Loading summary
A
Gestionar bien tu dinero no debería ser complicado. En MyInvestor te lo ponemos fá una cuenta sin comisiones, con rentabilidad desde el primer euro y acceso a productos de inversión claros desde muy poco dinero. Porque tomar buenas decisiones financieras es fácil con MyInvestor. Y estar bien informado con pausa también. Descubre más en MyInvestor. Es invertir conlleva riesgos, incluida la pérdida total o parcial del capital invertido. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.
B
Esto es la habitación de invitados y también donde yo trabajo cuando estoy en casa. Estos son unos calcetines que no he ordenado. Perdón, voy a tirarlos.
C
Nunca me lo había dicho un invitado a pausa.
B
Pues mira, ya está el cesto de la ropa sucia.
C
Te hemos dicho que queríamos ver tu casa. Pues eso es lo que viene. Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa para entender cómo hemos llegado hasta aquí.
B
Voy. Marta ha subido sin llamar abajo. Muy buenas.
C
Bienvenido hasta Moratala. Bueno, a las afueras de Moratalá.
B
Moratalaz. Medio Moratalás. Tal cual.
C
Os Moratalás.
B
No es el primer off de Moratalá. No, es el off of Moratalá.
C
Hemos venido hasta aquí a hablar de vivienda. Hemos venido a hablar de vivienda en una vivienda. Pero antes te voy a contar una historia. La historia de esta vivienda, de cómo Jorge y Catalina encontraron su nueva casa. Qué bien. Oye, qué vistas, ¿No?
B
Bastante guays. Y hacia allá son todavía mejores, porque se ve el pirulí.
C
Bueno, enséñame la casa, por favor. Qué maravilla. Enséñanosla. Estamos en la vivienda que se acaba de comprar el sociólogo Jorge Galindo. Lleva años estudiando políticas de urbanismo y el mercado de la vivienda y ha escrito un libro muy interesante sobre cómo sin viviendas disponibles no hay oportunidades. Es el principal problema del paí el freno para el progreso de millones de personas en España. Millones de proyectos de vida frustrados.
B
No hemos hecho absolutamente nada.
C
Es que este es el parque de mi infancia.
B
Total, la liquidez se ha ido en la entrada. Entonces ahora hay que ahorrar para poder hacer alguna cosa.
C
Hay una subida de precios desbocada que está azuzada por una falta estructural de vivienda.
B
El mueble este, que es una cosa loquísima, que no sé qué hacía aquí nos gusta genuinamente.
C
Es muy marmen, sin ser nosotros nada de eso. ¿Cómo pasó España de ser el país europeo que más casas construía, más que Francia y Alemania juntas? A esta crisis de escasez van a bajar los precios. ¿Qué soluciones hay? Y lo más ¿A quién le echamos la culpa? ¿No mirasteis en Malasaña?
B
Ni de broma. Al contrario. De hecho, mi búsqueda idealista era un donut.
C
¿Sabías dónde?
B
No. Entonces era. Exacto, sabía dónde no, o sea, era.
C
El reverso del Airbnb un poco. En 10 años la vivienda ha subido casi un 50 por ci y el alquiler más el alquiler, un 58%. Y los sueldos, claro, no han subido tanto. De hecho, casi no han subido. Pero volvamos a las culpas de la crisis de la vivienda. Es un problema generacional. ¿Le echamos la culpa a los boomers, a la ley del suelo, a las viviendas turísticas, a la falta de intervención en el mercado o al exceso de intervención en el mercado? Ya te adelanto que hay muchas culpas. También la tiene la polarización.
B
¿Por qué?
C
¿Qué tiene que ver la polarización con que parezca imposible alquilarse una casa digna con un sueldo medio en Madrid, en Málaga, en Valencia o Barcelona? Pues ahora lo hablamos con un valenciano de Moratalán. Bueno, me encanta.
B
La verdad es que el piso está ultracuidado. Lo compramos a los primeros propietarios directamente. Este piso sólo ha tenido una propiedad antes que nosotros. Desde el 69 que lo compraron sobre plano.
C
Y ya sé que lo más importante es cómo solucionarlo, no repartir culpas. Pero reconozcamos que esto de repartir culpas desahog. Sobre todo si te tienes que levantar a las 6 de la mañana para ver las alertas de idealista a tiempo de llamar a ese anuncio del piso antes que nadie y tienes que llevar en un sobre la fianza para reservar casi sin verlo. Porque buscar una casa últimamente parece los juegos del hambre, hambre inmobiliaria. Que los pisos no se alquilan ni se venden, se subastan. Faltan tres millones de viviendas. Tres millones de viviendaS. Así se llama el libro de Jorge Galindo que nos va a explicar cómo se arregla esto. Jorge, ¿Se tarda más en escribir este libro o en encontrar esta casa?
B
Prácticamente el mismo tiempo, hasta un año. En la intro del libro digo que empezaba a escribirlo bajo un techo y en el epílogo digo que acabó bajo otro. Literalmente. Nosotros nos pusimos a buscar piso para comprar hace un año y dos meses. Y hace un año lo compramos. Entonces un año el ciclo del libro y un año el ciclo del piso.
C
O sea, hace dos meses que os habéis mudado.
B
Hace dos meses que nos hemos mudado.
C
Y hace dos meses que has sacado el libro prácticamente que ha ido en prensa. Que ha ido en prenta.
B
Sí, efectivamente. Y hace dos meses que el libro ha ido en prensa, así es. Que las galeradas han sido revisadas.
C
¿Y que es más difícil?
B
No es bastante. Buf. Son dificultades distintas. Escribir un libro debería ser algo ilusionante y recompensante. Y lo es. Buscar una vivienda debería ser algo ilusionante y recompensante y no lo es.
C
Cuando la encuentras ya estás hasta el gol.
B
Es un alivio. Y no debería ser así con otra gente, amigos y amigas cercanos que han estado buscando para comprar a la vez que nosotros lo comentamos. Esto debería ser guay, ¿No?
