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¿Nunca llevas vaqueros? ¿Eres la resistencia de los vaqueros?
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Parecen incomodísimos.
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¿Estás en contra de los vaqueros?
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¿En contra de los vaqueros?
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Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa. Una en la que vamos a cambiar el micro por las agujas y los cables por el hilo. Vamos a hablar de moda, de cómo se reinventa y cómo se olvida. De por qué nos ponemos lo que llevamos puesto en vez de otra cosa y por qué cada vez es más difícil saber qué vamos a llevar puesto el año que viene. Qué digo el año que viene, a la vuelta del verano. Es más, ya no tenemos claro ni lo que se lleva ahora mismo. ¿Por qué en dos años se han acelerado tanto las tendencias? ¿Tiene que ver con la inteligencia artificial? ¿Es una muestra más de lo vertiginoso que cambia todo en estos años de perro o no? ¿Tendrá que ver con el fast fashion de las tiendas como Zara? ¿La moda avanza o simplemente se recicla? ¿Hay algo realmente nuevo desde el siglo XX? ¿Y ¿Cuándo dejó de ser la alta costura el centro de gravedad de la moda? ¿Y quién la destronó? ¿Tiene la moda actual referentes claros o vivimos la primera era sin estética propia? Pues vamos a hablarlo con Carlos Sánchez de Medina, que es historiador y experto en moda que ya estuvo en pausa hace un par de años hablándonos de tacones, bolsillos y corsés, si no recuerdo mal. Bienvenido, Carlos.
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Así es, tacones y corsés.
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Pues ahora volvemos a ver si ha cambiado algo. Pero antes. Antes te voy a contar una historia. La historia de una prenda icónica. Creo que es la que más a menudo llevo, sin contar ropa interior, claro, que esa la llevo todos los días. De hecho la llevo hoy puesta. Y me refiero a los vaqueros, Que es verdad, no los llevo todos, todos los días, pero casi. ¿Por qué los jeans se llaman jeans? Porque la razón por la que la llamamos vaqueros. Eso no lo duda nadie que haya visto alguna vez una película de John Wayne o de Clint Eastwood. Sin embargo, la historia de los jeans, ahora iremos a la palabra, no empieza con la fiebre del oro, sino con las olas. Cuenta Ana Velasco en su libro Historiones de la moda que desde finales de la Edad Media ya hay constancia de que se tejía una tela de algodón resistente llamada fustagno o bleu de gênes, es decir, azul de Génova, Génova en francés, gênes. Pero claro, leído en inglés sonaría más bien jean, que me gusta a mí. Un chajarrillo lingüístico. Era una tela, el jeans, que se usaba para las telas de los barcos, por lo resistente que era. La vestían los marineros y los trabajadores portuarios del puerto de Génova y lo vestía también la gente humilde. Costaba poco y duraba mucho. Y en Francia, en la ciudad de Nimes, hacían otro tejido parecido, mezclando algodón y lana, que luego se conoció como denim, o sea, de Nimes. Hay pinturas del siglo XVII del norte de Italia en la que los personajes visten con estas telas azules y resistentes. Vamos, la tela vaquera, mucho antes de su invención oficial en el siglo XIX y de que la llamáramos así. Su fama llega, es verdad, con la fiebre del oro en California. Un comerciante llamado Levi Strauss, un judío de origen bávaro, llegó a San Francisco con una carreta llena de esta lona tan resistente que venía de Génova, de jeans. Y mientras los mineros buscaban oro, el que se hizo de oro fue él, fue Levi Strauss vendiendo pantalones de esa tela. Registró la patente y empezó como ropa de trabajo, pero luego se convirtió en un símbolo de del lejano Oeste. Y después, ya En los años 50 y 60, los jóvenes rebeldes como James Dean, Marlon Brando, Elvis y Liz Taylor también hicieron el resto. Aunque te digo una cosa, Carlos, esto no sé si lo sabes tú, la verdadera rebeldía de llevar vaqueros era la que tenían que hacer los jóvenes que vivían en la URSS durante la Guerra Fría. Hay una serie que te recomiendo mucho, creo que ya la he recomendado alguna vez en pausa, Soviet Jeans es mi serie letona favorita. Es verdad que también es la única serie letona que yo he visto nunca. Es una comedia negra muy recomendable en la que se juegan la vida, los jóvenes tejiendo vaqueros al otro lado del telón de acero, con tela de contrabando y bueno, lo mismo, igual de prohibidos estaban los vaqueros en la China maoísta hasta que en los 80 no se abrió China a los vaqueros. Y lo que son las cosas, ahora muchos de los que llevamos puestos vienen precisamente de allí. Pero Carlos, te digo una cosa, yo con los vaqueros ahora mismo, y mira que me encantan, estoy hecha un lío porque antes tenía más claro cuáles eran los vaqueros que se llevaban, pues hubo una época que eran de tiro alto, de tiro bajo, pitillo, acampanados, bueno, poco más. ¿Pero qué vaqueros se llevan ahora? Si es que se llevan 10 tipos de vaqueros a la vez, que la moda cambia cada cinco minutos. Te he traído aquí a ver si nos ayudas a entender un poco, ya no se sabe ni lo que se lleva.
