Loading summary
A
Me parece que era Woody Allen el que decía para ti soy ateo, para Dios soy la oposición.
B
Me encanta, me encanta.
A
Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa en la que cada uno puede creer lo que quiera. Y ya no se trata de si crees en Dios o no, porque la división clásica entre creyentes y ateos ya no es lo que era. No describe bien la realidad actual. El panorama religioso en España, y no solo en España, está experimentando una transformación profunda que va de la espiritualidad light al catolicismo cool. ¿Qué importancia tiene la religión en la identidad de cada uno en un mundo cada vez más secular? La relación actual con la religión, es verdad, es mucho más fluida y cambiante que en el pasado. Pero ¿Cómo ha cambiado el papel de la religión en la sociedad desde el Laika Prayer de Madonna, Lux de Rosalía y desde Sorcitroen a los domingos? ¿Y qué hay detrás del fenómeno Hakuna? ¿Cuánto del aumento de la espiritualidad entre los jóvenes tiene que ver con la incertidumbre económica y social? ¿Y qué es? ¿Qué es eso del catolicismo cool? ¿Por qué coincide esta tendencia con el auge de la meditación, el yoga o el tarot? ¿Y está pasando la religión a ser más una cuestión de identidad cultural que una cuestión de fe? A ver, es verdad que la sociedad se ha vuelto claramente más secularizada, secular. Secular se refiere a lo laico, lo mundano, lo no religioso. Y somos más seculares, pero curiosamente somos menos ateos. Cada vez hay más formas de creer en cosas o en una forma de espiritualidad cotidiana, heterodoxa, alejada de las instituciones religiosas tradicionales. Cada vez hay más creyentes que creen menos en la Iglesia. Pues ahora lo hablamos con Rafa Ruiz, que es sociólogo y doctor en Ciencias de las Religiones de la Universidad Complutense de Madrid. Hola Rafa, ¿Cómo estás? Hola.
B
Encantado de estar aquí con vosotras otra vez.
A
Bienvenido de nuevo a Pausa. Ya estuviste aquí hace 100 episodios por lo menos, hablando de en qué creemos y en qué hemos dejado de creer. Viniste a Pausa a hablar de la espiritualidad light. Antes de que Rosalía lo hiciera mainstream, ya estabas tú poniéndonos en aviso de la tendencia.
B
Hicimos Hola. Los demás la han seguido.
A
Seguro que Rosalía escuchó Pausa.
B
Totalmente de acuerdo.
A
Un antes y un después. Bueno, la tendencia está claro que no ha hecho más que crecer, así que ahora nos hablas de Hakuna, efetá y otros de esos fenómenos del catolicismo Guay. Convertido en fenómeno pop. Pero antes. Antes te voy a contar una historia. La historia de mi película religiosa favorita. ¿Cómo se va a llamar el niño? Brian. Te alabamos, Brian, y al Señor nuestro Padre.
B
Amén. ¿Hacen esto muy a menudo?
A
¿Por qué ir alabando por ahí? Bueno, gracias por el oro y el incienso. La mirra.
B
Se las llevan a otros.
A
No me importa. Gracias. Es la historia de un tal Brian, un pobre chaval de Juan Judea al que confunden con Jesús de Nazaret nada más y nada menos que en el año 33 d C. Y con permiso de Ben Hur, ¿Quo vadis? Y la pasión de Cristo. Es la película obligada de Semana Santa. Suele decirse que ahora ya no se podría hacer una película tan irreverente como esta de los Monty Python de 1979, como la vida de Brian. Pero es que entonces tampoco se podía. La vida de Brian tuvo problemas para encontrar financiación para poderse rodar por considerarse blasfema. Provocó manifestaciones religiosas en su contra delante de los cines en Estados Unidos Enfadó a rabinos, a la Liga de la Decencia y los colectivos evangelistas baptistas y católicos preconciliares. Fue retirada de la cartelera en Georgia, en Louisiana, en Alabama y en Carolina del Sur. Estuvo prohibida en algunos pueblos de Reino Unido y hasta la prohibieron en Irlanda. Y lo que resulta más sorprendente todavía, la prohibieron en Noruega. De hecho, y esta anécdota me encanta, en Suecia la estrenaron con el eslogan Una película tan graciosa que la han prohibido en Noruega. Esta polémica ayudó a popularizar mucho La vida de Brian en los años 80 como una especie de comedia bíblica de moda. Y el propio John Cleese creo que es el que mejor resumía la polémica muchos años después, declarándose en deuda con los fundamentalistas religiosos porque decí gracias a ellos soy un hombre tremendamente rico.
B
Paradojas de la vida.
A
Sí, hay tantas escenas míticas en La vida de Brian que de verdad no sabría con cuál quedarme. Desde la sátira del fanatismo religioso y obediencia ciega a normas absurdas que retrata esa escena en la que las mujeres se visten con barbas para hacerse pasar por hombres y empiezan a tirarle piedras a todo el que diga Jehová es digno del mismo Jehová. Solo dije eso. Blasfemia.
B
Has vuelto a decirlo. ¿Habéis oído
A
o cuando Brian asiste, seguro que te acuerdas, Rafa, al Sermón de
B
la Montaña, empiezan las correcciones?
A
Empiezan las correcciones. Creo que en inglés la frase blessed are the cheesemakers. Bienaventurados los fabricantes de queso.
B
Creo que ha dicho bienaventurados los queseros.
A
¿Por qué precisamente los queseros?
B
Hombre, no hay que tomarlo literalmente.
A
Se refiere a todos los fabricantes de productos lácteos. Lo que pasa es que no se entiende bien qué ha dicho. Y el malentendido. Creo que la escuchaba Peacemakers, que no era cheesemakers, era Peacemakers. Y era bueno, bienaventurados todos los fabricantes de productos lácteos. Era una manera de burlarse de cómo los mensajes religiosos se van distorsionando y quienes los quieren seguir a rajatabla a veces no entienden bien el significado original que tenían. Hay muchas escenas en la vida de Brian que son míticas y que están de tremenda actualidad. A lo mejor la más representativa está dando vueltas. Es cuando Brian intenta desesperadamente convencer a la multitud. Perdón por el spoiler, pero bueno, han pasado casi 50 años de la vida de Brian y 2000 años de los acontecimientos. Pero es cuando Brian intenta convencer a todos de que él no es el Mesías. Les grita que no, que no, que él no es. Que él no es el Mesías. El Mesías. No soy el Mesías. Haced el favor de escuchar Yo no soy el Mesías. ¿Está claro? Caray, qué gente. Y la gente le solo el verdadero Mesías negaría ser el Mesías. Y me parece muy representativo ese momento de tanto falso mesías. Ahora con las redes es mucho más fácil. No tienes que irte al desierto a predicar. Conseguir atraer la atención y el fervor de las masas. Esas masas a las que el propio Brian les que no, que todos sois individuos. Y la multitud responde al uní sí, todos somos individuos. Bueno, creo que es una crítica brillante al pensamiento de masas y a veces la distorsión que se hace de las religiones y de la espiritualidad. ¿Cuál es tu escena favorita?
