
Poesía de autor y flamenco (II)
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A
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En radio clásica de radio nacional de españa.
Nuestro flamenco.
Con josé maría velázquez gaztelu.
B
Señoras y señores, amigos, los más cordiales saludos y bienvenidos a Nuestro Flamenco, el programa que todos los lunes Y miércoles, de 12 de la noche a 1 de la madrugada, les ofrece Radio Clásica Radio Nacional de España. También pueden acompañarnos cualquier día, cualquier hora y desde cualquier país a través de nuestros podcast en RNE audio en Radio Clásica. Radio Nacional de España celebramos su 60 cumpleaños. Una emisora que durante estas seis décadas ha ido ofreciendo y difundiendo la mejor música. Con este motivo se ha publicado un doble CD acompañado de un libreto con un amplio contenido musical y literario que pueden encontrar en las tiendas de discos habituales y que estará en el mercado a partir del próximo 21 de noviembre. Esta noche continuamos con la miniserie, que en algunos momentos irá alternándose con otros programas, dedicada a la poesía de autor en las voces del flamenco, aunque leyendo previamente el texto para contrastarlo con la versión flamenca y de esta manera apreciar con más claridad los criterios musicales y expresivos que utiliza el cantaor o la cantaora con respecto a un poema específico. Y en este recorrido podemos repetir intérprete y autor del poema, pero estos, los poemas, siempre serán distintos. En un programa anterior de la serie finalizábamos con Paisaje, un poema del libro de Federico García Lorca Poema del Cantejondo de 1921, en interpretación de Miguel Poveda con la guitarra de Jesús Guerrero. Le sugerimos comenzar el programa de esta noche también con Miguel Poveda cantando Enrique y Granada, un soneto de Joaquín Sabina dedicado a Enrique Morente, con música y guitarra en tono y compás de seguirilla de Juan Gómez Chicuelo, las percusiones de Paquito González y la voz inicial y final y jaleos de Joaquín Sabina. Miguel Poveda, Enrique y Granada Ese compás que se juega la vida, esa agujeta pinchando el vacío, esas falsetas hurgando en la herida, esa liturgia del escalofrío, esa arrogancia que pide disculpas, ese sentarse para estar erguido, ese valido ancestral de la pulpa del corazón de un melón desnutrido, esa revolución de la amargura, ese carámbano de pez espada, ese tratado de la desmesura, esa estrellita mal acostumbrada Ese Morente sin dique ni Artura, Ese palique entre Enrique y Granada.
C
Cuando se cierre la veda no habrá sonetos más hondos que los de Miguel Poveda.
Ese compás que se juega la vida Ese compás que se juega la vida Ese compás que se juega la vida Ese compás que se juega la vida.
D
Ese compás que se juega la vida.
Esa agujera está pinchando el vacío.
E
Esa falsedad.
Y esa validación del corazón.
Del Melody.
Y esa estrellita me acostumbraba y ese momento sin vigencia, Artura.
C
Ese cómo, ese que, ese hasta cuándo, ese pulso ganado a la Ese Enrique Morente cantando, ese cómo, ese que, ese hasta cuándo, ese pulso ganado a la muerte, ese Enrique Morente andando, ese cómo, ese qué, ese hasta cuánto, ese pulso ganado a la muerte, ese Enrique Morente andando, ese cómo se cree, ese.
