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A
O sea que el chiste de la cocina no es nuevo.
B
No, no, lo he dicho muchas veces. De hecho, antes teníamos. Ahora.
A
Pero no me voy sin que me la enseñes.
B
Te la enseño. Pero hace. Antes teníamos otra sede y entonces a veces hacíamos la broma de que podíamos ponernos allí en la cocina con un delantal y hacer las conexiones en directo, porque hacían muchas. Entonces estamos aquí, en la cocina de Metroscopia. Vamos a contar los últimos datos. Pero ya hubiese sido. Pero sí, sí. Entonces hacíamos las conexiones desde la cocina de Metroscopia.
A
Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa. Una pausa para hablar de los españoles, de cómo somos. Mejor dicho, de cómo no somos. ¿Pero nos creemos que sí? ¿Es verdad que España es un país cada vez menos católico o está creciendo el sentimiento religioso? ¿Creemos en la democracia los españoles? ¿Y en quién confiamos menos? ¿En los políticos, en los jueces o en los periodistas? ¿Vamos los españoles más a los toros o al ballet? ¿Y cuántos españoles opinan que la pintura abstracta la puede hacer un niño? ¿Son mayoría o minoría? Bueno, pues ahora lo hablamos con Ignacio Urquizu, que es sociólogo, profesor de la Universidad Complutense, experto en demoscopia. Pero antes te voy a contar una historia. La historia de un dios, Proteo, que era un dios escurridizo y poderoso, hijo de Poseidón, capaz de anticipar el futuro y presentarse en diversas formas para despistar a los mortales. Un dios capaz de cambiar de forma de opinión y de afectos según el momento. Un dios muy escurridizo. Quienes querían forzar a Proteo a predecir el futuro lo tenían muy difícil porque tenían que reconocerlo y atraparle justo en ese momento. Pero Proteo era capaz de transformarse a su antojo para despistar en león, en cerdo, en serpiente, incluso en agua y en árbol. Por eso era tan difícil saber en qué pensaba, siempre cambiante. Por eso algunos expertos comparan la opinión pública con Proteo, porque es muy poderosa y muy escurridiza. Y porque una cosa es el mundo real y otra la percepción que la gente tiene de él, que siempre es cambiante. ¿Cómo se hacen las encuestas? ¿Y qué es eso de la cocina? ¿Cómo de fácil es influir en el resultado de las encuestas en función a cómo se redactan las preguntas o incluso al orden en el que se plantean? ¿Es posible, como hacía Proteo, anticipar el futuro con las encuestas? Bueno, pues para comprobarlo no podemos ir al reino de Poseidón, pero nos hemos venido a Metroscopia, la empresa de sondeos que creó José Juan Toaria, uno de los decanos de la demoscopia en España. Aquí. Aquí es donde se hacen esas encuestas que nos ponen frente al espejo. Y hasta aquí hemos venido para ver qué hay en la cocina de una empresa de especialistas en encuestas, no solo electorales, también las compran las grandes empresas que quieren saber qué piensa la gente y tratar de conocer a ese dios escurridizo y voluble que es la opinión pública. Y la verdad es que desde que hemos llegado hay bastante ambiente, Ignacio. No sé si os están encargando mucho informe preelectoral. Ya, pero estar aquí en la Castellana viendo quién entra y quién sale puede ser un buen termómetro de si va a haber o no adelantos electorales.
B
Bueno, a uno nos están llamando para encuestas electorales. Algunos sí, porque ya hay gente que nos está diciendo oye, acuérdate de mí, que en el 17 tengo elecciones en mi ayuntamiento y os voy a necesitar ya pronto hacer alguna encuesta en año electoral un año antes, para ir preparando ya la estrategia y todo. Sí que hay alcaldes de ciudades que nos están llamando porque son clientes habituales y que ya nos dicen que reservemos fecha porque quieren una encuesta nuestra.
A
¿Y presidentes de comunidades autónomas?
B
Sí, también hay alguno que nos va preguntando. Líderes de la oposición. Ya todo el mundo va buscando.
A
En un año se está moviendo.
B
Hay que empezar a hacerlo, pero anticipándose al 27, no otra cosa.
A
Pero no pasan por un buen momento. Al menos no tienen mucho prestigio últimamente las encuestas como herramienta de predicción. Las últimas elecciones generales no salió lo que se esperaba que saliera. Y si nos vamos más atrás, fíjate las elecciones americanas con Trump o el Brexit. Ahora, cuanta más tecnología tenemos y más sofisticado es todo, más imprevisible empiezan a ser los resultados.
B
Yo creo que a veces hay una confusión del oficio del sociólogo. Es decir, yo, como habéis ido a muchas tertulias siempre bueno, ¿Y qué va a pasar? Yo soy sociólogo, No pito, Niso. A mí no me preguntes. No, no, yo combativamente ahí abro la piel del animal y miro a ver qué va a pasar. No tengo ni idea. El mundo es probabilístico, no es determinístico. El mundo no es como decía Marx, que Hegel a un mundo destinado al catolicismo. Somos un mundo de probabilidades. Entonces hay diferentes escenarios que se pueden dar con una probabilidad y con otra. Eso es lo que les decimos a puede pasar esto, esto y esto. Y la probabilidad que suceda cada uno de los escenarios tiene que ver con estos márgenes. Entonces ya cuando vas al mundo de probabilidades, puedes acertar o no, pero por lo menos le cuentas a la gente qué diferentes escenarios hay, cuándo probable es cada uno de ellos. Pero lo que mejor hacemos es explica por qué pasan las cosas. Y eso es importante a posteriori, incluso en el presente. Puede pasar esto por esta razón o puede pasar esto por esta otra razón. Nosotros no solo hacemos encuestas electorales. Viene alguien hace poco que quería mejorar su venta de desayunos en España, vender más. Entonces nosotros estudiamos cómo desayuna la gente, cuáles son sus preferencias y darle unas explicaciones para que luego la empresa de comunicación haga una buena campaña de publicidad. Entonces nosotros hacemos mucho de ese trabajo, explicar por qué el mundo funciona, cómo funciona y cómo después hacer una estrategia de comunicación para que tu product se pueda vender mejor. Entonces nosotros somos buenos explicando el mundo y qué es lo que hay detrás, si pesan mucho las emociones, si no pesan, si es más el mundo es más racional o más emocional. Al final cuando desayunas es porque tienes un vínculo con tu padre de cuando eras pequeño, que desayunaba siempre no sé qué. Y eso a la hora de elegir el producto, desayunar tiene que ver con tu infancia y no sé cuántas cosas. Y retrotraerte a eso te va a hacer que tu producto se venda más. Nosotros somos buenos explicando el mundo. Yo creo, los sociólogos en general, lo de predecir yo siempre se lo dejo a los demás. Yo nunca competiré, iré con nadie por a ver quién acierta más. Pero hay gente, yo ya lo dije. Pues enhorabuena. Oye, no sé por qué no te dedicas a la bolsa o te dedicas a la lotería en vez de a la sociología a explicar el mundo.
A
Ignacio, me temo que no nos va a dar tiempo, pero si entendemos un poco mejor en este rato cómo somos los españoles y en qué no somos como nos creemos que sí. Yo creo que doy la tarde por bien. La tarde por bien empleada. Porque con todos esos datos que manejas todas horas, seguro que tienes una ventanita privilegiada a cómo decimos ser. Pero luego los sociólogos también sabéis cómo contrastar lo que decimos en las encuestas con varias preguntas para luego confirmar cuánto de cierto hay en ello.
