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A
Ser podcast, La Cadena SER y HBO Max presentan Nadie sabe nada con Andreu Buenafuente y Berto Romero.
B
Muchas gracias.
A
Gracias. Gracias.
B
Buenas tardes, bienvenidos, bienvenidas a nadie sabe nada. ¿Qué está ocurriendo? ¿Qué pasa, Andrea? ¿Cómo estás?
A
Muy bien, muy bien.
B
Muchas gracias. Gracias.
A
Queridísimo público, desde nuestro club del Nadi, aquí en Barcelona. Pues muy bien, muy bien.
B
Qué alegría verte, de verdad.
A
No te escondo nada. Los nervios, lo he visto todo ya. Nervios positivos que tengo encima, porque como hemos contado antes de empezar al público hoy, son los últimos programas que grabamos aquí y ya nos vamos a nuestra gira americana.
B
Vamos al lugar al que pertenecemos, América Latina. Somos patrimonio de la humanidad.
A
Ah, vale. Sí, lo llamamos gira, pero a ver, son dos ciudades.
B
Es una gira.
A
Si no da para camiseta, ¿Me entiendes? Sabes que los grupos ponen detrás World Tour y ponen un montón de ciudades. Esto pondría México, Buenos Aires.
B
Bueno, pero ya está.
A
Pero, coño, gira es. Si es más de uno, es gira.
B
Es una pequeña gira. Claro, si no es un ir, pondría la camiseta ir, unir. Nadie sabe nada no pone gira.
A
Eso hace ilusión. Hay una expectativa. Una cosa.
B
¿Sabes que tengo metido dentro?
A
Cuando te vi desnudo se te metió algo dentro.
B
Bueno, se me quedó.
A
Yo lo hubiera notado y no he.
B
Vuelto a hablar del tema, pero creo que no describí perfectamente tu cuerpo de la propia emoción.
A
Es que no sé si el público es consciente que aquí han pasado muchas cosas y una de ellas es que dicho así, en crudo, la gente dice que les ha pasado.
B
Te vi desnudo.
A
Todo vino de que Berto, creo que tienes la percepción de tu propio cuerpo mejor de la que es.
B
Sí es correcto.
A
¿Como es el faltón? Y yo le pues yo creo que no, porque con la edad que tengo no estoy nada mal. Y le ¿Quieres que me desnude para ti?
B
Y eso es lo que ocurrió. Pero entonces, cuando lo vi, fue tanta la impresión que creo que balbuce. No he vuelto a revisar la grabación.
A
Pero dije cosas perdona, esta música entre sexy y romántica no la veo yo.
B
A mí me parece adecuada.
A
Pero lo que me Yo no trabajé con esa cosa. Yo trabajé como el modelo de un pintor, te lo dije. Nos fuimos ahí detrás de la cortina y yo me desnudé completamente. Y él describió.
B
Yo lo que creo que no dije es que no sé si dije que la piel era como de monedero, de viejo, como un cuero. Y me sorprendió mucho que no hubiera diferencia de coloración entre los genitales y el cuerpo. Normalmente la gente tiene el pene un poco más oscuro. El pene es como de otra raza.
A
Bueno, no, hombre, porque se repliega la piel y la pigmentación gana contraste. Pero eso es un efecto óptico.
B
Pero en cambio en el tuyo estaba todo engamado.
A
Sí.
B
Viendo tu cara la gente sabe de qué color tienes el pene, porque tienes pene de cara, cara, polla.
A
Pues viendo la tuya, polla, cara, polla, cara. Gracias. Polla, cara. Gracias, Berto, gracias. Pero te lo compro porque con finalidades humorísticas me sorprendió, pero no es verdad.
B
Esperaba ver un helado de corte. Esperaba ver dos sabores y no un Oreo.
A
Un Oreo de carne, no. Fue todo muy. La gente me dice tú lo pasaste mal. Yo no. Luego es verdad que en el programa se ve pixelado.
B
Vale.
A
Yo pedí por favor eso. Sí, sí puede ser. En HBO Max hicimos unas pruebas de pixelado.
B
Hicimos varias pruebas. Las primeras pruebas había un pixelado como muy leve y se apreciaba. Era peor aún que ver.
A
Ofendía, ofendía.
B
Era peor que verla en cuatro, el equipo.
A
Había que ver esas reuniones. ¿Qué os parece este pixelado? Y nosotros ofende. Entonces dije, ¿Por qué no me pixeláis tamaño pañal para que ya se vea la intención humorística? Yo me lo pasé muy bien.
B
De vez en cuando, hasta que acabe la temporada, si me van viniendo flashes sobre tu cuerpo, yo los iré lanzando, si te parece.
A
Perfecto, hombre. Oye, vamos ya a los temas pendientes.
B
Sí, venga.
A
Esta es la sección Temas pendientes.
B
Temas pendientes. Cosas que nos quedan por hacer. Lo dejé.
A
Procrastina.
B
Lo dejé para otro día, por favor.
A
¿No te ha entrado?
B
¿Alguien puede cambiar la palabra procrastinar por otra que se pueda decir coño?
A
¿Huevazos, no?
B
Sí. Huevacear, Huevacear. Huevacear. Pero procrastinar no se puede pronunciar.
A
Tienes razón, tienes razón. Bueno, aquí en el programa alguien propuso que hicieras una canción porque todo el mundo sabe que cantas muy bien.
B
Pues sí, la verdad que sí.
A
Creo que te pasa como a mí con mi cuerpo. Tienes una percepción quizá superior.
B
No, es verdad.
A
Oye, desde cantar bien, que te lo.
B
Reconozco, yo siempre insisto en que no canto bien, que canto más o menos a tono. Pero la gente a su vez también insiste en no eres un gran cantante. Podrías ir a un programa de estos de.
A
Me dicen.
B
Podrías ir a un programa de estos de talentos. No creo. Los programas de talentos yo no los odio. Porque creo que ya encontraron el talento la primera vez que hicieron el programa. Ya no hay más. Tienen que dejar que se regenere la especie. Tienen que dejar tres o cuatro generaciones.
A
Como los bancos de peces.
B
Claro, ahora están rebañando talento.
A
Están chupando la tapa del talento.
B
Exactamente. Así lo veo yo.
A
No te falta razón. Desde tú agriedad habitual. Molcidez. El caso, el caso.
B
Que te ha salido todo el aire ahí de golpe. No respiras bien.
A
Ha sido todo más risa.
B
Tisa, Trisa.
A
Oye, vamos a hacerlo bien.
B
Vamos a hacerlo bien, ¿Vale?
A
Yo te comenté. Yo tengo una profesora de piano.
B
Pobre mujer.
A
Yo la llamo así. Ella la llama suplicio. Venir a mi casa. A ver, que yo no he estudiado nada.
B
¿Pero tienes un piano en tu casa? Yo tengo un piano, pero sin saber tocarlo ni nada. Hombre, practico algo por tener cosas que tienes también. Una pirámide, una esfinge egipcia. Tienes cosas que no necesitas.
A
Oye, no te pongas así girado, porque te doy con la urna en la cara y te rompo las gafas.
B
Bueno, tío, un piano no es algo que uno no tiene. Un piano.
