
Manuel Vallejo, 100 años de la Llave de Oro del Cante
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José María Velázquez Gaztelu
Rne audio. Solo tienes que escuchar. En radio clásica de radio nacional de españa. Nuestro flamenco, con josé maría velázquez gaztelu. Señoras y señores, amigos, los más cordiales saludos y bienvenidos a Nuestro Flamenco, el programa que todos los lunes y miércoles, de 12 de la noche a una de la madrugada, les ofrece Radio Clásica, Radio Nacional de España. También pueden acompañarnos cualquier día, a cualquier hora y desde cualquier país a través de nuestros podcast en rne audio. El 5 de octubre de 1926 le fue concedida al cantar sevillano Manuel Vallejo la Llave de Oro del cante, de manos nada menos que de Manuel Torres. En el segundo tramo del programa, y acompañados de músicas del propio Vallejo, hablaremos de este evento de hace 100 años con el máximo especialista de la vida y obra de ese artista, el investigador Manuel Cerrejón. Pero para el prólogo hemos escogido tres piezas de tres guitarristas que figuran en las grabaciones como acompañantes de Vallejo, nacido en 1891 y fallecido en 1960. Fueron más, desde luego, porque su discografía es muy extensa. Pero hemos seleccionado a estos tres guitarristas, uno de ellos Ramón Montoya, el otro Manolo de Huelva y el último Niño Ricardo, porque nos parecen nombres representativos no sólo de una época, sino maestros destacadísimos en la historia de la guitarra flamenca. Así que empezamos por Ramón Montoya, del que escogemos su pieza La Rosa, dentro de la familia de las cantiñas. La Rosa, una pieza de Ramón Montoya. Y Ramón Montoya fue uno de los guitarristas que grabó con Manuel Vallejo, cantaur del que hablaremos en el segundo tramo del programa. Otro de ellos, otro de estos guitarristas, es el también sevillano, lo mismo que Vallejo, Manuel Serrapí, Niño Ricardo. Existe una foto histórica en la que Niño Ricardo acompaña al cante de Vallejo y la Niña de los Peines baila. Pues aquí tenemos a Niño Ricardo en su monumental taranta Fantasía Minera, Fantasía Minera de Niño Ricardo, guitarrista que acompañó a Manuel Vallejo tanto en conciertos como en grabaciones, de la misma manera que también lo hizo Manolo de Huelva, otro de los grandes nombres de la historia de la guitarra flamenca. Pues aquí tenemos a Manolo de Huelva en Solea, Solea de Manolo de Huelva, una pieza con la que finalizamos el prólogo guitarrístico de Nuestro Flamenco. En radio clásica. Nuestro flamenco con josé maría velázquez gaztelu.
Manuel Vallejo
No te haga la ilusión. Porque me hiciste traición. Como te quería. De mí no aguardé. El perdón.
José María Velázquez Gaztelu
Con la guitarra de Manolo de Huelva y en un registro de 1935 Malagueña de Manuel Vallejo y como decíamos en el prólogo guitarrístico, con música de Ramón Montoya, Niño Ricardo y Manolo de Huelva, se cumplen 100 años de la concesión de la Llave de Oro del Cante al artista sevillano Manuel Vallejo, nacido en 1891 y fallecido en 1960. También anunciamos en este prólogo guitarrístico que hablaríamos con el investigador Manuel Cerrejón, el principal experto en Manuel Vallejo. Pues aquí tenemos a Manuel Cerrejón, que ha tenido la gentileza de atender nuestra llamada desde Sevilla. Pues muy buenas noches, Manuel, y muchas gracias por estar con nosotros.
Manuel Cerrejón
Hola, buenas noches, gracias.