A
Bueno, el vaquero. El vaquero es un universo, como bien has contado, porque hay vaqueros desde batalla, realmente, ropa de trabajo a vaqueros. Han habido vaqueros que costaban un millón de dólares, con diamantes y todo, pero el vaquero que se va a llevar, pues es el vaquero. Lo que dice la tendencia ahora es que es el vaquero de hace 10 años, o sea, el vaquero recto y funcional, ese es el vaquero que vamos a tener en la próxima temporada, porque la moda camina un poco hacia la memoria y hacia la nostalgia en los próximos meses.
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Bueno, pero es que ahora mismo esos son los que se van a llevar. Y los que se llevan ahora ¿Cuáles son? Si, se llevaban un poco oversize, así anchos y acampanados, pero tampoco lo tengo yo tan claro. Eso no sé si era la moda de hace 10 minutos y ha cambiado.
A
Ya, bueno, esa era la moda de hace 15 o 20 años, en realidad es un poco lío, pero luego volvió, ¿No? Porque todo vuelve.
B
Pero es que todo está volviendo y yéndose a la vez.
A
Sí, pero además nada vuelve. Si tú buscas realmente tus vaqueros de hace 10 años no valen, porque los nuevos se parecen a los de hace 10 años, pero tienen cambios y son distintos. Esta es la cuestión, siempre pensamos que vestimos como nuestras madres, que recuperamos los 60, los 70, pero es mentira. Si tú buscas un traje de tu madre de los 60, no pega, o sea que realmente parece que vuelve, pero no, lo reescribimos de otra forma. Y eso pasa con los vaqueros. Y es verdad que estamos en un momento de retorno del grunge, finales de los 90, los 2000, esa época en la que yo fui joven y había una tendencia como muy a la comodidad, que está volviendo esta idea de la comodidad y de una cierta tranquilidad, por eso lo de los vaqueros rectos, porque son como los más sencillos.
B
Pero yo me acuerdo cuando viniste hace un par de temporadas de pausa, que ya nos contabas el efecto que había tenido la pandemia, de cómo eso había sido un antes y un después en la comodidad, pero tanta comodidad no sería si los corsés se llevaban tan bien, era como se polarizaba la moda, recuerdo que hablábamos de esto ¿Seguimos ahí o en estos dos años ha vuelto a cambiar todo el rato?
A
Todo ha cambiado. Hace dos años lo que teníamos era la herencia que se quedaba de la comodidad, del chándal, de las zapatillas, que eso ya no se iba a ir, que fue de lo que hablábamos, eso ya se iba a quedar, pero ahora. Pero en ese momento teníamos también como una explosión de sensualidad, hablamos de si era feminista o no era feminista, llevar tacones o no llevarlos y. Y es que desde ahí hasta hoy las tendencias han dado como 15 mil giros, hemos vivido la etapa en la que más rápido ha cambiado, hablamos ni siquiera de temporada a temporada, o sea
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que esta aceleración no es solo una sensación, no solo está pasando en la geopolítica mundial y sí, Ana, no me mires así, voy a hablar de Trump. ¿Por qué no siempre el mundo se ha vuelto loco? También la moda un poco.
A
Totalmente, la moda, de hecho ya no podemos decir ni que la moda es posmoderna, posmoderno viene a ser en el arte y en la cultura, en el momento en el que no hay una corriente única y hay muchas, pero es que ya no hay muchas, es que ahora hay todas,
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toda la vez, en todas partes. Hablábamos con Aparici hace un par de episodios sobre el multiverso, ahora tenemos el
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multiverso en la total, si tú le preguntas ahora mismo a la inteligencia artificial si se lleva un tipo de prenda, te encuentra cinco diseñadores que tienen esa prenda, o sea que efectivamente todo se lleva.
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Ya no existe la Winterthur que dice esto es palabra de dior y ya está.
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No, no, no. Por eso la señora Wintur se ha retirado, porque ya no tiene nada que contarnos. Ya no existe un criterio único. Las agencias de tendencia están desapareciendo porque realmente hay tantas tendencias como ventanas, y como con las redes sociales tenemos millones de ventanas, pues es que realmente es muy difícil acertar.
B
Pero fíjate, entiendo esto que dices, el experto eres tú, pero aquí estoy yo para llevar la contraria. Esa idea de que ahora mismo no existe una palabra que marque la tendencia, como era cuando estaban los grandes popes de la moda y todos íbamos detrás queriendo, sin querer, porque eso también pasaba en El diablo se viste de Prada, el que decí bueno, tú llevas un jersey cerúleo porque crees que te da igual, pero ese jersey está ahí porque yo lo elegí. Pero sin embargo, basta con salir a la calle, ya no te digo leer una revista de moda, que no suelo, pero sí me fijo que todo el mundo viste igual, o sea, no hay una sensación, no hay tantas tribus urbanas como antes, no hay una diversidad loquísima para ver tantas tendencias a la vez. Lo que uno ve en el metro es una homogeneidad bastante aburrida.
A
Aburrimiento. Pero esto está muy relacionado con el estado de ánimo general. En realidad, hace dos años estábamos en la euforia post Covid, ya como siempre, que nunca aprendemos, hemos tenido una gran crisis, no nos va a volver a ocurrir y ahora somos más felices.
B
Pues esto es lo que aprenderemos, saldremos mejores, ¿No?