C
La ilusión de tener tu casa por primera vez, comprarte tu casa con tu pareja y empezar.
B
Exacto. Y no solo. La situación actual no solo te roba. Y nosotros somos unos privilegiados en el sentido de que podemos pensar en comprar en Madrid y de hecho lo hemos hecho.
C
Claro, este es el final feliz. Pero por en medio habéis tenido que presenciar abusos, carreras, subastas al alza. Subastas al alza.
B
Subastas al alza sobre el precio marcado de salida. Varias subastas al alza a las que siempre nos negamos a entrar. No por nada, sino. No tengo nada contra una subasta al alza, pero tiene que ser declarada desde antes. No puedes hacerme la mitad proceso. Entonces vamos. Por supuesto, gente que nos pedía una señal para ver el piso. Nos hemos encontrado con, por supuesto, pisos en venta que no se pueden ver, pero si quieres los puedes comprar.
C
¿Qué dices?
B
Sí, claro, claro. Nos hemos encontrado.
C
Kinder Sorpresa.
B
Te puede salir bien o te puede salir mal en todos los sentidos. Nos hemos encontrado con una cantidad de situaciones que todas tienen que ver con esta dinámica de escasez brutal. Uno se siente en una fila interminable en la que la gente le pasa por delante. Es que te pasan por delante, literalmente. Nos han llegado a decir lo que ha pasado a mucha gente que está escuchando. Sí, sí, si. Es que me caéis muy bien. Pareja, ya no joven porque tenemos 40 años, pero bueno, desde el punto de vista de quién vende joven, que queréis comprar vuestra primera vivienda, pero ha llegado alguien que tiene liquidez suficiente y me pone 10.000 más sobre la mesa, entonces os prefiero a vosotros, pero me tenéis que poner los 10.000 sobre la mesa. Es como ha pasado por delante de la fila de la escasez. Pues no te voy a poner los 10.000 más. Lo siento, eso nos ha pasado.
C
Y a seguir buscando.
B
Claro, y a seguir buscando, efectivamente, sí.
C
No todo el mundo tiene una familia o una red de ayuda cerca. Los que somos de Madrid y buscamos casa en Madrid, cuando empezamos a hacerlo, sabíamos que bueno, pues teníamos la casa de la familia hasta que lo encuentres. Pero los que venís de fuera no podéis hacer eso, ¿No?
B
Y yo ya he escuchado historias de gente que se ha quedado sin piso de alquiler aquí en Madrid y ha tenido que pedir teletrabajo en Madrid mientras se volvía a Segovia, Salamanca, Valladolid, unos meses a buscar piso en Madrid desde allí por teletrabajo. Y eso por no decir de situaciones, órdenes de magnitud más precarias, como tendemos a hablar de sinogarismo como si fuese una categoría dicotómica en la que solo que hay gente a la que le va realmente muy mal en la vida. Y efectivamente es una situación muy fastidiada, pero hay todo un espectro de grises de personas que llegan a una ciudad sin red de seguridad y que tienen que pasar unos días, unas semanas, unos meses pagando habitaciones por horas, pagando habitaciones por días. Todo eso en un contexto de escasez de vivienda se vuelve mucho peor para ellas. A mí una cosa que me alucina el debate público ahora mismo sobre vivienda es que cuando hablamos de la gente que tiene que irse a dormir al aeropuerto del Prat o el aeropuerto de Barajas, parece una conversación que va de exclusión. Y la de falta de vivienda para alquilar es otra que va de vivienda. Es que son la misma. Son la misma conversación en órdenes de magnitud y problemas de intensidad distinta, pero es la misma conversación. El origen del problema es el mismo, que es la escasez de vivienda disponible allá donde la gente quiere llegar a vivir.
C
¿Y cómo hemos llegado a esta situación, Jorge? Porque ahora de repente parece que nos hemos caído del guindo en el debate público. Nos hemos caído del guindo que hay una crisis de vivienda cuando cualquiera que tenga menos de 40 años y haya estado intentando buscar su primera vivienda en una gran ciudad hace tiempo que lo sabía, que no había cada vez menos correspondencia entre los sueldos y los alquileres o la posibilidad de comprarlo. Pero es que este país hace apenas 15 años era el que más vivienda construía. Es que cuando la burbuja, las imágenes eran de cantidad de casas, de urbanizaciones enteras que se habían quedado vacías porque explotó la burbuja y nadie las quería comprar. Sobraban casas.
B
Sobraron. Sobraron casas.
C
Y ahora de repente el problema dices que es que los precios se han desbocado porque faltan casas. ¿Qué ha pasado?
B
Lo que ha pasado es que entonces hacíamos tantísima vivienda porque lo que teníamos en realidad era una burbuja de crédito con expresión inmobiliaria. Pero lo que tuvimos realmente es un río de crédito barato que siguió el camino de menor resistencia que en la España de los 2000 en la que tú y yo crecimos. Era el camino inmobiliario, era el camino de. Bueno, por la parte de la financiación de nuevas promociones, nos acordamos de las cajas de ahorro. Un saludo a las cajas de ahorro.
C
Que nos estarán escuchando en Caja Madrid. Lo que nos hace diferentes es que a la vez que usted consigue excelentes hipotecas, nosotros invertimos parte de nuestros beneficios en obras sociales. Hipotecas Caja Madrid, el doble de rentables.
B
Ese espacio político mercadeo en el cual llegaba el crédito barato y se distribuía con prebendas políticas para financiar la promoción de X o la reelección de Y.
C
Bueno, y que los concejales que estaban, o los políticos que estaban en los órganos de decisión de las cajas eran los que tenían mano en el suelo que se recalificaba y ahí los maletines eran frecuentes.
B
Y la condición necesaria para que eso se activara fue fue la llegada de crédito barato, que fue una cuestión macroeconómica en la que si quieres entramos, pero es un poco más aburrida.
C
Se recalificaba el suelo, se daba crédito más del 100% si hacía falta para comprar vivienda, no hacía falta tener las condiciones que ahora se exigen.