A
Me gusta el piano y me he propuesto lentamente meterme dentro del piano. No quepo bien porque es un piano vertical. Quiero meterme dentro.
B
No es de cola.
A
Voy estudiando lo que puedo. Muy mal, muy mal. Pero ella es una muy buena profesional.
B
¿Es que también el problema son los dedos esos que tienes, no? Solo hay que mirarte la mano para ver que es imposible que pueda ser guitar.
A
Hay gente con dedo más pequeño y más salchichero tocando el piano.
B
Sí, hombre, sí. Los Simpson tocan el piano. Si te parece, No tienes dedos de pianista. Si quieres todo esto lo hablamos. Tiene mano pequeña, tiene mano de niño.
A
Pero que puedes tocar, hombre, que solo dicen los pianistas buenos.
B
Es como tocar como Errol Flynn, que tocaba con el pene. ¿Sabes que Errol Flynn dicen que hacía eso en mitad de? Bueno, en mitad de la fiesta. Cuando ya la fiesta estaba un poco a fiesta. Avanza a calzón.
A
Quitaron un cabezón.
B
Entonces él decía ahora os voy a interpretar una pieza y venga, le daba ahí con el onceavo dedo.
A
Un día tenemos que hablar de eso, porque el Hollywood dorado de los años, ¿Que eran? ¿Veinte, treinta?
B
Los dorados están los años bañados en oro.
A
Y luego los dorados dice que se construye el mundo Hollywood, el proto Hollywood. Y construyen unas mansiones en esos campos como de Alicante. Hollywood es como Alicante, te lo digo así rápido, por clima y todo eso. Y entonces eran gente millonaria en mansiones que rodaban a veces una película, tenían mucho dinero y mucho tiempo libre. Entonces hacían fiestas todo el rato. Unos grados de alcoholismo y de desfase impresionantes. Y ahí trabajaba muy bien Errol. Y entonces, cuando la fiesta era en casa de Errol, no faltaba nadie. Él se disfrazaba de espadachín, hacía unos números y el final de fiesta dicen Errol. El fin de fiesta. Entonces Errol, de alguna manera, tenía un miembro bastante importante. Muy bien.
B
Sí, sí, sí.
A
Y era especialista en tocar el piano con el miembro.
B
Muy bien. Pues ahora va a venir tu profesora.
A
Qué buen preámbulo, ¿No? Qué buen preámbulo. No viene más. Ya esta, mujer. Bien, vamos a dar la bienvenida a una pianista profesional, concertista y además autora de un disco que os recomendamos mucho. Ahora la conoceréis. Laura Andrés. ¿Dónde está Laura? Hola, Laura. Hola.
B
Ahora bien, mi.
A
¿Qué tal?
B
Mira. Bienvenida. Bienvenida, Laura.
A
Gracias, gracias.
B
Bueno, vamos a interpretar la canción. A no ser que quieras pedirle disculpas.
C
Yo no puedo tocar el piano con el miembro. Lo siento.
A
Es que Laura me comentó.
B
Me tranquiliza.
A
Oye, todo esto arranca.
B
Yo voy a cantar con el miembro. No me lo voy a quitar. No me lo voy a quitar para cantar.
A
Escúchame, todo esto arranca de que Laura es muy buena tía. Y un día me dijo una cosa. Dice, yo tengo. ¿Cómo es eso?
C
Oído absoluto.
B
Oído absoluto.
A
Esto mola mucho. Es como un superpoder, ¿No?
C
Bueno, no sé. Sí. Yo llevo las notas en mi cabeza. Entonces tocas una nota random y sé cuál es así.
B
¿En serio?
A
Entonces eso te viene muy bien para tocar cualquier canción que escuches.
B
Por ejemplo, podemos probar. Mira hacia allá. Voy a tocar una nota random. Ay, perdona. Una.
C
Un la.
B
Pero claro, supongo que sí.
C
Es un la.
B
Si alguien toca el piano, yo debería tener oído absoluto.
A
Oído absoluto. Por ejemplo, vais al supermercado y oís pam, pim ping. Y sabes las notas que son Sí, sí.
C
Y en el tren y en todas partes.
B
Qué agobio.
A
Un poquito. Entonces yo pensé si puedo identificar una megafonía, podría acompañar a Berto. Mi asociación fue esa. Y ella dijo sí, sí, ya me apunto un día. Así que os dejo ya.
B
Bueno, Pues muchas gracias.
A
¿Cómo ha ido la creación de esta pieza?
B
Pues muy bien, muy plácida, la verdad. Nos hemos intercambiado Audios de WhatsApp en.
C
Los que no van a salir a la luz.
B
Cantábamos muy mal, sobre todo yo. Y entonces hemos hecho el pacto de no sacarlos a la luz para no hundir las respectivas carreras. Y ya está.
A
Vale, muy bien. ¿El tema es sobre un gato?
B
Sí, porque era de encargo. Un tema sobre una grulla.
A
Estoy haciendo de presentador. Estoy recordando, refrescando.
B
Pues sí, la verdad. Hemos intentado componer un tema sobre un gato.
A
¿Es tu mejor trabajo hasta la fecha? Hombre.
B
Yo diría que sí. Pero no soy yo quien debe juzgar mi trabajo, ¿Verdad? Eso es. El público con su inestimable.
A
Ahí gira a la vista.
B
¿Puedo tocar ya? Si.
C
¿Me lleváis a México? Yo vengo de gira.
B
Adelante.
A
Con todos vosotros, Hércules.
B
Gracias, Laura. Esta es una canción dedicada al gato Hércules. Es un encargo que una espectadora, el programa me hizo y yo decidí recoger el guante y. Sí, componer esta pequeña canción. No conozco a Hércules el gato, así que voy a cantar una canción sobre generalidades de los gatos, basándome en mi propia experiencia con mi propio gato. Hércules el gato es el título de la canción. Porque el gato Hércules no servía, porque no logró rimar con nada. Hércules. Entonces, vamos allá. Espero que la disfrutéis tanto como nosotros componiéndola. Muchas gracias. Hércules el gato, como siempre pasa el rato relajado y en reposo. Cualquier rincón se mete y hasta se la melojete que se intuye delicioso. Pues es de tal elegancia, tanto aplomo y tal prestancia, que hasta vomitando pelo, retorciéndose en el suelo es un animal precioso con su pelo tan sedoso. Delicioso cosquilleo es su dulce ron ron. Todo mi tiempo daría en observarle todo el día, Bueno, todo el día, casi todo el día, porque a eso de las ocho, nueve de la noche se empieza a llonar y se pone como por la noche sin cabrita. Salta, corre, araña y grita en el culo una guindilla. Hace parkour con la silla, frota el culo en la nevera detrás de la puerta, espera y se lanza los tobillos. En su. Sus ojos hay un brillo de desprecio y crueldad.
A
Es la mirada del mal. Es un hijo de sac.
B
¿Dónde está? No nos mires mientras follamos. Maldito hijo del demonio. Sácalo de la cara de la abuela. Le ha sacado un ojo a un niño.
A
Pero es.
B
Pero es tan precioso que hasta que tal como vino, se va y pasado el brotecito se acurruca despacito en tu pecho, en el sofá. Y ese hijo del demonio seductor de ojos de hielo vuelve a tener tu voluntad en su.