A
Entonces, claro, ahí estábamos efervescentes y queriendo ser nosotros mismos después de estar encerrados durante no tanto tiempo, pero sí mucho en la sociedad en la que estamos, y estábamos queriendo ser nosotros mismos. Y ahí estaba el corsé, pero no solo el corsé, la explosión de color, los unicornios, no sé cuánto, todo lo que se nos ocurra. Sin embargo, ahora estamos en un momento en el que la sociedad está bastante expectante con lo que va a suceder y preocupada, y eso, volvemos a la geopolítica de Donald Trump, estamos preocupados y de una manera más o menos clara, todos recogemos el estado del mundo.
B
Y eso también nos lo dice la moda. ¿Tú crees que la moda nos anticipa las crisis y las grandes macro tendencias mundiales hasta las guerras?
A
Total, la moda es un sismógrafo de la política. La moda se va adelantando un poco a lo que va a pasar, ¿No? Es que también a veces lo refleja, pero en este caso creo que esto también lo hablamos cuando lo del Covid, que creo que conté que la propia casa Chanel había sacado una colección de chándals dos años antes del Covid, que todos dijimos, Lagerfeld se ha vuelto loco. Y luego llegó el Covid y los chándals de Lagerfeld tenían sentido con menos de estos.
B
Se montó una teoría de la conspiración.
A
Bueno, hombre, es que aquí hay mucha conspiración. Y ahora, bueno, esto ha pasado siempre. Por ejemplo, me voy a ir como 300 años antes, un poco menos. Hay una reina que es Isabel de Francia, que llega a España y empieza a vestirse ella como militar. Ella va vestida en la época de Velázquez, son grandes faldas y guardainfantes, pero lleva la mares militares y cosas así. Y es como ella decide vestirse así con Mateo Aguado, que es su sastre. Y tres años después España entra en guerra con su país, con Francia. Entonces ella se está como adelantando a lo que va a ocurrir, que es que su marido se va a pelear con su padre. Esto es muy lejano. Pero si nos vamos al año 39 o 38, Chanel y Balenciaga estaban haciendo una ropa como muy apagada, un poco nostálgica. Claro, estaban los nazis haciendo así. Y llegó la guerra. Pues ahora ha pasado igual. En las colecciones de enero de alta costura, Alta costura, que uno siempre espera de la alta costura, fastuosidad. Pues de manera general hay unas claves comunes. Hay cosas, cada marca, como hemos dicho, que casi no hay tendencia, pero hay muchas cosas. El negro omnipresente, el verde militar omnipresente, ver las colecciones y vuelve a aparecer un abrigo de piel, pero verde oscuro. Y en todas las colecciones. Y por ejemplo, también aparece mucho como la nostalgia, aparecen muchas colecciones, ropa que parece. Tejidos que parecen tapicerías de abuela. Esta cosa que ha metido aquí Dior, pero lo ves en Dior, lo ves en Dries van Noten, lo ves en Chanel. Todo esto qué es un cierto pesimismo que la moda está luciendo antes de que llegue el conflicto, pero más que
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anticipando lo que está recogiendo. Un pesimismo actual, quiero decir. Al final los conflictos también fraguan en un momento de crispación, de tensión máxima, no salen por esporas, recogen el sentimiento de una sociedad y la moda. Lo que pasa es que lo que dices que me parece fascinante, es que lo va haciendo visible antes de que nos lo leamos en el periódico.
A
Que no es que la moda sea un oráculo, simplemente está anotando la vibración y la está enseñando. Ya. Recordemos que la moda siempre tiene que ir dos años por delante. El ciclo de la moda son dos años, desde la idea hasta la tienda, dos años. Entonces la moda, lo que vimos en enero se va a vender dos años después, no un año ya después un año para ponerlo en pasarela y un año para venderlo. Pues está anunciando lo de enero del año que viene. Ellos dicen que en enero vamos a estar mal y vamos a necesitar esa ropa, esa ropa que nos recuerda a nuestra abuela, que nos recuerda a nuestra etapa de felicidad, que nos dé nostalgia o que simplemente nos haga desaparecer. ¿Es un poco por donde iba con lo del aburrimiento? Al final no hay tendencias, no hay tendencias de la moda rabiosas de uy, se llevan estas camisetas y estos vaqueros. Pero sí hay estados de ánimo en tendencia, por decirlo de alguna manera y la moda con la que mejor proyectamos ese estado de ánimo y estamos todos aburridos. Yo también lo he observado, Yo lo
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pensaba el otro día que vi una chica en mi barrio de repente vestida de manera muy llamativa, con una estética manga con mucho color inchi, rosas, púrpuras, unas botas muy altas, parecía disfrazada, pero a lo mejor no era su estilo y de repente al verla ella me di cuenta que nadie más llamaba la atención Y desde entonces estoy buscando a ver qué otras tribus urbanas que antes en los ochenta, noventa, incluso en los dos mil sí que las había, había diferentes maneras de cada uno reconocerse parte de un grupo a través de la estética. Pero ahora mismo hay gente que viste con más o menos dinero en su indumentaria invertido, pero el rollo es muy parecido.
A
Todo va en una cierta militarización. Pero no me refiero al estilo militar.
B
Homogeneización quiero decir.
A
Exactamente. Somos un poco un ejército.
B
Y no es eso contradictorio con la idea de que en Instagram todas las tendencias conviven y hay cosas muy o es que nos vestimos en Instagram con filtros pero luego salimos a la calle y no queremos llamar la atención. ¿Se llama la atención solo por el like?