B
Y ese es el otro lado. Para la promoción y también para la compraventa de vivienda el crédito era más fácil de conseguir. Muchísimo más fácil de conseguir y muchísimo más generoso. Efectivamente.
C
Eso, el término técnico, corrígeme si me.
B
Equivoco, es jauja, una barra libre. Básicamente o algo así. Una barra libre de crédito. Pero sí, Jauja sirve. Claro, o sea, el ruido de crédito barato nos llegó porque nos incorporamos al euro y había un diferencial de tasas de interés y entonces convenía al sistema financiero invertir en España porque era, en términos reales, más barato, hablando rápido y mal. Y entonces nosotros, nosotros, España, lo llevamos al inmobiliario y ahí acabó. Y eso quiere decir que se hacían casas incluso donde la gente no tenía una intención de vivir. Nos acordamos de Seseña y Barrios. Así que era como. ¿Por qué? Porque la vivienda era un activo de especulación pura en sí mismo. Tú construías y comprabas porque pensabas que alguien lo iba a comprar por el valor intrínseco del bien, de la expectativa de que el siguiente iba a comprar. Eso ya no pasa.
C
Claro, generaba valor por existir, no porque nadie tuviera intención de mudarse a ese lugar.
B
Y la condición necesaria era el crédito barato porque tú sabías que el siguiente iba a comprar porque se iba a poder endeudar.
C
Y el mito de que los precios nunca bajarían.
A
Y bajaron agencias inmobiliarias, muchas de ellas de los bancos, no esperaron al tren para vender las viviendas. Beatriz Blázquez es agente inmobiliario desde hace ocho años. Consiguió vender casas incluso antes de que estuvieran terminadas.
C
Los precios aquí han bajado en torno a un 70%.
B
Realmente los precios bajaron. Tú quitas la manguera de crédito barato, rompes la expectativa y entre el 8 y el 14 los precios bajan, bajan bastante, sobre todo la vivienda nueva. Y nos quedamos, yo creo que acabamos el pico de la burbuja con, estoy hablando de memoria, 650 mil viviendas nuevas sin vender y nos quedan 450 mil a día de hoy que siguen sin.
C
Vender porque la gente sigue sin querer vivir ahí.
B
No sabemos si son las mismas porque no tenemos un vivienda por vivienda, pero la cifra es la que es y se ha mantenido estable. Entonces parece que son las mismas, ¿No? Y claro, pues eso te dice que hay un montón de viviendas que se hicieron entonces donde la gente no quiere vivir. ¿Qué tenemos ahora? Tenemos que la gente quiere llegar a vivir a ciudades que afortunadamente son exitosas y les va bien y que siga siendo así. Pero la escasez está en estas ciudades y también tenemos hogares cada vez más pequeños. Y por supuesto, el éxito de las ciudades de la gente que quiere venir a vivir también, por supuesto. Quiere decir que gente quiere venir a pasar un rato, unas semanas, unos meses, Y por tanto, como todo eso se produce en un entorno de escasez, el incentivo para inversión es gigantesco. Entonces hay gente que compra también para invertir.
C
Por supuesto, la mayor demanda está en los lugares más poblados, que dirán, oye, pero es que a mí me lo ha dicho gente en León, que me estáis los madrileños todo el rato con la escasez de vivienda. Pero aquí eso no es un problema, aquí lo que falta es trabajo. Viviendas tenemos.
B
Sí. Hay un libro fantástico que ha salido hace poco, que se llama Abundancia, de Ezra Klein y Derek Thompson, en el cual cuando hablan de ciudades se oyen La ciudad es la respuesta más antigua al problema de la distancia. Vamos a vivir todos junticos. Y. Pero ahora tenemos otras respuestas tecnológicas al problema de la distancia. Tenemos alta velocidad, tenemos videollamadas. ¿Por qué demonios queremos apelotonarnos cada vez todavía más? ¿Por qué cuando tú miras las estadísticas de la ONU, resulta que cada vez, no solo en España, sino en el mundo entero, hay más gente que quiere vivir en ciudades? Y la respuesta que dan, citando a un economista fantástico que es Er Gleiser, porque vivimos en una economía del conocimiento, porque el valor está en las ideas. Y aparentemente, aunque tenemos Internet, las ideas se generan en entornos donde vivimos junticos, donde nos encontramos en los bares, en los lugares de trabajo, y no sólo para la cuestión más puramente económica del trabajo. Yo soy de Valencia y he vivido en muchas ciudades, y ahora vivo en Madrid, no sólo por el trabajo, sino porque a mí me reporta esta ciudad el Museo del Prado, el Reina Sofía, el circuito de conciertos, un montón de cosas que están aquí, están aquí físicamente. Entonces quedas muy bien.
C
Si, ahora dices los amigos, ¿No?
B
Claro, efectivamente. No, Y también eso que nos estarán escuchando. Yo, claro, yo llegué más mayor aquí, y tengo. Y los amigos que tengo aquí, algunos amigos los he hecho después de haber llegado aquí. Aquí muy cercanos. Pero hay gente que llega con veintipocos años a generar una vida nueva de pareja, de amigos.
C
Vamos, que las ciudades concentran el metro cuadrado más caro. Está también donde hay más oportunidades y donde hay mejor oferta cultural, pero también de educación, de oferta laboral. Y ahí es donde pasa ese círculo vicioso que me parece muy revelador, de cómo si las ciudades concentran las oportunidades y las ciudades están excluyendo cada vez más gente por el precio de la vivienda, se está fomentando muchísima desigualdad. Porque a esas buenas oportunidades laborales o a esa beca en una empresa estupenda que apenas está remunerada pero que te abre muchas puertas, sólo va a poder quedarse el becario que tiene alguien que le ayude con la vivienda en esa ciudad.
B
Genera la desigualdad, sobre todo fuera de las ciudades. Porque claro, si tú has nacido en Madrid, has crecido en Madrid, quizás si tú vives en un barrio de clase trabajadora como Villaverde, pues puedes ir a la Carlos igualmente a una buena universidad con unas notas de corte muy altas y porque tienes la vivienda. Si tú has nacido en Villarreal de Valencia, el Cabañal, entonces no tienes una vivienda disponible en Madrid por defecto. Y si, menos aún si has nacido en un pueblo pequeño, en cualquier zona rural. Ahí es donde se generan las desigualdades.
