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Marta García Aller
Qué cantaba Rosa Morena, por ejemplo, este
Valeria Vegas
echale guindas al pavo, pavo. Luego hablaremos. Venga, vamos.
Marta García Aller
Hola, soy Marta García Aller y vamos a hacer una pausa. Vamos a hablar del hambre y la posguerra, del franquismo y la censura, de amores prohibidos, abortos clandestinos y madres solteras. Vamos a hablar de fraude fiscal, prostitutas y maltrato, de Franco y hasta de Hitler. Y del destape y la transición y el pop y el rock y la prensa rosa y el sida, la telebasura, los derechos LGT, el feminismo. Es decir, vamos a hablar de la copla, porque sin ella, sin ellas, no se entiende el siglo XX y sin el siglo XX no se las entiende a ellas. ¿De qué lloraba la zarzamora por los rincones? ¿Por qué la transición condenó a las folclóricas al San Benito de Rancias cuando España aprendía a votar? ¿Eran las folclóricas un decorado del régimen franquista o un altavoz de mujeres empoderadas antes de que esa palabra siquiera existiera? ¿De cuántas cosas fueron pioneras estas mujeres que cantaban al amor propio y a la otra en los tiempos en los que ni siquiera existía el divorcio? ¿Y por qué viajaban siempre con sus madres y nunca con sus padres? ¿Qué país escondían en sus batas de cola? Pues ahora lo hablamos con Valeria Vegas, que es guionista y autora de libros como La biografía de la Veneno y de documentales como El enigma, Nadiuska, Supersara y Manolita la Chen de Arcos. Ella estuvo en pausa hablando de tetas. Bueno, de la historia del destape, que es mucho más que tetas. Y de ese otro episodio contigo, Valeria, hace ya tres años. Fue el episodio 56, creo. Llevamos 100 más desde entonces, así que qué bien tenerte aquí de vuelta. Ahora nos cuentas cómo reivindicas en tu último libro que las folclóricas no son un cliché del que avergonzarse, sino una genealogía de mujeres valientes, de identidades disidentes que sobrevivieron a la pobreza, a la dictadura, al menosprecio cultural y a menudo a sus propios maridos. Hoy nos vienes a hablar de las folclóricas más allá del imán de la nevera, Paraguiris, ¿Verdad? Y el emoji este de la flamenca. Pero antes te voy a contar una
Valeria Vegas
historia,
Marta García Aller
Aunque no sé si voy a ser capaz de elegir una sola. Porque madre mía, qué vidas tuvieron estas mujeres. Podría contarte la historia de cuando Imperio Argentina rodó en la Alemania nazi y Hitler se confesó admirador suyo y aseguró haber visto nobleza baturra 24 veces, o cuando Marlene Dietrich intentó seducirla, seducir a Imperio Argentina. Y cuando a Concha Piquer le pidieron que cantara una canción para Franco en una cacería y respondió que no, que tenía que merendar. ¿Cómo fue eso, Valeria?
Valeria Vegas
Bueno, pues eso fue así empezó fuerte. Marta, por favor, te veo que nada, sales aquí con Peineta y con Mantis.
Marta García Aller
Espera, que tengo otro montón de historias más. Cuéntanos qué le dijo Concha Piqué.
Valeria Vegas
Esto es maravilloso porque en una esas cacerías tan habituales de la época del franquismo, estaba ahí el Generalísimo. Imagínatelo todo muy La escopeta nacional de Berlanga. Y también, aparte del dictador, estaba también la folclórica de turno. Y la Piquer arrancó, cantó una canción y se acercó alguien del círculo de Franco y le oye, que es que Franco quiere que vuelvas a cantar, que te arranques con otra canción, que le hagas un bis, que le hagas un bis practico, que ahora llevamos un bis. Claro. ¿Y Concha Piquer, que era muy suya, le su señoría ha merendado? Sí. Pues yo no. Y entonces lo mandó a que se esperase a ver quién se atrevía.
Marta García Aller
La verdad que sí. Podría contarte la historia de Estrellita Castro, que era una niña muy pobre, muy, muy pobre, tan pobre como las niñas pobres de las películas de folclóricas que hacían esas películas, pero luego sus vidas
Valeria Vegas
era un poco eso, venían de ahí.
Marta García Aller
Lo que tú cuentas en tan flamencas es que parece de película, pero era así. Y se escapó con unos gitanos que iban de pueblo en puebl.
Valeria Vegas
En el caso de Estrellita hay algo maravilloso. En el caso de casi todas, fíjate, las folclóricas son la primera puerta que España abre a la fantasía. ¿Por qué te digo esto? Porque tú no puedes ficcionar o tú no puedes mentir sobre ciertas cosas que han ocurrido en los últimos 50 años. Yo creo que desde que hay como un archivo, una hemeroteca, está todo registrado. Pero estas mujeres eran las primeras artistas que teníamos donde muchas cosas no estaban registradas. Entonces te podían contar la trola que quisieran de los años 30, de los años 40, y han manejado siempre su propio relato. Es más, el relato a veces se engrandece tanto que hay historias. ¿Esto que se dice de la frase de Lola Flores quién nos ha pegado un pipazo con una amiga? Nunca existió. Siento derribar este mito en pausa. Esa frase de el pipazo con una amiga que se ha convertido casi en una cosa de cultura popular, jocosa, no existió. No existe eso. Pero la gente se cree que lo ha escuchado porque se ha repetido. Se ha convertido en un meme donde están ella y Rocío Jurado brindando y se ha puesto quién nos ha dado un pipazo con una amiga. No existe. Pero es lo bueno de las folklóricas. Te puedes inventar que se iban a un circo ruso, como se dice Castro desde pequeña. Podía ser verdad, pero porque no había nada que lo contradijese.
Marta García Aller
Como tampoco era cierto lo que el New York Times dijera que Lola Flores
Valeria Vegas
me cantan y baila, pero no se la pierdan. Pero durante años Lola murió y todos los periódicos hicieron eco de algo que había dicho el New York Times que nunca dijo.
Marta García Aller
En realidad era algo que Lola decía que había dicho el New York Times.
Valeria Vegas
Exacto. Algo que no le había dicho. Y entonces ellas manejaban su propio relato. De ahí que pudieran quitarse años, inventarse lo que quisieran.
Marta García Aller
Hay tantas historias en la vida de las flamencas más recientes. Esto sí que está documentado, porque ya había televisión, ¿No? Como cuando nació con Chapiquer. Eran Las Grecas. Claro. Carmen y Tina Muñoz, que lo petaron en el 73. Contestó llamando locamente y que tan pronto
Valeria Vegas
como subieron bajaron una historia tragiquísima.
Marta García Aller
Que lo petaron muchísimo.
Valeria Vegas
Pero lo petaron muchísimo.
Marta García Aller
Contestó llamando locamente y Tina acabó vagabundeando por Madrid.
Isabel Pantoja
Claro.
Valeria Vegas
Tina fue el primer caso donde se visibilizó de mala manera la esquizofrenia. Fue un artista que acabó por las calles y los medios lo recogían casi al instante. La prensa, las y demás. Y es de todas esas historias, El libro abarca 27 historias de folclóricas. Y Las Grecas quizás sea sino la más triste de las más tristes por eso, porque tienen una subida tremenda y un descenso estrepitoso. Además de tener el honor de ser unas pioneras en la fusión, lo que hoy llamamos fusión y todo esto, pues ellas ya inventaron ese gypsy rock.
Marta García Aller
Bueno, y la más grande, no se llamaba la más grande.
Valeria Vegas
La más grande. Rocío jura
Marta García Aller
que ella a principios de los 70 inaugura el escote como pulso a la censura franquista. Ese escote de la jurado es todo un símbolo porque se tiene a las flamengas, la copla a veces mal entendido, como si fueran muy pacatas, como fueran muy del régimen, desafiaban mucho las normas establecidas.
Valeria Vegas
Efectivamente, hay casos, siempre hay esa excepción que rompe todo, porque la folclórica es verdad que tenían. Carmen Sevilla abanderaba todo esto de ello. He llegado a virgen el matrimonio como tantísimas mujeres y no era nada excepcional que Carmen Sevilla llegase virgen al matrimonio. Lo que pasa que ellas también, si no hubieran llegado vírgenes, lo decían porque sabían que era lo correcto de la época. Eran un poco el modelo de conducta de lo que se esperaba, pero cuando rascabas llevaban unos looks muy atrevidos. Eran mujeres que llevaban detrás a toda su familia. Es decir, eran señoras que venían desde. No voy a decir la pobreza absoluta, pero de orígenes muy humildes y acababan subiendo peldaños, subiendo peldaños y al final alimentaban al hermano, a la tía, al cuñado, a la suegra y a la consuegra.
