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Narrator
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Marta García Ayer
Me imaginaba los gazatíes viendo Netflix.
Espe
Hace dos años vivía en Netflix y a mí claro que me decían he visto el juego en Calamá, Digo no, pero me lo imagino, no lo he visto porque estas cosas no me gusta verlas, pero. Y me daban ejemplos. Hubo un día que es eso, que cuando el tanque baja de de la montaña es cuando es la señal para que la gente empiece a pegarse por entrar, o sea que dices, es que esto es muy perverso.
Marta García Ayer
Hola Espe, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa sobre Gaza. Te mando un audio al móvil de Médicos sin Fronteras. Espero que te encuentre bien, por si nos puedes contar por aquí cómo están siendo tus últimos días en Almaguas y que creo que estás a punto de volver a España después de este tiempo en Gaza. Cuando llegues a Madrid vamos a verte y nos cuentas. Creo que estás a punto de volver. Y cuéntanos Espe, cómo estás después de tantos meses en Gaza, ¿Qué ha pasado hoy que es domingo? ¿Los domingos descansáis en Almahuasi? Un abrazo muy fuerte y gracias por todo.
Espe
Hola, buenos días Marta, encantada.
Perdona que ayer no te contesté, pero.
Fue un día largo y.
Ni siquiera conseguí llegar a casa.
Estoy durmiendo en casa de otros compañeros y el día de ayer salí de Gaza City y es impresionante. En ese éxodo de personas, camiones, vehículos que salen de Gaza City, tardamos cuatro horas y media en hacer 12 kilómetros. Y fueron bastante duros esos 12 kilómetros. Duros porque es eso, porque estás viendo a toda la población, a los cientos de miles de personas que están obligados a salir de Gaza City y que esta vez en realidad saben casi seguro.
Que no van a volver.
Es gente que tiran los camiones lo que puede de sus pertenencias se puede pagar un camión. Hay gente que encima de camiones hay gente dentro de coches. Hay coches que están tirados por otros coches porque están estropeados, pero no los quieren dejar en la ciudad porque es eso, porque saben que no van a volver. Entonces yo creo que a lo mejor, aunque sea con la esperanza de volver a derretarlos, o incluso les sirve como de contenedor para más gente y para más personas en este camino. Pero también la gran mayor parte de la gente va caminando. Hay camiones, coches, bicis, motos, carros tirados por caballos, por burros, carros tirados por personas también. Y mucha, mucha gente caminando, gente que intenta incluso meter sus pertenencias en. Bueno, en cualquier cosa que tenga ruedas, en una silla de ruedas, en una carretilla, en cualquier cosa que les ayude a llevarse un poco de lo que van a dejar atrás. Y la verdad que es complicado.
Marta García Ayer
Por eso, pues la cara de la.
Espe
Gente ahí con una frustración, con enfado, simplemente con cansancio. La gente está súper cansada, llevan dos años de esta guerra que no les da ni un respiro. Y es bastante triste ver esto. Sobre todo vi la gente que iba caminando, muchas familias, muchas mujeres, muchos niños y. Y yo creo que hablando con el personal y hablando con la gente de Gasa City, hay todavía muchos que se han decidido quedarse. Pero los que han decidido moverse no se mueven por ellos, sino se mueven por eso, por sus hijos. Yo ya he perdido, no tengo claro en futuro para mí, pero si tengo una oportunidad por lo menos de darle un futuro a mis hijos, quiero hacerlo. Ya te digo que fue complicada la tarde. Y nada, esto fue el día de ayer, después de haber estado pasando tres o cuatro días en la ciudad de Gaza, viendo cómo cada día se intensifican los bombardeos, viendo cómo cada día el ejército de Israel avanza en este plan mortal de tomar la ciudad de Gaza. Es una situación muy complicada, sabiendo además que en el sur de la Franja no hay una solución. Esa gente no se está moviendo a un lugar seguro, esa gente no se está moviendo a un lugar definitivo. Eso es lo más duro. Saben que no saben lo que les espera, pero saben que no es bueno. Pongo la mano en el fuego, que ninguno quería irse. Es una decisión que no han tenido más remedio que tomar. Y es eso, en el sur no es. No vienen a una vida bonita, no vienen a una vida fácil y no van a librarse del asedio del ejército de Israel. Van a seguir escuchando bombas. Van a seguir perdiendo amigos y familia. Y si tienen suerte, vivirán en una tienda de campaña al lado de la playa hasta el próximo desplazamiento. Bueno, lo voy a dejar aquí.
Ramiro
Buenos días, María.
News Anchor
Buenos días, Alsina. Se precipita la ofensiva israelí para tomar la capital de Gaza. El ejército ha ordenado la evacuación de toda la ciudad, donde según la ONU, se refugia cerca de un millón de personas y donde se ha desatado el pánico entre los residentes. Diana Rodríguez.
Marta García Ayer
Las autoridades de la Franja informan de que. Hola, Espero que tu lunes haya sido más tranquilo que el domingo. ¿Cómo estás? ¿Has llegado ya al Mawasi? ¿Salisteis sanos y salvos de Gaza City? Cuéntanos cómo estás. ¿Has tenido que trabajar hoy? ¿Qué es lo que has visto y cómo podemos ayudar?
Espe
Un abrazo.
Hola.
Un día largo. Otro día largo más, pero bien. Al final es eso. Ayer no conseguí llegar a Mawasi. Entonces llegamos a De Bala y estuve durmiendo en casa de otros compañeros. Médicos y Fronteras, Francia. Mucha emoción, Muchas emociones porque hemos encontrado a mucho del personal que había salido huyendo de la ciudad de Gaza, que aún así seguían viviendo en Gaza, seguían intentándolo.
Y bueno.
Especialmente uno a lo mejor sí que estaba bastante tocadito porque vive en Gaza. Y él estaba intentando aguantar, aguantar, aguantar. Y me decía como al final, el jueves por la tarde, que hubo una. De repente les llegó como una alerta de evacuación en su zona y te dan muy poco tiempo. Estaba intentando localizar a sus hijos y a uno no lo encontraban.
Dice, ¿Dónde está?
Estaba afuera, en la calle. Y justo fue cuando hubo la explosión. Entonces está bien el niño, pero claro, cayó a 120. 150 metros. Y fue como el clic que mira, da igual, ya está, lo dejamos todo, pero vámonos de aquí. Y un poco así. Estas son las historias que te cuentan estos días. Difícil, muy difícil, porque la gente no entiende por qué a ellos les toca muy de lejos la parte política, la parte guerra, Israel contra Hamás. Pero ¿Dónde queda toda esta población civil que está en el medio?
News Anchor
En Gaza, entretanto, sigue el éxodo de miles de palestinos que tratan de abandonar la ciudad y dirigirse al sur ante los bombardeos de Israel que se intensifican. Raúl Incertis es médico. Después de cuatro meses trabajando en un hospital en la Franja, hoy ha relatado en más de uno. Hasta dónde llega el drama.
Espe
Se sabe que hay Por lo menos 20.000 huérfanos de padre y madre, pero hay muchos niños que se creó un acrónimo adrede. El mundo humanitario creó el acrónimo adrede de niño herido sin familia sobreviviente, WCNSF, para catalogar a la cantidad de niños que llegan solos, heridos, pero toda su familia ha muerto. También por la tarde ha habido otras de las enfermeras que trabaja en uno de los centros de salud de centro de salud de Mawasi, que vive en la ciudad de Gaza y nos ha avisado que su casa había sido bombardeada. Entonces están fuera en la calle, se han movido a una zona cerca del mar para pasar ahí la noche y. Y mañana intentar venir. No son crónicas muy alegres, la verdad, ni ayer ni hoy. Espero mañana poder contar algo un poco más bonito. Ah, sí, ha habido una cosa muy bonita, aparte de todos los abrazos, como me había pasado unos días en la ciudad de Gaza y he vuelto sana y salva, la gente que está aquí en el sur y demás. Así que nada, la verdad que ha sido un momento bonito de. De bienvenida. Y luego en la casa donde vivimos con el equipo internacional, ya desde ayer me tenían preparadas unas tartas, porque fue el otro día mi cumpleaños, habían preparado.
