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A
No me vayas a pedir que lea nada porque como no veo. Yo es que disimulo mucho la presbicia.
B
Me encanta esto porque viene mucho con lo que tenemos que hablar.
A
Yo nunca me he puesto las gafas en público. ¿Cuántos años tienes tú?
B
45.
A
Eres joven.
B
Eres joven.
A
Ya tengo 50.
B
Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa sobre el absurdo empeño en intentar detener el tiempo, sobre cómo hemos divinizado la juventud a medida que pasan los años. Nos resistimos a renunciar a ella, aunque ella ya haya renunciado a nosotros, o sea que no vamos hablar de los jóvenes de hoy, sino de los de siempre, de los que tenemos la edad correcta. ¿Cómo ha cambiado la visión de la juventud a lo largo de la historia? ¿Ya la divinizaban los griegos y los romanos o es un invento moderno? ¿Es también la adolescencia una creación reciente y por qué cada vez dura más? ¿Qué nos está pasando para que a ratos pueda juntarse la adolescencia con la crisis de la mediana edad, cuándo la angustia vital pasó a ser una un proyecto cultural consumible con Peter Pan, con James Dean o con Crepúsculo? ¿Y es el deseo de eterna juventud una resistencia al envejecimiento o más bien una lógica de mercado, muy rentable, por cierto, que idolatra a lo joven para sacarnos la pasta? ¿Qué significa realmente carpe diem? Pues hoy nos vamos a poner, cinéfilas a repasar cómo la idea de la juventud se ha ido transformando en las pantallas y cuándo empieza la nostalgia de la juventud como género cinematográfico, porque no siempre estuvo ahí. Y para ello tenemos aquí una guionista de cine, Silvia Herreros de Tejada. Bienvenida, Silvia.
A
Gracias, gracias.
B
Ahora me cuentas Cómo el siglo XX convirtió la inmadurez en una fantasía aspiracional. Que bastante bien estamos pa de donde venimos. Pero antes te voy a contar una historia, La historia de una obra de teatro. Una obra que se estrenó en Londres. Londres en 1904. Peter Pan o el niño que no quiso crecer. Y un capitán, el capitán Garfio, un adulto al que persigue un cocodrilo que le comió el brazo y que hace tic tac tic tac tic tac tIC TAC. Porque también se tragó su reloj. El tiempo persigue al capitán Garfio. El cocodrilo, en la obra de teatro, en realidad no daba ningún miedo a los niños era como una pantomima, era más bien uno. Había a los adultos de que el tiempo pasa rápido. Y tal vez no seamos conscientes de lo importante, de lo innovadora que fue Peter Pan, que durante la era victoriana los niños habían protagonizado novelas, pero casi siempre como adultos incipientes y no como niños disfrutando de serlo. Y eso empieza a cambiar precisamente con Peter Pan, con Winnie the Pooh y con El mago de Oz, que es de 1900, La obra de Peter Pan fue un éxito, éxito inmediato en Londres y en Nueva York. Y Peter Pan se convirtió en una obra muy influyente en el siglo XX. Bueno, y en el XXI. No hay más que ver, Silvia, cuánta gente sigue creyendo, pasados los 30, que vive en el país de Nunca Jamás. No te incluyes en.
A
Me incluyo, me incluyo. Yo sigo viviendo Nunca Jamás y escuchando al cocodrilo con el tic tac, tic tac, tic tac. Y aún estoy a tiempo, aún estoy a tiempo.
B
¿Es verdad que el paso del tiempo, no? Como una lógica transición hacia la madurez. La madurez, como la época más anhelada, va cambiando en el siglo XX y de repente es la juventud lo que se mitifica, incluso la infancia.
A
Bueno, es que justo Peter Pan es como la idealización tanto a la infancia como a la juventud, porque no quedaba nunca muy claro qué edad tenía exactamente entonces. Luego ya se han hecho un montón de versiones en el cine, por ejemplo, la de Disney, vengan conmigo, parece más niño, pero hay una maravillosa de PJ Johan en la que es ya adolescente. Lo que a mí me encanta de Peter Pan es que fue tan relevante, aparte de atraer hordas de fans, que era como que abucheaban al Capitán Garfio y era como Peter, vencerás, etc. Como que se creó hasta un síndrome psicológico.
B
Claro, acuña el síndrome de Peter Pan
A
y que es el creador del cliché de la mediana edad masculina que Dan Kylie escribe como uno de los primeros libros de autoayuda que venden un montón y dice ¿Por qué adultos se empeñan en quedarse estancados?
B
¿Y eso en qué década se acuña?
A
En los años 80 del siglo XX, o sea, cerra hace 50 años el
B
síndrome de Peter Pan,
A
pero hasta entonces apenas había hablado de la crisis de la mediana edad.
B
Fíjate, me resulta súper interesante, lo cuentas en tu libro en Juvencolía, que en el teatro. ¿Cuando se estrena? ¿Cuando es ese éxito inmediato? En 1904-1905. La obra de teatro de Peter Pan, que mucha gente no sabe que nació
A
como una obra de teatro.
B
Nace como una obra de teatro. La gente que dices que abucheaba al Capitán Garfio, también gritaban emocionados como si fuera un cántico feliz. Morir será una aventura formida, Era lo que le decían para desafiarle al Capitán Garcio. Y que sin embargo, Si esto es 1904, cuando década y pico más tarde empieza la Primera Guerra Mundial, claro, el
A
autor J. M. Barry tiene que suprimir esa frase, porque toda una generación entera de juventud en la era eduardiana fue a morir a la guerra. De hecho, la batalla del Somme, que no me acuerdo exactamente de las bajas que hubo de soldados británicos, pero era una cosa en plan 200.000.
B
Era la más mortífica.
A
Un millón de jóvenes en total, pero británicos 200.000. Entonces, esta obra que se reponía todo el rato, claro, no se podía decir morirse era una aventura formidable. De hecho, las guerras mundiales tienen mucho que ver con la idealización que se ha hecho la juventud en el siglo XX.