C
Explicas una cosa que me parece súper interesante de qué pasó después. Porque sí había una burbuja, había también mucha corrupción y había una fiesta, esa jauja de la que hablábamos, en la que mucha gente estaba ganando mucho dinero y miraba para otro lado, aunque no tenía mucho sentido económico. Pero de ahí a que falten 3 millones de viviendas han tenido que pasar, o mejor dicho, han tenido que no pasar muchas cosas. ¿Cómo es posible que un país que ya tenía la mano de obra, el conocimiento que tenía, la inercia que aquellas empresas existían, la quiebra de las cajas de ahorros, el pinchazo de la burbuja hizo que todo el sector desapareciera? Si ahora muchas empresas dicen, cualquiera que haya hecho reforma en casa recientemente sabrá lo difícil que es encontrar mano de obra que tenga que ver con con la construcción. Ha desaparecido la mano de obra y ha desaparecido casi hasta el suelo disponible en el que construir. ¿Cómo puede ser que el país que hizo ganar tanto dinero a tanta gente construyendo tanta vivienda, ahora mismo no se estén haciendo casas nuevas?
B
Pues primero porque en estos diez, quince años destruimos un sector y construimos todo un aparato regulatorio que hace muchísimo más difícil construir.
C
Y se estigmatizó también al sector.
B
Y hay un problema también, efectivamente, de trauma con la burbuja. Eso existe y para los millenials es muy nítido. Estamos traumatizados. La idea está de no, es que durante la burbuja hicimos muchas casas, pero los precios no bajaron, como hemos dicho antes, los precios sí acabaron bajando cuando quitaste el río de crédito. Claro, quitas el río de crédito y tú tienes todo un sector que vive de ese río de crédito, automáticamente se destroza, destruimos creo que un millón de empleos en pocos años en el sector, un montón de empresas desaparecieron y las empresas que quedan naturalmente deciden especializarse en otro ámbito, muchas de ellas en otro ámbito de la construcción, obra civil, lo que sea. Tiene sentido en ese contexto, porque además el precio bajó de la vivienda porque había que absorber stock, hemos hablado del stock que no se absorbió, pero hubo mucho que sí que estaba donde la gente quería vivir y sí se absorbió, es decir, los precios bajaron porque había mucha oferta y esa oferta el mercado por la parte de la demanda, la tenía que recoger y la estuvo recogiendo durante muchos años y además por razones que no tienen tanto que ver yo creo, con la burbuja, unas sí y otras no, incrementamos regulación. Las que sí yo creo que son las regulaciones que debemos mantener, o sea, yo creo que tiene mucho sentido que hayamos regulado para que no sea tan fácil endeudarse para construir ni para comprar vivienda, porque lo que no queremos es otra burbuja inmobiliaria de tipo crediticio, de ningún tipo, pero sobre todo esa no la queremos.
C
Se pusieron filtros para prevenir burbujas, que bienvenidos sean, efectivamente, pero a lo mejor se ha ido un poco la mano con tanta burocracia.
B
Yo creo que donde hay otras regulaciones que deberíamos revisar bastante a fondo es en todo lo demás, o sea, llevamos 10 años añadiendo capa sobre capa sobre capa a nivel autonómico, local y estatal para iniciar cualquier proceso de desarrollo de vivienda desde la propia movilización del suelo. La norma de mayor rango en cualquier municipio para decidir a qué se usa el suelo es el Plan General de Ordenación Urbana. Si no hay ahí suelo que está designado como vivienda, tiene que quedar designado, tiene que modificarse y los tiempos que yo cito en el libro con algunas fuentes están en los entornos de los 8 años o algo así, 7 años. BBVA Research tiene este dato, que dos terceras partes de nuestros planes generales son previos a la burbuja.
C
Espera, a ver si te estoy entendiendo bien. Estás diciendo que si llegan los empresarios con el proyecto, el alcalde, los alcaldes ponen el suelo disponible, se hace un plan para que haya viviendas porque hay mucha demanda en esa ciudad. Desde que se presenta el plan hasta que se empieza a construir, ¿Pasan cuántos años has dicho?
B
Pues depende de si el suelo está definido o no. Si no está definido, o sea, si hay una idea, tanto por el lado político como por el lado empresarial o de las dos, de oye, oye, que aquí falta vivienda. Primero, oye, hay suelo calificado para hacer la vivienda. Es como no lo hay, hay que modificar el plan general. Entonces ahí ya tienes. Puedes tener siete años, puedes tener seis años, puedes tener ocho años, siete años. Sí.
C
Vamos a llegar a Marte antes de que se acaben, ejecuten los planes de vivienda.
B
Pero claro, es que aunque tengas el suelo, imagínate que el suelo, hay suelo designado para que sea vivienda, que puede ser vivienda, pero no está en condición de poner las viviendas encima. Necesitas un plan ahí para urbanizarlo, echar las calles, el alumbrado y demás. Ahí te puedes pasar también, según las estimaciones, varían por comunidad autónoma, pero media década también te puedes pasar en eso, aunque tengas ya el suelo calificado.
C
Y estando todos de acuerdo los constructores.
B
Es que nunca están todos de acuerdo. Eso es lo divertido. Siempre estamos dando tanto poder a tantas voces para que interrumpan procesos que siempre hay alguien que va a tener algo que decir. ¿Desde cuándo íbamos escuchando hablar de cosas en Madrid como la Operación Campamento o Madrid Nuevo Norte?
C
Mira, yo estudié en Campamento y yo estudiaba en Campamento cuando eso ya existía.