B
Con música y guitarra de Juan Gómez Chicuelo. El soneto de Joaquín Sabina Enrique Granada dedicado a Enrique Morente en la voz de Miguel Poveda. Aquí en nuestro flamenco, el programa de Radio Clásica, Radio Nacional de España. Segunda entrega de la miniserie dedicada a la poesía de autor, con lectura previa del texto y su traslado al ámbito flamenco. Como ya hemos comentado en un programa anterior, la poesía de autor, perteneciente a distintas épocas, forma ya parte del armazón literario del flamenco, en el que se ha incorporado de manera natural, constituyendo un material de trabajo muy atractivo para cantaoras y cantaores de cualquier tendencia, entre otras razones, por las posibilidades que se ofrecen para la creatividad tanto musical como interpretativa. Carmen Linares, entre otros, ha cantado a Juan Ramón Jiménez, a Federico García Lorca, a Jorge Luis Borges, a José Ángel Valente y también a Miguel Hernández. En 2017 publicó un estupendo librodisco titulado así Carmen Linares, verso a verso canta a Miguel Hernández. Antonio Muñoz Molina, abundando en lo que comentábamos anteriormente acerca de la poesía de autor y su incorporación al flamenco, escribe en un texto de introducción incluido en el librodisco Carmen Linares, verso a verso canta Miguel Hernández. Dice así Muñoz La poesía del flamenco, la poesía del jazz, la poesía de la palabra escrita, la poesía de la voz humana, cada una parece existir por su cuenta, incluso habitar en mundos desconectados entre sí. Pero en momentos de especial intuición y lucidez, comprendemos que entre todas hay una vinculación poderosa, muy secreta y también muy visible, sorprendente cuando la descubrimos, evidente cuando hemos llegado a ella. Pues aquí tenemos a Carmen Linares estableciendo esa vinculación poderosa entre la poesía de la palabra escrita y la poesía del flamenco. Canción de los Vendimiadores Versos de Miguel Hernández pertenecientes a su obra de teatro Los hijos de la piedra, que Carmen Linares traslada con su cante a las estructuras flamencas de tanguillos, alegrías cordobesas y romeras. Música de Luis Pastor y Carmen Linares, Piano de Pablo Suárez con trabajo de José Mi Garzón, Batería de Caro Zampella y palmas de Oruco, Ana María González y Tío Justito. Si vas a la vendimia, mi niña sola, volverás con la saya de cualquier forma y a pocos meses te rondarán el talle sandías verdes. De la vendimia vengo sola, mi niño, con la saya ordenada y talle fino. De la vendimia vuelve revuelto el talle que se malicia. A la vendimia, niñas vendimiadoras. A la vendimia, niña, que ya es la hora. Si vendimiara el ramo de tu pecho y el de tu cara. A la vendimia, niños vendimiadores. A la vendimia, niño, van mis amores. Mas con el cuido de no perder las hojas ni los racimos, enriquezco tu mano cortando uvas cubiertas por los soles y por las lunas. Ay. Si quisieras que cortara tus besos con mis tijeras. Cuando pisas racimos tu abarca verde, tu pie se vuelve sangre, mi sangre nieve pisa las uvas que como mis amores ya son maduras.
F
Si baja la vendimia, mi niña sola.
Si vas a la vendimia, mi niña sola, llegarás con la saya de cualquier forma y a pocos meses.
Te rondarán el talle sandía verde, sandía verde.
De la vendimia vengo solo a mi niño.
De la vendimia vengo sola, mi niño, con la saya arreglada y el talle fino, De la vendimia vuelve revuelto el talle que se malicia. De la vendimia vuelve revuelto el talle hay que se malicia.
Alaba, bendí mi aliña, bendí mi ahora, bendí mi ahora.
Alaben, dime a niña que ya es la hora. Que ya es la hora.
Alaben, dime a niñas y ven, dime harás, y ven, dime hará, y el ramo de tu pecho y de tu cara y de tu cara.
Ala bendimia, niño, niño.
Bendimia.
Bendi mi amor, bend.
Ay. Ala, bendime a mi niño, Niño, van mis amores.
B
Ay.
F
Más con el cuido de no perder las hojas ahí ni lo racimos.
Enriquezco tu mano cogiendo uva, cubierto por los soles y por las luces. Ay, si quisiera.
Que cortara tu beso o con mi tierra.
Niña, niña.
Vendimia.
Ay, a la vendimia, mi niña.
Que ya la hora.
Si vendí mi al.
Y al ramo de tu pecho y de tu cara ahí cortando aceituna tu abarca verde, tu pie se vuelve sangre, mi sangre nieve. Pisa la uva, niña, pisa la uva.
B
Con música de Luis Pastor y Carmen Linares. La voz de Carmen acompañada del piano de Pablo Suárez, con trabajo de José Mi Garzón, batería de Caro Zampela y palmas de Oruco, Ana María González y Tío Justito. Canción de los vendimiadores, versos de Miguel Hernández. En esta miniserie dedicada a la poesía de autor llevada al ámbito flamenco, damos un salto en el tiempo y nos vamos al periodo romántico con su voz más notoria, la de Gustavo Adolfo Bécquer. Hay un párrafo escrito por el poeta sevillano nacido en 1936, fallecido en 1900 870, que gente que canta al hondo sin acompañamiento de guitarra, graves y extasiados como sacerdotes de un culto abolido que se reúnen en el silencio de la noche a recordar las glorias de otros días y a cantar llorando como los judíos. Superflúmina Babylonis. Bécquer es un foco de inspiración para los flamencos de diferentes tendencias, lo cual quiere decir que, independientemente de los distintos criterios musicales y expresivos y las actitudes artísticas de cada uno, su poesía inspira a un amplio abanico de cantaores que la lleva a los más variados estilos. Comenzamos con José Valencia, que acompañado por la guitarra de Juan requena, publicó en 2020 el disco La Alta Torre, llevando al terreno flamenco ocho rimas de Bécquer, asignándole a cada una un estilo flamenco. Por ejemplo, aquí Tenemos la rima 60 que canta José Valencia con la estructura musical de la malagueña atribuida a Enrique el.
