
Poesía de autor y flamenco (III)
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A
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En radio clásica de radio nacional de españa.
Nuestro flamenco.
Con josé maría velázquez gaztelu.
Continuamos esta noche con otro capítulo, el tercero de la miniserie, dedicada a la poesía de autor y su incorporación al flamenco y además añadiendo la lectura del poema, una lectura previa a la versión musical para establecer con más nitidez el valor literario del texto y su correspondencia musical. En dicha serie es lógico que, salvo excepciones, aparezcan casi siempre los mismos intérpretes y posiblemente.
Los mismos poetas autores, pero lo que creemos es que es digno de valorar el tratamiento de cada pieza, de cada poema, y este nunca lo vamos a repetir. También creemos que es necesario advertir que el trabajo sobre la incorporación de la poesía Doctora Flamenco no es un hecho generalizado, sino de un grupo de cantaoras y cantaores concretos que desde hace años y a lo largo de una minuciosa labor de estudio, lectura, investigación y adaptaciones, han logrado resultados admirables y sobre todo, ensamblar esa poesía de autor en el universo flamenco, adquiriendo los versos por esta causa, otra dimensión. En este sentido, permítanme recordarles un texto del poeta José Ángel Valente en La palabra se libera y nos libera y canta ante todo su propia libertad. La palabra canta, de ahí que no haya poesía que no sea en su raíz última canción. Bien, pues continuamos con Carmen Linares. Si en programas anteriores escuchábamos a Carmen trasladando al flamenco los versos de Juan Ramón Jiménez o Miguel Hernández, hoy les ofrecemos su mirada en forma de milonga flamenca sobre el poema de Jorge Luis Borges Milonga del forastero, perteneciente a su disco de 1977 Historia de la noche, con Carmen Linare, la guitarra de Gerardo Núñez y el contrabajo de Pablo Martín Caminero. La historia corre pareja, la historia siempre es igual. La cuentan en Buenos Aires y en la campaña oriental. Siempre son dos los que tallan un propio y un forastero. Siempre es de tarde en la tarde está luciendo el lucero. Nunca se han visto la cara, no se volverán a ver. No se disputan haberes ni el favor de una mujer. Al forastero le han dicho que en el pago hay un valiente. Para probarlo ha venido y lo busca entre la gente. Ya se cruzan los puñales, ya se enredó la madeja, ya quedó tendido un hombre que muere y no se queja. No vale ser el más diestro, no vale ser el más fuerte, Siempre el que muere es aquel que vino a buscar la muerte.
B
La historia corre pareja, la historia sí siempre igual la cuenta. En Buenos Aires y en la campaña oriental. Siempre son todos los que tallan un propio y un forastero.
C
Siempre.
B
Es de tarde y en la tarde.
Está luciendo un lucero. Ay. Nunca se han visto la cara, Ay. No sé volverán a ver.
A
Ay.
B
Ya no critican a ver ni el favor de una mujer.
Al forastero le han dicho que en el pago hay un valiente.
Al forastero le han dicho que en el pago hay un. Un valiente.
Y pa probarlo a venir.
Para.
Probarlo a venir.
Y lo busca entre la.
Y pa probarlo a venir.
Para.
Probarlo a venir.
Y lo busca entre la gente.
Ya se cruza los puñados.
Ya se reó la madera.
Ya.
Que oh.
Tendí un hombre.
Ya que o tendí.
C
Un hombre.
B
Que muere no se queja.
Ya que o tendí un hombre.
Que muere.
No vale el más diestro.
No vale el más fuerte.
Siempre el que muere es aquel que vino a buscar la muerte.
Que vino a buscar la muerte. Ay. Que vino, ay, A buscar la muerte. Y no vale ser el más diestro, ay. No vale ser el más fuerte.
C
No.
B
Vale el más diestro.
No vale el más fuerte.
Siempre el que muere, aquel que vino a buscar la muerte.