A
Bueno, es que al final lo que vende Instagram es fantasía, lo que venden las redes sociales es aspiración e ilusión. Pero esto, voy a volver a los años 30. En los años 30 era la época de la Gran Depresión y esto que os he contado de Chanel, de Balenciaga, todo negro y a la vez en el cine estaba Ziegfeld con las plumas tal y cual. Pues las redes son el cine de los años 30, la fantasía, la aspiración. Lo que yo creo que debe ser la vida o lo que a mí me gustaría que fuera mi vida, lo veo en Instagram. Pero mi realidad es esa realidad, esa sociedad pesimista y estamos en crisis, aunque no lo sintamos en el bolsillo, pero sí en la política y en otras muchas cosas.
B
Los que no lo sienten en el bolsillo seguro son los del lujo. El sector del lujo y la parte más aspiracional de todas. Cómo está cambiando el lujo nos dice algo también de la época que vivimos en este sismógrafo de la geopolítica que es la moda.
A
Bueno, de hecho el ejemplo que yo te he puesto era la alta costura, eran los desfiles de alta costura. El lujo también está. El lujo está virando hacia cierta discreción. El lujo hace. Yo me voy a meter en dos años. Hace dos años el lujo era muy ostentoso.
B
Vamos a mirar el tiempo en pausas. Hace 100 pausas.
A
Nuestras pausas, exacto. Entonces el lujo hace dos años era ese corsé, ese tacón, ese sexy Versace, otra vez volver a Versace y esa idea de la moda frívola. Y sin embargo ahora la moda no es nada frívola, no te encuentras los escotes vertiginosos ni nada. Hay un ejemplo muy claro, has puesto un ejemplo con una serie. Las series son grandes, son también sismógrafos. La serie que ahora mismo o este año más éxito ha tenido a nivel de moda es Love Story, la serie del hijo de Kennedy y su mujer. Y ellos representaban, ella sobre todo, Carolyn Bisset, representaba a una mujer como austera, que iba siempre vaqueros y camiseta, pero que era un icono de estilo. Y ha vuelto a ser un icono de estilo, ella como referencia. Y el lujo ha mirado ahí, ha mirado a esa idea de el lujo silencioso, esa idea de no llevar marcas, que no llevar logotipos por todas partes y ni siquiera se sabe si una camiseta es de una marca o de otra. Lo sabes tú que la has pagado y lo sabe otro que la pueda pagar.
B
Es un mensaje solo entre ultra ricos, como en Succession vestían de una manera aparentemente plana, discreta.
A
Es el ejemplo perfecto.
B
Pero son marcas que solo conoce el que las puede pagar.
A
Totalmente.
B
Su exclusividad está en que ni siquiera son conocidos. Entiendo que eso es una reacción al propio Top Manta cuando cualquier cosa se puede replicar.
A
Claro, esa es la base de la moda. La élite la viste, cuando llega abajo la élite la cambia. Ya no quiero estar como el de abajo. Pero el lujo también está en esa idea como discreta. Lo que te he dicho de los vaqueros, el lujo. Ahora lo que quiero es ir bien, ir confortable y ostentar riqueza, pero desde
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la élite, nada más los vaqueros que llevo puestos. ¿Entonces, bien o no? Que no te he preguntado.
A
Bueno, tú sigues en tu línea.
B
Quedan muy de 2025.
A
Tú sigues en tu línea, pero pese
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a todo lo que hablamos, me está gustando como suena en tu línea.
A
En tu línea de ser tú misma.
B
Pero ahí cuando decís los expertos en bueno, si a ti te gusta, no es cómoda.
A
No, A ver ahora lo que viene ahora es tu línea. Por fin.
B
Yo he visto siempre igual y cada 15 años vuelvo a estar a la moda.
A
Pues viene tu gran momento, por lo que sea, magnífico.
B
Espero que me aguanten. Luego se pasa la moda y tengo que comprar tres pares de lo mismo porque van a dejar de venderse durante un tiempo.
A
Claro, pero no lo guardes porque luego no te sirve lo mismo no te sirve.
B
Eso ya es a herir. Sí, pero está basado en hechos reales.
A
Está basado en hechos reales.
B
Pero decías antes, Carlos, que los ciclos de la moda son dos años. Siguen siendo dos años. Porque con Zara, con H M, con el fast fashion, la capacidad de replicar eso cada vez a una velocidad mayor, se aceleró todo mucho, ¿No?
A
Todo está muy acelerado. El ciclo debe ser ese en el sentido de que desde que tengo la idea hasta que confecciono y desde que confecciono hasta que vendo, necesito ese tiempo, o lo necesitaba. ¿Qué pasa? Que Zara lo ha cambiado todo. Lo ha cambiado tanto, volviendo un poco a cómo está cambiando el escaparate mundial de la moda, que en la Super Bowl Bad Bunny llevaba un chándal de Zara donde antes veíamos a Madonna vestida por Givenchy y ahora está Zara. ¿Esto qué quiere decir? Que el fast fashion se lo está comiendo todo.
B
Pero eso es que las divas y los divos están queriéndose acercar al pueblo o que el fast fashion está queriéndose acercar a los divos.