B
Bueno, yo tengo muchas escenas favoritas de la vida de Brian. Y yo creo que, como muchos grupos de amigos y de amigas, forma parte también de la memoria colectiva de todos nosotros. Cuando está con Poncio Pilato, cuando está con Liberata Bryan. Efectivamente, muy bien. Liberaré creo que forma parte también de nuestro grupo de amigos. Esa es quizá cuando están también bastante representativo de nuestra realidad los diferentes grupos, el Frente Judaico Popular y el Frente Popular de Judea.
A
Las crisis de las izquierdas nunca decepcionan.
B
Efectivamente. Han pasado bastantes años y sigue de perfecta actualidad.
A
¿Quién es nuestro enemigo?
B
Los romanos. ¿Y que empiezan ahí, al Frente Popular de Judea?
A
No, los romanos. Los romanos.
B
Pero se han hecho los acueductos.
A
Bueno, pero aparte del alcantarillado, la sanidad,
B
la enseñanza, el vino, el orden público, la irrigación, las carreteras y los baños públicos. ¿Qué han hecho los romanos por nosotros? Sí, sí, sin duda. Y la verdad que yo creo que es también parte, y cuando estábamos hablando de Rosalía, es parte también del arte que a veces nos revela esas cuestiones profundas, no sólo de la sociedad en la que vivimos también, sino de la naturaleza humana. Y por eso hay también esa capacidad de interpelar a diferentes generaciones, como lo sigue haciendo en este contexto de búsquedas de mesías, que es nuestro contexto de las redes, este contexto tan digitalizado que apenas atisbaba.
A
Hay muchísima necesidad ahora de seguir a alguien. Sigue a la calabaza. Esa era otra gran escena de la vida de Brian, ¿No? Sigue a la sandalia, Sigue la calabaza. ¿Cuál es la verdadera señal? ¿Por qué hay en este momento, Rafa, tanta necesidad de encontrar espiritualidad en tantas cosas que a lo mejor antes las daba la religión y no había que darle vueltas, pero cada vez estamos siguiendo más a la calabaza?
B
Sí, bueno, calabaza y de otras tantísimas cosas. La necesidad de los mesías, que yo creo que además también vemos aquí cómo se están poniendo otra vez de moda en la política los liderazgos fuertes. En este caso, yo creo, el correlato claro es la debilidad de nuestros sistemas democráticos, a veces no tanto la debilidad real, sino la debilidad percibida. Esa crisis institucional, esa crisis del Estado de derecho que en ocasiones percibe la población, lleva a la búsqueda de fuentes de autoridad alternativas, nos diría Max Weber, como es la autoridad carismática, que es una de las autoridades también ta antigua como la historia de la humanidad. Y con lo que señalabas de la espiritualidad, que es una cuestión mucho más amplia, siendo una pregunta interesante y sobre todo es particularmente acuciante en el caso de los jóvenes, es donde está la gran pregunta. Creo que desde los medios se ha labor importante de poner esa pregunta ¿Qué está pasando entre la gente joven que parece que lo espiritual vuelve a estar, no sé si de moda es la palabra, sí de moda, pero también en esas claves vitales de búsqueda? ¿Por qué? Pues lo he pensado mucho y como llevo en estos meses, gracias a Rosalía, gracias a los domingos, dando diferentes explicaciones. Una de las cuestiones que la sociología y la sociología de la religión nos muestra es que hay una conexión importante entre la vulnerabilidad, fragilidad, la percepción de la misma y la búsqueda espiritual. La pregunta espiritual. Quiero decir que cuando estamos, por ejemplo, antes hablábamos cuando estamos ante la muerte, hay ciertas preguntas que se nos activan. Ese contexto de fragilidad en cierto modo está muy ligado en ocasiones a la búsqueda espiritual. Si vemos a la gente joven, sobre todo la sociedad en general, pero a la gente joven sobre todo, estamos en un contexto de mayor fragilidad y de mayor vulnerabilidad socioeconómica. Es una generación que no aspira a vivir mejor que sus padres, que sus madres. Y tú preguntas, una pregunta que hago mucho con la gente joven para ver que esta intuición, y que también lo dicen los estudios, se corrobora al nivel diario. ¿Tú crees que vas a vivir mejor que tu padre, que tu madre? La respuesta es no. No están esas promesas de la modernidad, quizá que operaban hasta hace pocas generaciones.
A
Sí, en el auge de los populismos y en el auge de la extrema derecha. Algunas veces hemos hablado en pausa de cómo de vinculado está eso al contexto de incertidumbre creciente y de precariedad. ¿Es también esa precariedad y esa incertidumbre lo que está detr del aumento de la espiritualidad?
B
No sólo, pero para mí es un vector fundamental. No sólo, porque creo que también hay que tener en cuenta otras cuestiones. Por ejemplo, paradójicamente, siempre pensamos que es mucho la idea de la Ilustración y la idea de la modernidad. Cuanto más sea la modernización, más sean las industrias, más sea nuestra digitalización, nuestros avances, menos serán las religiones. Un poco esos ecos que quedan de la Ilustración. La razón versus la religión. Pues paradójicamente, a mí otro de los vectores importantes es el mundo digital, que va desde las redes sociales hasta la inteligencia artificial. Y yo creo que ahí también es una fuente, paradójicamente de reencuentro con lo
A
religioso por la máquina. Es el vector de la espiritualidad.
B
No sólo eso, pero Por ejemplo, en las redes sociales los agentes religiosos están muy presentes, los actores religiosos, y se pueden expresar discursos religiosos con menos. Con menos a veces estereotipos o menos límites que en el espacio público. Yo creo que en el caso de países muy secularizados como España, a veces hablar públicamente de la religión para una persona religiosa implicaba cierta timidez o incluso miedo a ser juzgado. Las redes sociales permiten un espacio en el que las religiones y los discursos religiosos fluctúan muy libremente y que conecta además regiones menos religiosas de nuestro mundo, como puede ser Europa Occidental, con regiones más religiosas de nuestro mundo, como puede ser Centroamérica, por ejemplo, y puede estar en contacto con ese flujo de discursividades religiosas. Así, por ejemplo, un chico o una chica joven que quizá no ha tenido nunca contacto con lo religioso a través de las redes, puede saber cuáles son esas experiencias religiosas, qué es lo que hace esa religión e interesarse por ello, porque su influencer, por ejemplo, se ha convertido y se ha metido a cura. Estoy poniendo el caso de un influencer español bastante conocido que está en un seminario actualmente.
A
¿Cómo se llama? Cuéntanos.
B
Pablo Garna, creo que es el nombre. Bueno, pues no sabía si este momento llegaría algún día, pero la realidad es que ese día ha llegado y es hoy.
A
¿Y cuál es el fenómeno? Que no lo conoce.
B
Es un influencer que recientemente fue mostrando una cuestión más espiritual, católica en este caso, y la última es que dejaba su cuenta para meterse a cura. Básicamente porque en unas semanas voy a entrar al seminario y si Dios quiere,
A
en unos años, si Dios quiere, pues seré sacerdote. Ese chico que era guapísimo.
B
Ese chico.
A
Ese chico.
