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Narrator
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Marta García Ayer
Tú vienes aquí de tipo serio, pero.
Valerio Rocco
Yo soy un millenial.
Marta García Ayer
Un poco de tapadillo.
Valerio Rocco
¿Por qué?
Marta García Ayer
Porque te pones el traje.
Valerio Rocco
El gestor serio de director despista.
Marta García Ayer
Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa. Una para todas las edades, para todas las generaciones, o mejor dicho, puede que para ninguna. Porque vamos a poner en cuestión en esta pausa si la idea de separar a la gente en generaciones para explicar cómo son, cómo consumen, cómo piensan o cómo viven tiene tanto sentido como el que estamos acostumbrados a darle. Que si boomers, que si generación X, Millenials, que eran la generación Y y ahora vamos por la Z. Si hasta nos hemos quedado sin letras. ¿Tiene sentido categorizar a la gente por generaciones? ¿Por qué generalizar sobre las personas por su género, su raza, su sexualidad o nacionalidad está mal visto, pero estereotiparla según generaciones es totalmente aceptable? ¿Cómo de arbitrario es presuponer características socioculturales de alguien por la década en la que ha nacido? ¿Es una herramienta sociológica que agrupa rasgos útiles o un horóscopo social del que abusamos? ¿Los medios son útiles para la ciencia o una etiqueta para el marketing y la publicidad? ¿Confundimos la edad con la identidad o hay experiencias compartidas que realmente marcan un entendimiento generacional? A los boomers se les acusa de tenerlo todo, a los zeta de no querer nada, a los millenials de llorar hasta haciendo yoga. Ahora hablaremos de generaciones, de los estereotipos y y de si son justos o injustos. Y vamos a hablarlo con alguien que piensa el tiempo no en décadas, sino en ideas. El filósofo Valerio Rocco, que además es director del Círculo de Bellas Artes, donde llevan tiempo dándole vueltas a qué sentido tiene aplicar la idea generacional a la cultura. Ahora lo hablamos, pero antes Te voy a contar una historia, la historia de mi primer libro, porque con el último Años de perro ya he dado convenientemente la tabarra aquí en Pausa, pero del primero creo que no he hablado nunca. Se titula. Se tituló La generación precaria y lo publiqué hace casi 20 años. Ya sabes que cada vez hace 20 años de más cosas. La generación precaria hablaba de los mileuristas antes de que se llamaran así. Era un retrato generacional de los que teníamos veintialgo antes de la burbuja inmobiliaria, antes de que estallara, vaya, antes del iPhone, antes de Facebook, o cuando acababa de salir la primera generación más sobrecualificada de la historia. Luego llegaron más, la primera que acumulaba becas una detrás de otra y la primera que teniendo un trabajo fijo no podía comprarse una vivienda. Lo que llamaríamos un retrato generacional, aunque no sé si era un retrato generacional o un libro sobre el futuro, porque luego muchas de esas cosas que parecían ahí muy propias de mi generación ha resultado siendo lo que le ha pasado a la juventud, que también vino después. Pero bueno, al ser mi primer libro le tengo un cariño especial. Así que ya puede tener cuidado nuestro invitado de hoy, porque, Valerio, te voy avisando, le tengo mucho cariño a los retratos generacionales y tú vienes aquí a Pausa a desmontarlos.
Valerio Rocco
Pues sí, Marta, la verdad es que por una vez te voy a llevar la contraria. Seguro que nos la llevamos mucho en este podcast.
Marta García Ayer
¿Tú eras?
Valerio Rocco
Porque es verdad que yo pienso que las generaciones son una etiqueta que nos está impidiendo entender la complejidad del mundo como es y además, sobre todo, nos está impidiendo llegar a un mundo tal y como querríamos que fuera. Efectivamente, como tú has dicho, hoy en día ciertas clasificaciones biológicas de la gente o ciertas etiquetas atribuidas en virtud del género, en virtud de la raza, en virtud del lugar de nacimiento, en virtud del color del pelo, que durante mucho tiempo fue un estigma, lo saben bien los pelirrojos o los zurdos o los diestros, todo esto se sabe que no cuenta a la hora de definir cómo será una persona.
Marta García Ayer
Hay que tener cuidado cómo agrupamos a la gente. Pero con las generaciones.
Valerio Rocco
Pero con las generaciones sigue siendo así. De hecho, de siempre se ha creído que hay diferentes grupos de edad que tienen una relación compleja entre ellos. Yo, como has dicho, también soy filósofo estudié en su momento la teoría de las generaciones en Ortega y en Hegel. No voy a hablar de esto hoy, gracias. Pero básicamente es verdad que hay como una visión compartida de que los jóvenes están ahí luchando por ocupar el poder que los mayores se resisten a dejar. Y entonces esto nos hace atribuir etiquetas en general a los jóvenes y a los mayores, que suelen ser muy empobrecedoras y muy simplistas. Esto se ha hecho de siempre, pero hoy en día, como tú has dicho, hay un marketing de las generaciones, una hiperclasificación, que además no se sabe bien quién la ha hecho. ¿En base a qué? Por seis meses no soy millennial, me paso de ocho meses de generación alfa, que te la has dejado, que es la que viene después.
Marta García Ayer
Claro, como pasamos el alfabeto, la Z.
Valerio Rocco
Luego tiene que ser la alfa. Y es verdad que esto a mí siempre me ha hecho sospechar. En general, los que nos dedicamos a la filosofía, cuando vemos clasificaciones sociales tan establecidas, tan poco reflexionadas, tan poco matizadas y tan poco criticadas, pues tendemos a sospechar. Y esto, claro, se combina esta profesión, que se le va a hacer, nadie es perfecto de filósofo. Darle vueltas a la vueltas a las cosas se compagina con mi actual ocupación como director del Círculo de Bellas Artes, que es un lugar por el que aparece gente de todas las edades, de todas las generaciones, y la propia gestión cultural tiende también a clasificar, a separar, a ofrecer programaciones jóvenes, programas senior, a catalogar desde el principio lo que vas a dar al público en virtud de si es infantil, en virtud de si es senior, en virtud de si es juvenil, apto, a partir de 14 años, a partir de 8, no vengas al concierto con niños. Esto es especialmente bueno para personas mayores. ¿A alguien se le ocurriría hacer una programación cultural de este tipo para zurdos o para diestros, para altos o para bajos, para mujeres o para hombres, o incluso para gente de una determinada ideología frente a otra?
