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A
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Es jueves 15 de enero del año 2026. Esto es más de Uno, esto es Onda Cero. Déjenme que les cuente una historia que es muy corta, ya lo verán. Hoy la más corta posible sería la del chiste. La conductora que circula en sentido contrario por la autovía, siendo esquivada a duras penas por todos los demás automovilistas que le dan las luces, que le pitan, que la maldicen, y cuando ella escucha al locutor que alarmado dice por la radio, atención, que hay un conductor circulando en sentido contrario por la autovía, exclama ella. ¿Pero como que uno, si son todos?
B
Sinceramente creo que no existen razones objetivas para que ninguna comunidad autónoma pueda oponerse a este modelo.
A
Ninguna, no, todas, Todas menos la que ha diseñado el modelo, que es Cataluña. Pero la historia que creo que hoy viene a cuento es la de Philip Stanhope, IV conde de Chesterfield, que fue diputado, aunque no cobraba plus para pagarse la vivienda, porque tampoco estaba. Fue diputado en 1715 en el Reino Unido, muy precoz, porque su primera intervención sonada fue en una moción de censura, como ábalos, digamos, pero expresándose a las mil maravillas y en inglés. Le dejaron hablar por ser de la familia que era, porque el chico era menor de edad y en teoría tenía que habérselo prohibido. Tenía 19 años. Luego hizo carrera política muy exitosa, fue un orador celebradísimo, lideró una corriente crítica dentro de su propio partido. Dices, Mira, como Jordi Sevilla. No he dicho que la lideró de verdad. La estuvo tiesas con Samuel Johnson por el diccionario de la lengua, o sea, ríete tú de lo de Pérez Reverti aquí con los lingüistas. Y generó todo tipo de chismes. También por su relación con Mademoiselle Di Boucher, pese a estar prometido con Melusina von der Schulen. Aquello fue un escándalo. Tuvo un hijo con Mademoiselle, o sea, tuvo un hijo ilegítimo, pero un hijo al que amó por encima de todas las cosas. Quizá fue lo único que amó de verdad durante su vida a Lord Chesterfield, porque tuvo fama de falso, de hipócrita, de vendemotos y de trepa. Ya te digo que hizo una provechosa carrera política a su hijo Philip siempre lo cuidó en la distancia porque los separaba un Canal de la Mancha. Le estuvo escribiendo cartas desde que el crío tuvo 5 años hasta que murió a los 34, ya no tan crío. Escribía como poco una carta cada mes para explicarle qué es lo que tenía que hacer para labrarse un porvenir en la vida a la manera a la que lo había hecho él mismo el padre, trepando, mintiendo, traicionando, pero todo con muy buenos modales. Le insistía mucho en esto, en los buenos modales, en la buena educación y sobre todo, lord Chesterfield insistió a su hijo en la necesidad de saber expresarse. Si quieres persuadir, le escribió, lo primero es saber transmitir armoniosa y ordenadamente tu palabra. Huye del atropello verbal, seduce a quien te escucha empleando el verbo preciso, la expresión ajustada, el mensaje nítido. Y un poco enfadado porque el hijo debía de expresarse como si tuviera ya redes sociales, remató su exhorto de esta manera Le si no eres capaz de persuadir con precisión, mejor quédate callado, que en inglés se ¿Por qué no te callas, hijo mío? A la reunión interminable que ayer mantuvieron los gobiernos autonómicos con la candidata del gobierno central a la presidencia andaluza, la vicepresidenta primera María Jesús Montero, acudieron todos los asistentes teniendo decidido su discurso, independientemente de lo que allí pasara o se dijera. Los consejeros iban a lo que iban. Iban a hacerle una cordial peineta al modelo financiero que el señor Sánchez ató con el experto en economía solidaria Oriol Junqueras y a la líder de la oposición andaluza, o sea, María Jesús Montero. Y ella también iba a lo que iba a la reunión iba a predicar contra el PP y contra García Paje y añadir confusión a la confusión sobre el famoso principio de ordinalidad que a estas alturas aún no ha sido capaz la vicepresidenta primera, o no ha querido, de explicar ella misma a los ciudadanos en qué consiste. Si una aspira a que la sociedad te siga en explicaciones que vas dando, lo primero es exponer los principios en los que basas tus explicaciones para que se entiendan. Pero aquí se prefiere un debate para iniciados o para muy cafeteros, o para poder decir una cosa y su contraria. El viernes la ministra Montero expuso que aunque el principio de ordinalidad tan querido por el 90% de la clase política catalana no aparece explícito en su nuevo modelo, sí lo inspira como quería Anilla.
B
Y Junqueras, la construcción del modelo tiende. Tiende al principio de ordinalidad.
A
Tiende al principio de ordinalidad. Ayer, siendo el mismo modelo, pareció que la pretensión era justamente la subrayar que la ordinalidad en realidad ni está ni se la espera.
B
Por tanto, es falso que este sistema tenga ordinalidad. No tiene principio de ordinalidad.
