero de 2026
En este episodio, Carlos Alsina aborda la crisis de confianza y seguridad en la red ferroviaria española tras varios incidentes, el más grave recientemente el descarrilamiento de un tren en Adamuz. El monólogo expone la reacción tardía de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) y el Gobierno a los avisos previos de los maquinistas, que llevaban meses alertando sobre riesgos en las vías debido al desgaste, vibraciones y falta de mantenimiento. Alsina analiza cómo la presión social y mediática tras los accidentes ha forzado acciones de última hora como la reducción temporal de la velocidad en la línea AVE Madrid-Barcelona, el anuncio de auditorías extensas y la convocatoria de una huelga por parte del sindicato SEMAF. El episodio combina reflexión periodística, testimonios directos de maquinistas y audios inéditos de los siniestros para explorar la gestión de la seguridad ferroviaria y el impacto humano de los accidentes.
“Pero cuando la precaución la tomas cinco meses después de haber sido advertido de un problema... el efecto que consigues se parece mucho al de una confesión de culpa.” (A, 00:54)
“La alta velocidad, temporalmente ralentizada de 300 por hora a 160." (A, 03:34)
“Claro, si unimos todo esto se termina de entender lo cuesta arriba que se le está poniendo al Gobierno este asunto…” (A, 06:29)
“Si hubiese existido indicios de que una infraestructura fuera insegura, [...] hubiéramos intentado incluso paralizar el servicio, como hemos hecho en el pasado…” (B, 06:44)
“Descarrilamiento. Estoy invadiendo la vía contigua. [...] Gracias por avisar el tráfico de más vías urgentemente, por favor.” (C, 08:20)
“Tengo incendio también, necesito abandonar la cabina… tengo también heridos en el tren.” (C, 10:02)
El monólogo mantiene un tono crítico pero contenido, reflexivo y por momentos irónico, mezclando datos técnicos, lecturas políticas y testimonios emocionales. Alsina busca incomodar a los gestores públicos y dar voz a los trabajadores ferroviarios y víctimas, evitando el alarmismo pero subrayando la falta de respuestas convincentes y la urgencia de actuar sobre la seguridad ferroviaria real.