B
Sí, sí. ¿Yo cuando escucho mucha tertulia y eso, a veces me pongo un poco nervioso, porque la gente hace unas afirmaciones con una contundencia y yo los miro y porque lo dirán ellos? Porque el mundo no es exactamente así. Es decir, que sí que es verdad que se hacen muchas afirmaciones sobre la sociedad que luego no son del todo ciertas o que tienen muchos matices o hay muchos grises en el mundo.
A
Los españoles mentimos, Ignacio, en las encuestas.
B
Sí, claro. Por eso es importante cómo se formulan las preguntas, porque muchas veces puede tener la tentación de que el que responde quiera gracia al que le está escuchando. Por eso muchas veces, a veces hay preguntas trampa. Se meten cosas en preguntas que uno no esperaría o para poder medir cosas de forma indirecta. Es decir, que hay que tener en cuenta eso, que hay gente que puede inducir a responder. Por ejemplo, no tanto en la formulación, pero sí en el orden. Si tú preguntas por el aborto y luego por la religión, la respuesta es distinta que si tú preguntas primero por la religión y luego por el aborto. Porque si tú le preguntas a la gente sobre el aborto, espontáneamente te dicen si están a favor o en contra. Y luego bueno, ¿Qué religión es? Católica. Muy bien. Pero si tú le preguntas a usted católico sí, y luego le preguntas sobre el aborto, mucha gente espera, espera, que le acabo de decir a este que yo soy católico. Ahora a ver qué respondo. Entonces intenta dar un poco de congruencia a lo que ha dicho antes. ¿Está mintiendo? No, pero la formulación de la pregunta influye a veces en las respuestas y cómo se hace. Por eso hay cuestiones que a veces hay que hacerlas con mucho matiz o con mucho tacto para que la respuesta esté bien hecha. Un cuestionario te puede llevar un día hacerlo con un grupo de gente o una semana. Puedes dar muchísimo tiempo para que esté bien hecho. Hay preguntas en las cuales efectivamente hay que tener mucho cuidado. La que más trabajamos sistemáticamente es la del voto, porque puede haber gente que no te vaya a decir que vota un partido distinto, que no, pero que no te va a decir lo que va a hacer, que es una cosa distinta, es decir, que no te conteste, que no te revele. De hecho el no sabe, no contesta puede ser muy elevado. El mayor porcentaje de no sabe, no contesta en la democracia fue en verano del año 2013, que superaba el 50%. El 60% de los españoles no sabían lo que iban a votar cuando la media era del 40 y es cuando surge Podemos. ¿Por qué? Porque hay un grupo de gente que. Aquí hay una cosa que se llama orfandad política, hay un montón de gente que no sabe lo que va a hacer. Podría ser porque no te lo quieren decir porque les da vergüenza, o puede ser que efectivamente no saben qué es lo que estaba pasando y hay que saber muy bien interpretar los datos y los datos por eso tienen sentido. Si tú ves que históricamente el 40 % no responde a la pregunta de voto y de repente en un momento determinado se va al 60, algo está pasando en la sociedad. Puede ser, o que no te lo quieren decir porque les da vergüenza, que eso pasaba en los 80, por ejemplo con el Partido Popular o con la Alianza Popular, o puede ser que estén huérfanos porque no van a ser evidentes, no saben a qué votar y es cuando surgen Podemos y Ciudadanos porque había aumentado mucho la orfandad política.
A
¿Con qué detalles crees que podemos sorprender de cómo decimos qué somos? ¿Y cómo somos? Por ejemplo, siempre se ha dicho que España es un país de centroizquierda. Yo creo que eso te lo he ido a contar a ti el otro día con Alsina, que es donde nos ubicamos en el imaginario. Esto sigue siendo así. ¿España es de centroizquierda?
B
España ha sido de centroizquierda de forma mayoritaria hasta hace muchos años. Es decir, que sí que es verdad que había una mayoría muy fuerte izquierdas o que la gente se queda en la izquierda frente a menos gente en la derecha. Y de hecho las victorias electorales, por ejemplo, del año 2000 de Aznar, solo se explican por la abstención. Es decir, que si el PP sacaba mayoría absoluta no era porque la gente votara en masa al PP, que tenía un voto muy estable en torno a 11 millones, sino porque los de enfrente dejaban de votar. Es decir, que era la abstención lo que explicaba. Pero sí que es verdad que en los últimos tiempos se están viendo algunos indicadores que nos dicen que ya no es así. Es decir, que se está moviendo. Por ejemplo, por poner datos, que yo creo que es lo importante, Desde el año 82 hasta prácticamente año 2010, 2019-2023, los españoles que se sitúan en el centro izquierda, izquierda, extrema izquierda, son como el 40%. Es decir, que el 40% de los españoles estarían en posiciones progresistas frente a los votantes que se sitúan en la derecha, que eran el 23%. Por lo tanto, hay una ventaja muy considerable de la izquierda a la derecha que explica por qué el Partido Socialista ha gobernado mucho más tiempo que el Partido Popular y como el Partido Popular sólo ha conseguido buenos resultados cuando la izquierda se abstenía en el 2000 o en el 2011 después de la crisis económica. Pero en los últimos parómetros del CIS ya se empieza a ver que esto no es así. Que ahora mismo ya en los últimos barómetros del CIS, en los últimos dos años, el espacio de la derecha lo ocupa ahora mismo el 35 % de los españoles. Ha subido más de 10 puntos la gente que se sitúa en la derecha, especialmente en la extrema derecha. En los años 80 y 90 la extrema derecha era más del 2, del 3% y en los últimos parámetros del CIS ya es el 10%.
A
¿Y nos podemos fiar de esos datos del CIS? Porque a ti alguna vez te he visto torcer el gesto, pero CIS no es lo que era.
B
A ver, ¿Nos podemos fiar de los datos brutos del CIS? Sí. ¿De que no nos tenemos que mirar o con más suspicacia? De las interpretaciones que se hacen de los datos. Las interpretaciones que a veces se hacen. Cada presidente ha hecho las suyas. Pero es verdad que el último presidente del CIS, José Félix Tezanos, tiene un cierto sesgo a sobrevalorar en su interpretación el apoyo a la izquierda. Eso está cuantificado. Kiko Llaneras lo ha hecho muchas veces, como tiene un sesgo pro izquierda más que el resto de presidentes.
A
Pero los datos brutos son los que son. Y eso luego los cogéis todos y cada uno lo mete en su propia copia.
B
Eso es. Y cada uno puede hacer su propia predicción. Eso es lo bueno que tiene el CIS. Cada uno hace y generalmente a todos nos sale lo mismo, menos a él. Es decir, que es una cosa un poco curiosa, o sea, que incluso en.
A
El CIS de Tezanos, España está dejando de ser de centro izquierdo.
B
Eso es, sí, sí, así es, Así es. Es lo que sale con sus datos. Ha habido un movimiento. Y luego tiene otra pregunta que también me gusta mucho, que se viene haciendo desde el año 2008 y que se habla mucho de la predicción que hace el CIS y se habla menos de los problemas que está generando el actual presidente en el CIS, que es que ha roto muchas de las series y eso sí que es un problema grave para los sociólogos.
A
¿Ha roto el CIS?
B
Bueno, pues casi lo ha roto en el sentido de que hay preguntas que se llevan veinte, treinta años haciéndose de una manera y si tú cambias la forma de hacerla, porque cambias la pregunta o cambias las respuestas, ya no puedes continuar con la serie. Y eso es lo que está haciendo con la religiosidad, con la ideología. Y claro, muchos que nos dedicamos a esto nos hemos llevado las manos a la cabeza porque nos ha roto las series.
A
¿Por qué, Ignacio, es tan importante cuando hacéis estudios demoscópicos, plantear las preguntas de la misma manera? ¿Hay ejemplos que nos muestren cómo redactándola de otra manera se cambia la respuesta?