José María Velázquez Gaztelu
Primero, ¿Qué es la Llave de Oro y qué representa en el mundo del flamenco? Manuel
Manuel Cerrejón
Hombre, representa. Qué te digo que bueno, es un símbolo. También se puede decir que fue un mito de aquella época. Lo que sí es verdad es que fue un reconocimiento, porque si hablamos de las llaves, vamos a dejar aparte la llave de Tomás el Mitri, que ahí hay más leyenda que realidad. Pero sí es verdad que la Llave de Vallejo fue reconocida por algunos artistas de aquella época como que era el mejor de la época, según me contó Luis Maravilla. Bueno, y hablándole de Antonio Mairena, pues no digamos nada. Y después de las dos llaves de Manuel Vallejo y Antonio Mairena, porque ya con todo mi respeto, la de Camarón y Fosforito la dejamos aparte, porque sabemos lo que hubo ahí, a lo menos yo lo sé, la que hubo también de Camarón con la de Camarón. Bueno, pero sí te digo que ahí está, ahí está el testimonio sonoro de ambos señores, como fue Manuel Vallejo y Antonio Mairena. Si quieren reconocer la valiosa aportación que hicieron estas personas discográficamente, pues ahí está la maestría de ambos.
José María Velázquez Gaztelu
Claro que Sí. Manuel, el 5 de octubre de 2026 le fue entregada la Llave de Oro del Cante a Manuel Vallejo, ya decíamos en el prólogo guitarrístico, nada menos que de manos de Manuel Torre. Según tu criterio, ¿Cuál fue la razón por la que se le concedió ese galardón a Manuel Vallejo?
Manuel Cerrejón
Hombre, según Luis Maravilla, que tú seguramente lo entrevistaste también en Madrid. Yo entrevisté dos veces y una de ellas me dijo que como Manolo Centeno le dieron la copa a Pavón anteriormente, que el público estaba con Vallejo, pues podemos decir de que se pusieron de acuerdo, según Luis Maravilla, que es el único superviviente que vivió aquella época y que nos contó cosas de aquel acto, pues la verdad un reconocimiento y por eso le dieron entre todos los cantares que estuvieron, pues la llave, porque según Luis Maravilla, y yo le pregunté, le pregunté, Don Luis, dice Manuel Vallejo era el mejor de la época, cuidado, de la época, de su época. Y qué quiere que te diga, ha sido un reconocimiento que gracias a la llave de Vallejo, pues oye, pues el hombre cogió fama. Los carteles ya lo ponían como la llave de oro. Bueno, también fue un. Qué quiere que te diga, en todas las épocas vio también sus negocios y había también sus pormenores sobre eso y utilizaron bien la llave de Vallejo para ponerlo en los carteles y ponerlo. Entonces no había televisión, había radio pera y le sirvió de mucho a los. A los empresarios de la época y al mismísimo Cantabono.
José María Velázquez Gaztelu
A mí me llama la atención, Manuel, que la llave de oro, el acto que está en la fotografía, perfectamente manifestado, estaban cantaores de la época de primer nivel, Manuel Torre, por supuesto, que es el que entregó la llave en mano, el niño, el guitarrista, que era un niño entonces, el maestro, que es el que tú entrevistaste y yo también, y nos contó cómo fue la historia. Pero me llama la atención que estaba Vallejo apoyado por todos los grandes guitarristas del momento y se ve en esas fotografías. Eso es muy significativo, ¿No?
Manuel Cerrejón
Sí, pero lo curioso del caso, te cuento, es que se ha contado muy pocas veces que también está escrito, y yo siempre he dicho que lo escrito, escrito queda, pero todo lo escrito no es verdad, desgraciadamente. También se dijo que la llave lo acompañó Ramón Montoya y no es verdad. La llave la acompañó Pepe de Badao.
José María Velázquez Gaztelu
Sí, sí, sí, efectivamente. Pues Manuel, aquí tenemos dos piezas también bajo mi punto de vista, significativas de Manuel Vallejo. Media granaina en un registro de 1928 con la guitarra de Niño Ricardo y Bulería con la guitarra de Ramón Montoya en un registro de 1932.