B
Claro. A mí creo que quizás el ejemplo más palmario, y el que además muestra cómo aquí no nos liberamos ni siquiera cuando el plan es casi 100 % público, son los terrenos de uso militar o antiguo uso militar que hay en tantos municipios españoles. Al final tenemos, por ejemplo, yo cito el ejemplo en Valencia, en mi tierra, los antiguos cuarteles de artilleros, ingenieros, que son unos solares en los que yo me colaba de chaval, y está en el centro de la ciudad. Y a mí de chaval no me extrañaba que eso estuviese en desuso.
C
Y hace treinta años ya estaba en desuso.
B
Hace treinta años ya estaba en desuso. Entonces ahora mismo siguen de sus. Bueno, ahora ya empezó a urbanizar, parece. Pero claro, hace 30 años y ya había planes de hay que convertir este suelo en vivienda pública.
C
¿Por qué será en interés de las administraciones que esas viviendas salgan al mercado y sus votantes se queden tan contentos.
B
Porque las administraciones quieren hacerlo todo al mismo tiempo? Mi madre me decía de pequeño, todo no puede ser. Pues no, hemos decidido que regulatoriamente todo sí que tiene que poder ser. Entonces la cantidad de informes para cualquier fase del plan que tienes que presentar es ingente. Todo es importante. Es importante la cantidad de metros que dejas entre el punto A y el punto B, es importante el número de alturas, que yo entiendo que el número de alturas es muy importante en un centro histórico. No entiendo tanto que sea muy importante una zona que no es histórico.
C
Bueno, pero se decide un número de alturas y pasamos a la siguiente regulación.
B
Previa que limita el número de alturas, o si hay alguien que oye, que es que esto son muchas alturas, voy a iniciarte un proceso judicial para paralizar esto, o quiero que me presentes un informe que justifique que el número de alturas tiene que ser X o X-1, porque le estás dando el poder a esa persona o esa entidad para que presente esa reclamación. Entonces, claro, si todo es importante al mismo tiempo, al final nada lo es una prioridad nada más.
C
Hemos pasado de Jauja al proceso de Kafka.
B
Sí, proceso sobre proceso sobre proceso sobre proceso. Efectivamente. Una cosa que pasa en el ámbito urbanístico es esto que se llama el silencio administrativo negativo, que es si hay una administración de un nivel determinado o un departamento que tiene que pronunciarse sobre una parte de un plan parcial o de un plan urbanístico y no lo hace, se considera por defecto que no se puede avanzar. A diferencia del silencio administrativo positivo, que es como pues si tú no has presentado a tiempo tu informe, yo tiro palante. De hecho, los plazos para presentar informes, digamos, un departamento de medio ambiente tiene que presentar un informe de medio ambiente, un departamento de cultura o de patrimonio tiene que presentar informes sobre un nuevo plan. Hay plazos, los plazos están en la norma, tres meses, seis meses, lo que sea, pero no se cuadran voluntad, no se cumplen. Yo creo que las administraciones se han puesto un grado de requisitos a sí misma de informes que no pueden asumir con el personal disponible y antes que rebajar ese grado de requisitos, prefieren seguir en la rueda.
C
Sí que estamos viviendo la resaca del trauma de la burbuja. Todavía a nivel burocrático pusieron demasiados frenos de mano para evitar los abusos y no se pueden gestionar.
B
Pero es que algunas sí tienen que ver. ¿Por ejemplo? Por ejemplo, el cambio de la ley del suelo en 2007 sí que tiene que ver con la burbuja, pero otras muchas, cuando se decide que tiene que haber un informe adicional de patrimonio, un informe adicional del efecto que se tiene sobre las aguas determinadas en un nuevo desarrollo, yo creo que eso no tiene que ver con la burbuja. Yo creo que eso tiene que ver con otra serie de demandas que se van cruzando el camino.
C
Entonces estamos en un escenario en el que hay una demanda increíble. Porque ¿Cuántos hogares se dejan de crear al año por la falta de viviendas?
B
Pues el último estimado que he visto de demanda reprimida es de CaixaBank y está enriqueciendo 500 y 700 y pico mil. 600 mil en los últimos años. Pero no al año. No al año.
C
Acumulados. Acumulados. 600.000 que dejan de crearse. Eso ha retrasado varios años la edad de emancipación de españoles.
B
Yo tengo un estimado un poco más de servilleta. Si es verdad que, como dice Eurostat, tenemos un 65% de gente entre 18 y 34 años que vive con sus padres y la media europea es un 50%. Sacamos la diferencia 15 puntos. Lo aplicamos a la cantidad de gente que hay en España entre 18 y 34 años, ese porcentaje, esos 15 puntos, sale 14 millones de personas. Asumimos hogares de dos personas. Son 700.000 para estar en la media europea, 700.000 hogares.
C
Y aquí la media de emancipación es.
B
A los 30 años, 36 años, según el último dato que vi.
C
Y en los países europeos en los que tú has vivido, que son varios, estará en los veintipocos.
B
Yo viví en un país europeo, de los tres kilos que he vivido, además de España, que es Países Bajos. ¿Y sabes dónde vivía? En una residencia. Estudiantes.
C
Otra cosa, otra solución, que aquí está es muy escasa o muy cara, porque apenas hay residencias públicas para que los estudiantes y los expedientes brillantes de otras comunidades autónomas puedan movilizarse.
B
Estamos orgullosos con razón de nuestro sistema universitario, tanto del público como de la parte privada, pero estamos orgullosos y creo que con razón, pero no hemos puesto de manera pareja un sistema.
C
Se nos ha olvidado que los estudiantes.
B
Tenían que vivir en algún sitio. Claro. Sobre todo si llegan de fuera. De fuera de otras ciudades. Entonces, claro, yo ese año que vivía en Países Bajos, en La Haya vivía. Estaba en la Erasmus University de Rotterdam, pública, y yo vivía en una Residencia Estudiantes, al lado de la universidad. Tenía una habitación para mí, con una neverita, con una mesita de trabajo, con un silloncito, no tenía sofá y una cocina para 10 personas. Todo fantástico. Me lo pasaba. Vamos, no te puedo decir cómo lo pasaba en la Residencia Estudiantes. Era una gloria. Y la diferencia de precio entre la Residencia de Estudiantes y pagar un piso en La Haya no te lo puedo explicar. Entonces, claro, yo no iba a hacer vida en la Residencia Estudiantes para siempre. Un año que pasé allí fue fantástico.