Mi vida es un erial, flor que toco se deshoja que en mi camino fatal alguien va sembrando el mal para que yo los recoja.
E
Un erián.
D
Flor que toco.
Oh.
E
Say so how.
D
Que en mi camino.
E
Que mi camino.
Falta.
D
Para que yo.
E
Lo.
B
Con la guitarra de Juan Requena, malagueña del Mellizo en la voz de José Valencia, teniendo como argumento literario La Rima 60 de Gustavo Adolfo Bécquer. Y Bécquer es un poeta al que frecuentemente se ha acercado el flamenco Calisto Sánchez en su disco de 1996 de la lírica alcante acude en diversas ocasiones a los versos de Bécquer en Los fandangos, en La malagueña o en La seguirilla, que es la pieza que ahora escogemos, donde con la guitarra de Pedro Bacán, Calisto Sánchez traslada las tres estrofas de la rima 73 de Bécquer a tres modelos de seguirillas atribuidas a tres cantaores del XIX Manuel Molina, Paco La Luz y el ciego de la peña.
Cerraron sus ojos que aún tenía abiertos taparon su cara con un blanco lienzo y unos sollozando, otros en silencio de la triste alcoba todos se salieron. La luz que en un vaso ardía en el suelo, al muro arrojaba la sombra del lecho y entre aquella sombra veíase a intervalos dibujarse rígida la forma del cuerpo. Despertaba el día y a su albor primero con sus mil ruidos despertaba el pueblo. Ante aquel contraste de vida y misterios, de luz y tinieblas, yo pensé un Dios mío, que solos se quedan los muertos.
E
Cerrar.
B
Que.
E
Aún tenía abierto.
Tapar.
Su carnet.
Y un no solloza.
Y otro en silencio.
De la.
C
P.
E
Todos.
Salieron.
La luz en el suelo y armura.
Roba la sombra del.
C
Y entre.
E
Aquella sombra.
Veinte.
Dibuja.
La forma del cuerpo. La lucha que ardía en el suelo.
Despert.
Y a su ardor primero.
Despertaba el pueblo.
Y ante.
Aquel contra.
Yo pensé en un momento.
F
Ay.
E
Dios mío, que son.
D
Se que.
E
Los muertos.
B
Con la guitarra de Pedro bacán, la rima 73 de Gustavo Adolfo Bécquer, cantadas con la cobertura rítmica y musical de La segrilla por Calisto Sánchez. Pero Bécquer sigue recorriendo el paisaje flamenco con distintas miradas y Enrique Morente, en su disco de 2003 El pequeño reloj, traslada la rima 59 al mundo de la bulería con música de Javier Limón, la guitarra de Niño Josele, el bajo de Alain Pérez, las percusiones de Bandolero y Piraña y las palmas de Pelota, Bandolero, Piraña y Niños Joseles. Bécquer según Morente Yo sé cuál el objeto de tus suspiros es yo conozco la causa de tu dulce secreta languidez. Tú ríes, algún día sabrás, niña, por qué tú acaso lo sospechas y yo lo sé. Yo sé lo que tú sueñas y lo que en sueños ves como en un libro puedo ver lo que callas en tu frente leer. Te ríes. Algún día sabrás, niña, por qué tú acaso lo sospecha y yo lo sé. Yo sé por qué sonríes y lloras a la vez. Yo penetro en los senos misteriosos de tu alma de mujer te ríes. Algún día sabrás, niña, porque mientras tú sientes mucho y nada sabes yo que no siento ya todo lo sé.
D
Yo sé cuál es el secreto de tu suspiro.
Yo conozco la causa de tu dulce secreta la mid y te ríe. Algún día sabrás por ti tú lo sabes apenas y yo lo sé y yo lo sé.
E
Hay apenas, hay apenas.
Ay, yo ya lo sé.
D
Yo sé cuánto tú sueñas y lo.
E
Que sueño como en un libro puedo.
D
Lo que caiga en tu frente le Y te ríes. Algún día sabrás, niña, por fin tú no sabes a pesar de.
Yo sé por qué sonríe y llora a la vez. Yo penetro en los senos misteriosos de tu alma de mujer y te rindo. Algún día sabrás, niña, porque mientras tú sientes mucho y nada sabes yo que lo siento ya todo.
Todo.
Yo sé cuál es el objeto de tu suspiro. Yo conozco la causa de tu dulce secreta languide. Yo sé por qué tú sueñas y lo que ensueño ve como en un libro puedo lo que calla en tu frente.