Manuel Vallejo
Con un supiro le pago. Aque por mí supiré. Con un sup. Yo mira quien bien me mira. Yo no acaricio. Porque si no yo estuviera, Porque. Si no yo estuviera, Porque si no yo estuviera ya amarrado a una columna Hasta que Dios dice en el terreno hay locura Porque si logró tu gloria. La vete que no quieras y anda vete que no quiera que deshora verano pregonero. Que no me pague dice que no me paí de mi quera ya la carita pesaré la par de mi quera. Que llegue el domingo de que llegue el domingo y se recogerá la cabra que no tengan domicilio que recogerá la cabra que no tengan dominio. Por tu culpa me veo y de la gente aborreció. San Francisco se perdió una tarde sumar el saludo ya la salió. San Francisco se perdió hasta resumar lo salió a buscar la compra en el paraíso cortando una rosa de Santa Rosa. Es que San Francis. San Francisco.
José María Velázquez Gaztelu
Con la guitarra de Niño Ricardo y en un registro de 1928 media granaina de Manuel Vallejo y con la guitarra de Ramón Montoya y en un registro de 1932 bulería, también de Manuel Vallejo. Esta noche en Nuestro Flamenco, el programa de Radio Clásica, Radio Nacional de España, les hablamos junto al especialista e investigador Manuel Cerrejón del cantaor sevillano Manuel Vallejo, que al cumplirse 100 años de la concesión de la Llave de Oro del Cante, Manuel Cerrejón ha publicado numerosos trabajos como el disco libro Alameda de Hércules, Universidad Flamenca de Sevilla, el libro disco Cantes y cantos de la Segunda República, Parte de la memoria que es historia, el libro junto a Juan Luis Franco, Manuel Vallejo, Vida y obra de una leyenda del Flamenco, acompañado de 4 CDs más otros muchos trabajos, pero siempre relacionados con la que podríamos denominar discografía histórica o anterior a 1950, que es cuando aparecen los discos de vinilo. ¿Por qué, Manuel, tienes tú ese interés por la discografía anterior a 1950 o por el cante que se hizo anterior a 1950?
Manuel Cerrejón
Sí, pues te digo, mira, en aquella época, ten en cuenta que hoy con los medios que tenemos ya hoy, pues cualquier persona pues se mete en Internet y coge las grabaciones. Por ejemplo, nosotros, la sociedad que tenemos de pizarra, pues hemos localizado ya 10.000 grabaciones de pizarra y decenas de cilindros. Hoy está el acceso a cualquier aficionado a tener estas grabaciones. Pero te estoy hablando de los años 80, que quién conocía a Isabelita de Jerez, quién conocía a Juanito Mohammad, quién conocía a todos estos cantaores desconocidos y grandísimos artistas de aquella época, quién conocía al Mochuelo, te estoy hablando de Hermosuelo con todo lo que grabó, quién conoció a Arsato de Las Ventas Y claro, y yo me dediqué a dar a conocer estas personas. Oye, que la mayoría de ellos no eran las figuras como Tomás, como Caracol, como Vallejo, como Marcena, como don Antonio Chacón, por poner un ejemplo, pero estuvieron ahí y cantaron muy bien también. Quiero matizarte, ¿No? Matizarte una cosa, si vas a poner una media granadina de Niño Ricardo, quiero que estos se enteren bien, porque yo entrevisté, como tú sabes también a todos los familiares de Vallejo, entre ellos a su sobrina Pili, que es la famosa signilla que le dedica en la Columbia en el año 49 o 50. Bueno, pues yo le pregunté a Pilar que vivían los Remedios, que tú conoces bien Triana también, yo la visitaba de vez en cuando y gracias a ella por casi todos los documentos que hay de Vallejo, fotografía en revista. Bueno, pues esto gracias a ella y gracias a la aportación también posteriormente que yo he hecho. Bueno, pues yo le pregunté que cuando he presentado muchísimos eventos y ha cantado un cantaor o una cantaora esa letra y no me la dejan ver, yo le pregunté a Pilar, Pilar, ¿Y esto que no me la dejan ver ¿Por qué? Dice, porque yo cogí una apendicitis en aquella época y la apendicitis era una cosa que se iba todo el mundo para allá o casi todo el mundo, dice, y mi madre estaba conmigo y mi padre y mi tío que me quería mucho, quería entrar en la habitación donde yo estaba y mi madre pues se disgustó mucho y mi tío se fue y le dijo, porque eso después ya me lo dijo la hija de Emilio Mezquita, entonces le dijo que le hiciera una letra y no me la dejan ver. Enferma, estaba en la cama. Y se refiere a Pili, la sobrina de Manuel Vallejo.