A
Muy bien.
B
Al final, guard.
A
Muy bien.
B
He querido llegar donde no podía. Hemos visto, pero bueno, yo creo que donde no llego por técnica, llego por entrega. Muchas gracias a todos. Laura, ¿Cómo lo has visto?
C
Hombre, muy bien.
B
¿Y esto qué es?
C
Esto es una tecla muy desafinada, suena a sol sostenido, pero no sé, a ver sí.
A
Oye, que nunca más la hora este tipo de encargos.
C
No, hombre, yo.
A
¿Te gusta?
B
Muy diver.
A
¿Y qué te dijo Berto? Quiero hacer como dos canciones en una, quiero un interludio.
C
Bueno, no me mandó la letra y me mandó una propuesta de canción. Primera propuesta, o sea, yo le dije tú mándame un poco lo que tú. El ritmo de la letra, lo que tú oyes. Y entonces hice primero una versión sobre lo que él me mandó y después.
A
Me dijo, pero hazme tú una propuesta escaqueándote un poquito.
B
Tú le llamas escaquearse, yo le llamo dar libertad. Dar libertad, Claro, ya lo irás entendiendo.
A
¿Laura, ahora no es verdad que tiene.
B
Los dedos muy pequeños para tocar el piano?
A
Díselo, que puede ser.
C
Si te es de mano pequeña.
A
Pero tú me dijiste, mira, mira qué.
B
Mano tengo, mira qué maravilla. ¿Has visto qué mano?
A
Pero tú me dijiste el primer día que esto no es tan importante.
C
No es importante para tocar piano.
B
La lengua.
A
La lengua es importante, es la agilidad.
B
Lo de Errol.
C
Alicia de la Rocha, por ejemplo, que fue una pianista muy famosa del siglo XX, de clásico, tenía unas manitas muy pequeñas y fue de las mejores pianistas a nivel mundial, así que no tiene nada que ver. La cuestión es estudiar.
A
Y Mozart no llegaba ni al piano. Tenía como un dinosaurio los bracitos así.
B
Eso dicen.
A
Gracias, Lauren, muchísimas gracias. Un abrazo. Hércules.
B
El gato. Oye, el taxista. ¿Sabes lo que me ha dicho el taxista? Me meto en el taxi. El taxista sabía que tenía que venir a trabajar. Y le digo, me ¿Por dónde quieres ir? ¿Por dóndE quieres ir?
A
Esa invitación siempre al paseo que produce el taxista.
B
¿Por dónde quieres ir? No lo sé, porque el navegador me marca que el camino más rápido es por la ronda. Si no, también podemos ir por dentro de la ciudad. Bueno, pues no sé, Decide tú. Decide tú al ser taxista y quedando implícito, decide tú por dónde vaya más rápido. Y bueno, pues a mí me gusta más ir por dentro de la ciudad. Y le bueno, decide tú. Pero qué bueno, voy a trabajar, ¿Sabes? Nos vamos a dar un paseo por la ciudad. No sé, la primera vez que me ocurre esto.
A
Sí, sí, sí. Ha impuesto sus gustos ante la efectividad.
B
Pero en realidad no ha hecho nada malo. Porque yo le he dicho decide tú y él prefería tardar un poquito más, que llegará más tarde al trabajo. Pero oye, que le gusta más pasar por el trabajo y mucho.
A
Que no te ha dicho. Yo me tomaría una horchata si quieres. ¿Por qué no paramos un ratito, hombre, y me vas contando cosas? Bueno, bueno. Y te felicito. Muy bien la canción.
B
Ya tenéis a la venta, tenéis los CDs.
A
¿Qué dices? Venga, vamos a ver qué dice la gente.
B
Vamos a ver qué dice la gente a través de las preguntas que han mandado a nuestra urna. La monja ninfómana. Joder. Dice. ¿Para cuándo un falso programa? Es imposible. Hay falso inicio, hay falso final. Pero falso programa sería que lo hiciera otra gente.
A
Sí, eso sería así. Una vez pusimos el inicio al final. Es que hemos hecho tantas cosas.
B
Si no, no se puede. Falso inicio no se puede. Vamos a ver.
A
Loca del coño.
B
Ah, muy bien.
A
Joder, sí va de cara, Va de cara. Dice. Es el césped artificial, una alfombra de exterior cara.
B
Por supuesto, por supuesto que sí.
A
Anticésped artificial. No lo puedo soportar. Pero el césped me da grima, me da dentera. No puedo soportar.
B
Es que el césped real a mí tampoco me gusta.
A
Bueno, hombre, no jodas.
B
Es que el césped sea una planta que ya ella misma se rinde a los diez, quince centímetros. A mí no me inspira ninguna confianza.
A
Especial jardinería.
B
Especial jardinería.
A
Venga, vamos a jardinear. Vamos a ver una cosa que también pasa. Música. Sí, vale.
B
Bueno, la jardinería. Qué increíble universo.
A
Música como exagerada, ¿No? A todas luces, la gente que tiene césped artificial siempre te dice que es lo último en céspedes y qué es lo mejor.
B
Claro.
A
No, no, fíjate, fíjate. Oye, césped. No, pero este ahora tú lo has tocado. Tócalo, tócalo. Y es plástico. Y te dicen, ha conseguido una textura prácticamente perfecta. Que eso en verano empieza a hervir la tierra por abajo.
B
Eso es terrible.
A
Oh, si. Se pone caliente.
B
Hace mucho que no tengo yo contacto con césped artificial, la verdad. Si quieres que te diga gente que.
A
Se pone césped artificial en zonas donde podrías sembrar. Porque si tú te lo quieres poner en el balcón porque estás loco, te quieres hacer un minigolf en tu balcón, bueno, pues oye, bien, ¿No? Pero pudiendo sembrar, ¿Por qué escoges césped artificial?
B
Bueno, porque no quieres cuidarlo, porque no quieres cortarlo. Ya está. Es como la gente que se pone pelo. La gente que se pone pelo se tendría que poder poner pelo que no crezca.
A
Césped artificial se tendrían que poner pelo.
B
Césped artificial a moqueta artificial. Cuando te pones pelo, te ponen pelo vivo. ¿No sería mejor que te pusieran un pelo que ya se quedara con el peinado para siempre? Pelo muerto.
A
Pelo muerto.
B
Pelo muerto.
A
Pelo de personas que han fallecido.
B
Eso se tiene que poder hacer. Un pelo como de una silicona, como de un material noble. Y siempre está de puta madre.
A
Hostia, qué bueno.
B
Como un clic.
A
No sé si esto va a generar mal rollo, pero por ejemplo. Por ejemplo, un familiar tuyo que te tenías mucho cariño y por lo que fuera tenía mucho pelo y me quedo con su pelo.
B
Chico, has sacado un tema que a mí. ¿Te he contado lo que pasó cuando murió mi padre?
A
No, no me acuerdo.
B
Bueno, mi padre tenía una boca que aquello era un piano viejo, tenía una boca como si hubiera mordido una granada. Allí no había un diente entero.
A
Una máquina de escribir del rastro, ¿No?
B
Y entonces yo le dije, me iban bien las cosas. Y le mira, yo no puede ser, esto ya está por imagen mía. No puede venir mi padre a un estreno y que abra la boca y que esté así. Yo le dije, yo te voy a pagar una boca nueva.
