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A
¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Es miércoles. Es 3 de diciembre del año 2025. Esto es más de Uno, es Onda Cero en la radio. Déjenme que les cuente una historia que hoy sí que es muy corta. Ya lo verán. Le dijo el paciente al médico. Doctor, creo que sufro de amnesia. ¿Y desde cuándo cree eso? Preguntó el médico. ¿El qué?
Esta otra es apócrifa. ¿Saben aquel que diu que estaba Puigdemont un día en la playa, vio como Pedro Sánchez se metía en el agua, tan seguro de sí mismo, con andares de Marc Spitz, a pesar de que había bandera roja? Al rato le dice Miriam Nogueras, que estaba al lado de Puigdemont, repantingada en una mira, el señor Sánchez nos está saludando. Se hace simpático, mira cómo mueve las manos y dice Puigdemont no saluda. Es que se está ahogando. Y ni se inmuta. Otra historia. Esta ya es la última de hoy. Y esta sí que es auténtica. Era 1998. Se habían celebrado elecciones en el País Vasco. Había varias combinaciones posibles para formar gobierno. Y el Aitor Esteban de entonces, o sea el presidente del PNV, que se llamaba Javier Arzallus, se dejó invadir por el espíritu de Félix Rodríguez de la Fuente y describió de esta manera el comportamiento de quienes cortejaban al PNV.
B
Suele ser como esos documentales que hemos solido ver. El apareamiento de las aves o de la fauna que sacan pecho, hinchan el garganchón, mueven las alas, promueven borjeos. Son ritos de apareamiento, salvo excepciones. Normalmente el mundo quiere aparecer.
A
Son ritos de apareamiento porque, salvo excepciones, aquí todo el mundo quiere aparearse. Por eso sacan pecho, decía Arzayos. Hinchan el garganchón, mueven las alas, promueven gorjeos. En paréntesis, el PNV, a la vez que se apareaba con Eusko al Cartasuna para eternizarse en el poder en el País Vasco, año 98, hacía señales de humo en el Congreso de los Diputados para avisar al gobierno al que apoyaba, que era el de Aznar, de que el viento empezaba a soplar en dirección distinta y que la legislatura se le iba a poner muy cuesta arriba al entonces presidente del gobierno. 27 años después, cambia Aznar por Pedro Sánchez. El PNV sigue en lo mismo, con la misma actitud y el mismo estilo. Cuidado que la legislatura. A ver qué va a pasar con la legislatura, pues para algo son conservadores. Esta es la historia de su vida. Conservan sus tradiciones políticas.
A Pedro Sánchez le han reprochado más de una vez sus afables socios de toda condición política, que va por la vida como un pavo real, como si tuviera mayoría absoluta, cuando ni siquiera fue capaz de ganar las últimas elecciones generales. Por eso les habrá sorprendido a sus socios el compungido rito de apareamiento que se marcó ayer el presidente Sánchez en las dos entrevistas seguidas, lo nunca visto que dio a medios de comunicación que emiten en Cataluñ Pedro Sánchez ladeando la cabeza, entornando los ojos y haciendo sonar un ronroneo.
C
Yo asumo los incumplimientos, Asumo los retrasos que efectivamente ha criticado Junts per Catalunya. Siempre he dicho que la mano está tendida, que nuestra voluntad de negociación es inequívoca, que vamos a cumplir con los acuerdos que firmamos con Junts per Catalunya. Y creo además que a lo largo de estos dos años de legislatura Jones ha sido un actor protagonista de muchos de esos avances.
A
Asume los incumplimientos, dolor de los pecados, propósito de enmienda. Lo hace.
El mismo presidente que hace tres semanas le decía al diario El País que él ya había hecho todo lo que estaba en su mano para cumplir con el acuerdo que le firmó a Junts per Catalunya. Santos Serdán, por cierto, uno de los señoros de confianza del presidente de la escudería de los Ábalos y los al azar que lo que dependía de él ya lo había cumplido. Decía Sánchez que lo demás no era cosa suya. Entérate de una vez. Miriam Nogueras.
Tres semanas después se reconoce pecador e implora el perdón de quien lo invistió. Este Puigdemont expatriado y rémora política que se finge encantado ahora con su papel de castigador de Pedro Sánchez y que va subiendo la temperatura de la olla para que el gobierno en minoría se cueza. ¿Nos está saludando ese bañista? No, no es eso. Es que se ahoga el náufrago matándose a carantoñas y el que reparte flotadores regodeándose un poco a lo Kate Winslet en el final de Titanic. Tengo sitio en mi tabla yo, pero prefiero ver cómo te ahogas, que es lo que dice el guión que tiene que pasar, o a lo Richard Gerhard Pretty. No haznos más la pelota, presidente. Díselo a tus ministros con todas las letras. Quiero que nos hagan más la pelota. Eso es lo que dice Puigdemont. Hazme más la pelota.