B
Claro, es que me parece muy interesante. Damos por hecho que estos conceptos que tenemos ahora, el de la juventud, la niñez, la adolescencia, pero sin embargo, en el siglo XIX, si pensamos en la niñez retratada por Dickens, por ejemplo, de los niños sin derechos ninguno, Oliver Twist es un ejemplo, tiene sentido que sea ya en los albores del siglo XX cuando la infancia se reivindica, porque de repente se la dota de derecho a existir y ya no se les puede tratar como si fueran adultos, no se les puede hacer trabajar, no se les
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puede meter, no se les puede explotar, y no se puede considerarlos como adultos en miniatura, que era lo que se
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hacía hasta antes de ayer.
A
Por ejemplo, en el siglo XVIII hay un montón de cuadros donde se veían pequeños vestidos como adultos, ni siquiera había como una ropa específica para niños. No existía la idea del juego del cuarto, de jugar, de la literatura infantil,
B
que eso cuentas porque a ti te dio muy fuerte por Peter Pan, te sigue.
A
Yo tengo que reconocer que yo soy una obsesionada.
B
Y te has ido a los archivos originales a ver Barney de dónde sacó las ideas y cómo ver jugar en la era victoriana, que también será importante para entender el por qué se decía tan felizmente morirse era una aventura formidable,
A
porque era un juego.
B
La era victoriana había sido ideal. ¿Cómo era esa frase tan bonita?
A
Era eduardiana. Era como un picnic en una larga tarde de verano. Fue como los felices años 20. Esto fue justo antes de la Primera Guerra Mundial. Como esa época dorada de inocencia, hedonismo, que viene después de la industrialización.
B
Y de repente la juventud, la infancia se reivindica.
A
Se reivindica la infancia como un espacio de inocencia donde hay que proteger a los niños y desexualizarlos. Entonces tiene mucho que ver con las sociedades disciplinarias y la creación de edificios disciplinarios, como fábricas, escuelas, hospitales. Entonces, de repente hay una ley de escolarización que obliga a que los niños tienen que ir al colegio hasta una edad concreta. Y ya no pueden estar en fábricas desde los 7 años.
B
Pero estos se van al País de Nunca Jamás. Y es Wendy el símbolo de la responsabilidad. Mamá.
A
¿Qué es mamá?
B
Por muy niños que seamos, siempre tiene que haber alguien que cuida del resto.
A
Y es una niña. Claro. Tú serás nuestra madre. Ven. Espera. Espera un momento. Tengo que llevar ropa y dejarle dicho cuándo regreso, porque no puedo estarme muchos días y luego tengo que.
B
Pero ir contigo. Me siento tan contenta que es verdad
A
que se favorecía más como la infancia masculina, digamos.
B
La del juego era esa.
A
La del juego era un poco más esa. Como que Wendy es un poco el símbolo de la disciplina. PETER Y LOS CHICOS PERDIDOS Es como esta nueva infancia como que se dedica al juego y a no crecer. Y empieza a surgir esa idea de que crecer es un rollo. Como que convertirse en un adulto es un rollo. Ser convencional y hacer lo que hacen los demás adultos. Qué aburrido. Es como que Peter Pan escucha a sus padres cuando es bebé, decir lo que se espera de él, que es crecer, ir a trabajar a una oficina, casarse, y luego envejecer y morir. Y qué rollo.
B
En serio, yo lo que quiero jugando.
A
Y entonces todo esto en realidad es como un resumen perfecto de lo que nos sucede ahora.
B
Bueno, y del argumento de tantas películas Disney. Porque luego esto en el siglo XX, lo vemos transformado en Espejito, espejito, sabio, espejo consejero. Saber quién es la más hermosa. Y ahí el verdadero conflicto, tú que eres guionista. Y al final, que más le gusta un guionista que un buen conflicto son las princesas luchando contra la edad es la edad. El malo es la edad. Es la mayor, la vieja.
A
Claro, es como que las princesas jóvenes buscan el amor y las reinas viejas buscan la juventud. Entonces, la chispa inicial de escribir este libro fue viendo con mi hijo una película que se llama Enredados, que es Rapunzel, y que hay una bruja maravillosa que se llama la Madre Gothel, que le roba a Rapunzel para robarle el pelo y tener el secreto de la eterna juventud. Y me acuerdo perfectamente de estar viendo la película con mi niño y la bruja cantaba algo así Brilla, linda flor, dame tu poder, vuelve el tiempo atrás, torna lo que ella fue. Y yo pensé ostras, cómo entiendo a esta bruja. Y sentía como de repente una melancolía
B
en Marta, no se extrañaba.
A
Mi libro se llama Juvencolía porque de repente pensé ostras, es que entiendo a esta bruja.
B
Claro, pero es que los niños, sobre todo los que nos hemos ido criando con películas Disney, vemos básicamente todos los niños de la segunda mitad del siglo XX crecimos con la idea de que envejecer es el villano, porque le pasa a la serie.
A
Es como fracasar.
B
Es el fracaso. Esa educación está ahí, clarísimamente está ahí
A
en La Sirenita, en Enredados, que es
B
más reciente, pero en Blancanieves, en Cenicienta, en todas. En La Sirenita renuncia a la interior.
A
Es como la bruja resentida, además. Exacto, como resentida, como oscurecida, constreñida y como odiando siempre a la princesa.
B
Y eso no es enseñarle a los niños. No es enseñarle a los niños. Tú lo verías a través de los ojos de tu hijo que crecer es perder valor social.
A
Claro. En el momento que estamos viendo eso, desde niñas identificamos que ser mayor, ser vieja, por decirlo así, más, es fracasar, es no tener poder, es perder el perder como el enemigo del cuento, el villano del cuento, siempre es el paso del tiempo.
B
Es el paso del tiempo, es la fealdad asociada al paso del tiempo. Pero es que esto. Claro, bastante bien estamos.
A
Entonces, la metáfora del espejo, como de la reina de Blancanieves diciendo espejito, espejito, dime una cosa, ¿Quién es de este reino la más hermosa?
B
Es una anticipación de la cultura selfie, chica. Lo hubiera arreglado con un buen filtro de Instagram.
A
Ahora estamos en Instagram haciendo el juego de Espejito, espejito, yo soy la más hermosa. Me pongo el filtro. ¿A que no dirías nunca que tengo 50 años? Este es el rollo que llevamos. Nos hemos convertido en las reinas de Blancanieves. Y además, a mí me interesa mucho Blancanieves porque cuando se escribió un libro feminista en los 70 que se llamaba La loca en el desván.
B
Un clasicazo.
