Transcript
A (0:00)
O sea que los filántropos son los que tienen que leer esto para saber cómo hacerlo mejor.
B (0:03)
Claro. No me gusta decirlo, pero Amancio Ortega si estás escuchando este podcast, léete el libro.
A (0:14)
Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa sobre el amor a la humanidad. Porque amor a la humanidad es lo que significa literalmente filantropía. Bueno, venga, vale. En realidad es una pausa sobre el dinero, las donaciones de los ricos y no tan ricos para una buena causa. ¿Qué tipo de filantropía necesitamos? ¿Hay que fomentar las donaciones? ¿Y puede la filantropía cambiar el mundo? ¿Pero ¿Hacia dónde? Hablaremos de las donaciones de Juan Roig de Mercadona para ayudar a los damnificados de la DANA y a los cientos de millones de euros que donó Amancio Ortega para la sanidad pública en forma de máquinas contra el cáncer. Reconozco que nunca ha entendido muy bien las críticas a uno y a otro. Si los ricos quieren donar parte de sus fortunas para ayudar a la sociedad, vale que no hace falta ponerle su un altar como si fuera una heroicidad donar lo que a lo mejor para ellos es calderilla. Pero tampoco entiendo bien esto de machacar al que da su propio dinero para el bien común. ¿No será mejor incentivar que los ricos donen cuanto más mejor? ¿Por qué en España se estila tan poco la filantropía entre las élites? Vaya, que a mí la filantropía siempre me ha parecido fenomenal. ¿Que quieres financiar máquinas contra el cáncer? Bien. ¿Que lo tuyo es financiar el arte contemporáneo o la ópera? Pues Muchas gracias. ¿Que usted lo que quiere es donar su fortuna a los parques nacionales? Pues adelante. Pero claro, me puse a leer el libro del gestor cultural Carlos Filantropía bastarda y me empezaron a surgir dudas muy ¿Dónde acaba la filantropía? ¿Y empieza el lavado de cara de las grandes fortunas? E ¿Importa realmente el por qué donan si con ello ayudan a la gente que más lo necesita? ¿Y con qué intereses se decide quién es el que más lo necesita? ¿Cómo se eligen las causas y qué valores merecen realmente ser financiados? ¿Buscan ayudar o buscan influencia? ¿Y qué ideología tiene el dinero? ¿Qué riesgos corremos si el bien común depende de una fortuna privada? En definitiva, ¿Quién controla al filántropo? Y cuanto más leía, más dudas me surgían. ¿Puede una buena causa justificar una mala praxis? ¿Qué pasa cuando el filántropo se equivoca, quién evalúa el daño de una mala donación, que también las hay, es filantropía o marketing reputacional? Ahora hablamos de todo esto con Carlos Almela, que es el autor del libro, y con Susana Gómez, que es profesora de la Carlos III de Gestión Cultural y experta en filantropía. Lleva más de 20 años en la Fundación Banco Santander y algunos a lo mejor la conocéis porque ya estuvo en pausa hablando de los NFTs en el mercado del arte. Si fuiste capaz, Susana, de explicarnos los NFTs, la filantropía no va a tener ningún secreto para ti.