Hombre. Cabe pensar que si el presidente Sánchez, hombre cínico, hipócrita y sin palabra, según el diagnóstico de la doctora Nogueras, si se ha prestado a este ejercicio de contrición peliculera es porque alguna pista debe de tener de que no está todo perdido con Jones par Catalunya. Algún mensaje le habrá llegado de sus embajadores ante la República, Puigdemónica, sugiriéndole que se disfrace de hombre humilde para intentar llegar así al corazón de su antigua pareja. Los Puyamones, tan estirados como siempre, tan de arrogarse la encarnación de la Cataluña verdadera como siempre, tan de andar aleccionando al resto como siempre. Han despachado de momento en público el manoteo del presidente Sánchez como si fuera otro de los juegos de manos del presidente del Gobierno esta mañana. Veremos qué dice la señora Nogueras en privado. Es probable que le han hecho llegar al presidente el acuse de recibo y que le hayan dado alguna esperanza. Persevera, Pedro, persevera, que eso es lo que Waterloo quiere. Quiero que nos hagan más la pelota. Y se la hace el presidente. Y se la hace poniendo velas a pompido para que cuanto antes deshaga otra sentencia del Supremo y le franquee el paso a Puigdemont en la frontera. Porque dice ahora Sánchez que es que sin Puigdemont en casa no hay normalización catalana que valga. La normalización de Cataluña, que según el Gobierno ya se había producido hace años y varias veces, además. Porque lo dijo cuando los indultos ya hemos normalizado. Cuando la ley de amnistía ahora sí que hemos normalizado. Cuando fue investido Salvador y ya esto ya está normalizado. Ahora resulta que no, que aún no ha llegado la normalización a Cataluña. Porque es imprescindible que Puigdemont deje de vivir gratis en su casona de Bruselas y se mude a Barcelona para hacer vida de diputado autonómico presencial. No como ahora, que cobra, pero como diputado ausente.
Del padre o compadre de esta legislatura agripada en la que se han ido amontonando anomalías normalizadas. ¿Tiene título ya esta legislatura? El título es anomalía en cada instante. No puede sorprender del padre de la legislatura, que es Sánchez, que insista ahora en el cuento chino este que se ha dejado la piel para cumplir con su obligación de presentar presupuestos a las Cortes porque en realidad ha ignorado la obligación de presentarlos durante toda la legislatura. Del presidente, que trata a la Fiscalía del Estado como si fuera suya y al Constitucional como si sólo existiera para hacer realidad sus planes, no puede sorprender que dé por hecho que Pumpido va a salvar de la hoguera García Ortiz o que el novio de Ayuso disfruta de impunidad procesado por doble fraude fiscal. Mucha impunidad no parece que hay ahí. Pero del presidente, en fin, que proclama que él ya ha asumido responsabilidades por la corrupción anidada en su gobierno, Ábalos y Cerdán mediante, sin que conste que en realidad haya asumido ninguna. Hay que asumir la responsabilidad no es decir que la has asumido, es asumirla.
No puede sorprender que ahora diga que aquel profeta de la pureza llamado Ábalos, a quien encomendó la misión de desinfectar la vida pública española en la moción de censura.
Era para él un gran desconocido. Un gran desconocido en lo personal. Ábalos y sus facetas Desde el punto.
C
De vista personal era un gran desconocido para mí. Un gran desconocido porque conocí unas facetas de su dimensión personal que fueron muy desconocidas para mí.
A
Conoció unas facetas que fueron muy desconocidas para él. ¿Cuándo? ¿Cuándo las conoció?
¿Antes o después de recuperar a Ábalos en las listas?
¿Antes o despUés de premiarle con la presidencia de una comisión parlamentaria?
¿Cuando las facetas que desconoció pasaron a ser las facetas que ya conoció?
Incluso si fuera verdad que el presidente nunca se olió que estaba rodeado de señoros que discriminaban a las mujeres porque unos las apartaban de sus cargos, Santos Tardán, según Adriana Lastra, otros las explotaban para tener sexo. Ahí está lo de Ábalos y la prostitución. Otros las trataban como las trataban en el Palacio de la Moncloa. Ahí está Salazar. Incluso si fuera verdad, porque el crédito a estas alturas del presidente Sánchez entenderá él que está bajo mínimos por mil razones distintas, incluso si todo eso fuera verdad, ¿Estará de acuerdo el presidente en que amañar licitaciones de obra pública o adjudicar contratos a los amigos corruptores tiene poco de faceta personal y mucho de actividad política corrupta? ¿El estribillo este de pero aquí no hay corrupción estructural obliga a preguntarse si el abuso de poder, el tráfico de influencias, la manipulación de contratos están considerados en algún sitio como faceta personal? ¿Y si el abuso de poder y el cobro supuesto de mordidas.