A
Es el clasicazo este feminista junto con No me gusta mi cuello. Exactamente. Decían, llega un momento en el que la verdadera empatía que sientes viendo la historia de Blancanieves es por la reina. Y realmente es la heroína de esa historia.
B
Porque todas las que hemos sido madrastras alguna vez. Desde luego, las reivindicamos.
A
Exacto. Reivindicamos su lucha contra el tiempo, que es lo que se lleva haciendo, como decías tú antes, desde los mitos griegos.
B
Fíjate, No quiere capital político, no quiere una conquista, no quiere poder.
A
Quiere su belleza.
B
Quiere volver atrás en el tiempo. El tic tac que escuchaba el capitán Garfio.
A
Saqué el capitán Garfio. ¿Por qué odia tanto al Capitán Garfio a Peter Pan?
B
El Capitán Garfio tiene crisis de mediana edad.
A
Totalmente. Además, para empezar, el oí a Peter Pan porque representa el joven que él fue y que ya nunca más va a poder volver a ser. Entonces no lo puede soportar. Es como el alterado.
B
¿Tú quién eres? Le pregunta a Pan.
A
Soy juventud, soy alegría. Soy un pajarito que ha salido del cascarón. Y dice Barry en las acotaciones de la obra de teatro. Claro que Peter Pan no tenía ni la menor idea de quién era. Pero el Capitán Garfio sí lo sabía. La sombra de su juventud. Perd. ¿Que? Es una maravilla. Entonces nos pasamos la infancia odiando al Capitán Garfio y hablando de este terrible pirata. Y de repente cumples una edad que soy el Capitán Garfio.
B
En la versión de Hook de Steven Spielberg. Maravilla de Steven.
A
Era Dustin Hoffman. Era Hook.
B
Ahí sí que empatizas con Dustin Hoffman. Es un malo que no cae mal del.
A
Porque Barry siempre defendió mucho a Garfio y decía que era un hombre profundamente melancólico.
B
Tic tac, tic tac.
A
Escuchando un tic tac constante. Y de verdad que creo que la crisis de la mediana edad es cuando nos damos cuenta de que ya no podemos seguir siendo Peter Pan. ¿Es que estamos más cerca de Garfio o más cerca de la reina?
B
Pues es interesante cómo estamos llegando a esas edades. Porque hay ahora muchos datos. Había un artículo en el Economist hace unas semanas de cómo la generación que pasa de los 50 tiene 55 años. Más generación X que boomers, yo creo. Empiezan a ser la nueva generación problemática de jubilados o prejubilados problemáticos los que están haciendo que aumente el consumo de alcohol y de drogas. Que en la juventud actual, los que tienen ahora 20 años cada vez consumen menos drogas y menos alcohol, pero los que fueron jóvenes en los 70-80 están aumentando. La proporción de gente entre 18 y 34 años en Estados Unidos que tienen ocasión de consumir alcohol disminuye en los jóvenes, pero entre mayores de 55 años aumenta del 49 al 59 por ciento. En España, fíjate este dato es curioso. En España la proporción de personas de 55 a 64 años que reconocen haber consumido cocaína en el último año se multiplica por 8 en 15 años. Los mismos jóvenes problemáticos de la generación X ahora están entrando en una edad en la que también recoge el artículo, que aumenta la gonorrea y un montón de enfermedades de transmisión sexual. Porque bueno, es que tú piensas en
A
el tardeo,
B
qué estás pensando tú, que
A
si tú ves, te fijas un poco quiénes son los que abundan en el tardeo son gente de 50.
B
Es verdad que recoge el artículo también que tiene que ver con el poder adquisitivo, que es gente que llega a estas edades con más poder adquisitivo que generaciones anteriores y más dinero que los que son jóvenes ahora. Sí, sí, claro. El síndrome de Peter Pan o la
A
adultescencia, como Gil Lipovetsky lo llamaba adultescencia. Porque ¿Hasta cuándo somos jóvenes ahora en el siglo XXI? Y tú me lo preguntas, yo te lo pregunto. ¿Hasta cuándo seguimos performando de jóvenes? Yo tuve una epifanía brutal una vez que me di cuenta de que ya no molaba ir a currer fardando del superplan que habías tenido anoche y de la resaca que traías al trabajo.
B
Bueno, y además tú das clase a gente muy joven. Eso además es el espejito espejito todos los días.
A
Claro, que estás ahí viendo. Y pensé, tuve como una relación con cuarenta y pocos, como de repente de esto que vas al trabajo con una resaca horrible y ostras, es que ya no van a pensar cómo molas, qué guay que se te complicó la noche, van a esta señora borracha. Bueno, entonces de repente hay un momento extraño, como una zona gris, que es la crisis de la mediana edad, que empiezas a vale, ya hay determinadas cosas en las que no puedo ya fingir ser joven, porque es que ya nadie me ve joven.
B
Y ni siquiera estabas fingiendo. Es que lo crees hasta que te das cuenta que a lo mejor no pasó dando clase en la universidad, pero
A
que hay un momento que te dabas cuenta.
B
Yo empecé a dar clase en la universidad con 30 años y yo sentía que había salido de. Ah, hacía nada, que de hecho esa era la realidad, hacía nada que había salido de ahí. Pero de repente llegó un año en el que ya vi que
A
es que yo siempre iba. Yo Llevo dando clase 25 años y yo siempre iba como de profesora cool joven, que estaba como más cerca de los alumnos que de los otros profesores,
B
esos señores mayores que iban por el
A
claustro como de la vieja escuela, que van por ahí. Pero claro, está este tópico de los alumnos como espejo, que ellos siempre tienen en torno a 20 años y tú
B
vas creciendo, cada año traen los becarios más jóvenes.
A
Entonces, la segunda chispa para escribir este libro, aparte de decir soy el Capitán Garfio, fue una anécdota en clase que había una chica de 22 años diciendo que se sentía como muy mayor y que todavía no había publicado nada. Yo di clases de escritura creativa, que no había escrito ningún guión y que acaba de leer una entrevista en la revista Vogue de una escritora muy joven y que ella. Entonces yo le pero si tienes todo el tiempo del mundo por delante. Y le dije yo muy orgullosa, aparte que yo he salido en Vogue hace poco con mi última novela. Entonces la chica coge el móvil, se lee el artículo, va a pensar que soy lo más y me ay, muchas gracias. Me ha consolado mogollón saber que se puede salir en Vogue de mayor.