Que vino a buscar la muerte. Ay. Que vino, ay, A buscar la muerte.
No vale ser el más diestro, ay. No vale ser el más fuerte.
A
No.
B
Vale ser el más fuerte, Ay. No vale ser el más fuerte.
Siempre el que muere es aquel hay que vino a buscar.
La muerte.
A
Con la guitarra de Gerardo Núñez y el contrabajo de Pablo Martín Caminero, el poema de Jorge Luis Borges Milonga del forastero, que Carmen Linares ha llevado al ámbito de la milonga flamenca. Esta noche en Nuestro flamenco, el programa de Radio Clásica, Radio Nacional de España, un tercer capítulo de la miniserie dedicada a la poesía Doctor y su presencia en el flamenco. Vicente Soto es otro de los que desde hace bastante tiempo se viene acercando a la poesía de autor. En programas anteriores lo hemos escuchado trasladando al flamenco versos de Fernando Pessoa, Rubén Darío. A Juan Ramón Jiménez lo llevó hasta la fórmula rítmica y musical de la solea por bulería. Para ello seleccionó dos estrofas del libro de Juan Ramón de 1905 Pastorales y otras tres estrofas del poema Nocturno incluido en el libro de 1903 Áreas Tristes. Con Vicente Soto, la guitarra de Moraíto, el cello de Sebastián Fuensalida y las palmas y jaleo de Cevita, Manuel Soto El Bó y Loli Sabaniego.
Ay corazón qué mal látev Ay mujer, como me llora el alma entre tu fragancia cazadora blanca y rosa. Mujer, perfúmame el campo y da a mi malestar tu aroma y que se pongan tus manos en el tedio de mi rosa. Quién pasará mientras duermo por mi jardín A mi alma llegan en rayos de luna voces vertidas en lágrimas estrella, brisa y fragancia la luna pálida y triste dejando luz en el agua desde mi balcón yo miro desde el balcón y las ramas se han movido y por la fuente he visto quimeras blancas.
C
Ay corazón que me late.
Como me llora.
Allí el arma entre tu fragancia.
Y dale de beber tu aroma.
B
Y.
C
Que se ponga tu mano tu manita.
B
Ni.
C
Sobre el tedio de rosa.
Y que se ponga tu mano tu.
A
Man.
C
Que sobre tedio ve mi rosa.
Qué pasará.
Mi he ventra duermo.
Por mi jardina mi alma.
Quedan en rayo de luna de lunita ma.
Estrella, brisa y fragancia.
Y la luna pálida y triste hay dejando luego.
Y desde mi barca.
Y desde el barca y la rama.
Y se movió y por la fuente.
Yo vi todo quimerado abrancao.
Allí en la mina entre tu fragancia.
A
Con la guitarra de Moraito Solea por bulería de Vicente Soto sobre textos de Juan Ramón Jiménez. Esperanza Fernández la gran cantaora trianera ha estado en este programa en varias ocasiones. En una de ellas presentando el disco Mi voz en tu palabra. Esperanza Fernández canta a José Saramago. Me decí Cuando vi en el Teatro de la Maestranza de Sevilla la película José y Pilar, me cautivó la figura de José Saramago, que había fallecido hacía poco. Es como si se me hubiera encendido una luz cuando iba bajando las escaleras del Maestranza. Yo tenía clarísimo que debía hacer algo con su poesía y que por cierto, no era muy conocida en España. Me enamoró Saramago, su saber estar, su forma de ver la vida, cómo hablaba, el amor que le profesaba su mujer Pilar, el aura que tenía. Yo percibía cosas bellísimas. Entonces comencé a estudiar y seleccionar sus poemas como loca y casi todos me llegaban al corazón. Pues bien, en 2013 Esperanza Fernández publicó el disco que antes hemos mencionado, Mi voz en tu palabra. Esperanza Fernández canta a Saraumago producido y dirigido musicalmente por el gran compositor y pianista Dorantes. Una de las piezas se titula Balada, con la estructura malagueña, bandolao y verdial, con música y voz de Esperanza Fernández, la guitarra de Miguel Ángel Cortés, el violín de Carlos Fernández Campos y las percusiones y palma de Jorge Pérez el cubano. Di la vuelta al continente sin salir de este lugar interrogué a la gente como el ciego o el demente cuyo sino es preguntar. Nadie me supo decir dónde estabas o vivías ya cansado de olvidar para morir solo vivo. Perdía la cuenta y los días. Tomé mi guitarra en el umbral me senté con el cuenco de limosna con pan duro en las alforjas desengañado canté quizá dije romanzas o cantigas de encantar aprendida en las andanzas de las escasas venturas de que no supo esperar.
