Loading summary
A
¿Qué tal, cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Estamos a viernes 13 de febrero. Esto es más de uno, esto es Anda Cero y esto es la radio. ¿Me dejan que les cuente una historia que es muy corta, Ya lo verán? El más precoz de los genios que ha dado el cine, de nombre Orson Well, fue antes el más precoz de los genios que había dado la radio. Ciudadano Keynes empezó a rodar 20 meses después de que el joven Norson Welles, con 23 añitos, hubiera alcanzado una enorme notoriedad por su trabajo radiofónico como adaptador de obras literarias, es decir, y sobre todo, por el follón que organizó orson Welles en 1938 con la guerra de los mundos. Bueno, el follón, más que organizarlo él, en realidad se lo organizaron a él, porque los periódicos de la época, muy temerosos de la competencia informativa que había empezado a hacerles esta nueva criatura recién nacida llamada radio, los periódicos exageraron la pretendida alarma social que había generado esa falsa invasión extraterrestre para reclamar que se vetara a la radio ocuparse de las noticias. Claro, que pudiera organizarse una escandalera semejante por la transmisión novelera de una invasión marciana emitida en un programa que se llamaba teatro, en un programa en el que antes se había adaptado Drácula y que avisaba además, varias veces a lo largo de la emisión de que todo lo que estaba sonando era ficticio, pues da idea de las ganas que la prensa escrita le tenía a la radio y de la novedad que para los oyentes suponía aquel cacharro que lo mismo te ponía al tanto de la actualidad política, que te regalaba premios en los concursos o te sentaba en la butaca del teatro sin que tuvieras necesidad de salir de casa. Orson Welles, en efecto, fue un genio no sólo de la radio y del cine, sino también de la autopromoción, o sea, de cómo utilizar un revuelo supuestamente adverso en favor propio. Asediado por los medios que le exigían disculpas, después de la emisión de La guerra de los mundos, él aceptó una rueda de prensa en la que, mirando a las cámaras, puso su mejor cara de cordero de Goyao era actor para hacer acto de contrición por el efecto inesperado que había tenido su guerra marciana. Se conserva la grabación de aquella comparecencia de este joven fingidamente agobiado. Digo fingidamente agobiado, porque a la vez que ponía carita y se declaraba muy arrepentido, manifestó Orson Welles en esa misma rueda de prensa su sorpresa por el hecho de que una novela de ciencia ficción tremendamente popular y publicada 40 años antes, pudiera haber sido confundida de verdad con una transmisión periodística. Este radiofonista contrito firmó semanas después el contrato más goloso que un inexperto veinteañero haya firmado nunca con una productora cinematográfica. Tan arrepentido no estaría. Y durante el resto de su vida fue cambiando y adornando sus recuerdos de La guerra de los mundos para, en lugar de refutar la leyenda, irla engordando. Al principio lo que había dicho es que la emisión fue tan normal, tan normal, que nadie sospechó que se estuviera produciendo alarma alguna. Luego ya incluyó que los teléfonos de la CBS habían sonado insistentemente durante la emisión, con oyentes muy asustados. Más tarde contó que se habían personado en el control agentes de policía enviados por las autoridades, que él había comprendido la increíble repercusión de su programa al escuchar al mítico Walter Winchell, pionero de los predicadores radiofónicos, proclamar en su programa de noticias, para tranquilidad de los oyentes, que América no había sido conquistada. Orson Welles haciendo de Walter Wincher, o sea, recreándolo, o más bien recreándose él mismo en la leyenda autoinflada de La guerra de los mundos. En alguna entrevista, años después, añadió Orson Welles que su emisión había sido una especie de experimento para medir la credulidad del público, y en otra llegó a decir que Roosevelt le había dicho que muchos americanos no se creyeron el ataque japonés en Pearl Harbor porque pensaban que era otra marcianada radiofónica. Y ya si a esto le añades que alguien atribuyó a Hitler un discurso en el que habría mencionado La guerra de los mundos para atacar el libertinaje de la radio en las democracias occidentales, pues tienes la historia perfecta de un globo que todavía hoy hay quien sigue inflando el genio precoz elevado a la categoría, con razón y con motivos