B
¿Y cuántos años tenías tú?
A
Pues yo 46.
B
Claro, es que el éxito asociado a la edad correcta. Otra parte, ya te lo digo para salir en Vogue, que el éxito asociado a triunfar de joven.
A
Exacto.
B
Si, no, como que ya estás no triunfando. Pero ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?
A
Ostras, me dio un golpe eso como de se puede salir en Vogue de mayor. Fue la primera vez que alguien me dijo eres mayor, o sea, en vez
B
de enhorabuena, Oye, pero es que yo
A
encima estaba esperando a que leyese el artículo pensando, bueno, me va a decir que qué guay la foto, ¿Sabes que cómo molo? Lo que me dijo fue eso. Y entonces, claro, luego me he dado cuenta que nos esforzamos profundamente por molar siendo.
B
Ya, pero si el error está en asociar molar a la juventud, ni que la juventud molara. Perdóname, no me cambio.
A
Había un psicólogo evolutivo que decía que de repente se ha asociado que lo que mola es lo joven, lo no convencional, lo que se considera como auténtico y lo que se considera como más único, como lo que no hacen todos los demás. Y que entonces de repente uno cumple 40 años o más y se está esforzando por parecer auténtico, por no parecer convencional y parecer que mola, aunque tenga cierta edad. Entonces, ¿En qué momento sucedió eso? Y claro, sucedió en el siglo XX con la emoción de la juventud, cuando de repente se asoció que toda la autenticidad y la libertad y las ideas originales y la belleza y la sexualidad incluso, como el deseo sexual, etc. Estaba toda una juventud y que luego llegaba un momento en que eso se perdía.
B
¿Y en qué momento entonces se mitifica igual que estábamos datando, cuando se inventa la infancia como etapa y se reivindica, niños siempre hubo, pero no siempre tuvieron derecho a serlo? Cuándo se inventa la adolescencia y la eterna juventud como símbolo de libertad, porque la juventud era algo en la historia del cine meramente transitorio, de querer ser mayor para poder hacer cosas y tener. Poderte casar y salir de ella lo antes posible para poder tener una vida, que eso era cuando te hacías adulto. ¿Que era lo que se reivindicaba? ¿En qué momento? ¿Cuál es la clave? Pasa como con la Primera Guerra Mundial.
A
La adolescencia se inventa a principios del siglo XX, vamos, se inventa porque siempre hubo adolescencias. Se acuñó el término adolescencia. Un psicólogo que se llama He Stanley Hall, que escribía un libro sobre esta etapa de embriaguez, la llamaba, y de pasión y de búsqueda de la identidad. Entonces, hasta el siglo XX no se había hablado de adolescencia, es decir, hasta la creación de la psicología. Y es cuando se crea la franja Teenage, de los 13 a los 19. Y entonces, como se inventa la adolescencia y se inventa esta franja, se inventan unos productos concretos para esta franja que
B
les vamos a vender en cómodos plazos para que puedan vivir su adolescencia plenamente.
A
Entonces empieza ya como productos concretos, los vaqueros, un tipo de ropa, los cigarrillos, revistas concretas para esa franja de edad, películas con héroes adolescentes y luego ya
B
se pasaron los cómics.
A
Los cómics, exactamente. Entonces se convierte como en un producto todo el tema adolescente. Y después de la adolescencia viene una etapa un poco más tranquila que es la frontera, que es cuando ya tienes la promesa de lo que vas a ser, que ya es la juventud y que es como la flor de la vida, o sea que la adolescencia todavía se considera un período complejo y la juventud, que es en torno desde los 19 a los 25, es ese momento en el que tú ya has decidido quién eres y tienes toda la posibilidad por delante, toda la oportunidad.
B
Pero estaba pensando en Esplendor en la hierba, por ejemplo, donde la juventud además se vive con cierto tormento clásico del cine, de la historia de amor, que es asociado a esa etapa.
A
Bueno, claro, El primer amor,
B
Que es una película en realidad ambientada en los años 20, pero rodada mucho después, roda
A
mucho después, y esa escena final con Warren Beatty y Natalie Portman, que lo que hace es idealizar de manera alucinante aquellos primeros amores. Es que me parece que la juventud es una ficción en realidad.
B
Bueno, es que esa intensidad, por favor, ¿Quién quiere que dure tanto?
A
Qué agotamiento para empezar a ver. A mí la intensidad juvenil yo la echo de menos, pero no me faltó, no me falta porque como la juventud y la mediana edad tienen ahí como cosas en común. La adolescencia y la mediana edad, si
B
es que se juntan las hormonas se nos amontonan.
A
Exacto. Yo tengo una amiga que una vez estaba dando clase a un sonado adolescentes y están todos revolucionados con las hormonas y les dijo oye, que yo estoy igual que vosotros con el tema hormonal,
B
con mis hormonas contra las tuyas, mis
A
hormonas contra las tuyas. Pero bueno, Esplendor en la hierba es un ejemplo precioso de cuándo se empezó a sentir esta melancolía por la juventud perdida, como esa fue la época de inocencia, de pureza y ya nunca más voy a volver a vivir nada igual.
B
Pero esto tiene. Porque era a principios de los años 60 que también hay. Claro, todo esto tiene story, hay muchas
A
películas, tiene que ver para empezar con el romanticismo del siglo XIX, que coincide un poco con la invención de la infancia y con esa idea de que la juventud y volver a la juventud y morir joven es mejor que marchitarse en la edad adulta. Marchitarse de verdad, es lo que decían los románticos, marchitarse en la edad adulta. A ver, ¿Marchitaron o no marchitamos tampoco
B
vamos acumulando experiencia y sabiduría y de ese carro, ¿No?
A
Sí, sí, pero se refiere un poco al tema físico, a la belleza, como la belleza, la juventud.
B
Hombre, si asocias belleza a tener acné,
A
pues mira, no, pero se regenera. Belleza como la belleza de Kids, the Wordsworth, como de los Coleridge, Byron, Shelley. ¿Te acuerdas de una película que se llama Remando al viento? Remando al viento, que yo recuerdo verla de muy joven y guau, los románticos. Y que estaban luchando por causas justas y luego todos morían jóvenes de tuberculosis durante muchos años se asociaba.