A
Tiende al principio de ordinalidad, pero no tiene principio de ordinalidad. No hay ordinalidad salvo algunas cosas, como diría Rajoy. No hay ordinalidad salvo algunas comunidades autónomas que oye, no hay ordinalidad. Pero la pregunta ¿Pero el Gobierno desearía que la hubiera? Que hubiera principio de ordinalidad. No la hay porque no sería justo que la hubiera. ¿Se garantiza solo la ordinalidad para una comunidad autónoma que es Cataluña, o tampoco para Cataluña? Simplemente es que los números han salido así. ¿Oye, y coincide que la tercera que aporta es la tercera que recibe? Lord Chesterfield, por favor, si no eres capaz de exponer algo con precisión, igual es mejor que guardes silencio. Hemos explicado aquí que según Oriol Junqueras, que es quien. Sí, lo explicó. Según él ordinalidad es que quien más aporta, más recibe. Y ese es el principio. Y si es un principio debería ser de aplicación para todas las comunidades autónomas o al menos para todas las que lo soliciten. El Gobierno de España ha dejado pasar todas las ocasiones que ha tenido en siete días, todas las ocasiones de matizar a Oriol Junqueras con su interpretación de esto de la ordinalidad, de matizarle, de corregirle o de desmentirle. Incluso la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, no alcanzó a aclararnos ayer en este programa si ella apoya o no apoya el principio de ordinalidad así expresado. ¿Usted podría hacerme una defensa desde la izquierda del principio de ordinalidad?
B
Yo creo que esta propuesta que el Ministerio de Hacienda y la vicepresidenta primera ha puesto encima de la mesa era muy necesaria. Y a mí, más allá del debate intelectual, académico, de la financiación, creo que lo que me preocupa como socialista es en qué se han destinado esos recursos y que es un planteamiento que tiene.
A
Que estar mea culpa, porque veo que no he formulado la pregunta de manera.
B
Quizás sí me he ido un poco yo.
A
¿Usted está a favor del principio de ordinalidad?
B
Yo creo que el debate de la fiscalidad es un debate complejo y que no se puede basar solo en los principios académicos, técnicamente sólo fiscales o financieros, sino que se ha de abordar desde el punto de vista también de la finalidad.
A
A ver, ¿Se entiende la respuesta de Isabel Rodríguez o el porqué de una respuesta como esta en una ministra que es tan clara cuando se expresa sobre lo que afecta a su negociado, que es la vivienda? ¿Se entiende porque la ordinalidad es el anatema para el PSOE de su propia tierra, que es Castilla La Mancha, la de García Paje, que será anti sanchista, señor García Paje, pero tiene muy bien diagnosticado qué es lo que genera más rechazo entre el electorado de izquierdas en su región? Y lo que genera más rechazo no es Sánchez, sino el sentirse agraviado por el trato preferente y permanente de Sánchez a los partidos políticos catalanes, sean el PSC de Salvador Illa, sea la Esquerra de Orío Junqueras, sea el Junts del señor Puigdemont, o sea el trato preferente tanto al gobierno de Cataluña como a la oposición de Cataluña. De hecho fue ayer el gobierno socialista manchego, que no el PP, quien se soltó la melena para imputarle a su ministra de Hacienda de su partido el empeño en chantajearle. Nos están diciendo que si lo aceptáis, 1.248 millones más y si no lo aceptáis, pues lo perdéis. Por lo tanto el chantaje que los independentistas están haciendo al gobierno lo traslada el gobierno a las comunidades autónomas. En otros tiempos y en otras circunstancias, escuchar a un gobierno autonómico socialista llamar chantajista a la ministra de Hacienda socialista y por extensión al presidente del Gobierno de España, pues habría sido un terremoto político. Hoy mismo lo sería si un gobierno del PP, gobierno autonómico Andalucía, llamara chantajista Núñez Feijóo. ¿Qué no estaría diciendo el gobierno entonces sobre la quiebra interna en el PP sobre la guerra entre Génova y los varones en el PSOE ocurre que varones ya hay pocos, dos en concreto, que son Paje, mayoría absoluta, y el señor Barbón que ganó las últimas elecciones autonómicas en Asturias? Porque Illa, como él mismo aclara siempre es PSC, no PSOE. Ya es casualidad que los dos gobiernos del régimen común con la financiación igual que los demás que mantiene el PSOE, que son Asturias y Castilla La Mancha, rechacen el modelo que según el gobierno del PSOE es lo mejor que le ha pasado a la España autonómica en décadas. Un hito, dijo ayer María Luis Montero Castilla La Mancha, Luis ayer el rechazo endureció del verbo, como hemos escuchado. Asturias lo hace a la manera de Adrián Barbón, que es un poquito de perfil para no ser tachado de antisanchista, y con su vicepresidenta ayer presente en esta reunión, la asturiana hablando lo justo y agradeciendo a la ministra que se ofrezca escuchar propuestas. Pero vamos en contra de la ordinalidad y del modelo. No es por insistir, pero es el Gobierno central quien ha tenido una semana para demostrar, probar, acreditar, argumentar que la ordinalidad que inspira su modelo de financiación tiende a la que tiende. No es una ordinalidad buscada, sino que es fruto de que después de hacer las cuentas, pues oye, Cataluña le ha salido que sí y a Madrid le ha salido que no, pero que para refutar esta sospecha de que primero se diseñó el objetivo, que era que Cataluña pudiera presumir de aportar como tercera y recibir como tercera la ordinalidad y luego ya se buscaron los criterios para que las cuentas salieran, en lugar de eso la vicepresidenta ha intentado hacer creer que ella en realidad no sabe qué región ocupará el mismo lugar del ranking en aportar y recibir y qué región no lo hará porque atención, ella es la ministra que hace los cálculos. Es que ella no tiene los datos.