Unas tartas y luego yo no llegué.
Porque se retrasó por todo esto, por el éxodo, por el tráfico que había. Así que nada, hemos terminado el día comiendo tarta y compartiendo un. Un ratito todos juntos, que la verdad que guay, que eso sí que ha sido bonito. Así que nada, un abrazo.
Hola.
Marta García Ayer
Este por un poquito de retraso, pero muchas felicidades. Y qué esperanzador que entre tanto horror haya también espacio para sorpresas bonitas, para abrazos y para ese pastel, por cierto, ¿De qué es? ¿Con qué cocináis? ¿Qué estáis haciendo? ¿Qué estáis pudiendo comer? Un abrazo.
Espe
Sí, sí, Bueno, la verdad que las tartas yo creo que eran de polvo. Alguien que se había traído de casa unos sobres de estos que preparas.
Así que esto era la tarta estaba.
Muy rica y supo muy bien. Normalmente desayunamos pan y cada uno aceite con unas especias que se llaman satar, bastante rico. Hay algunos que toman hummus, hay algunos que toman falafel. Hay un poco variedad dentro de las preferencias de cada uno. Lo que nos falta aquí es la proteína, los huevos, el pescado, la carne, el pollo. Eso sí que no aparece por aquí. Pero bueno, tenemos los garbanzos, tenemos el humus y la proteína vegetal. Así que eso es lo que hacemos.
News Anchor
Israel está perpetrando un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza. Lo dice la ONU. Una comisión de investigación independiente en un informe que acaba de publicar acusa a altos mandatarios israelíes, incluyendo a Netanyahu, de incitar estos actos y cita ejemplos el bloqueo de la ayuda, el desplazamiento forzado o la destrucción de una clínica de fertilidad. Habla de una campaña genocida orquestada desde hace casi dos años y sostiene que el silencio internacional ante las pruebas supone ser cómplice. Hay ya reacción de Israel del embajador ante la ONU. Dice que se inf. Es falso y una calumnia.
Marta García Ayer
Hola, Espe, ¿Cómo estás? Es martes y ya estás, supongo, en Almawasi. No sé si hoy has podido tener un día de trabajo normal o todo lo normal que sean los días de trabajo en Almahuasi. He estado viendo que apenas queda habitable, por decirlo así, un 12% del territorio, 9 kilómetros cuadrados y vivís allí medio millón de personas. Se hace muy difícil imaginar desde aquí cómo es la vida cotidiana cuando las condiciones básicas para la vida no están. ¿Existe algo así como una zona segura? ¿Qué casas hay en pie? ¿Cómo llegas a casa o a eso que llamáis casa, a dormir? Cuéntanos. Me cuesta, Espe, hasta formular las preguntas porque no encuentro las palabras para que nos traslades hasta eso que estás viendo hoy. Un abrazo y gracias otra vez por ser nuestros ojos y nuestra voz desde Gaza.
Espe
Sí, hoy podemos definirlo como un día normal en Gaza, dentro de lo que eso significa. Esta zona de mawashi en realidad nunca tuvo muchos edificios porque es la zona donde había sobre todo más tierras de cultivo, que por supuesto ahora no están. Eran campos de cultivo y ahora mismo está completamente inundado por tiendas y plásticos y gente hacinada unos detrás de otros. Y luego era la zona donde venía la gente a disfrutar del fin de semana, a venir a la playa, porque es la zona de mar que decían, donde estaba el mar más bonito y el más. Más limpio incluso. Nosotros estamos viviendo en un edificio que todavía está en pie y era como una especie de un sitio de celebración, un café en el que a veces incluso las familias celebraban eventos. Muchas de las casas que hay aquí que ahora que quedan en pie y que todavía utilizamos de oficinas, de casas y demás, tienen todas como incluso piscinas y ahora como hay que ocupar cualquier espacio, pues se utilizan de almacenes. Hay otras zonas que sí que eran más, que estaban más urbanizadas y aún así las han arrasado completamente. Hay zonas realmente que el ejército de Israel ya arrasado e incluso ha aplanado. Es como si no quedase ni un resto de lo que hubo ahí. Nos despertamos muy tempranito. A veces desafortunadamente te despiertan algunas explosiones, algunos bombardeos desde el mar o desde el aire. Yo creo que lo voy a dejar aquí hoy, pero no sé si te he contestado las preguntas.
News Anchor
La verdad, en Gaza ha sido una de las noches más letales. El propio Netanyahu acaba de decir que se ha lanzado una operación significativa. El ministro de Defensa presumía esta madrugada en las redes gaza está en llamas.
Marta García Ayer
Hola, espero que hayas podido descansar. Estamos a sábado, que es cuando, si no recuerdo mal, me habían dicho que estaba previsto que aterrizaras en Madrid, pero entiendo que sigues en Gaza. Cuéntanos cuál es el periplo que te espera para salir. En principio mantenemos la entrevista que teníamos para pausa para podernos conocer en persona el miércoles por la tarde. Ojalá podamos vernos pronto y cuídate mucho. Hola Espe, perdona que te insista, pero como ayer no me respondiste, quería saber que estabas bien, que he visto que se han intensificado los bombardeos, que también había cortes de teléfono y de Internet. A lo mejor por eso no has podido responder, pero por saber que vas camino de Amán, que has salido de Gaza y que todo bien, cuéntanos cómo estás. Un abrazo fuerte.
Espe
Hola, buenos días. Perdona porque ayer fue un día bastante largo, bastante de locos. Siempre es así. Los últimos días bien de visitar todos los sitios, volver a ver a la gente. Yo estoy contenta con el trabajo que he conseguido hacer aquí, pero a la vez esta sensación yo me voy, pero esto sigue y nuestros compañeros gazatíes van a seguir con esto y esta realidad existe y esta realidad continúa. Yo creo que es eso.
Cuando.
Como hemos hablado estos días, cuando lo ves desde fuera, no sé, a veces como que yo creo que incluso la mente disocia un poco, lo ves casi como en una distancia. Entonces ahora todavía no he salido de Gaza porque todavía estoy aquí. Estamos esperando el movimiento de salida es un movimiento complicado, en convoy con Naciones Unidas, con vehículos armados. Te tienen que dar luz verde el ejército de Israel para salir. Solo hay un punto de salida. Entonces tenemos que esperar. No sé, es eso. Todavía no he salido y ya estoy notando como el vértigo este, cuando estás tan pendiente con la cabeza y con el cuerpo a 150 % centrado en lo que tienes que estar, que para mí por lo menos es eso, es una vez que estoy fuera, cuando empiezo a digerir. Entonces, bueno, un poco sabiendo que me toca eso ahora, que no va a ser fácil, pero encontraremos la manera, como siempre. Y ya está. Bueno, un abrazo y seguimos hablando. De momento sí que tengo Internet aquí, hasta que salgamos, y luego el viaje puede ser bastante, bastante largo. Otro día, el martes, por ejemplo, no llegaron a man hasta las 10 o 11 de la noche, pero a ratos sí que tengo Internet. Entonces podemos seguir en contacto si quieres.
News Anchor
Israel abrirá durante dos días una segunda carretera para forzar la salida de miles de palestinos de la ciudad de Gaza. Ahora huyen por la costa de los bombardeos y del avance terrestre del ejército israelí. Las autoridades de Gaza, controladas por Hamas, han acusado al ejército israelí de atacar un hospital pediátrico. Entretanto, en Bruselas, la alta representante de la diplomacia comunitaria, Kaya Calas, va a presentar hoy la propuesta para.