Marta García Aller
Yo quería empezar con Lola Flores.
Valeria Vegas
Bueno, me parece, ahora que hablabas de
Marta García Aller
orígenes humildes, porque yo he entendido muchas cosas. Perdóname, Valeria, he de reconocer, este es el disclaimer del comienzo de la entrevista, mi ignorancia absoluta de todo esto.
Valeria Vegas
Te voy a perdonar, pero por esta vez, Marta, la siguiente vez, dentro de 100 episodios nos veamos de nuevo. Quiero un máster folclórico quiere verte aquí con coche, escuchando.
Marta García Aller
Escuchando a las. Escuchando la copla para ir ambientando. Pero claro, la vida de Lola Flores, que yo la recuerdo ya los que la recordamos de los 80-90, ya perseguida
Valeria Vegas
por Hacienda en un giro de guión
Marta García Aller
increíble y vendiendo su vida y sus exclusivas a quien la paga, que eran casi todos. Claro que no iba a querer los detalles de la vida de Lola Flores tiene el espejo de la España pobre, muy pobre. Eso sí que eran pobres de solemnidad en Jerez de la Frontera, que era la niña que se subía a las mesas de los bares para poder sacar alguna moneda y tener de comer ni
Valeria Vegas
un duro que sea en ese momento dos reales. No recuerdo qué moneda se dividiría en ese momento de tiempos de los años
Marta García Aller
30 y que esa vida de Lola Flores, de la niña que tiene, que ya desde niña ponerse a cantar, aunque no sepa y no haya estudiado en ningún sitio, encima de un. Ni siquiera de un tablado de una
Isabel Pantoja
mesa, y allí me ponían encima de una mesa y me cantaba, y encima de la mesa yo bailaba y me cogía el vestido y me jaleaba, hacía toda la suerte de toreo, orgullería, o sea, yo decía.
Marta García Aller
Y se va curtiendo en la vida de la noche de Jerez de la República.
Valeria Vegas
Claro,
Marta García Aller
antes de la guerra, de hecho.
Valeria Vegas
Qué interesante. Hago un breve inciso y vamos a Lola Torbellino. Qué interesante, porque es verdad que las asociaciones asociamos como artistas del régimen, que lo fueron, pero estaban ya en la República. El repertorio de Concha Piquer de imperio argentino, de E. Castro, empieza en tiempos de la República y luego llega la dictadura, pero eran artistas que ya estaban previamente con más éxito, menos éxito en tiempos anteriores. Son hijas cada una de la época que les toca vivir. En cuanto a Lola, fíjate, esto dice muchísimo y es algo muy común en casi todas, exceptuando Juanita Reina, quizá nos puede sonar hace cinco siglos y no hace tanto, pero exceptuando ella, que venía de una familia más acomodada, casi todas son la historia de la Cenicienta. Antes de que existiese la historia de la Cenicienta. Sí, porque eran mujeres muy humildes que apostaban por lo que creían. Es decir, en el caso de Lola Flores nos podemos imaginar perfectamente que la niña tiene una pulsión tremenda por ser artista, que quiere cantar, que quiere actuar, que los padres lo ven y que esa niña que no era tan niña, que debe ser muy adulta ya. Es decir, estas niñas precoces que tienen muy claro el objetivo de sacar adelante lo que hace el hambre, supongo que es algo que es muy fácil que yo te lo diga aquí delante, pero no sabemos lo que es el hambre,
Marta García Aller
pero son historias de España, que esto lo cuentas tú muy bien, porque es esa España analfabeta y rural que Lola Flores llega a Madrid sin saber leer.
Valeria Vegas
Sin leer ni escribir. Claro, sin saber leer ni escribir y teniendo casi una cosa muy interesante que contaba ella, vamos, rápidamente. Claro, ella llega a Madrid, se traslada, vende en la taberna que tenían en Jerez, porque había que apostar por algo, como el que apuesta por un caballo, vamos a apostar por la niña, porque la niña, vale, la niña es artística, no lo pienses.
Marta García Aller
Es como toda la familia, que creo que era hija de una costurera y de un tabernero, toda la familia se muda a Madrid siguiendo a la niña el sueño, porque no tenían nada que perder allí.
Valeria Vegas
Era una apuesta, porque allí tampoco tenían nada. Claro. Era apostar por algo que podía salir bien o podía salir mal, pero el talento sabía que la niña lo tenía. Y al final estamos hablando de una mujer que. Hay una cosa muy graciosa que te iba a decir. Cuando ella en esos 90, como tú dices, que contaba su vida a quien quisiera, que eran todos, rodó aquello del corazón de vivir, ¿Te acuerdas? Se adelantó las docuseries o los docu realities y contaba ella y contaba ella su propia vida con capítulos, van viendo fragmentos.
Marta García Aller
Yo lo he aprendido ahora, te he dicho que me he hecho un máster ahora de folclóricas para poder hablar contigo, porque me sentía súper inculta. Y he visto el documental de Lola, que es maravilloso, que está en Movistar, y ahí aparece ella contando su propia vida y sus hijas, tratando de explicar que la mitad de lo que contaba su madre no era verdad.
Valeria Vegas
No era verdad. Claro, claro.
Isabel Pantoja
Y yo tuve que hacer el hered tres veces, tuve que salir cinco veces, decía mamá. Y me hicieron repetir la Herelde como cuatro veces, que fue cuando hizo el Heralde cinco veces o siete.
Valeria Vegas
Efectivamente. Sus hijas bajando el nivel, porque lo que tiene una folclórica es elevarte la historia. ¿Tú qué quieres? Cuarto y mitad, te doy dos kilos, ¿Sabes? Entonces, en aquel coraje de vivir, ella contó que llegó a Madrid que estaban mal de dinero dentro de esa pobreza, aunque habían apostado y tal, y entonces les daba un dinero y tenía como un ligue por ahí, creo recordar que era un anticuario del Rastro. Ella lo cuenta con mucha gracia. Entonces me vi con él para darme el dinero y con mi cuerpo pagué la deuda contraída.
Isabel Pantoja
Me citó en el Hotel Nacional y allí acudí a pagar con mi cuerpo la deuda contraída.
Valeria Vegas
¿Hay algo más bonito que decir que te has tenido que prostituir por una vez? Que. Y con mi cuerpo pagué la deuda contraída y le di el dinero a mi madre y le no preguntes nunca de dónde lo he sacado. ¿Sabes esta cosa maravillosa? Los hermanos Andersen te hacen un cuento tan bonito. Esta semejante Cenicienta, cuando llegué a mi
Isabel Pantoja
casa y le llevé a mis padres las 50.000 pesetas y les nunca me pregunten de dónde saco esto. Tus ojos se llenaron de lágrimas.
Valeria Vegas
Pero por ejemplo, en el caso Lola es muy curioso porque siendo una adolescente o una posadolescente muy justita, ya estaba actuando con un señor que le llevaba unos cuantos años, que era Manolo Caracol. Y que es algo que volvemos a lo mismo. Yo entiendo que tanto a ti como a mí, no te creas que no, también. Y a los oyentes de Pausa nos parece esto, que nos están hablando de hace muchísimo tiempo. No hace tanto.
Marta García Aller
Lo que pasa que, bueno, eran los años 40.
Valeria Vegas
Los años 40.
Marta García Aller
La España más pobre. Reconstruyéndose de la posguerra.
Valeria Vegas
Exacto, exacto. Pero. Y era una España que estaba formándose también a todos los niveles, a nivel espectáculo, a nivel cultural, a nivel social. Y al final estamos hablando de una mujer que mantiene una relación sentimental con un señor casado mayor, que según contó ella, no la debió tratar muy bien. Pero que todo esto luego entiendes por qué el personaje de las flores es tan fuerte. Claro. Si tú con dieciséis, diecisiete años ya estás pasando cierto tipo de vivencias, esto luego hace que seas ese volcán que conocíamos sin filtro y tan espontáneo y demás como fueron las flores.
Marta García Aller
Claro, porque entonces está bien recordarlo. El adulterio estaba en el código Penal.
Valeria Vegas
Claro.
Marta García Aller
Lola Flores también contaba el futbolista. El futbolista del que se enamoró locamente,
Isabel Pantoja
ese séptimo sentido que tenemos las mujeres, me hizo oye, tú, me está ocultando algo.
Marta García Aller
Llévame yo de casado, me vinieron a decir. Y que al final se casó con otra, pero su relación no terminó. Esto no paiga mucho con Pausa, que te pongas aquí a hablar de.
Valeria Vegas
Te veo muy puesta. Estás muy bien.
Marta García Aller
Porque son vidas intensas y son muchos años de ignorancia. He decidido acabar con mi ignorancia. Valeria.
