
Poesía de autor y flamenco (I)
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José María Velázquez Gaztelu
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En radio clásica de radio nacional de españa.
Nuestro flamenco.
Con josé maría velázquez gaztelu.
Señoras y señores, amigos, los más cordiales saludos y bienvenidos a Nuestro Flamenco, el programa que todos los lunes Y miércoles, de 12 de la noche a 1 de la madrugada, les ofrece Radio Clásica Radio Nacional de España. También pueden acompañarnos cualquier día, cualquier hora y desde cualquier país a través de nuestros podcast en RNE audio. En Radio Clásica, Radio Nacional de España celebramos su 60 cumpleaños. Una emisora que durante estas seis décadas ha ido ofreciendo y difundiendo la mejor música. Con este motivo se ha publicado un doble CD acompañado de un libreto con un amplio contenido musical y literario que pueden encontrar en las tiendas de discos habituales y que estará en el mercado a partir del próximo 20-21 de noviembre. En la segunda y última estrofa de la rima 66 de Gustavo Adolfo Bécquer podemos Adónde voy, el más sombrío y triste de los páramos, cruza valle de eternas nieves y de eternas melancólicas brumas, en donde esté una piedra solitaria, sin inscripción alguna, donde habite el olvido, allí estará mi tumba. Luis Cernuda, el gran poeta de La generación del 27, nacido en Sevilla en 1902 y fallecido en la Ciudad de México en 1963, tomó el penúltimo verso de esa segunda estrofa Donde habite el olvido, para titular su libro fechado entre 1932 y 1933, que precisamente abre con un poema que comienza con el verso Donde habite el olvido. Muchos años Después, concretamente en 2005, Enrique Morente, en su disco Morente sueña la Alhambra, canta ese poema con música y guitarra española de Isidro Muñoz, voces de Estrella Morente, guitarra eléctrica de Pat Meceni, batería de Tino Di Giraldo y el bajo de Carles Benham. Donde habite el olvido En los vastos jardines sin aurora, donde yo solo sea memoria de una piedra sepultada entre ortigas, sobre la cual el viento escapa a sus insomnios. Donde mi nombre deje al cuerpo que designa en brazos de los siglos donde el deseo no exista en esa gran región donde el amor, ángel terrible, no esconda como acero en mi pecho su ala sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento Allí donde termine este afán que exige un dueño a imagen suya sometiendo a otra vida su vida sin más horizonte que otros ojos frente a frente donde penas y dichas no sean más que nombres, cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo donde al fin quedé libre sin saberlo yo mismo disuelto en niebla, ausencia, ausencia leve como carne de niño Allá allí a lejos Donde habite el olvido.
Listener/Chorus
Dónde habite el olvido.
Donde habite el olvido Donde habite el olvido.
Donde habite el olvido.
El bato Jardines de la aurora donde yo solo sea.
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas sobre la cual el viento escapa a su insomnio.
Donde habite el olvido Donde había de mi nombre de.
Al cuerpo que designa en brazo de los siglos.
Poetry Reader
Donde el.
Listener/Chorus
Deseo no existe.
El olvido.
En esa gran región donde el amo.
Terrible.
Poetry Reader
No esconda como hacer en mi pecho su ala sonriendo lleno de gracia aérea.
Mientras crece.
Listener/Chorus
El tormento.
De habite el olvido Donde habite el olvido.
Allá donde termine este afán que si un dueño hay más en suya.
Sometiendo a otra vida su vida sin más horizonte que otro.
Frente.
A frente pena y dicha no sean más que nombre.
Cielo y tierra nativo en torno de un recuerdo.
Donde al fin queda libre sin saber lo de mi voz disuelto en niebla, ausencia, ausencia.
Leve como call.
Leo Donde habite el olvido.
Donde habite el olvido.
Donde habite.
El olvido Donde habite.
El hormigón.