B
Sí, depende cómo la redactes, la pregunta puede cambiar. Tiene que ser lo más escépticamente posible. ¿Está usted de acuerdo con nuestro apuesto presidente del Gobierno? No es lo mismo decir que si estás de acuerdo con el presidente del Gobierno, es decir que la respuesta va a ser un poco distinta. Sí, sí, sí. Hay algunas que la verdad es que, en fin, darían para anécdotas. Tampoco quiero hurgar en la herida.
A
No te cortes, Estamos aquí para eso.
B
Pero a nosotros, ya desde un punto de vista ya más serio, lo que nos ha molestado a los sociólogos en general es romper series que se llevan muchísimo tiempo haciendo porque ha cambiado las respuestas. Por ejemplo, con la ideología, la de etiquetas ideológicas. Llevaba casi 20 años haciendo de la misma manera. Usted liberal, progresista, conservador y mokristiano. Y de repente ha decidido meter extrema derecha, centro, más categorías. ¿Qué pasa? Que ya no se responde igual. La gente ya responde de la misma manera y por tanto la respuesta ya está sesgada.
A
No sabes cuánto es que ha cambiado España o que han cambiado la pregunta.
B
Ya dejamos de usarla en la serie porque ya no puedes darle continuidad, está formulada de otra manera. Entonces, si coges la serie hasta donde el actual presidente del CIS la rompió, lo que se observa es que desde el año 2015, creo que es hablando de memoria, hasta el año 2019, durante esos cuatro años la primera categoría en la cual se situaban los españoles era conservador, cuando históricamente hacia atrás había sido socialista. Vimos cómo la categoría socialista ha ido bajando año a año durante más de una década para ser A partir de 2015 los españoles en primera categoría se estaban como conservadores. Y a partir de año 2019 la primera categoría es liberal. Y es liberal porque seguramente los jóvenes están cumpliendo años y Desde el año 2008, que es cuando tenemos esta serie, los menores de 35 años siempre han dicho que su primera categoría ideológica es ser liberales. Y si nos vamos a encuestas del año 2003, solo para jóvenes ya aparecía como primera categoría por encima del 30% liberal. Sí que es verdad que hay un cambio generacional, cultural profundo que lleva varias décadas produciéndose en España, donde la gente se empieza a identificar más con el liberalismo que con otras categorías ideológicas y que ahora ya está mayoritaria en la sociedad.
A
¿Y el liberalismo entendido como qué? Porque en el mundo anglosajón es muy diferente a como lo entendemos aquí, allí es casi de izquierdas.
B
Bueno, aquí principalmente tiene que ver con temas de mercado. Es algo que estamos analizando desde hace un tiempo en Metroscopia y la gente está cada vez más a favor de la empresa, más a favor del libre mercado. Hay una sensación de que cada vez el mercado y su libertad tienen muchos más adeptos o apoyos. Y luego también hay una relación del liberalismo entendido con lo que yo obtengo respecto a lo que pago. Es decir, que la gente ve al Estado como bueno, yo contribuyo y cuáles son los servicios que me da. Y eso es cada vez más exigente. La sociedad, o sea que cuantos más.
A
Liberales ha empezado a ver o al menos a declararse como tales en el CIS ha coincidido cuando Ciudadanos iban desapareciendo.
B
Sí, es curioso. Es una cosa curiosa. A partir del año 2019 es cuando empieza a haber más, aunque es algo que ya venían los jóvenes de atrás y los liberales buscan refugio en otros.
A
Partidos, empieza a desaparecer.
B
Mayoritariamente han votado casi siempre al PP. Ha habido alguna época de ciudadanos, pero casi siempre han estado más vínculos. Pero también el PSOE tiene un porcentaje muy elevado de liberales.
A
Es que estaba mirando algunos datos y yo, fíjate, pensaba que esto era después de la pandemia, que esta era una de esas cosas que había cambiado como tantas en la pospandemia, que es a partir del 21 cuando la primera categoría ideológica entre los españoles es la de liberal, ¿No?
B
Pues eso es algo que se viene observando, como digo, hace tiempo que en el PSOE hubo un tiempo donde había muchos liberales, especialmente en lo económico, estaba pensando en Carlos Olchaga, en Miguel Boyer, gente de esta tendencia, o incluso Miguel Sebastián en épocas más cercanas, o sea que no. El liberalismo es patrimonio de un partido, pero menos de 35 años. Lo que pasa es que se corta en el 22 porque desde ese día el señor Tezanos decidió cambiar la pregunta.
A
Ahora hablamos de los jóvenes que decías que son también los que encabezaban ese cambio hacia lo liberal, porque además te he traído una pregunta trampa. Sí, pero ahora vamos a ello. Pero antes hay otro punto que me parece que está muy en el imaginario de cómo somos los españoles, cómo éramos, que era católicos, este era un país profundamente católico, pero ahora la sensación es que. Dime. Si. Como de cierta es que estamos siendo cada vez menos religiosos, que hace 10 o 15 años la mayoría de los españoles se definían como católicos, pero que ahora eso va desapareciendo, estamos siendo cada vez más, no sé si agnósticos, ateos o no religiosos.
B
Sí, ha sido un descenso sustancial, es decir, que han perdido casi 30 puntos los católicos dentro de la sociedad española mientras están aumentando los no creyentes y los agnósticos. Y luego, como hay que mirar el futuro, el futuro son los jóvenes. En el año 2022, por primera vez los no creyentes ya superan a los católicos en porcentaje entre los menores de 35 años. Y así ha sido durante un par de años, hasta que en el año 24, de repente estamos viendo cómo el catolicismo está volviendo a aumentar en los mayores. Así es, sí, sí, sí, está volviendo. En cierta forma a nosotros también nos sorprendió cuando lo vimos un cierto momento del catolicismo, especialmente en los jóvenes.
A
Jóvenes, ¿Que entendemos por jóvenes?
B
Que esto también, en mi caso, menores de 35 años, como lo he codificado, o sea, que gente de menos de 35 años.
A
Pues fíjate en los menores de 35 años, que no son necesariamente los que los que más se casan, pero bueno, están en esa edad de al menos la primera boda. Tengo los datos aquí de las bodas y es un poco lo contrario, al menos de momento. No sé Si dentro de 5 o 10 años será distinto, pero ya se casa más gente por lo civil que por la Iglesia. Y eso que la mitad de los españoles están casados por la Iglesia. Pero esto está dejando de ser así. De hecho hay comunidades que he estado mirando porque he estado estudiando para hablar aquí contigo de datos, me he traído los míos. En Cataluña, País Vasco y Baleares, solo una de cada diez bodas es por la Iglesia. Una de cada diez. Y en Navarra, Castilla y León, Aragón, que es tu tierra, y Asturias, dos de cada diez, poquísimo. Y esto de los que se casan.
B
Claro, la decisión de casarse por la Iglesia tiene que ver con muchas cosas. Primero, que los dos tienen que estar de acuerdo, por lo tanto tienes que encontrar a dos católicos, no a uno. Y eso ya es más complicado. Y luego tiene un coste, todo el mundo se lo puede permitir hoy en día, incluso esas bodas fastuosas del traje blanco en la iglesia y 200 invitados.
A
He visto bodas civiles muy fastuosas.
