Transcript
A (0:00)
Señoras y señores, nadie sabe nada en la SER. Con todos ustedes, Andreu Buenafuente y Berto Romero.
B (0:16)
Gracias.
A (0:17)
Gracias, queridísimo público. Berto Romero, muy buenas tardes.
B (0:21)
Andreu Buenafuente. ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
A (0:23)
Muy bien, muy bien. Muy bien, muy Bien. Cuatro veces muy bien.
B (0:29)
Muy bien.
A (0:29)
No estoy. Entonces me lo digo mucho para creerme que estoy bien.
B (0:33)
Pues eso es un ejercicio neurológico maravilloso. Porque el cerebro tiene plasticidad.
A (0:39)
Ah, creo que decías que era de plastilina.
B (0:42)
Prácticamente te moldeas el cerebro a tu antojo. Y si quieres decirte muchas veces buenos días, al final el cerebro entiende que son buenos, que le cuesta, ¿Sabes?
A (0:54)
Me interesa. Muy bien. No, estoy un poquito cansado. Ya trabajé mucho.
B (0:57)
Ay, vaya, vaya. Pobre Andreu, que está un poquito cansado porque ayer trabajo mucho hoy. Qué rabia me da, ¿No has podido dormir o qué?
A (1:08)
Pues poquito, poquito.
B (1:09)
Ay, pobre Andreu, que no ha podido. Bueno, pero tío, perdona, perdona.
A (1:14)
Tú eres mi amigo, tienes que apoyarme. ¿Cómo estás? Pues ya no te lo estoy diciendo.
B (1:20)
Perdóname, perdóname.
A (1:21)
Muy bien, muy bien, muy bien. Estoy bien. Lo que pasa es que veo que sabes cuándo tienes que poner la cuarta. Normalmente yo creo que el ser humano funciona con segunda, tercera. Hay un día que tienes que poner la cuarta, la quinta y la reductora, como los tractores.
B (1:33)
Y digo yo, si no estabas tan bien, ¿Por qué esta huida hacia adelante? ¿Por qué decir tanto Muy bien, muy bien, muy bien? Si en realidad no lo estabas, ¿Por qué no un poquito más de sinceridad para conmigo y tus oyentes?