B
Hay mucha gente que llega por seguirle, porque es guapo, por lo que sea.
A
Mucho tirón en redes, porque nadie se le escapa que son más populares
B
los guapos. Eso es en las redes. Luego podemos debatir la justicia del algoritmo, pero el algoritmo reproduce lo que buscamos en cierto modo.
A
Y la espiritualidad y lo religioso también
B
es muy viral, se hace muy viral.
A
¿Qué es eso del catolicismo cool que tú has investigado tanto?
B
Es un término como esto lo decía Picasso, que al final todas las grandes ocurrencias son plagios o estás mintiendo. Y en este caso es un término que tomamos de una investigadora de Norteamérica que analiza ciertas adaptaciones del catolicismo, Catherine Dugan. Efectivamente.
A
¿Has visto que son los deberes?
B
Efectivamente.
A
Misioneros Millenials es el libro, por si a alguien le interesa, cómo un grupo de jóvenes intenta poner de moda el catolicismo. Creo que el libro era de 2019 y lo clavó Catherine Totalmente.
B
Bueno, ya estaba Hakuna. Hakuna, por ejemplo, y Efecta. Ya estaban, quizá con no tantísima visibilidad, pero ya estaban en la sociedad española. Entonces cuando empezamos a intentar, un grupo de sociólogos, Joseba García, Nachi Perugorría de la Universidad de País Vasco y yo, intentamos descifrar qué es lo que estaba pasando en ese catolicismo que parecía que tenía tirón mediático, que tenía mucha presencia en los medios, que tenía mucha presencia en las redes sociales, que atraía a gente joven, que además lo vendían dentro de sus redes como algo guay, como algo. Estoy en este. En este retiro muy arraigado a la cultura pop. Y muy arraigado a la cultura pop, sobre todo en el caso de Hakuna, pues nos parecía que era. Que era como guay. A lo mejor podía sonar un poco naif. Pusimos el cool que disimula lo naif con un anglicismo. No soy yo muy partidario de anglicismos, pero bueno, ha funcionado bien realmente.
A
Y explica el fenómeno. Bueno, ahora lo último que había salido. Ahora nos explicas bien qué es Hakuna y qué es Efeta, porque mucha gente no lo sabrá, pero llenan estadios y hay un poder de convocatoria y un fenómeno fan muy, muy al alza. El centro de Hakuna es la adoración eucarística. Entonces pues cogen un poco ahí toda la fuerza de Dios para así vivir también pudiéndosela dar al mundo. Yo creo que atrae a todo el
B
mundo que le guste vivir, que disfrute viviendo. Creo que todos tenemos que apoyar iniciativas cristianas, música cristiana y al final los jóvenes que somos el futuro de esta sociedad.
A
Y leía el otro día que la Conferencia Episcopal no está muy contenta con esto, que quiere poner coto, creo que lo llamaba las experiencias emotivistas que escapan de la iglesia institucional, que desvirtúan la visión auténtica de Dios. Esto también es muy del cristianismo. El verdadero cristianismo es el mío y no este nuevo que os estáis inventando. Hay muchas ocasiones en la historia en las que esto ha pasado así constantemente. Yo creo que se lo digan a Lutero. Pues ahora estamos con Instagram, pero.
B
Sí. Pero bueno, en este caso podemos debatirlo. Primero, por lo que iba señalando, el catolicismo cool, qué es lo que queremos hacer referencia al catolicismo cool, sobre todo una serie de fenómenos que tienen mucho tirón en gente joven y que se caracterizan por tres cuestiones. La primera es que sobre todo plantean una renovación del cristianismo más en términos de forma, de estilo, no tanto de contenido. Y de hecho mucha de la crítica, a lo mejor dentro de la propia Iglesia, es que realmente parte de estas propuestas de catolicismo cool salen de espacios, voy a decir entre comillas, conservadores de la Iglesia. Espacios conservadores. Es una cuestión compleja a veces dividir la Iglesia en espacios más tradicionales dentro de lo que serían estos grupos. Te lo podrían cuestionar, pero sí que es cierto que desde el Concilio Vaticano II la Iglesia se vive en una interpretación más tradicional, más apegada a la tradición de la Iglesia católica y otra que está más a favor de la reforma dentro de la Iglesia católica. Bueno, pues surgen de estos primeros grupos principalmente y se basan sobre todo en cambiar cristianismo más a nivel de forma para alcanzar ese público joven. Entonces estas serían las tres características. Te las he condensado en estos espacios más conservadores, centrados en las formas y con mucha presencia en redes.
A
Esa idea de un soplo de aire fresco en el catolicismo tradicional más conservador, dirían unos, más rancio, dirían otros. Y a los obispos que me han sorprendido, lejos de alegrarse de que de que esté ahora haciendo furor entre los jóvenes estos nuevos formatos, les parece que está centrando demasiado el emotivismo, que no es la verdadera esencia de la fe y que existe un riesgo de reduccionismo, de ser consumidores de experiencias en vez de una fe verdadera.
B
Yo creo que aquí el contexto es básicamente. Y hablabas de Hakuna y Efeta, Claro, son propuestas muy distintas y es cierto que ambas ponen la emoción en el centro de la propuesta religiosa. En el caso de Hakuna, muy mediada a través de la música y de su presencia en redes sociales. Es una asociación que surge de un sacerdote del Opus Dei, ahora mismo es una asociación independiente y que tiene un grupo de música que es el repertorio central, es el eje de las propuestas de Hakuna, con grandes conciertos pero también con más pequeñas adoraciones eucarísticas en las que se pone la misma música. Lo musical como parte de esa experiencia religiosa es fundamental en Hakuna. En el caso de Feta y quizá también la carta de los obispos va en esta dirección, es distinto, es un retiro de alto impacto. En este caso se propone a los jóvenes que se vayan de retiro espiritual y lo que pasa en ese retiro es secreto, es un secreto. Muchos de ellos, como se han visto en diferentes testimonios, sí que se ve que ha habido cambios, que hay cambios después de volver estos retiros. Entonces quizá yo creo que también la carta de los obispos va a esa idea, que al final puede uno tener una experiencia religiosa o no, pero que también parte de lo que es la propia elección religiosa. Tiene que haber una racionalización, un discernimiento de la propia cuestión.
A
La primera regla de esos retiros, como en el Club de la Lucha, en Efeta, también la primera regla lo que pase aquí es totalmente secreto, no se puede hablar.
B
Pues en este caso es lo mismo, es un secreto lo que pasa en esos retiros. Y lo que sí que se acredita es que hay jóvenes que vuelven totalmente cambiados, otros se convierten, otros cortan lazos, otros cortan vínculos. Y yo creo que la carta de los obispos en este caso también está poniendo de debate dentro de la propia comunidad católica, quizá a lo mejor un cierto acompañamiento a otro nivel de estas experiencias.
A
Muy impactante. Algunas de las experiencias jóvenes que han salido de ahí no pueden contar lo que ha pasado, pero sí hablan de conversión instantánea. Me fui un fin de semana como quien se va a un retiro de yoga, pero vuelve queriéndose meter a monja
B
con diecisiete, dieciocho años.