B
Sin salir.
De este lugar.
Interrogué.
Toda la gente.
Como el ciego al de Menocino.
Es preguntar.
Nadie me supo.
Decir.
Donde trabajo vivía.
Ya cansado Dios.
Olvidar.
Para morir solo vivo.
Perdía la cuenta los días.
Perdía la cuenta los días.
Tomé mi guitarra.
En el umbral, me senté.
Con el cuenco de limón.
Conventura.
En la.
Desengaña canté.
Desengañ.
Quizá dije se romanza.
De cantar.
Aprendida la danza.
De las escasas ven.
Tejiendo su cofradía con la guitarra de.
A
Miguel Ángel Cortés, Malagueña, fandangos abandonaos y verdial sobre textos de José Saramago en la voz de Esperanza Fernández. El artista flamenco que más ha cantado a los poetas y demás cultura poética es, según nuestro criterio, Enrique Morente. Y no sólo ha cantado poesía, sino también prosa, como la célebre carta que Miguel de Cervantes, ya muy enfermo y dos días antes de morir, escribe al Conde de Lemos, que Enrique incluye en su disco de 2005 Morente sueña la Alhambra, pues también en ese disco Enrique mira hacia San Juan de la Cruz. Concretamente se lesiona cuatro estrofas del Cántico espiritual, donde Morente firma también la autoría de la música e incluye la voz de su hija Estrella, las guitarras de Juan Manuel Cañizares y Vicente, el piano de Esteban Ocaña, el violín de Rubén Gallardo, el contrabajo de Manuel Francisco Marín y el chelo de Manuel Tomillo. Oh, cristalina fuente, si en esos tu semblantes plateados formases de repente los ojos deseados que tengo en mis entrañas dibujados Pues ya si en elegido de hoy más no fuere vista ni hallada, diréis que me he perdido, que andando enamorada me hice perdidiza y fui ganada. Lámparas de fuego cuyos resplandores las profundas cavernas del sentido que estaba oscuro y ciego, con extraños primeros calor y luz dan junto a su querido Oh cristalina fuente. Si en esos tus semblantes plateados formases de repente los ojos deseados que tengo en mis entrañas dibujado.
B
Cr.
C
Formas de repente los ojos.
Que tengo en mis entrañas.
A
Si ya.
B
En el ejido.
De hoy.
Pues si ya.
En el ejido de hoy.
Mano fuera mi tarea.
Diré.
Que me perd.
Que ando enamorada.
Que ando enamorada me hice precisa if we.
Go.
Hay lámpara de fuego en cuyo resplandor las profundas cavernas de sentido.
Que estaba oscuro y ciego, Que estaba oscuro y ciego Como extraña prueba.
C
Formarse de repente.
Los o.
Mis entrañas dibuja.