C
Pero seguramente si no, no lo podrías haber hecho. Entonces tenemos suficientes datos para desmentir esa idea de que si los jóvenes se quedan en casa hasta los 30 años es porque se gastan el dinero en otras cosas, en sus viajes, en Ryanair, o porque no están dispuestos a buscar en zonas más baratas y todos quieren vivir en el mismo centro de la ciudad.
B
Hagamos la cuenta servilleta otra vez. Esta vez hagámosla con piso en Madrid. 80 metros cuadrados. ¿Vale? 80 metros cuadrados a un precio medio de 5.000 euros el metro cuadrado, que es más o menos donde están las cosas en Madrid de vivienda usada. Ocho por cinco, cuarenta, cuatrocientos mil euros. Un veinte por ciento de entrada son ochenta mil euros. Entonces, ¿Cuántos viajes caben en ochenta mil euros? Es que ¿Cuántos salarios anuales caben en ochentA mil euros de los medios españoles? Caben tres salarios anuales. Es una burrada. Es como no tengo que gastar nada durante tres años y tengo un salario medio para poder pagar la entrada. Y ni siquiera estoy metiendo los impuestos de un piso en Madrid. Entonces, no se sostiene empíricamente por ninguna parte. El argumento de que nos lo gastamos todo en ocio no tiene sostén empírico. No lo tiene. Y el de que no nos queremos ir a vivir demasiado lejos. Si. La gente ya lo está haciendo. La gente ya lo está haciendo. Entonces digo, es que ya está sucediendo. La gente está buscando piso no sólo fuera de la M de Madrid, sino fuera directamente del municipio de Madrid, en Las Rozas, en Getafe, en Alcorcón, porque el precio Madrid está demasiado caro. Entonces ya está pasando.
C
Cuando buscabas casa, era algo así, con reforma de autor, en pleno centro de Madrid, con vistas a la plaza de Santa Ana. Ven que penséis, esta vivienda de 185.
B
Que firma el Parque o algo tiene.
C
Una reforma de autor realizada por Hobby Widget. Elementos clásicos con modernos, manteniendo unos toques minimalistas y atemporales. Lo tenemos en venta en Homely One.
B
Por un millón ochocientos diez palos el metro cuadrado.
C
Un millón ochocientos euros.
B
Diez mil euros el metro cuadrado.
C
Esto le leí el otro día a Nuria Lavari. Me encantó la expresión porno inmobiliario.
B
Sí, sí, sí, sí.
C
Es una genialidad. Y es verdad que hay mucha gente que se entretiene viendo vídeos de las cosas que jamás podrá comprar como estos.
B
¿Qué tal? Hoy te presento un piso en la colonia Martí, una de las calles más tranquilas de todo el barrio Salamanca, ya que no tenemos tráfico. Es un piso de casi 200 metros con Plaza de garaje que te va a encantar. Lo bueno de estar en esta colonia tan singular es que todo el piso da a las calles privadas, por lo que es muy tranquilo. Tenemos casi 200 metros cuadrados y como veis un salón muy amplio con dos sofás haciendo la esquina y luz redonda.
C
Ahora tienes que coger ideas para la.
B
Reforma y luz redonda.
C
¿Por qué no hay ejemplos de Madrid, de Jaén, de Cantabria? Tenemos escasez de viviendas pero a la vez un mercado boyante. Nunca se han comprado tantas casas tan caras como ahora. ¿Quién está comprando las casas?
B
Nosotros, por ejemplo, acabamos de comprar una. Pero es que compra quien tiene liquidez, quien pasa primero en la fila, quien tiene liquidez, en nuestro caso liquidez para la entrada, por ejemplo. Y después de hemos comprado con 39 años Joy y 42 Catalina. Hemos tardado comprar nuestra primera vivienda porque hemos tardado en poder ahorrar esa liquidez para la entrada y para el impuesto.
C
Sobre todo si estás pagando un alquiler que cada vez es más caro.
B
Efectivamente. Esto lo que llamamos la trampa del alquiler. Porque claro, si tú tienes tu salario que no sube en términos reales y un alquiler que sí sube, no te queda para ahorrar para la entrada. Entonces.
C
Pero ahora mismo hay mucha casa que se está comprando a tocateja. ¿Son o gente que ya tiene viviendas? La mayor parte de la gente que va comprando viviendas es gente que ya tiene, ya entró, ya se les revalorizaron sus casas. Entonces puede aspirar a estos pisos. Y también no sé cuánto hay de mito y cuánto realidad de las grandes fortunas extranjeras que vienen y hacen Takatún y se compran un barrio o uno de estos pisos de 1.800.000, o sea.
B
Por desgracia no tenemos una única fuente en la que digamos, vale, tú eres fortuna extranjera, millonaria, tú eres persona de 25 años al que los padres les están adelantando la herencia para que se compre el piso. Pero yo creo que hay bastante de lo segundo, bastante más de lo que pensamos en realidad también hay de lo primero, pero yo creo que aquí hay. Tenemos algunos indicios en los datos, por ejemplo, el Consejo General de Notariado sacaba un dato en el que decía que tenemos un récord de donaciones, también tenemos un récord de transmisiones patrimoniales que se han producido por herencia donación, ahí tenemos récord también, no tenemos récord en porcentaje de compraventa, tocateja, esa curva sube y baja durante el tiempo y no tiene tantísimo que ver. Exactamente, tiene más que ver con la disponibilidad de crédito que con otra cosa.
C
Y luego están los barrios tomados por las viviendas turísticas, esto también por el Airbnb. En los barrios en los que se ha popularizado mucho el uso para vivienda turística, el precio también se ha disparado, porque la gente que tiene una vivienda en propiedad le compensa no ponerlo en alquiler de larga duración, sino alquilárselo a los turistas por cuatro días por un pastón.