¿Yo sé por qué tú ríes y llora.
De mujer y te río.
Sabrán, niña, porque mientras tú sientes mucho y nada sabe yo que lo siento ya.
E
Todo, todo lo sé, niña, por qué, niña, por qué?
B
Con la guitarra de Niño Josele, la voz de Enrique Morente trasladando la rima 59 de Gustavo Adolfo Bécquer al universo de la bulería. Esta noche en Nuestro Flamenco, el programa de Radio Clásica Radio Nacional de España. La poesía de autor en el flamenco con lectura previa del texto. La poesía de autor en el flamenco es algo muy extendido ya y que sin duda enriquece el repertorio literario de los distintos estilos. La mirada de los flamencos también traspasa las fronteras para encontrar otros motivos poéticos que llevar a la boca del cante. Esto viene ya de lejos, porque nada menos que en 1985 el cantaor Vicente Soto, entonces ahora Vicente Soto Sordera, grabó en el sello de esta casa, lamentablemente desaparecido, el disco Pessoa Flamenco, cuyo argumento literario eran los textos, en este caso las cuadras aogosto popular del poeta portugués Fernando Pessoa. Estas cuadras, estrofas o coplas estaban traducidas por dos especialistas de la obra de Ángel Crespo y Luis Antonio de Villena, y de este último se reproducía un texto en la contraportada del disco que, entre otras cosas, decía Sus cuadras a ogosto popular son pezoanas, son sencillas. Al mismo tiempo logró, como Manuel Machado entre nosotros, esa rara fusión del cultismo y populismo que produce una flor de color provocativo y violento. Pessoa escribió la cuadra La copla es un jarro de flores que pone el pueblo en la ventana de su alma. Podríamos decir nosotros que la cuadra es asimismo otro Pessoa, un rasgo más para el complicado retrato de una sensibilidad, de una totalidad ardientemente, portentosamente humana.
Vicente Soto integra los versos de Pessoa en diversos estilos que van desde el martinete a los tangos portugueses, pasando por la malagueña, las alegrías, los fandangos, los tientos o la soleá. Esta última, la soleá, es la que hemos escogido con Vicente Soto. Los versos de Fernando Pessoa Los acompañamientos de guitarra de Enrique de Melchor Días por días y noches por noches y no dormí los días no te veía las noches pensando en ti. Tras el día, noche vuelve Tras la noche vuelve el día y tras detener mil penas vuelven las penas que había ojos de buen terciopelo que miran para entender. Sois para mí el cadalso al que subo con placer.
E
Ya por día y noche, por noche.
Y noche.
He no say y no dormí.
Y no se.
Los días que no te ve y.
D
Pensamos.
E
Traer día huérve no se trasla.
Se vuelve día atrás.
Vuelve el día.
Y tras verte en mi pena avigüe y el ver la pena que había wow. Y traigo.
O de vuelta.
Soy Vipa, mi hermano.
D
Hola enrique. Vaya.
E
Romero que vi y me diera ro.
Quedaré romerito, quedaré.
Tu hermano.
Y ahí será el bien que veré Yo haré dormir camime e hiciera y ahí será bien que bello.
Haré.
Sé que ella nunca usará miero verte reír.
B
Con la guitarra de Enrique de Melchor y sobre textos de Fernando Pessoa traducidos por Luis Antonio de Villena. Soleares de Vicente Soto Sordera Y finalizamos con Tientos y tangos, también con textos del portugués Fernando Pessoa, en este caso traducido por Luis Antonio de Villena y Ángel Crespo. Vicente Soto con la guitarra de Tomatito y las palmas de Loli Carmona y Luisa Heredia Paseé por el jardín sin saber que había flores. Así pasa por la vida quien tiene o no tiene amores. Agua que pasa y canta y agua que hace dormir. Soñar es cosa que encanta pensar, es ya no sentir, ni se sueña ni se vive, Es una infancia sin fin y parece que revive ese imposible jardín que con suavidad recibe. María de los Dolores te dicen sólo María, Bien está que los dolores los diste a quien te quería Lleva chancletas que baten el suelo con el talón. Antes quiero que me maten que oír parar ese sonido.
D
Ahí.
E
Pasé por ard.
Sin saber que ya había flor.
Pasé por Ard.
Sin saber que había flor ahí. Y así pasa amor.
Y así pasa por la vía.
Quien tiene o no tiene amor.
Ya guau, ya guau, ya guau. Y el agüita que pasa y canta.
Y el agua que pase canta y agua que hace dormir. Vivía.
Pensa, ya no sentí. Soñó, sentir.