Espe
Hola.
Pues nada, como las cosas, como decíamos, nunca se pueden prever, pues no he podido salir hoy estoy de vuelta en.
Gaza porque ha habido un problema ahí en la frontera.
Vamos, que han cerrado las fronteras y demás. Así que nada, nos han mandado de vuelta para Gaza. Así que aquí estoy. Ya te iré contando más.
Marta García Ayer
Hola, Espe. Qué bien que estés bien. Estábamos ya preocupadas porque llegaban noticias que Israel ha cortado todas las comunicaciones y todo Internet de Gaza y no entendemos siquiera cómo puedes mandarnos el mensaje. Qué bien que hayas encontrado manera de comunicarte. Y cuéntanos, no sé si vas a volver a intentar salir hoy. Justo en unas horas se acaba el ultimátum que ha dado Israel para que la gente abandone ciudad de Gaza y vaya precisamente hacia el sur, que es donde estás. Y no puedo ni imaginarme las condiciones de hacinamiento que tendrá toda esta gente y el caos en las carreteras y en las comunicaciones. Mucho ánimo.
Espe
Buenos días. Sí, un día más aquí en Gaza. Es verdad que los últimos días en el sur ha sido un poco más tranquilo en cuanto a los aviones, los drones. En el sur, estamos hablando en el sur de la Franja, incluso las demoliciones, los bombardeos han bajado un poco. La gente dice que es probablemente algo que está hecho a propósito para incluso favorecer más la salida de la gente de la ciudad de Gaza. Hoy de nuevo estamos escuchando drones de vigilancia. Sí, sí que están hoy los drones y sí que han pasado un par de jets de estos aviones militares y se les escucha pasar volando bajo, sin bombardear. Aquí a veces les oímos, porque luego al final hay bombardeo en la ciudad de Gaza, pero por aquí se les escucha volar muy bajo, o a veces simplemente lo que han hecho en el pasado y lo que estaban haciendo, por ejemplo, antes de empezar la gran ofensiva en Gaza, era pasar muchas veces y pasar muy bajo para asustar, porque realmente es un ruido muy intenso. Y nunca sabes, estos jets, estos aviones militares impresionan mucho cuando pasan tan cerquita, vuelan tan bajo. ¿Seguimos en contacto? Espero que sí. Espero que nos podamos ver en persona y conocernos en persona el miércoles. A ver si he podido llegar a Madrid y hablamos de más cosas.
Marta García Ayer
La verdad que no sé cómo consigues que tu tono parezca un tono de lunes por la mañana. No sé si os han dado alguna noticia de cuándo vais a poder salir, pero imagino que la incertidumbre continúa y entiendo además que todo esto ha cambiado precisamente esta semana. ¿Que ha sido esta semana? Porque se cumple hoy lunes la invasión terrestre de ciudad de Gaza. No sé, o a lo mejor siempre ha sido así.
News Anchor
La ONU ha elevado a 56.000 el número de desplazados desde la ciudad de Gaza hacia el sur de la Franja desde el domingo. Solo en el último mes los desplazamientos han llegado a los 200 mil y son más de un millón los que se han visto forzados a desplazarse desde el mes de marzo. En San Sebastián arranca hoy el festival de cine.
Espe
La situación sigue siendo en la ciudad de Gaza cada día peor. Y lo que estamos viendo en el sur es, no sé, una multiplicación de gente, de tiendas en cada trocito de tierra que quedaba libre. Yo creo que ya no hay trocitos de tierra libre. Incluso es eso en las calles de algunos barrios que no son tan. Bueno, que no son tanto de tiendas. De campaña en de El Bala, que todavía hay como algunos edificios y calles. Veis a la gente que ha puesto sus tiendas de campaña en la calle, sobre el asfalto y en las. Como te decía el otro día, en las cunetas de las carreteras y en la mediana de Salahadin Road, que es una de las más grandes que enlazaba el norte con el sur, hay zonas de esa carretera que están cerradas y que todavía no son seguras, pero en los cachitos que son seguras, incluso el otro día que pasamos con el convoy de las Naciones Unidas en la mediana, ahí tienen puestas tiendas. Realmente es dramática la situación, un poco que no le ve salida.
News Anchor
Al menos 71 personas han muerto por ataques del ejército israelí este sábado en la Franja, la mayoría en Ciudad de Gaza. Según el recuento de fallecidos recopilado en las morgues de los hospitales gazatíes, el ejército de Israel cifra en más de 500.000 los palestinos que ya han salido desde Ciudad de Gaza.
Espe
Hemos vuelto a hacer otro intento de salir cuatro horas en los coches en convoy de las Naciones Unidas, parando en distintos puntos que nos pide el gobierno israelí. Y al final, bueno, cuando también estábamos en la frontera ya para subirnos al autobús en Israel, nos han dicho que la frontera de Jordania Israel seguía cerrada, que hoy las autoridades de esa frontera han decidido no abrirlas, habían hecho una especie de huelga y nos hemos vuelto para Gaza los próximos tres días en vacaciones en Israel. Así que las fronteras estaban cerradas, así que toca esperar hasta el jueves, próxima oportunidad. Así que yo creo que tendremos oportunidad de hacer más audios y mandarte también más sonidos de la calle. Te voy a mandar de todas maneras un par que grabé el otro día. Uno en el que, bueno, es trágico en general, se oyen camiones, coches y también los carros llevados por el burro. Otro audio de un cruce de mercado en el que hay de todo, hay hasta puestitos de pescados, gente que está freyendo los falafels en la calle, hay pan, hay niños que venden bolsitas de agua fría y también hay gente que justo es en la salida como del transporte, coches diciendo free press o dónde van en los distintos barrios. Y luego otro en el que oirás una ambulancia, que no es una ambulancia llegando al hospital, es una ambulancia escoltando un convoy de camiones. Como sabes, aquí uno de los problemas que hay con la entrada de camiones, es que muchos los roban. La gente por necesidad no puede llegar a. No llegan los camiones a los mercados y a los estados logísticos, porque bueno, se paran en distintas estaciones, como hemos visto por el ejército de Israel, les hace parar y la gente llega y roba los camiones. Los camiones que vienen con medicinas, incluidos los nuestros, nos los escolta dos ambulancias del Ministerio de Salud. Ellos hacen una movilización social, avisan a la comunidad desde el día anterior van a venir unos camiones con medicina. Por favor, no os acerquéis a los camiones, por favor, esto es muy importante para los hospitales. Y el mismo día antes de que llegan los camiones, pasan dos ambulancias también y pasan incluso antes con unos megáfonos, con un coche, con unos megáfonos vienen unos camiones. Solo son medicinas, no os acerquéis, no lo ataquéis. Respetarlo, que esto es para los hospitales. Y la verdad que funciona. No habiendo conseguido salir ayer, sabemos que como pronto es el jueves, entonces, bueno, pues se lo plantea de otra manera. Ya sé que tengo tres días más aquí, ya no estoy todo el rato como pendiente, será mañana. Hago la maleta, la vuelvo a deshacer, hago la maleta, la vuelvo a deshacer. Y ayer llegué a casa y dije mira, me pesa más por la gente que me espera en casa que por mí misma. ¿Y bueno, aquí ya en clave de humor, los compañeros gazatíes dicen Ves, ves? Ahora ya eres más gazatí que nunca, que no te dejan salir de la Franja de Gaza. Pues sí realmente esto es lo que les pasa a los dos millones de gazatís que están atrapados en la Franja de Gaza y no pueden salir, pues ahora ya yo soy una más y me han dado casi carne de gazati. Así que bueno, veamos, veamos.
