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Narrator
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Marta García Ayer
¿Podemos llorar todas un poco?
Bea Parera
Sí, por favor.
Marta García Ayer
Para eso están los cleaners. Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa y la vamos a hacer con un nudo en la garganta porque cuesta mucho hablar de esto. Pero no hablarlo es peor, mucho peor. Si no hablamos de ello, seguiremos sin hacer lo necesario para prevenirlo. ¿Qué pasa cuando un menor abusa sexualmente de otro menor? ¿Están aumentando este tipo de casos? ¿Y por qué solo nos enteramos de los que pasan en un colegio? ¿Qué puede hacer la Fiscalía y Servicios Sociales? ¿A qué edad hay que hablar de sexo con los niños para prevenir agresiones o que si se producen los niños sepan pedir ayuda? Pues ahora lo hablamos con Bea Parera, que es la experta en jurídico del Confidencial, que lleva semanas hablando con jueces y fiscales de este tema. Pero antes, antes te voy a contar una historia. La historia de una niña de 4 años de la que no diremos su nombre, pero bueno, va a ser mejor que te la cuente su madre.
Raquel
Hola, ¿Qué tal?
Marta García Ayer
¿Raquel? Muchas gracias por venir.
Raquel
Gracias a ti.
Marta García Ayer
A contarnos la historia de tu hija. Bueno, una cosa que le pasó a tu hija.
Raquel
Eso es.
Marta García Ayer
Y de la que es muy difícil hablar.
Raquel
Sí, es complicado. Todavía después de año, más de un año es muy difícil. Sí.
Marta García Ayer
Cuatro años.
Raquel
Sí, tenía cuatro años.
Marta García Ayer
¿Y qué pasó?
Raquel
Pues nosotros vivíamos en una urbanización. Lo irónico, entre otras cosas, es que nos mudamos a esta urbanización buscando una seguridad, un entorno cerrado en el que pudiesen jugar nuestros hijos con libertad. Y encontramos justamente lo contrario. Ese día salió por primera vez sola a la urbanización a jugar. Nosotros vivíamos en un bajo, con lo cual estaba muy, muy, muy cercano a la puerta de casa.
Marta García Ayer
Que es este momento de tener la puerta abierta y tener a la niña a la vista. Y que son unos minutos.
Raquel
Vaya, fueron quince, veinte minutos no fueron más. Y salió, como os decía, por primera vez. Y a los quince, veinte minutos yo la oí llorar, para que veáis la cercanía que había, que se la oía llorar. Y entonces le dije a mi marido que si podía salir a por ella. Pensaba se ha caído todo menos esto, evidentemente. Y cuando yo la oí, mi marido me oye, ven que está contando algo. Entonces fui al salón, oí la historia, y ahí mi mundo se quebró en dos. Porque lo que estaba contando es que un niño. Lo que más me dolió fue su inocencia, porque ella no paraba de repetir me ha dicho que no iba a pasar nada malo y ha pasado. Eso era lo que a ella le dolía, que la hubiesen engañado, no el hecho en sí. Pensándolo luego, me rompía el corazón oír esa frase una y otra vez. Me ha dicho que no iba a pasar nada malo y me ha mentido. Y no ha sido así. Lo que ella cuenta es que este niño la ha metido en un portal, le ha bajado las braguitas, le ha acercado el pene, se lo ha puesto en la mano, no la dejaba salir, y le ha introducido los dedos en la vagina. En ese momento, durante 10 segundos, yo lo que quiero es que sea mentira lo que me está contando, que se lo estoy inventando. Claro, yo es que ni 10 segundos. Dudo un segundo. Le ¿Pero esto es verdad? Usa un lenguaje, está construyendo una historia que es imposible que sea mentira. Pero es que me es que creo que tengo sangre en las braguitas. Y entonces cuando yo me agacho y le veo sangre, y bueno, ahí se me empieza a moldar la cabeza para ver cómo hacemos con esto. Y lo primero que le digo, y es que tengo clarísimo además, que eso es lo que quiero que se le marque, es que ella no ha tenido culpa ninguna. Tú no has hecho nada malo, nada. Y bueno, a partir de ahí, intentar localizar a la persona que había hecho esto. Casualidades de la vida, yo tenía el teléfono del padre de ese niño, y en la foto de WhatsApp sale con su hijo. Entonces cuando le enseño la foto, no duda sí, sí, es él. Ahí decido llamar al padre. Lo primero que le pregunto ¿Tu hijo ha estado aquí abajo en la urbanización? Porque si me dice que no, pues yo ya descarto a ese niño. Pero me dice que sí, que acaba de subir. Entonces le vale, ¿Puedo subir a hablar contigo? Y subo a su casa, le cuento en dos minutos lo que ha sucedido y evidentemente el padre se queda conmocionado, pero me dice que son cosas de niños, que son chiquilladas. Mira, no acepto que me digas esto, mi hija tiene sangre, las bragas, esto no es una chiquillada. Y me dice, lo primero es ver cómo está tu hija, llevarla al médico, evidentemente, desde luego es mi prioridad, pero luego voy a ir a la policía y me pide por favor que no vaya a la policía, que no le denuncie. No tengo nada más que hablar contigo.
Marta García Ayer
¿Cuántos años tiene el niño?