Marta García Ayer
Bueno, eso es lo que vamos a discutir hoy. Pero espera, espera, que antes de diseccionar las generaciones y qué sentido tiene organizar las program culturales en base a ellas, que yo tengo mis dudas de tu tesis, ya lo sabes, pero antes vamos a ver en qué consisten, cuáles son esas generaciones y cuáles son esos estereotipos. Porque están los boomers, que anda que no tienen que aguantar cachondeíto. Los boomers que son los nacidos entre el 45 y el 64 son los que fueron los niños de la posguerra, pero también de la expansión económica que vino después y el bienestar. Los que fueron jóvenes en los 60 y 70 vivieron una infancia de la escasez, que anda que no dan la chamarra con la escasez de su juventud y crecieron con una bonanza económica coyuntural que, digamos, con cariño lo digo, les lleva a atribuir sus éxitos al esfuerzo personal, pasando un poco por alto que la coyuntura económica que vivió el país, el continente, occidente entero, acompañaba a que luego sus cuentas corrientes a menudo y sobre todo el valor de sus viviendas les haya dejado una jubilación más tranquila de la que se nos augura a los demás. El cliché dice de los boomers que son conservadores, adictos al trabajo, reacios a la tecnología y que se lo llevaron crudo en el boom de la vivienda y ahora con las pensiones. Son los de Mocedades y La casa de la Pradera, de Dos hombres y un destino y Harry el sucio. Anda, alégrame el día. Y está está la generación X, del 65 al 80. Se suelen marcar independientes y desengañados. Una marca de coches los bautizó de JASP Joven, aunque sobradamente preparada. La cita es muy buena, pero no es de Kant, es de Séneca. Ni analógicos ni digitales. Estos dan la tabarra o damos la tabarra con la idea de los bilingües que son analógico digital. Los tipos duros que se crearon entre columpios oxidados y rebobinando cintas con bolivic. Crecieron cuando no se hablaba de la salud mental. Tenían fama de veinteañeros mimados, triviales, cínicos, apolíticos y que se drogaban no por rebeldía como la anterior generación, sino por aburrimiento, que pasaban de todo y que estaban enganchados a la MTV. Los últimos que saben de dónde viene Dígamelon, Dígamelon son los de Kurt Cobain y Reality Historias del Cronen y el mítico póster de Trainspotting colgado en la pared. Ese que elige la vida, elige un empleo, elige una carrera, elige una familia, un televisor grande que te cagas, Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige la salud, el colesterol bajo y los seguros dentales. Elige pagar hipotecas a interés fijo. Elige un piso piloto. No te hagas el X, Valerio, que tú eres millenial.
Valerio Rocco
Por poquito.
Marta García Ayer
Los millenial. Nacidos del 80-81 al 95. Se les acusa de frágiles y superficiales, adictos a los likes y las tostadas de aguacate. Los primeros en preguntar por sus vacaciones en las entrevistas de trabajo. Con mucha ansiedad y poco salario. Durante años se les acusó de no irse de casa por ser egoístas, hedonistas y de cristal. La generación de cristal también se le empezó a llamar, pero seguramente eso de no irse de casa tenía más que ver con la crisis financiera y el precio de la vivienda. Son los que crecieron con Harry Potter, Crepúsculo, Física o química y Titanic. ¿Me dijo algo?
Valerio Rocco
No. Bueno, muchas cosas. Pero Sí, está bien.
Marta García Ayer
¿Alguna nostalgia especial que quieras como Millenial?
Valerio Rocco
Los Simpson.
Marta García Ayer
Lo que pasa es que los Simpson.
Valerio Rocco
Son un poco transgeneracionales.
Marta García Ayer
30 años ya. Es como Friends, que se superpone todo el rato.
Valerio Rocco
Es verdad.
Marta García Ayer
Pero sí, Friends. Friends sería una característica fundamental. Es verdad que los millennials. Yo, Valerio, no sé si soy generación X o Millennial. Soy una apátrida de generación.
Valerio Rocco
Estás entre ambos. Yo también. Yo creo que tú y yo somos bisagras.
Marta García Ayer
Nadie nos quiere en su generación. Y bueno, están los últimos. No los últimos en llegar al planeta, pero sí los últimos en llegar a la ju. Los que están ahora llegando a la universidad, que son los Zeta. Del 96 al 2012. Nacieron con un móvil bajo el brazo. Son impacientes, hiperconectados, multitarea, activistas y emocionalmente frágiles. Les importa más su ocio que su trabajo. Seguramente porque sepan que trabajando duro tampoco van a conseguir comprarse una vivienda con la facilidad de la que presumían los boomers. Y la generación X ha estado bien entrada la crisis, la pandemia les pilló en el colegio, no responden al teléfono, literalmente. Su cine es TikTok. Pues este es el retrato que te traigo, Valerio. ¿Cuánto hay de cierto en esto y cuánto hay de cliché?
Valerio Rocco
Mira, yo creo que hay muy poco valor descriptivo. Es decir, son generalizaciones que efectivamente, no sólo a mí, sino creo que a muchos de los oyentes les habrán hecho reír o soltar una carcajada, porque son un cliché muy grueso. Muy grueso. Pero sí, creo que tienen. Pero está muy bien contado y es muy divertido. Pero lo que quiero decir es que hay un valor prescriptivo en todo esto, es decir, cómo queremos que sean estos grupos generacionales, cómo queremos pensar en ellos y cómo los describimos. Y de tanto describirlos seguramente haya habido, por así decirlo, un efecto de verificación. De tanto decir que una determinada generación es de esta manera, pues al final te lo acabas creyendo y lo vas incorporando. Yo creo que tenemos que deshacer absolutamente estos clichés, porque además a lo que sirven esas determinadas pretensiones de una ciencia del marketing, creo yo que va cada vez más desencaminada, que cada vez se cree más precisa. Yo lo veo también aquí en mi colaboración con determinadas empresas que trabajan con el mundo de la cultura y a mí me parece que recae cada vez más en el pensamiento mágico, es decir, en querer entender, haber entendido la quinta esencia de cómo son los seres humanos y sin embargo no tener ni idea y por eso tienen que generar este retrato robot tremendamente simplificador que no tiene que ver con otras grandes divisiones que el factor socioeconómico, el género, el ámbito rural o urbano, son todas cuestiones que son tan importantes o más, pero que generan individuos complejos, por traducir filósofo humano.