Marta García Ayer
Ay, este. La verdad que no suelo gestionar invitados esquivando bombardeos, pero voy a ir avisando al estudio de que el miércoles no grabamos tu entrevista todavía. Y te escucho hablándome de los niños que juegan al pilla pilla bajo tu ventana. Y te aseguro que lo que más me estremece creo que es lo calmado que es tu tono. ¿Aquí las noticias que llegan de Gaza solo hablamos de bombardeos y de hambrunas y de la masacre y que la gente intenta huir y no tiene a dónde? Pero es que si ni siquiera vosotros que vais en un convoy de la ONU podéis salir de ahí con todos los permisos, ¿Dónde van a ir los cientos de miles de palestinos que están tratando de escapar a pie a ninguna parte? No sé, supongo que jugar al pilla pilla es una manera más de resistir el horror, de mantener algo más de humanidad, algo hacer como que la vida cotidiana sigue.
Espe
Afortunadamente, tanto en este como en otros conflictos, creo que los niños siguen siendo niños. Y que sea así, porque realmente cuando en un conflicto, cuando en un lugar no ves a niños, no ves a niños en las calles, no ves a niños jugando, ahí ya sí que bueno, tendríamos un grave problema y es la pérdida completa de lo que es una comunidad y la sociedad. He estado en muchos sitios de conflicto, he estado en muchas zonas, pero realmente es eso, el niño sigue siendo niño. Y que no nos lo quiten, que no se lo quiten. Es verdad que bueno, en el día a día está claro que no hacen cosas de niños. Hay muchas veces, pues eso, les ves cargando las garrafas, huyendo de Gaza City, caminando 12 kilómetros. Claro que no son siempre niños y que les toca vivir cosas que ninguno deberíamos de vivir. Y sobre mi tono, bueno, qué te voy a decir, yo 45 años así y es una de las cosas que más caracteriza, yo creo, tanto con médicos en fronteras, en conflictos, como en el hospital. Siempre se ríen de mí un poco mis compañeros, porque podemos estar resolviendo crisis muy grandes, pero yo siempre como que transmito paz, o eso me dicen, transmito calma, pero bueno, no sé, es así.
News Anchor
Reino Unido, Portugal, Australia y Canadá han dado el paso el fin de semana. Son los primeros países del G que reconocen el Estado palestino. Y se sumará entre otros Francia, cuyo ministro de Exteriores acaba de decir que reaccionará con extrema dureza cualquier represalia israelí, como el cierre de su embajada.
Marta García Ayer
Hola Espe, ¿Qué tal? ¿Cómo vais en Gaza? Estaba justo viendo en las noticias que en la Asamblea General de la ONU que se está celebrando hoy martes, Macron ya ha reconocido el Estado palestino. Lo han hecho también Canadá y Reino Unido. Y cuantos más países reconocen el Estado palestino, menos trocito queda en pie. Me pregunto cómo se está viviendo eso por ahí, si es algo que tiene algún impacto, se comenta a la hora del té o lo que está pasando ahora mismo en Nueva York y en el reconocimiento internacional pasa inadvertido. No sé si hoy esta noticia está por ahí en la oficina o en las calles o nadie le está haciendo caso.
Espe
Hola, buenas tardes Marta. Bueno, sí, sí, claro que se está haciendo, siguiendo un poco todo lo de las declaraciones, las muestras de apoyo, las manifestaciones de Italia de ayer.
Y el.
Apoyo del reconocimiento del Estado palestino, cómo diría, lo siguen y lo aprecian creo los compañeros gazatís y la población gazatí. De todas maneras eso, con un poco de este escepticismo de realmente qué impacto va a tener esto en el día a día, yo creo que siempre mantienen la esperanza, saben que tienen el apoyo, que les alegra el apoyo que están recibiendo por parte de la comunidad internacional. ¿Nosotros siempre les compartimos, yo las manifestaciones que hay en Madrid y que me mandan mis amigos y demás, siempre les enseño vídeos, les enseño foto, es un poco común, para que vean que realmente la gente sí que sabe lo que está pasando en Gaza y protesta por la situación que hay en Gaza y se está intentando movilizar, pero también un poco con, decíamos, con el escepticismo, decir bueno, pero y esto por qué no está pasando nada? Si todo el mundo nos está apoyando, todo el mundo está viendo lo que está pasando en Gaza, ¿Qué es lo que falta, ¿Por qué nadie puede parar esto? A la vez que todavía yo creo que es condición humana sine qua non, el mantener un poco la esperanza de que algo va a pasar, de que va a parar esto, de que va a cambiar las cosas.
Marta García Ayer
¿De todas las cosas que has visto en Palestina, qué es lo que nunca imaginaste que ibas a ver? ¿Qué es lo que hace realmente único esto que está pasando en Gaza? Cuéntanos.
Espe
Lo hablaba con una compañera antes justo que la mayor parte de la población que vive en Gaza nunca ha salido de Gaza, nunca, jamás. Entonces hay cosas que claro que saben lo que hay en el mundo exterior, pero no ha habido un intercambio cultural. Claro que han venido extranjeros en la Franja de Gaza y demás y que hay gente que ha salido temporalmente de la Franja o claro que están comunicados con el mundo exterior, pero claro, no es lo mismo verlo a través de una pantalla o conocerlo a través de libros de pantallas y demás, que vivirlo, por ejemplo. Es eso lo que hablábamos el otro día, es una anécdota, pero no tienen el concepto de las distancias. Ellos llevan viviendo en la Franja de Gaza que son pues eso, 45.000 kilómetros de largo durante toda su vida. ¿Entonces cuando hablas de tu país y no sé qué y ahora qué vas a hacer? Yo vivo en Madrid, pero tengo esta otra persona vive en Valencia, otra persona que vive en Barcelona. ¿Cuánto tardas ir desde Madrid a Barcelona? Y entonces les dices, son 600 km en el coche puedes tardar 7 horas en. Hay un tren rápido que tarda 3 horas. Y es como todo les parece el concepto este de las distancias, dicen wow, 300 kilómetros, o sea, como si fuese, no sé, la distancia más grande del mundo. Te lo pongo como un ejemplo. Pero que son esos pequeños detalles en las conversaciones del día a día en el que te das cuenta de cuál es el impacto de no haber visto otra realidad, ni haber salido de aquí, ni. Y haber interactuado pues lo justo con otras realidades, con otras culturas. Preguntan mucho por fuera, por ejemplo, es eso, que saben que estaba en Sudán y que están otros conflictos y me vale, pero si comparas Gaza con Sudán, ¿Cómo es la gente de allí? ¿Cómo es la gente de aquí? ¿Qué es lo que ves aquí? Estamos peor que allí. Como que intentan siempre preguntarte no sólo por tu país, sino por en otros contextos en los que trabaja Médicos sin Fronteras y el trabajo que hacías ahí comparado con el trabajo que estamos haciendo aquí. Sí que tienen mucha curiosidad y un poco es eso, la curiosidad de aquel que no ha podido salir y que no ha podido ver otras cosas y que quieren saberlo a través de tu experiencia y a través de tu vida. La verdad que eso sí que llama bastante la atención.
Marta García Ayer
Hola, espero que estés bien, que hace un par de días que no hablamos, pero te he tenido súper presente leyendo un libro que me acaba de llegar, se llama Los ojos de Gaza y es de una periodista palestina, Palestia Alacad, no sé si la conoces, acaba de salir el libro en castellano. Y leyendo el libro de Palestia me doy cuenta que se nos olvida que hace tanto que Gaza no era así. Es un diario y empieza el 7 de octubre del 23 con el shock de los atentados de Hamas en Israel y luego los bombardeos que siguieron después y que no han parado. Y es increíble ver cómo ha ido cambiando la vida cotidiana, porque Palestia va contando cómo al principio se ducha, tiene una vida más o menos normal, con miedo a los bombardeos, pero esas duchas cada vez son más rápidas por el miedo que tiene a salir de casa y que caiga una bomba y le pillen la ducha. Cada vez se ducha más rápido. Eso se me ha quedado muy grabado. Y ahora pienso encima que no existen ni esas duchas ni esas casas. Y se lamenta que siempre sean otros los que cuentan su historia. Me he dado cuenta. Es verdad que había leído muy pocas cosas sobre Palestina contadas por palestinos. ¿No tendrás algún amigo Gafati que le puedas pasar el teléfono y nos mande un audio? Nos contáis juntos cómo lo veis. Un abrazo y hablamos pronto. Espero que esté todo bien.