Raquel
Doce. Y me voy con mi hija al médico. Afortunadamente me acompaña mi hermana, porque ahí es un momento complicado. En ese momento el padre me llama, yo no se lo puedo coger, habla con mi marido y a mi marido le dice que el niño lo ha confesado todo, pero que lo que le ha dicho es que le ha bajado las braguitas muy delicadamente y le ha tocado la vulva para explorar. Y trata de justificar eso. Para mí es injustificable.
Marta García Ayer
Es que.
Raquel
No entiendo ese relato. Y bueno, vamos, también como una de las razones por las que estoy aquí es orientar por si esto le sucede a otra persona, que sepa si a alguien le sucede, que sólo hay dos hospitales en Madrid que tienen un protocolo de abuso sexual infantil, que es el Niño Jesús y es La Paz, vamos a La Paz. Ahí tenemos que esperar a que venga una persona de la fiscalía a que esté presente. Cuando examinan, es un momento muy, muy, muy duro, examinarle, a ver la vagina, a ver si tenía restos de semen, si tenía el himen intacto. Y cuando tienes a una niña en una camilla y le están haciendo eso, es peor que si te lo hacen a ti. Y después de estar como 5 horas o así, hasta las 2 de la mañana más o menos, pues ya nos fuimos a casa. Pero bueno, la verdadera pesadilla empieza un poco a partir de ahí, porque ella a día de hoy lo sigue mencionando y el daño que nos queda a nosotros, porque ella. Ella está bien a día de hoy, pero yo siento que tengo una espada de Dambucles encima, porque no sé cuándo ella va a vincular estos hechos con su sexualidad.
Marta García Ayer
¿Y por qué dices que empezó el verdadero calvario? ¿Qué protocolos se activan? Porque claro, tú eres abogada y conoces las leyes. Pero qué pasa cuando una familia llega al hospital o a la fiscalía, a la comisaría, que ahora me contarás fuisteis después. ¿Qué pasa cuando le cuentas el caso? Que un niño de 12 años presuntamente ha agredido sexualmente a una niña de 4.
Raquel
En este caso no se puede hablar de delito porque el niño es inimputable. Eso es lo que me dejan clarísimo desde el principio. Yo soy abogada, pero en penal estoy perdida. Tengo lo que estudié en la facultad y no recuerdo. Llegamos a La Paz y en La Paz ya hablan con un juzgado. Y de hecho en La Paz, desde La Paz se abre como un caso y nosotros abrimos otro. De hecho es que nos llegan dos archivos distintos. 1 archivo del procedimiento que abre La Paz y un archivo del procedimiento que abrimos nosotros. Ya estando en La Paz, la policía me llama. Claro, les ha avisado. Supongo que estos dos hospitales que tienen este protocolo, consiste en esto enseguida avisar a la fiscalía, a un juez de guardia. Y se activa bastante rápido, porque como a las dos horas de llegar yo ya recibo una llamada de la policía que me pregunta si quiero denunciar. Yo digo que sí y al día siguiente me dan cita. También se inicia un protocolo desde Servicios Sociales. Con Servicios Sociales hablamos un poquito más tarde, unos días más tarde. Al día siguiente, que lo primero que hacemos es ir a la comisaría, mi marido y yo estamos declarando un par de horas cada uno en la unidad de Familia y Menores, creo que se llama, y ya ahí nos avisan que esto se va a archivar y nos dicen esto no va a ir a ningún lado, es un menor. Y la propia policía que nos está tomando declaración nos dice que cree que debería entrar Servicios Sociales, que hay los suficientes elementos de gravedad para que Servicios Sociales vaya y no deje escapar esto. Nos cuenta que normalmente la diferencia de edad cuando suceden estas cosas oscila entre 5 años y 3. Pero es que aquí la diferencia de edad son 8. El hecho de que el niño la haya llevado a un sitio a escondidas, la haya engañado, decía la policía, es que hay muchos elementos que indican que este niño, que necesita ayuda, necesita un psicólogo que le haga una terapia o que un psicólogo entre a evaluar qué está sucediendo ahí. Pero ya nos dicen lo van a.
Bea Parera
Chivar.
Raquel
Lo tenemos clarísimo. Desde el primer minuto.
Marta García Ayer
Claro que una cosa es que sea inimputable, es un niño también. Probablemente no haya entendido ni siquiera él qué es lo que está haciendo, pero Servicios Sociales sí lo entiende. Qué se hace a raíz de la toma de declaración de que las autoridades tienen constancias de que esto ha sucedido.
Raquel
Nosotros recibimos una llamada de Servicios Sociales que nos cita como a la semana. Lo que nos explican es que nos van a hacer un seguimiento nosotros y van a hablar con la familia, pero que no nos pueden contar nada de lo que vaya a suceder con la familia por protección de datos. Y en cuanto a Servicios Sociales, la última llamada que ella me hace y me mira, ya he visto que estáis bien, que lo estáis gestionando muy bien, que estáis ayudando a vuestra hija porque la estáis llevando a un psicólogo. Yo hasta aquí puedo hacer. Y yo le pregunto ¿Y con la otra familia, sin que me puedas decir nada, ¿Cuál es el protocolo que soléis llevar? Dime normalmente qué hacéis para yo saber en qué punto puedo imaginarme. Y ella lo único que me dice no te puedo contar nada. Pero sí te puedo decir que yo soy muy insistente en mi trabajo. Yo leo entre líneas. Lo que entiendo es que todavía no ha conseguido localizar o hablar o hacer nada con esa familia.
Marta García Ayer
Tú no puedes desentenderte de qué pasa con ese niño sabiendo que es vecino.