A
Película de los domingos, que hay quien la ve, la película de Alauda Ruiz de Azúa, como. Como una película muy espiritual y hay quien la ve más como una película de terror.
B
He estado debatiendo en la comida sobre esto. Yo creo que cada uno ve. Cada uno ve la feria cómo le va, pues cada uno lo interpreta.
A
¿Cuál es la tuya? ¿Cuál es tu visión?
B
Yo creo que ha intentado ser rigurosa. Es decir, yo me creo la película
A
me parece buenísima, porque realmente deja al espectador empatizar con unos u otros personajes. Pero si el personaje con el que sigues el hilo de la trama. Y no desvelaremos demasiado, pero chico, se ha hablado tanto de esta película que ya quien no la haya visto es probable que sepa un poco de qué va antes de verla. Yo con quien empatizo más es con el personaje de la tía. La tía de esa sobrina de 17 años que de repente llega y dice que se quiere meter a monja. Lo vive como un auténtico drama de hija mía, pero monja de clausuras y vive un poco antes. Es algo que tú tienes aquí dentro, que lo sientes un amor bonito y de verdad, y que te hace sentir también. ¿Cómo vas a confundir eso? Es verdad que el amor es un sentimiento poderoso, pero precisamente por eso también, si es verdadero, no tendría por qué desaparecer de la noche a la mañana. Podría esperar, pero tú tienes que ir a la universidad, tienes que conocer muchísima gente, tienes que viajar, explorar cosas, experimentar muchísimas cosas. Todo, tienes todo. Y luego, si tú sigues queriendo casarte, pues lo haces. ¿Y esa diferencia tan sutil que hay entre lo espiritual y lo sectario da para una tesis doctoral como la tuya?
B
De hecho, sí. Al final es una fuente inagotable de investigación. A mí la tía me pareció un personaje particularmente interesante. Y también con el propio universo de la chica, no vamos a revelar más, en el que se entrecruzan no solo cuestiones espirituales, sino también familiares con ese universo.
A
Lo interesante de verdad de los domingos ahora mismo en el panorama cultural español es cómo ha dado en el clavo de un debate social. Porque esa película. Ha habido muchas películas, hablábamos de la vida de Brian ahora ha habido muchas películas que tratan el tema de la religión o de maneras muy distintas, o de la espiritualidad. Y no sé, la mesías era un enfoque totalmente distinto. Pero bueno, que también conectaba con esa cosa del catolicismo
B
cool.
A
Dios mío, dime qué quieres a tus hijos. ¿Y para qué quieres a mis hijos? Para que salven el mundo. ¿Cómo tienen que salvarlo?
B
Cantando, bailando. Catolicismo kitsch. Sería otra categoría.
A
Sí, sí. Entre la espiritualidad, la película espiritual o de terror,
B
depende del prisma. Pero yo creo que es interesante.
A
Ponerse los domingos revela que este debate está ahora mismo a flor de piel en la sociedad española, que hay una necesidad de creer en algo. Hemos pasado épocas de más descreimiento y ahora parece que volvemos a necesitar creer en algo. ¿En qué creemos?
B
Yo fíjate, Marta, y por eso tiene sentido que habláramos de esto hace 100 episodios de pausa. Hace 100 pausas. Creo que ni tanto ni tan calvo. Yo creo que al final, hace dos años, cuando hablamos, estas búsquedas y estas inquietudes estaban ahí. Lo que pasa es que también la tendencia era hablar de la secularización imperante y estas cuestiones quedan un poco más bajo la manta. Y a día de hoy es cierto, es cierto que hay un sector de los jóvenes en los que parece que estas inquietudes espirituales y religiosas están teniendo cierto auge, pero esto no niega que estamos en un contexto de secularización muy avanzada en España, que es el algoritmo
A
el que nos lo pone hasta en la sopa, no es tan tan generalizado
B
como parece, creo que es importante, pero no es que mañana vaya a hacer penitencia, vaya a ponerse en cuaresma todo el país como antiguamente, bueno, estamos en un contexto, una sociedad muy secularizada y al final si ves los datos del barómetro de religión y creencias en España, estamos hablando de que más del 60% de los jóvenes se identifica como no religioso, eso no quiere decir que no sea creyente, pero creyente en otras cosas muchas veces.
A
Es fascinante ese barómetro que dice que el 37 de los españoles, sólo el 37 afirma creer en Dios de esa manera tan tajante. Esto hace muy pocas décadas, en época de la vida de Brian, para ponerla en contexto, era más del doble.
B
Totalmente, hasta hace muy poquito España ha sido un país muy religioso y muy católico, hasta hace relativamente poco. Creo que es interesante y creo que efectivamente entre los jóvenes hay quizá esta búsqueda o este renovado interés, pero sobre estos datos, sobre estos datos que son los de una sociedad muy secularizada, lo
A
que pasa es que esa sociedad muy secularizada está buscando cuestiones en las que creer que no siempre encuentran respuesta en la religión o en la religión católica. El número de personas que afirma creer en la astrología también aumenta, dice el barómetro que es el 42%, hay creencias que acompañan de otras prácticas espirituales muy diversas, lo hablábamos también en aquella otra pausa contigo en la meditación, el 40%, encender velas u ofrecer ofrendas con fines espirituales, el 37% o sea que puedes no creer en Dios, pero una velita al santo de tu pueblo, esa no te la saltas, o ir ahora a las procesiones, eso es imperativo. ¿Y en el mismo barómetro, que ahora me dirás qué relevancia tiene o qué por qué es pertinente dentro de un barómetro sobre religión y creencias incluir practicar el yoga, que es un 22% o consultar el tarot, un 10% que va en aumento, es también una creencia o una espiritualidad, una creencia religiosa echarse las cartas?
B
Pues sí, para parte de los españoles, de las españolas sí que lo es. Aquí podríamos como síntesis de lo que ya hemos hablado hasta ahora. Hay un renovado interés por lo espiritual, por lo religioso. En muchas ocasiones está derivando hacia un reencuentro con el catolicismo para ciertos grupos, catolicismo cool, etc. Pero esa pregunta es más amplia y no sólo deriva hacia esos catolicismos, deriva hacia formas en el catolicismo distintas a esa y hacia otras muchas cuestiones espirituales, que es lo que nos revela el barómetro al final. El hecho de que España sea una sociedad muy secularizada no significa que sea una sociedad increyente. Y esto es interesante porque a veces pensamos que secularización es la desaparición total de las creencias.
A
Ya no es útil dividir la sociedad entre creyentes y ateos, cómo nos ayudaban en el siglo XX.
B
Porque además, ¿Cuántas personas conoces que son no religiosas? Y enseguida se pueden hablar de fuerzas, energías, manifestaciones.
A
Es que los ateos practicantes estamos cada vez más solos.
B
Sí, es una especie que tiene una presencia. Además tiene una vinculación con toda la historia de la secularización de España, tanto en la parte más liberal como la parte más de izquierdas.
A
Yo exijo un compromiso con el ateísmo.
B
Como hacemos obispos como manifiesto.
A
Hace pasar la carta también como manifiesto del verdadero ateísmo.