Marta García Ayer
El hecho de tener más o más fácil o más difícil el acceso a la vivienda que yo he hecho, el retrato económico que se hace de media en función a cuándo te pilla el boom, cuándo te pilla la crisis económica, cuando te pilla cada momento. Que sí, que hay mucha generación que se va a sentir identificada, pero puede tener más que ver con la clase social, tiene más que ver lo que dices es unos padres que les puedan ayudar a dar la entrada o quién.
Valerio Rocco
No esta década, hace 30 años, o el nivel educativo. Y eso yo creo que genera unos estereotipos que son terribles. ¿Y cuál es la cuestión y por qué? A mí me interesa, pero por qué.
Marta García Ayer
Terribles son importantes a la hora de diseñar políticas públicas, por ejemplo, para saber cuál es el problema que comparte una generación no es el mismo el problema que comparte una generación de jóvenes actualmente que el que tenían los jóvenes en los 80 cuando, por seguir con el retrato generacional, la población con más riesgo de pobreza en España en los años 80 eran los mayores de 60 años. Ser jubilado era sinónimo en la España de finales del siglo XX era sinónimo de pobreza. Ahora el sinónimo de pobreza, según todas las estadísticas, lo que te convierte en alguien en riesgo de pobreza, es ser joven y con hijos, y si ya eres madre o soltera, pues no te quiero ni contar.
Valerio Rocco
Pero esa descripción tiene un efecto político, narcótico, narcotizante, es decir, hace que las personas se vean perfectamente descritas en su cuadro, y por lo tanto no se rebelen contra esa situación. Es decir, en vez de indignarse uno porque no tiene acceso a la vivienda, porque es mucho más pobre que sus abuelos, porque efectivamente es pesimista con respecto a su futuro, o peor todavía, nostálgico de un pasado que nunca conoció, que eso es todavía más peligroso, pues lejos de revelarse uno frente a eso, se mira en el espejo y anda, pero si yo soy así porque pertenezco a la generación tal. Entonces, bueno, pues mal común. Ya sabes que en italiano se dice mal común, media felicidad, mientras que en español. En español es al revés, consuelo de tontos. Consuelo de tontos. Pero en este caso es un cierto tipo de consuelo, es decir, se ¿Para qué me voy a distinguir de mi generación, si en el fondo todos son iguales? Esto genera resignación, creo yo. Esto hace que los individuos, porque al final somos eso, somos individuos, no somos miembros de generaciones, ni tampoco de nacionalidades, ni tampoco de géneros, ni tampoco de regiones o de comunidades de distinto tipo. Ante todo somos individuos que no nos rebelemos frente a las condiciones materiales que efectivamente nos vienen impuestas.
Marta García Ayer
Bueno, yo creo que hay otras cuestiones más narcotizantes que esta, que lo que puede narcotizar un sociedad o frenarla de reivindicar todos sus derechos, puede ser esta, no lo tengo yo claro, pueden ser otras también, pero si no identificamos los problemas que tienen las personas según sus edades, igual que según su género, igual que según su procedencia, porque estoy muy de acuerdo contigo en que hay otras variables que a veces las generaciones tapan. ¿Que es más importante o puedo tener más en común con un parisino o un neoyorquino, que con alguien de un pueblo de 15 habitantes de la provincia de Teruel? En mi problemas, mi problemática del día a día, no en la cuestión cultural del lugar en el que hemos nacido.
Valerio Rocco
Pero al final segmenta la oferta cultural, ahora estamos hablando, por ejemplo, de oferta cultural en virtud de estos clichés, y por lo tanto los refuerza. Y esta segmentación hace que no existan bases comunes de reflexión donde las generaciones, si es que existe tal cosa, donde las generaciones puedan confrontarse y luchar. Voy a poner un antes había un panorama musical más o menos mainstream, internacional. Imagínate la transición desde unos determinados Beatles, la llegada de un determinado rock and roll más duro, de repente la electrónica o el tecno. Es un continuum en lo mismo, lo que tú escuchas en las mismas radios más o menos que todo el mundo enchufa más o menos en el mismo momento y eso genera unos gustos y también unos disgustos que permiten el diálogo entre generaciones. Pero ahora esta segmentación por generaciones hace que si yo por ejemplo, quiero atraer, imagínate, a una franja de público de 20 años aquí al Círculo, pues yo ya tengo la receta previamente hecha. Como son depresivos, lo que voy a organizar es un ciclo de poesía joven, melancólica y además sé que ellos, como tú decías, su cine es su Instagram, con lo cual le voy a dar absoluta preferencia y difusión a través de Instagram que otras generaciones no ven.
Marta García Ayer
¿Y funciona?
Valerio Rocco
Pues funciona porque vienen mucho, pero se auto refuerzan en su mensaje, en su condición, en su espíritu, en su carácter, en sus vías de difusión. Hasta las redes sociales ya se han segmentado por generaciones. Es decir, los de Facebook son todos de una generación, los de Twitter más o menos de otra.
Marta García Ayer
La gente que nos olvidamos en Facebook.
Valerio Rocco
Efectivamente. Entonces yo creo que esto deshace todavía más y en mayor medida que en épocas pasadas, una unidad o una contaminación social entre diferentes edades que es muy positiva.
Marta García Ayer
Ojo, porque estoy vislumbrando, Valerio, un posible inicio. De acuerdo.
Valerio Rocco
Qué bien, me alegro.
Marta García Ayer
Creo que no discutes que existan las generaciones, sino que te parece mal que se abuse de la etiqueta. Pero existir existen. Existe la gente que tiene muchas cosas en común por haber nacido en la década que nació. Lo que pasa es que te parece que el abuso de esa etiqueta es contraproducente.