Raquel
Nos los encontramos todos los días porque aparcan enfrente. Eso supone un desgaste, porque yo en un primer momento no soy capaz de enfrentarme a esa familia y a mi pesar, cuando veo el coche me tengo que esconder en el garaje. No soy capaz de cruzarme con ellos. Y eso me duele. A día de hoy me duele porque he tenido yo que actuar así.
Marta García Ayer
¿No hay ningún mecanismo de protección de la víctima?
Raquel
Nada, nada. Yo llamo a la policía y es que este niño está solo a la semana de lo que ha sucedido, está solo en la urbanización. Y la policía me decía, mira, es que de veras lo siento mucho, no puedo hacer nada por ti. Nada. Entonces no es solo. Han fallado todos los mecanismos, pero para empezar el de sus padres también.
Marta García Ayer
Pero de todas las cosas que se pueden hacer, ¿No hay nada previsto en el protocolo que te conste después de un año y pico que lleváis investigando todo lo relativo a este tema?
Raquel
No, no, a mí no. Bueno, de hecho es que a los seis meses, tiempo suficiente para que haya entrado ahí Servicios Sociales y quizás le haya dicho a los padres este niño no puede estar solo, nos tenemos que mudar porque seguimos viendo a ese niño solo y de hecho tenemos conocimiento de que ha molestado a otra niña en la urbanización. No queremos vivir en el mismo espacio que estas personas ni cruzarnos la.
Marta García Ayer
Y Raquel, de todos estos trámites, porque en lo personal y en lo emocional es muy complicado entrar y tampoco tenemos que hacer que nos cuentes nada que no te apetezca a ti, pero cuéntanos, en este año y pico que lleváis llamando a todas las puertas que puedan ayudar a tu hija, ¿Cuál ha sido la mayor decepción, lo más frustrante, la alerta roja que habría que decir desde aquí por favor, poned en marcha algo que evite que si se repite pase esto?
Raquel
Lo más frustrante es eso, que no haya ningún mecanismo. Yo lo que he sentido es que han dejado desprotegida a mi hija de cuatro años. Nadie ha llamado a mi puerta y me ha no te preocupes, Raquel, vamos a proteger así a mi hija.
Marta García Ayer
No, no, no existe ese mecanismo de protección.
Raquel
No lo he visto, no lo he visto. Yo no lo he visto, no lo he sentido.
Marta García Ayer
¿Y la relación? Bueno, más que la relación, las veces que habéis ido a la policía. ¿Y la parte de investigación del tema ayuda en algo? ¿Pueden hacer algo o tienen las manos atadas?
Raquel
No tienen las manos atadas, no, no. Dos veces que llamé a la policía, las dos me no, no podemos hacer nada.
Marta García Ayer
Y tú has puesto mucha insistencia en estos meses en saber cómo de frecuente son estos casos, cómo has intentado arrojar algo de luz y qué has encontrado.
Raquel
Remití una petición a través del portal de transparencia al Ministerio de Justicia que me derivó al Consejo General de Poder Judicial. Desde los dos sitios me han no tenemos datos. Me ha faltado recurrir eso porque no me puedo creer que no lleven un recuento de cuántas veces archivan estas denuncias. Entonces me he quedado ahí, Pero eso es lo que me han dicho, que no tienen datos.
Marta García Ayer
Ahora le preguntamos a Bea Parera, que es la experta, y me consta que ha estado buscando muy insistentemente esos datos. Y ella sí, ella sí, encontrado algunos. Luego te contamos. Pero antes de nada, cuéntanos cómo está tu hija.
Raquel
Ella está bien, como os decía, lo sigue chacada. No sabría deciros con qué frecuencia rememora estos hechos, nosotros hacemos como que bueno, es algo malo, pero ya estás, estás bien. Y ella lo cuenta con normalidad, lo cual es una suerte. No lo cuenta desde el miedo o desde la tristeza, pero lo cuenta.
Marta García Ayer
Y lo cuenta también a sus amiguitas, lo cuenta.
Raquel
No lo cuenta en casa hace meses, sí que se lo contó a sus primos y sí que también tienes tú una alerta a ver si va a contar aquí hay que explicar esto a quien se lo esté contando. Pero no, no solo lo ha hablado con sus primos, sus primos ni sabían de qué iba el tema. Entonces va pasando el tiempo. Mi esperanza era que efectivamente se le olvidase, pero es que no se le olvida, lo tiene ahí como algo que yo creo que ella va reelaborando.
Marta García Ayer
Lo.
Raquel
Cual es bueno que lo cuente, que lo cuente con normalidad, pero es lo que te decía, que me indica que lo va a seguir teniendo ahí y cuando ella conecte este hecho con una sexualidad, porque ella lo tiene como una agresión, como si viene un niño, un poquito más de una agresión. No te lo voy a comparar con que venga un niño en el patio y la pegue, porque yo estoy segura que esto no me lo estaría contando un año y pico después. Pero ella, claro, no tiene los constructos todavía de la sexualidad en la cabeza, pero cuando los tenga, ese es mi miedo, ¿Qué va a pasar?
Marta García Ayer
Se me quedó muy, muy marcado cuando me contaste el día que viste, no sé por qué lo viste, si estaba recogiendo los armarios.