A
Música y voz de Enrique Morente, con la voz también de Estrella Morente y la guitarra de Cañizar. En cristalina fuente. Cuatro estrofas del Cántico espiritual de San Juan de la Cruz en Nuestro Flamenco, el programa de Radio Clásica, Radio Nacional de España. La poesía de autor y el flamenco con lectura previa de los poemas. Federico García Lorca, ya lo hemos anotado en otras ocasiones, quizás sea el poeta que más atractivo ha tenido para el flamenco y para los flamencos. Ha sido cantado de muy diversas formas y bajo actitudes musicales y expresivas diferentes. La leyenda del tiempo es un disco representativo de Camarón Bueno, lo primero que hay que decir es que La leyenda del tiempo, esta frase es el subtítulo de la obra de teatro de Federico García Lorca Así que pasen cinco años, que dice de esta manera Así que pasen cinco AÑOS. Leyenda del tiempo en tres actos y cinco cuadros. Una obra terminada de escribir en 1931, que como pasó con el público, no pudo ser estrenada entonces y su acogida cuando la conocieron y leyeron sus más próximos no fue precisamente favorable. Pero García Lorca, que tenía visión de futuro, comentaba que era una obra imposible para su tiempo y que se apreciaría dentro de 50 años más o menos acertó, ya que así que pasen cinco años no fue estrenada hasta 1986, es decir, 55 años después de que fuera terminada de escribir. Digo esto porque muchas personas hablan de lo adecuado y lo oportuno del título La leyenda del tiempo, como si este fuera una invención de la discográfica o de los productores, pero como he anotado, se trata del título, mejor dicho del subtítulo de una obra de teatro de Federico García Lorca. Bien, pues en La leyenda del tiempo, el disco de Camarón de 1979, está incluida la Nana del caballo grande, que son unos versos de Federico García Lorca que pertenecen al principio del segundo cuadro del primer acto de otra obra de Lorca, la tragedia Bodas de sangre, que ésta sí fue estrenada en vida de su autor, el 8 de marzo de 1933 en el Teatro Beatriz de Madrid. En el disco La leyenda del tiempo, Camarón canta la nana acompañado del Sithar de Nana, niño, Nana del caballo grande, que no quiso el agua, El agua era negra dentro de las ramas. Cuando llega al puente se detiene y ¿Quién dirá mi niño, lo que tiene el agua con su larga cola por su verde sala? Duérmete, clavel, que el caballo nos quiere beber. Duérmete, rosal, que el caballo se pone a llorar.
B
Cerca de su gloria.
Que no quiso el agua.
Que no quiso el agua.
Dentro de la rama.
Cuantos llegar puentes.
¿Quién dirá mi niño?
Lo que tiene el agua.
¿Con su larga cola.
Por su verde sal?
¿Durar material clavel.
Que al caballo no quiérmete rosa.
Que caballo se pone?
A
Con el sitar de Gualberto y en la voz de Camarón, Nana del caballo grande, sobre versos de García Lorca pertenecientes al principio del segundo cuadro del primer acto de su obra Bodas de sangre. Aunque según hemos indicado, Bodas de sangre como obra de teatro fue estrenada en el Teatro Beatriz de Madrid el 8 de marzo de 1933, con la presencia de su autor, Federico García Lorca, en su versión de ballet flamenco. Fue estrenada por Antonio Gades y su compañía en el Teatro Olímpico de Roma el 2 de abril de 1974 y ese mismo año la pudimos ver en Madrid en el Teatro de la Zarzuela, un estreno al que tuve el privilegio de asistir. Posteriormente, también protagonizada por Antonio Gades y Cristina hoyos, aparece en 1981 su versión cinematográfica con la dirección de Carlos Aura. Pero sigamos con la poesía de autor y su relación con el flamenco y llegamos a José Antonio Muñoz Rojas, que nació en Antequera, Málaga, en 1909 y falleció en 2009, a punto de cumplir los 100 años con 15 libros de poesía, 12 de prosa y 2 obras de teatro muy rojas. Digamos que recorrió diversos