B
Sí, bueno, a lo mejor yo como soy de Teruel, de provincias, ayer todavía lo de la religión tiene más peso, pero para ver los datos, porque de nuevo decía, es verdad que hablamos de muchas cosas, pero luego hay que mirar las cifras. Es verdad que hay menos católicos que hace 25 años, pero los que hay ahora son más católicos que antes. Y me explico. Entre los católicos de hace del año 2008, el porcentaje que decían que iban a misa los domingos o varias veces a la semana apenas era del 5%. Hoy en día es del 15%. El que es católico es más católico de lo que era antes, más va a misa de lo que era antes. Por lo tanto se producen dos tendencias en los últimos años que parecían contrapuestas. Es decir, cada vez había menos católicos, pero los que lo eran eran más que de lo que eran antes. Es decir, tenía una emoción más católica que antes. Pero lo curioso de los datos de los últimos dos años es ese repunte del catolicismo que no se ve en el conjunto de la población, pero sí que se ve en los menores de 35 años. Y eso por lo menos a mí como sociólogo que dices que tenemos que mirar el futuro, me llama la atención porque mirando hacia el futuro no sé muy bien qué va a pasar. A lo mejor en algún momento la serie se corta, pero algo debe estar pasando en la sociedad para que sean más liberales, sean más conservadores, sean más católicos. Algo se está moviendo en la sociedad que cuando luego miramos los resultados electorales, que es lo que le obsesiona a todo el mundo, que mira las encuestas, a lo mejor entiendes por qué están los resultados que están, es decir, por qué partidos, que cómo alguien puede votar esas cosas, mira cómo es la sociedad, si son más católicos y son más de derechas de lo que eran antes, pues ahí tienes el resultado.
A
Mira, tengo la pregunta trampa aquí preparada, Ignacio. Bueno, no es trampa, pero sí que me gustan a mí mucho los piques gremiales. Y entonces me he traído un historiador para ver que no siempre tienen la misma visión, que los sociólogos también interpretan la realidad pero con otra perspectiva. Entonces le he pedido a David Jiménez Torres, que es profesor de la universidad, los oyentes de Pausa le conocen y los oyentes de Alsina también, yo conozco.
B
Personalmente a David, vamos, porque el padre es de Teruel.
A
Pues aquí tengo la pregunta que nos deja David, que claro, él también como tú, está dando clase en la Complutense y trata mucho con los más jóvenes.
C
Creo que está bastante instalado este discurso sobre que los jóvenes no saben nada de un pasado anterior a 2018. La idea de que los jóvenes sólo saben de lo de ahora y no tienen un conocimiento del pasado. Pero yo lo que me encuentro en clase muchas veces es estudiantes a los que se les ha explicado sobre todo el siglo XX español, pero a los que no se les ha explicado prácticamente nada sobre la etapa democrática, es decir, sobre la historia más reciente, sobre todo lo que ocurre a partir de la transición. Y entonces me pregunto si no podríamos relacionar esto también con sus opiniones sobre la democracia como sistema. Muchas veces me da la impresión de que los estudiantes piensan que se hizo la transición, el sistema se quedó diseñado y luego prácticamente no ocurre nada hasta el 15 metros. Esto es algo que siento que se debate con cierta frecuencia. ¿Qué piensan los jóvenes sobre la democracia? Muchas gracias y un abrazo.
B
Bueno, esto tiene muchas respuestas.
A
A ver si van a saber más los jóvenes de Alfonso XII que del.
B
M. Bueno, no lo sé, no tengo ni idea, pero seguramente no sólo los jóvenes sino tú le preguntas a los españoles quién era el ministro de Justicia anterior y no sé si lo sabe la mayoría de.
A
No sé si saben cuál es el de ahora.
B
Sí, por eso entonces. Bueno, el de ahora sí, porque José Félix Félix Bolaños es bastante conocido, a diferencia de Pilar Jo que fue antes, o Campo, que al final es verdad que no sólo los jóvenes sino la mayoría. Luego también él tiene un sesgo en la encuesta y es que pregunta a universitarios, me gustaría saber, no universitarios, cuánto saben de hace 200 años, me refiero que seguramente los que están en la universidad.
A
Pero es muy interesante esto que dice David, que la transición se estudia, pero es verdad que los que ya han pasado 50 años, si contamos desde el 75 y es un periodo que a los que estudiábamos EGB era la transición lo que no nos contaban pero ahora lo que no se cuenta es lo de después.
B
Él dice que sabe mucho de antes y poco de ahora, pero seguramente si tú fueras al conjunto de la población no sabía ni de antes ni de ahora. Su sesgo es que pregunta gente que tiene mucha formación. Si fuera los que no tienen formación seguramente no sabrán de nada el conjunto. Y eso te lo decía porque es verdad que a veces queremos pedir cosas que a lo mejor ellos saben y por lo que sea. Y lo pongo también con otro ejemplo. En el año 70 cuando votaban por primera vez los españoles, si tú coges los datos por provincias te das cuenta que son casi exactamente igual el voto al Partido Socialista que en el año 36. Es decir, que 40 años después la gente volvió a votar lo mismo. No eran los mismos porque eran los hijos, los nietos de la guerra civil de la República. ¿Cómo es posible que un partido político 40 años después vuelva a sacar lo mismo? Porque hay un sitio donde no entra la escuela ni el gobierno y se habla mucho de estas cosas que es a la hora de comer y a la hora hacer de en las familias. Ninguna dictadura puede poner un policía en cada casa mientras come y cena la gente y donde se habla de política y se habla del tío que se lo llevaron y del abuelo que lo fusilaron y no sé cuántas cosas más. Y por eso cuando 40 años de un esfuerzo por controlar el sistema educativo, la televisión, por controlar la sociedad, pusieron una urna 40 años después y volvieron a votar lo mismo. Qué raro. Puede que no sé si sabe mucho o poco, pero estoy seguro que en sus casas hablan de estas cosas y tendrán interpretación del mundo de la democracia.
A
O sea que sabemos poco de política.
B
O mucho, tampoco queremos decirlo y no queremos expresarlo en público, y tenemos nuestras ideas porque las hemos hablado con nuestros padres. Pero por darle más información a David, como a veces se preguntan cosas, en el año 2008, en la postelectoral del CIS, me llamó mucho la atención, se preguntó a la gente cuándo se aprobó la Constitución, bueno, la mitad no respondieron, o sea, de seis mil, tres mil no dijeron nada, de los que respondieron acertaron más o menos la mitad, es decir que de 6.000 personas, sólo 834 dijeron 1978, todos los demás no respondieron, se equivocaron, incluso hubo 15 personas que dijeron 1812, hubo una que dijo 1776, o 33 personas dijeron que en 1982. Es decir que de nuevo vas al conjunto de la población y el conocimiento desconocimiento es muy grande. Además, si nos vamos a los jóvenes, los jóvenes todavía respondieron menos, los menores de 25 años, el 57% no dijo nada, no respondió a la pregunta y acertaron en torno al 29% del total, es decir que acertaron algo más que lo que aceptaron el conjunto de. Perdón, algo menos, porque fue el 20% de lo que aceptaron el conjunto de población. Por lo tanto el problema no es de los jóvenes, es del conjunto de la población. Y él aún así está preguntando a gente muy formada, pero en los jóvenes.
A
Sí que se está detectando esto que dice David, en los jóvenes, en España y en otros países también, que es un aumento del autoritarismo, o si lo queremos ver de otra manera, un descenso en la confianza en la democracia como el sistema menos malo de todos.
B
Claro, porque tú cuando confías en alguien puedes hacerlo por muchas razones, tú puedes hacerlo por una cuestión racional. Me produce unos resultados que me gustan. Es como cuando tienes una relación de pareja, oye, esta pareja confío en ella porque me lo paso bien, voy al cine encima, además puedo pagar la hipoteca y tengo un montón de beneficios. Como la democracia, no te ha quedado muy romántico. Y al mismo tiempo pero no es que yo confío en él porque estoy enamorado por el amor o yo confío en la democracia por una razón moral y ética, porque considero que desde el punto de vista de los valores de la moral y ética es mejor que todo lo demás. Entonces yo sí que creo que había que se ven muchos datos de encuesta de que cada vez somos más instrumentales a la hora de valorar las cosas.