Raquel
El vestido. ¿Sí, ese vestido lo tengo en la retina grabado y es muy curioso porque no sabía qué hacer con ese vestido y la psicóloga a la que voy me tú enseñárselo, a ver que oye, mira, estaba haciendo limpieza y qué hago con este vestido? Que a lo mejor te queda un poco pequeño, a ver cómo. Y me alegró mucho porque no vi. Yo la estaba observando atentamente y no vi nada. Pues sí, sí, sí, guárdalo, guárdalo que me gusta mucho ese vestido y me quitó un peso de encima.
Marta García Ayer
Pues si esta pausa ayuda a prevenir sobre todo y a orientar a quien lo necesite, pues bien está. Pero para eso hacen falta testimonios como el tuyo, Raquel. Así que de verdad, muchísimas gracias a ti, Marta, por venirte a esta pausa a contarnos el momento más difícil de tu vida.
Raquel
Gracias. Hola.
Bea Parera
Igual estoy a la tarde ¿Cómo ha ido?
Raquel
Bueno, me lo digan.
Bea Parera
Marta, Yana, ¿Y ahora cómo estás tú? Después de.
Raquel
Bien, bien.
Marta García Ayer
¿Qué tal? Empezamos a hablar con la piel de gallina y el nudo en la garganta. Imagínate qué difícil escuchar este testimonio de Raquel. Pero lo que queremos en esta pausa precisamente es enterarnos mejor de si esto que nos ha contado Raquel es algo aislado o si está pasando cada vez más, porque no habiendo datos oficiales es muy difícil. Es muy difícil el trabajo periodístico y de prevención. Tú has estado semanas desde que tuvimos conocimiento de este caso y hemos estado las dos en ello. ¿Qué has descubierto, Bea?
Bea Parera
Bueno, lo que es evidente es que es un problema que no ha pasado desapercibido, por lo menos en el mundo de la justicia. Yo creo que a nivel periodístico tampoco son cada vez más frecuentes los titulares que en un principio además nos escandalizaban y nos sorprendían, pero que incluso estamos ya normalizando porque se ha convertido en algo cada vez más habitual. Y en el mundo de la justicia, entre jueces y fiscales y además especializados en abuso sexual y en menores, te reconocen que es una realidad cada vez más común. Los datos son difíciles de cuantificar porque efectivamente al ser menores de 14 años existe una especial protección también a nivel informativo, pero ellos manejan estos datos, esta información y saben que desde seis años a esta parte ha habido un incremento exponencial cada vez mayor del número de casos de abuso sexual o agresión sexual concreta entre menores de 14 años. Esto se ha ido reflejando en documentación oficial, sobre todo en las memorias que va recopilando de manera anual la Fiscalía General del Estado y también las fiscalías provinciales. Hay algunas que son más concretas que otras. En el caso de la Fiscalía General del Estado habla en general de un incremento de casos de delitos, sin especificar qué tipo de delito, en menores de.
Marta García Ayer
14 años y habla de un importante.
Bea Parera
Repunte y un importante repunte, lo que pasa que en ese caso no dice si se trata de un robo o se trata de una agresión sexual, pero sí hay un importante repunte de casi 4.000 casos más en comparación con el año anterior. Y la Fiscalía de Madrid es más concreta y además yo creo que al estar dirigida, esto es una valoración personal por mujeres, tiene una especial sensibilidad ahí y entonces ve que hay en concreto un incremento de casos de agresiones sexuales en menores de 14 y la cifra es espeluznante porque habla de un 80% más en relación con el año anterior.
Marta García Ayer
Un 80% más en delitos contra la libertad sexual cometidos por menores de 14.
Bea Parera
Efectivamente.
Marta García Ayer
Presumiblemente también a víctimas menores de 14. Pero habiendo tan pocos datos y teniendo que rebuscar tanto como has rebuscado, la preocupación es aún mayor, porque a lo que no se le pone el dato, de lo que no queda constancia, no se pone remedio.
Bea Parera
No se le pone remedio porque en realidad no existe un remedio fácil. Es decir, tenemos varios hechos que no se pueden cambiar. Los menores de 14 años son inimputables, es decir, no se les puede atribuir ningún tipo de responsabilidad penal. Cuando hablo de responsabilidad penal no hablo de una condena penal, no hablo de que se les interne como pasa con los mayores, o reciban una pena de prisión o de internamiento. Hablo de que tampoco se les puede imponer medidas cautelares, que debería ser una cosa bastante simple. Cuando hay una agresión sexual en una persona de tu entorno, en una persona mayor de edad, lo primero que se hace es pedir por ejemplo, una orden de alejamiento, es decir, que esa persona mínimo no pueda acercarse a ti.
Marta García Ayer
El problema que nos contaba Raquel de encontrar el coche aparcado del vecino al lado de tu coche, de estar en la urba teniendo que ver agresor de tu niña, sin que se pueda hacer nada al respecto, ya no hablamos de qué hacer con el menor agresor, sino cómo proteger a la menor agredida.
Bea Parera
Y no hay posibilidad por la vía penal de ningún tipo de protección, porque tú no puedes pedir lo que hablábamos, orden de alejamiento, no puedes pedir medidas más simples que las de un internamiento, como puede ser una reeducación de ese agresor o un análisis psicológico, por lo menos prevenga o intente prevenir que ese niño vuelva a repetir lo mismo que ha sucedido con la primera víctima y no se puede hacer nada.
Marta García Ayer
Y está el apoyo psicológico y por supuesto sanitario, pero el psicológico, el seguimiento que necesitan las víctimas, pero también una ayuda psicológica al niño agresor, que seguramente tampoco entienda bien la dimensión de lo que ha hecho, dependiendo de las edades. Son niños que necesitan ayuda.