Valeria Vegas
Me parece muy bien, porque además es que esto no les pasaría a los franceses o los americanos. Mira el country, como tienen muy claro el folk de ellos y nuestro folk. Sí, exacto. Y la Samson francés. Cada país tiene muy claro cuál es su folclore. Y el nuestro viene de la copla. Y la copla luego deriva el flamenco, la rumba y demás. Pero al final es que son las letras que hablaban de nosotros. Es que hablaban de nosotros como sociedad. Y las artistas que las cantaban se sentían abanderadas, se sentían unas privilegiadas de poder cantar los dramas de un país, como bien has dicho en la introducción, se hablaba de alegría, se hablaba de pena, se hablaba de infidelidades, se hablaba de un montón de cosas, que era un poco la gacetilla versión canción.
Marta García Aller
Bueno, eran las raperas.
Valeria Vegas
Las raperas, claro. Además es que no había otra cosa.
Marta García Aller
¿Quieres decir entonces que aquí ha habido un poco de esnobismo cultureta?
Valeria Vegas
Mucho.
Marta García Aller
Se ha despreciado gente, llamémosla así, que ha mirado por encima del hombro.
Valeria Vegas
Totalmente. Pero fíjate, creo que a lo mejor
Marta García Aller
me encuentro un poco. Me interesó y ahora leyendo estas cosas digo, pero es que esto es fascinante. Estas mujeres eran increíbles.
Valeria Vegas
Esto nos lo cuenta Ryan Murphy en una serie de estas tipo Feud, como aquella que hizo sobre Bette Davis y Joan Crawford, perdón, aquella que era el enfrentamiento cuando hicieron Baby Jane, que fue Baby Jane y la desinterpretaban Susan Saladin y Jessica Lenta, que es una historia que tampoco nos toca de cerca. Para empezar no es ni nuestra y es una película de hace 60 años, pero de pronto, según cómo te lo cuenten dices, ostras, esto ha conectado perfectamente con un montón de emociones. Pues las historias folclóricas las coge Ryan Murphy y hace unos historiones increíbles.
Marta García Aller
Bueno, tú las has cogido en tan flamencas y es bastante trepidante la lectura. Pero te digo de verdad que mirando también desde el punto de vista de los derechos y de la libertad, no
Valeria Vegas
dejemos el esnobismo, Marta.
Marta García Aller
No, no, luego me das por la cera que quieras.
Valeria Vegas
No te estoy llamando snob, Marta, por favor. A ver, si me ha parecido una rivalidad tipo. Hombre, Concha Piquer. Claro, John Crawford y Bet Davis.
Marta García Aller
Rodio jura de una reconciliación preciosa, preciosa.
Valeria Vegas
Sí, se han estudiado.
Marta García Aller
Pero decía lo del adulterio porque estas folclóricas que se han mirado sobre todo desde la última parte del siglo XX, de la transición para acá, como si fueran una cosa ran, franquista y demás, en realidad derribaron muchos muros, abrieron muchísimas puertas. Y el caso del adulterio en Lola Flores es clarísimo. Una mujer que además de artista era empresaria, que manejaba ella el dinero, por eso imagino que podía ser más libre y hacer ciertas cosas, que iba teniendo novios con los que se daba cuenta que tenía que dejar de ser Lola Flores, pero quería tener hijos, ya había
Isabel Pantoja
pasado de los 25 años. Y yo decía, Dios mío de mi vida, es posible que uno me llama por teléfono para acostarse conmigo, el otro que si quiero salir a cenar para acostarse conmigo, Tantos aplausos, tantas flores, que sola estoy.
Valeria Vegas
Y que a la vez estaba dándose cuenta que esto de llegar virgen al matrimonio, ella no lo estaba vendiendo.
Marta García Aller
Pero Lola lo sabía y se montó otro personaje. Y no fue con este futbolista que la mujer del futbolista le mandó a casa a la Guardia Civil y una
Isabel Pantoja
noche estando en casa llamaron al timbre.
Marta García Aller
¿Quién será?
Valeria Vegas
¿Será la policía?
Isabel Pantoja
El problema era para él que era casado. Yo era soltera y libre ilegalmente.
Marta García Aller
Y ella acabó pagando la multa. A ella la multa la pagué yo.
Valeria Vegas
La pagué yo encima. Exacto. Porque hay que recordar, claro, esto es una relación, como tú dices, con un futbolista de la época antes de ya estar casada con el Pescadilla y demás, donde se escaparon, casi se fugaron.
Marta García Aller
Lo tiene todo esta historia, Valeria, por favor.
Valeria Vegas
Lo tiene todo claro. Y entonces esto hizo que la mujer los demandase y tal. Pero sobre todo esto, el mensaje más de la historia de la batallita, que es divertida y que puede dar mucho juego, es el hecho de decir, como estoy intuyendo que quieres decir, Oye, pues no eran tan pacatas.
Marta García Aller
El régimen les permitía. Efectivamente, era un poco blanqueamiento del régimen también. Como fíjate qué libres somos, que tenemos una Lola Flores.
Valeria Vegas
Yo no creo que. Que fuera una maquinaria tanto. No, fíjate, no creo que fuera al revés. Yo creo que al régimen le podía molestar que estas mujeres, porque las querían tener como modelos de conducta, porque no habían otras. No es que dijeras, pues vamos a fijarnos en las cantantes de boleros. Es que no había todavía cantantes de boleros en los años cuarenta, cincuenta. Es que las cantautoras que conocemos como Maritrini, Navelén, Cecilia, no llegan hasta muchos años más tarde. Es que el único modelo de conducta en ese momento eran las folclóricas. Las estrellas de este país eran las folclóricas.
Marta García Aller
Bueno, y Sara Montiel, que no la
Valeria Vegas
tienes entre las folclóricas porque no la considero folclórica. Esto mucha gente que me lo dice. Claro, pero porque Sara Montiel la hemos metido en folclórica por una cuestión generacional, porque era esta cosa de las carrozas, todas las carrozas, como se dice despectivamente, la gente mayor entraba Sara, pero Sara realmente cantaba cuplés, cantaba boleros, era actriz, venía de Hollywood y tal, nunca fue una mujer de ponerse peineta, ni cantar copla, ni rumbas. Y si lo había hecho alguna vez era puntualmente dentro de las películas.
Marta García Aller
He aprendido, viendo tu documental de Super Sara, que ella presumía, no sé si entra dentro del folclore, de las folclóricas o esto está documentado, que en la España de Franco eran tan importantes, era tal industria el cine de Salomontiel, que intercambiaban con Rusia petróleo por películas. Esto es así.
Valeria Vegas
Esto lo contaba Sara y ojo, yo no lo veo nada inviable.
Marta García Aller
Franco me mandó a Rusia a cambio de petróleo. Tampoco España tenía mucho más que exportar.
Valeria Vegas
Claro, exacto. Unos exportan madera, otros exportan. Sara Montil era un valor en alza.
Isabel Pantoja
Ojo.
Valeria Vegas
Y hay algo que es verdad, las películas de ella, te sorprendes, viajas al extranjero y de pronto te encuentras un cartel en ruso que le hizo a Marlon Brando.
Marta García Aller
Huevos a la manchega.
Valeria Vegas
Los huevos luego fritos a la manchega. Efectivamente.
Marta García Aller
Una mañana a las 7 de la mañana viene Margaret, la señora que yo tenía en la casa y melon. Brando está en The Kitchen. Muy gracioso. ¿Y eso cómo es? Pues que venga a comer los huevos.
Isabel Pantoja
Cogí, le hice los huevos con puntilla, con unos ajos están.
Valeria Vegas
Pero todo esto en el caso de la vida de Sara, que es fascinante también, volvemos a lo mismo, ella es dueña de su relato. Y ahora un poco. Hay que pensar que cuando Sara Montiel, la de Hollywood, mi abuela, la tuya, y la gente que nos está escuchando, no sabían ubicar Hollywood, no sabían ubicar California en el mapa, sabían que había una cosa llamada Hollywood, donde nos traían las películas maravillosas y estupendas, pero no sabían ubicar. Es decir, de manera que Sara podía contar cualquier cosa, fuera verdad o no, o medias verdades, porque era la Rosa María Calaf de Hollywood, era la corresponsal al otro lado, y nos podía he desayunado con Marlon Brando, he visto a Greta Garbo. Y claro, es decir, luego la prueba está de que hay fotos de ella con Hitchcock, con James Dean, es decir, obviamente estaba ahí, estaba casada con un director americano como era Anthony Mann, al
Marta García Aller
que ella llamaba en una foto.