A
Ay, punto intermedio. A ver, la realidad es que ahora mismo, bueno, tendemos a decir que Francia o que París es la capital de la moda, pero la marca que más
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es Arteixo ahora la capital de la
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moda es Artei, están. Y ahí han puesto el mob, esa biblioteca de moda brutal. Zara sigue siendo una marca, es la marca que llega a más gente, o sea, la más accesible entre comillas, porque cada vez es menos accesible, entonces es mucho más influyente Zara que Dior, porque todo el mundo más o menos se puede comprar un pantalón en Zara al año, pero un Dior. ¿Entonces Zara qué está haciendo ahora? Pues Zara como tiene por detrás al Temu y a todas estas cosas, todo lo que ya Zara copiaba a los de arriba, pero es que ahora vienen los que copian a Zara, pues entonces Zara se está dando como un saltito hacia adelante. Bueno, hacia adelante no, porque Zara ha contratado y en septiembre sale a John Galliano para que le haga una colección. Esto son palabras mayores, o sea, el artista máximo de la alta costura vivo es John Galliano y Zara lo ha contratado. Esto nos habla de, evidentemente, de que un reposicionamiento. Un reposicionamiento total, total. Y ahora, bueno, aquí en. Aquí en Serrano, en Zara hay ese sitio que se llama El Apartamento, que es como una experiencia de compra y hay otras que te ponen un café. Esto que se está acercando a la costura, a la alta costura y Zara está adelantando de repente a todos los que están con ella en el grupo. Claro, esto también está hablándonos de que España es la primera potencia de la moda del mundo, de alguna manera, y
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nos lo creemos, ¿No?
A
Nada. Además tendemos mucho a odiar a Zara y a demonizar a Zara, cuando en realidad gracias a Zara muchos nos hemos podido poner las tendencias. Podemos pensar si roba, si no roba, si fusila, si no fusilan. Pero ¿Cuál es la realidad? Que aquella gabardina amarilla de Zara que se puso tan de moda, que fue un abrigo que todo el mundo quería tener, pues lo podíamos tener porque era de Zara. Si hubiese sido de Chanel, pues lo hubieran llevado dos.
B
Pero esta moda de cambiar de moda tan rápido, sostenible no es. Será fashion, pero eco friendly me temo que no. Esto para el planeta es un desastre.
A
Aquí Zara todavía tiene una asignatura pendiente, es verdad han cambiado mucho pero yo me quedo.
B
Pero es verdad que hacen un esfuerzo las marcas cada vez mayor por la sostenibilidad pero la idea misma del consumo repentino de tener que cambiar de vaqueros cada seis meses es insostenible, no solo son las marcas, también somos los consumidores, el no pensar que te compras unos vaqueros que te pueden durar 10 años
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y mucha honra, evidentemente ahí está también el slow fashion y todo esto, pero el fast fashion lo que quiere es esto ¿Qué pasa? ¿Qué hace Zara? Ahora lo hace menos, pero ¿Qué hace Zara? La chaqueta que te gusta hoy, dentro de dos semanas no va a estar, o te la compras o la pierdes y dentro de dos semanas va a haber otra chaqueta distinta Totalmente. Entonces ¿Qué estamos haciendo? Generar una tensión de compra y de cambio de armario que efectivamente no es sostenible por ninguna de las partes agobiando
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ya la gente que quiere estar en la última no se ha hartado. Claro, por eso no genera mucha ansiedad porque los hayáis que nos da igual, de verdad que me da menos igual que hace dos años que me convenciste un poco en que esto algo calo, ahora lo pienso, digo ¿Qué diría Carlos? Pero aunque pausa se vista de seda, pausa se queda, o sea que tampoco vamos ahora a volvernos locas. Lo que sí que entiendo es que a quien realmente le importa y mira las revistas y sigue las tendencias y te sigue a ti en tu cuenta de Instagram en la que vas contando las historias de la moda y esto le motiva, tiene que estar agotado.
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Por eso, por eso además, vamos a usar la palabra que es perfecta, la gente necesita una pausa, de ahí que venga esta moda un poco más tranquila y nostálgica.
B
Ves cómo pausa está en la moda.
A
Hasta en la moda. Hasta en la moda. Es cierto que estamos agotados y lo que tú dices ya no ves, ya no ves esa efervescencia de moda y de libertad y de identidad con miles de tendencias, no las ves, estamos como muy aplanados. ¿Pero esto que decíamos del sismógrafo entonces
B
las redes, esto de TikTok, Instagram y demás han sido el mejor escaparate de la moda o lo que la está matando?
A
Pues ambas cosas, ambas cosas. Ahora ya si no estás en las redes no eres, simplemente si no pasas por las redes en moda no estás y ya está. Pero las redes lo que son, son como una gran. Es lo que te decía antes del cine, ahora es la gran fantasía aspiracional. Pero no es la realidad, todos lo sabemos. Cuando ves a una influencer, la mitad de las cosas que ves y que cuentas no son ni Son todo patrocinios Y funciona mucho desde un punto de vista marketiniano. Pero no es realidad. No, en realidad sólo el sueño aspiracional. Pero esto además a mí me divierte mucho. Por ejemplo, cuando la gente critica mucho, yo que sé, Balenciaga, Valenciaga ha sacado unas zapatillas rotas y hay que ver qué barbaridad, si Balenciaga levantara la cabeza. Esa frase que me encanta, que me encanta porque es una tontería, pero me encanta. ¿Y cuál es la realidad? ¿Que todos los que opinamos de moda, que consumimos moda en Instagram, qué tal, qué cualidad? Ninguno nos compramos una Balenciaga, lo criticamos todo, pero ninguno tenemos esa capacidad.
B
Esto es como al que le gusta el fútbol, Ninguno podemos fichar a Messi,
A
pero todos opinamos del fichaje de Messi. Puede ser, Yo creo que sí, pero no.