Bea Parera
Efectivamente. Y además esa preocupación que te digo por la falta de respuesta no solamente se limita a la víctima, sino que la justicia, los jueces y fiscales se fijan muchísimo en el agresor. Y ahí estamos en manos de los padres o tutores. Que esos padres o tutores de verdad vean que existe un problema, en lugar de intentar negarlo o encubrirlo, que puede ser una respuesta muy habitual cuando pasa algo con tu hijo que tú no esperas la negación, el no, no, esto no es nada, es un juego de niños, no es n nada grave. Y entonces intentar correr ahí un velo y olvidarse, en lugar de efectivamente abordar el problema desde una perspectiva educativa y.
Marta García Ayer
Psicológica, que es exactamente lo que nos había contado Raquel que había pasado en su caso.
Bea Parera
Claro, es que eso debe ser muy frecuente.
Marta García Ayer
Esos padres por favor, no vayas a la policía, no vayamos a buscarle problemas al niño que está pasando por un momento difícil, que son cosas de niños.
Bea Parera
Claro, pues el intentar justificarlo, imagino que por protegerle también, porque los niños agresores tienen padres, lo mismo que los niños o niñas agredidas. Entonces cada uno. Pero protegerle es ayudarle, que no sería lo más habitual, pero que hay una respuesta primera de sus padres de negación es un hecho.
Marta García Ayer
Más que nada porque si no se ayuda a prevenir agresiones futuras cuando cumpla 16.
Bea Parera
Claro, es que un niño que agrede con esa edad no es un niño que está bien, eso es evidente, es un niño que necesita ayuda de alguna manera. Pero ya te digo que depende de la respuesta que quieran dar sus padres o tutores.
Marta García Ayer
Y desde el punto de vista institucional, ¿Qué respuestas te has encontrado que hay? Porque entiendo que todo el mundo está de acuerdo en todas las administraciones y de la ideología que sean, en que hay que poner algo en marcha para prevenir estos casos.
Bea Parera
Pues fíjate que me he encontrado un poco de todo. Es verdad que una gran mayoría de los jueces y fiscales con los que he hablado me hablan de la necesidad urgente, además de poner en marcha determinados mecanismos. Ellos hablan de un abordaje previo, sobre todo a través de los centros escolares, de las escuelas, educativo, un manejo de las redes consentido, una manera de prevenir antes de llegar a la situación en la que se da esa agresión. Pero hay otro grupo minoritario que me habla de que lo que ocurre es que ahora hay mayor visibilidad de los casos y que este tipo de comportamientos ha existido siempre y que sin embargo ahora, precisamente porque hay mayor difusión de la información de una manera más rápida y más extensa. También por las redes sociales nos enteramos más. Ya te digo que eso es una minoría. La mayoría efectivamente quiere un intento educativo previo que evite la situación. Lo que pasa es que eso no depende precisamente de los jueces y fiscales, sino muchas veces de las administraciones autonómicas que se están demostrando ineficaces para abordar también este problema.
Marta García Ayer
Y depende también de los colegios. Mencionabas las instituciones educativas y es otro asunto fundamental también, otro pilar de esta cuestión. De hecho, los casos que normalmente llegan a la prensa, llegan a la prensa porque han sucedido en colegios. Entonces ahí es responsable el centro. Si ha sucedido en el recreo, si ha sucedido en el aula. No se pueden desentender las administraciones. Tiene que ser la Consejería de Educación y demás quien es responsable de lo que le pasa a los niños dentro del centro. Pasa en una urbanización, pasa en un parque, pasa en la calle. Y la administración dice que no, esto no está previsto. Pero en los colegios sí. Y de hecho, haciendo una búsqueda rápida, hemos tenido varios casos en las últimas semanas y meses. Hubo una presunta agresión sexual de dos niños en Granada a una niña de seis años. Los niños eran de quinto, sexto de primaria, es decir, de diez u once años. Y la víctima de primero era una niña de seis años que no dijo nada al llegar a casa. Y fue un mes después cuando la llevaron al hospital, cuando seguía teniendo molestias en los genitales. Y claro, el colegio tuvo que activar mecanismos y entonces dentro del centro sí se puede prevenir que estén cerca, no estén cerca, ese alejamiento entre la menor y los menores. Y luego otro caso en Alicante, que este fue en octubre, unas semanas antes, fueron los padres de una niña de tres años los que denunciaron que su hija había sufrido abusos por parte de un niño de 9, también viendo lesiones en la zona genital. ¿Y esto que era en Alicante? Por lo visto, en la Comunidad Valenciana sí hay una unidad especializada de orientación para asesorar a colegios y alumnos. Pero claro, la administración entra porque ha sucedido en sus competencias. Yo he hablado también estos días con educadores para ver cuál es su percepción, porque ellos son quienes están tratando a los niños continuamente. Y una profesora de un colegio privado. Quiero decir que se le presupone un poder adquisitivo y también un nivel de formación a los padres de estos centros. No estoy hablando de una barriada en la que lamentablemente los niños suelen estar más desprotegidos y con familias que tengan menos recursos. Me decía que habían visto varias veces niños de primaria jugando a la manada. Ese era el juego de arrinconar a alguna niña en alguna esquina y jugaban a la manada. Y se enteraron porque chicas de 15 años vieron el juego que estaban jugando los pequeños a estos, los de 10 años. Entonces las chicas de 15 lo vieron y fueron a la profesora a oye, que hemos visto que están los niños de 10 cogiendo a niñas de 6 o 7 para jugar a la manada.