José María Velázquez Gaztelu
Donde habite el olvido. Poema de Luis Cernuda cantado por Enrique Morente, con música y guitarra española de Isidro Muñoz, guitarra eléctrica de Pat Meceni, voces de Estrella Morente, la batería de Tino Di Giraldo y el bajo de Carles Benham. Esta noche en Nuestro Flamenco, el programa de Radio Clásica Radio Nacional de España, comenzamos una serie que en algún momento irá alternándose con otros programas, dedicada a la poesía de autor en las voces del flamenco, aunque leyendo previamente el poema para contrastarlo con la versión flamenca y de esa manera apreciar con más claridad los criterios musicales y expresivos que utiliza el cantaor o cantaora con respecto a un poema específico. La poesía de autor perteneciente a distintas épocas, forma y aparte del soporte literario del flamenco, en el que se ha incorporado de manera natural, constituyendo un material muy atractivo para cantaores y cantaoras de cualquier tendencia. Después del poema de Luis Cernuda Donde habita el olvido, en la lectura musical y flamenca de Enrique Morente, nos trasladamos a otro compañero de generación de Cernuda, Federico García Lorca, el poeta posiblemente más visitado por los flamencos y también más versionado y, se me apura, más querido y comprendido. Canción de la madre del amargo es la pieza que cierra Poema del cantejondo, libro de lorca publicado en 1921. Pues de canción de la madre del amargo hizo Esperanza Fernández una versión magnífica. Con música de Mario Maya, arreglos de Jesús Bola y la guitarra de José Antonio Rodríguez. Lo llevan puesto en mi sábana, mis adelfas en Mis Palmas. Día 27 de agosto con un cuchillo de oro la cruz y vamos andando. Era moreno y amargo. Vecina, dadme una jarra da zofar con limonada la cruz no llorad ninguna. El amargo está en la luna.
Flamenco Performer
Lo lleva puesto en mi sábana.
José María Velázquez Gaztelu
Mi.
Flamenco Performer
Adelfa y mi palma.
Mi adelfa y mi palma.
Día 27 de agosto.
Con un cuchillito de oro.
Con un cuchillo de oro.
Cruz y vamos andando.
Era moreno y amigos.
Vecina, dame una jarra.
De azofar con limonada.
Listener/Chorus
La cruz.
Flamenco Performer
No lloréis ninguna.
Que la amargo.
Que el amargo.
Listener/Chorus
Que.
Flamenco Performer
El amargo.
Está.
En la luna.
José María Velázquez Gaztelu
Con música de Mario Maya, arreglos de Jesús Bola y la guitarra de José Antonio Rodríguez. Canción de la madre del amargo, la pieza con la que concluye Poema del cantejondo, el libro de Federico García lorca fechado en 1921, en La Voz de Esperanza Fernández. Y cambiamos de época y de autor. El flamenco no aprecia las fronteras temporales y va recorriendo todo el arco poético hasta encontrar los versos con los que fundirse. El cantaor jerezano Vicente Soto Sordera, en colaboración con el escritor Pedro Atienza, llevó a cabo un profundo acercamiento a la poesía de autor en 1999 y para el disco Entre dos mundos visitó la obra de Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Alfonso Reyes, José Asunción Silva y también de Rubén Darío, del que escogió diversas estrofas de diferentes poemas, componiendo un solo cuerpo que tras trasladó al ámbito de la milonga flamenca. Para ello Vicente Soto contó con la guitarra de José Mario Molero y el xelo de Sebastián Fue En Salida se desgrana el cristal fino sobre el sueño de una flor trina el poeta divino, bien trinado ruiseñor. Aquí junto al mar latino voy diciendo la verdad. Siento en roca aceite y vino y yo con mi. Antigüedad El conocerme a mí mismo tiempo a mí me está costando mucho momento de abismo El cómo, el por qué y el cuándo.
Poetry Reader
Sobre el sueño de una flor.
Trina el poeta divino.
Trina el poeta divino bien trina.
Aquí junto armas latina voy diciendo mi verdad.
Siento en roca aceite y vino.
Listener/Chorus
Siento.
Poetry Reader
En roca aceite y vino y yo comí antes. Antigüedad.
Y el conocerme a mí misma.