B
Y el club de los 27, como
A
morir con la belleza intacta de la
B
juventud, que era Jim Morrison y Kurt Cobain. Esto ya después,
A
De hecho el término se acuñó con Kurt Cobain más bien. Pero claro, era como esa leyenda de morir a los 27 y quedarse como en la eterna juventud para siempre.
B
Bueno, Jim Morrison, tú lo cuentas en juventud,
A
guapo ya había sido, se había
B
echado a perder en París, pero mal había.
A
Pero bueno, que tiene mucho que ver con esta idea tremenda que no nos damos cuenta, pero que en realidad la eterna juventud está asociada a la muerte.
B
Bueno, y al consumo, porque luego hemos hecho después, no sé, estoy pensando en Sex and the City, Sexo en Nueva York, esa idea de mientras sigas consumiendo como cuando eras joven, sigues siendo joven. Es un concepto.
A
Mientras consumas como cuando eras joven y mientras parezcas y performes la juventud, es
B
decir, que no tengas demasiadas responsabilidades.
A
Bueno, que lo parezca, como que vivas todo de una manera un poco Peter Panesca. Sí, como ligera Peter Panesca, que tú pues ten responsabilidades y tu trabajo y tus hijos, pero como no eres un rollo y no eres un adulto convencional, vives como con cierta ligereza. Pero bueno, esto es lo que decía Lipovetsky de la felicidad paradójica y hablaba de la adultescencia. Qué absurdo, qué presión nos ponemos sobre nosotros mismos.
B
No sé, yo creo que también, pero
A
bueno, que ahora yo hablo en Juvencolía que utilizo palabras como juvencolía, adultescencia. Hablo de un término que leí una vez en una revista americana, que es midorexia, que es que llega un momento que ya no podemos parecer jóvenes.
B
¿Y qué es esto de la midorexia?
A
Lo que hacemos es aferrarnos a una mediana edad indeterminada.
B
Eso es mucho más digno, perdóname, que Kevin Spacey en American Beauty, pero bueno, porque estamos hablando de aferrarte a la eterna juventud. Puedes hacer un ridículo. Espantoso, espantoso.
A
Además, esa película, que no me acuerdo exactamente de caño es, pero cuando la veíamos. Bueno, es el cliché de crisis de mediana.
B
Es del 99.
A
Claro. Crisis de media nada masculina. Cliché absoluto.
B
Y qué importante es reírse un poco de ese cliché que tantas veces ha salido mitificado en el cine como si fuera estupendo.
A
Bueno, es que ha salido muchas veces como si fuera estupendo en el caso de los hombres. Y sin embargo hay una película que a mí me gusta mucho que se llama John Adam, Que es la protagonista, Charlize Theron, con una crisis de mediana edad femenina brutal y de adultescente. Como que incomoda muchísimo la película porque parece como que una mujer diciendo uf, odio a los niños, qué horror, todo el mundo teniendo hijos y que se va a su pueblo a intentar ligarse a su exnovio del instituto. Y la película se ve como con mucha incomodidad.
B
Y eso que eres Charlize Theron, quiero decir, que te puedes ligar a quien tú quieras, pero era como.
A
Y bebía muchísimo, era como si fuera una crisis de media edad masculina, pero en una mujer. Y tuvo unas críticas súper negativas, porque claro, es como algo que en un perfil femenino no quieres ver.
B
Y sin embargo, un montón de señores entendieron la caricatura.
A
Claro, pero Kevin Spitz tenía cierta épica, ¿Sabes?
B
Depende de cómo la veas.
A
Estaba retratado, era como ridiculizado, pero a la vez, bueno, como que decías pobre hombre. Pero con esa mujer no dices pobre hombre, pobre mujer, Uf, es una borracha,
B
está faltando a su responsabilidad de ser Wend.
A
Exacto, sí, sí, sí. Pasa también en Hook, que también fue una de las primeras películas sobre crisis de mediana edad masculina cliché, que es como comprarse un descapotable, ligar con una chica joven, pasar de ver a los hijos. Yo me acuerdo mucho de esa escena, que era como que no iba a ver el partido de su hijo.
B
Bueno, claro, ese cliché. Tú enseñarás en clase que está gastado ya. Ese ya no.
A
Y era como que se había olvidado de su auténtico yo. Entonces, ahora mismo asociamos de alguna manera que al envejecer vas dejando atrás a tu verdadera esencia, que es lo que se contaba en esa película. Es como Peter Banning, que lo llamaban Peter Banning. Se olvidó de que fue Peter Pan. Entonces, para poder reconectar con su verdadero yo, tiene que volver tu verdadero yo
B
era cuando tenías 11 años y los sueños que tenías con 11 años, qué sabías de la vida.
A
Pero ese era el mensaje de la película. Es como el verdadero yo estaba mi
B
verdadero yo siempre quiso un deportivo rojo. Tengo que reconectar con él.
A
Como que tenía una ridiculez de crisis de media nada. Que bueno, que también hay que reírse de ella. Y creo que hay que reírse mucho de los clichés actuales.
B
Bueno, Bridget Jones lo hace de manera magistral. ¿Cuál es tu escena favorita de Bridget Jones?
A
Por supuesto, cuando pone la canción y se pone a llorar. All by myself. Cuando hace su momento de autodestrucción y llora y come helado de chocolate y ve la película.
B
Creo que la mía es la de la braga faja.
A
También. También,
B
Por favor.
A
Tricky, very tricky.
B
Porque es querer parecer, ¿No? Pero decir, bueno, es que me viene bien que me tome.
A
Pero bueno, yo observo mucho las crisis de mediana de a mi alrededor y me divierten mucho.
B
Te has hecho un libro. Para
A
de darme cuenta. Los clichés míos. Cuando empiezas de repente en todas las conversaciones a hablar de sí tomas gluten, síntomas lácteos.
B
Bueno, hemos hecho un episodio de pausa que lo ha me. Sobre los suplementos que tomamos cada uno. Bueno, y el del oftalmólogo lo hacemos en un par de.
A
¿Cuánto cuesta disimularla? Joder, me paso la vida disimulando que tengo presbicia.
B
Cuando ya el brazo no te da.