Valerio Rocco
Sí, porque segmenta, separa y atomiza más, todavía más unas sociedades que ya están tremendamente divididas y que no tienen nexos de unión. Y una prueba clarísima de eso somos las instituciones culturales que servimos para unir a gente de diferentes tipos. Nosotros cuando hacemos una programación de cine o de teatro, de música, aquí en el Círculo, a lo que aspiramos con nuestra política de precios, pero también con lo que ofrecemos, con cómo lo publicitamos, a que aquí en esta institución se unan personas que normalmente en su día a día quizá no se cruzarían ¿Y.
Marta García Ayer
Eso qué tal funciona cuando se mezclan generaciones?
Valerio Rocco
Pues en teoría funciona muy bien, porque la experiencia se vuelve más compleja, se vuelve compartida. Se tienen sobre todo bases comunes sobre las que crear vínculos sociales. Pero qué pasa con las generaciones que las propias instituciones culturales, que en todos los demás separaciones sociales intentamos unir a la gente. Hemos caído en la trampa de diseñar la programación joven para atraer al joven. Y ahí sólo va el joven. Y como haya uno un poco mayor, pues te preocupas. ¿Y esto qué ocurre? Que se da en una sociedad en la que las generaciones cada vez menos se hablan y se comunican entre ellas. La sociedad nuclear cada vez menos extensa, los contextos cada vez más urbanos, hacen cada vez más infrecuente que, por ejemplo, personas muy mayores y personas muy jóvenes que no sean de la misma familia, interactúen entre sí.
Marta García Ayer
Pero fíjate, me parece súper interesante eso que dices de que las generaciones cada vez interactúan menos entre sí. Pero es que subo la apuesta. Creo que las generaciones interactúan menos, ya no con otras generaciones, sino consigo mismas. Porque aquí me va a quedar una cosa bastante generacional. Valerio, pero los que crecimos en los 80 y 90 compartimos un consumo cultural muy homogéneo. La tele que veíamos, la música que escuchábamos, te gustara o no. No hace falta que fueras fan de Médico de Familia para que Médico de Familia te marcara. No hace falta que te gustara Nirvana para que sepas quién es Nirvana. Pero cada vez más de los Centennials para acá. Y los Alfa ya me he perdido. Tú que tienes hijos, supongo que son esos, los Alfa. No sé qué tal les ves creciendo, pero son Alf. Pues a ver cómo hacen el consumo cultural. ¿Que hace un niño cuando su padre lo trae a los conciertos del Círculo de Bellas Artes? Pues a lo mejor no es el mainstream. Pero a lo que voy ya las generaciones, a lo mejor es verdad, aquí estoy tirando piedras contra mi propio argumento. Van perdiendo sentido cuando no hay ese consumo cultural compartido. Cuando ahora mismo hay gente que es increíblemente famosa, que no le suena a nadie a quien no le guste. Porque el consumo digital permite cada vez más segmentado. Hay artistas que llenan el wizink, que creo que ya no se llama Weezing, el Palacio de los Deportes. Mi generación es el Palacio de los Deportes, que lo llenan 5 días seguidos y es alguien que si nos encontramos por la calle no lo reconocemos ni nosotros ni la gente de su generación, a quien no le apela. Y esto, esto, claro, cambia por completo el concepto de generación, porque no tienen un consumo compartido cultural.
Valerio Rocco
Eso es. Y esa falta de consumo compartido cultural se da cada vez más, es decir, cuanto más joven es esa persona y por lo tanto, efectivamente falta ese vínculo unificador de lo que en otro tiempo podríamos haber llamado generaciones. Por eso es cada vez muy llamativo y muy extraño que se etiquete con características comunes a individuos que cada vez comparten menos cosas. Y lo mismo ocurre con las personas, porque siempre pensamos en los más jóvenes, pero también pasa con las generaciones mayores. Es decir, esto de ver la tele todos juntos en casa y de la lucha por el mando, que es una lucha por el poder, al final es lo que Ortega y Hegel habían teorizado, pero aplicado teóricamente. ¿Quién pone la tele? ¿Quién pone el programa? Esto ya no existe. Cada uno está con su tablet, cada uno está con su móvil. Y eso en una misma familia, imagínate en una misma generación, imagínate en una misma sociedad. Entonces, yo lo que creo es que tenemos que recuperar vínculos, ocasiones para unirnos. Aquí en el Círculo de Bellas Artes, experiencias como el Festival de las Ideas, como el Refugio Climático, están pensados de una manera transgeneracional. Es decir, hemos deliberadamente omitido reflexiones del pues aquí queremos que haya jóvenes, aquí queremos que vayan familias de tal tipo, aquí nos imaginamos a gente mayor, queremos lo más posible que haya una mezcla y una experiencia física compartida. Porque me da igual que se respete o no se respete el concepto de generación, yo lo que quiero es que la ciudadanía vuelva a reunirse, vuelva a mezclarse, vuelva a generar vínculos lo más extraños posible, porque creo que esto justamente es lo que nos falta en nuestra sociedad atomizada hoy en día.
Marta García Ayer
Me he venido preparada con una cita de Ortega que hablaba de el alma de cada generación, pero también del azar de haber nacido en cierto momento. Claro, vengo a hablar contigo, voy a traerme una cita que me enoje, traerme una cita de Ortega y Gasset, pero me parece importante hasta qué punto el pensamiento español ha venido marcado por el concepto de las generaciones, Porque a lo mejor damos por hecho algo que en otros países no es así.
Valerio Rocco
Yo creo que esto en España ha sido especialmente relevante porque en el discurso historiográfico, también en la historia, esta idea de la generación del 98, la generación del 14, la generación del 27, todo esto no existe. En otros países nos gusta mucho agrupar a todas estas personas porque son más fáciles así de comprender, de digerir o de enseñar, o la generación precaria, la.
Marta García Ayer
Generación precaria, la del 14, la del 27.