B
Sí, aquí lo que me preocupa más que la Puerta del Sol, por ser claros, es Madrid Río, o sea, me preocupan barrios no que llevan décadas siendo turísticos, sino barrios que han pasado en poco tiempo de un punto A a un punto B. Y yo creo que ahí sí que es un poco inevitable que introduzcamos políticas más de. Digo, ahí no puedes construir tan fácilmente, entonces la presión de demanda ahí tienes que resolverla también de otra manera, digamos, por ejemplo, con impuestos en esos barrios en los que ha habido un cambio muy rápido. Mi barrio en el Cabañal en Valencia pasado, mi barrio no sólo no era un barrio turístico, sino que era un barrio que los turistas evitaban directamente, y ahora es todo lo contrario. Entonces ahora la incidencia de pisos turísticos es muy alta y no era nada alta hace nada. Entonces ahí quizás sí que tiene sentido, oye, vamos a hacer una política de impuestos específicos ahí para redirigir el incentivo hacia que esté el alquiler de largo plazo o la venta para primera residencia.
C
Porque si no hay barrios enteros que se vacían de vecinos y eso es.
B
Una cosa muy interesante, porque cuando tú miras los datos de la evidencia sobre, por ejemplo, qué pasa cuando llegan más viviendas de alquiler turístico en barrio, tienes efectos de subida de precios, claro, tienes también efectos negativos que tienen que ver con ruidos y demás, pero también tienes efectos positivos de creación de empleo, creación de nuevos negocios. Entonces hay un punto medio, y todo ese punto medio lo puedes equilibrar, en el que ni se vacía el barrio, ni renuncias al beneficio de diversidad económico y demás, que te da que la gente quiere ir a un barrio con impuestos que vas modulando y vas encontrando puntos intermedios. Además, para mí el hecho de que los pisos.
C
¿Pero eso se está haciendo?
B
No, no se está haciendo. En España no tenemos una política de tipo de impuestos, Tenemos una política más a salto de mata que últimamente, últimamente, y esto me parece algo a valorar por parte del gobierno y de las plataformas, sí que va más de la mano. Que toda la oferta quiera estar en el mismo sitio anunciada. Es una suerte para la política pública, porque entonces tú te pones de acuerdo con la plataforma para hacer políticas de la mano. Esto se ha empezado a hacer con licencias en los últimos tiempos. Yo creo que hay que explorar también otro tipo de políticas más modulares, como por ejemplo los impuestos en zonas que han pasado en poco tiempo a estar saturadas.
C
Hay que poner una policía del Airbnb.
B
No, pero yo no estoy hablando de policía Airbnb. Yo lo que estoy hablando aquí es de medidas mucho más. Que acepten mucho más el hecho de que hay cosas mucho más grises. Tú no quieres tampoco un barrio en el que no tengas ningún tipo de dinámica ni de diversidad ni de.
C
Lo que tenemos. La realidad es que ha estado esto tan desregulado que la gente que ha hecho viviendas turísticas no estaba pagando impuestos por ello en absoluto, que no ha habido ningún control. Es más, incluso ya existe la regulación de exigir licencias, pero la mayor parte de la gente en la mayor parte de las ciudades que tiene pisos turísticos se lo pasa por el forro.
B
La pregunta ¿Quién tiene que hacer aquí? Porque claro, yo creo que hay administraciones públicas que no han estado trabajando entre ellas lo suficiente, ni con las plataformas, y ha pasado por eso, no por falta de regulación necesariamente.
C
Falta de coordinación.
B
Falta de coordinación, sin duda alguna. Dentro del sector público y entre el público y el privado.
C
Y que están en una web, que están todos juntos.
B
Eso es lo que digo. Eso es una oportunidad para la política pública. No es un castigo. Es verdad que el mercado se vuelve mucho más líquido, pero también es una oportunidad. Al menos los tienes ahí.
C
Me pregunto dónde estarán las viviendas turísticas ilegales en la web.
B
Y no sólo las ilegales, sino las que son legales pero no cumplen después con un montón de No pagan los.
C
Impuestos que tienen que pagar.
B
Los datos están, la información está también la administración pública tiene otras fuentes de datos suyas a nivel estatal. Y lo que falta es coordinación con quien tiene que ejecutarla, que es autonómico y local. Eso se puede hacer. Y yo aún diría más. Yo creo que todos los actores con cierta responsabilidad en el sector, privados y públicos, no los pequeños propietarios que viven mejor sin ese tipo de control, pero sí, sin duda alguna, las administraciones públicas con responsabilidad en esto, las plataformas y también el consumidor, quieren que eso pase. Entonces estamos otra vez un poco en la misma situación que con la construcción de vivienda. Oye, ¿Qué pasa?
C
Y tengo otra ¿Qué ha pasado con los cientos de miles de viviendas que nos han prometido? Hemos sido engañados. Hace un par de años, yo recuerdo el anuncio del gobierno de Sánchez fue de 20.000 viviendas, y luego 50.000 viviendas creo que eran de la SAREB. Y luego otras 43.000. Hubo elecciones autonómicas, a lo mejor por ahí algo tenía que ver. Se nos juntaron varias cuestiones electorales. 200.000 viviendas por lo menos llevamos anunciadas, más los millones que se han prometido para ayudar a los créditos hipotecarios. Esto por no retrotraernos tan atrás. En este último par de años, que se están haciendo cosas más luego cada comunidad autónoma y cada alcalde y alcaldesa que esté prometiendo lo que le parece, ha cambiado algo. Vamos por el buen camino, porque ya hace un par de años que está el runrún de la crisis de vivienda. ¿Ha cambiado algo?
B
No lo suficiente, sin duda alguna. Hemos anunciado por encima de nuestras posibilidades y no nos hemos preguntado por qué estamos por encima de nuestras posibilidades. Y vuelvo a la cuestión de la regulación, que también afecta al sector público. Tú puedes anunciar lo que sea. Si tú no pones el trabajo fácil a los siguientes niveles administrativos, da igual lo que anuncies. Además, tú puedes anunciar si no pones los presupuestos. Y hemos tenido fondos next gen, que como dice Javier Burón, en su libro, se han destinado sobre todo a rehabilitación de vivienda en lugar de construcción de nueva vivienda.