A
Una boca que te muerde la cartulina, te hace una visera breve, hijo mío.
B
Muchas gracias.
A
Te puede picar el billete, ¿No?
B
Sí, sí. Y entonces, oye, empezamos a ponerle dientes. ¿Sabes que van como con unos? Te tienen que. Anclajes. Sí, anclaje. Estuvo como medio año barato, no es no es barato.
A
Barato no es.
B
Son de unos materiales que hay muy pocos en la Tierra. Adamantium, vibranium, materiales que incluso vienen en.
A
Meteoritos de otras galaxias.
B
Eso está todo en la boca.
A
¿Están los dentistas esperando los meteoritos y vas a ponerte una mola?
B
8.000 euros.
A
¿Por qué o coño?
B
Bueno, ¿Has acabado ya de imaginar tonterías?
A
Pero no ha acabado de expresar mi indignación porque tengo un amigo dentista y se lo he dicho.
B
Ah, se lo has dicho a él a cara de.
A
Se lo he dicho a la cara.
B
La cara, digo.
A
Tú tienes un cuento de puta madre.
B
Sí.
A
No, tú no sabes. Eso es de cuñado. Tú no sabes lo que vale. ¿Tú sabes lo que vale una silla de dentista? Digo, no, porque quiero saber yo eso.
B
Uy, espera, que me he bajado yo las sillas.
A
Hablando de sillas, una silla de dentista vale 200.000 euros.
B
¿Me estás diciendo que a lo mejor el elevado precio es porque la silla es muy cara? Que si lo hicieran con sillas de camping valía 300 euros.
A
Ponete una boca, come una de camping y una mola, ¿No? Que dice que los materiales y tal. En fin, ese mundo al que tú no tienes acceso.
B
No tienes acceso.
A
Claro, ya está. Adelante.
B
Entonces. Estuvimos ahí poniéndole la boca.
A
Tú estabas ahí al lado también. Yo lo delegué.
B
¿Pero sabes que? Bueno, no te he contado que mi padre. Uy, mi padre. Mi padre tenía desde que yo lo conocí, desde que era pequeño, hasta que tuve yo casi 30, mi padre tenía los dos dientes, las dos palas eran oro. Tenía dos fundas de oro, Sí, las dos palas. Pero claro, era una cosa muy rara. Parece que personaje de una peli de Kusturica, mi padre. Pero como me acostumbré a verlo, pues todo lo dábamos por hecho.
A
Sonrisa dorada, ¿No? Sonrisa dorada.
B
Conejo de oro le llamaba.
A
Entonces un día, cuando mordió una manzana.
B
Golden Rabbit, Juan, Golden Rabbit. Pues esto es lo que ocurrió. Un día, un día comiendo en casa, agarró un cuscurro de pan, que por lo que sea estaba un poquito duro, hizo así, y cuando retiró el cuscurro, ahí se fueron las dos fundas y todos flipando en casa. Madre mía.
A
Es una obra de arte lo que ha pasado.
B
Quedaron los dos dientes y se veías.
A
Que haber puesto en silicona líquida y que quedara todo y tener la pieza de algo.
B
Éramos muy pobres, no teníamos silicona líquida. En casa siempre fantaseábamos con ojalá tuviéramos silicona líquida.
A
Hubieras traído siempre el cubo con el cuscurro y los dientes.
B
¿Lo ves o no? Y entonces cuando se retiró el cuscurro con las dos fundas, se vieron los dientes reales de él que tenía debajo. Tú no sabes lo que era aquello.
A
Madre mía. Eran como dos cables pelados, ¿No?
B
Como dos filamentos verdes, como el vampiro de Nosferatu de Murnau, que tenía como dos colmillos delante, unos cosos rojos. Entonces ahí ya fue cuando dijimos mira papá, esto no vamos a dejarlo ya, vamos a poner todo, diente nuevo, diente nuevo en cada encía. Y entonces yo invertí ahí un dinero, tal, tal. Oye, le quedó una boca preciosa. Y justo fue.
A
Que presentador americano, ¿No?
B
Y justo fue tener la boca entera y ya enfermó, y ya duró un año y medio con la boca, que me daba una pena, porque yo lo veía que iba claro, iba falleciendo, iba progresivamente hacia la muerte, se iba quedando más delgadico, la piel se iba replegando y aún se veía más la boca. Y yo todo el rato no podía parar de pensar. Había por un lado el dolor y por otro. Está nuevo, esto está nuevo, Esto está nuevo. ¿Sabes lo mal que lo pasaba? Porque.
A
Encontronazo de sentimientos.
B
Son dos sentimientos muy difíciles de casar. ¿Que te sabe más? Que se muera porque lo quieres, pero un poco también por los casi 6.000 euros.
A
Perdone que entre en tu Biberto. Es tuya absolutamente, pero me van viniendo cosas del pasado. ¿Podría ser que tu madre también tuviera un problema?
B
Es que ahí vino la cosa. Estaba mi padre un día en el hospital, ya en paliativos, pobrecico, y yo viendo aquella boca y mi madre estaba al lado llorando. Y miro y al llorar abría un poco la boca y vi lo que había y pensé hostia, si es su marido, si tienen una cabeza más o menos de las mismas dimensiones.
A
Es muy duro, es muy duro.
B
Y no estoy orgulloso de haber pensado eso. Pero empecé a pensar, se tornó en.
A
Mí por corte, era boca padre, boca madre, boca madre.
B
Un pensamiento obsesivo. Además. No pasa nada, están muertos los dos, no se van a ofender. Pues les da igual ya a todos. Pero yo pensé ¿Y si se pudiera?
A
Estás en un hospital, ¿Qué mejor sitio para proponer eso como un recuerdo para ella también?
B
Cuando se cogen el anillo de casado y se hacen un colgante, pues llevarla.
A
¿Y no desarrollaste eso?
B
No, se murieron los dos y me quedé yo con esa pena.
A
Madre mía.
B
Y no digo que me apetezca a mí ir a el féretro para ver cómo está, pero yo estoy seguro que yo ahora lo abro y debe estar todo. Se debe haber desvanecido todo y debe quedar la boca solo allí, como esas que llevan un muelle. Y se ríe.
A
Venga, vamos a cambiar de términos. En la Cadena SER Nadie sabe nada. Disponible para televisión en HBO Max. Bueno, pues estamos ya en la segunda parte de él Nadie sabe nada. Dejamos atrás el tiempo pasa, dejamos atrás el mundo, Dentaduras postizas y eternidad y nos metemos en otro caro desde Bilbao.
B
¿Preferiríais llevar zapatos todo el tiempo o no poder llevarlos nunca?
A
Todo el tiempo.
B
Todo el tiempo. Los pies. Eso es un puto desastre, hombre. Los pies. Ya se ha visto que está abandonado. ¿Qué mierda es esa? ¿Para qué hacen falta dedos ahí?
A
Muy interesante que toques el tema pies, porque tengo que contarte algo.