B
Esos pseudoateos creo que la leerían más. Creo que la leerían más. Van a leer más la carta de los obispos que la carta del manifiesto de ateos combativos.
A
No es nada cool. El ateísmo no es cool.
B
Sí, ese ateísmo ahora mismo sigue estando y hay asociaciones y pensadores y tiene cierta presencia, vamos a decir, a nivel del debate mediático, intelectual, siempre ha tenido en España. Pero a nivel de lo que es la base, lo que vemos es que hay una no religión que es muy poco definida. En muchas ocasiones la gente directamente pasa de la religión.
A
Pero es que eso no es eso lo verdaderamente ateo. Porque como te tomes el ateísmo muy en serio y milites en él, pasa a ser una creencia.
B
He estado trabajando ahora sobre estos temas. Yo creo que sí. Yo creo que el punto más extremo de secularización es la indiferencia religiosa. ¿Por qué? Porque al final, en gran parte de las posturas ateas hay una dialéctica. Al final estás fuera de la religión.
A
Te tomas a Dios demasiado en serio si quieres ser la oposición.
B
Hablaba haciendo entrevistas con chicos, jóvenes y bueno, en general con población española, con la sociedad y con personas no religiosas que se declaran no religiosas. Yo les tú cómo te defines, bueno, católico no, pero ateo tampoco, porque hablan más de Dios que los católicos.
A
Sí, eso es como los antitaurinos, que oye, al final le dan un protagonismo al mundo del toro que a los que nos resulta indiferente.
B
Pues sí, yo creo que ahí el ateísmo sigue teniendo ese componente dialéctico con la religión, que a veces la pone muy en el plano y a veces ves que a lo mejor puede tener un medio, un periódico, una línea más secularista, que son los que más hablan de religión. Finalmente, paradójicamente, entonces ya no dividiríamos la
A
sociedad entre ateos y creyentes.
B
Mucho más complejo, porque el grupo no religioso en España es más del 40% de la sociedad en general, de la población, y más del 60% entre los jóvenes. Pero claro, si luego empiezas a mirar, te salen que a lo mejor un 30% de los agnósticos cree en Dios, un 40% pone velas. Entonces es mucho más compleja la no religión. Ahora se utiliza mucho en el debate esa idea de no religión. Además estamos también con un proyecto Re change, intentando averiguar y descifrar, ampliar estos significados de la no religión en España. Es algo mucho más amplio que la simple negación de lo religioso o el simple posicionamiento más allá de lo religioso.
A
Y la idea de la ofensa religiosa que tuvo unos años donde esto estaba más vigente. ¿Cuánto tiene que ver con esta transformación o esta vuelta a la religión y a la espiritualidad? Porque parecía que en España estaban resueltos ciertos debates con respecto a una sociedad cada vez más secular. Me acuerdo de aquella canción de Javier Crae.
B
Ah, sí, que le caustó.
A
Sí, era una canción del año 77, un poquito antes de la vida de Brian. ¿Cómo se titulaba? Cómo cocinar un crucifijo, Calcúlese, un Cristo ya macilento para dos personas. Era un vídeo que lo que causó problemas no era tanto en el año 77, que se consideraba bueno, parte de la contestación que había al final del franquismo, sino cuando el programa de Lo Más Plus, en el año 2004, emitió un vídeo de Crae titulado así, Sírvase, sobre su cruz, adornado con naranja, lechuga y rabanito. Y eso fue lo que provocó que una organización, me parece que era el Centro Jurídico Tomás Moro, presentara una querella criminal por escarnio de las creencias religiosas. Al final la querella fue admitida a trámite, el juicio se celebró en 2012, hace 15 años ya, y CRAE terminó absuelto. Pero era curioso que algo que había sucedido treinta, cuarenta años antes, de repente levantara ampollas en esta sociedad. No sé cuánto hay de una piel más fina con lo religioso, o simplemente que Internet y las redes sociales hacen de los linchamientos y hacen de altavoz de cuestiones que antes uno se enfadaba para adentro y ahora se enfada para afuera.
B
Además es un tema del de Crae que seguí en su momento como gran seguidor de la Mandrágora en su conjunto. Sí, sí que ubicaba el episodio. Te diría que hay como dos líneas. Yo creo que la sociedad en general está en general más allá de estas cuestiones y de hecho podemos explicar desde esa perspectiva la diferencia entre la recepción de Lux, que incluso sectores católicos lo han visto como una búsqueda espiritual católica, lo han celebrado sectores católicos, la reconversión de los jóvenes frente a Madonna, es verdad que tenía un tono más Like a Prayer, pero creo que ahí, en esa recepción de los productos que utilizan la simbología religiosa en general, estamos en un contexto en el que como hemos transitado hacia una sociedad secular, posreligiosa en algunos aspectos, permite mayores grados de tolerancia en su conjunto, yo creo la sociedad se escandaliza menos y por menos cosas. Dicho esto, también asistimos a un fenómeno que además mediáticamente estáis trabajando ahí y desentrañando todas las mañanas, que es el de la polarización, el de la crispación. Y esto a inicios del siglo XXI, paradójicamente en esta sociedad cada vez más secular, más allá de que haya búsquedas espirituales, religiosas entre los jóvenes o no las haya, pero paradójicamente en esta sociedad secular ha habido una creciente crispación, una creciente polarización, en el cual uno de los elementos de batalla entre bandos es la religión y se ha utilizado a la religión como parte de estos bandos. Entonces yo creo que parte de estas cuestiones acaban o han acabado con la ley de ofensa a los sentimientos religiosos, porque grupos muy movilizados dentro del catolicismo, dentro de esta polarización creciente desde inicios del siglo XXI, yo creo que también
A
nos permiten marcar partidos políticos utilizando este
B
aumento de la religión y grupos explícitamente católicos.
A
¿Tiene que ver este aumento de la religiosidad entre los jóvenes? Digo bien con lo de aumento de religiosidad, No sé si es mejor decir aumento de la espiritualidad, pero tiene que ver. ¿Ahora me explicas el matiz tiene que ver con la derechización de los jóvenes? ¿Están vinculados ambos fenómenos?
B
Esa es la pregunta. Es la pregunta de oro. Creo que parcialmente puede haber convergencias entre ambos fenómenos, pero también creo que reducirlo. Porque claro, ¿Cuál es el absurdo de esta afirma? Creo que está ahí y lo podemos hablar ahora. El absurdo de esta afirmación es a veces cuando hablo bueno, es que Rosalía se ha convertido a Trump y a la extrema derecha. No, es más amplio. Creo que esa búsqueda espiritual, esa búsqueda religiosa es más amplia que la convergencia entre ciertas formas religiosas y la derechización. Pero eso también forma parte del paisaje religioso de la actualidad. Y aquí hay un dato curioso. Hay un crecimiento en el número de católicos entre los jóvenes en el año 2020 al 2024. 2025, particularmente entre los varones, que ese mismo espacio donde ha crecido, por ejemplo, la extrema derecha, la intención de voto a Vox. De tal manera que negar que puede existir ciertas conexiones que no están exploradas, pero que creo que están ahí, es negar la evidencia. Pero reducir todo lo que estamos hablando Rosalía los domingos, a eso solo, me parece que es también no entender lo que está pasando a nivel de los jóvenes.