Espe
Hablé con una colega palestina ayer que me dijo que sí le hizo mucha ilusión y sí que quería enviar un audio. Entonces me dijo que intentaría o ayer o hoy mandarme el audio. Todavía estoy esperándolo.
Narrator
Buenas tardes. Querida Espe. Siento haber tardado tanto en encontrar el momento para escribir y grabarte estos audios. La situación humanitaria es catastrófica. No tenemos refugio seguro. No hay acceso a comida, ni agua, ni electricidad. Los hospitales, que deberían ser lugares de sanación, sobrepasados bajo los ataques. Gaza no es solo sufrimiento. Gaza también es resiliencia. Es dignidad. Y es la voluntad del ser humano de vivir. A pesar de todo lo que sucede a nuestro alrededor, la gente sigue cuidando unos de otros, enseñando a los niños, reconstruyendo todo lo destruido y manteniendo viva la esperanza. Esto es algo que el mundo debe saber. No solo las estadísticas de la muerte y destrucción, también los rostros y las historias de las personas con sueños reales como los que tiene cualquiera. Antes de esta guerra, la vida diaria en Gaza estaba marcada por las restricciones. No obstante, tenía el ritmo de una sociedad que funcionaba. Los bloqueos y las restricciones económicas limitaban las oportunidades. Sin embargo, las familias trabajaban duro por sostener cierto sentido de la estabilidad.
Marta García Ayer
Hola, Espe.
News Anchor
¿Qué tal va el viaje?
Marta García Ayer
Que no sé cuándo llegabas a Madrid. Bueno, no sé si seguís en Egipto. Es que acabo de ver que Médicos sin Fronteras ha rescindido todas las actividades en ciudad de Gaza porque están bombardeando hospitales. Espero que estén todos bien, tus compañeros. Ya me contarás si va todo bien el martes nos vemos. Venga, un abrazo fuerte. Ahora me cuentas.
Espe
Hola. Perdona que hoy no te haya contestado nada. He estado todo el día de viaje.
Al final hemos llegado Ammán ha sido.
Ahí, 15 horas de camino y muchas fronteras. Así que nada, mañana ya vuelvo para Madrid. Bueno, ya pronto nos vemos en persona y nada, vamos hablando estos días. Un abrazo.
Marta García Ayer
Ay, qué bien.
News Anchor
Estaba un poco preocupada, la verdad, pero.
Marta García Ayer
Bueno, qué bien que hayáis llegado a AMM. Ya nos contarás. Entiendo que te faltan ya. Bueno, ya has hecho lo más difícil antes de volver a España, así que falta menos para que nos encontremos. Un besazo enorme y que tengáis buen viaje de vuelta.
Espe
Hola, buenos días, Marta. Ya llegué ayer a Madrid. Todo bien, sin viaje largo, la verdad. Y necesitaba un poco de. De llegar a casa, de exponeción y dormir, pero bien, bien. La verdad que el viaje de salida de Gaza se hizo largo, más de. Yo creo que 15 horas o algo así, un poquito más y con bastante tensión porque después de las últimas intentoras, pues no sabías si al final lo íbamos a conseguir o no, si seguían las fronteras cerradas. La frontera de Gaza con Israel siempre no es una experiencia agradable. Siendo personal internacional, te imaginas lo que tiene que pasar cualquier palestino que tenga la oportunidad de salir por esa frontera. Y ya tiene que ser bastante, bastante desagradable, la verdad. Bueno, un abrazo y seguimos en contacto.
Chao.
Buen día.
News Anchor
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, han presentado este lunes un plan de paz para Gaza que incluye un alto el fuego, la rendición de Hamas y la liberación de los rehenes. Trump ha advertido de que si Hamás no aceptara, Israel contará con su apoyo para terminar la tarea de destruirles. Y Hamás ha transmitido que revisará de buena fe el plan de paz de Trump y en unos días dará su respuesta.
Espe
Hola, ¿Qué tal?
Marta García Ayer
Muchísimas gracias por toda tu conexión. Circunstancias complicadas. ¿Qué tal, Ramiro? Soy Marta.
Espe
Encantado.
Marta García Ayer
Bueno, y vosotros habéis vivido también el reencuentro hoy, ¿No?
Espe
Sí, justo nos Acabo de encontrar.
Marta García Ayer
¿Dónde fue la última vez que os? ¿Dónde estabas?
Espe
¿En Gaza? Ah, en Mawasi. Vamos. Nos despedimos desde la casa, no desde la casa, desde Mawasi, porque sales ahí a las cinco y media de la mañana cuando te tienes que ir, o sea que.
Ramiro
Sí, sí, ahí exactamente, prontito por la.
Espe
Mañana, tempranito por la mañana, para que no sea más duro. Las despedidas de por la mañana son menos duras porque se entera la mitad con el sueño.
Marta García Ayer
Pues nada, qué bien. Estamos ya por fin juntos para poder haceros las preguntas.
Ramiro
Hablar de la experiencia.
Marta García Ayer
Claro, porque has salido de Gaza. ¿Cuántas veces has salido de Gaza?
Espe
Tres veces. Pues bienvenida por eso.
Es como.
Y ese es el jueves, al final son eso, son. No sé, salimos de casa antes de las 6 de la mañana y. Y llegas al hotel de Aman a las ocho y media de la tarde, ¿Sabes? Y al día siguiente. De hecho tenía que coger el avión el sábado y al final lo cambié el viernes, pero era mira, es que no tengo energía ni para cambiar el billete, pero yo sabía que me iba a venir bien luego, una vez que estuviese aquí en casa, ¿Sabes?
Marta García Ayer
Gracias doblemente, Espe, por haber sacado un ratito para este reencuentro, que ya siento como que nos conocemos después de estas semanas intercambiándonos audio.
Espe
Sí, sí, sí, esto hacía falta. Hay que cerrar.
Marta García Ayer
Nos quedamos con ganas, porque ahí ya perdimos la conexión, de saber cómo fue la salida exitosa de Gaza. ¿Tuvisteis miedo en ese convoy? Al final la llegada Man transcurrió.
Espe
Sí, no, no, es más que estás con la tensión, porque como ya habíamos salido varias veces, la parte más desagradable yo creo que es la primera parte, la de salir de Gaza, la frontera entre Gaza e Israel. Esta vez lo hicimos por Kerem Salon y bajamos por dentro de Gaza hasta la frontera de Kerem Salón. Entonces sí que atraviesas toda la parte que está más destrozada de Hanyunis, de Rafa, o sea que impresiona bastante. Es todo el nivel de destrucción y demás, que son zonas en las que normalmente no transitamos, porque son zonas con órdenes de evacuación. Y luego es eso, que la salida realmente es como si estuvieses pasando casi como entrando a una cárcel. Son muros de hormigón, las puertas que se abren automáticamente, no ves a nadie, nadie te dice hola, buenos días. Es que así te lo dicen por un megáfono, pase usted por aquí. Luego si te dicen algo es para gritarte. Traéis demasiadas cosas, vais a volver a Gaza, un poco así como. No es una salida agradable. Y bueno, es eso, como ya te digo, había pasado yo aquel en Salón la semana anterior y me habían vuelto a Gaza, habíamos estado dentro del autobús de Israel y me había vuelto a Gaz. Y hasta que no llegue Ammán no le avisa a mi madre, porque si no era pobre.