y con méritos, de padre de la radio creativa, o sea Orson Welles, dejó esta reflexión sobre nuestro medio, que puede sonar crítica, pero que en realidad es entusiasta. Cualquier cosa que saliera de aquella nueva caja mágica era aceptada y creída inmediatamente por los oyentes, y nosotros quisimos decirles que no deberían creérselo todo. Y en efecto, no deberían y no deben. Pero no porque la radio no sea creíble, de hecho la radio lidera la credibilidad de los medios de comunicación en España, sino porque la radio tiene entre sus contenidos fundacionales y fundamentales la ficción, la fabulación y la novelería. Celebramos este Día Mundial de la Radio hoy, si les parece, saludando no sólo la confianza que los oyentes nos otorgan cuando contamos lo que sucede, o sea, las historias reales, sino también la confianza con la que se entregan los oyentes a la imaginación, a la radioficción y a las historias inventadas. Cada cosa en su sitio y cada rato de radio en su formato. Hoy el equipo de este programa amanece en un lugar de La Mancha de cuyo nombre no puedo informarles todavía. Razones tenemos para no decirlo aún. No dar pistas a la competencia es una de esas razones. Vamos a admitirlo. Yo en cuanto pueda les digo dónde estamos y por qué estamos. En cuanto pueda, calculo que diez y pico de la mañana, podremos empezar a contarles una historia de la que es protagonista también la radio, por cierto, la radio aquí donde estamos, y que es una historia que creo que hasta hoy nadie había contado, creo. Estamos en La Mancha, eso se lo puedo contar. Estamos en La Mancha, territorio excepcional en muchos sentidos, La Mancha, uno de ellos es que hoy representa una excepción en el panorama menguante del respaldo popular que cosecha el Partido Socialista, o sea, que Castilla La Mancha es la única comunidad autónoma donde el PSOE gobierna sin necesidad de socios. Circunstancia la mayoría absoluta que al barón García Paje, lejos de rentarle internamente, como diría Pedro Sánchez, lejos de rentarle, le convierte, lejos de convertirla en una especie protegida dentro del del PSOE Si es el único que nos gana mayorías absolutas, pues vamos a protegerle. Al contrario, le ha convertido a García Paje en sospechoso de haberse entregado a las derechas porque en la cabeza resignada de la mayoría de los dirigentes socialistas la ola derechista tiene tal tamaño que si un gobernante autonómico arrasa en las urnas tiene que ser porque es de derechas, aunque se presente bajo las siglas del PSOE. Que se prepare Salvador Illa, que como siga compartiendo con Junts banderas como esta del endurecimiento, del castigo a los carteristas reincidentes o como la difusión de la condición de extranjero de quienes delinquen, quiénes son extranjeros, quienes no lo son, acabará siendo señalado también él como un socialista derechizado y por eso tiene apoyo popular. García Paja insistió ayer en uno de sus salmos más conocidos, que es este que dice que Sánchez debería poner las elecciones generales antes de mayo de 2027 para que el público se desfogue con él o contra él y no con o contra los candidatos del PSOE en las autonómicas y en las municipales, o sea, los alcaldes.
B
Lo que no puede ser es que aquí termine hundiéndose en la trinchera toda la infantería para que simple y llanamente siga existiendo cuartel general.
A
Bueno, hundirse. Se han hundido ya las infanterías del PSOE autonómico en Aragón y en Extremadura, por más que el oficialismo sanchista predique que el problema lo tiene el PP porque sólo puede gobernar con Vox. Claro, en Aragón el PP le metió 10 puntos de ventaja al PSOE, en Extremadura le metió 17 puntos de ventaja al PSOE, de tal forma que el PP sólo puede gobernar con Vox, pero el PSOE no puede gobernar con nadie. La digestión socialista está siendo amarga y no es para menos sin que el embarazoso silencio del secretario general del partido, empeñado en no darse por enterado de este doble naufragio, diluya la sensación de alarma general que empieza a respirarse sobre todo entre los alcaldes socialistas. Y como todo puede empeorar, el escudero de Sánchez, escudero converso, Óscar López, derrapó ayer en Radio Nacional Estaba ejerciendo su discutible magisterio sobre cómo hacer oposición a los gobiernos del PP y cargó la responsabilidad del hundimiento socialista en Aragón a quien ya no puede defenderse, que es el difunto Javier Lambán.