Bea Parera
Ay, Dios mío. Bueno, la cosa es que efectivamente, si todo sucede en un colegio, por lo menos se entera más gente, empieza a ser responsabilidad de más gente, pero no existe a nivel autonómico, en ninguna autonomía una respuesta por lo menos pautada o concreta ante este tipo de situaciones. Que decir tiene que no lo hay a nivel nacional, porque la responsabilidad es autonómica y únicamente si el centro es público. Es decir, aquí cada colegio el público pueda actuar de una manera más común a todos los centros, pero el privado o el concertado hará lo que considere actúa de una manera distinta. Y me hablan estos jueces y fiscales de que hay casos en los que pasa un poco lo mismo que hablábamos antes con los padres o tutores, que hay una cierta negación, quizá por miedo a asumir al final una responsabilidad por lo que han hecho los alumnos que estaban bajo su custodia. Esto también es muy común en el abuso escolar habitual. Los centros, desgraciadamente, en un elevadísimo número de casos, lo que hacen es intentar minimizar o negar los hechos y al final no resolver la situación y obligar a ese menor a abandonar al final el centro por no compartir espacios con la persona que la agrede.
Marta García Ayer
¿Suele abandonar el centro la víctima? La víctima, pero del bullying. Sin embargo, hace años que tenemos ese debate en la sociedad. ¿Sí que es un debate visible y se han puesto en marcha medidas y protocolos más o menos imperfectos que no le quitan un ápice de dolor y frustración a las familias que lo sufren, pero sí existe ese debate, ese debate de cómo visibilizarlo y también hablar con los niños para no solo asegurarte que tu hijo o tu hija no es víctima de bullying, sino que tampoco es un agresor, que no es el bully de la clase, Eso sí que sí que hay esa conciencia social de hace unos poquitos años para acá, Pero sin embargo, de la cuestión de los abusos o las agresiones sexuales cometidas por menores, es un problema, es tan doloroso, entiendo, es tan difícil de verbalizar que ni siquiera está en el debate público?
Bea Parera
No, yo creo que empieza a estarlo ahora, pero de una manera muy lenta. Estos casos de los que hablabas ahora, Marta, que empezabas, Alicante y Granada, pero hay muchos más, muchísimos más, cada vez van a ser más frecuentes. Entonces, al final, aunque todavía no haya dado el salto a la opinión pública, yo creo que sí hay preocupación entre el colectivo de padres. A nada que cualquiera que tenga hijos y comparta los típicos grupos de padres y madres o se mueva en ese entorno, sabe, esto está sobre la mesa, quizás no por cuestiones ya tan graves, pero sí por otras, como este caso que tuvimos hará un año, de utilizar inteligencia artificial para difundir imágenes de niñas también menores, creo recordar que en Almendra Alejo, desnudas y que se iban pasando de móvil en móvil.
Marta García Ayer
Y entiendo que es un tema que cuando lo has hablado con jueces y fiscales se habrán sincerado contigo cosas que a lo mejor no pueden decir públicamente, pero sí tú que tienes confianza y muchas fuentes, ¿Qué es lo que percibes?
Bea Parera
Pues yo veo una enorme preocupación. Veo mucha preocupación porque se encuentran con casos a los que no pueden responder. Hablábamos ahora de que no existe respuesta penal. Normalmente los padres de las víctimas no lo saben. Habitualmente se produce esa agresión, hay un primer contacto con la policía a través de una denuncia y luego suele entrar la Fiscalía de Menores. Y esa Fiscalía de Menores normalmente lo que tiene esos fiscales de la Fiscalía de Menores es una enorme impotencia, porque se ven en la obligación de decirle a los padres que no se puede hacer absolutamente nada y que al demostrarse la edad del agresor y una vez que se ve que Tiene menos de 14 años, directamente eso va a un archivo y a partir de ahí los padres suelen quedarse pues ¿Y ahora qué pasa?
Marta García Ayer
¿Y luego qué?
Bea Parera
¿Y ahora qué? ¿Y ahora qué? ¿Y ahora qué hago?
Marta García Ayer
¿Y los menores, los niños, estamos hablando a veces de niños en estos casos que comentábamos, de 9 o 10 años, los agresores, claro que no se va a solucionar bajando la edad penal, no estamos hablando de eso, pero qué responsabilidad tienen los padres de los agresores?
Bea Parera
Las posibles soluciones, yo creo que ellos te comentan, van por ahí. Hay quien se plantea una bajada de la responsabilidad penal muy concreta, lo que pasa que si tú te pones a mirar al entorno, sobre todo europeo, ves que ningún país está por debajo de los 14 años, lo más habitual en Europa es que esté entre los 14 y los 15 años. Entonces si no podemos tirar de la vía de la responsabilidad penal, ya te digo que no para castigar esa actitud, sino por lo menos para intentar ponerle remedio a través de algún tipo de medida cautelar, incluso de una obligación de trabajo social que acerque a esos niños a determinadas realidades o a un tratamiento psicológico que se vea necesario. Son niños también. Entonces si eso no se puede hacer, mayoritariamente todos hablan de la vía de la responsabilidad civil del adulto, del responsable de ese menor, de los padres y tutores. Es algo que tenemos como muy normalizado en otros asuntos, es decir, tu hijo va con un patinete y a tu atropella a una señora que va en el carril bici y le provoca una fractura, pongamos por ejemplo, tú sabes que directamente los responsables de ese daño que le ha causado a esa persona van a ser los padres, o si tu hijo le raya el coche jugando con otro grupo de amigos a una persona vas a tener que responder como padre de ese daño provocado y sin embargo no es nada habitual en el caso de la agresión sexual. Entonces ahí hay un camino, hay un camino a explorar, que lo que pasa es que los padres que se encuentran en una circunstancia así no suelen conocer normalmente se ven obligados a pasar todo un camino de penitencia, ir aprendiendo según van viéndose cómo se cierran determinadas puertas y si tienen la suerte de dar con algún abogado normalmente o educador que les pueda aconsejar en este sentido, tirar de esa vía de la responsabilidad civil muchas veces, ya te digo, no tanto por castigar al niño, sino por hacer consciente al tutor cuando hay una negación de la actitud.