Tiempo a mí me está costando.
Muchos momentos de abismo.
Muchos momentos de abismo El como, porque ayer cuando.
El conocerme a mí mismo hay tiempo a mí me está costando muchos momentos de abismo. Yer como po porque ayer cuando.
Y el conocerme a mí mismo allá ya hay tiempo a mí me está costando muchos momentos de abismo ayer como.
José María Velázquez Gaztelu
Estrofas de distintos poemas de Rubén Darío que Vicente Soto Sordera, en colaboración con el escritor Paul Pedro Atienza, llevó al ámbito de la milonga flamenca, acompañado de la guitarra de José María Molero y el chelo de Sebastián Fuensalida. Y no nos vamos muy lejos de Rubén Darío para encontrarnos con Juan Ramón Jiménez, o más bien para situarnos en el lugar donde el flamenco y el poeta de Moguer se encuentran. Precisamente, Rubén Darío le dedica un soneto a Juan Ramón Jiménez en el que le plantea una serie de interrogaciones.
¿Te enternece el azul de una noche tranquila? ¿Escuchas pensativo el sonar de la esquila? ¿Cuando el ángelus dice el alma de la tarde tu corazón las voces ocultas interpreta? Sigue entonces tu rumbo de amor ¿Eres poeta? Bien, pues centrándonos ya en Juan Ramón Jiménez, Carmen Linares, con música de Juan Carlos Romero, creó la obra Raíces y alas, un disco que se publicó en 2007. El título está basado en un aforismo de Juan Ramón, que escribió Raíces y alas, pero que las alas arraiguen y las raíces vuelen. Una de las piezas que incluyen Carmen y Juan Carlos se compone del poema Moguer, perteneciente al libro Diario de un poeta recién casado, que Juan Ramón Jiménez publicó en 1917. Y como final, unas estrofas del poema Auroras de Moguer, perteneciente al libro Poesía de 1923. Con Carmen Linares, música y guitarras de Juan Carlos Romero, en tono y compás de fandangos de Huelva, flauta rociera y tamboril de Juan el Tenazas padre y Juan el Tenazas hijo, percusiones de Tino di Giraldo y palmas de Ana María González y Bobote Moguer madre y hermanos. El nido limpio y cálido. Qué sol y qué descanso de cementerio blanqueado. Un momento. El amor se hace lejano. No existe el mar. El campo de viñas. Rojo y llano es el mundo que el mar adorna, Solo, claro y tenue, como un resplandor vano. Aquí estoy clavado, Aquí morir es sano. Este es el fin ansiado. Que huía en el ocaso. Los álamos de plata saliendo de la bruma. El viento solitario por la marisma oscura moviendo terremoto y real. La difusa Huelva lejana y rosa.
Listener/Chorus
Mover.
Flamenco Performer
Madre y hermano.
Moguer, madre y hermano. Ay, Moguer. El nido limpio y cálido. Mog.
Que sol y que descanso de cementerio blanqueado. Mog.
Listener/Chorus
Un momento.
Flamenco Performer
El amor se hace lejano.
No existe el mar. No existe el mar.
Un momento. El amor se hace lejano. El campo de viña. Roy.
El mundo cae. El Maradona.
Listener/Chorus
Solo.
Flamenco Performer
Claro y tenue como un resplandor bueno.
Aquí estoy bien clavado. Aquí morí, aquí moriré sano.
Aquí estoy bien clavado.
E.
Listener/Chorus
Financiado.
Flamenco Performer
Que huía, que huía en el ocaso. Moguer, madre y hermano. Ay, Moguer.
Mujer, madre y hermano. Ay.
Poetry Reader
Mover.
Flamenco Performer
El nido limpio y cálido. Move.
Que sol y que descanso de cementerio blanqueado.
Los álamos de plata saliendo de.
La bruja.
El viento solitario por la mar y mo.
Los álamos de plata. Salimos de la bruma y el viento solitario por la marima oscura moviendo terremoto y real. La difusa Huelva.