B
Pero a ver, ¿Os habéis mirado los pies? Eso se puede. Eso se puede mirar esas sandalias de verano para que se vean los pies. Eso es asqueroso. Solo hay un Deo que se salve de los pies. El gordo es el único que es un Deo normal, pero el resto es una pandilla. Deformidades repugnantes como un manojo de percebes medio muertos. Eso es asqueroso.
A
Hombre. El cuarto y el quinto por uno entero. Ya no dejes el meñique ese dobladito que está ahí con una. Uña micro. Uña.
B
Hombre. La uña del pequeño hombre. Por. Por favor, que ni es uña Pompezuña. Parece una galleta esa de almendra. Qué asco. Pompezuña, Claro, dice. Es que la evolución los va. Como no se usan, la evolución los va retrayendo. Venga, evolución, ponte las pilas y quítalos ya de una vez. Deja una plancha, una plancha, una placa de pie y ya está.
A
Pie de muñeco.
B
Pie de muñeco. Claro, pie de muñeco. Todo soldado.
A
Que si quieres tenga un juego, a.
B
Lo mejor va bien un poco de.
A
Juego y ya si no íbamos a andar así. Un poquito de juego. Pero la separación entre dedos innecesariamente.
B
El dedo gordo de verdad es el único que salvaría y esto lo he pensado yo muchas veces. El dedo gordo del pie, que está en mal sitio porque en el pie no hace nada. Y en la mano, miraos la mano y fijaos cómo cabe. Sitio para otro dedo gordo en el otro lado. Y acabas de cerrar la simetría de la mano. Mira qué bonita queda entera. ¿Te has fijado? Como el slot de expansión para colocar el otro. Es como si llevara. ¿Sabes los abrigos que llevan un par de botones en el bolsillo por si te pierde uno? Es como si el que diseñó el cuerpo humano dijera por si se pierde el dedo gordo, que es súper útil porque es prensilio ponible al resto. Ponemos uno de respuesta aquí en el pie y ahí está. Toda la vida criando mantequilla y mierda para nada.
A
Ya, ya. Joder, qué bien pensado lo tienes. Yo lo he pensado muchísimo, muy desarrollado.
B
De hecho, a mí me dan asco los pies de todo el mundo. Menos tengo que decir los de mi mujer. Mi mujer tiene pies bonitos. Tiene pies bonitos para mi gusto.
A
Claro, claro.
B
Y yo cada vez que le veo los pies. Por eso te quiero, porque no me da ganas de vomitar ver tus pies.
A
Y no le has te quiero de la cabeza a los pies.
B
No, no hace falta, ya sabe que la quiere. Oye, que se lo repito muchas veces. Tienes los pies bonitos.
A
Pies bonito por la casa, ¿No? Adiós, pies bonitos. Oye, pies bonitos. Que creía que tenía gota. Sí, sí. ¿No te lo he dicho?
B
Hostia. La gota es de.
A
La gota es de mayores.
B
Es de mayores. Y es como le llamaba la enfermedad de los ricos, porque se produce cuando comen mucho marisco. ¿No?
A
Sí. Que no. En mi caso, yo no como marisco todo el rato. No sé, no lo sé.
B
Lo que comes tú.
A
Pues que estaba tan tranquilo en mi casa y de repente me duele un dedo.
B
¿Ves? Si es que para lo único que sirve, para dolerte, para que te salga.
A
Mi esposa, que siempre me anima mucho. Eso es gota.
B
Y las malformaciones, Claro, como no te.
A
Cuidas, añadió yo digo, hombre, en este momento de dolor, no. Es que, joder, Silvia le pone muy nerviosa que yo me ponga enfermo.
B
Le parece una derrota.
A
No, no se pone nerviosa.
B
Parece que te has puesto enfermo porque quieres.
A
Sí es que claro, cómo no haces deporte, cómo no te cu. Y joder, y tal ¿Y qué pasó?
B
¿Qué pasó? ¿Era gota o qué era?
A
Me he ido al médico.
B
¿Cuál es la uña esa que tienes?
A
No, no es la uña.
B
Tiene que doler llevar eso.
A
No, que ya me la he cortado. Pero entré en pánico micropánico porque me voy a coger un avión para ir a América. ¿Sabes que nos vamos mañana?
B
Sí, sí, lo tengo presente.
A
¿Has hecho la maleta?
B
No.
A
Yo tampoco esta tarde. Y entonces, gracias a una amiga que es doctora, dice ven, ven que yo te cuelo. Me ve un doctor callista en urgencias. En urgencias de un hospital. ¿Dice, hostia, nos hacemos una foto? Digo, hombre, es urgencia para mí la foto también, pero yo estoy bien, que vengo por chiquillo. Dice, hombre. Ah, no, no, como lo veas, digo yo creo que no es el sitio. Además me estaba llamando. Pasa, pasa. Digo, perdona, voy a urgencias Y nada, que me mira, me mira el dedo algo impúdico. ¿Dice, te puedes quitar el caballo Y.
B
Te pareció impúdico eso?
A
Sí, es como bajar el calzoncillo.
B
¿Pero cómo quieres que te examine el cuerpo si no te desviste?
A
No, no, que sé que hay que.
B
Hacerlo, hombre, cada vez hay que hacerlo.
A
Ese momento en que te quitas el.
B
Tiene rayos X en los ojos.
A
¿Sabes que contaba un podólogo que dijo ¿Te lo he contado esto o no?
B
Cuando sepa lo que es un podólogo.
A
Que contaba una anécdota que va una señora al médico y a ver, tengo un dolor en este pie.
B
Si eso te lo he contado yo. Eso te lo he contado yo a ti. Eso le pasó a un primo mío.
A
Pero si no sabes lo que voy a contar.
B
Lo del otro pie no.
A
Me lo contaste tú.
B
Todo lo que hago yo, crees que te lo has inventado tú Y así has construido tu carrera sobre cadáveres de otros cómicos.
A
No hombre, joder, que hablo con más gente.
B
Hostia, si eres un vampiro. Es un dementor de la comedia.
A
Pero que su nueve años dando la turno que llevamos aquí 300 horas o más explicándonos la vida.
B
A mí no me habrás escuchado nunca decir esto. Me pasó a mí que fuera al revés.
A
Pues no lo sé, chico, Yo tengo.
B
Mucho respeto por citar las fuentes, pero.
A
¿Cómo era eso que el doctor qué?
B
Cuéntalo tú. Bueno, ¿Cómo era eso?
A
Pues me lo voy a adaptar. Me lo voy a adaptar adáptalo. Me cuenta un amigo, Me cuenta un amigo que va al podólogo y le dice el podólogo le quitas el calcetín y dice, o la media. El otro dice la mujer, el otro no. Y el Dr. Hombre, es que no vengo preparada, no vengo preparada.
B
Se me lo contó a mí que no era podólogo, es un primo mío que es traumatólogo. Las cosas las has cambiado tú. Era traumatólogo y ella venía con un. Un dolor en el pie. Claro, él quiso comprobar los dos para ver si era alguna malformación o. Bueno, para ver, yo que sé. Este está torcido, estará roto, ve el otro torcido. Ah, no, es que es así, así funciona.
A
Yo solo me quité uno.
B
Pues esta señora era tan guarra que solo se había lavado el pie que le dolía el otro. Vete a saber el otro cuando se había lavado. Por la última vez que le dolió igual. En el 95.