Valerio Rocco
Pero fíjate lo que está ocurriendo ahora. Se están empezando a preparar los festejos del centenario de la generación del 27, y entonces lo que se está viendo en todas partes, lejos de ver qué hacemos con este autor, qué hacemos con esta escritora, ¿Recuperamos o no recuperamos a Sánchez Mejías, el torero, por ejemplo, que le dio a todos posibilidad de subsistir y de reunirse, cosa polémica en la que no voy a entrar aquí? Es decir, lo que hay es, cogemos el todo, la generación del 27, y la identificamos de una manera progresista, de una manera conservadora, de una manera europeísta, de una manera nacionalista, pero falta el cuidado, el matiz, el amor por cada una de las personas que lo componían. Entonces decía Ortega, dado que tú lo has citado, decía que hay una nueva generación cada 15 años, y que 15 años es el límite entre una generación y otro. Eso también es una gran exageración y una gran simplificación, porque hay momentos, tú lo sabes muy bien, con años de perro. Ahora estamos viviendo años de perro, años de una tremenda velocidad, donde casi diríamos que en 15 años puede haber dos o tres generaciones, porque los referentes culturales, los grandes acontecimientos históricos, los productos culturales hegemónicos cambian muy rápidamente y sin embargo puede haber épocas muy largas donde no hay ese movimiento, hay una mayor estabilidad. Entonces es un concepto complejo, dinámico, el de generación, muy extraño, muy difícil, y por lo tanto yo lo eliminaría del debate público, porque si nos va a servir para hacer estas identificaciones tan ah, tú eres un X, entonces eres así, tú eres un millennial, tú eres un boomer, tú eres un. Pues no nos va a servir para nada, salvo para enfrentarnos, dividirnos socialmente y no entender nada.
Marta García Ayer
Pero a veces sirve para explicar mejor lo que nos pasa. Sí que hay hechos generacionales o cuestiones que nos cambian la manera de ver el mundo, y que no es lo mismo que te pille la crisis financiera ya con trabajo y con casa, que te pille justo en el momento que sales al mercado laboral, que eso sí marca a una generación, como marca una generación, en este caso, a los Centennial que están ahora en la universidad, el haber vivido la pandemia en una edad muy concreta. No es lo mismo que te confinen con 30 años que con 14. Claro, eso une a una generación de personas. Lo que pasa es que a lo mejor es verdad que estamos llamando cuestiones generacionales a cosas que no lo son. Se lo he leído a Bobby Duffey, que no sé si lo conoces, es un investigador social, es un británico que escribió El mito generacional, donde cuenta un poco esto que tú me estás intentando convencer. Y para reunirme de argumentos, le estuve echando un vistazo a su teoría. Dice que es verdad que mucho de lo que hemos dicho que es generacional en realidad no lo es, pero espero que sí me reconozcas, hasta Bobby Duffy lo reconoce, que hay esos efectos periodo, esas experiencias que afectan a todos, independientemente de la edad, pero que depende de la edad a la que te pille, te impacta de una manera o de otra. Y la crisis financiera y el Covid son algunos. Lo que pasa es que, como dices, estamos acumulando tantos efectos históricos que ya no sé si eso diluye la propia idea generacional. Pero bueno, el casarse, tener hijos o no casarse o no tener hijos, también tiene un componente muy socioeconómico que depende de cuáles eran las circunstancias de la juventud en esa época. Es verdad que luego otras de las cosas que se le achacan a los jóvenes, en realidad parecen de ahora, de los Millennials o los Centennials, pero ya se las decían a Aristóteles.
Valerio Rocco
Sí, hay lugares comunes, hay clichés sobre la juventud, que eso está siempre ahí. Pero se suele decir, esto, por ejemplo, es un buen banco de prueba, que ahora estamos en un momento histórico jamás visto antes, por dos uno, porque nuestros hijos y nuestros nietos vivirán peor que nosotros, que esto también habría que verlo considerando absolutamente todo, pero es muy posible que sea cierto. Y luego, por una cuestión subjetiva, y es que mientras que antes la vejez, la última época de la vida, era una época descendente, deprimente, pesimista, y la juventud, en cambio, en un momento ascendente, esperanzado, progresista y progresivo, ahora se habrían invertido los papeles y tendríamos una generación pesimista, conservadora, por cierto, también políticamente mucho más proclive a votar esos partidos nostálgicos autoritarios.
Marta García Ayer
Esto sí que lo están diciendo los retratos.
Valerio Rocco
Pero yo me pregunto, ¿Eso es una descripción sociológica o hay una parte también de experimento social? ¿Es decir, hay una parte de querer decirle a esa juventud, cómo tiene que ser, por qué existió el M? Porque también hubo una especie de empuje desde los medios de comunicación, desde toda la sociedad, a que era el momento de la rebeldía, a que eso no se podía tolerar. Y eso generó un efecto contagio. Los relatos provocan acciones. No sólo son sobre acciones, sino que provocan estados de ánimo y provocan acciones. Si hoy en día tuviéramos un relato, como yo propongo, por ejemplo, para la izquierda, y hace poco tuve ocasión de decirlo en un gran congreso internacional sobre Marx, si la izquierda pudiera recuperar una cierta épica, un cierto relato ilusionante, apasionante, motivador, a lo mejor sí conseguiría enganchar con cierta juventud.
Marta García Ayer
No está el horno ahora mismo.
Valerio Rocco
No está ahora mismo la cosa.
Marta García Ayer
Ilusionante, ilusionante.
Valerio Rocco
Pero más allá de las coyunturas muy normales, en lo que sí te doy la razón plenamente es que hay esos acontecimientos que marcan época. Y al marcar época generan un sentimiento común de cómo te enfrentaste tú a ese acontecimiento. Una guerra, una pandemia, un apagón. Y esas experiencias comunes, más que vertebrar a una generación, vertebran a una sociedad, porque cada uno se posiciona con respecto a ese elemento común. ¿Cuál es mi tesis? Que nosotros, al multiplicar las experiencias generacionales, estamos haciendo que sean cada vez menos esos elementos, acontecimientos epocales que todo el mundo comparte. Entonces, nos gustara antes o no. Pues el fútbol antes era una cosa común. Había una final del mundial de fútbol. Todo el mundo lo sabía. Algunos lo odiaban, otros se quedaban en casa, otros lo celebraban, otros no. Ahora cada vez más se están perdiendo. Cada vez se están perdiendo más esos acontecimientos que generan una unión social alrededor de ellos.
Marta García Ayer
Ojo, que estás a punto de reivindicar las etiquetas generacionales como útiles, pero poquito. Ya estamos cediendo un poco. Si no abusáramos de la etiqueta de generación y la utilizáramos solo para los momentos concretos que sí nos marcan la época, a lo mejor sí funcionaba.