Valeria Vegas
Esto es muy gracioso. En las memorias de Sara, ella hace 25 años escribió. El dramaturgo Pedro Villora fue encargado de. Fue el encargado de escribir las memorias de Sara. Y entonces Sara en un pie de foto publica la foto con Hitchcock y puso con Alfred Hitchcock. Otro admirador, como diciendo uno más de vosotros, sabes, o sea, el maestro, el director de Vértigo. Otro admirador mío.
Marta García Aller
Ella había estado con James Dean cuando España le llamaba James Dean.
Valeria Vegas
James Dean. Claro. Sí, sí, sí. Según ella, James Dean le invitó a montar en el coche con el que horas más tarde fallecería y tendría un accidente. Todas esas cosas que contaba Sara.
Marta García Aller
Ella no murió porque no subió con él.
Valeria Vegas
Claro, ella dijo no, James, no puedo, tengo una cosa, tengo un rodaje o tengo que ensayar. Y entonces si no nos habríamos quedado sin Sara Montiel. Todo esto es maravilloso porque esto es como aquellas historietas que leíamos en la infancia. Supongo que doy por hecho que tú sí sabes de Elige tu propia aventura.
Marta García Aller
Sí, eso sí. Lo que no leía era Lola, pero elige tu propia aventura. Íbamos a Conexión, ahora si quieres volvemos a leer.
Valeria Vegas
No, mismo Elige tu propia aventura. Si quieres que fulanito se deslice por el barranco, ves a la página 28. Si quieres que viaje en globo, ves a la 30. Pues esto pasa un poco lo mismo. Tú con la fantasía puedes elegir si te lo crees o no. Obviamente hay una base de que viene de verdad. Por eso decimos que sí hay fotos que se ven fotos de Sara Montiel con James Dean, con Marlene Dietrich, con Marilyn. Es decir, estaba ahí, ella vivió allí unos años y rodó allí tres películas. Pero también puedes ¿Esto cómo va a ser? Quizás por ese esnobismo que tú decías antes, porque tendemos a pensar que lo nuestro es menor o a infravalorarlo y entonces le solemos quitar valor porque el
Marta García Aller
franquismo se lo apropió. Lo que decías, que la copla había sido republicana.
Valeria Vegas
Claro, exacto, sí, sí. Los primeros temas nacen durante la República. Es más, Concha Piquer tiene un tema fascinante que se llama. Se dice, Se dice.
Marta García Aller
Se iba sola. Que desgraciada es.
Valeria Vegas
Habla del lesbianismo. Se dice que si dos mujeres van juntas. Escúchatelo. Invito a los oyentes que vayan.
Marta García Aller
El mundo está al revés.
Valeria Vegas
Esto hubiera sido imposible en los años 40 o 50. Pero es verdad que al régimen le vino muy bien también. Era lo que se llevaba en ese momento, era nuestra corriente cultural. Y le vino muy bien porque es verdad que muchas veces esas letras también eran aleccionadoras dentro de las grandes pasiones. Cuando tú estás hablando de una letra como La loba o Yo soy esa que al final está hablando de una meretriz, vamos a decir de una prostituta. Siempre son mujeres sufridoras. Entonces había una cosa aleccionadora, Fíjate lo que les pasa a estas señoras que van llorando por las esquinas como la Zarzamora o que van detrás de un hombre. Entonces era una manera, ellas lo hacían con todo el arte y con toda esa pasión, pero había algo como de no te salgas del redil, que mira lo que les ocurre a estas pobres mujeres.
Marta García Aller
Luego el franquismo censuró Letras Verdes, que se había encantado en España antes con
Valeria Vegas
mucha más libertad, simplemente porque porque estaba apoyada en el quicio de la mancebía y la mancebía pues era eso, todo
Marta García Aller
el mundo entendía lo que era la mancebía. Exacto.
Isabel Pantoja
Sobre el agua clara que llevaba al
Valeria Vegas
río
Isabel Pantoja
estaba cayendo la tarde de mayo.
Valeria Vegas
Yo noté de pronto un escalor free. Es curioso porque. Porque efectivamente la dictadura le venían muy bien estos modelos de conducta. Creo que había como un pacto tácito, un pacto no hablado, donde ellas sabían el papel que cumplían, sabían dónde no se podían exceder, pero a la vez también se beneficiaban de ser esas artistas que se dedicaban fuera de España a contar que todo estaba bien aunque no estuviera. Es decir, por eso yo he entendido perfectamente cuando llega la transición y poco después la democracia a pleno pulmón, que muchas de ellas las entrevistaba. Fíjate, Interviú hizo una gran labor de entrevistar a todas ellas ya en esos años finales de los setenta, ochenta, y les pillas titulares que estarían hoy canceladísimas, ¿Sabes? Tipo pues pero Argentina diciendo Hitler no me parecía tan malo. Claro, esto en el 83 no había Twitter, hoy lo dices y se le echan encima. Claro, es que no le parecía tan malo porque ella hablaba desde el privilegio. Es que muchas de ellas no era por maldad. Cuando tú hablas desde el privilegio, que es una cosa que hoy sabemos analizar enseguida, claro, no te va a parecer porque tú estabas en un lugar de estatus de un artista que con que fueras al Pardo a cantar un par de veces al año ya podías permitirte ciertas cosas o no permitirte, porque tampoco es que ellas fueran las adalidis de la libertad, pero digamos que podían hacer cosas que a lo mejor una mujer a pie de calle no podía ser resuelto pero hablaban.
Marta García Aller
Por ejemplo, Sara Montiel sí que se había no divorciado, porque no era legal el divorcio en España, pero sí que habían cambiado.
Valeria Vegas
Sara llegó divorciada cuando no había divorcio, que era curioso. Claro. Sara se casó con Anthony Mann y regresó a España cuando va a hacer el último CUP, Poco después de hacer el último cuplé, al final de la
Marta García Aller
luna de miel ya se había.
Valeria Vegas
Y ya se había divorciado, ¿No? Ese fue el segundo marido. Sara tuvo ese primero, el americano, que estaba muy mal visto. Claro, aquí lo de casarse con el americano y demás. Y además por lo civil, Claro, que era una cosa que no se concebía. Es como de Sal Montiel está casada, pero no está casada. Y poco desp. Tres años después o así ya se divorcia. Y luego tiene un segundo marido con el que dura muy pocos días, con el que dura semanas, meses. Después de la luna de miel se quiso separar porque él quería tener a Sara en casa y con la pata quebrada. Y Sara no, yo soy Sara Montiel. No sé en qué momento no se pondrían de acuerdo, porque no sé cómo ella no se dio cuenta de ese tipo de hombre y ese tipo de hombre no se dio cuenta de ese tipo de mujer.
Marta García Aller
Era una insinuación de maltrato también.
Valeria Vegas
¿Porque el maltrato se insinuaba con el segundo marido, dices?
Marta García Aller
Bueno, y en muchos casos.
Valeria Vegas
En muchos casos, sí. Pero fíjate. Sí, sí, seguro, seguro que hay casos. Ahora no te puedo ir a ningún caso concreto, pero también es verdad que eran mujeres más víctimas de ese maltrato psicológico que físico, porque eran mujeres a las que se les podía. No voy a decir chantajear, porque no es el término exacto, pero sí esta cosa de no te salgas del redil que decíamos antes. Está representando a la mujer española. Sé la mujer correcta.
Marta García Aller
Estoy acordándome de una escena magnífica del documental de Lola, en el que no sé qué década es, debe de ser ya en democracia, que está con su marido, está con el pescadilla. Y entonces vienen a ser. Pero bueno, ¿Quién manda en esta casa?
Isabel Pantoja
No, no manda, No manda yo, te lo digo primero. Mandar no mando yo.
Marta García Aller
Lola interrumpe, habla ella para. No, no manda él, manda él porque
Isabel Pantoja
es el hombre de la casa. Lo que pasa que yo le pregunté,
Marta García Aller
fue a él, vamos a ver qué
Valeria Vegas
dice, si está de acuerdo contigo, me
Isabel Pantoja
interesa a mí que él manda.
Marta García Aller
No le deja hablar.
Valeria Vegas
Claro, mata a él diciéndolo ella.
Marta García Aller
Él quiere abrir la boca de una vez y dice no, aquí manda él,
Valeria Vegas
pero es ella la que habla. Has estado muy acertada porque eso dice muchísimo de ellas. Decían que manda él, pero la que está hablando es ella. Es decir, al final la que mandas eres tú, pero tienes que decir de cara al mundo que le dejas el lugar al marido. Por eso hoy en día habría muchas cosas que estarían canceladísimas o que no entenderíamos, pero en el fondo, en en la práctica estaban mucho más liberadas de lo que nos creemos. Y eran mucho más ejemplares a veces de lo que nos creemos. Muchas de ellas, fíjate, te empezaría a enumerar y te diría Concha Piquer, Estro, Marifé de Triana, muchísimas eran la otra. Eran mujeres que se enamoraron y vivieron su vida siendo la otra, en el sentido de que eran hombres que ya habían estado casados. Y volvemos a lo mismo. Claro, en los años treinta, cuarenta o cincuenta, todos estos señores, Concha Piquer, de Imperio de Marifé, venían de un primer matrimonio cuando no había divorcio. Entonces ellas asumían un rol que una mujer quizás en un barrio o en un pueblo no hubiera estado bien visto. Entonces, en el fondo no dejaban de hacer lo que querían.