A
Habría que vincularlo también a la pandemia.
B
Sí, a la pandemia, a la situación de los jóvenes. Yo creo que a la situación los jóvenes, la que hemos hablado con la
A
pandemia sí que es frecuente en la pandemia en 2020, pero en pandemias anteriores, desde tiempos de Boccaccio, el aumento de la espiritualidad después de un gran fenómeno de este tipo en el que la vivencia de la muerte está tan próxima en la sociedad, en este caso en
B
España, lo podemos ver, el barómetro del CIS es bastante claro, ha aumentado entre los jóvenes, entre los más jóvenes, la práctica y la identidad como católico. ¿Religión o religiosidad? Es difícil. ¿Por qué? Porque la religión es más fácil de medir. Hace referencia a estos parámetros más institucionales. Tú practicas, tú perteneces. La religiosidad es una cuestión más de conciencia. Y la conciencia, Marta, es muy difícil de medir. ¿Si realmente cuánto crees en Dios, qué tan importante es la Virgen y Jesús y los santos en tu día a día? Eso es más difícil.
A
Bueno, pero los barómetros, los sociólogos lo intentáis. De hecho, luego a ver cómo explicas este 37% de los españoles que afirma creer en Dios, pero luego el 63% cree en la existencia del alma y el 64% en energías espirituales. Que esto no sé en qué casilla de la declaración de la renta desgraba energías espirituales.
B
Se intenta, pero es muy difícil porque fíjate, hay una cosa que llamamos los sociólogos deseabilidad social. La gente responde pensando en que alguien lo va a leer, entonces marca lo que espera, que está bien aceptado. Por ejemplo, en España la gente tiende a decir que es menos religiosa en general de lo que realmente es, mientras que en EEUU sucede al contrario, la gente dice que es más religiosa de lo que realmente es. ¿Por qué? Porque se entiende que In God we trust. Efectivamente, en Estados Unidos tienes que mostrarte Trump con todos los pastores mostrándose religioso, Porque eso es lo que se espera socialmente. En España en general la tendencia, yo creo que una persona responde menos religiosa de lo que es porque ha habido tradicionalmente cierta desconfianza secular a la presentación pública como religioso, o si te presentas como muy religioso a que te considera una persona fundamentalista o integrista. Forma parte de este paisaje complejo que describías con el barómetro.
A
Luego hay otra tendencia que también tiene mucho que ver con las redes sociales y con esto que estábamos hablando de que converja la incertidumbre económica con las redes sociales e Internet y los algoritmos, que es la idea, el individualismo, la espiritualidad a la carta. Porque las religiones tradicionalmente han servido también para esa generación de comunidad, de encontrarte con gente, pero el no vivirlo tanto los domingos viendo a la gente, sino estando dándole un like a tu cuenta de Instagram. ¿Cómo cambia esa vivencia de lo que entendemos por lo espiritual?
B
Lo cambia totalmente. Y de hecho muchas veces cuando centramos nuestra mirada quizá en fenómenos como el catolicismo cool, algo que nos llama mucho la atención desde nuestra óptica de sociedad secular, nos olvidamos que quizá lo más importante y lo más expandido a nivel sociológico cuando hablamos de las religiones es lo que llamamos el subjetivismo religioso. Es decir, que incluso la persona que se declara más católica tiene cierto grado de negociación con sus creencias para componer la carta final o el credo final, que está muy adaptado a la conciencia. Creo que vivimos en un mundo, esto se ha analizado mucho, vivimos en el mundo que lo que no pase por nosotros, incluso en nuestras redes, no tiene que estar todo personalizado. Todo personalizado. Y esto sucede también con las religiones. La religión que no está personalizada es una religión que está menos aceptada. Incluso como te decía, gran parte del catolicismo negocia y dice bueno, pues yo puedo creer en esto, puedo no creer en esto, o cojo esto, cojo aquello. Creo que es una de las cuestiones más importantes que las redes, como señalas, no se evidencia. Va a esa dinámica de la personalización de las tendencias, de un algoritmo que está siempre diciéndote lo que te gusta y tú estás eligiendo y estás interactuando constantemente con el algoritmo. Pero en el fondo es más amplio e incluso va antes que la propia sociedad de las redes, que es esa tendencia de la modernidad, esta última modernidad tardía que se llama a la individualización
A
y ahora en Semana Santa a veces se muestra como incoherente, pero tal vez no lo sea. El vivir con fervor la Semana Santa pero no ir a misa en todo
B
el año es incoherente desde los ojos de la institución religiosa, pero sociológicamente es fascinante. ¿Por qué? Porque en el fondo lo que nos habla es de cómo las personas están componiendo, recomponiendo, negociando entre la secularidad, lo religioso. El catolicismo es incoherente desde la óptica de la norma, de la norma religiosa. Eso es un juicio de las instituciones religiosas. Pero desde la sociología lo que nos interesa es qué significa eso o qué nos revela de la sociedad española. Claro, en un medio de tirada nacional decía hace dos años, atenta, solo la mitad de los españoles asistirá a oficios religiosos durante esta Semana Santa. Sólo la mitad. Yo decía la mitad de los españoles. La mitad me parece muchísima gente. Muchísima gente teniendo en cuenta lo de secularización. ¿Por qué? Porque de nuevo, a veces cuando hacemos la división entre creyentes, no creyentes, nos estamos olvidando de que el panorama hace 100 episodios de pausa y a día de hoy es mucho más amplio y están las religiones formando parte de este
A
espacio público y cada vez más, porque sí hay una vuelta a las calles. En ese sentido, la religiosidad popular sí que está en auge. No sólo pasa en Instagram, está pasando en las calles también.
B
Esto lleva además bastantes años en auge. Si lo pensamos con un poco de detenimiento, uno de los fenómenos asociativos más grandes de este país son las cofradías. Hay 14.000, según la web Cofradías y hermandades, lo He mirado hace dos días, hay 14.000 cofradías en España. España no sé si habrá muchas organizaciones en España que tengan tantísimas sedes en tantísimos lugares. Sindicatos, partidos políticos.
A
Hay más cofrades que sindicalistas.
B
Sí, fácilmente. Fácilmente. Muy fácilmente. Catorce mil cofradías. Es un fenómeno enoje en los últimos veinte, treinta años. ¿Por qué? Porque también me lo he planteado muchas veces. Porque decías que tengo que dar las gracias a Rosalía los domingos porque ha puesto de moda la religión. Es verdad que la región tenía sus momentos de moda al año. Entonces solía tener muchos debates con los medios, contactar a un sociólogo de la religión por Semana Santa y por Navidad. Era parte de las tradiciones personales. Navidad y Semana Santa. Pues suelo tener ese momento, que también es muy rico de diálogo.
A
La última vez que viniste a Pausa era Navidad.