Marta García Ayer
Los que mejor entendéis lo difícil que es salir y lo extraño que debe de hacerse volver a Madrid después de haber estado ocho semanas en Gaza, sois vosotros. Porque está aquí Ramiro, que volviste antes que Espe, tú también eres enfermero también en Médicos sin Fronteras, coordinador de todo el discurso médico. ¿Cómo es el reencuentro con un compañero o con una compañera como Espe cuando llega? ¿Qué le preguntas?
Ramiro
Bueno, le pregunto un poco cómo están los compañeros allí. Al final llevo aquí ya un mes, coincidí con Espe como dos o tres semanas ahí dentro de Gaza. Y bueno, primero preguntarle a ella cómo está y luego preguntará por los compañeros, cómo está la situación ahora mismo allí dentro de Gaza.
Marta García Ayer
Porque vosotros venís, pero los compañeros gazatíes se quedan.
Espe
Esa es la parte más dura, yo creo, porque al final sabes lo que está pasando y no es un momento. Bueno, con otra compañera, con Cecilia, que era la que estaba coordinadora médica, decí es que me da una pena irme ahora. Digo, te da pena irte siempre, porque además desafortunadamente en Gaza siempre algo está pasando. Es como es que justo ahora que empieza el ataque en la ciudad de Gaza, pero da igual, hace un mes era justo ahora que no hay comida o justo ahora que.
Marta García Ayer
Entonces, justo hoy, el día que anuncian desde la Casa Blanca un posible plan de paz para Gaza. Pero es que el primer día que empezamos a hablar en este intercambio de audios, era justo el día que Israel había anunciado la toma terrestre de ciudad de Gaza. Y luego fue justo el día que reconocieron el Estado palestino varios países. Y el día que siempre hay. Efectivamente, el día que. ¿Pero Gaza sigue bajo las bombas y la atención de la gente es posible? ¿Se puede desempeñar el trabajo en los hospitales? ¿Tenéis lo básico para trabajar ahí? Porque vosotros ambos habéis trabajado en muchas zonas de conflicto, habéis estado en lugares nada fáciles, de Yemen al congo a Siria. ¿Todos los conflictos son iguales o este es distinto en algo, Ramiro?
Ramiro
Bueno, yo lo que he visto aquí en Gaza con respecto a mi trabajo, la dificultad de trabajar con limitación de medicamentos y de material médico, está ese bloqueo sobre Gaza y que hace que estemos con unos stock de medicamentos muy justos.
Marta García Ayer
Te voy a preguntar si recuerdas algún día en la maternidad que fuera especialmente difícil, pero sabiendo que estabas en el hospital de Nasser el día del bombardeo. Un día más difícil que ese.
Ramiro
Para mí fue un pequeño shock el estar ahí trabajando en hospital, un hospital con pacientes, con trabajadores sanitarios, y de repente escuchar una explosión. Que cuando escuché esa primera explosión, porque al final fueron dos, que fue lo más, incluso más grave todavía, más sangrante, que es que lo bombardearon dos veces. Dos veces. Cuando escuché esa primera explosión, que la escuché, obviamente la sentí muy cerca. Yo no me creía que hubiesen bombardeado el hospital de Nasser. Yo en principio tuve que preguntar a un compañero y decirle oye, de verdad, ¿Dónde ha sido la explosión? Y me no, no, ha sido aquí dentro del hospital, no puede ser. Y tuve que preguntar una segunda vez a un segundo compañero y ya esa segunda vez hostia, pues sí, ambos del hospital. Increíble. No me entraba en la cabeza.
Marta García Ayer
¿Ni siquiera en Gaza te entraba en la cabeza?
Ramiro
A ver, yo llevo en total trabajado 3 meses dentro de Gaza y siempre hemos estado apoyando el hospital de Nasser. Y el tiempo que he estado allí nunca había pasado. Es cierto que había escuchado que en el pasado había ocurrido y que habían bombardeado otras estructuras de salud, pero bueno, yo estaba dentro de mi mentalidad de que estoy en este hospital lleno de pacientes y trabajadores sanitarios y no me podía.
Marta García Ayer
Pero habéis vivido otros conflictos cuando habéis estado en zona de guerra en la que también las zonas humanitarias y las zonas donde trabajáis y Médicos sin Fronteras también sean target de los bombardeos.
Espe
Sí, desafortunadamente sí. No era tan común hace unos años. Y yo creo que en los últimos años hay cierta incluso impunidad. Antes era una noticia cada vez que se bombardeaba un hospital. Y yo ya me acuerdo en el 2013, en la guerra de Siria, cómo empezó los hospitales a ser objetivos de ataques. Y luego yo lo he visto en Yemen, lo he visto en Sudán, lo he visto en más zonas, incluso en Etiopía. Entonces realmente es eso, como tú dices, no puede dejar de sorprenderte, no puede dejar de estar en shock. Es que estamos en un hospital, es que está lleno de pacientes. Y es que el bombardeo de Nasser era una escalera externa, era el objetivo. Se suponía que era una cámara de un periodista. Está claro que esa cámara, con el primer proyectil ya no había más cámara. Pero cuando estaban los equipos de rescate entendiendo a esa población, volvió a caer otros dos misiles y además no son proyectiles pequeños, son dos misiles que hacen que se caiga la estructura de la escalera entera. ¿Y dónde se cae? En la puerta de las urgencias. Nosotros tenemos uno de los compañeros que salió herido, era el conductor del autobús que lleva el personal y le cayó y tuvo una herida por metralla del explosivo. Entonces un poco es eso, el hecho de no hay un lugar seguro en Gaza. Yo creo que es eso, en cualquier lugar, en cualquier momento puede. Puedes estar al lado de un objetivo militar.
Marta García Ayer
Hay algo que hace la situación en Gaza diferente a los demás conflictos que recuerdo, como periodista quiero decir, y es que ahí no pueden entrar los periodistas, que en este caso vosotros como cooperantes y desde Médicos sin Fronteras, seguro que habéis recibido incluso más llamadas de lo habitual de medios, porque erais los ojos de unos periodistas a los que no se les permitía entrar. Y esa convivencia con el horror, cuando hay testigos que pueden narrarla y traducirla, se acerca de una manera. Pero para vosotros entiendo que también ha sido eso parte de vuestro trabajo, el dar a conocer lo que está pasando dentro.
Ramiro
Bueno, para mí es importante esa voz, es lo que nos queda a nosotros, que aparte nuestro trabajo de dar atención médica a la población, también ayudar en dar ese testimonio de lo que está pasando.
Marta García Ayer
Cuando estuvimos hablando en el intercambio de audios, te conté Espe, que estaba leyendo el libro Los ojos de Gaza, de Palestia Alacat, que no sé si tuvisteis ocasión de conocerla, porque salió de Gaza, una joven periodista que huyó de Gaza en estos dos años para salvar la vida y que ha escrito un libro con el diario desde que empezaron los bombardeos después de los ataques de Hamás en Israel, ahora justo ha hecho dos años. Y me llama mucho la atención en su narración la reivindicación de que la historia de los palestinos no la suelen contar los palestinos, que siempre hablan, incluso con la mejor de las intenciones, pero siempre hay intermediarios. Y por eso te agradecemos especialmente que nos hayas hecho llegar los testimonios de Zahar, que era compañera vuestra, Médicos sin Fronteras, contándonos cómo lo ve ella.
Espe
Yo le pedí a Sanhar, porque realmente me parece que dentro de ser palestina es mujer, y yo creo que hay que darle también voz a las mujeres siempre en los conflictos, que muchas veces tienen más voces los hombres, y mucho de lo que ellos te cuentan todo el rato también es cómo vivían antes del conflicto. A veces nos metemos en la nube gris del conflicto y también ella lo que ha hecho mucho, trabajamos en asistente de coordinación, o sea que estábamos todo el día juntas, éramos como Pilimili, estábamos todo el rato y mucho te contaban pues eso, aquí antes de la guerra había un restaurante que ponían pescado y veníamos los fines de semana, venía con mi familia, cuando teníamos que hacer algo especial, traía a mis hijos a comer aquí o aquí. Cuando nos fuimos juntas a la ciudad de Gaza, hicimos este trayecto juntas y ella no había vuelto a la ciudad de Gaza desde que había empezado el conflicto. Entonces claro, esa destrucción masiva que a veces incluso entre ella y el conductor intentaban hablar de qué era lo que había aquí, intentando recordar, no reconocían esa carretera que probablemente habían hecho mil veces. Entonces toda esa parte del testimonio y de la huella, no solo vemos ruinas.