Ni se sueña ni se vive.
Que una infancia sin fin y parece revivir.
Y ese imposible ardir que con su había reinciden, que con su había reí.
Ay María de.
Ti te llaman solo María, a ti te dicen solo María.
Y Lobita quien Piquería y Lobita quien te quería.
Y que tú llevas secreta que bate.
Hay que Yeshua bate.
Ante Quiero mujer que me maten y para.
Quiero mujer que me maten co. Y pará.
Le iré, iré. Leire.
B
Con la guitarra de Tomatito y sobre textos de Fernando Pessoa. Tientos tangos en la voz de Vicente Soto. Y nada más, amigos, muchas gracias por habernos acompañado con José Luis Beltrán en la edición Nos despedimos de ustedes y les esperamos todos los lunes y miércoles de 12 de la noche a 1 de la madrugada.
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Nuestro flamenco.
Con José María Velázquez Gaztelu.
Nuestro flamenco – Poesía de autor y flamenco (II) – 18/11/25
Host: José María Velázquez Gaztelu
Podcast: Nuestro Flamenco (Radio Clásica, RNE)
Date: November 17, 2025
En esta segunda entrega de la miniserie dedicada a “la poesía de autor en el flamenco”, el programa explora cómo grandes poetas, españoles y foráneos, han sido fuente de inspiración para la lírica y el cante flamenco contemporáneo y clásico. El formato de la serie enfatiza la lectura previa del poema y su posterior versión flamenca, permitiendo apreciar a fondo tanto el texto literario como las interpretaciones musicales y expresivas de los artistas. Se destacan versiones de poemas de Joaquín Sabina, Miguel Hernández, Gustavo Adolfo Bécquer y Fernando Pessoa, en las voces y guitarras de Miguel Poveda, Carmen Linares, José Valencia, Calisto Sánchez, Enrique Morente y Vicente Soto, entre otros.
“Esta noche continuamos con la miniserie... dedicada a la poesía de autor en las voces del flamenco, aunque leyendo previamente el texto para contrastarlo con la versión flamenca y de esta manera apreciar con más claridad los criterios musicales y expresivos...” – José María Velázquez Gaztelu [00:57]
“Ese compás que se juega la vida, esa agujeta pinchando el vacío, esas falsetas hurgando en la herida, esa liturgia del escalofrío... Ese Morente sin dique ni atadura, ese palique entre Enrique y Granada.” – Joaquín Sabina (leído por José María Velázquez y luego por Sabina y Poveda) [03:01-09:03]
"Cuando se cierre la veda no habrá sonetos más hondos que los de Miguel Poveda." – Sabina [04:08]
“La poesía del flamenco, la poesía del jazz, la poesía de la palabra escrita, la poesía de la voz humana, cada una parece existir por su cuenta, incluso habitar en mundos desconectados entre sí. Pero… entre todas hay una vinculación poderosa…” – Antonio Muñoz Molina, citado por Velázquez Gaztelu [09:03-12:46]
“Hay un párrafo escrito por el poeta sevillano... gente que canta al hondo sin acompañamiento de guitarra, graves y extasiados como sacerdotes de un culto abolido...” – Velázquez Gaztelu citando a Bécquer [19:05]
“La copla es un jarro de flores que pone el pueblo en la ventana de su alma…” – Pessoa, citado por Villena [41:03]
“La poesía de autor… forma ya parte del armazón literario del flamenco, en el que se ha incorporado de manera natural, constituyendo un material de trabajo muy atractivo para cantaoras y cantaores de cualquier tendencia.” – José María Velázquez Gaztelu [09:03]
“En momentos de especial intuición y lucidez, comprendemos que entre todas [las poesías] hay una vinculación poderosa, muy secreta y también muy visible, sorprendente cuando la descubrimos… evidente cuando hemos llegado a ella.” [12:04]
“Ese compás que se juega la vida…” [04:08]
“La copla es un jarro de flores que pone el pueblo en la ventana de su alma.” [41:03]
Este episodio de “Nuestro flamenco” ilustra con profundidad la fertilidad del encuentro entre la poesía de autor y el arte flamenco. A través de grandes poetas de España y Portugal, y en las voces de los más dotados cantaores y músicos del género, el flamenco se revela como soporte vivo de poesía universal, capaz de dialogar con los textos más íntimos y de darle nueva vida desde los palos más jondos a los más festivos.
La selección musical y literaria, junto con el análisis certero del presentador, convierten este episodio en un verdadero recorrido didáctico y emocionante por los caminos de la inspiración poética en el cante.
Resumen elaborado por: ChatGPT, especialista en síntesis de podcasts culturales.