Marta García Aller
Y hay un papel curioso también, que es el de sus madres. En muchos casos está la madre de la folclórica.
Valeria Vegas
Esto es curiosísimo porque esta figura de la carabina, que luego la entiendes perfectamente. Yo cuando empecé a desgranar las vidas de ellas, no lo hice de manera cronológica, iba escribiendo conforme me apetecía, en plan de pues hoy me voy a Incarnita Polo, otro día me voy a La Grecas y otro día me voy a Estrenita Castro. Pero sí me fui dando cuenta sin esperármelo. Había escuchado esto del mito. Entonces cuando yo he tirado mucho de hemeroteca de la que está en papel, que todavía la IA no puede coger. No, porque yo empecé con mi madre, porque mi madre cuando narraban sus vidas y decías, claro, ahora lo entiendes. Es que irte de pueblo en pueblo en lo que eran teatros ambulantes, que fíjate lo que debía ser eso, como la película Freaks de Toe Browning, que luego se cogían unas coarzas tremendas y había esta cosa con niñas que tenían 13 o 14 años, en un momento en que las 13 o 14 años no son las de los 13 o 14 años de ahora. Entonces, al final hacía falta esto mismo que decíamos al principio de cómo la familia Flores, apostamos por la niña y vendieron la taberna. Hacía falta que alguien acompañase a esas niñas. Muchas veces eran las madres que no sé por qué, entendían que iba a ser todavía más protectora que la figura paterna, como que la madre la iba a sentir como una cosa mucho más pesada.
Marta García Aller
A lo mejor las ayudaba a vestirse,
Valeria Vegas
desde vestirse hasta confidencias de mujer y hasta no le importaría nada ser pesada con un señor y darle un bolsazo, cosa que a lo mejor si va el padre, viene otro y se gana el padre como colega, le da una palomita en la espalda y a lo
Marta García Aller
mejor llega con la. Claro, claro.
Valeria Vegas
La madre podía ser implacable.
Marta García Aller
A lo largo de los años 40, esto nos llega hasta la madre de la Pantoja, que es el símbolo total, porque la Sebastiana, sin embargo, es menos conocida, que no sabía de su existencia y me ha parecido un personaje, la
Valeria Vegas
madre de Estrellita Castro Castro, cuando conoce a Jacinto Benavente y le dice el premio Nobel, Jacinto. Exacto, vamos a puntillar con un premio Nobel. Claro, porque eso tenía la folclórica, se relacionaban con los premios Nobel, con los ministros. Es que era la crème de la crème. Y la Sebastiana, la madre Estrellita, cuando conoció Yo tengo un hijo, como usted, escritor, no mariquita, le dijo, ¿Sabes? Con toda esa naturalidad y ese no filter de ellas. Y efectivamente, la figura hasta la saciedad de la madre folclórica, la hemos visto retransmitida, vive en directo constantemente con doña Ana, que era la madre de la Pantoja. Pero esto hoy en día se extiende. ¿Quién no sabe quién es la madre de Almodóvar, Si la sacaba en sus películas doña Paquita, también la madre de Paco León, la Margarita Sisdeo? Es decir, la figura de la madre es que hoy en día las folclóricas han cambiado. Ya no son aquellas que cantaban La zarzamora, ojos verdes o Pena, penita, pena. Ahora son actores, son directores, son otras personas las que tenemos como modelos de conducta, las que nos transmiten ese aspecto cultural. Pero también las madres siguen estando ahí, dentro de esas otras figuras.
Marta García Aller
Y ahora que contabas la historia de Sebastiana, la madre de Seyta Castro, con Jacinto Benavente, lo dejas perfecto para preguntarte hasta qué punto fueron abriendo puertas también. Y ventanas, que anda que no hacía falta para los derechos LGTBI en España, porque eso sí que había tabúes que solo ellas podían decir, incluso hasta los años 80, tanto Rocío Jurado como Lola
Valeria Vegas
Flor y María Jiménez. María Jiménez también. Pues mira, por un lado es verdad que ellas nunca han enarbolado nada, es decir, no han sido, no han ido con la intención de hacer nada, porque tampoco se podía hacer nada. Pero hay que analizar dos cosas. Esta cosa que es muy interesante, que hacer un día una pausa sobre un tema que es las divas gay, no LGTB, divas gay. Porque hay que entender esos hombres desde la represión en la que vivían en la España de entonces y en la España de hoy, porque la represión es una cosa a veces muy personal y te la genera tu entorno. Lo que suponía ver de pronto a esa Marifede Triana cantando La Loba. Vaya una fama no callarse, qué más da.
Isabel Pantoja
Vaya una fama no callarse, qué más da,
Valeria Vegas
pero a ver quién me lo llama con la cara levanta. Pues ese mariquita del pueblo debía sentir lo mismo que sentía el mariquita de Estados Unidos viendo a Judy Garland cantando Apasionada. Es decir, transmitían la pasión de algo de Historias prohibidas, donde buena parte de ese colectivo se podía sentir identificado. Entonces, por un lado eran esas musas divas, esas mujeres, no que ellos quisieran ser ellas, que a veces se confunde, sino esta mujer me representa, está cantando un drama, está cantando una historia, me está conmoviendo.
Marta García Aller
Porque eran también mujeres fuera de su entorno y fuera de su tiempo. Sara Montiel que sale de Campo de
Valeria Vegas
Kriptana y vuelve echa un bellezón.
Marta García Aller
Eso es posible.
Valeria Vegas
Todo es posible. Claro, te invitaban a soñar y eran un poco heroínas del momento. Lo que puede sentir un chaval de 16 años era con Lady Gaga. Pues ellos tenían eso. Es que no había Lady Gaga, eran las Lady Gagas de ese momento. Y entonces, por otro lado, luego también es verdad que ellas enseguida valoraron mucho ese público, que era un público muy fiel, que hubo una simbiosis muy buena. Pero cuando llegan esos años 80, donde nos parece que como ya estamos en democracia, todo es fácil. No, tampoco lo era. Todas ellas, Paquita Rico, María Jiménez, siempre tuvieron palabras de agradecimiento. Hay un momento glorioso de Rocío Jurado en lo más cuando le preguntan por los fans gays y tal, ya dijo, viene a decir algo así como que le da. Ella no le da un valor más por ser que yo no, que la gente lo rebaja a un nivel de una sencillez absoluta al discurso y muy, muy, muy potente y acaba yo soy pro, yo soy pro gay. Me parece un término maravilloso. Rocío Jurado en lo más plus con Máximo Pradero y Fernando Osvaldo en un contexto donde dices es que no puede haber mejor proclama, pero así muchísimo. Es decir, esta cosa de los Flores diciendo pues yo cuando me muera quiero. Este corte lo han puesto mucho en Televisión Española. Yo cuando me muera quiero que me lleven a tal teatro y que estén a Zarzamora y que pasen mis mariquitas a verme, que me quieren mucho, que
Isabel Pantoja
me lleva al teatro de mis éxito, al teatro Calderón de Madrid, me pusieran allí en el vestíbulo bastante tiempo para que pasaran los mariquitas que me quieren mucho. Y toda la gente.
Valeria Vegas
Hay que entender que eso, que a veces lo decían como con cierta condescendencia y demás, nunca con mala intención, tenía un poder muy fuerte sobre la madre de ese homosexual de un pueblo que decía ah, pues mira, no será tan malo lo de mi hijo. Si. Aló, la Flor, que es una señora que yo admiro, o Rocío Jurado o la otra, lo ponen en valor, no renegaban, no lo dejaban en un lugar de mofa como sí lo estaba haciendo el cine, por ejemplo.
Marta García Aller
Lo malo es que Lola te normalizaba eso como te normalizaba la cocaína.
Valeria Vegas
Claro. Todo, todo.
Marta García Aller
¿Cómo era la frase de quién no? Con método. Con método.
Valeria Vegas
¿Tú has probado esto? Claro. Y lo otro. Ya empecé a hacer toda la lista del supermercado y he probado este.
Isabel Pantoja
Yo he probado la cocaína, el porro también. Por risa no me gusta. He probado la coca y el porro. Sí, claro, por supuesto que sí. Pero bueno, también he probado el whisky, el vino tinto. Yo me emborracho de bulería, de cante, bueno, de alegría.