A
Este doctor me dijo quítate el calcet. Yo pudor, un poco de guau por un momento micropánico también. ¿Digo, me habré cortado la uña? Claro, claro, porque no te acuerdas exactamente la última vez que te la cortaste.
B
Para no herir al doctor, para no cortarle el cuello.
A
No, o póngase la plancha esta que se pone ahora, la pantalla de plástico, ¿No? Y sí, sí, la tenía cortada y mira, me mira, toca esta música. Me va bien. ¿Te duele? Digo, no. Bueno, está bien. Aquí viene un tema. Cuando con un médico te esto está bien, desconfías.
B
Este tío no está haciendo bien su trabajo.
A
Claro, es que bien no está. Porque me duele a veces.
B
A mí me ha dolido. Claro, gota no es, plata no parece, gota no es.
A
¿Y pues qué hacemos?
B
Qué tensión con el médico.
A
Me tomo algo. Yo me tomo algo. Como si tomarse algo te diera garantía de salud. ¿Para qué?
B
Sí, droguese, te dijo, tome heroína. Tome heroína.
A
Dice, ¿Para qué? Coño, Para el dolor.
B
Engánchese a jaco, es lo mejor para los dolores.
A
Fíjate la conversación. Me tomo algo ¿Para qué? Para el dolor, ¿Para qué? Pero ahora tienes, no, Pues ahora no.
B
Pero tío.
A
Y yo ahí que tenía unas ganas de fumar de los nervios que me entraron, ¿Sabes? Y digo, pues no sé. Dice, no hombre, gota no extendía. ¿No podrías poner el pie en el suelo? A lo mejor son. Sabes, cómo cuando hay un terremoto, que primero hay unos movimientos aislados que no son terremoto. Pero son el preámbulo.
B
Sí, es el petting del terremoto.
A
Pues yo creo que tengo pregota.
B
Muy bien.
A
El cuerpo me va diciendo, te voy a dar una hostia guapa.
B
Vale, vale.
A
Toma una demo, ¿Sabes? Me he dado como una micro demo, pero no podemos hacer nada. Muy bien, digo.
B
Pues nada, yo me fui a mirar lo de la contractura aquella que te dije que tenía. He tenido como una contractura fantasma casi dos semanas o tres, porque como no me cogió aquí arriba, que a mí me pilla siempre las cervicales, entonces la notas enseguida, porque claro, te mueves así. Y la gente, cuando yo tengo contra, piensan que estoy enfadado, pues me preguntan algo y me giro así como todo el cuerpo y uy, qué altivo.
A
Se lo tiene muy creído.
B
Pero como me pilló un poco más abajo, pues el cuerpo como que iba aguantando. Y entonces ya me estaban entrando calambres en el brazo. Y fui a Benjamín, el fisio que me lleva a mí.
A
No sé, no sé quién me la.
B
Pues me lo recomendaste tú.
A
¿Ah, sí?
B
Coño, Andreu, era el tuyo.
A
Yo. ¿Tú quieres? ¿Quién eres? Pero tío, ¿No te acuerdas cómo te llamas? No me acuerdo, tío, de este.
B
Pues yo no había ido a un fisio nunca. Y la primera vez te pedí a ti y tú me dijiste, con esa boca que tiene.
A
Bueno, cuidado este que es muy bueno. Yo no hablo así. Este es muy bueno, me gusta mucho.
B
Y ahora no te acuerdas de.
A
No me acuerdo, tío, pero haría años de esto.
B
Sí, claro. Todos los que hace que no vas. Vale, vale, vale. Entonces me ha venido una cosa sobre lo que me contabas de la máscara esa. ¿Sabes que cuando? ¿Durante los peores momentos de la pandemia, hubo gente que optó por máscara de soldador? Había gente que combinaba mascarilla y máscara, gente que llevaba solo mascarilla. Y luego estaban los más atrevidos, que yo apuesto solo a máscara.
A
Se vieron incluso gente con mascarilla de submarinismo del Decathlon. Sí. Duró poco. Duró poco.
B
Bueno, en el momento en que estaba todo el mundo aterrorizado, al principio pedían mascarillas de esas para hacer respiradores en hospitales, ¿Te acuerdas? Y fui a una carnicería. Esto debía ser A finales de 2020, cuando ya había pasado el primer golpetazo gordo, pero aún. Y fuimos a una carnicería a comprar carne para la fiesta de fin de año. Y estábamos en un pueblo que no era el mío.
A
Vamos a subir la música que tenemos en el pueblo. Andando.
B
Entonces entramos a carnicería con mucho cuidado.
A
Para que no nos descubran. Campanita de puerta.
B
Y entonces estaba esta señora cortando la carne con su mascarilla. ¿Qué pasa? Que igual guante de metal.
A
Guante de metal, no. Uy, que las ha perdido.
B
Eso.
A
Cómo me gustaban los carniceros que llevaban un guante de metal.
B
Sí, de cota de malla.
A
Como caballeros.
B
Claro, para no cortarse la mano. Y entonces, ¿Sabes lo que había pasado? Que de todo el día trabajando con la mascarilla, se había formado delante de su boca una nube de condensación. Como cuando vas en el coche que hace frío fuera y se monta todo eso y los niños escriben ahí, dibujan una polla, lo que sea.
A
Bueno, depende del niño.
B
Y entonces ella iba cortando y aquella nube de condensación delante se iba concentrando y empezaban a caer unos hilillos, unos hilillos, unos hilillos. Y todo eso encima de la carne que íbamos a comer esa noche en pleno 2020, con todo el mundo preocupado por los gérmenes.
A
Yo creo que debemos pasar ya a terror. Hemos pasado intriga como de dibujos animados. Estamos ya en terror. A lo mejor.
B
Bueno, luego además la señora no era muy rápida cortando la cátedra.
A
Carne mojada se tomaba su tiempo. Carne mojada es una película de Almodóvar.
B
Y entonces la persona que estaba conmigo comprando la carne y yo mismo empezamos a sentir la tensión. Empezamos a vivir el thriller. Y ella decía, ¿Cómo la queréis? Nosotros dijimos, como sea, rápido. La queremos rápido. La queremos rápido porque había un time clock, había una gota que estaba bajando.
A
Carne rápida, como Tom Cruise, Misión imposible. La cogió con la mano la gota.
B
Ella no se daba cuenta de lo que estaba ocurriendo. Era ajeno a ella. Ella estaba consciente de que llevaba una protección, pero todo aquello estaba amenazando con caer abajo. Finalmente lo cortó y al tiempo límite. Lo cortó, lo empaquetó y justo cuando lo empaquetó, te lo juro que si lo intentas hacer no te sale. Justo empaquetarlo y moverlo. Cayó la gota y todos bien, vamos a comer sin baba un día más.
A
Me he puesto hasta nervioso yo. Bueno, bueno, bueno.
B
Uno de los momentos de mayor tensión en mi vida.
A
Pues yo me voy a vacunar. Cuando fui y cómo cuando no va de cosas médicas y de salud e higiene.
B
Sí, sí, sí.
A
Pues no me voy a vacunar. Me voy a vacunar la tercera dosis. Y hace tiempo ya de eso. Y digo, me he tomado un ibuprofeno.
B
Le digo a la pero eso es hacer trampa.