B
Y no sé de qué sé, menos si de fútbol o de moda. Fíjate lo que te digo.
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Yo de fútbol nada, No es lo mismo. Porque yo veo el fútbol, pero no juego al fútbol, pero veo la moda, la critico y consumo la moda de otra manera. Todos consumimos moda, De esto hablamos la otra vez. Todo el mundo lleva moda, ¿Sí o no? El azul cerúleo del diablo este de plata. Es así, todos vestimos moda.
B
Aunque haya esa homogeneización. Podemos decir que estamos en una época sin estética propia, Que miras fotos de los años 70 y esto es de los años 70, miras fotos de los años 20 y sabes que son más o menos los años 20. Dentro de 30 años miraremos esta década y la reconoceremos y no la vemos como los peces, el agua, porque estamos dentro. Tiene una estética propia.
A
Sí, la reconoceremos. Sí, la reconoceremos porque pasa exactamente igual que con el final de los 90. Los primeros 90, Will Smith todo color inchis y el flúor, a tope de flúor. Pero luego empezó a llegar Prada y Jill Sanders con esas ropas como las que vienen ahora, muy sencilla, muy cómoda. Los pantalones con bolsillo los cargo, todo este tipo de cosas que me gustaba a mí, pero el cargo vuelve.
B
Esta va a ser mi década, Carlos. Con lo que me gustan a mí
A
los bolsillos total, pues ahora viene una ropa muy funcional. Pues ahora sí somos capaces de reconocer esos 90, hace 10 años no sabíamos muy bien, nos parecía como una etapa vacía. Pues esto pasará igual, se aprenderán, se entenderán estos códigos, pero faltará tiempo para que veamos cuál era nuestra personalidad de ahora.
B
Mencionabas a Balenciaga, a Dior y a grandes popeos de la moda, históricos nombres que hasta los que no somos expertos en esto conocemos. ¿Ha habido nuevos directores creativos? ¿Hay nuevos nombres que vayan a pasar a la historia o en esta época de repente se ha industrializado? Es una cuestión más de equipo que de grandes nombres que se lo llevan claro.
A
Bueno, es que este es un tema curiosísimo. Yo he estado hace dos años que no nos vemos, aunque nos hayamos escuchado mucho, pero en dos años no queda ni un director creativo donde estaba, Ni Dior lo dirige él mismo, ni Chanel tampoco, nadie. Todo el mundo ha cambiado porque hemos pasado de una edad en la que era modistocentrista, o sea, lo que quiero es un Lagerfeld, aunque sea un Chanel de Lagerfeld, quiero un Lagerfeld, quiero un Galeano o quiero un Christian Dior o un Balenciaga. Hemos pasado de ahí marquismo, lo que quiero es la marca Dior. Me da igual que sea de María Gracia Curie o de Jonathan Anderson, que es quien está ahora. Entonces de repente en dos años las marcas han hecho así, se han sacudido a los directores creativos porque no interesa que ellos tengan protagonismo. A mí no me interesa que la gente sepa quién es Daniel Roseberry, me interesa saber que se sepa quién es Schiaparelli. Y te pongo este ejemplo porque la marca Schiaparelli ahora es como la más artística, rara, exótica y no real, porque es una moda muy poco realista. Pero ese hombre se va a pasar a la historia. Claro que va a pasar a la historia, está haciendo algo maravilloso, pero lo que quieren las marcas es ser marca, no nombre propio.
B
¿Y esto qué nos dice de este momento de la historia, en este sismógrafo que nos traes?
A
Pues igual que la moda está como alejándose un poco del concepto artístico, tuvo mucho boom la moda como medio de expresión y ahora estamos más. Creo que es una etapa en la que la moda es más bien una herramienta de confort y de seguridad más que de llamar la atención y ser protagonistas. Entonces también los nombres propios están como pausándose no tienen cabida. Ahora mismo se han muerto los grandes gurús, salvo John Galliano. Y fíjate qué curioso que Zara, que nunca ha tenido diseñador, ahora coja a John Galliano de pronto en contracorriente, porque es al revés.
B
Era Zara la que nunca había tenido nombres, aunque sí que muchos, muchos, el mejor talento de la moda. Recuerdo un amigo me decía hace poco que volando a Coruña era fácil saber en el vuelo quién iba a Inditex y quién no. Que hay una gran saturación de modernos de repente por metro cuadrado. Que no era habitual hace unos años.
A
Claro, pero Zara siempre ha huido del concepto de autor de la firma. Esto es Zara y ya está. Da igual que lo haya diseñado. Aunque los mejores talentos españoles, con perdón de ACME y de la Madrid Fashion Week, los mejores, mejores, mejores están en Zara haciendo una ropa espléndida.
B
Aunque no tengan su firma en la creación, están en la firma que más fama tiene. Esto de ver España como el centro neurálgico de la moda puede sorprender a muchos. Lo que sorprende menos es que el típico cliché de la España cañí todavía perviva, porque eso sigue ahí.
A
Bueno, que sí pervive. Yo soy muy fan de los tópicos. Me gusta y me encanta que de repente, pues yo que sé, Dolce Gabbana haga una colección inspirada en España y allá hay lunares y peinetas y abanicos. Me parece fenomenal. Lo que no me parece tan normal es lo que ha hecho la marca Rabanne. Partiendo de que Rabanne es en origen una marca española. Paco Rabanne era un señor Paco.