Valeria Vegas
Todo se puede probar con método. Luego me tomo un buen puchero, un buen este y ya compenso el navajo.
Marta García Aller
Que a ellas las regañaba.
Valeria Vegas
Que a ella las regañaba, claro, porque no dejaba de ser madre, pero la figura pública era muy potente porque tenían
Marta García Aller
que ser legendarias esas fiestas.
Valeria Vegas
Bueno, claro, hay reportajes que tú coges de prensa de esta que sabes que yo guardo ya casi rozando el Diógenes de los años sesenta, setenta, y ves en Casa de las Flores a Dricheburg y ves a Melferrer y ves a Tely Zavalas y ves a Sofía Loren y dices toda la gente que pasaba. Es que volvemos a lo mismo. El extranjero, el inglés, el alemán que venía por España en los años 60-70, donde se iba al tabla flamenco y
Marta García Aller
acababan todos de fiesta en casa de Lola Flores.
Valeria Vegas
Yo te digo lo que podía ser el anónimo, si tú encima eres un VIP de otro país, vas directamente a casa de Lola. Es decir, el ciudadano de a pie, el guiri, se iba al tablado, que podía ser cualquier tablado de Madrid o de España y si tenías mayor acceso, lo que querías conocer a la representante de eso era Rocío Jurado, lo que
Marta García Aller
acabó dando en la mano a Ronald Reagan.
Valeria Vegas
Efectiv. Claro, porque Rocío Jurado luego en los 80 tiene esa conexión Miami con el público hispano y entonces hay un momento en que le dan las llaves de la ciudad de Miami, nombran el día Rocío Jurado y hay una foto para los restos de ella junto a Ronald. La Rosalía, La Rosalía de ese momento que nos parece. Es decir, nos parece todo como muy increíble pero en ese momento, ojo, que se vivía con mucha normalidad. Yo creo que por eso mismo que tú analizabas y esa autocrítica que hacías al principio del sesnovismo ha hecho que ahora por eso nos parece fascinante, porque lo es, es fascinante. Pero es que se vivía con normalidad en ese momento. No sabría decirte exactamente. Si sabría decirte cuándo las hemos ido apartando,
Marta García Aller
en qué momento es la transición. Es el progresismo de izquierdas de la transición.
Valeria Vegas
Totalmente.
Marta García Aller
Pero es curioso, Serrad bien y Concha
Valeria Vegas
Pickerman, pero tú te traes aquí a Serrat y Serrat te dice que Concha Piquer es una inspiración para tú entrevistas a Serrat y bueno, Serrat acudió, es de los pocos artistas que acudieron al tanatorio de Concha Piquer.
Marta García Aller
Bueno, y Sabina tiene Oda y Sabina
Valeria Vegas
a la copla y Martirio que fue como la neofolclórica de los 80, pero te valora todo ese bagaje que hay tanto como canciones como las intérpretes. Entonces es muy curioso porque no los nuevos artistas que llegaron, los que las apartaron fue la propia industria. Tampoco creo que fuera el pueblo. Tú al pueblo lo educas en algo y el pueblo tenemos inteligencia.
Marta García Aller
Bueno, el pueblo tenía los mantelitos de ganchillo encima de la tele con la
Valeria Vegas
folclórica cuando la tele tenía barrio.
Marta García Aller
Esa España la hemos vivido nosotras y
Valeria Vegas
no nos molesta, te quiero decir, no lo hemos ido quitando. Bueno, porque las teles son de plasma,
Marta García Aller
se nos cae la folclórica.
Valeria Vegas
Pero te voy a decir una cosa que es muy significativa, ¿Sabes? A mí me pilló la segunda película. Sí, me pilló generacionalmente, no sé si a ti. En el 89, de pronto, en un momento en que ya hemos pasado la movida, la removida, llegan los 90, ya en el 89 todo se estaba mirando. Hacia el año 92 se hace una película como Las cosas del querer, con Ángela Molina, Manuel Bandera, que venía a contar un poco la historia de Miguel de Molina. Quería decir que sí, de Concha Piquet, con un repertorio que era todo copla.
Marta García Aller
¿Por qué tú te has muerto y yo estoy?
Valeria Vegas
Si tú no tienes dinero y yo no tengo dos reales. Fue un éxito absoluto. Las cosas del querer fue un éxito absoluto. Y no sólo lo consumió gente de copla. ¿Por qué? Porque te viene a decir que hay una temática que interesa si lo haces bien. En este caso estaba dirigido por Jaime Chávarri, tenía unos intérpretes estupendos, pero diez años más tarde, Fernando Trueba hace La línea de tus ojos. Yo fui al cine a ver La línea de tus ojos, que era la historia de Imperio Argentina en la Alemania nazi. Exacto. Protagonizada por Peñón Pecruz y Antonio Resines. Es decir, que todas esas historias las vuelves a sacar y a la gente le interesaba. Y en el año 98, con la línea de tus ojos, lo que estábamos escuchando era Estopa. En ese momento no sé si habían llegado, pero ella baila sola. Sí. Rosana, el 98 de España no era Leña de tus ojos. Y se coló y funcionó. Entonces, al final creo que son historias más universales de lo que nos creemos.
Marta García Aller
Bueno, son universales y son también historia de España.
Valeria Vegas
Y a la vez son historia de España. Efectivamente.
Marta García Aller
Yo haciendo este repaso, ya te digo, haciendo los deberes de toda la información que a lo largo de décadas yo he visto más en las revistas que leía mi abuela, eran las revistas del corazón, que a mí nunca me interesaron. Entonces era como una España que no era la mía. Pero me pongo a mirarlo ahora con otra perspectiva más sociológica y entendiendo que eso es una parte cultural fundamental para entender este país. Y aparecen cuestiones como, por ejemplo, México, que no se entiende en los años 50 en España, sin todos los que se exiliaron a México para sobrevivir. Y México como una industria poderosísima, cuando aquí no había dinero y a México va Lola Flores, a México va Sara Montaña. Es allí donde se hacen estrellas. Y mirábamos a México con inferioridad, porque España era pobre y México era rico. Entonces lo miras luego 50 años más tarde y ves cómo van cambiando las tornas.
Valeria Vegas
De hecho Sara se va a México porque Miguel Miura le dice vete a México. Y ahí hay un montón de intelectuales, desde León de Felipe, exiliados, que tienen a Sara como musa. Todas estas mujeres tan analfabetitas y tal. Esto luego eran musas de intelectuales y eran muy valientes.
Marta García Aller
Y cuando se cansa Sana Montiel de hacer el papel de india y la hispana, pues ya se da cuenta que puede volver a España, ser la reina del ma. Pero ese cliché que asociamos a la emigración lo sufrían ellas como hispanas en
Valeria Vegas
Estados Unidos en sus trabajos. Efectivamente. Y además creo que esto de estar encumbradas también por la intectualidad se alarga. Hasta a Umbral le gustaba una folclórica lo más de lo más y le daba para hacer tres columnas seguidas hablando de Carmen Sevilla y del rizo de Estrellita, el caracolillo de Estrellita y de Lola y de la otra, porque eran muy inspiradoras. Porque creo que si hay algo muy mágico en las folclóricas es que la autenticidad de ellas también está muy fabricada desde el artificio. Se puede ser muy auténtica siendo mentira, y eso es maravilloso y no es fácil de conseguir. En un mundo en el que todo el mundo quiere ser verdad o donde todo está editado, de pronto estas señoras podían ser lo más verídico, lo más puro del mundo y a la vez lo más artificial.
Marta García Aller
Pura fantasía y todo verdad.
Valeria Vegas
Y sobre todo te quiero decir esta cosa impostada, el cliché que lo inventó mucho Sedita Castro de Arza, seguido Berlanga trasladó en Bienvenido a Mr. Marshall, al personaje de la folclórica Americanos, os saluda, os recibimos con alegría. Venía un poco de toda esta Las primeras folclóricas, pero al final dices, es que son así. Claro, es que hay gente que. Era el caso de muchas folclóricas. Se manejan muy bien desde el artificio. Su verdad es lo impostado. Y esta piedra dura de Chipiona que no se puede aguantar. Es que eso sólo te sale si eres de verdad. Y a la vez está siendo muy falsa. No falsa por lo que dices, sino por la forma en que lo hace.
Marta García Aller
Sí. Creo que estás entrevistando a Viviana Fernández en el documental de cuando hablando de esta idea de las fantasías. Viviana es la que. A ver, que esto no es CSI, que esto es Sara Montiel.