Valerio Rocco
En el sentido de que si a nosotros nos llamaran la generación de la pandemia, pero no sólo a aquellos que durante la pandemia tenían 14 años, sino a todos los que la experimentamos como un elemento transformador. Algunos porque les impidió ir al colegio, a otros porque les impidió ir al trabajo, a otros porque les deprimió. Esto sí que ha unificado toda nuestra época, pero no necesariamente a una generación frente a otra.
Marta García Ayer
Sí, fíjate, me estoy acordando lo que nos contaba Arturo Lezcano que fue. Fíjate, vamos ya por la cuarta temporada. En la segunda temporada de Pausa vino Arturo Lezcano a hablarnos de los años 80. Tiene un libro magnífico, que si no lo has leído, te lo recomiendo, Madrid, 1983. Y desmonta el relato de la Movida. Y es magnífico porque refrenda esa idea que dices de hasta qué punto los hechos definen una generación, o lo que los define es cómo se interpretó el relato que se construyó años después. Y lo que Arturo nos contaba es que la movida madrileña se mitificó y parece que pasó a la historia como si todo el mundo hubiera estado de fiesta con Alaska y los Pegamoides en Malasaña.
Valerio Rocco
Algo muy parecido ahora.
Marta García Ayer
Claro, pero que en realidad lo que definía los años 80, incluso en Madrid, sin irnos más lejos, eran muchísima gente que todavía ni siquiera tenía agua corriente en las casas y barrios enteros con calles sin asfaltar. Pero la épica no construyó ese relato.
Valerio Rocco
¿El relato de Madrid ahora mismo, cuál es? Siendo la región europea con mayor desigualdad, con unos problemas tremendos en términos de sanidad pública, de educación pública, de servicios de acceso a la vivienda. Increíble como nunca en su historia. Sin embargo, el relato es que Madrid está en su mejor momento, que es estupenda, que está viviendo un boom y las cañas.
Marta García Ayer
No te lo hubieras dicho.
Valerio Rocco
Pero esto no tiene evidentemente un efecto descriptivo, no describe la realidad, pero lo que hace es generar un estado de ánimo, un estado de ánimo, en este caso no generacional, sino local, de un lugar. Si estás en Madrid, tienes que estar bien, porque es un lugar que lo está petando y que está en su mejor momento. Del mismo modo que si eres un boomer, tienes que estar bien, satisfecho, estupendo, porque todo te ha sido.
Marta García Ayer
Y tener 5 casas por lo menos.
Valerio Rocco
Y tener 5 casas. Entonces, eso es a lo que yo me resisto, a provocar estos relatos que condicionan a los individuos y su comportamiento político y su percepción y satisfacción sobre el mundo. Y como a mí me gustaría tener no sólo una sociedad, sino una juventud inconformista y crítica y peleona y también ilusionada, y también animada, cohesionada, unida. Esto desgraciadamente no lo considero, no es.
Marta García Ayer
Por ir al cliché, pero las encuestas dicen que son la corte de edad más proclive a votar a la extrema derecha.
Valerio Rocco
Los jóvenes ahora mismo, sobre todo los varones. Y eso es porque yo creo que han perdido una conciencia de vínculo social, no de vínculo generacional, porque en su individualismo extremo, generado por muchísimos motivos, algunos tecnológicos, otros no, otros de tipo de relato como los que estamos diciendo aquí, pues claro, nociones como la solidaridad, como la igualdad, como la justicia social, ¿Qué cabida tiene en un mundo absolutamente atomista y egoísta?
Marta García Ayer
Sienten que la sociedad les está fallando, que ellos no tienen una promesa de tras el esfuerzo llegue una vida mejor, más plácida. Esa idea de que a los millenials todavía les pillaba, o nos pillaba un poco por sorpresa. Esa idea de acabar la universidad y darte cuenta que eres la generación precaria, eso cuando empezabas a estudiar no lo sabías, pero los que están empezando a estudiar ahora ya lo saben. Saben que un acceso a la vivienda es muy complicado si no tienes una ayuda familiar.
Valerio Rocco
En este caso, de nuevo insisto, me resisto a hacer una clasificación por edades, pero sí creo que hay elementos que caracterizan a la sociedad como es este atomismo. Entonces, si tú has nacido inmediatamente en este contexto, te es muy difícil desprenderte de él. Y esto es lo que vemos en muchísimos jóvenes, que yo creo que más que sentirse decepcionados, muchos, y siento decirlo así abiertamente, son abiertamente cínicos y piensan exclusivamente en términos egoístas, más que de promesas frustradas, promesas imposibles.
Marta García Ayer
A ellos ya no les digo la promesa, la frustración de la promesa ya no tiene ni la promesa.
Valerio Rocco
Y eso es todavía más peligroso, porque es absolutamente descarnado y es cínico y genera comportamientos políticos. Los que estás diciendo entonces, los grandes derechos civiles, las grandes conquistas de justicia social, el estado de bienestar, todo esto que creíamos absolutamente consolidado bajo un relato unificador y común, ya estamos viendo a dónde está yendo. Yo creo que en gran medida por este motivo.
Marta García Ayer
Me estás convenciendo un poco, no sé si yo a ti, pero tú me estás convenciendo un poco. Y me pregunto entonces, al hilo de esto que comentas, ¿Por qué crees que la sociedad actual tiene tanta necesidad de etiquetarlo todo? Hablamos de la etiqueta de la generación, pero hay otras muchísimas etiquetas. Y no sé si es una forma contemporánea de entender la identidad o de reaccionar contra ella, porque la identidad es uno de los temazos de este momento.