A
Nos estamos desenamorando.
B
Sí, hay cada vez menos amor y hay cada vez más resultados, más eficacia en las relaciones personales. Incluso no tiene más que ver los temas de pareja.
A
Me encanta que nos cuentes cómo es ya no la cocina, sino el dormitorio.
B
No hay más que ver como algunas aplicaciones han triunfado tanto. Y no era porque se buscara el amor. Entonces digamos que lo que se ve es que hay. Hay una evolución en la sociedad que evalúa cada vez más la democracia por razones instrumentales, éticas y morales. Nuestros abuelos tenían un vínculo emocional muy fuerte con la política, ya sea porque tenía un familiar al que le habían matado en la guerra civil, porque tenían a alguien que habían peleado, porque habían estado luchando contra la dictadura. Pero ese vínculo emocional con la política ha desaparecido en los nietos. No tiene un vínculo emocional con la democracia y con los partidos como tenían sus abuelos. Y eso hace que sea más instrumental. ¿Y qué pasa con nuestras democracias? Pues que no están funcionando correctamente, que no producen un.
A
Creo que son un 8. Corrígeme si me equivoco, un 8,6% de los españoles cree que en algunas circunstancias un gobierno autoritario puede ser preferible a un sistema democrático. Y en los jóvenes esto tiene peor.
B
Pinto es del 17%. Es más del doble. Sí, por eso, porque ellos evalúan la democracia por los resultados que producen. Aquella famosa frase de gato negro, gato blanco, lo importante es que cace ratones. La frase esta china. Entonces, lo que está pasando, que también ha habido un debate sobre esto, es que hablamos de los jóvenes. Aquí hubo un debate hace unos años sobre si los tigres asiáticos eran mejores económicamente que los demás y por lo tanto la democracia era una cosa, entre comillas, prescindible. Es un debate de los años ochenta, noventa y principios del siglo XXI. Incluso ahora mismo ha aumentado el sentimiento pro chino en España en detrimento del sentimiento proamericano. Y ahora miramos a China como una potencia económica, no sea por sus valores democráticos. Entonces hay una cierta evolución en la sociedad de ser más pragmáticos y de evaluar más por elementos instrumentales o los resultados que nos producen. Eso pasa con la democracia y le está pasando a muchos jóvenes.
A
Ahora hablamos de los españoles y el sexo y de toros también. Podemos hablar de un montón de cosas. Pero tenía yo también aquí apuntado para preguntarte, Ignacio, cómo es que el CIS o las encuestas, no sé si tú tienes aquí en Metroscopia tenéis otros datos, pero se ha preguntado más veces por la tortilla de patata con o sin cebolla que por la monarquía. Hay un tabú con la monarquía, con lo ensalzada que es la transición en las encuestas, pero del sentimiento monárquico no. No sé si los españoles somos monárquicos o lo seguimos siendo. El CIS desde luego no pregunta por eso.
B
Bueno, ha preguntado en algunas ocasiones sobre esas cosas. Entonces digamos que lo que hay es una especie de apego de nuevo a la figura de la monarquía por razones instrumentales. En la medida que produce unos resultados positivos, tiene cierto sentido. Es decir, que la monarquía al final es una institución histórica que puede tener algún vínculo, emociona algunas personas en nuestro país. Es decir, que hay monárquicos, pero monarquía.
A
República no es una dicotomía que se pregunte en las encuestas.
B
No, no es una cosa que se pregunte frecuentemente porque tampoco, digamos, primero porque nos tenían que encargar, es decir, que nosotros no lo hacemos porque a nosotros nos apetezca, tendría que haber un cierto interés en eso. Y en segundo lugar, porque es verdad que es una cuestión difícil, porque a usted gustaría una república confederal, una república federal, una monarquía parlamentaria, una monarquía confederal. Es decir, que luego hay muchas variantes, no es una elección dicotómica, sino que hay muchos tipos de república y muchos tipos de monarquía. Y por eso, digamos, no tiene tampoco el interés porque es una pregunta demasiado abierta para algunas cuestiones. Lo que sí que alguna vez nosotros vamos preguntando sobre la figura del rey, no sobre la preferencia, y lo que sí que nosotros observamos es que tiene una elevada valoración y que está en máximos.
A
A ver si va a salir Felipe VI de presidente de la República en las encuestas.
B
Pues viendo los datos, efectivamente no sería recomendable porque se metería en la lucha política y ahí ya perdería muchos puntos. Pero junto con las Fuerzas Armadas son las dos instituciones más valoradas por los españoles ahora mismo y las que menos.
A
¿En qué confiamos menos los españoles? En los políticos, en los periodistas, el.
B
Último dato que he visto que es de abril, en lo que menos confiamos, que no tenemos entre ninguna y poca confianza, los partidos políticos, que es el 66% de los españoles, no tiene ninguna confianza, o dicho a la inversa, solo confía el 13 % de los españoles en los partidos políticos. Y luego no confiamos nada ni en el gobierno central ni en los sindicatos, que están por encima del 50% del grado de desconfianza, o que la desconfianza es del 30%. Y en los jueces, En los jueces es de los pocos instituciones que tienen un balance más positivo que negativo, desconfía el 40% y confía el 42%. Es decir, que hay más gente por poco que confía que desconfía, pero es de los pocos que le pasa eso sólo le pasa al gobierno autonómico y a los jueces y a las fuerzas armadas.
A
¿Y cómo andamos los medios de comunicación?
B
Pues andáis tan mal como prácticamente no como los sindicatos, pero no andáis lejos del gobierno central.
A
Tú has sido político ahora de que te has puesto el gorro de sociólogo.
B
A lo mejor por eso me fui, pero me fui a los medios de comunicación, que tampoco es que estén mucho mejor, pero digamos que los medios de comunicación sí que tienen un grado de desconfianza del casi 50%. Sólo el 30% confía ahora mismo en los medios de comunicación y no estáis o estáis en la parte baja de la tabla ahora mismo desconfianza o los únicos que tienen peores datos que vosotros son los partidos políticos. Y luego ya aparecen ya los sindicatos, parlamento y los medios de comunicación.
A
No se tiene que meter en las encuestas ya otras figuras que antes no estarían en las series históricas del CIS, no se pregunta por redes sociales, por influencers, por TikTok, la gente se fía.
B
Bueno, eso es algo que seguramente habrá alguna encuesta muy específica que no habré visto, pero es algo que sí que me gustaría observar, es algo que tengo pendiente de hacer algún estudio sobre eso.
A
Alguien tiene que confiar. La gente se están desmoronando, que es lo que vienen a decir esos datos que nos das muy interesantes.
B
Se desmoronan pues el 92% en su familia y el 86% en sus amigos y amigas. Eso es lo que más confía uno.
A
Parece buena idea hasta que son la familia y los amigos los que reenvían por WhatsApp estos bulos que nos contaba Clara en el episodio de hace unas semanas de cómo funciona la desinformación.
B
Pero bueno, esta encuesta es del año 2024. Digamos que los dos grupos que más confía uno es primero la familia, 92%, y segundo lugar los amigos, 86, y luego en tercer lugar los vecinos, el 62%. El tejido social funciona, sí, un 62% no está mal. Y luego ya los compañeros de trabajo, que es el 55, o sea que ya hay un cierto más grado de desconfianza en la sala.
A
Es que eso que decías es muy interesante, cómo se están desmoronando muchas de las estructuras tradicionales de la confianza, pero al menos los entornos físicos de relación social sí permanece ahí. No sé qué papel juega la polarización, porque sé que en otros países esto en Estados Unidos vi unos datos no hace mucho también eso se está quebrando porque va en función no de que sean tus vecinos o tus compañeros de trabajo, sino que voten los que tú.