B
Vaya Paco.
A
El señor Paco, por mucho que le
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digan Paco,
A
él huía mucho de ser español porque el franquismo no lo trató muy bien. Pero eso es otra historia. Ahora la marca acaba de sacar una colección de inspiración española. Estaba súper emocionado, esperaba sus lunares o sus flequitos y sus cosas. Pero cuando me veo el fashion film de promoción y es una cueva de bailaores y de gitanos y gitanas como los de la posguerra bailando en una lumbre, pues me queda absolutamente sorprendido y decepcionado de que el retrato que se quiere hacer de España sin avisar. Porque tú dices, no me he inspirado en la España de posguerra. Bueno, pero no me he inspirado en España.
B
Pues para que te decepcione a ti, que eres un gaditano que vive en Granada. Imagínate el resto.
A
Claro, si yo fuese un señor de Orense diría a mí esto no me representa en nada, no me representa a mí que soy gaditano, granadino. Imagínate a.
B
Y eso porque es por falta de imaginación, porque pervive. Ya te digo que esa España moderna y de repente renovadora, luego al final queda el cliché de.
A
Se mantiene el cliché siglo XX, primera mitad. Es cierto que España tiene un folclore muy activo y sobre todo en Andalucía tenemos esta moda flamenca que es industria, que da muchos puestos de trabajo y estamos en feria todo el tiempo hay una feria en Andalucía, o sea que sí que existen esos clichés, pero esa moda evoluciona. Tú ves un vestido de flamenca de Antonio Gutiérrez que es una de las figuras y se parece a lo que está haciendo Daniel Rosberry en Schiaparelli y sin embargo cuando ellos miran a España, miran la España de hace 50 años y yo creo que la leyenda negra de España se mantiene. Toreros, copleras, flamencas El Spain is different que Franco construyó es difícil destruirlo, es difícil demolerlo.
B
Y de todos los cambios, pero no cocidos a fuego lento, sino de repente una prenda que lo cambia todo, ¿Cuál es en la historia tu favorita? ¿Cuál es ese cambio que transforma el armario de la gente de forma radical, que a ti te parece inspirador, que ojalá vivamos más?
A
Bueno, a mí me parece que quien hace un cambio radical. Mira que Dios me libra a mí de ser chanelista, que no lo soy, pero la prenda que cambia realmente la moda es una chaqueta que tiene bolsillos para las mujeres.
B
Mira, si es que los bolsillos.
A
Pues ella llega en el año 54, mientras que Dior está haciendo sus siluetas súper exageradas, los corsés y tal, llega Chanel con una chaqueta recta, ligera y con bolsillos y viene a decir que las mujeres pueden estar elegantes sin tener que estar sudando, apretadas y llevando cosas en bolsos porque no tienen bolsillos. Entonces ahí esa prenda me parece a mí la chaqueta de Chanel me parece la llegada de lo contemporáneo realmente.
B
Y eso es mediados del siglo XX. Y en el siglo XXI ¿Qué cambio crees que está por venir?
A
No sabría decirte. Yo creo que una clave clara del siglo XXI es la androginia y es el unisex de una manera más directa, porque el unisex siempre es una utopía. Unisex no, pero el pantalón de mujeres de una manera el pantalón de hombre es de otra. Y yo creo que ahora viene ese cambio. Viene ese cambio ya por fin a una ropa para todos de verdad.
B
Bueno, el cambio que viene, el futuro que estamos venga a prometer, venga a prometer, es el que nos trae la inteligencia artificial, que no sé cómo está afectando al mundo de la moda, pero como lo está afectando todo, seguro que la IA también está cambiando lo que nos ponemos. ¿Y por qué?
A
Bueno, es que como la IA ha venido a cuestionarlo todo, a removerlo todo, también en moda, lo que te decía antes, las agencias de tendencia, que eran unos señores que observaban el mundo en todos sus niveles, observaban la política, la música, y proponían, adivinaban lo que se iba a llevar, ya no tiene sentido, porque como la IA tiene acceso a toda la información mundial, lo ve todo, lo consume todo, y lo lee y lo decodifica todo, pues ya la IA es la que dicta la tendencia. Tú le dices a la IA qué se va a llevar y te lo va a decir. Entonces puedes estar al día siempre. Esa es la parte buena de la IA. La parte mía, por ejemplo, como comunicador con la IA, pues la IA está haciendo que todo el mundo sabe de todo. Ahora cualquier persona puede ser periodista, cualquier persona puede generar contenidos de historia, cualquier persona puede ser arqueólogo, porque hay una IA que te lo escribe todo y tú solo tienes que vomitarlo.
B
Bueno, pero la IA lo que hace es homogeneizarlo también terriblemente. Hay un estilo demasiado igual, muy chatGPT,
A
total, hay algunas claves.
B
Hace poco en pausa.
A
Yo hay cosas que las escucho y me echo temblar. Si tú escuchas a un, da igual, periodista o lo que sea, o influencer, qué dice estas palabras en este contexto, ya sabes que lo ha escrito todo el chat GPT. Y como esas muchas más que sabréis enumerar muchas cosas.
B
Sí, porque el guión largo no se ve en los reels no se ve el guión largo, pero leyéndolo en textos me encanta.