B
Ya llevo años en el gremio y está. Lo recuerdo, lo recuerdo, lo recuerdo. Y en este caso, la Semana Santa es interesante. ¿Por qué? Porque vamos a decir que permite acceder a las cosas. La religión es una cosa muy amplia, no sólo creer o ir a misa. La religión es una cosa multidimensional. Atañe a la experiencia, al sentido, a la cultura, a los lazos, a las creencias. Muchas veces dice un sociólogo que me encanta, que se llama Bruno Latour, que uno de los errores de la modernidad es reducir la religión a creer. Y es una reducción. ¿Por qué? Porque la religión es mucho más que creer. Y creer es mucho más que lo religioso. Tú crees socialmente, Tú al final te levantas por la mirada y viendo el panorama que tenemos en muchas sociedades, dices, bueno, esto sigue funcionando. Hay una creencia social que hace que las sociedades sigan funcionando, si no se desmoronaría. Hay una creencia mucho más amplia que lo religioso. Entonces, si entendemos que la religión es algo mucho más amplio, la Semana Santa permite acceder a esas cosas que más interesan a una parte de la població arte, cultura, expresión, emoción. Que la cuestiones religiosas, fiesta. Que las cuestiones religiosas han sabido identidades. Identidades, que es otro de los temas fundamentales en nuestro mundo. Identidad local, regional, andaluz, en el Levante, en Castilla, que tiene mucha presencia. Estos fenómenos, sin pasar por aquellas cuestiones que, vuelvo a las dos respuestas anteriores, más contradicción generan. Hemos dicho que es una sociedad muy subjetivista en lo religioso, muy subjetivista en general. Por aquí el ateo elige ser ateo y espiritual y está aplicando subjetivismo. Y el católico, ser católico y no creer en la Iglesia, entonces todos aplican subjetivismo. Entonces, ¿Qué es lo que permite a la Semana Santa acceder a aquello que más interesa, más allá de lo que más contradicción genera, que es la institución religiosa? En muchos de estos fenómenos de religiosidad popular, la presencia de la institución religiosa es mucho más débil, mucho más tenue, se entiende que son propiedad del pueblo y no tanto de la Iglesia. Incluso hay bastante conflicto en ocasiones entre las cofradías y las iglesias y los obispos, etc. Hay un mundo en el que hay ahí todo un sector de cofrades que viven esa cuestión sin pasar por normas, moral e institución, que es lo que más rechazo puede generarles. De ahí también yo creo, parte del interés.
A
También estamos ahora en una necesidad de búsqueda de consuelo que se ha menospreciado el papel que jugaba la religión cuando estaba mucho más institucionalizada, en que la gente se sintiera menos sola. Y la soledad, junto con las incertidumbres es otra de las grandes epidemias de nuestros tiempos. Ahí estas otras espiritualidades light ayudan o generan una falsa sensación de confort, porque hay también mucha crítica hacia la espiritualidad light y el entender la religión como autoayuda.
B
Y ahí nos remitimos a 100 pausas atrás. ¿Hay algo de conexión también entre las cuestiones? Pues claro, muchas veces me hago una pregunta si hay algo interesante en la realidad religiosa y me llevo dedicando tiempo a esto a pesar de mi juventud, cada vez menos. Es lo que tiene la juventud, se
A
va curando con los años.
B
Estuvo bien mientras duró.
A
No dejes de escuchar una pausa que no va a tardar en salir sobre la importancia de la edad correcta.
B
Bueno, pues estaré atentísimo a esa Peter
A
Pan versus la edad correcta.
B
Pues ahí seguiré, os seguiré para escuchar y seguir disfrutando de este espacio maravilloso. Una de las cosas más interesantes de la religión es, fíjate, casi no tanto las respuestas que dan, que eso ya depende de cada cuestión o de cada persona, si las aceptas o no, si te parecen interesantísimas o te interpelan o te parecen cuestiones absurdas, sino más bien las preguntas que generan en muchas ocasiones. Yo muchas veces, si vamos a John Lennon, donde ya que estamos, y sé que como sigo, pues sé que también todos los referentes de cultura pop gustan, gustan, me gustan mucho, gustan. Pues vamos, Lennon es. Imaginemos, imagina el mundo sin religiones, ¿Sería un mundo mejor o sería un mundo peor? Dejo la pregunta en el aire. Pero lo que está claro es que a veces me pregunto quién haría esas preguntas. A veces por el sentido, por mi lugar en el mundo, en este mundo en el que vivimos de redes de intereses, de Instagram, de algoritmos. Ahí está toda una labor de las religiones que efectivamente en estas temporadas o en este contexto de incertidumbre, de soledad, dan respuesta. Dar respuesta que puede ser respuesta de confort o respuesta de sentido, pues eso dependerá de cada uno de los casos. Pero al final, como dice Viktor Frankl, somos animales en busca de sentido. Y las religiones en esta cuestión tienen uno de sus ámbitos que llevan milenios indagando, explorando y creando estas respuestas de
A
sentido y creando comunidad. Hay para quien esa función tiene el food, es también una experiencia compartida, un creer en algo y tiene mucho de rezo. Quiero decir que creemos en muchas cosas, lo vinculamos a la espiritualidad, pero quien tiene un equipo y quien tiene un dios en el terreno de juego, pues también juega eso.
B
Hables de fútbol o de la política, también es otro ámbito.
A
Lleno de mesías.
B
Lleno de mesías, efectivamente. Porque aquí hay. Esto es una cuestión que me parece fascinante. Y también habla de las limitaciones de nuestra mirada. Muchas veces pensamos el mundo ha dejado de creer y seguimos reproduciendo los relatos. Más modernización, menos religión, pero las religiones siguen ahí. Y otra cosa a veces ignoramos es que las funciones de lo religioso no desaparecen, son fundamentales para la cohesión social, la identidad, el sentido del propósito. Y en muchas ocasiones lo que vemos es que por poner tanto el foco en las religiones están desapareciendo. La modernidad avanza imperante con la racionalidad. Obviamos que a lo mejor hay otros ámbitos que han cogido esas cuestiones que antiguamente desempeñaban las religiones, véase la política, véase la cultura, el espiritual.
A
Pero asociar modernización a menos religiosidad tiene mucho que ver con lo retrógradas que fueron muchas instituciones religiosas que frenaban la modernidad.
B
Sin duda. Y también al propio relato justificativo de la modernidad. Al final la modernidad es nuestra condición existencial, pero también es una cosmovisión concreta. Es decir, nosotros estamos en ese mundo porque hemos nacido en estas coordenadas sociohistóricas. A lo mejor dentro de 200 años nos estudiarán como algo que creía esta gente y algo de las cosas que creemos es y sigue muy impregnándonos. Impregnándonos, Impregnando gran parte de nuestra mirada sobre el mundo. Es que las religiones con la modernidad y la ra. Esa enemistad entre razón ni religión.
A
¿Qué dirán los sociólogos del futuro del álbum Lux de Rosalía cuando estudien esta época tan importante va a ser para entendernos?