Valerio Rocco
La identidad se puede construir de muchas maneras. Todos somos buscadores de identidad. El ser humano tiene muchísimo miedo a la imprevisibilidad, a lo que no comprende, y por eso necesita de siempre. Esto es lo que ha hecho la filosofía desde Aristó etiquetar, comprender, pertenecer a algo. Pertenecer a algo. Bueno, etiquetar. Pero se puede hacer de muchas maneras. BÚSQUEDA DE LA IDENTIDAD Se puede hacer de una manera individual. Le pones muchas etiquetas a esa persona en virtud de determinados rasgos suyos, por su edad, por su género, por su orientación sexual, por su ideología, por donde ha nacido. Y así generas individuos absolutamente diferentes, o puedes generar esa identidad metiendo, por así decirlo, al individuo en diferentes cajones, que es distinto, porque ya en ese cajón está con otros y es parte de grupos, es parte de comunidades. A mí me da la sensación de que hasta ahora se había buscado identidades compartidas, muchas veces, por cierto, también muy peligrosas, porque el peligro del totalitarismo, de los comunitarismos extremos, también está allí. Pero habíamos buscado etiquetarte adscribiéndote a un grupo cuando éramos jóvenes. Ese es un hippie, ese es un rapero, ese es un gótico, ese es un. No sé cómo. Pero hoy en día ya ni siquiera esas comunidades tan efímeras existen. Y la ausencia de comunidad produce monstruos. Y yo creo que este absoluto individualismo del etiquetar a individuos y solo individuos, y por lo tanto miembros de generaciones, pero desconectados de su generación, me da absoluto pavor.
Marta García Ayer
Pero a veces también es divertido, eso.
Valerio Rocco
Sí, para el cotilleo. De repente llega un día en que.
Marta García Ayer
Un niño te ¿Puedo pasar el balón, Señor? Ahí te das cuenta, ya eres de otra generación, aquella a la que tu sobrino te da clases de ordenador, que tarda dos días en recuperarse de una jurisdita.
Valerio Rocco
Pero hay algo en ti que dice También somos los que hemos visto jugar a Maradona.
Marta García Ayer
Hay clichés generacionales que lo clavan. La cultura popular se ha olvidado de ti. Dices Random Flow y crush, pero haces esto al posar. Te quedaste en la frontera generacional. No me digas que no.
Valerio Rocco
Y el cotilleo está para eso. Y te ríes y tú yo del noventa. Noventa.
Marta García Ayer
Tú eres del siglo pasado, ¿No?
Valerio Rocco
Del milenio pasado.
Marta García Ayer
Es que tú viviste las pesetas.
Valerio Rocco
Claro, no hace tanto de eso, pero claro, basar análisis políticos o incluso económicos en ese tipo de cosas, pues ya hace menos gracia.
Marta García Ayer
Pero ¿Cuál es tu cliché generacional favorito? Con el que venga, vale, abolimos las generaciones, dejamos este. No sé si llamarlo edadismo cultural, se acaban las generaciones, la generación precaria es eterna, entonces no tenemos que acabar con ella. Pero si hubiera un cliché al que no te quisieras resistir a abandonar, porque, jo, es que este es verdad o este es divertido.
Valerio Rocco
Pues mira, uno que es un poco verdad y un poco divertido es este de que los más jóvenes preguntan lo primero por sus vacaciones. Cuando te sale el director, esto yo ¿Como me sale el director del círculo? Pero es que es tal cual. Claro, hay veces que es útil, pero.
Marta García Ayer
Bueno, esto no pasaba hace años. A ti no sé si te hubiera ocurrido.
Valerio Rocco
Se me hubiera ocurrido. Las vacaciones y el horario y estar ahí atento.
Marta García Ayer
A los de nuestra generación no se nos ocurriría, ¿No?
Valerio Rocco
Y entonces uno se pregunta de nuevo, ¿Es el comportamiento general de un grupo que ha entendido algo generacionalmente y es que el ocio se valora más que el trabajo? ¿Y entonces lo expresan de esta manera o es al revés? ¿Es el cliché el que te hace ver el mundo de esta manera?
Marta García Ayer
Es una evolución. A lo mejor no es algo que defina, como bromeaba yo antes, que la precariedad. Yo pensaba que era lo que definía a los que empezábamos a trabajar en los dos miles. Y claro, no, esa precariedad era estabilidad. Ha llegado para quedarse. En realidad era los precursores de una cosa que se quedó. Pero no todos los cambios sociales son negativos. A lo mejor los precursores de ese cambio que ha llegado para quedarse, y también los alfa los vivirán, y no sé cuáles vendrán después de los alfa, es el de reivindicar más el derecho al ocio de las personas y que la identidad no sea solo el trabajo, que también sea el derecho a disponer de tu tiempo libre. Esto a nosotros no se nos hubiera ocurrido reivindicarlo.
Valerio Rocco
Pero me parece fenomenal que lo hagan, me parece estupendo. Pero porque nosotros vivimos también con por ejemplo, los relatos periodísticos de la tasa de paro y de la tasa de paro juvenil. Y parecía que encontrar un trabajo cualquiera, una periodista y un filósofo cuándo jamás iban a encontrar trabajo, es que era un sueño. De repente alguien se interesaba medianamente por ti y decí madre mía, un trabajo, qué suerte, lo voy a coger pase lo que pase. Ahora también estamos en un momento en el que se nos muestra que las cifras de empleo son mucho mejores, el desempleo juvenil ha bajado, la estabilidad ha bajado, se sabe que las condiciones laborales han mejorado, el salario mínimo. Y ese relato genera también una conciencia distinta de cómo te pones ante el empleador, como bueno, ahora ya nos necesitamos los dos. Y eso no lo sé. Por eso me resisto a creer que haya elementos generacionales, algo así como esenciales, más allá de ese relato que se intente imprimir desde diferentes instancias sobre cada uno de los individuos que pertenecen a esa generación y por lo tanto hacerle comportar de una determinada manera.
Marta García Ayer
Tú lo que pasa es que le tienes manía. ¿Manía? Que esto no es el colegio, es una empresa y su hija no da un palo al agua. Eso no es. Yo sí que me esfuerzo y mucho. Ya le has hecho llorar.
Valerio Rocco
Sí, ya me lo dijo el subdirector. Cuidado con contratar a los de la.
Marta García Ayer
Generación Z. Pues que sea la última vez que le levantas la voz. La próxima vez no vamos a ser tan amables. Ya pasó, cariño, vámonos a casa. Sí, me duele un poco la tripa.
Valerio Rocco
Si mañana nos pusiéramos todos de acuerdo, decir que los jóvenes de hoy son los más revolucionarios, los más comprometidos socialmente, los más que más son voluntarios, ONGs, los que más votan a la izquierda, aunque fuera mentira, generaría, creo yo, un efecto tal que impactarían a esos individuos cambiando su comportamiento.
Marta García Ayer
Bueno, vale. Yo creo que me has convencido bastante.