B
La suerte que hemos tenido hasta ahora es que la polarización es inducida, es decir, que está generada por las élites y por lo tanto no hay una polarización en la sociedad. Han sido las élites políticas especialmente las que han inducido a la polarización por razones de estrategia política, porque necesitan movilizar y entonces polarizan para movilizar. Si tuvieran un proyecto de país seguramente no tendrían que movilizar. Pero algo que nos dicen las encuestas sistemáticamente es que la mayoría de los españoles creen que no hay un proyecto de país en ninguno de los partidos políticos ahora mismo. Entonces cuando no tienes que explicar algo en positivo, solo te queda ir a lo negativo y lo negativo es la polarización. Pero afortunadamente, como es una cosa de las élites, no ha llegado todavía a la sociedad y eso es algo que.
A
A ver si va a ser buena noticia. Entonces que no confíen en los políticos, porque si confiaran en ellos se estarían polarizando más.
B
Es una muy buena reflexión. Es decir, afortunadamente la gente hace tiempo que puso distancia con la política y confía poco en el debate público, en lo que se dice también en los medios de comunicación, está todo relacionado y digamos que se ha producido. Siempre digo que la política puede hacer dos puede ser útil o inútil. Si es inútil es que efectivamente hay una especie de separación entre políticos y ciudadanos, donde los políticos hablan de cosas que le interesan a los políticos y que los ciudadanos van a su ritmo y la economía crece y se crea empleo y la gente va a sus trabajos y tiene su vida. Y puede ser la política útil, que es cuando la política es capaz de anticiparse a los problemas y hacer reformas que modernicen un país, que hacen una legislación para que la gente pueda pueda hacer cosas, invierte en las prioridades que hay, que entonces ahora mismo vivimos en un tiempo político desde hace casi una década de política inútil que está hablando de sí misma. Es mucho mirarse a sí mismo, a los partidos, a sus prioridades internas, a todo lo que sucede a ellos y que hablan muy poco de la sociedad y cuando lo hacen de la sociedad es justamente para polarizar. Y eso es en el escenario en el que llevamos metidos hace 10 años. Uno lo contrasta con los años 80 donde fue las épocas de las grandes reformas del sector industrial, de la creación del Estado del bienestar y estamos como a años luz de todo aquello. De hecho, hace poco salió una estadística en la OCDE donde la economía española Entre el año 80 y 2005 creció el 70% de la renta per cápita y en los últimos 20 años ha crecido como el 11%. Entonces, claro que puedes hacer una política útil que moderniza el país o una política que efectivamente se independiza y vive en su mundo y que no tiene una utilidad para la ciudadanía.
A
Ignacio, tú que has sido alcalde de tu pueblo, que ha sido diputado en Cortes con el Partido Socialista, aunque saliste un poco escaldado por lo que nos cuentas, ¿Cuánto siguen los políticos a las encuestas? ¿Cuánto se guían los políticos por lo que dicen las encuestas? ¿Y cuánto es al revés? ¿Cuánto es la opinión pública lo que al final termina influido por lo que dicen los políticos?
B
A ver, los políticos están obsesionados con las encuestas. Yo de hecho, cuando dejé la política bueno, ahora viviré más tranquilo, que va, me siguen llamando. Es una cosa que yo me había ido dejarme tranquilo un poco.
A
Quieren que les predigase el futuro, no.
B
Quieren saber lo que piensan los españoles, sobre todo Además, como vivimos en una época de regate corto, pues quieren saber lo que piensan españoles en cada minuto y resultado de cada cosa que pasa en el mundo. No sabemos todo y no estamos preguntando sobre todas las cosas que suceden en el mundo. Entonces hay una cierta obsesión. Lo que pasa es que yo siempre también lo digo, las encuestas se pueden utilizar de muchas maneras, pero política o como político ha ido. Hay gente que decide que la política marque su rumbo político. Es decir, que es como cuando uno va navegando con el barco y entonces coge el viento ¿Hacia dónde me lleva el viento? Pues yo con él despliega las velas y el viento te lleva hacia donde te lleve. A veces te lleva contra las rocas, a veces te hace dar vueltas sobre ti mismo, te cambia de dirección. Y hay otros que intentan gobernar el barco y en lugar de ir donde te lleva el viento, saben dónde quieren ir y en función a las circunstancias van moviendo las velas para que lleva donde quieren. Entonces las encuestas son muy útiles para esos políticos, para vale, yo quiero hacer estas reformas. ¿Qué piensan los españoles sobre esto? ¿Piensan como yo? Fenomenal, porque no va a haber ningún problema. No piensan como yo, pero este es mi proyecto político y lo tengo que defender y tengo que pelearlo. Yo siempre pongo también el mismo ejemplo. En el año 85 las encuestas sobre la OTAN eran desfavorables para el gobierno. Eso no impidió que convocara un referéndum. ¿No es que defendiera una política de permanencia en la OTAN que preguntó a los españoles el presidente del gobierno qué hacer? Y le ganó a las encuestas porque ganó el referéndum. Entonces, ¿Para qué le sirvió ese cuento, aquellas encuestas a Felipe González? Para saber que tenía que hacer campaña, que tenía que convencer al partido que tenía, convencer a la sociedad. Un político hoy en día que habrá ¿Qué piensa el español sobre la OTAN? Esto nos vamos fuera porque todos se quieren ir.
A
Nos estabas diciendo que los españoles no confían en sus políticos. En los medios cada vez menos, pero están muy confiados de su vida sexual. Esto me ha sorprendido descubrirlo. Son datos del CIS bastante recientes. El 73,3 % de los españoles está muy satisfecho o bastante satisfecho con su vida sexual, aunque la opinión difiere entre hombres y mujeres dicen ser más importantes los varones y también dicen estar ellos más satisfechos que ellas. Hablando de parejas heterosexuales. A lo mejor tendrían que hablar.
B
Aquí hay muchas cosas que se podrían comentar. La primera es que un número sólo tiene sentido en el tiempo y en el espacio. Me gustaría saber cómo era eso hace 20 años, que no tengo ni idea si se pregunta. Y me gustaría ser como en el resto de países europeos ¿Están igual de contentos o somos como Rafael A. Carrá, que hay que venir al sur? No tengo ni idea. Y luego también es verdad que es algo que imagino que querréis hablar en algún momento, que es de la cocina. Y es que cuando la gente te responde hay que ser muy prudente y muy cauto, porque muchas veces uno cuando responde está pensando qué es lo que quiere escuchar el que te pregunta. Y bueno, no sé si el tema de las diferencias de género es una diferencia real o es algo más bien a veces inducido por por razones culturales y sociales, Creo ¿Que se espera de los hombres y de las mujeres este tipo de encuestas?
A
Se queda en lo anecdótico, si no se siguen en el tiempo para ver esa evolución.
B
Eso sí, me imagino que los que tienen que vender productos sexuales les serán muy útiles para hacer las campañas.
A
No sé si era lo que tenía Tézanos en la cabeza, pero era muy revelador. También me parece gracioso. No sé cuánta enjundia sociológica tiene, pero chico, el chascarrillo periodístico si nos lo da. En lo que respecta a la infidelidad, para el 64,5% de los españoles o de las personas que respondían a esta encuesta, mantener conversaciones subidas de tono, mandando un mensaje, un WhatsApp, es infidelidad. Pero enamorarse, enamorarse de un tercero, si no hay sexo, solo lo ve como infidelidad el 49,8 enamorado.
B
Pues no sabía yo.
A
Por favor, Ignacio, hazte un estudio de esto.
B
Hay todo un campo.
A
Porque a lo mejor la trampa es esta que tú me has enseñado a mirar también los datos de alrededor. Siempre que no haya sexo puede tener trampa. Porque luego más adelante dice la encuesta que para el 35 %, sobre todo de los hombres, el sexo sólo puede considerarse sexo de verdad si incluye penetración.