A
Cállate. Me he tomado un ibuprofeno y me ¿Para qué?
B
Mira por el dedo gordo, que me pica.
A
Y me tú antes de caerte de la bicicleta te pones una tirita.
B
No me digas. ¿Te dijo eso?
A
Hostia, cómo me dolió eso.
B
Añadió imbécil.
A
No, porque está implícito el servicio público.
B
¿Te po una tirita?
A
Digo, no. Pues dice lo mismo.
B
Y haber dicho sí, porque veo el futuro y también veo el tuyo.
A
Vas a morir sola.
B
Porque eres mala. Eres mala. Muriel.
A
Con el brazo remangado.
B
No.
A
Bien. Nos vamos de la salud a otros campos. A ver qué pasa ahora. Venga. A ver.
B
Hola, ¿Qué tal?
A
¿Cómo estás?
B
Dice, hola, soy un locutor sexy. El locutor que se amorra mucho a mí. Pero ¿Cómo estás?
A
El locutor con problemas de vocalización, ¿Verdad?
B
¿Qué pasa? ¿Qué pasa? Paremos el programa. Paremos el programa.
A
Esa espuma tiene que estar mojada como para untarse ellos.
B
Paremos el programa porque.
A
Atención, nadie se ve levantado la mano.
B
Ah, tienes un micro tú. Sí no te importa que me acerque para estar cerca tuyo. ¿Qué tal? ¿Cómo te llama? Casa. Pero hola. ¿Se me escucha? No sé.
A
Se te escucha muy bien.
B
Muy bien.
A
Traigo un regalito para vosotros.
B
Que me escucha. Pero sería ideal que te enfocaras la boca para favorecer. Traigo un regalito para vosotros hecho por mí. Hecho por ti. Lo que hay dentro. La bolsa no. La caja tampoco.
A
Vale, vale.
B
No te pase de listo tampoco.
A
Vamos a ver. Yo he visto regalos. He visto regalos y me he dicho.
B
Atención, porque ha montado. Lo has hecho tú, ¿No? Sí, sí. ¿Trabajas en metal? Sí, soy soldador mecánico industrial y hago figuritas de. Pues es un pequeño. No sé cómo describirlo. Es una base metálica. Tiene. Tiene un palo a cada lado. En uno pone André Buenafuente, en otro Berto Romero. De esa estructura cuelgan dos pequeñas cadenas. Con otro cilindro, con otro palo. Una pletina. Pletina. Pletina de metal que pone Nadie Prisma prisma pletina y abajo ha escrito Los pilares del humor improvisado. Samanthé Metálico.
A
Sí, señor. Muchas gracias, Muy bonito.
B
Muchas gracias. La idea viene de que en el otro plató teníais el cartel Nadie sabe nada con cadenas y vi el cartel y vosotros son los pilares.
A
Claro.
B
Me gusta mucho porque es un regalo que lleva un concepto. Se le ha dedicado un tiempo a pensarlo. Es cualquier mierda. Es una mierda muy específica.
A
Oye, yo estoy. Quiero recordar que estoy en una nueva línea de trabajo humorístico que cada vez que veo personas que por lo que sea tienen poco pelo, sabía que caería. ¿Si les puedo besar la calva?
B
Es que es muy desagradable. Si a ti no te da cosa.
A
Pues no lo hagas, coño. A mí me gusta.
B
Es que no deberías hacerlo tú.
A
Me gusta hacer lo de gérmenes que debe haber ahí. No, a este chaval se le ve limpio. Es mi manera de decirte no, me lavo la cabeza y ya está. Es mi manera de decirte gracias. La última vez vino un tío, dice me he untado de Nivea. Hostia, macho, parecía que había lamido, Yo.
B
Estaba besando una culebra, se escapaba. No hay nada.
A
Un beso de amor. Gracias, chato. Ya que estamos aquí, ya que estamos.
B
Aquí.
A
Vamos a saludar, hablando de pilares a un compañero del metal, de la comedia, de la radio, de los podcast y de la madre que lo parió.
B
Aquí Arturo González Campos, señores.
A
Arturito, ¿Cómo estás?
B
¿Cómo está bonito? Muchas gracias por venir.
A
Hombre, pues de bundle nadie sabe nada, estoy de grupito tal, o sea, yo no quiero ni salir ni nada. Ya lo sé, ya solo veros, vuestras cosas son referentes. Por tu dedo gordo. Ya te llegará, ya te llegará. Hombre, no, no, yo ya noto palpitaciones.
B
Y las malformaciones que tienen los pies, no, es una cosa rarísima, Es muy feo de repente el pie echándose para un lado. Es que habría que.
A
Y prohibir la sandalia, Berto. Prohibirla completamente y no andar exhibiendo. Es uno de los abanderados de la sandalia, tú.
B
Lo que tengo que decir que tiene muy buen pie para edad que tiene.
A
La verdad que sí, que tengo un pie de geisa.
B
La verdad que a la edad que tú tienes ya el pie empieza a mostrar toda la degradación de una vida, no el mío. Y tú en cambio tienes un buen pie.
A
Exactamente. Por eso lo luzco. Por eso hago un error. Flynn, pero con el pie. Oye, una cosa, que estamos encantados que estés aquí, pero tú tienes más podcast de los que puedes asumir. ¿Cuántos haces? 45 horas. Estoy haciendo ahora mismo. La cifra la he perdido. El más activo.
B
¿Qué voz tiene?
A
Porque está metalizada. Aquí no hay nada porque estoy podrido por dentro. Entonces ahí me han puesto una placa. Oye, que no copies nada de lo que hagamos aquí. A ver si luego tú. Que hay gente que dice cosas que se cree que ha pensado él. Cuidado.
B
Como escuche yo una canción sobre un gato en Todopoderoso.
A
Gracias, Arturo. Un abrazo a los compañeros. Pues oye, nos hace ilusión que vengan buenos amigos y compañeros del mundo del podcast, de la radio y de esto, del sonido. Al final vamos a llamarle sonido a todo. ¿Vale?
B
Audio. Arturo, mira lo mejor que tienes. Que encima es buena persona.
A
Sí, encima nadie habla mal de él. Nadie habla mal de él.
B
Nadie habla de él.
A
Pues nadie habla de él.
B
Enfocamos la recta final del programa. ¿Te parece? Un carrusel de preguntas.
A
Sí, hombre. Dice. Mira, vamos a ver. Es que esta me ha gustado antes que la he visto. Ah, vale. Dice preguntas para el nadie se llama así. Muy genérico, ¿No? Sin personalidad.
B
Muy adecuado a la vez.
A
¿Cómo te llamas? Preguntas para el nadie de Twitter. Si no os llamaseis Berto y Andreu, ¿Cómo creéis que os llamaríais? ¿Qué nombre creéis? Otra vez repite. Poco léxico tiene.
B
Yo, Sonia. Sonia.
A
Sonia. ¿Que tiene el otro basándose en vuestro rostro?
B
Sonia.
A
Sonia. Bueno, pues yo Selena.
B
Claro.
A
Y te digo una cosa, yo quiero bailar toda la noche, pero vamos, lo tengo carísimo.
B
Baila, baila bailando.