A
Es como que no me pongo las gafas en clase, por ejemplo. Y me río de mí misma, de decir, a ver, vamos a ver, ¿Sabes? Pero eso. Y a mí me pasa una cosa como que nunca dejo el bolso ya en una silla en un bar, porque piensan, a ver si me van a robar. ¿Pienso, no? Una cosa, que cuando era joven dejaba el bolso y me iba a ir a la otra esquina del bar y no estaba pensando en que me robaran el bolso, pero bueno, un montón de clichés de este tipo, o pintarse las uñas de colores extravagantes a través de un verde que parece que queda joven, bueno, todo ese tipo de luego me pongo botox o me pongo botox, o sea, como todos estos dilemas que pensabas antes como la señora, pero ponerte botox
B
en realidad no pareces más joven, lo que pareces es entras en esa edad que dices que es edad indeterminada en
A
la que de repente el otro día estaba yo en un funeral y veía a las señoras y decía todas son
B
iguales, Claro, ¿Qué edad tienen? Entre 40 y 60, por supuesto, siempre
A
mejor si te echan 40, pero bueno, que estamos cayendo en una especie de
B
fantasmagoría extraña, pero vamos a reivindicar magia que tiene cada etapa, por cierto, que luego va cambiando mucho en el cine la misma edad no es la misma edad en todas las décadas, porque caer en la cuenta que la edad que tienen Las chicas de oro.
A
Bueno, bueno, bueno, Barry es el hombre
B
que yo siempre había soñado que fuese el primero.
A
¿El primero en qué?
B
En pisar la luna, Rose, mi primer amante.
A
¿Y qué pasó?
B
¿Stanley? Eso es lo que pasó, Stanley, Las chicas de oro, esa serie magistral de los 80, es la edad que tienen las de Sexo en Nueva York.
A
¿Ellas están performando la vejez, pero bueno, que tenían cincuenta? Cincuenta y pocos. Claro, pero igual que las de Sexo en Nueva York nos enseñaron a performar la juventud de alguna manera.
B
Sí, bueno, pero también ya ponerse unos tacones innecesarios por completo para tener una esclerosis no hace falta.
A
Bueno, pero que este Darren Star después hizo una serie que se llama Younger, Toda la serie gira alrededor de una señora de 40 años que finge que tiene 26 para encontrar trabajo en una editorial en Nueva York, entonces es como, bueno, es bastante, o sea que fingir
B
que se tiene menos años de los que se tiene no es solo un capricho, es también un factor de supervivencia, sobre todo en ciertas profesiones social a
A
veces, claro, ¿Cuándo se convirtió la juventud en una obligación, en un mandato?
B
Pues si el mercado lo exige, si el edadismo hace que a partir de cierta edad no te contraten, tiene sentido que finjas no tener esa edad y no por vanidad de espejito, espejito, no
A
es todo por vanidad, es porque a las mujeres se nos excluye mucho y el techo de cristal y bueno, como de no tener la misma energía o de repente ser una mujer adulta que tienes responsabilidades, tienes hijos o tienes otro tipo de cuidados. ¿Bueno, pues entonces qué?
B
Claro, lo que pasa es que claro,
A
también como vanidad e imperativo social, pero
B
haber crecido en la adolescencia creyendo que Dylan McKay tenía 17 años, esa es otra. Pues claro que te distorsiona la percepción de la edad. Pero si tenía treinta y pico, ¿Por qué cortó contigo así?
A
Lo que me gustaba a mí Dylan
B
también era más de Pilan que de Brand.
A
Me encantaba.
B
Brenda, no le cuentes a tu hermano
A
que me puse así. No lo haré. Pero bueno, en gris, ¿Cuántos años tenía Olivia Newton John?
B
Luego que si tenemos la edad distorsionada, si tenían 30 y pico,
A
tener 18. Pero bueno, que todo esto es siglo XX. Hasta entonces no había. Esta Bueno, a mí me gusta llamarlo como fantasmagoria, como ese perseguir a nuestro Peter Pan interior.
B
Pero bastante bien estamos entonces.
A
Claro, hombre, estamos fenomenal, pero porque si
B
hemos crecido con esos mimbres.
A
Bueno, pero es que luego lo que me pasó a mí es que a mí me diagnosticaron un cáncer con 48 años y lo primero que pensé no puede ser, si yo soy súper joven. Y me dijo el doctor no, bueno, es que la edad media del cáncer de mama es en torno a los 48 años, perimenopausia, etc. Y entonces me dio mucho que pensar hasta cuándo somos jóvenes. Hay un doctor que se llama Ángel Durante Prados que escribió un libro que se llama joven hasta los 100 y habla un poco de la longevidad en la que vivimos ahora. Y para él somos jóvenes mientras vivamos libres de enfermedad, que es más o menos hasta los 40. Y entonces a partir de los 40 ya empiezan a cambiar los niveles hormonales, etc. Cambian los metabolismos, de ahí que todo el mundo esté hablando del gluten a lactosa, que de repente me sienta fatal. ¿Pero bueno, entonces, hasta cuándo somos jóvenes? Cuando la vida es libre de enfermedad, hasta que nos lo creemos nosotros, hasta que lo parecemos físicamente, es como que estamos en un juego de espejos.
B
Ese espejito espejito que vas contando en Juvencolía, junto con el diagnóstico del cáncer y cómo te enfrentas a ese síndrome de Peter Pan, pero de bruces, de unas bruces muy crueles. Claro.
A
Sí, claro. Fue como ahora sí que ya no soy joven. Para mí esa fue como. Aparte de lo que os ha contado de la alumna de Vogue que me dijo si eres mayor o de empezar a entender a las brujas y a Capitán Garfio, ahí sí que te dan como una hostia que ostras, esto ya sí que sí. Ahora sí que me estoy enfrentando a mortalidad de verdad. Y yo creo. He pensado mucho en cuándo se hace uno verdaderamente adulto. Para mí, yo me he hecho verdaderamente adulta cuando he sido consciente del tiempo en mi cuerpo.
B
El tic tac.
A
Sí, cuando el tic tac ha entrado en mi cuerpo, pero de manera real. Ya no es como me pinto las uñas de verde, me pongo botos o no me pongo botos, que me tiño el pelo o adelgazo y hago fitness todo el rato para parecer un cuerpo más juvenil, sino como que es que esto ya no depende de mí, no tengo control sobre esto. Entonces creo que eso es lo que han hablado desde siempre los mitos y toda esta idea de la eterna juventud como de la mortalidad. Ese es el gran dilema del ser humano desde siempre. E aferrarnos a la juventud es intentar engañar que nos vamos a morir igualmente por mucho que la prolonguemos. Ya estaba en la historia de Eos y Tito, que es una historia maravillosa.