B
Lo que pasa es que los sociólogos, cuando intentan adivinar el futuro, mal negocio, envejece muy rápido. Yo hablo de los compañeros, que en el fondo es jugar al futuro de manera un poco indirecta. ¿Qué dirán? ¿Qué dirán? Yo creo que analizarán parte de lo que. Y esto ya está haciéndose. Se está empezando a analizar la secularización de la modernidad no sólo como un proceso, sino también como una mirada sobre el mundo. Y con Rosalía habrá que ver nuestra rosa primero, habrá que ver dónde está rosalía dentro de 200 años, que al final yo creo que es un artista en el sentido mayúsculo del término, pero el último sentido de quién es artista con mayúsculas, lo dice la historia y cuál es lo que vamos recopilando. Y esos recopilatorios.
A
Pero fíjate lo que es el shock también de Rosalía, que tampoco lleva tantos años en la cúspide de la cultura mundial, porque ha conseguido un éxito absolutamente planetario de una estética más reguetonera, para entendernos, flamenca, luego ahora a salir vestida de monja. Tiene un poco de shock. Cuéntame qué te trae aquí al confesional o qué hay que confesar, Porque no buscaba esa transgresión de Laika Player, no era ese desafío de Madonna escandalizando a los obispos. Estaban aquí aplaudiéndole todos los sectores.
B
Todos los sectores, sí. Ella lo ha explicado, creo que lo ha explicado bastante claro en una entrevista que dice que lo suyo es por religión y es muy propio de nuestra sociedad, esa sociedad a la vez secularizada y a la vez en la que las religiones siguen teniendo mucho peso. Creo que Rosalía es una síntesis, como gran parte de las obras de arte son una síntesis del mundo en el que vivimos. Ella es posreligiosa, dice en una entrevista. ¿Y qué quiere decir como posreligiosa? Me acerco libremente a la religión. ¿Esto de qué nos habla? De que las religiones siguen ahí, siguen como símbolos potentísimos, que a veces buscan un símbolo tan potente como los religiosos. La cruz es un símbolo potentísimo. Habla de muchísimas cosas por su sencillez a nivel de marketing. Son dos cuestiones, dos palos que se cruzan. Es potentísimo como símbolo, pero a la vez nos habla de la secularización. Yo no hago lo que me dice la institución, no hago lo que normativamente una religión me orienta a escoger de estos credos, sino que lo que hago es componer mi propia versión libre de religión. Creo que Rosalía es sintomática. Por eso te digo, cuando intentamos reducir la religión a la extrema derecha, que creo que ahí hay un sector, nos olvidamos de que lo sintomático en su conjunto es Rosalía.
A
Fíjate, ahora que dices esto de la cruz, me acuerdo una de las historias del rodaje de La vida de Brian. Era el problema en el que les ponía que la última escena se rodase con todos los crucificados cuando cantan la canción de Always look at the bright side of life. Mira siempre el lado positivo de la vida. Y decía que si la hubieran rodado estando siendo ahorcados no hubiera sido tan problemático que estando en la cruz, por lo que tenía de símbolo, que podían ponerse aún más salvajes. Pero claro, sería otro símbolo más cercano a la muerte, pero menos religioso.
B
Sí, además es que ¿Cuántos años llevamos de una sociedad secularizada? Marta frente a los 2000 años del cristianismo es muy potente.
A
Ojalá la madre de Rosalía diciendo esa frase icónica de la madre de Brian no es el mesías, es solo una chica traviesa. Escuchadme todos, no es el mesías, es un sinvergüenza.
B
Así que fuera, pero muy reveladora del mundo en el que estamos y de la relación con lo religioso, que es tan compleja como lo es el relato que hace Rosalía de su propio proceso compositivo. Y además es una cuestión también que hay que pensar que esto está muy medido. Yo no solo me fío de Rosalía como artista, también me fío de toda las agencias que están detrás, que están mirando el marco.
A
Labor de comunicación extraordinaria.
B
Eso por un lado. Y por otro lado, que si no vieran el nicho de mercado tampoco se lanzarían a lanzar una cuestión que fuera a confinar a Rosalía a un nicho muy específico del mercado. Yo creo que han hecho una labor muy buena y han captado que esto forma parte sintomática de nuestra sociedad.
A
Pues espero que si. Rosalía, que seguro que nos está escuchando.
B
Saludos. Saludos cordiales.
A
Que esto le haya ayudado a entender que pausa habló antes de la espiritualidad light. Que Lux. Tú estuviste aquí, ya lo viste venir. Muchísimas gracias, Rafa, por venir a darle un poco de sentido a esto que nos está pasando, que al final en eso consiste Pausa, en entender un poco mejor lo que nos pasa y de paso mirar el lado positivo de la vida.
B
Muchas gracias. No sé si dar sentido, pero bueno, hacernos preguntas y compartirnos esas preguntas. Sí que siempre es un gusto venir aquí a Pausa.
A
Nos encanta hacernos preguntas. Eso no es una cuestión.
B
Conozco el estilo de la casa, que además comparto. Así que para hacernos preguntas siempre sumáis. Podéis contar conmigo para que sigamos preguntándonos juntos.
A
Qué bien. Muchísimas gracias.
B
Gracias a vosotras.
A
Podéis ir en paz.
B
Amén.
A
Pausa, el podcast semanal del Confidencial que dirige y presenta Marta García ayer con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la asistencia técnica de David Fernández Marcos, la coordinación de Antonio Martín y el vídeo de Sergio Cerqueira.
B
A cualquier bazar de España y ahí la estantería kitsch religiosa. Es una estantería importante y si está ahí es porque se está vendiendo todos los objetos de vírgenes con unos colores cada cual más fosforito y forma parte del paisaje.
A
Muerte al minimalismo. Todos los que hemos crecido en casas barrocas llenas de recuerdos.
B
De Sepúlveda aprendí lo que es el horror Bakui. No con el barroco, sino con mi madre. No hay un espacio, ella lo sigue encontrando.
A
Otro plato más cuando estuve en Alhambra. No olvides suscribirte a la newsletter de Pausa con recomendaciones y contenidos exclusivos de todo lo que comentamos en el episodio. Encuentras el link en la descripción de tu plataforma de podcast.
Podcast Summary: Pausa – "Ni ateos ni creyentes: católicos pop"
Host: Marta García Aller
Guest: Rafa Ruiz, sociólogo y doctor en Ciencias de las Religiones, Universidad Complutense de Madrid
Episode: 153 (March 25, 2026)
Length: ~55 min
Este episodio de Pausa explora cómo el paisaje religioso en España (y en gran parte de Occidente) está viviendo una transformación: la tradicional división entre creyentes y ateos ya no abarca la complejidad de las formas actuales de espiritualidad. El fenómeno del “catolicismo cool”, el auge de movimientos juveniles como Hakuna y Efetá, y el resurgir de la espiritualidad personalizada frente a la institucional son analizados a través de la cultura pop, los datos sociológicos y la vivencia actual de lo religioso—entre la identidad, la emoción y la búsqueda de sentido.
El episodio muestra que en la España de 2026 la religión institucional retrocede, pero lo espiritual y lo identitario florecen en nuevos modos: cofradías, catolicismo pop, prácticas new age y ritos adaptados a lo social y personal. La frontera entre creyentes y no creyentes es frágil y movediza; las instituciones intentan adaptarse a una generación que exige ser protagonista de su propio credo y que usa la religión igual que la cultura pop: para buscar sentido, pertenencia y emoción.