José María Velázquez Gaztelu
Es una anécdota muy curiosa. Oye Manuel, y tu interés por esa época del cante, Perdona que te insista, ¿Tú lo consideras tan atractivo porque has dedicado prácticamente toda tu vida a estudiar esa época del cante, ¿Lo consideras efectivamente interesante y atractivo? ¿Atractivo?
Manuel Cerrejón
Hombre, yo lo considero atractivo para deleite y aprendizaje de los aficionados y profesionales de aquella época. Ten cuenta que cuando yo empecé a hacer eso a mí los profesionales, algunos me decían Oye Manuel, has publicado al Niño León, has publicado esto. Y ellos a través de estas grabaciones es que tengo cuenta que estamos hablando de 40 años y el disco de Pizarra afortunadamente, ¿Quién lo tenía en aquella época? ¿Quién? Pues tres o cuatro coleccionistas y los archivos de Radio Nacional de España y del Estado. Pero que yo me dediqué, digo ¿Y por qué? ¿Por qué la gente no van a conocer Shadow? ¿La gente, por poner un ejemplo, niños que hacen? Es que estamos hablando de cantaores que hoy son actualidad, pero en aquella época eran semidesconocidos. Por ejemplo yo ahora me viene la memoria un cantaor que hemos dado a conocer la sociedad de Pizarra que cantaba muy bien bajo mi punto de vista, que era el Niño de los Olivares, fíjate. Y yo digo este hombre lo bien que cantaba este hombre el Niño de Casaya Y ahora estamos dando a conocer cantaores y canta. Bueno, yo alucino, alucino cuando la gente habla de Juanito Mohammad y digo pero es que usted no había conocido discográficamente a Juanito Mojama Porque Juanito Mojama lo que hizo Paco Vallecillo era lo que grabó, lo que grabó posteriormente a lo que hizo de joven con Ramón Montoya. Y yo decía, pero es que este hombre cantaba de bien para arriba ¿Por qué no se da a conocer como yo le dije a Paco? Mira Paco, vamos a dar a conocer a Isabelita de Jerez. Pero esta Isabelita de Jerez no la conocía nadie. Y hoy la gente escuchan a Isabelita de Jerez y dice pero esta mujer que tiene que envidiarle a Ladillo los Peines, por poner un ejemplo.
José María Velázquez Gaztelu
Ya, por supuesto. Bueno, pues sigamos con Vallejo, Manuel. Aquí tenemos de nuevo a Manuel Vallejo en seguirillas con la guitarra de Niño Ricardo en un registro del año 1934 y en soleares con la guitarra de Niño Pérez en un registro también del año 1934.
Manuel Vallejo
Vive el niño ricardo, tierra. Está pasando qué te pasa. Que la noche tiene siempre está llorando que las horitas que la noche tiene. Me llamara. Con grande fatiga. Comenzó a llamarme. Yo vi para. Yo fui pa la calle con llama y. Ha estado por mí no te puedo perdonar Has llamado, Perdona.
José María Velázquez Gaztelu
Con la guitarra de Niño Ricardo y en un registro de 1934 Seguirillas de Manuel Vallejo y con la guitarra de Niño Pérez, en un registro asimismo de 1934 soleares también de Vallejo. Esta noche nos acompaña el investigador Manuel Cerrejón, que nos habla especialmente del cantaor sevillano Manuel Vallejo, que recibió, como ya estamos apuntando, hace cien años, la llave de oro del cante. Por cierto, Manuel, ¿Llegaste a conocer a Vallejo? Tú que eres un gran especialista de su obra, te lo cuento ¿Cómo fue? ¿Un encuentro o un desencuentro?
