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¿Qué tal? ¿Cómo están? Bienvenidos a una nueva mañana de radio. Ya estamos en febrero. Claro. Es día dos, es lunes. Esto es Más de uno, es la radio Sonda cero. Les cuento una historia que es muy corta, ya verán. La competición llegaba a su recta final. Habían sido dos semanas agotadoras de dejarse la piel intentando ganarse el favor del público. Quiéreme más a mí que a estos de enfrente. Confía más en mí que en estos otros. Todos los que competían lo hacían sin piedad hacia sus adversarios. Echaban el resto buscando que mordieran el polvo. Trataban de dejarlos en evidencia. Exprimían hasta la última gota sus puntos débiles. Sólo podía ganar uno. El que gana tiene el trono asegurado para los próximos meses. A los que pierden, solo les queda resignarse y esperar a que llegue la próxima carrera. La competición fue durísima. Sin aliento, decían las crónicas. Sin concesiones. Los seguidores de unos y de otros los jaleaban en cada acto. Repetían sus lemas. Se declaraban seguros de que el suyo era el que iba a ganar. Fueron perdiendo pie por el camino aquellos que flaqueaban, aquellos que patinaron, aquellos que se confiaron más en la cuenta. Y cuando llegó el domingo en el que se decidía todo, ya sólo dos de los adversarios importaban. Los dos grandes. El personal, aguardando el domingo a que se conociera el resultado. Quién ha ganado, quién perdido. Y los números eran incuestionables. Había un ganador, había un derrotado. La carrera había llegado a su fin. De nada servían ya los golpes de efecto y el devolver cada golpe con un golpe todavía más duro. Y entonces, quien había perdido tomó la palabra para elogiar a quien le había ganado. Felicidades, dijo, porque lo que has conseguido es histórico. Lo que has hecho. Creo que la mejor palabra para describirlo es histórico, es legendario, es asombroso. Eso dijo el que había perdido. ¿Y el ganador qué dijo? Pues que lo verdaderamente inspirador es el trabajo que hace su adversario. Y que es un honor competir con él. Inspirador. Para mí es un honor. Gracias por todo lo que haces. Es inspirador para el mundo entero. Sí, ya lo sé que no es noticia. No es noticia que en una gran final de tenis los dos adversarios competidores se cubran de flores el uno al otro. No es noticia. Es lo habitual. Hubo reconocimiento mutuo entre Djokovic y Alcaraz al terminar ayer el Abierto de Australia y al terminar con el triunfo de Carlos, que igual usted no se ha enterado, pero ganó Carlos Alcaraz, poseedor ya no sólo de los cuatro trofeos de Grand Slam, sino de este otro título que le ha ganado a Rafa Nadal, que es el título de el más precoz de los tenistas que completaron el póker de ases. No es noticia que quienes compiten a muerte por un trofeo deportivo compaginen la competición con el reconocimiento, la rivalidad con el elogio. Y no es imaginable, también lo sé, que el domingo que viene, 8 de febrero, que en lugar de Abierto de Australia tenemos urnas abiertas en Aragón. No es imaginable que escuchemos, una vez que se conozca el resultado, nada parecido a esto que acabamos de oír. No escucharemos al perdedor o perdedora cantar los méritos de quien le venció deportivamente ni al ganador o ganadora o ganadora, porque sobre el papel todo puede pasar, pero elogiar el trabajo inspirador de aquel a quien ha vencido. Ya hemos comentado aquí alguna vez que el único ámbito en el que cada día se compite por ganarse la confianza del público, que son muchos ámbitos en los que pasa eso, la radio por ejemplo, la televisión por ejemplo, el único ámbito en el que cada día los competidores ponen a parir al adversario, se burlan, se desprecian, se insultan y se denigran es la política. Ayer, mientras Djokovic y Alcaraz se celebraban mutuamente, y lo que importa más lo hacían Con sinceridad, los dos insignes representantes de 16 millones de españoles, líderes de los dos partidos más importantes de este país, ordenados de más a menos, el PP y el PSOE, competían en Aragón por ver cuál de los dos era capaz de denigrar más al otro, cuál de los dos era capaz de exhibir mayor desdén, más ojeriza y más inquina. Utilización de los muertos como reclamo electoral, incluido los muertos de yo te cargo en la cuenta Adamuz, tú me cargas en la cuenta de la riada. Nos imputamos mutuamente ineptitud y mala fe, medias verdades, mentiras completas. Mientras un tal Abascal, incapaz de gobernar nada y en ningún sitio, pero capaz de despreciar más que ningún otro, mientras un tal Abascal se pone, según la encuesta del Heraldo de ayer, en 13 escaños de 67, o sea que de los 7 que tenía igual el domingo se pone en 13 o en 14, dice la encuesta del Mundo domingo que viene. Según las encuestas en la provincia de Teruel, Vox empataría con el PSOE 3 a 3. A seis días de que los aragoneses voten las encuestas dibujan una noche electoral a la extremeña, digamos con Azcón como Guardiola mejorando mínimamente su representación Bueno, la encuesta del Mundo de esta mañana dice que incluso podría perder un escaño, quedarse lejos de la mayoría absoluta y con Vox como socio preferente para asegurarse la investidura, o sea, como ya estaba el PP en Aragón, porque ya necesitó una vez a Vox para la investidura, pero siendo el único con opciones de sacar adelante una investidura y con Pilar Alegría como Miguel Ángel Gallardo en riesgo de anotarse el peor resultado histórico del Partido Socialista en unas elecciones