Marta García Ayer
En esto que nos contaba Raquel, si ese niño hubiera ido con una llave a rajarles el coche con una pelota, les rompía los cristales de casa, ahí sí se podía pedir una reparación y si agreden a tu niña, se puede.
Bea Parera
Pero es algo que está, ya te digo, en pañales, está empezando, hay minimismos casos, pero mayoritariamente en un 90 %. Todo el mundo con el que ha hablado me habla de que ese es el camino.
Marta García Ayer
Claro, vale, pero bueno, pero que es el único resquicio legal de reparación que le queda a las familias, el pedir la responsabilidad civil, que al final reparar no repara, se quedaría en el mejor de los casos, en una multa.
Bea Parera
Entiendo que además no le repara el año. Es decir, ¿Qué bulto de indemnización va reparado un año de ese calibre? Ninguna. Pero que yo creo que sirve por lo menos para hacer conscientes a esos padres y tutores que no han tenido respuesta ninguna de tratamiento de su hijo, de la importancia de la cuestión. Por lo menos se ven sometidos a un proceso y podrán poner cautela para que no vuelva a reproducirse. Es lo mismo. Decíamos ahora de niños que raya un coche. Si un niño raya un coche y sus padres se ven obligados a pagar una X multa elevada, en muchos casos tendrán la prevención de que ese niño no vuelva a rayar otro coche. Pues algo similar.
Marta García Ayer
Tal y como están las cosas, lo que nos contaba Raquel es que si los padres no quieren llevar al niño agresor al psicólogo, no lo llevan, no.
Bea Parera
Tienen que llevarlo, no tienen que hacer absolutamente nada. Ahora mismo no hay absolutamente ninguna respuesta. Por eso hay que empezar a desarrollarla.
Marta García Ayer
Hablábamos de las soluciones y de las causas. Esto es más subjetivo todavía. Claro, pero entiendo que siendo un problema que cada vez preocupa más en los tribunales, los expertos con los que has hablado tendrán teorías de por qué esto registra un aumento preocupante según esos datos de la Fiscalía de Madrid.
Bea Parera
Pues ahí están todos al 100% de acuerdo en que se trata de la actual ebullición de las redes sociales, de la actual manera que tienen los niños de comunicarse también, que suele ser muchas veces a distancia y muchas veces irreal. Esa necesidad de compartir casi todo lo que hacen por redes sociales, en TikTok e Instagram, sobre todo porque ellos todavía no han llegado a Twitter, Digamos que les sexualiza en momentos muy tempranos.
Marta García Ayer
Y desde luego los informes que estudian a qué edad tienen el primer contacto los niños con la pornografía. Niños normalmente a través de las pantallas de móviles que tienen al lado, no necesariamente desde su propio móvil, que esto es una cosa que me han destacado mucho los expertos, también desde las tablets. La cosa de los niños jugando un rato con la tablet. Si esa tablet no tiene mecanismos de protección, les puede llevar. Un estudio de Save the Children en el que decía que 7 de cada 10 chavales acceden por primera vez al porno a los 12 años. Antes de los 12 años, en muchos casos, pornografía violenta con la que se han encontrado, ni siquiera la estaban buscando, pero poniendo algunas palabras en Internet les aparece. Y claro, en casos de niños de 8 o 9 años, que en muchos casos ya están viendo en las pantallas porno, la educación sexual les llega más tarde. Si en su casa no les han hablado de que no se tienen que creer la pornografía, que parece da como cosa hablarle de pornografía a un niño de 8 años.
Bea Parera
Despertar a lo les vas a asustar con antelación. A lo mejor como padres, tú crees que tus hijos no han llegado a ese punto y que a lo mejor lo que haces es el efecto precisamente el contrario.
Marta García Ayer
Sí, de generarles una curiosidad que todavía no tiene. Pero si tienen una pantalla a mano, sí les va a llegar ese contenido sin querer. Habrá quien nos escucha que dirá ya estáis demonizando el porno. Pero no, creo que no se trata de eso. Lo que se trata es de tener acceso a los contenidos a la edad que corresponde. Sobre todo cuando estos informes dicen que la mayor parte de los menores que acceden a este contenido no diferencian la realidad de la ficción. El 37 % no diferencia entre las escenas de ficción y las experiencias sexuales reales. Luego están buscando en la vida algo que en realidad no existe.
Bea Parera
Claro. Tiene consentimiento absolutamente distorsionada del sexo, de lo que es una relación sexual. Y por eso normalizan estas conductas, esta agresión como algo normal y esta violencia cuando hay una relación sexual. Y por eso fiscales y jueces reivindican la necesidad de que haya una respuesta educativa en edades tempranas.