A
Va, Baila, bailando. A mí me gusta llamarme Spencer. Spencer, Me encantaría. Sí. ¿Qué te ríes?
B
Yo digo Sonia porque. Yo digo Sonia porque mis padres tenían pensado llamarme Sonia.
A
Si hubiera salido mujer, porque te hubieran llamado Sonio.
B
Sonia.
A
Se podría masculinizar.
B
A mí no me gusta. Para mí Sonia. Pero ellos es lo que tenían.
A
A mí Spencer me encanta, tío, porque creo que da mucha presión. ¿Cómo te vas?
B
Además de Spencer, siendo de Reus.
A
Perdona. Yo tenía un vecino cuando yo vivía en vecino.
B
¿Has visto? ¿Spencer, eres Spencer?
A
Escúchame tú, payaso.
B
Spencer, mira, escúchame, dices tú de Reus.
A
Escúchame, dices tú de Reus. Tengo yo grabado en la memoria viviendo en mi casa de Reus, En mi puta casa de Reus, Plaza al Moster número uno. Un abrazo desde aquí. No ponga música medieval.
B
No pongáis música medieval que no le gusta, hostia. Ya.
A
Ponga más música medieval.
B
Vuestro jefe. Está bien la broma.
A
¿No dije yo el otro día que llamara con la música medieval?
B
¿Se le ocurrió a él poner música medieval? ¿No fue así? ¿No, eso no se te ocurrió?
A
A mí no se me ocurrió. Pensaba que sí podrías. Pues buena idea, se me podía haber ocurrido. Bueno, es igual, yo estaba en reoxplo y me acordé de toda la vida. Porque esas cosas que te quedan sin mucho valor. ¿Pero no te pasa que tienes flashes como grabados con más tinta que otros en el libro de la memoria?
B
Me encantaría, pero tengo muy pocos recuerdos.
A
Tú lo que tienes es una manopolla que te estás todo el rato tocando aquí abajo.
B
Tengo muy pocos recuerdos de mi infancia.
A
Yo tengo muchos.
B
A veces pienso, a lo mejor es que me agredieron sexualmente y lo he borrado. Sí, uno siempre piensa eso, ¿No?
A
Pero no es verdad. Escúchame que hay algunos que por lo que sea quedan más grabados que otros. Yo por ejemplo me acuerdo cuando hubo un terremoto en mi ciudad, bueno en la zona y yo estaba bajando la basura y dije siempre me pierdo los buenos momentos. ¿Que dice mi padre? Bajo la basura, nene, el pequeño, baja basura, cambia el canal. Bueno, esas cosas. Cierra el gas, pon las llaves, saca al perro. Tenía esas misiones, joder, no hacían nada ellos, ¿No? Y en eso que dice baja la basura, te pagaban. Baja la basura que son las 9 que pasa el camión y yo bajo la basura y cuando subo me los encuentro todos lívidos, con los ojos temblorosos y ¿Qué ha pasado? Un terremoto padre, que se ha movido el sillón 5 metros.
B
Un terremoto en re muy exagerado porque.
A
En 5 metros no se movió. Sí se movió otro edificio y yo.
B
Bajando ¿Dónde está Spencer?
A
Siempre me pierdo los buenos momentos, siempre. Como cuando murió Franco, que yo estaba de baja hostia. Y dieron una semana de de vacaciones y yo estaba con fiebre en la cama en pijama viendo cómo pasaban todas las autoridades, los niños jugando en la calle. Yo enfermo. Siempre me pierdo los buenos momentos.
B
Apareció una foto del entierro de Franco en Cardonas. Cuando murió Franco hicieron entierro de Franco. Pero hicieron en todo España como los Reyes Magos.
A
Se murió en todos lados.
B
Y de repente aparece, siendo ya mayores, en casa del Archivo Histórico de Cardona y tal, aparece una foto del entierro de Franco. Y se ve la foto de las autoridades. Y mi hermano, que debía tener 10 años, 11, allí en medio de la Pero te queda aquí.
A
Y no se veía tu padre con la sonrisa dorada.
B
¿Sabes que falleció?
A
Sí, perdona, perdona, perdona. Pero falleció. Pero su sonrisa quedará para siempre.
B
Pues le dijeron a mi hermana. ¿Y qué hacías tú ahí? Yo qué sé, nos dijeron a los chiquillos que fuéramos y yo me puse ahí la foto.
A
Porque te obligaban a cosas. Pues yo estaba un día subiendo a mi casa, que vivía en un sexto piso, y sube un niño y dice.
B
Hola, así tienes el culo ese que tienes duro como una piedra de subir escaleras. Lo vi yo el otro día cuando estabas desnudo. Mamma mía.
A
Escúchame, que ya lo que voy a decir no tiene ningún valor, porque ya ha pasado, ha caducado. Y me dice un amigo, un niño, niño, porque acababa de llegar a la comunidad, que esas cosas tú las sabes porque tienes la comunidad escaneada. Y sabes cuándo alguien llega nuevo. Yo le ¿Eres nuevo? Yo siempre muy directo. Sí, un chaval más pequeño que yo. ¿Cómo te llamas? Kenneth.
B
Kenneth.
A
Kenneth, hostia. Y yo eché la tarde con eso. Llegué a casa, mamá, mamá. Y un niño nuevo que se llama Kenneth. ¿Qué dices, Andreu? No, Spencer. A partir de ahora quiero ser Spencer. Y dice mi padre baja la basura. Y se produjo el terremoto.
B
Joder, tío, qué momento.
A
Yo estoy un poco cansado. Yo me tengo que ir.
B
Sí, lo dejamos aquí.
A
Tengo que preparar la maleta.
B
La semana que viene. Recuérdame que te cuente alguna cosa más de mí. Cuando has hablado de la infancia, me han venido dos cosas que te quería contar. Te lo cuento la semana que viene.
A
¿Quieres que traiga una Ouija la semana que viene? No, no, ¿Para qué? Gracias. Hasta la semana que viene. Adió. Acabas de escuchar Nadie sabe nada para.
C
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A
Cadena SER, la radio.
Podcast: Nadie Sabe Nada
Hosts: Andreu Buenafuente y Berto Romero
Guest: Laura Andrés (pianista invitada), breve intervención de Arturo González-Campos
Episode Title: "Amasijo de chatarra verbal"
Original Air Date: December 31, 2022
Duration: ~53 mins
This episode of “Nadie Sabe Nada” delivers exactly what the title promises: a hilarious, freewheeling mashup of improvised comedy, digressions, and personal anecdotes. As the duo records their last show before embarking on their "gira americana", Andreu and Berto riff on everything–from nudity and musical talent to the unexpected perils of taxi rides, dental work, and the existential questions raised by feet, cats, and plastic grass. Special guest Laura Andrés joins for a live, comedic musical performance, and there’s a surprise drop-in by fellow podcaster Arturo González-Campos.
Laura Andrés’ Participation (08:35–16:34)
This episode encapsulates the essence of “Nadie Sabe Nada”: sharp improvisation, fearless meandering, surreal humor, absurdity, and moments of genuine heart, all delivered with the seasoned timing and chemistry of Andreu & Berto.
The episode stands alone–no prior knowledge required–but familiarity with their ongoing in-jokes and personalities will only enhance the enjoyment.