B
¿Ah, sí?
A
Así que esto es más común entre los hombres, el 40,5 % que entre las mujeres que entienden que el sexo hay más.
B
Es verdad que no es la primera vez. En el año 2008 se hizo una encuesta también de este tipo muy. Era como muy peculiar. La verdad es que se escondió en un cajón porque le dio un poco de vergüenza. No me digas, pero la tienes, tienes el cajón. Estaba mirando a ver si la encontraba en la Vamos a buscar ese cajón. Pero era como. Como más explícita incluso creo que el año 2008-2007 se hizo pero entre comillas se les dio un poco de vergüenza y la escondieron y luego alguien buceando la encontró en la página web. Pero digamos que no es la primera vez que se hace y a veces el CIS no siempre le ha dado la misma.
A
Y como sois los sociólogos que echáis la tarde buceando en el CIS a ver qué encontráis.
B
Sí, una compañera aquí le decía bueno, yo estaba muy bien este fin de semana porque me pongo música, me pongo a picar datos y me produce felicidad hacer eso.
A
Cada uno con sus cosas. Eso no es infidelidad. ¿Oye, estábamos hablando también de los toros que te los he mencionado antes como una de esas controversias que en las últimas encuestas no se ha metido dentro del Ministerio de Cultura por no quererlo considerar cultura, pero a los españoles todavía hablando de la imagen que tenemos de nosotros mismos, a los españoles les gusta los toros?
B
Pues nosotros sí que es verdad que en el CIS no hay preguntas y de hecho la última encuesta que se hizo por encargo Ministerio de Cultura no aparecía los hábitos de consumo pero hicimos en el año 2019 y aquí en Metroscopia nos salía que el 39%, casi 40 estaba a favor y el 55 en contra.
A
Pero ya te digo, eso ya es el a favor o en contra. Esa es la controversia. Pero luego ¿Quién va a los toros? ¿Cuánta gente va a los toros? Porque sí puedes estar a favor o en contra en la hipótesis o en la discusión.
B
Según el último creo que era el 1,5% de la gente los que decían que iban a los toros. Es un porcentaje muy pequeño en realidad el consumo de festejos taurinos, digo como corrida de toros. Luego están los festejos populares que ya son los valencianos, Bousal, Carré y todo esto, que ahí ya sí que tiene más asistencia, como los sanfermines y esto.
A
O sea que va menos gente a los toros que al ballet.
B
Sí, sí, se va menos gente, o como decía un amigo mío, hay más gente que confía que Elvis Vive que vaya a los toros, es decir que. Que el porcentaje es un poco mayor. Acabo de encontrar la encuesta de salud sexual del año 2008, estoy mirando a ver si hay alguna. Se preguntó entonces, y además tenía preguntas que tenían un poco de morbo en.
A
Lo que lo buscas. Te cuento otro dato curioso de esta encuesta del CIS, que me parece que es de febrero de este año, que me llamó la atención, y era que más del 60% de los españoles cree que a lo largo de su vida una persona puede variar sus preferencias sexuales y a lo mejor empezar su vida teniendo relaciones sexuales con mujeres, pero acabarla con hombres o viceversa, o las dos cosas, que es una cifra que no podemos comparar con 2008, porque entiendo que eso no se preguntaba todavía, pero no.
B
Dejaba de sorprenderme sí el 62% de.
A
Los españoles afirmando que a lo largo de una vida pueden cambiar sus preferencias sexuales con respecto a si les interesan los hombres o las mujeres.
B
Ah, pues vamos, me parece muy curioso el. Sí, sí, la verdad es que no había pensado yo sobre ello. La verdad es que yo soy experto en esto. A mí esto ya es a nivel usuario, por la cosa un amigo, ¿No? Sí, sí, es que me acuerdo, había algunas cosas de hábitos. ¿En qué medida le producen satisfacción en su vida sexual cada una de las siguientes prácticas? Desnudar a su pareja. Mucha, bastante satisfacción, el 69 %. Que su pareja le desnude, el 70 %. Acariciar a su pareja los genitales con manos, boca y lengua. El 70 %. Es una encuesta del CIS, por eso digo que esta encuesta no veo al.
A
Presidente del CIS presentando estos datos en rueda de prensa, pero tampoco veo a los encuestadores preguntándolo por teléfono.
B
Acariciar el cuerpo de su pareja con manos, boca y lengua. Que su pareja le acaricia el cuerpo como boca y lengua. Besarse apasionadamente. ¿Eso ya se iba al 89%, o sea que en qué medida está satisfecho con la vida sexual que ha tenido? Mira, eso lo preguntabais antes, la satisfacción entonces era del 89% a ver, vamos.
A
A ver que tengo el dato por aquí.
B
Si, ha subido 87 87% pues ha bajado al 73,3 pues en el 2008 la gente estaba más satisfecha que ahora, así que.
A
Era antes de la burbuja, era justo ahí.
B
¿Cuál de las siguientes afirmaciones siente usted más significado? Solo me atraen las personas del otro sexo 94% sólo me atraen las personas de mi propio sexo 1,6% habitualmente me atraen personas de mi propio sexo, pero alguna vez me atraen algunas de otro sexo 1,2% entonces los porcentajes hace casi 20 años eran. No necesariamente así espera, hace casi 20 aÑos sobre relaciones sexuales, ¿Ha pagado alguna vez por relaciones sexuales? 5% Sí, sí. ¿Una vez? 10,9% Sí Más de una vez, o sea el 15% de los españoles afirmaban ¿Le han pagado por mantener relaciones sexuales? 1,9% sí ¿En algún momento ha sufrido abusos sexuales? 3,5% sí ¿Alguna vez ha mantenido relaciones sexuales contra su voluntad? 5,7% sí es decir que también había preguntas, estas son seguramente más interesantes Y si hay diferencias de género por pagar por razones sexuales hay unas diferencias sustanciales, mucho más que las mujeres De eso.
A
Hablamos en un episodio de pausa en enero de este año con Beatriz Ranea en un episodio muy recomendable que ella misma decía lo difícil que era encontrar los datos y aún así España es uno de los países con más puteros de mundo pero cuando se habla de prostitución a veces se olvida la demanda a la hora de analizarla ¿Qué relación.
B
Tenía con la persona que mantuvo relaciones sexuales contra su voluntad? ¿El 53% dice que era su pareja estable, el 10% que era su pareja ocasional y en pareja? 5,9% un familiar 5,4 un conocido 11,6 y sólo el 0,8 con un 17 desconocido, o sea que son datos que.
A
Eso coincide siempre con el perfil del violador que insisten siempre las expertas He.
B
Pensado usted muy de acuerdo con las siguientes afirmaciones Me considero una persona bastante atractiva A ver cómo se ven a sí mismos los españoles el 53% se consideran muy atractivos a sí mismos.
A
Esto no tenemos el dato que pueda corroborarlo. Sería muy interesante.
B
Si.
A
Los españoles no somos como creemos, no estamos tan polarizados como creemos, no somos tan católicos como creemos. Nuestras relaciones sexuales están calientes.
B
Mis creencias religiosas influyen en la manera en que vivo mi sexualidad está de acuerdo el 19%, o sea que la religión influye, pero poco. Solo puedo mantener relaciones sexuales y estoy enamorado. Eso lo dice el 72%. Lo decía entonces lo decía.
A
Luego vemos los datos de fidelidad y vete a saber.
B
Y luego me siento bien conmigo mismo el 90% de los españoles. Así que bueno, aquí si tenéis mucha curiosidad mando el enlace.
A
Por supuesto, siempre tenemos curiosidad y lo incluimos en la newsletter. Claro que sí.