Vuelva lejana y rosa. Rosa lejana. Huelva, lejana y rosa.
José María Velázquez Gaztelu
Con música y guitarra de Juan Carlos Romero Moguer, Auroras de Moguer. Versos de Juan Ramón Jiménez en la voz de Carmelinares en tono y compás de fandango de Huelva. En este primer capítulo de la serie que nuestro Flamenco, el programa de Radio Clásica Radio Nacional de España, dedicamos a la poesía de autor en las voces del flamenco, aunque, como hemos indicado, leyendo previamente el poema para contrastarlo con la versión flamenca y de esa manera apreciar con más claridad los criterios musicales y expresivos que utiliza el cantaor o la cantaora con respecto a un poema específico. Y en ese recorrido, claro está, podemos repetir intérprete y autor del poema, pero estos, los poemas, siempre serán distintos. Continuamos nuestro viaje y llegamos a Hugo Wahl, poeta alemán nacido en 1886 y fallecido en 1927, fundador y personaje destacado del movimiento dadaísta, vivió en Zúrich y compuso el primer poema fonético de dicho movimiento. Según el Diccionario de la Real Academia Española, un fonema es la unidad mínima de la fonología. Aunque es una unidad mental abstracta, se manifiesta en el habla a través de sonidos. Pues bien, Hugo Balm escribió en 1916, es decir, hace más de un siglo, un poema titulado Caraguane, integrado por fonemas. En su disco de 2022 el cantaor utrerano Tomás de Perrate, Tomás Fernández Soto, que ahora se llama solo Perrate, incluyó en su disco Tres golpes el poema fonético de Hugo Bal Caraguane, que canta con el soporte rítmico y musical de la toná para al final rematar el texto construido con fonemas, con la letra de Martinete Las madres de tolos gitanos toítas iban al tren Yo como no tengo madre nadie me viene a mí a ver, interpretado por el padre de Tomás, José Fernández Granado. Perrate de Utrera, con Perrate, con Perrate hijo, digamos el órgano de Raúl Refri, las percusiones de Antonio Moreno y el saso de Juan Jiménez. Jalifanto bambla o Fayi bambla, grosiga, mepha, habla, horem, égiga, goramen, higo, bloico, rusula, ujú, joyaca, joyala, angolo, bungie.
Poetry Reader
I'm loud.
Listener/Chorus
La madre de tono.
José María Velázquez Gaztelu
Con el órgano de Raúl Refri, las percusiones de Antonio Moreno, el sazo de Juan Jiménez y el martinete final de Perrate de Utrera. Caraguane, el poema fonético de Hugo Bal, del que hemos leído un fragmento escrito en 1916 en La Voz de Tomás de Perrate, con el estilo flamenco de Latona, la poesía de autor que entra de lleno en el flamenco, abarcando, como el propio flamenco, una amplia diversidad estilística con diferentes criterios musicales e interpretativos. Campos de Castilla es el libro de Antonio Machado fechado en 197-1917. En 2001 Calixto Sánchez publicó Antonio Machado. Retrato flamenco, un acercamiento a algunos poemas de Machado que Calisto lleva a distintos estilos. Y precisamente de Campos de Castilla escogió dos piezas que unió en una las que comienzan Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería, que está numerada con el 119 y una noche de verano con el 123. Para ello, Calisto Sánchez utiliza la milonga flamenca. Los acompañamientos de guitarra son de Manolo.
Señor ya me arrancaste lo que yo más quería, oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar. Tu voluntad se hizo Señor, contra la mía. Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar. Una noche de verano estaba abierto el balcón y a la puerta de mi casa la muerte en mi casa entró, se fue acercando a su lecho, ni siquiera me miró. Con unos dedos muy finos algo muy tenue rompió silenciosa y sin mirarme la muerte otra vez pasó delante de mí. ¿Qué has hecho? La muerte no respondió mi niña quedó tranquila, dolido mi corazón. Ay. Lo que la muerte ha roto era un hilo entre los dos.
Poetry Reader
Señor, ya me arranca.
Lo que yo.