Valeria Vegas
Claro, porque estábamos hablando un poco de que es verdad, que es mentira, de todo lo que contaba Sara y Viviana. Me encanta. Te has quedado. Me encanta. Esto no es CSI, No vamos a pedir pruebas ahora. Esto es Sara Montiel. Pues por eso te decía lo de elige tu propia aventura. Puedes elegir no creértelo, pero creo que todo el mundo que le gusta el folclorismo y. Y que lo ha vivido con pasión, véase un Umbral, un Carlos Herrera, un Serrat, un Lluis Jack, toda esta gente, un Aute también le encantaba una folclórica, eligen siempre la aventura más posible de irte a otra página que te lleve a otro lugar.
Marta García Aller
¿Y crees ahora que los nuevos géneros musicales, la gente que lo está petando ahora?
Valeria Vegas
Fíjate que creo que sí las valora. Me adelanto tu pregunta, no sé si era eso.
Marta García Aller
Sí tú crees que sí, que están volviendo a esos orígenes y empapándose de ello sin el complejo que había en el siglo XX.
Valeria Vegas
Efectivamente, creo que sí. Creo que hemos pasado unos años ochenta, noventa, dos mil, principios muy acomplejados. Muy acomplejados. Y de pronto esta gente que está como limpia de polvo y paja, véase una Rosalía, véase una Rozalén, véase un C. Tangana, aprecian muchísimo, ¿No? Que aprecien, lo ven sin prejuicio. Entonces de pronto lo abrazan de una manera muy natural y el resto del mundo es como Rosalía ha hecho una versión de Los Chichos, Rosalía ha cantado esto, Rosalía. Bueno, claro, qué fácil es verlo sin prejuicio.
Marta García Aller
Cuando no te has criado viendo cuando no te has criado.
Valeria Vegas
No os estoy acusando nada, Marta y compañía.
Marta García Aller
Vamos a ver, hemos criado con José Luis Moreno presentando a todas estas señoras.
Valeria Vegas
Bueno, presentándolas en sus últimas, porque realmente también José Luis Moreno te podía traer a Laura Pausini. Era una mezcolanza.
Marta García Aller
El trauma era José Luis Moreno.
Valeria Vegas
El trauma es que igual el medio inductor no era bueno. El medio inductor igual no era bueno.
Marta García Aller
Y no era bueno tampoco como en los 90 se las trató. Era muy salvaje el edadismo.
Valeria Vegas
Son las primeras víctimas del edadismo. Que esto me di cuenta. Claro, hay una cosa que a mí me hacía mucha gracia, que era, lo iba comprobando según iba rajando un artículo u otro, digo, pero estas se están quitando años como bellacas. ¿Cómo puede ser que en el 62 en esta entrevista en lecturas me dicen esto y luego voy a los domingos de ABC Tiene otra edad? No encajaba, yo ya estaba confundidísimo.
Marta García Aller
Si habían nacido en los años 20,
Valeria Vegas
no se fíen de la Wikipedia, de una folclórica nunca. Porque hay cosas. Claro, y luego entiendes y dices, claro, es que luego coges prensa en los 70-80, cuando se vuelve un poquito más heavy y las llamaban carrozas directamente, estas carrozas de ahora y tal. Y entonces dices, estas mujeres tenían que estar estupendas con cuarenta y algo, que hoy en día nos parece joven. Jovencísima joven, Claro, bueno, nosotras mismas, pero te quiero decir Valeria, estamos en nuestro prime, pero es que en ese momento se las veía ya como muy mayores. Entonces entiendo ahora perfectamente que de pronto se quitaran años, no por una cuestión solo de coquetería, sino porque tenía que seguir en el mercado y se las veía ya como que tenían que apartarla
Marta García Aller
y a la cara le decían ¿Cómo vistes así con esas cuestionaba totalmente?
Valeria Vegas
Claro, fíjate, ahí se junta Marta, algo muy curioso, aquí el mayor ejemplo y vas a flipar porque esto ya se te va a explotar la cabeza, no estás preparada para esto.
Marta García Aller
Vamos con ello.
Valeria Vegas
Ello es Marujita Díaz, que es la.
Marta García Aller
Claro, Dinio, yo recuerdo,
Valeria Vegas
pues yo decidí empezar el capítulo de Marujita que está en esas 27, diciendo cualquier persona de menos de 50 y algo, 60 años, no se cree que Marujita tenga decenas de películas y que tenga decenas de discos y canciones grabadas. ¿Por qué? Porque tu generación, la mía, te estoy diciendo de gente de 60, porque yo le pregunté a mi chico que es más mayor y él tampoco ubica haber visto Marujita. Pues señoras y señores, Maru. Marujita trabajó mucho. Y que eran pivones aparte, eran pivones, pero Marujita trabajó mucho en los años 40, 50, 60 en teatro, hizo cosas increíbles de musicales, cosas que hacía Shirley MacLean en Estados Unidos, las hacía aquí Marujita en los años 60.
Marta García Aller
¿Quién eres?
Isabel Pantoja
Le digo Maruja. ¿Qué Maruja? Marujita. Ah, hola, cariño, cómo estás, o sea que voy hasta Y voy a seguir
Valeria Vegas
siendo Marujita, pero es verdad que llega un momento en que empiezas a pasar de moda o llegan los 70 y lo que se llevan son los cantautores, luego se lleva el pop, luego se lleva. Ya se van quedando fuera y entonces ¿Qué les quedaba? La prensa del corazón, ¿Qué les quedaba? Los programas de televisión. Entonces Marujita fue un caso muy curioso porque igual que otras muchas como Lolita Sevilla, Gracia Montes, que nos estará sonando a nada. ¿Por qué? Porque eligieron la vía de la discreción. Entonces Marujita ¿La discreción o el campanazo? Y el campanazo a mí me da igual arruinar mi carrera, pero yo no me quedo en mi casa. ¿Qué se lleva ahora? La telebasura. Yo me voy a la telebasura. Entonces esto que también se puede asociar a Sara Montiel, es lo que muchos eligieron porque es la única vía que les daban. Hay algo muy curioso, muy curioso, que yo no era consciente hasta que empecé a recopilar todas estas vidas, y es que muchas de ellas que habían tenido éxitos increíbles en los años cincuenta, sesenta, setenta, cuando llegan los ochenta y los noventa se quedan sin casa discográfica. ¿Por qué? Porque ya no eran rentables, porque lo que se llevaba era Radio Futura o Loquillo o Alaska o Mecano o da igual o Anna Belén, pero ya no se llevaba Estas señoras y además si querías cambiar de género ya no eras creíble, porque tú no quieres escuchar a Marifé de Triana cantando Rockefeller. No ocurrió el caso, pero muchas de ellas acabaron en un sello llamado Dibuxa. Te invito a que lo rebusques, es interesantísimo, interesante. Entonces decía Dibuxa, entonces de pronto aparecían en el año 92 grabando para Dibuxa todas ellas, que era una casa discográfica muy pequeñita, que Maritrini, la propia Maritrini también acabó allí, fíjate, siendo cantautora, le llamaba un cementerio de elefantes, porque era el único lugar donde las un poco acogían. Pero hasta María Jiménez, que asociamos, que parece que estuvo siempre arriba, María Jiménez en los años 70, es como la nueva folclórica, que además transmite sexy, es esta cosa como de aires de transición.
Marta García Aller
Yo descubrí a María Jiménez con la
Valeria Vegas
cámara mecánica, efectivamente, pero antes de que
Marta García Aller
María Jiménez era sacrilegio, pero al revés.
Valeria Vegas
Esto es una cosa maravillosa, 2000, justo 2000, 2001. Yo también la descubrí con La cabra mecánica. Y luego de ahí ensalzó después de tú eres tan guapa y tan lista, tú que te mereces un príncipe, un
Marta García Aller
dentista, Fíjate que estudiaba Humanidades, cantábamos Te mereces un príncipe humanista.
Valeria Vegas
Ah, mira, también. Pues también todo valía como soy, los snobs. Y entonces, pero María, que nos parece que siempre ha estado, también le ocurrió. Cuando María irrumpe en los años 70, muchas de sus compañeras anteriores, de sus antecesoras, se están cayendo y María es como que parece que no le va a ocurrir eso y tal, pero 20 años después, en los 90, María estaba a dos velas. María era la mujer de Pepe Sancho y acompañaba a las premieres, a su marido en la compañía. Esa es otra historia también. Sí, hay maltrato y demás. Pero te vengo a decir, porque María se pasó, que en toda la década de los 90 grabó solo dos discos con dibujos y luego de pronto La cabra mecánica y luego casi muy seguido a Joaquín Sabina tienen la genial idea de resucitarla y le dan esas canciones que le van como anillo al dedo. Y entonces María se pasa y llega el siglo XXI y va para arriba. Pero María estaba abocada también a caer hacia abajo.
Marta García Aller
No, es que estaba mirando que yo soy esa que es del 90, Una mujer, esa Carmen.