B
Cuéntanos la historia de cómo en los dioses griegos, que tampoco es una invención
A
tan del capitalismo, por eso desde siempre los dioses griegos ya estaban separados. Los dioses eran inmortales. Y luego estaban los mortales, de los que a veces se enamoraban.
B
Y eso le pasó a Eos.
A
Y eso que le pasó a Eos, que era la diosa de la aurora, que se enamoró de un joven héroe troyano que se llamaba Titono. Y le ponía tanto Títono que quiso yacer junto a él para siempre. Así se cuenta en el mito. Y le suplicó a Zeus que le concediera la inmortalidad, pero se le olvidó pedirle que le concediera también la eterna juventud. De manera que Zeus asistió al progresivo deterioro de Tito. Se quedó calvo, adelgazó, dejó de tolerar los alimentos, se le cayeron los dientes,
B
iba menguando, iba haciéndose pequeñito hasta que
A
se convirtió en una chicharra. Y ellos acabó odiándolo tanto que lo encerró en una habitación y no quiso verlo nunca más.
B
Pero oía la cigarra.
A
Y oía la cigarra como chichi chi chi. Entonces yo me ¿Qué cantaría Tic Tac
B
si hubiera habido Tic Tac?
A
¿Pero qué cantaba Tito? Canta quiero morirme o quiero ser joven para siempre.
B
Una parábola de la longevidad. No desees la longevidad, desea la salud.
A
¿Que es lo que nos da miedo? ¿El deterioro físico o la muerte?
B
¿Pero no hay un error ahí en vincular la salud a la juventud?
A
Sí, claro que hay un error terrible.
B
Lo que hay que reivindicar es la salud en cada etapa.
A
Reivindicar la salud en la longevidad. Es decir, la salud en cada etapa. Aprender que el cuerpo hay que cuidarlo. Bueno, que el tictac entra en el cuerpo. Entonces está en nuestras manos manejar el tictac. No tenemos que ser eternamente jóvenes para ser bellos.
B
Para ir salvando a la gente desde la juventud. Me has hecho que me dé la vuelta la percepción que yo tenía de una serie que nunca he vuelto a ver desde que se emitió hace 40 años. Autopista hacia el cielo. Ese Michael Landon jovencísimo.
A
Jovencísimo, que venía a salvar a la gente en apuros.
B
Un ángel que tenía que ser joven.
A
Claro que era joven y bello.
B
Pero nunca se me había ocurrido verlo como un joven salvando a adultos de sus problemas.
A
Claro, a mí es que me parecía un horror Michael Landon. Yo recuerdo que a mi madre lo veíamos los sábados o los domingos por la tarde. Y a mi madre le parecía súper sexy Michael Landon. Y decí ojalá viniese Michael Landon a salvarme a mí como de los problemas adultos. Entonces, claro, tenía que ser joven, bello, y venía a dar como una segunda oportunidad a los adultos. Pero es que esta idea del hombre que viene a salvar. Es Peter Pan también. Es decir, Peter Pan aparece por la ventana y se lleva a Wendy a un mundo donde se puede ser eternamente joven. Donde se puede jugar para siempre.
B
En defensa de Michael Landon, diré que se podía haber ido de fiesta e iba a ayudar a autoestopistas por la carretera. Que no era esa juventud desaforada.
A
No, no, no. Él iba a ayudar problemas.
B
Iba a echar una mano.
A
Me gusta esa idea de ese ente sobrenatural que te viene a salvar.
B
Es verdad. Lo que pasa es que puede estar cambiando la visión de la juventud. Como la etapa de despreocupación. Peter Panesca sin Ahora, si pensamos en cómo ha ido cambiando desde el Beverly Hills 90. 210. Luego a Girls, que eran mucho más. Cada vez las series de adolescentes han ido atormentándose.
A
Claro.
B
No hay uno que esté bien.
A
No, es que yo creo que nosotros, bueno, nosotros, hablo de los que estamos en la mediana edad, en la edad correcta, en la midorexia, tenemos una idea de la juventud muy distinta a la que se tiene ahora, de la juventud
B
asociada a la precariedad, a la ansiedad, al desconcierto total. Más que como una libertad, es un poco prisionera de las expectativas que se tienen online de ellos.
A
Exactamente. No, no, yo tampoco. Tienen todo este escaparate en las redes sociales en las que tienen que estar demostrando todo el rato una vida, exhibiendo una vida. No, no, es que la idea de juventud que tenemos es una juventud idealizada.
B
La de los 80.
A
Sí, 80. 90 también. De hecho, yo en mi libro hablo de mí misma en el presente y luego hablo de un personaje que se llama X, que es Yo cuando era joven, que es toda esta idealización del erasmus de los 90, que también tenía mucho que ver con el despertar sexual en España en esa época.
B
¿Cuál es el mayor problema que tienen en Friends? ¿Cuál es el MAYOR drama? ¿Qué drama tiene esa gente?
A
Que si Ross no me hace caso, No le daban papeles buenos de actor, pues ahí están en su apartamento.
B
Y acaba con Ralph Lauren.
A
Claro. Entonces yo creo que es que la idea de juventud del siglo XX la arrastramos los de nuestra generación.
B
La echamos de menos por eso.
A
La echamos de menos porque es una ficción.
B
A ver si van a estar ahora los jóvenes deseando ir con pantalones largos, como se decía antes.
A
Los jóvenes actuales no tienen esa idea de juventud que tenemos nosotros, de nuestra juventud idealizada. Esplendor en la hierba.
B
Quieren crecer, pero no pueden porque el mercado de la vivienda no les crece
A
y no pueden, Se tienen que quedar en casa de sus padres hasta mucho más tarde, no se pueden independizar, los sueldos, etc. Entonces, como que ya no mola tanto ser joven.
B
Es que esa idea del siglo XX no se entiende sin la deuda enorme que tenía la sociedad con la juventud que dejó la vida en la Segunda Guerra Mundial.
A
Exacto.
B
En los años 50 se mitifica. Y los hippies.
A
Los hippies, los beats, las protestas estudiantiles, todo eso viene Soñadores de Bertolucci,
B
Que
A
están en París en los años 60 y es un americano que llega ahí y se encuentra con estos dos guapísimos franceses y es como que ellos van a luchar por la libertad y por la sexualidad y entonces están los tres enamorados y son libres. Entonces, bueno, que toda esa idea de la contracultura, de la libertad sexual es una cosa de los años 60, 70 del siglo XX.