En coalición además entre un ministro de El Gobierno y un secretario de organización del partido es acaso una mera faceta personal?
Del autor de No que yo recuerde. No lo sé, no lo supe, no me consta. Del autor de Mi trato con Coldo fue anecdótico o menuda inventada llega ahora esto de Ábalos Era un gran desconocido Nuevo éxito de superventas del gobernante sin mayoría, sin presupuestos y sin la menor gana de poner en manos de los votantes su destino.
Para su próxima recomendación musiquera en el TikTok que le hacen en la Moncloa, sugiero al presidente a Íñigo Quintero, joven en su momento desconocido. Iñigo sí que era un gran desconocido que triunfó por sorpresa en las redes y en el Spotify hace dos años y que tras una fase de reflexión y digestión ha regresado ahora con su primer disco. Iñigo tiene esta canción que al presidente seguro que le Llega al alma.
D
¿Qué me has hecho pa pensar que ya no soy tu amigo, ya no vienes a por mí? Soy un desconocido desde el punto de.
C
Vista personal Era un gran desconocido para mí. Gran desconocido para mí.
Conocí unas facetas de su dimensión que fueron muy desconocidas para mí.
A
¿Casualidades? El productor de Íñigo Quintero se llama Paco Salazar, pero no es el Paco Salazar señor o de la ganadería Sánchez. Es el productor musical de Casa Lazar. No confundirá un Paco con el otro Paco, No. El Salazar del PSOE es el que trabajó seis años en la Moncloa sin que todos los protocolos del mundo permitieran detectar cómo trataba a las mujeres. El Salazar del PSOE es este que ha llevado a la ministra Piralía a pasar en un mes de comer amigablemente con él, muy amigablemente, a vomitar al leer en un periódico las cosas que hacía de sus facetas personales. ¿Que iba a saber nadie? Otro que era un gran desconocido.
Podcast: Monólogo de Alsina – Onda Cero
Date: December 3, 2025
Host: Carlos Alsina
En este monólogo matutino, Carlos Alsina disecciona la situación política española, en especial la relación de dependencia del Gobierno de Pedro Sánchez respecto a los apoyos parlamentarios independentistas, principalmente Junts per Catalunya y el PNV. A través de anécdotas irónicas y metáforas mordaces, Alsina explora el desgaste de la legislatura, la falta de normalidad política, los reproches internos en el PSOE y la ambigüedad de los apoyos políticos, aderezando el análisis con humor, referencias culturales y severas críticas a la gestión y discurso de Sánchez.
"Mira cómo mueve las manos y dice Puigdemont: no saluda, es que se está ahogando. Y ni se inmuta." (00:33)
"El PNV sigue en lo mismo, con la misma actitud y el mismo estilo. (...) conservan sus tradiciones políticas." (01:44)
Pedro Sánchez: "Yo asumo los incumplimientos, asumo los retrasos [...] nuestra voluntad de negociación es inequívoca [...] Junts ha sido protagonista de muchos avances." (03:15)
"Hazme más la pelota." (Alsina parafraseando a Puigdemont, 05:00)
“Ahora resulta que no, que aún no ha llegado la normalización a Cataluña. Porque es imprescindible que Puigdemont deje de vivir gratis en su casona de Bruselas y se mude a Barcelona para hacer vida de diputado autonómico presencial.” (06:33)
“El título es 'anomalía en cada instante'.” (07:09)
Sánchez: "Desde el punto de vista personal era un gran desconocido para mí." (08:33) Alsina: "¿Antes o después de recuperar a Ábalos en las listas? [...] Otro que era un gran desconocido." (09:01–09:44)
“No confundirá un Paco con el otro Paco, no.” (11:58) “Otro que era un gran desconocido.” (12:00)
Este monólogo de Carlos Alsina expone con mordacidad, ironía y cultura política las dinámicas de dependencia, desgaste y disimulo en la política nacional. La crítica a la falta de transparencia, la escasa credibilidad gubernamental y el permanente juego de apariencias en la política parlamentaria impregnan este episodio, que invita tanto a la reflexión como a la sonrisa irónica.