Marta García Ayer
Ellos están viendo su tierra.
Espe
Eso es como lo que había aquí antes y lo que puede llegar a ver. Y también decía y no, Y no hay que hablar solo de penas, de destrucción y demás, hay que hablar todavía el tejido social que hay en Gaza y de cómo siempre en Gaza ha habido estas comidas, cocinas comunitarias, esta sensación de ayuda, de establecer una red comunitaria y que no se pierda una tarta por tu cumpleaños. Sí, bueno, hicimos una cosa media esperamos tarta, tomamos tarta por el cuarto cumpleaños.
No, no.
Y bueno, me han regalado ese pañuelo maravilloso bordado a mano y esas cosas. Te llevas muchas cosas.
Marta García Ayer
Esto es una cosa que sorprende mucho también escuchando y reflexionando sobre las cosas que nos has venido contando estos días en el periplo para llegar a salir de Gaza. Es que a veces las imágenes que nos llegan son todo de los bombardeos y de las hambrunas, y sin embargo, oírte hablar de una celebración de cumpleaños o de ir un día, un lunes a la oficina, contrasta la idea de una vida cotidiana con la de la destrucción total.
Espe
Sí, al final es que al final hay que vivir el día a día y todo el mundo. Si no, imagínate la gente ahí. Es verdad que ahora vive el día a día más que nunca. Ahora realmente viven solo el día a día, más que pensar en un futuro. Pero es eso, yo creo que una de las cosas que siempre tiene y el equipo de Gaza. Yo me he reído mucho, he estado 7 semanas en un infierno, pero me he reído mucho. Y en el día a día, en el coche con los compañeros gazatíes, hace bromas y si pones música, bailas. Hay que hacer estas cosas en el día a día, porque es gris, pero tu día a día tú le puedes poner un poquito de color a la situación y creo que es importante, y creo que realmente es eso. Los compañeros gazatís lo hacen muy bien, el día a día. Y la fiesta que hubo el día que pereció el azúcar en el mercado, de repente que le hemos echado azúcar al té, y es que tú no sabes, la sonrisa es que llegabas a la oficina y era ¿Qué ha pasado? Que hay azúcar, hay azúcar. Esto después de no sé cuántos meses sin beber azúcar, que incluso el día a día no son solo heridos de guerra y es la gente que te cae la bomba, es que son mujeres embarazadas, que están embarazadas y viven su embarazo en este sitio, pero que al final es eso. Y todos los días nacen niños en Gaza, o sea que la vida sigue.
Marta García Ayer
A veces hay azúcar y a veces hay epidural.
Espe
Claro, es así, es tan triste como eso. Tienen el control absoluto de lo que entra y cuándo entra y cuánto. Entonces ellos juegan con eso, han ido jugando así durante los dos años. Se nos está acabando el combustible para los hospitales, ya nos vamos a tener para encender el generador 24 horas, y de repente te hacen. Entran dos camiones de combustible, ya tienes para un poquito más. Pero ese control me parece que es parte del juego y del asedio de la población, que no depende de ellos. Todo depende de lo que quiera el gobierno de Israel, lo que entra, lo que no entra.
Marta García Ayer
Y jamás estaba presente en el día a día.
Espe
No ves combatientes en las calles, ni.
Marta García Ayer
En la gestión del desmadre, de la ayuda humanitaria, ni nada.
Espe
Ah, no, no, eso es completamente. Esas son las errores.
Ramiro
Bueno, yo lo que noté esta vez, que si notas al personal muy cansado, ya es mucho tiempo en esta situación, pero como dice Espe, en ese día a día, pues intentar vivir. Y bueno, pues con las bromas de Con los compañeros de trabajo.
Marta García Ayer
¿Y qué es lo más duro que habéis vivido en estas semanas? ¿Qué día, qué minuto, qué situación es de esas que sabéis que no os vais a sacar nunca de la cabeza?
Ramiro
Pues para mí ha sido bueno, aparte de lo del bombardeo Hospital de Nasser, que me impactó bastante, también el hecho de que uno de nuestros de nuestros centros de salud está al lado de uno de los puntos de distribución de esta organización de Estados Unidos, pues recibir cada día heridos de estas distribuciones de comida. Porque uno en la experiencia como trabajador humanitario hay muchas situaciones en las que se hacen distribuciones de comida, pero es que aquí cada día nos llegan heridos, heridos de bala, heridos por las alambradas que utilizaban de púas, heridos pacientes que llegaban gaseados por gases lacrimógenos. ¿Dónde queda esa definición de distribución de comida a una población necesitada? Es que para mí era contradictorio y es que era directamente durante semanas cada día recibiendo heridos de estas distribuciones y no había ni un solo día en que no llegase gente herida y herida de por balas, por metralla. Es un poco lo difícil de aceptar y estar viéndolo, estar viéndolo allí qué está pasando cada día y que no pasa nada para que lo par lo.
Espe
Menos humanitario que hay. Fundación Humanitaria de Gaza es una aberración, está sacado de eso casi más parece como le llamaban la gente, decían es cómo es el juego del calamar. Esto decían los gazatís, ¿Has visto el juego del calamar? Digo yo no lo he visto, pero más o menos sé de qué va. Dice esa es, es así porque cambian las reglas todos los días y es como tienes que esperar en esta línea y si te pasas de esta línea te disparan y tienes que entrar por este pasillo y salir por este pasillo y cuando baje el tanque de la montaña para abajo es la señal de que ya se puede correr y el que llegue primero es el que coge la comida. Es completamente contrario a todos los principios humanitarios de distribución de comida de cualquier guía, que es como hacéis una distribución que sea tranquila, que cumpla criterios de vulnerabilidad, que esto era de verdad como un juego perverso, un videojuego perverso, unas reglas que dices esto para deshumanizar a la gente, deshumanizar la ayuda humanitaria, básicamente eso. Muchos días está el dron con altavoces, jamás os ha abandonado, tenéis que salir de esta zona. Esto lo hacen en la ciudad de Gaza todos los días, o sea, hay drones con altavoz diciendo salir de esta zona, no sé qué, vamos a venir a por vosotros. Jamás os ha abandonado. Esto es propagando todo el rato que están saliendo, o los flyers estos que caen del cielo también. Y esto todo el rato es así. De una manera que. Y a mí me han llegado a decir, claro, tienen control todo lo que hay en Gaza, el dinero es dinero israelí. Esto es lo que funciona en Gaza. Los teléfonos, la SIM card es de la compañía israelí. Y entonces hay gente que coge el teléfono y tú sí, el de la camisa blanca, tienes que irte de ahí, coge a tus niños y vete hasta este punto, o coges el teléfono. Al padre de uno de nuestro personal, cuando abrieron esa zona, que ahora es la nueva humanitaria, son la nueva zona segura, y ellos vivían ahí antes, pero estaba bajo bombardeo. Ayer le llamaron, le llamó alguien de Israel y le ¿Por qué no vuelves a tu casa, que ya está declarada la zona segura y sigues viviendo en una tienda en de el Valen perfectamente dónde está cada persona en cada momento? Es el control absoluto. Por eso también dices, con ese control absoluto, lo de matar a 66.000 como collateral damage suena raro que hayas herido, que es más del 10% de la población herida, muerta, estamos ya hablando de más de 200 mil personas. Con ese nivel de precisión y de control, yo creo que habría la manera de también limitar mucho más las víctimas civiles. Y no está pasando. Entonces algo hay, algo rechina.