B
Creo también que antes de la llegada de Pilar Alegría, el partido en Aragón encabezado por el señor Lambán, que yo en su día tuve una excelente relación con él, pero lo digo desde el respeto, pero desde mi punto de vista, en lugar de hacer oposición el señor Azcón se dedicó a hacer otra cosa, por cierto muchas veces con argumentos que eran de la derecha, por lo tanto también el PP no tenía un desgaste que tenía que haber tenido.
A
Bueno, primero, es de mal gusto imputarle ya nada a alguien que ha fallecido. Segundo, si lo haces a pulmón lleno, una de dos o te pierde la inquina o te pierde la torpeza. Tercero, este análisis es puro ventajismo del aparato del partido, es negarse a la autocrítica y hacerle la autocrítica al que estaba antes. Y cuarto, hombre, habiendo sido Javier Lambán varón crítico de algunas de las medidas del gobierno, de algunas las amnistías, la amnistía, las financiaciones singulares, en fin, otros cambios de opinión que ha tenido el presidente Sánchez de algunas políticas, otras siempre las respaldó Javier Lambán, las políticas sociales, en fin, habiendo sido un varón crítico, claro. Esta imagen ahora de Óscar López, ariete sanchista persiguiendo al disidente incluso después de muerto, es una de las contribuciones más lamentables a la cultura política esta de o estás conmigo o es que estás contra mí. Contra Óscar López han salido todos los dirigentes del pseudo aragonés que han dado el paso de opinar sobre esta declaración. ¿Cómo será la cosa que hasta Pilar Alegría, que es sanchista, achicharrada sanchista, ha tenido que salir a fearle a su colega el ministro esta rajada de ayer sobre Lamb? Pero es que además el magisterio de Óscar López sobre estrategias ganadoras y victorias electorales está por descubrir. Es un misterio en sí mismo. No parece que atesore un currículum de triunfador que le avale para dar muchas lecciones. Esta tesis suya de que Azcón no sufrió el desgaste que debería haber sufrido porque el PSOE lambanista hacía cosas de derechas es de una profundidad de los autores. Hay que ver la oposición destructiva que nos hace el PP que solo quiere nuestro desgaste como gobierno. Ahora llega. Hay que ver qué poco destructiva fue la oposición que hizo el PSOE a Azcón que no ha conseguido desgastarle. Y firma la queja el artífice del formidable desgaste que ha sufrido en Madrid Díaz Ayuso, desde que Óscar López fue colocado por Sánchez como agitador y polemista contra el gobierno autonómico madrileño. Acuérdese, cuando llegó Óscar López a la dirección del PSOE de Madrid, Ayuso tenía mayoría absoluta y hoy, según las encuestas, Ayuso obtendría mayoría absoluta. El desgaste gracias a Óscar López y Ayuso ya es imparable.
Podcast: Monólogo de Alsina (Onda Cero)
Fecha: 13 de febrero de 2026
Host: Carlos Alsina
En este episodio, Carlos Alsina dedica su monólogo a la eterna dualidad entre la radio como fuente de información veraz y como vehículo de ficción, aprovechando el Día Mundial de la Radio para reflexionar sobre su credibilidad, su historia y sus relatos. Con la anécdota de Orson Welles y el famoso caso de “La guerra de los mundos” como hilo conductor, Alsina hilvana una defensa de la radio, la imaginación y la responsabilidad informativa, para después analizar el actual panorama político en España, especialmente la situación del PSOE y la dinámica interna de sus líderes.
[00:16 – 07:32]
[07:32 – 08:15]
[08:15 – 12:00]
Este monólogo destaca la riqueza de la radio como medio para informar y para imaginar, defendiendo su doble faceta y su credibilidad. Además, Alsina aprovecha para diseccionar, con su ironía habitual y un tono crítico y analítico, la situación actual del PSOE, los reproches internos y la falta de autocrítica tras las derrotas autonómicas, dejando entrever el ambiente de tensión y autocomplacencia dentro del partido.
Ideal para quienes quieran una visión crítica sobre el presente político español y una reflexión profunda sobre el papel de la radio en la sociedad, entre la realidad y la ficción.