autonómicas, bien es verdad que ella sin estar procesada y sin haberse aforado, lo cual agrava todavía más el bajón por la ausencia de atenuantes, digamos, como ya ocurrió en Extremadura, perdón, la campaña del Partido Socialista es que ni siquiera ha despegado cuando lo más original que puede hacerse en un mitin es un juego de palabras con el apellido de la candidata Aragón necesita alegría Mala cosa, claro, mala cosa cuando la candidata rehuye ser entrevistada en medios con muchísimos seguidores en Aragón y se refugia en los vídeos cortos de TikTok a mayor gloria de sí misma pues dolor y gloria, que diría Almodóvar, que no es aragonés sino manchego. Aragonés era Fernando Exceso, por cierto, que en paz descanse en socorro de sus campañas respectivas. El PSOE y el PP van a usar esta semana el concepto y el Senado. Hoy mismo los socialistas llevan a Feijóo a la comisión sobre la riada para hacerle pasar por responsable en alguna medida de la gestión de aquel desastre, aún sabiendo que gestionar, lo que se dice gestionar, Feijóo lo único que gestiona desde que marchó de Galicia es su partido. Ayer abono el terreno del presidente Sánchez contraponiendo a un Feijóo que no gobierna ni la Comunidad Valenciana ni España, o sea que no tiene gobierno del que responder, con un ministro suyo que no para de colgarse medallas el que mintió diciendo que estaba puntualmente informado en tiempo real de lo que ocurría con la dana de Valencia no va a dar lecciones a un ministro como Óscar Puente que ha estado al pie del cañón y dando la cara desde el primer momento de la tragedia. Bueno, está probado que el presidente del Gobierno donde más habla de la riada y del accidente ferroviario de Adamuz es en actos de partido, que no de gobierno, en actos de partido y con tono y uso mitinero, uso y abuso mitinero. Donde más ha hablado de la riada, donde más ha hablado de Damuz es en los mítines un año y tres meses después de la riada de la Huerta Sur de Valencia. Por cierto, el presidente aún no ha vuelto por aquella comarca. Mantiene incumplido el compromiso que expresó cuando abandonó apresuradamente Paiporta por el ataque de extremistas de derechas de los que nunca más se supo. Por cierto, ¿Volverá? Pues no ha vuelto por allí. El jueves en el Senado, por aquello de utilizar cada uno la cámara en la que tiene más mano. El jueves en el Senado será el PP el que plante allí a Paco Salazar aprovechando que la comisión Atrápalo todo que empezó con Coldo. Pues ya vale para cualquier cosa, incluida esta de sentar a Salazar tres días antes de las urnas aragonesas para preguntarle a Salazar por la comida que tuvo con Pilar Alegría y para preguntarle también por Pilar Alegría y si da tiempo, por Pilar Alegría. Muy sutiles en esto tampoco son. En el PP no escucharemos el domingo, sumámoslo, ni a Alegría hablando de Azcón en los términos en los que Djokovic habló de Alcaraz, ni a Azcón hablando de Alegría en los términos en que Alcaraz habló de Djokovic. No te digo ya Santiago Abascal. Ninguno acumula méritos electorales que los acerquen ni remotamente a los triunfos épicos de estos dos tenistas. De aquí al domingo, todo lo que cabe esperar en Aragón es que se abstengan los seguidores de unos y de otros de personarse en el mitin del partido de enfrente para insultar al adversario, que es lo que hizo ayer esta concejal del PP valenciano residente en Teruel, que fue adonde estaba Pedro Sánchez, solo para insultarle. Decía antes Pilar. Decía antes Pilar. Bueno, os diré una cosa. Os diré una cosa. Bueno, gracias. Esta señora, de nombre Belén Navarro, se disculpó después, bastante después, por haber dicho unas palabras inapropiadas. Dice, claro, nunca sabremos si se habría disculpado de no haber trascendido que milita en el PP y que es cargo público es concejala, ya les he dicho. Nunca sabremos si se habría disculpado si no le hubieran dado un toque desde la dirección de su partido. Total, que la campaña avanza camino del domingo sin más novedad de momento que una señora insultona y en ausencia, por cierto, del mitinero más popular que tuvo el PSOE en la campaña de las generales, las catalanas, las vascas, las gallegas y las europeas. ¿Quién fue el mitinero más popular en el PSOE? Pues José Luis Rodríguez Zapatero. Ausente sin embargo en la campaña extremeña y ausente en la campaña aragonesa. ¿Qué fue del zapatero mitinero? Ya no le piden que acuda en ayuda de los candidatos. Se lo piden, pero él no quiere porque está ocupado en otras labores de consultoría o lo que sea. Zapatero es un hombre altruista, es un hombre desprendido cuando de su partido se trata. Él regala los consejos cuando es el PSOE quien se los pide, no así cuando quien le consulta es julio Martínez Martínez, su amigo y compañero de fatigas deportivas, a quien, según publicó ayer El Mundo, le cobró Zapatero 450.000 euros en seis años por labores de consultoría global. Es una cosa así, indefinida. Martínez facturaba, entre otros, a Plus Ultra y se movía bien, parece, con el Gobierno de Venezuela. La policía le encontró 300.000 euros en efectivo en su casa por los que no habría tributado a Hacienda. A Martínez Martínez, dos veces Martínez, no a Zapatero. Zapatero seguro que le habrá parecido fatal que su amigo no tribute lo que tiene que tributar. No sé si lo bastante fatal como como para no volver a dejar que le consulte nada al precio que sea. Escuchas al SINA en Onda Cero. Dirección de sonido Fran Montes.