Marta García Ayer
Escuchando a Raquel cuando se nos ponía la piel de gallina, era inevitable pensar menos mal que habían hablado con su hija de las partes del cuerpo, que su cuerpo es suyo, que si alguien te toca donde no quieres, nos lo tienes que decir. Porque entiendo que muchos padres piensan que esa es una conversación que se puede tener más adelante, no con niñas de 5 años.
Bea Parera
Pero otra vez nos volvemos a encontrar con un problema, que es que esa respuesta educativa que se reivindica desde el mundo de la justicia no depende del mundo de la justicia, sino de las administraciones públicas. Y supongo que Raquel os habrá explicado que ahora mismo la respuesta que hay a nivel administrativo es muy deficiente, por no decir casi inexistente. Yo creo que hasta que no sea una realidad permanente y efectivamente esté en el debate público y nos encontremos con titulares escandalosos que pongan un caso en primera fila y eso despierte conciencias, no creo yo que vaya a haber una respuesta.
Marta García Ayer
Para eso hacemos esta pausa en la que el nombre de la hija de Raquel queda para nosotras, porque preservarla a ella y su anonimato y protegerla es la principal prioridad, que es lo que lleva a muchas familias que están sufriendo esto a no comunicarlo públicamente. Es muy difícil saber cuántas agresiones sexuales de menores a menores se están produciendo, porque en muchos casos, y sabiendo que son inimputables, a menudo ni siquiera se denuncian. Pero es que ni siquiera los que intentan denunciarla constan como debería ser. Si hay indicios nos lo cuentas, Bea, que están aumentando. Y espero que esta pausa sirva por lo menos para ayudar a acercar esta realidad tan difícil, tan cruda, a las conciencias de quien corresponda y sobre todo.
Bea Parera
Que se nos quite ese pensamiento de que es algo que les pasa a otros, que yo creo que pasa con muchísima frecuencia. El caso de Raquel podría ser el caso de cualquiera, de cualquiera de nosotras que estamos aquí sentadas. Desde luego puede pasarle a cualquiera.
Marta García Ayer
Sí nos lo contaba ella en la urba a la que te has mudado pensando que aquí es donde mis hijos realmente van a crecer seguros en esos 10 minutos que la dejas un rato jugando en el patio de la puerta de casa.
Bea Parera
Pues eso no es algo que le pase a otros, es algo que está pasando, que está pasando ahora y que no tiene solución inmediata y sobre lo que hay que trabajar.
Marta García Ayer
Las administraciones tomen nota, pero también las familias. ¿A quien corresponde? A los educadores, la educación sexual, saber prevenir, avisar desde pequeños a los niños que su cuerpo es suyo y que no pasen vergüenza, que pidan ayuda inmediatamente, que fue lo que hizo la hija de Raquel.
Bea Parera
Muchas gracias por invitarme. Espero que esto sirva para algo.
Marta García Ayer
Gracias. Gracias por ayudarnos a entender un poco mejor esto que es tan difícil de verbalizar.
Narrator
Pausa el podcast del Confidencial dirigido y presentado por Marta García ayer con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la coordinación de Antonio Martín y la asistencia técnica y documentación de Iñigoita.
Marta García Ayer
Tú ese vestido, el que llevaba puesto, lo quemarías.
Raquel
Bueno, hubiese hecho una hoguera. Sí, sí, lo tengo clarísimo. Lo tengo marcadísimo en el cerebro ese vestido de flores.
Marta García Ayer
Lo importante es que ella no.
Raquel
Eso es.
Narrator
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Podcast de El Confidencial
Fecha de publicación: 26 de marzo de 2025
Presentado por: Marta García Aller
Invitadas: Bea Parera (experta jurídica), Raquel (madre y abogada, testimonio personal)
Este episodio de Pausa afronta, con rigor y sensibilidad, el tema tabú de los abusos sexuales cometidos por menores contra otros menores. Marta García Aller conduce una conversación difícil pero imprescindible: ¿qué sucede cuando el agresor y la víctima son niños? ¿Existen mecanismos para proteger a las víctimas y rehabilitar a los agresores? El programa expone el vacío legal y administrativo en estos casos, la falta de datos oficiales y la urgencia de la prevención y la educación sexual temprana, todo ello a través del testimonio desgarrador de Raquel, madre de una niña víctima, y el análisis jurídico y social de Bea Parera.
(00:40 – 21:45)
(21:45 – 47:28)
(41:28 – 45:42)
(Final del episodio, 44:58 – 47:28)
El episodio deja claro que la violencia sexual entre menores es una realidad creciente, silenciada e invisibilizada tanto por la falta de mecanismos legales y administrativos, como por la renuencia social a debatir el tema con franqueza. Pausa sienta las bases para ese debate necesario y urgente, poniéndole voz al sufrimiento individual y a la impotencia colectiva mientras urge a educadores, padres y autoridades a actuar.
La violencia entre menores no es excepcional, sino invisible. Hay que romper el silencio, dotar a familias y escuelas de herramientas y protocolos efectivos y exigir a las administraciones responsabilidad y atención sistemática — antes, durante y después de los hechos. Nadie está completamente a salvo, pero todos podemos contribuir a evitar la próxima víctima.
"Esto no es algo que le pase a otros, es algo que está pasando ahora y sobre lo que hay que trabajar." (Bea Parera, 46:56)