Valerio Rocco
Bueno, y tú a mí también. Ha sido una convicción mutua que es posible porque estamos en un medio común como es la radio.
Marta García Ayer
A lo mejor es porque compartimos generación y entonces nos entendemos. Pero bueno, era tentador encajar el mundo en cajitas cronológicas. Y me has convencido que al final la vida y la complejidad de lo que tenemos en común y lo que nos diferencia a unos y a otros no es tan fácil de archivar. Es como un horóscopo que depende de en qué mes has nacido. Tampoco depende de en qué año has nacido, los que te pase. Pero creo que es que tú y yo somos unos ejemplares terribles de nuestra generación. ¿No somos nada representativos, No?
Valerio Rocco
Y por eso intentamos, al menos yo intento, y sé que tú también en tu campo, ser no cajitas o generadores de cajitas, sino de cocteleras, como es el Círculo de Bellas Artes. Una gran coctelera que aspira a mezclar todo ingrediente, también las generaciones que entre en él, y generar cócteles sin alcohol, por supuesto. Exquisitos.
Marta García Ayer
Bueno, oye, que cada uno. Las generaciones de ahora beben menos que las de antes.
Valerio Rocco
Sí, lo digo por si hay algún menor de edad, que lo que quiero decir es que esas cocteleras cada vez existen menos. Necesitamos menos cajitas y más cocteleras. Y nosotros aspiramos a que el Círculo de Bellas Artes lo sea.
Marta García Ayer
Que bien. Pues nada, para eso esta Pausa también. Un gustazo, Valerio, haberte tenido aquí desmontando mis principios.
Valerio Rocco
Gracias a ti. Gracias a ti por desmontar y dejarte desmontar.
Marta García Ayer
Bueno, tenía un filósofo a mano, Había que aprovechar, ¿No?
Valerio Rocco
Siempre pasa.
Narrator
Pausa, el podcast del Confidencial, dirigido y presentado por Marta García ayer con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la coordinación de Antonio Martín y la asistencia técnica y documentación de Íñigo.
Marta García Ayer
Que tienes que saber sí o sí si trabajas con generación cero. Empezamos, Slay. Si alguien te responde, Slay, es que lo has petado, así que es bueno. Hype. Este proyecto tiene mucho hype, es como wow, o sea, tiene expectativas altas. Glow up. Estás en tu era glow up, Eso es bueno. Todos los cambios que estás haciendo están ayudando a mejorar. Como que todo está subiendo positivo. Cringe. Esto me da cringe. Es como me da gringo.
Narrator
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Podcast: Pausa
Medio: El Confidencial
Fecha: 1 de octubre de 2025
Host: Marta García Aller
Invitado: Valerio Rocco (filósofo y director del Círculo de Bellas Artes)
Este episodio aborda de forma crítica la validez y utilidad de la idea de las generaciones como herramienta para comprender la sociedad, el consumo cultural, los problemas sociales y las identidades individuales. Marta García Aller y Valerio Rocco desafían los clichés y estereotipos que se suelen imponer a los distintos grupos generacionales, cuestionando hasta qué punto tienen fundamento real o son construcciones simplificadoras —y cómo su abuso puede afectar negativamente al diálogo entre edades y la cohesión social.
[00:53 – 04:04]
[04:04 – 07:12]
“Las generaciones son una etiqueta que nos está impidiendo entender la complejidad del mundo como es y, además, nos está impidiendo llegar a un mundo tal y como querríamos que fuera.” (Valerio Rocco, 04:11)
[07:12 – 12:46]
“Hay muy poco valor descriptivo. Es un cliché muy grueso... pero hay un valor prescriptivo, es decir, cómo queremos que sean estos grupos generacionales. Y de tanto describirlos... al final te lo acabas creyendo y lo vas incorporando.” (Valerio Rocco, 12:46)
[12:46 – 19:32]
“Hace que las personas se vean perfectamente descritas en su cuadro, y por lo tanto no se rebelen contra esa situación... Esto genera resignación... y no nos rebelemos frente a las condiciones materiales...” (Valerio Rocco, 15:51)
[17:54 – 25:18]
“Ahora esta segmentación por generaciones hace... si quiero atraer a una franja de público de 20 años... ya tengo la receta previamente hecha. Como son depresivos, organizo un ciclo de poesía joven melancólica...” (Valerio Rocco, 18:49)
[25:18 – 33:44]
“En momentos de mucha velocidad... en 15 años puede haber dos o tres generaciones... A veces son épocas más largas de estabilidad.” (Valerio Rocco, 26:47)
[33:44 – 38:36]
“Los relatos provocan acciones. No sólo son sobre acciones, sino que provocan estados de ánimo y provocan acciones.” (Valerio Rocco, 31:19)
“La ausencia de comunidad produce monstruos. Y este absoluto individualismo... me da absoluto pavor.” (Valerio Rocco, 41:00)
[38:36 – 47:28]
“Necesitamos menos cajitas y más cocteleras... nosotros aspiramos a que el Círculo de Bellas Artes lo sea.” (Valerio Rocco, 47:13)
El relato genera resignación y estanca la protesta:
Sobre el poder autocumplido del cliché generacional:
Ironía y crítica sobre la segmentación cultural:
El agotamiento del consumo cultural común:
El rol represivo de los relatos:
Sobre la necesidad de espacios de mezcla, no de etiquetas:
El episodio mantiene un tono riguroso y reflexivo, pero con constantes toques de humor, ironía y autocrítica generacional. Ambos conversan con cercanía, desmontando (y auto-desmontando) clichés sin solemnidad, y reivindicando el análisis matizado y el valor del encuentro entre diferentes, más allá de etiquetas fáciles.
El episodio desafía la tentación de comprendernos a través de horóscopos generacionales, subrayando la complejidad de la experiencia individual y colectiva en el siglo XXI. Los invitados coinciden en que, aunque las experiencias históricas marquen diferencias, el abuso de la etiqueta generacional es contraproducente y a menudo consolida divisiones artificiales. La verdadera riqueza está en buscar espacios de encuentro —esas cocteleras sociales, no en encajar a la gente en cajitas cronológicas y estancas.
Para escuchar un episodio filosófico, divertido y desmontador de clichés —en el que la generación importa solo para ser cuestionada—, este Pausa es imprescindible.