Manuel Cerrejón
No, bueno, yo creo que fue un desencuentro. Mira, yo trabajaba, ¿Tú sabes dónde está la Torre de los Perdigones en Sevilla? Bueno, pues la parte, toda la parte de atrás, todo aquello era campo y por allí, allí estaba las explotaciones forestales de la RENFE. Bueno, pues yo me coloqué allí, me colocaron, Claro, yo tenía 14 años de aprendiz. Allí se trabajaba como vamos, todas las horas que tiene el día y más todavía. Y claro, en aquella época no había autobuses. Y yo me venía por la calle Calatrava, que tú conoces bien, donde vivía la Niña Los Peines, Pepe Pinto, que enfrente había un cuartel de la Policía Armada, parece que lo estoy viendo. Yo he visto muchas veces. Yo veía todos los días más o menos a la Pepe Pinto hablando con un policía allí enfrente, la Niña Los Peines, diciéndole venga Pepe, que vamos a merendar, que vamos las cosas de entonces. Yo seguía por la Alameda de Cul y Enervar las Maravillas, pues paraba casi todas las tardes, yo diría todas, porque yo pasaba por allí siempre. Estaba siempre allí y estaba sentado con un vestido de negro, con una mascota, un mechero de martillo, haciendo compás, me imagino en el mármol de Hervá las Maravillas. Claro, yo aquella semana o aquel mes, no me acuerdo bien, porque te estoy hablando ya del año cincuenta y tanto, le dije a mi maestro Triana, que también vivía en el barrio, iba mandando lógicamente, porque no había ni autobuses, y le pregunté, yo no sé lo que había ganado aquella semana o aquel mes, pero yo iba muy contento para mi casa, para mi madre y mi padre. Y le dije, yo voy a entrar. Y me dice Manuel, digo yo voy a entrar. Y en el Ba Maravilla había dos hermanos que eran los dueños. Entré y me acerqué y uno de ellos me hizo señas con las manos como diciendo, este se levantó con el pie derecho y te va a David. Me dio a entender y le dije, digo, don Manuel, ¿Qué está usted bebiendo? Dice entonces, sin levantar la cabeza, con el sombrero negro, me dice, café y casaya. Entonces había un cenicero de cintano de aluminio, ¿Te acuerdas aquello? Y entonces no había bolígrafo, Fíjate la época que te estoy hablando. Y si había, había muy poco. Lo que se utilizaba era la tiza y el lápiz. Y le digo a uno de los dueños, digo, ¿Por qué no me da el lápiz? Cogí un servilletero y se me ocurre, mire usted, don Manuel, es que mi padre es un fiel partidario de Tomás Pavón y de usted. Yo me imagino que mi padre tampoco, con todo mi respeto, no era tonto, fíjate lo que le gustaba. Y le digo, le digo, ¿Por qué no me asusta aquí una firmita? Bueno, ella fue el cuomo, ella fue el cuermo. Entonces fue cuando me levanta la cabeza y me dice, niño, qué pesado eres. Digo, don Manuel, que mire usted. Y dice,
José María Velázquez Gaztelu
vaya por Dios.
Manuel Cerrejón
Y yo nervioso, Y yo nervioso, perdido. Ni le pagué la convidalidad. Lo que hice, lo que hice, que cogí la puerta y me fui. Pero bueno, yo lo comprendo, como todos los genios, tú sabes, todos los genios son así. Aquel día se levantó con el pie derecho mirando al hombre para la mera de Hércules, donde había sido el rey de todo aquello. Y yo me imagino que. Pero bueno, Manuel Vallejo, por todos los cantaores y todos los artistas que yo he entrevistado, que tú sabes que han sido muchísimos, todos me decían lo mismo. Manuel Vallejo era antipático, era huraño, era poco sociable, pero yo siempre decía que la faceta artística estaba ahí, pero cantaba como los ángeles.