B
Sí, es que había alguna pregunta que era como mucho más fuerte, pero ya en algún momento a lo mejor hasta la encuentro.
A
Bueno, ¿Crees que el excelente podcast Pausa está entre los podcast más necesarios para este tejido social? A lo mejor ha quedado un poco tendenciosa. Lo preguntaré de otra manera. Si estaba a gusto y no hace.
B
Ah, sí, sí, muy a gusto. No sé si he sido muy peñazo, pero sí, bueno.
A
Saber sociólogos tampoco, vamos.
B
Bueno, tengo alumnos en mi facultad, o sea, tengo mi público.
A
Ha sido un gustazo. Hemos aprendido muchísimo de cómo somos y de cómo no somos y de cómo decimos ser.
B
Muy bien, muchísimas gracias.
A
Gracias a ti.
B
Gracias.
D
Pausa, el podcast del Confidencial, dirigido y presentado por Marta García ayer, con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la coordinación de Antonio Martín y la asistencia técnica y documentación de Íñigo.
B
Realización de sexo oral, 33,8% dice que lo ha hecho.
A
¿Cuánto?
B
33,8.
A
Poco, me parece.
B
Por eso digo que yo creo que aquí están mintiendo. Es decir, sexo anal, 5,2, el 0,2% dice que ha hecho. Prácticas adomasoquistas, 0,2% y cibersexo, 1,2. Sexo en grupo, 0,9. Aquí tienes hábitos sexuales de los que siempre te habías preguntado. ¿Y qué pensaba la gente?
A
Pues para eso están las encuestas, ¿No?
B
Ya había incels. No he tenido ningún tipo de relación sexual, 17,9. 18 % de los españoles y Había incels en aquella época.
A
Bueno, y sacerdote, monjas, pero no son tantos.
B
¿No hay tantos curas y monjas en España, no? 18 de curas.
D
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Podcast: Pausa, de El Confidencial
Fecha: 12 de noviembre de 2025
Host: Marta García Aller
Invitado: Ignacio Urquizu (Sociólogo, profesor UCM y experto en demoscopia)
En este episodio, Marta García Aller conversa con el sociólogo Ignacio Urquizu para desmontar mitos y percepciones erróneas sobre la sociedad española, valiéndose de datos de encuestas. El objetivo es confrontar “cómo decimos ser” con “cómo somos realmente”, explorando cuestiones relacionadas con identidad ideológica, religión, sexualidad, confianza institucional, polarización y democracia. El episodio profundiza también en las particularidades y limitaciones de las encuestas y las formas en que influyen tanto en la opinión pública como en la política.
[00:32-04:29]
“Yo, como sociólogo, no pito, ni soy adivino. El mundo es probabilístico, no determinístico.” (Ignacio Urquizu, 04:29)
[06:31-10:17]
Se analiza la tendencia generalizada a hacer afirmaciones rotundas sobre cómo son “los españoles”, aunque los datos matizan o desmienten muchas de ellas.
Muchas respuestas en encuestas están influidas por el deseo de resultar agradables o coherentes (“mentir en las encuestas”).
El orden de las preguntas influye significativamente en las respuestas (por ejemplo, religión–aborto).
Quote:
“La formulación y el orden de las preguntas influyen mucho en las respuestas. Si preguntas antes por religión que por aborto, mucha gente tiende a adaptar su respuesta por coherencia.” (I.U., 07:32-08:25)
[09:56-17:27]
Los españoles han sido tradicionalmente de centroizquierda, pero se detecta un desplazamiento hacia posiciones más conservadoras y liberales en los últimos años (CIS).
La extrema derecha ha pasado de un 2-3% en los 80 y 90, al 10% actual según barómetros recientes.
Quote:
“Desde los años ochenta hasta casi 2010, la izquierda sumaba un 40% y la derecha un 23%. Ahora la derecha ya está en el 35% y la extrema derecha ha subido a un 10%.” (I.U., 10:17-11:51)
El CIS actual sufre críticas por cambios en la formulación de preguntas, lo que “rompe series” históricas y dificulta comparar tendencias.
El liberalismo gana fuerza como principal etiqueta ideológica, en especial entre jóvenes.
[17:27-21:35]
“Nos sorprendió ver un cierto momento del catolicismo, especialmente en los jóvenes.” (I.U., 18:48)
[21:35-28:55]
“En la encuesta postelectoral de 2008, solo 834 de 6000 sabían en qué año se aprobó la Constitución.” (I.U., 25:46)
“Nuestros abuelos tenían un vínculo emocional con la política, eso ha desaparecido.” (I.U., 28:16)
[30:07-37:34]
“Vivimos desde hace diez años en una época de política inútil… que habla mucho de sí misma y poco de la sociedad.” (I.U., 36:02)
[37:34-39:44]
[39:44-49:47]
Elevada satisfacción declarada con la vida sexual (73,3%), aunque ha descendido respecto al 2008, cuando era del 87%.
Conceptos de infidelidad varían: 64,5% considera que los mensajes subidos de tono son infidelidad, pero solo el 49,8% lo ve así en caso de enamoramiento sin sexo.
Para un 35% (más en hombres), solo hay “sexo de verdad” si hay penetración.
Quote:
“Me parece que aquí están mintiendo… Sexo oral, 33,8% reconoce haberlo hecho. Sexo en grupo, solo 0,9%.” (I.U., 51:35-51:57)
Encuentas antiguas del CIS muestran baja autoidentificación LGTBI y enormes diferencias de género en pago por sexo.
Religión tiene poca influencia real en la vida sexual (solo 19% lo vincula).
[43:01-45:42]
Los españoles dicen mucho sobre los toros, pero solo el 1,5% asiste realmente a corridas (menos que a ballet).
“Hay más gente que cree que Elvis vive que gente que va a los toros.” (I.U., 44:35)
Idea general: los españoles no somos ni tan religiosos, ni tan “taurinos”, ni tan polarizados como creemos; nuestro “imaginario” nacional frecuentemente no casa con los datos reales.
Sobre la cocina de las encuestas:
“Yo, como sociólogo, no pito, ni soy adivino. El mundo es probabilístico, no determinístico.” — Ignacio Urquizu (04:29)
Honestidad en encuestas:
“La formulación y el orden de las preguntas influyen mucho en las respuestas.” — I.U. (07:32-08:25)
Cambio ideológico generacional:
“Ahora mismo, los liberales son mayoría entre los menores de 35 años, por encima del 30% en algunas encuestas.” — I.U. (15:37-16:40)
Conocimiento político:
“En la encuesta de 2008, solo 834 de 6000 personas supieron decir el año de la Constitución. El resto no respondió o se equivocó.” — I.U. (25:46)
Polarización inducida:
“La polarización está inducida por las élites, no hay aún una fractura social generalizada.” — I.U. (35:18)
Sobre toros, mito e identidad:
“Hay más gente que cree que Elvis vive, que gente que va a los toros.” — I.U. (44:35)
El episodio abunda en datos que desmontan los tópicos sobre la identidad española. Demuestra que hay una brecha notable entre “cómo nos vemos” y “cómo somos realmente”, desde las posiciones políticas hasta los hábitos culturales y sexuales. El tono es cercano, irónico y fundamentado, combinando rigor sociólogico y humor.
Frase final:
“Los españoles no somos como creemos, no estamos tan polarizados como creemos, ni somos tan católicos como creemos. Nuestras relaciones sexuales... bueno, está por ver.” — Resumen a dos voces (49:08)
Un episodio altamente recomendable para quien quiera contraponer España imaginada con la España real de los datos, aprender sobre “la cocina” de las encuestas y reflexionar sobre los cambios sociales y políticos más profundos (y menos visibles) de la sociedad española.