momentos de la poesía española, desde su amistad con algunos miembros de La generación del 27, como Vicente Alisandre, Emilio Prados o Manuel Altol Aguirre, hasta su relación con las generaciones de principios del siglo XXI. Licenciado en Derecho y lector de español en la Universidad de Cambridge, realizó un estudio sobre los poetas metafísicos ingleses del XVII y su relación con los poetas españoles de esa época, y fue Premio Nacional de Poesía y Premio Reina Sofía de poesía iberoamericana. En 2015, y con selección de Luis García Montero, Miguel Poveda publicó el disco Para la libertad, un verso que es el comienzo de un poema de Miguel Hernández que Para la libertad sangre lucho pervivo para la libertad mis ojos y mis manos, como un árbol carnal, generoso y cautivo doy a los cirujanos. Pues bien, en este disco Miguel Poveda incluye el soneto de Muñecos rojas. Abril se ha equivocado. En la pieza, además de Miguel, claro está, intervienen en compás y tono de bulería la guitarra de Juan Gómez Chicuelo y las palmas y jaleos de Londro, Carlos Grilo y Diego Montoya. Qué disparate abril se ha equivocado. Y tomando la posta de febrero y diciéndose flor, para qué os quiero amarzo a la torera se ha saltado y un alboroto por el campo se ha armado De yemas sin sazón, Tramas sin fuero la violeta dicié Me muero apenas el color recién morado. No me abrilees, febrero a estas alturas, que luego viene marzo con su hielo y nos hace la pascua antes de fecha. Tú con las tuyas y él con sus diabluras. Y donde dice Vega pone duelo y nos deja a dos palmos de cosecha.
C
Abrirse a equivoca.
¿Y tomando la portada de febrero, diciéndose flor, para que os quiero? Amar fue la tolerancia.
Por el campo se armaba. Yemas sin Z.
Trama sin fuero.
A
La.
C
Violeta diciendo se me muero apenas el color recién morado. Que disparate abrirse equivocado.
No me abrile.
No me abrí, febrero a esta altura.
Que luego viene marzo con su hielo. Que luego viene marzo con su hielo y nos hace la pascua antes de fecha.
Tú con las tuyas.
Y él con sus diablos.
Y donde dice Vega pone duelo.
Y nos deja dos palmos de cosecha.
Abril se ha equivocado.
A
Con la guitarra de Juan Gómez Chicuelo y en tono y compás de bulerías, el soneto de José Antonio Muñoz Rojas, abril se ha equivocado en la voz de Miguel Poveda. Y finalizamos con Gustavo Adolfo Bécquer. Si en un programa anterior escuchábamos a José Valencia cantando las rimas 60 del poeta romántico sevillano en la estructura flamenca de la malagueña del Mellizo, les invitamos ahora a escuchar también a José Valencia en la rima 12 de Bécquer, trasladada al estilo del fandango pro la guitarra de Juan Ruena y las palmas y jaleos de Manuel Valencia y Juan Diego Valencia. ¿Por qué son, niña, tus ojos verdes Como el mar te quejas, Las náyades los tienen verdes, verde los tuyos, Minerva y verdes son las pupilas de las Uriz del profeta? Yo atrueno en el torrente y silbo en la centella y fiego en el relámpago y rujo en la tormenta. Yo río en el enebro, susurro en la alta hierba, suspiro en la onda pura y lloro en la hoja seca.
C
Vamos allá.
Porque son, niña, tu sol.
Verde, como en Marte, que la naya de la nayade lo tiene en verde.
Y verde lo tuvo, Minerva y verde son la pupila de la.
En la centella. Ole.
Yo atrueno en el torrente.
Y silvo el acente ya.
En el relámpago ciego y ru.
En la tormenta yo atruat.
B
Yo río en el enebro.
Susurro en la.
C
Supino en la onda pura.
A
Eso es.
C
Y lloro en la hoja seca.
A
Con la guitarra de Juan Requena, Fandangos por soleá en la voz de José Valencia, sobre verso de Gustavo Adolfo Bécquer. Y nada más, amigos, muchas gracias por habernos acompañado con José Luis Beltrán en la edición. Nos despedimos de ustedes y les esperamos todos los lunes y miércoles de 12 de la noche a 1 de la madrugada.