Más quería.
Oye otra vez.
Dios mío.
Mi corazón clama.
Se hizo tu voluntad, Señor.
Listener/Chorus
Contra.
Poetry Reader
La mía.
Señor.
Ya estamos solo.
Mi corazón.
Una noche de verano.
Estaba abierto el balcón y la puerta.
De mi casa.
La muerte.
Mi casa entró.
Se fue.
Acercando a su ley y ni siquiera me miró.
Con unos dedos muy finos.
Con unos dedos muy finos.
Rompió.
Silenciosa y sin mirarme la muerte.
Otra vez pasó delante de mí.
Flamenco Performer
¿Qué ha hecho?
Poetry Reader
La muerte No respondió.
Mi niña quedó tranquila.
Dolí.
Mi corazón.
Y lo que la muerte había roto.
Flamenco Performer
Era.
Un hilo.
José María Velázquez Gaztelu
Con la guitarra de Manolo Franco, los versos de Antonio Machado llevados al estilo de la milonga flamenca, en interpretación de Calisto Sánchez. El poeta José Ángel Valente, nacido en Orense en 1929 y fallecido en Ginebra en 2000, pasó los últimos 15 años de su vida en Almería, La irrenunciable llamada de la luz. Con esas palabras explicaba su decisión de residir en esa ciudad del sureste andaluz. Allí estableció una relación cordial con la prestigiosa peña El Taranto, uno de los miembros más distinguidos, José Antonio López alemán lo explica así La vinculación del poeta con la peña fue de una larga y duradera amistad, según sus propias palabras, y continua fue su asistencia a recitales durante su estancia en Almería. Como resultado de esa amistad, José Ángel Valente regaló a la Peña el Taranto Nueve poemas para ser cantados, que tituló así Nueve cantares. En 2020, la cantaora Residente en Almería Sonia Miranda, le dio forma flamenca a esos poemas de Valente, recordando e inspirándose en este texto en la palabra se libera y nos libera y canta ante todo su propia libertad. La palabra canta, de ahí que no haya poesía que no sea en su raíz Última canción Pues bien, las voces de Sonia Miranda, contexto de José Ángel Valente, bambera y solea, guitarra de Antonio Luis López y percusiones de Johnny Corté. Viene de arriba, vienes de abajo, no sé de dónde vienes porque te canto, te busco por las esquinas, casa grande, casa grande, te busco por las esquinas, por las esquinas del aire. Hay en el cante una llama que está dentro del cantaor si no se enciende la llama el cante no ha despertao al cante con el ritmo me ato y desasto el cante lo dan los dioses, el ritmo ya no lo bato bajo un suspiro, por el borde del aire baja un suspiro, donde no esté tu cuerpo se muere el mío.
Flamenco Performer
Viene de arriba, viene de abajo, no sé de dónde viene porque te canto, viene de arriba o viene de abajo, Sé de dónde viene.
Te busco por las esquinas, casa grande.
Casa grande.
José María Velázquez Gaztelu
Te.
Flamenco Performer
Busco por la esquina.
Por la esquina de la esquina.
Hay en el cante una llama que está dentro del cantao, que está dentro del cantao.
Si nos encende la llama.
José María Velázquez Gaztelu
Y el.
Flamenco Performer
Cante no despertado y el cante no ha despertado.
Con arribo lo ató y desató y el canté lo dan los dioses y el ritmo ya no lo bató.
Listener/Chorus
Y.
Flamenco Performer
Al cántalo oral o Dios.
El ritmo ya no lo mató.
Por el borde de la.
Donde no esté tu cuerpo se muere el mío en el borde de la yupiro tú vienes.
Tú vienes de arriba tú viene Dios.
No sé de dónde me.
Viene ni por.
Yo no sé de dónde viene ni por qué yo.
A ti te canto.