Marta García Ayer
Y esas cifras que en el fondo.
Espe
Siendo el Ministerio de Salud, siempre quienes.
Marta García Ayer
Las quieren poner en cuestión dicen, es que son las cifras que da, jamás. Pero vosotros que habéis estado ahí, que habéis visto.
Espe
No, no, pero incluso esto del 10% lo dijo el otro día un representante del ejército de Israel. Si, es que de vez en cuando lo reconocen.
Marta García Ayer
Pero ese volumen de devastación, ¿Os parece plausible con lo que veis cada día en los hospitales?
Espe
Sí, incluso probablemente no están todos registrados, hay mucha gente desaparecida. Y esto es por causa de humano, porque hay desastres naturales, hay catástrofes, pero esto es una catástrofe completamente causada por el hombre.
Marta García Ayer
¿Y vosotros? ¿Vosotros vais a volver a Gaza?
Espe
A mí no me importaría, pero depende de lo que quiera Médicos Sin Fronteras, básicamente.
Ramiro
A mí tampoco me importaría, pero vamos, ahora voy a tomarme una pausa larga del mundo humanitario. Entonces, en este momento no volvería, pero no me importaría.
Marta García Ayer
Y es que. ¿Qué es lo que? ¿Lo que echas de menos? Que seguro que que echas de menos cosas.
Espe
Bueno, realmente todavía me despierto todos los días y lo primero que hago es pensar en Gaza. Entonces todavía estoy en ese proceso. Hay que ir colocando. Echas de menos a la gente, básicamente. El resto, los drones. No les echo de menos a los bombardeos. No les echas de menos. Echas de menos esa cercanía de la gente. Y un poco es lo que dices, es difícil desconectar porque sabes lo que está pasando y. Y has hecho vínculo.
Marta García Ayer
Esta pausa que hemos hecho juntos es precisamente para conectar. Para conectar, para que nos acercarais un poco más esa situación tan extremadamente complicada que se está viviendo en Gaza y a la que los periodistas nos han permitido entrar a contarlo. Así que gracias por vuestro trabajo en Médicos sin Fronteras y como los ojos de Gaza, que hemos tenido un auténtico placer escucharos. Espe y Ramiro, muchas gracias a ti también.
Espe
Nada, gracias a vosotros. Hay que seguir visibilizando y no olvidarse.
Marta García Ayer
Oye, y si quieres seguirme mandando audios.
Espe
De tus vacaciones, siéntete libre, ya que no estamos haciendo amigas, porque a lo mejor le pido a alguien más. Algo más, a ti más y me mandan audios. Te lo sigo enviando. Genial. Eso sí. Oye, muchísimas gracias, de verdad.
Marta García Ayer
Un placer.
Ramiro
Igualmente.
Narrator
Pausa el podcast del Confidencial que dirige y presenta Marta García ayer, con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la coordinación de Antonio Martín, la asistencia técnica y documentación de Íñigueta y el vídeo de Sergio Cerqueira. Gracias en esta ocasión a María Hernández por los boletines informativos y a Zahar por el testimonio directo desde Gaz.
News Anchor
La Franja de Gaza no ha registrado ninguna víctima mortal en la madrugada de este miércoles por tercera noche consecutiva, mientras continúan las negociaciones para un posible alto el fuego.
Podcast: Pausa | El Confidencial
Fecha: 8 de octubre, 2025
Host: Marta García Aller
Invitados principales: Espe (enfermera de Médicos Sin Fronteras), Ramiro (enfermero coordinador de MSF), testimonio de Zahar (MSF y residente palestina)
En este episodio, la periodista Marta García Aller se comunica durante varias semanas con Espe, enfermera de Médicos Sin Fronteras en Gaza, quien relata en primera persona las durísimas condiciones de vida, los desplazamientos forzados y la resistencia cotidiana de la población gazatí durante la ofensiva israelí contra Gaza en 2025. El episodio es una ventana íntima que alterna intercambio de audios, testimonios directos y reflexiones sobre el impacto humano de la guerra, el trabajo humanitario bajo asedio y las dificultades para salir de Gaza. Al final, Espe y Ramiro comparten en Madrid cómo ha sido su experiencia y el reencuentro tras semanas en la Franja.
El desplazamiento masivo: Espe describe el éxodo de Gaza City, el tránsito de cientos de miles de personas en condiciones extremas, desplazándose en camiones, coches averiados, carretillas, sillas de ruedas, y a pie, llevando lo poco que pueden cargar.
Motivación para desplazarse: Décadas de destrucción y desesperanza. La mayoría de la gente no escoge moverse, lo hacen por los hijos: "No tengo claro el futuro para mí, pero sí tengo una oportunidad para mis hijos…"[04:05]
Destino incierto y nulas garantías para la seguridad de los desplazados: “Esa gente no se está moviendo a un lugar seguro, esa gente no se está moviendo a un lugar definitivo. Eso es lo más duro.” – Espe [05:35]
Condiciones de vida en el sur: Mawasi era una zona de cultivos y playa; ahora está inundada de tiendas de campaña y gente hacinada. “Vivimos en un edificio que era una especie de café donde se celebraban eventos. Ahora todo se usa como almacén, oficina o refugio…” – Espe [14:30]
Falta de recursos básicos: Dieta limitada (pan, aceite y especias, hummus, falafel), ausencia casi total de proteína animal, precariedad absoluta: “Lo que nos falta aquí es proteína… huevos, carne, eso sí que no aparece por aquí.” – Espe [11:53]
Momentos de humanidad y comunidad: Pese al horror, historias de cumpleaños, el valor de la acogida, pequeños momentos de celebración y apoyo mutuo.
Riesgo diario: Testigos directos de bombardeos en hospitales, personal sanitario herido. Ramiro narra el doble bombardeo a la maternidad del hospital Nasser: “Sentí la explosión, tuve que preguntar dos veces si era dentro del hospital porque no me entraba en la cabeza…” – Ramiro [49:53]
La ayuda humanitaria bajo ataque: Distribuciones de comida convertidas en pruebas de supervivencia, con personas heridas por balas, alambres, y gases.
Impotencia e impunidad: “Antes era una noticia cada vez que se bombardeaba un hospital… ahora casi ni sorprende. Es una catástrofe completamente causada por el hombre.” – Espe [52:02, 65:08]
Bloqueo y control absoluto: El control israelí afecta dinero, comunicación, desplazamientos y acceso a alimentos, medicina y combustible.
Aislamiento cultural y psicológico: Gaza es una “cárcel a cielo abierto”; pocos han salido nunca de allí.
Impacto emocional: Dificultad para desconectar mentalmente al volver a casa. “Me despierto y lo primero que pienso es en Gaza… Echo de menos a la gente, no a los drones ni a los bombardeos.”* – Espe [65:54]
Dignidad y resiliencia: Zahar, trabajadora humanitaria y gazatí, describe la vida cotidiana antes y durante la guerra:
El derecho a narrar la propia historia: Importancia de que sean los palestinos quienes cuenten su realidad, no solo los intermediarios internacionales.
El episodio reconstruye el día a día en Gaza más allá del titular: la desesperación, la dignidad, los vínculos, el humor, el horror y la esperanza. Es un relato sobre lo inenarrable contado en primera persona, con una honestidad cruda pero no exenta de humanidad. Los testimonios de Espe, Ramiro y Zahar funcionan como puente entre la sociedad gazatí y el exterior, insistiendo en la importancia de escuchar, compartir y seguir prestando atención al sufrimiento (y la resistencia) de Gaza.
Nota:
Este resumen omite anuncios, intros y créditos técnicos no esenciales al contenido. Las citas textuales conservan el tono y lenguaje original de los participantes.