B
Y en España de los 80.
A
Y en España 80.
B
90.
A
Pero mis padres que vivieron en California en los 70. Yo nací en California. Yo siempre he vivido con esa épica increíble de los hippies, los años 70, el ácido que te daba.
B
De hecho, cuando a ti te preguntan de niña, ¿Tú qué quieres ser de mayor?
A
Yo quiero ser joven como mi madre en California.
B
Si es que todo de Peter Pan, Silvia, te viene de siempre.
A
Porque además en mi casa siempre se escuchaba hablar de la juventud. Claro, tú piensas en los años de Franco aquí. Pues tú te ibas a Estados Unidos en los años 70 y aquello sí que era otra historia de juventud.
B
Aquí teníamos historias del Cronen. Tranquilo, Carlos.
A
¿Qué pasa? Es que ya no liga en los 90. Claro, historias del Cronen. Pues conmigo no duraste mucho porque tú no quisiste. Qué morro tienes. Sigues mintiendo muy bien. Madre mía.
B
Historias de clase.
A
Sí, sí, sí, sí, sí, sí. Claro, claro, claro. Pero bueno, me parece muy interesante esa idea de que la juventud idealizada es la nuestra, la de los de la mediana edad.
B
Vamos a tener que acabar esta pausa preguntándonos cómo Alicia en el país de las maravillas, otra de esas niñas que se reivindica en época de Peter Pan,
A
¿Quién soy yo y quién quiero ser?
B
¿Quién soy yo en el mundo y quién quiero ser?
A
Que es la gran pregunta que se hace en la ¿Quién soy yo, quién quiero ser? Y que en la mediana edad vuelve como el tictac ¿Quién estoy siendo?
B
Que nos pasamos la vida preguntándonos qué queremos ser.
A
Demasiado tiempo de cambiar lo que no me gusta de mi vida. Por eso es como una crisis espejo. Adolescencia, mediana edad, adultescencia.
B
Te digo una cosa, yo me veo con 60 años preguntándomelo todavía. Es una manera de crecer, de no parar de crecer.
A
Bueno, porque siempre estamos creciendo y siempre estamos en crisis. Y eso significa estar vivo, estar en
B
crisis, la verdadera juventud, tener curiosidad y ganas de hacer cosas.
A
Para mí sí. Para mí eso es la juvenescencia.
B
Pues entonces no hay más que hablar. Yo te veo estupenda.
A
Muchas gracias. Yo a ti también.
B
Estás estupendísimo porque tenemos la edad correcta. Pausa el podcast. Semanal del Confidencial que dirige y presenta Marta García ayer, con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la asistencia técnica de David Fernández Marcos, la coordinación de Antonio Martín y el vídeo de Sergio Cerqueira. ¿Cómo eras que no te tatuabas hijos, que tatuabas Ficciones? Qué bonito.
A
Bueno, pero me río un poco de mí misma.
B
Ya, ya.
A
Bueno, pero el cliché este de tatuarse
B
a los 40, no de tatuas ficciones. Pero eso es una maravilla. ¿Cuántas tienes?
A
Pues un montón.
B
Cuéntame.
A
Pues mira, tengo aquí Youth Hook. Aquí tengo una versión primigenia de Peter Pan. Esto es Peter Pan antes de ser concebido siendo un niño, porque al principio se pienso como una medio hada, medio humano. Entonces estás con la primera versión de Peter Pan. Luego tengo aquí la firma de Barry en el gemelo. Tengo un verso del programa Proof Rock de TS Elliot. Menciono en mi direccia y las máscaras del teatro aquí que se dificulta un 18. Vamos, tengo un montón.
B
Tu tatuador ha flipado, pero me he echado.
A
Sobre todo a partir de los 40.
B
¿Y cuál es el siguiente?
A
Todavía no. Yo creo que de verdad que no lo sé.
B
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En este episodio de Pausa, Marta García Aller conversa con la guionista y escritora Silvia Herreros de Tejada sobre cómo la juventud —y el deseo de detener el paso del tiempo— se han convertido en mitos culturales e incluso en negocios. Utilizando “Peter Pan” y otras referencias cinematográficas y literarias, debaten cómo han evolucionado las nociones de juventud, madurez y envejecimiento. Analizan por qué adoramos la juventud, cómo la adolescencia y la “adultescencia” son invenciones modernas, de qué modo la nostalgia por la juventud está presente en el cine, y cómo lidiamos con los clichés y miedos asociados al paso del tiempo.
La mitificación de la juventud:
“Cuando se inventa la adolescencia y la eterna juventud como símbolo…, la juventud era algo meramente transitorio; lo que se quería era ser mayor” (Marta, 21:40)
El miedo al fracaso social ligado al envejecimiento:
“Desde niñas identificamos que ser vieja es fracasar, es no tener poder… el villano es el paso del tiempo” (Silvia, 11:57)
Envejecer como problema femenino en el cine:
“Salía muchas veces como algo épico en los hombres, pero en las mujeres… incomoda ver ese fracaso de la edad en pantalla” (Silvia, 29:36)
La juventud como mandato/producto:
“Mientras consumas y performes juventud, puedes seguir siendo joven” (Silvia, 27:26)
“Se vende la juventud, y el deseo de eterna juventud es una lógica de mercado, muy rentable” (Marta, 00:15-01:40)
Conclusión identitaria y vital:
“Siempre estamos creciendo y en crisis. Eso significa estar vivo” (Silvia, 48:15)
Este episodio entrelaza estudios culturales, testimonios personales y referencias cinematográficas para cuestionar la idolatría social hacia la juventud. Silvia y Marta desmontan con lucidez y humor los clichés y daños colaterales de estas narrativas, reivindicando la belleza —y la salud— de cada etapa de la vida. La juventud, concluyen, es en muchos sentidos una ficción nostálgica, incluso un mandato de mercado, pero la verdadera vitalidad está en la curiosidad y la capacidad de seguir creciendo, independientemente de la edad.
Escúchalo para entender por qué, pese a todo, a veces el tic-tac del cocodrilo es el mejor recordatorio de que estar vivo es, simplemente, no dejar nunca de crecer.