José María Velázquez Gaztelu
Contextos de José Ángel Valente, bambera y soleá en las voces de Sonia Miranda con la guitarra de Antonio Luis López, Final de Federico García Lorca en la voz de Miguel Poveda con las guitarras de Jesús Guerrero y las palmas y jaleos de Luis Cantarote, Carlos Grilo Londro, Paquito González y Diego Montoya. Paisaje del libro de Lorca Poema del cantejondo Bulería El campo de olivos se abre y se cierra como un abanico sobre el olivar hay un cielo hundido y una lluvia oscura de luceros fríos. Tiembla, junco y penumbra. A la orilla del río se riza el aire gris. Los olivos están cargados de gritos, una bandada de pájaros cautivos que mueven sus larguísimas colas en lo sombrío.
Poetry Reader
El campo.
Campo de los olivo. El campo de los olivos se cierra y se abre como un abanico.
El campo el olivo hay el campito vuelo se cierra y se abre como un abanico.
Sobre el oliva.
Sobre el oliva hay un cielo hundío y una lluvia curaba el ufero frío. El campo de los olivos hay el capito, el limón se cierra y se abre con un abanico.
Tiembla juco y penumbra.
Tiembla, penumbra la orilla del río.
Se riza el aire grima.
La limo ya estaba cargado, cargaito de grito.
José María Velázquez Gaztelu
Y.
Poetry Reader
Una bandada de paro cautivado que mueven su cola en lo sombrío. El campo en.
Campo.
Listener/Chorus
De El campo del olivo se abre.
Poetry Reader
Y se cierra con un abar.
Flamenco Performer
El campo del Olivo, el campito de los olivos, se abre y se cierra.
Listener/Chorus
Como la bar.
José María Velázquez Gaztelu
Con las guitarras de Jesús Guerrero y sobre textos de Federico García Lorca, bulerías de Miguel Poveda. Y nada más amigos, muchas gracias por habernos acompañado con José Luis Beltrán en la edición. Nos despedimos de ustedes y les esperamos todos los lunes y miércoles de 12 de la noche a una de la madrugada.
Nuestro flamenco.
Con José María Velázquez Gaztelu.
Podcast: Nuestro flamenco — Radio Clásica
Fecha: 13/11/25
Host: José María Velázquez Gaztelu
En este episodio, José María Velázquez Gaztelu inaugura una serie especial dedicada a la “poesía de autor” fusionada con el flamenco. A lo largo de la emisión, explora cómo grandes poetas —de Luis Cernuda a Antonio Machado y José Ángel Valente— han sido interpretados por destacados artistas flamencos. El planteamiento del episodio es siempre leer los poemas antes de su versión cantada para comparar y apreciar las decisiones musicales y expresivas en cada interpretación.
"La poesía de autor... se ha incorporado de manera natural al flamenco, constituyendo un material muy atractivo para cantaores y cantaoras de cualquier tendencia."
(José María Velázquez Gaztelu, 11:48)
“Donde habite el olvido, en los vastos jardines sin aurora...”
(Lectura y cante, 01:44–11:28)
“El flamenco no aprecia las fronteras temporales y va recorriendo todo el arco poético hasta encontrar los versos con los que fundirse.”
(José María Velázquez Gaztelu, 17:55)
“Y el conocerme a mí mismo, tiempo a mí me está costando, muchos momentos de abismo...”
(21:44–22:34)
“Aquí estoy clavado, aquí morir es sano. Este es el fin ansiado...”
(28:15–28:36)
“Jalifanto bambla, o Fayi bambla, grosiga, mepha, habla...”
(31:20–38:36)
“Lo que la muerte ha roto era un hilo entre los dos.”
(45:39–45:58)
“Hay en el cante una llama que está dentro del cantaor...”
(50:03)
“El campo de olivos se abre y se cierra como un abanico...”
(54:43)
El episodio traza un viaje por la transformación de la poesía escrita en cante flamenco, mostrando cómo la palabra poética y la música dialogan, se funden y se realzan mutuamente. La selección de poetas y estilos revela tanto la universalidad del flamenco como la capacidad expresiva única de sus intérpretes para dar nueva vida a las palabras.
Un episodio fundamental para cualquier amante de la poesía, el flamenco y su eterna conversación.