A
Y los puntitos, Yo no sé cómo se pone un punto con el teclado, un punto grande. La IA es un peligro, porque además la IA se inventa. Creemos que la IA solo se basa, La IA no refuta, la IA sólo se basa en la expectativa general que hay sobre algo. Entonces la IA dice una chanel liberó a la mujer. Pues no, mira, acabamos de hablar de Chanel. Chanel no liberó a la mujer, hizo otras cosas muy importantes pero hubo otra gente que liberó, pero la IA ya lo borra eso. Y como la gente ahora que comenta, que comparte, se cree lo que dice la IA, pues se establece lo que dice la IA sin otras opciones.
B
Tú como historiador estás reconociendo alucinaciones de la IA de cosas, ya no de lo que se vaya a llevar o de cómo es ahora, sino burras que nos están vendiendo de un pasado que
A
nunca existió, burras de un pasado, por ejemplo, con Coco Chanel. También veo como limpiezas curiosas y misteriosas, o incluso cosas muy sorprendentes. Me voy a salir un poquito, pero no estoy escribiendo una cosa y me empeño en preguntarle una cosa a la IA. Es sobre un diseñador marroquí que se llama Albert Elba, que fue muy importante en los 2000, es marroquí. Bueno, pues la IA me corrige una y otra vez que es israelí y judío, una y otra vez, una y otra vez. Es verdad que este hombre con 10 o 12 años se va a Israel, pero ¿Por qué la IA se empeña? Y lo pruebo en diferentes ías, ya no solo en ChatGPT, en Gemini, y me vuelve a decir que ese señor era israelí, o sea que la IA lamentablemente, no solo nos da mensajes muy generales o falsos, sino que construye la historia que quiere, y eso me da más miedo.
B
Claro, para eso estáis los historiadores y los historiadores de la.
A
Claro, pero es que todo el mundo es historiador, todo el mundo es periodista
B
y todo el mundo.
A
Qué te voy a contar a ti. Yo mismo me meto a veces en tu terreno, pues imagínate tranquilo, que yo
B
en el tuyo mejor ¿No? Pero oye, yo espero que veas que he aprendido algo en estos años.
A
Que sí, que estás más mona.
B
Bueno, de eso se trata la moda, de estar a gusto y de sentirse.
A
La moda consiste en proyectar lo que uno realmente necesita. Yo que quiero proyectar ser gris, pues soy gris, porque no quiero destacar.
B
Pues es que verás que lo que yo quiero proyectar, y por eso me he puesto este jersey, es a tope de pausa, que este es el jersey de las carátulas que desde hace cuatro temporadas lleva pausa en la portada. No vamos a reivindicar pausa, pues proyectas conforme, o sea que la tela es buena porque tiene 4 años. Alguna pelotilla a lo mejor, pero aguanta. Carlos, muchísimas gracias por este rato que decimos que la moda está cambiando rapidísimo y que se acelera. A mí lo que se me ha pasado muy rápido es este rato contigo
A
ha sido una maravilla.
B
Bienvenido como siempre. Pausa es el podcast semanal del Confidencial que dirige y presenta Marta García ayer con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la asistencia técnica de David Fernández Marcos, los vídeos de Pablo Porcuna y Lucías Encerrado y la coordinación de Antonio Martín. Recuerda que también puedes suscribirte a la newsletter de Pausa con recomendaciones y contenidos exclusivos de todo lo que comentamos en el episodio. ¿Encuentras el link en la descripción de tu plataforma de podcast? ¿O sea que nos creíamos que estábamos yendo a contracorriente? Ana diciendo pues ya no compro más ropa.
A
Estáis en tendencia.
B
La tendencia es no comprar ropa.
A
Está la gente pausada, es real y hay mucho desánimo y bueno, lo que se prever, ¿Para qué me voy a comprar ropa si esto no va para adelante? Es un poco ese pesimismo que subyace que subyace sin que lo sepamos.
B
A tomárselo con calma. Bank guy mom, please look at this Capital One cafe. I just might move in or just
A
drop by Capital One cafes are open
B
seven days a week. I could put my spoon collection right here by the ATM. Yes. Wow. You weren't kidding. Mom, I never kid about the Spoon Collection son. ¿Oh, hey, what's that thing? You always say there's no fees or
A
minimums on capital and checking accounts.
B
¿No, the other one, what's in your wallet? Oh, that's my boy.
A
Terms apply visit Capital One dot com bankeye for details Capital One and a member FDIC.
Fecha: 17 de junio de 2026
Host: Marta García Aller
Invitado: Carlos Sánchez de Medina, historiador y experto en moda
El episodio analiza el estado actual de la moda, señalando la aceleración y fragmentación de las tendencias, la desaparición de una estética dominante, el impacto de factores sociopolíticos y tecnológicos (como la inteligencia artificial y el fast fashion), la homogeneización del vestir a nivel social y la transformación del sector del lujo. Todo ello bajo una mirada crítica y desenfadada, con referencias históricas, sociales y culturales.
Un repaso a por qué sentimos la moda acelerada, caótica y uniforme a la vez. Por qué ya no hay iconos claros ni “años veinte” o “treinta” fácilmente reconocibles y, sin embargo, nuestro vestuario dice mucho sobre el estado del mundo y de nosotros mismos. Crítica a la fantasía de las redes sociales, a la insostenibilidad del consumo rápido y a la memoria que la IA puede distorsionar. Y un recordatorio: la única tendencia que realmente importa es la pausa y la autenticidad.
Resumen realizado con el tono y espíritu original del episodio Pausa.