José María Velázquez Gaztelu
Pues aquí tenemos los famosos pregones. El pregón por bulería llegó al frutero, un registro de 35 con la guitarra de Manolo de Huelva, que nos tiene que decir algo sobre esto, Manuel, sobre estos pregones y la guitarra de mano lo devuelva.
Manuel Cerrejón
Sí, eso me lo contó Enrico Orozco, personaje que tú también entrevistaste por su estancia en Madrid mucho tiempo, y que era un hombre muy amable y un hombre que se daba a que lo entrevistara y le preguntara a todo el mundo. Bueno, pues cuando se vino a vivir a Sevilla, yo cogí mucha amistad con él y vi que estaba el pobre, en fin, monetariamente no estaba muy bien, hablé con varias peñas y yo le refrescaba la memoria, me contaba su historia, me contaba, fui a su casa, en fin, me contó muchísimas cosas y yo le pregunté aquel día, uno de los días que le pregunté, digo, digo, fue en la peña de Anillo los Peines, Aral, que di yo una charla y estaba, invité también a Enrique Orozco y el niño leía la guitarra y Jesús Heredia, que también estaba allí. Total que le dije, digo, Manolo, Enrique, ¿Cómo fue de que graba? Esto es curioso, ¿Cómo fue que grabaste tú con Manolo de Huerva? Y dice, pues mira, que por cierto le puse la grabación aquel día y no sabía quién era. Y me pregunta ¿Este quién es? Fíjate a lo que he visto aquel día. Entonces él me dijo, dice mira, estábamos en la calle Ceracero, que es donde estaban los estudios Madrid, dice, terminamos una tune que hicimos por toda España y cuando llegamos a Madrid con Manolo Erde Cuerva, dice, estábamos en el estudio Bernardo los Lobito, el niño de Ara, que era el Rubicano, que por cierto tengo una fotografía de Rubicano con una copa muy bonita, una fotografía muy curiosa, Bernardo los Lobito y el niño de Barbate. ¿Y cuando fue curioso y le dijo, y le dijo Manuel Vallejo a Enrique Orocu, tú quieres grabar una placa? Dice hombre Manuel, y grabo la placa, pero aquí viene lo curioso. Y le dijo el Rubicano al niño de ¿Quiere grabar una placa también? Hombre Manuel, yo no he tenido oportunidad de grabar. Y estando cantando y grabando el niño Daraal, dice, Enrico Orozco, el de la bata blanca, el de la bata blanca era un ingeniero que era alemán, dice, que levantó la mano y le dijo el oiga usted que me he equivocado. Dice, no, es que se ha acabado la acera y por eso no grabó. Y en aquella época, aquel día de la grabación, Manuel Vallejo, cuando graba, por lo que hizo con Manolo de Huelvas, el pregón y algo por bulería, el fandango por soleada y tal, le dijo a Barbate, a Enrique Orozco, al Rubicano y a todos los que estaban allí, que no le tocara las palmas, que el único que le tocara las palmas era Bernardo de los Lobitos. Y en esas grabaciones las únicas palmas que hay son las de Bernardo los Lobitos y el jaleo de los demás que le dice Hola, Vallejo. En fin, lo que pasaba en aquella época.
José María Velázquez Gaztelu
Aquí tenemos el famoso Llegó el frutero, el pregón por bulería del año 35. Manuel Cerrejón, muchísimas gracias por haber estado con nosotros. Gracias por tus palabras. Y nada, celebramos esa llave de oro para Vallejo con un fuerte abrazo y dándote también nuestra gratitud por haber estado en nuestro programa.
Manuel Cerrejón
A ti te deseo que sigas muchísimos años divulgando y fomentando el cante de nuestra tierra, porque pese a los años que tenemos nosotros somos conscientes de que no podemos dejar nuestra cultura, nuestro cante en manos de cualquiera. Y tú eres una persona con experiencia, convivencia y eres una grandísima persona y un gran crítico, Sr. Gastelu.