B
Que no tengo los datos y que por tanto no sé exactamente ni interés del Gobierno de España, qué posición ocupa cada uno, qué orden ocupa cada uno. El interés del Gobierno de España es recortar las diferencias de financiación por habitante.
A
Preguntaban el viernes esto mismo a la vicepresidenta Montero por el ranking, digamos la clasificación. Entonces ayer dijo no tengo los datos. El viernes lo que dijo es ya tienen ustedes los datos, eso lo pueden hacer ustedes a lo bueno, España no va a entrar ahí porque no queremos alimentar el argumentario del PP sobre los agravios territoriales. Bueno, la ministra no tiene los datos, no se lo creyeron mucho. 12 de 13 gobiernos autonómicos, bueno, 14 de 15 que son los del régimen común, o sea, no lo cree el 92 % de los consejeros autonómicos presentes ayer en la reunión. Pero bueno, ella lo ha intentado, los demás se equivocan, los demás tiran de argumentario, los demás mienten y ella pues frente a tanta desinformación y tanta mala sangre, vela por el bienestar del país y deja que Junqueras aparezca como el ideólogo del modelo, que este es el asunto. Si le has dado esa baza, pues ahora no te duelas de que aproveche esa baza el señor Junqueras. Ahí la ordinalidad. Tu nombre envenena mis sueños. Ahora que sabe que tiene a todos los gobiernos autonómicos menos el coautor del modelo en contra, la pregunta es ¿Qué va a hacer el Gobierno? Pues ignorarlos, alegará. Y es verdad que esto no deja de ser una ley orgánica que tiene que aprobar el Parlamento. Y tiene razón la ministra en esto. La palabra la tienen ahora los diputados. Los diputados, digo, porque el Gobierno al Senado ya le hace el mismo caso que a la Conferencia de Política Fiscal y Financiera, o sea, ninguno. La palabra la tienen los diputados. Y este es el asunto. ¿Qué van a hacer ahora los diputados cuando llegue la hora de votar en el Congreso? ¿Quién representa el alma socialista en Castilla la Mancha y en Asturias? ¿Sus gobiernos autonómicos, que son fruto de la elección de los ciudadanos, o sus diputados nacionales, que son fruto de la elección de los mismos ciudadanos? Si el gobierno de paje coronado por los votantes del PSOE en Castilla La Mancha entiende que esto es un chantaje inaceptable a los diputados del PSOE castellano manchego en el Congreso, a los diputados socialistas elegidos en las provincias de Castilla La Mancha puede parecerles, por el contrario, una bendición para su tierra. Si a Barbón le repele el principio de ordinalidad, a los diputados socialistas elegidos en las elecciones generales por Asturias puede enamorarles el principio de ordinalidad. El Gobierno puede cansarse de decir que el problema lo tiene el PP, pero el PP ya está visto. Con decir que Sánchez se inca ante el independentismo de rodillas y vende a los españoles lo despacha todo. Tampoco necesita el PP más precisión ni más detalle sobre cómo repartirían ellos el dinero y cuál sería su ranking. En esto Feijóo es como Montero, que dice que los números no los ha hecho. De momento al menos. El Gobierno puede seguir diciendo que PP tiene un problema, pero quien tiene un problema de discurso, de coherencia y de claridad en sus criterios de distribución de la renta en España es el.
Fecha: 15 de enero de 2026
Host: Carlos Alsina
Podcast: Más de Uno, Onda Cero
En este episodio, Carlos Alsina aborda el polémico modelo de financiación autonómica propuesto por el Gobierno central, liderado por la vicepresidenta primera María Jesús Montero, y articulado en buena medida entre PSOE y ERC (Oriol Junqueras). A través de humor, referencias históricas y análisis político, Alsina explora la falta de claridad sobre el llamado “principio de ordinalidad”, la reacción de las comunidades autónomas, y las contradicciones que enfrenta el Gobierno de Pedro Sánchez, especialmente en Castilla-La Mancha y Asturias. El episodio destaca el ambiente de enfrentamiento, acusaciones de chantaje dentro del propio PSOE y la dificultad de Montero para explicar el modelo con precisión.
El monólogo de Carlos Alsina expone con sarcasmo y precisión la confusión, el malestar autonómico y el problema de comunicación política que rodea el nuevo modelo de financiación promovido por el Gobierno central. El episodio enfatiza la opacidad y contradicciones internas en el PSOE, la presión a las comunidades autónomas, y la falta de claridad sobre el supuesto principio de ordinalidad, abriendo interrogantes sobre el verdadero objetivo y la viabilidad del acuerdo en el Parlamento.