Nuestro flamenco.
Con José María Velázquez Gaztelo.
Este episodio de "Nuestro flamenco", presentado por José María Velázquez Gaztelu, explora el cruce creativo entre la poesía de autor y el flamenco. Continuando la miniserie dedicada a este tema, el programa pone énfasis en cómo intérpretes selectos han incorporado textos de grandes poetas a las estructuras y emociones del cante flamenco, trascendiendo el verso para construir nuevas dimensiones musicales y artísticas. El episodio también subraya la importancia de la lectura previa de los poemas, permitiendo apreciar plenamente su valor literario y el modo en que se integra y resignifica en lo musical.
“La palabra se libera y nos libera y canta ante todo su propia libertad. La palabra canta, de ahí que no haya poesía que no sea en su raíz última canción.” [01:55]
Poema: "Milonga del forastero" de Jorge Luis Borges
Estilo: Milonga flamenca
Instrumentistas: Gerardo Núñez (guitarra), Pablo Martín Caminero (contrabajo)
"No vale ser el más diestro, no vale ser el más fuerte, siempre el que muere es aquel que vino a buscar la muerte." [09:03]
Poema: Selección de versos de "Pastorales" (1905) y "Nocturno" (1903)
Estilo: Soleá por bulería
Instrumentación: Moraíto (guitarra), Sebastián Fuensalida (cello), palmas y jaleos varios
Poema: "Balada"
Estilos: Malagueña, Fandangos abandonaos, Verdial
Músicos: Miguel Ángel Cortés (guitarra), Carlos Fernández Campos (violín), Jorge Pérez "El Cubano" (percusión y palmas)
"Me cautivó la figura de José Saramago... Yo tenía clarísimo que debía hacer algo con su poesía..."
"Tomé mi guitarra en el umbral me senté con el cuenco de limosna, con pan duro en las alforjas, desengañado canté..." [24:02]
Poema: Fragmentos del "Cántico espiritual"
Estilo: Personal, experimental
Colaboradores: Estrella Morente (voz), guitarras, piano, violín, contrabajo y cello
"Oh cristalina fuente, si en esos tus semblantes plateados formases de repente los ojos deseados que tengo en mis entrañas dibujados…" [29:22]
Poema: "Nana del caballo grande" (de Bodas de sangre)
Estilo: Nanas flamencas
Acompañamiento: Gualberto (sitar)
"Nana del caballo grande, que no quiso el agua..." [39:01]
Poema: "Abril se ha equivocado"
Estilo: Bulerías
Colaboradores: Juan Gómez Chicuelo (guitarra), Londro, Carlos Grilo y Diego Montoya (palmas y jaleos)
"Abril se ha equivocado. Y tomando la posta de febrero y diciéndose flor, para qué os quiero." [47:16]
Poema: "Rima XII"
Estilo: Fandangos por soleá
Acompañantes: Juan Requena (guitarra), Manuel Valencia y Juan Diego Valencia (palmas y jaleos)
"¿Por qué son, niña, tus ojos verdes como el mar te quejas...?" [51:36]
"La palabra se libera y nos libera y canta ante todo su propia libertad..."
"No vale ser el más diestro, no vale ser el más fuerte, siempre el que muere es aquel que vino a buscar la muerte."
"Tomé mi guitarra en el umbral me senté con el cuenco de limosna..."
"Oh cristalina fuente, si en esos tus semblantes plateados formases de repente los ojos deseados..."
"Abril se ha equivocado. Y tomando la posta de febrero y diciéndose flor, para qué os quiero..."
"¿Por qué son, niña, tus ojos verdes como el mar te quejas…"
Para los aficionados al flamenco, la poesía y la música en sus formas más elevadas y emotivas, este episodio es un viaje imprescindible a través de la palabra hecha cante y del cante hecho arte.