Valeria Vegas
Unos la llaman Lola y otros la dicen Pilar. Ahí viene eso. Y esa protagonizada por la Pantoja y producida por Víctor Manuel.
Marta García Aller
Claro, fíjate que Isabel Pantoja superó en taquilla a Almodóvar, a Tamé y a Madonna.
Valeria Vegas
A Madonna en España, Sí, sí, sí, Tracy.
Marta García Aller
Y era el año 90, o sea que había ahí dos Españas
Valeria Vegas
en lucha. Efectivamente. No, pero fíjate, ni siquiera en lucha, me desdigo en convivencia, que es una cosa que con el tiempo, en esto que llamamos polarización, y seguro que habrá algún capítulo de pausa que hable de la polarización.
Marta García Aller
¿Qué capítulo de pausa no habla de polarización?
Valeria Vegas
Efectivamente. Pues aquí también vamos a hablar de polarización. Nos hemos ido a la polarización y en ese momento, como tú has dicho, en el 90, la película Yo soy esa que protagonizó Isabel Pantoja y que era como las películas de las folclóricas
Marta García Aller
antaño no pasaba nada.
Valeria Vegas
No, no pasaba nada de todo, pero cada 10 minutos una canción.
Marta García Aller
La trama era ella.
Valeria Vegas
La trama era ella. Efectivamente. El vehículo de marketing era ella.
Marta García Aller
No la he visto ni la pienso ver.
Valeria Vegas
Vale, pues sí, claro, fíjate, está Lisa Matilla, está Coronado, está Loles León. Hay un reparto maravilloso. Hay un reparto maravilloso y que ojo tuvieron Víctor Manuel, Ana Belén, que la produjeron una vez más, no la produjo un señor con bastoncillo que se había. No, no, no. Esa película la produjeron Víctor y Ana. Volvemos a lo mismo. Realmente los artistas e intelectuales de este país sí valoraban a las folclóricas o aquel repertorio. En este caso, La Pantoja del 90 no tiene nada que ver con la Pantoja de ahora, que está muy denostada y hay un hartazgo de sobreinformación, creo que muy a su pesar, porque obviamente ya si en contra tuya te está sacando todo el rato porque respiras.
Marta García Aller
La Pantoja ha pasado por la cárcel. Si, lo digo por lo que tiene de historia de España. ¿Cómo no va a haber entre las folclóricas un caso de corrupción?
Valeria Vegas
Hay temporadas Stranger Things más. A que la vida de la Pantoja
Marta García Aller
folclóricas se reconstruye la historia de España todo el rato.
Valeria Vegas
Sobre todo yo entiendo, fíjate, yo entiendo que si mi marido está harto de la Pantoja porque pone la tele, la Pantoja, la Pantoja todo el rato, cualquier cosa es noticia. Pero dentro de 70 años, si seguimos aquí porque se ha inventado algo, le contemos a la gente que tiene 15, que hubo una señora que decía que empezó virgen, que se casó con un torero, que al marido lo matan en Dios para que todo el mundo lo vea en la plaza de toros, que ella se queda viuda y es la viuda de España, que a los 5 años vuelve otra vez a lo grande y acude a la reina desde momento, una tal Sofía, les contaremos a verla actuar, porque la reina de España acudió al regreso de la Pantoja en el teatro, en el Teatro Real, y ella cantó Era mi vida, él y todas estas canciones tremendas que le hizo Perales, se la hizo ahora mismo un señor de la copla, se la hizo todo un autor y que luego entra en la cárcel porque está enamorado de un alcalde de un pueblo donde todo está corrompido. ¿Te lo puedes creer? Pero todo esto de una sola vida de una persona, pues efectivamente, claro,
Marta García Aller
si algo nos enseña la copla es que se puede ir para atrás también socialmente, culturalmente, se dan cosas por hecho. Fíjate lo que pasó en la República. Y luego después.
Valeria Vegas
Ya no se podían cantar o había cambiar las letras. Efectivamente, una lección más de que nos da la copla.
Marta García Aller
¿Valeria, me apruebas el examen de cultura?
Valeria Vegas
Te voy a poner un siete y medio, un ocho, porque te veo muy puesta. Pero dentro de cien episodios más de Pausa, como ha pasado desde la primera vez, volveré y te diré cómo era aquella película qué ocurrió, qué le dijo Concha Piquer a Franco. ¿Cómo era?
Marta García Aller
Concha Piquer le dijo lo de la merienda y también le dijo lo del
Valeria Vegas
lazo de Isabel la Católica.
Marta García Aller
¿Cómo fue eso?
Valeria Vegas
Claro, cuando le ofrecen enlaza a Isabel la Católica, que era lo más que te podían dar, o sea, no había huella de honor, no había nada en ese momento. En lazo a Isabel la Católica es la mayor condecoración que te daban en el régimen y era algo que ya le habían dado previamente, muy poco antes, a Lola Flores y a Juanita Reina. Y entonces con Chapiquer, todo un carácter. Pues con Soprino dijo. Ella lo rechazó porque dijo que no iba a aceptar un lacito que tenían Pelé, Melé y la hija de Bengale o la primera. Claro, o sea, una reina.
Marta García Aller
Jo, ti que eres una reina.
Valeria Vegas
Valeria, tú también.
Marta García Aller
Muchísimas gracias por venirte a Pausa.
Valeria Vegas
A ti.
Marta García Aller
¿No esperamos 100 episodios, te vienes? Que son mucho trabajo.
Valeria Vegas
Prefiero que te vengas matrícula de honor en folclorismo.
Marta García Aller
Bueno, yo no voy a poner las pilas. Pausa es el podcast semanal del Confidencial que dirige y presenta Marta García ayer, con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la asistencia técnica de David Fernández Marcos, los vídeos de Pablo Porcuna y Lucía Cencerrado y la coordinación de Antonio Martín. Recuerda que también puedes suscribirte a la newsletter de Pausa con con recomendaciones y contenidos exclusivos de todo lo que comentamos en el episodio. Encuentras el link en la descripción de tu plataforma de podcast. Es verdad que no hemos hablado lado de Trump. Ana siempre se queja de que en
Valeria Vegas
todas las pausas, pues en la máquina esta de Zoltar, ¿Os acordáis esto que es la moneda de Big y te dice no sé qué y tal? Han hecho una con Trump, que digo, esto es lo más folclórica ya que se puede, pero le han puesto un paquete de chetos dentro, no, un paquete de chetos. Que digo, esto no se ha enterado él porque mata a quien lo haya hecho, ¿Sabes? Está con billetas en la mano, como que te lo dice el futuro y
Marta García Aller
es un animatronic de.
Valeria Vegas
Es un animatronic detrás de toda la cama esa y tal, tipo Zoltar con un paquete de chetos dentro y tal y horroroso, decías, ¿Dónde llega lo de este señor? Porque eso no lo has visto con Nixon, ni con Reagan, ni con Bo, ni con Clinton, o sea, ¿Dónde llega los kids de este señor? Que claro, a mí me espanta profundamente porque es que me espanta, me espanta porque me parece que es el feed de la política, hombre, que es una folclórica.
Podcast de El Confidencial con Marta García Aller y la invitada Valeria Vegas
Fecha de emisión: 27 de mayo de 2026
Una conversación apasionada y rigurosa sobre las folclóricas españolas: cantantes y artistas que fueron mucho más que iconos kitsch. Marta García Aller y la escritora y guionista Valeria Vegas —autora de “Tan flamencas”— repasan la vida y el papel de estas mujeres en la cultura, política y sociedad española del siglo XX, desmontando tópicos y revelando su faceta como pioneras, antifrancoístas de hecho (aunque a veces no de palabra), referentes LGTBI y líderes en tiempos hostiles para la libertad de la mujer.
El episodio mantiene un tono entre culto y coloquial, ágil, divertido y profundamente reivindicativo, desmontando tópicos con rigor pero también humor y complicidad. Marta García Aller se posiciona como oyente curiosa que reconoce lagunas culturales, mientras Valeria Vegas despliega erudición y anécdotas cercanas, desmontando mitos y revalorizando el papel social de las folclóricas.
Un episodio que ofrece una panorámica vibrante de la copla y sus protagonistas como auténticos motores de cambio y reflejo de los sueños, miserias y conquistas de la España del siglo XX. Más allá del kitsch, la copla fue territorio de mujeres valientes, de identidades disidentes y de historias tan universales como la fantasía y la supervivencia. Con el resurgimiento del folclore en nuevos géneros, nunca estuvo tan vigente el espíritu de las folclóricas.
Recomendaciones de escucha:
Obligatorio para aficionados a la música, la historia y la cultura pop española; especialmente quienes quieran descubrir el otro lado –pionero y feminista– de la copla y sus divas.