José María Velázquez Gaztelu
Bueno, bueno, Muchísimas gracias y un fuerte abrazo.
Manuel Cerrejón
Igualmente. Te digo buenas noches.
Manuel Vallejo
Llegó frute. Venía a comprarme, muchach. ¿Y esa fruta de su perilla de ramba como le gusta a usted? Qué quiere la niña. ¿Si los frescos, la piña no quiere, la manzana no la quiere ni ven ni la uva de armería que lo que quiere usted? También llevo la rica banana y la pera del mismo Aragón. Asomarse niña a la ventana que las doy. ¿Aprueba que me compren? Si quiero un kilito, si no gusta, no quiero dinero. Ya se va, ya se va el frutero. Grande caía, pega grande caí a pegar. Debe de reconocer que. Tiene los dientes. Tiene los dientes que parece.
José María Velázquez Gaztelu
Pregón por bulería con la guitarra de Manolo de Huelva en un registro de 1935. Y nada más, amigos, muchas gracias por habernos acompañado con Carlos Andúa en la edición. Nos despedimos de ustedes y les esperamos todos los lunes y miércoles de 12 de la noche a 1 de la madrugada. Nuestro flamenco con José María Velázquez Gaztelo.
Nuestro flamenco – Manuel Vallejo, 100 años de la Llave de Oro del Cante
Host: José María Velázquez Gaztelu
Guest: Manuel Cerrejón (flamenco researcher and Manuel Vallejo expert)
Original Air Date: May 11, 2026
Main Theme: A centenary look at Manuel Vallejo’s receiving of the Llave de Oro del Cante, exploring his legacy, discography, and anecdotes from those who knew and studied him.
This episode commemorates the 100th anniversary of the awarding of the Llave de Oro del Cante (the Golden Key of Flamenco Singing) to Sevilla-born flamenco singer Manuel Vallejo. Through music, historical context, and a deep-dive interview with leading Vallejo specialist Manuel Cerrejón, the program explores the significance of this recognition, Vallejo's life and influence, and his enduring legacy in the flamenco tradition.
(00:00–20:31)
(20:31–24:31)
“Es un símbolo. También se puede decir que fue un mito de aquella época. … La Llave de Vallejo fue reconocida por algunos artistas de aquella época como que era el mejor de la época.” (21:38)
(24:31–25:35)
“Gracias a la llave de Vallejo, pues oye, pues el hombre cogió fama. Los carteles ya lo ponían como la llave de oro.” (23:11)
(25:18–25:35)
(25:35–32:00)
(32:00–38:10)
“Hoy cualquier persona se mete en internet y coge las grabaciones. En los años 80, quién conocía a Isabelita de Jerez, Juanito Mohammad, todos estos cantaores desconocidos…” (33:28)
(35:58–38:10)
“Yo alucino cuando la gente habla de Juanito Mohammad y digo pero es que usted no había conocido discográficamente a Juanito Mojama…” (36:20)
(45:16–49:52)
“Digo, don Manuel, ¿Por qué no me asusta aquí una firmita?”
Vallejo: “Niño, qué pesado eres.” (48:20)
“La faceta artística estaba ahí, pero cantaba como los ángeles.” (49:15)
(49:52–53:08)
“En esas grabaciones las únicas palmas que hay son las de Bernardo los Lobitos y el jaleo de los demás…” (50:10)
The conversation is respectful, erudite, and often affectionate. There is a strong sense of both nostalgia and pride in the preservation and transmission of flamenco history, tempered by a commitment to accuracy and recognition for often-overlooked artists. Manuel Cerrejón’s deep knowledge, combined with Velázquez Gaztelu’s warmth and attentive hosting, make the episode a rich resource for aficionados and newcomers alike.
This centenary tribute to Manuel Vallejo offers a detailed, personal, and scholarly look at an icon of flamenco, the evolving nature of its recognition, and the enduring power of musical legacy and memory. The episode stands out for its blend of musical excerpts, vivid storytelling, and informed analysis, making it essential listening for anyone interested in the heritage of flamenco singing.