C
El que ya tenía vivienda se le ha quedado renovada y el que no tenía no se le ha ayudado para que se construyan las primeras.
B
Más bien lo que ha pasado es como, bueno, tenemos fondos next gen para vivienda y rápido, rápido, placas solares. Javier Burón en su libro tiene una estimación que dice, creo que es 4 de cada 5 euros de esos fondos han ido a rehabilitación. Entonces, a cumplir con los anuncios de ese dinero que teníamos.
C
Oye, y qué bien está, porque seguramente para las calificaciones energéticas, para el ahorro energético, todo eso sería necesario. Pero no es el centro de la crisis que vive este país, donde tantos millones de personas no pueden emanciparse.
B
Eso es lo primero, Lo primero. Y lo primero es que detrás de los anuncios lleguen las llaves. Y no han llegado al ritmo al que han llegado los anuncios. Porque el papel lo aguanta todo. Y las declaraciones y la pantalla del móvil, ahora no el papel, sino la pantalla del móvil también lo aguanta todo. El algoritmo lo aguanta todo. Y aguanta muy bien los anuncios tras anuncios tras anuncios. Pero claro, si tú no estableces una estructura regulatoria, por una parte, que te facilite el trabajo, y por otra parte no te aseguras de que haya presupuestos y que funcionen bien dentro del sector público, pues es que no se van a poder entregar esas llaves que van con los anuncios. Eso por una parte. Y por otra parte, lo que me preocupa a mí más todavía es que el papel lo aguanta todo, pero las expectativas de los ciudadanos no. Y en algún momento nos damos cuenta de que las viviendas no llegan. Entonces erosionas expectativas y ya no te crees nada, ya no crees que van a llegar. Habiendo dicho esto, es verdad que en los últimos meses, sobre todo creo que en el 24, ha habido un cierto repunte en los datos de construcción de vivienda de vivienda pública. Vamos a ver si se sostiene.
C
Bueno, vivienda pública, que está España a la cola de Europa en vivienda pública.
B
En una métrica muy concreta, que es vivienda alquiler social, en esa es en la que estamos a la cola. Tenemos un 2% del parque, depende de con que lo midas, pero entre uno y medio, un 2,5% del parque de vivienda de primera residencia es vivienda alquiler social, 320.000 según la última estimación, si no recuerdo mal, del ministerio del ramo. Pero es que los niveles en la OCDE y en la Unión europea son del 7 al 9 %. Es que nos multiplican por 4 %.
C
Llegar al 30 % de Austria de.
B
Vivienda social, que además tiene unas razones históricas en las que no vamos a estar hasta dentro de 100 años, y aunque nos pongamos ahora, que es el tiempo que tardó, con guerras mundiales de por medio, viene a pastar. Ahí estamos.
C
Entonces, ¿En qué porcentaje?
B
Alrededor de un 2 %.
C
Hace falta muchos años y mucha. Hablabas tú de descoordinación. Lo que hay aquí es mucha coordinación en la incompetencia de muchas administraciones sucesivas para hacerlo tan mal.
B
Y hay un montón de inercia, una frase que probablemente es apócrifa, que se atribuye a veces a Franco y a veces a su ministro de Vivienda, José Luis Arrese, que es un propietario más, un comunista menos. Hay otra versión que creo que está más documentada, de Arrese, que queremos una sociedad de propietarios, no de proletarios. Eso desemboca en una política de vivienda que prioriza las viviendas de protección, que acaban llamándose en democracia protección oficial, que se construyen para que estén protegidas en su precio durante quince, veinte, treinta, cuarenta años, dependiendo de la comunidad autónoma, treinta normalmente, y después revierten al sector priv. Pero el sector público entonces se queda sin músculo, porque se han levantado con acuerdos públicos, privados, normalmente para precio regulado, pero luego no se queda en el parque público. Entonces hay inercia antes que la incompetencia.
C
Yo creo que ese dicho se ha quedado muy viejo, porque viendo si hacemos una comparación, que ya sé que correlación no es causalidad, pero sí que ya te veo la cara de sociólogo mirándome, a ver qué vas a decir. ¿Cómo era un propietario más, un comunista menos? Pues ahora cuidado, porque viendo los índices de voto a la extrema derecha de los jóvenes, que son los que más están sufriendo la exclusión del mercado de la vivienda, un propietario menos es un facha más o un antisistema más, diría yo. Un propietario menos, un antisistema más. Porque estamos viendo que ese descontento larvado en los jóvenes, que se sienten totalmente excluidos a la hora de hacerse un proyecto de vivienda, les está llevando a posiciones cada vez más antidemocráticas, que ellos mismos son los que salen. Los índices de la gente joven diciendo que no cree en la democracia o en sistemas autoritarios están también creciendo mucho.
B
De hecho es muy curioso porque tenemos preguntas en algunas encuestas que te preguntan oye tú, ¿Qué es más importante para ti, tener elecciones libres o tener redistribución? La gente dice lo segundo, que es un signo de que crees que lo primero no te está dando. Crees que lo primero, que las elecciones libres no te están dando lo segundo, no te están dando tu parte del pastel.
C
Hay una decepción enorme y tienen motivos.
B
Pero fíjate cuando hacemos la pregunta ¿Estás dispuesto a renunciar la libertad de expresión? Entonces no. Entonces muchas veces lo que pasa es que la gente, y específicamente la gente joven, no cree en el sistema como está montado y en lo que le está entregando. No necesariamente en los principios del sistema, que es libertad de expresión y demás, sino que el sistema no está. Perdóname el anglicismo, delivering, no está entregando.
C
Lo que promete la policía de los anglicismos no está.
B
El sistema no está entregando lo que promete. No está entregando lo que promete eso sin duda alguna. Y eso erosiona el sistema. No sabemos si eso acaba más bien en voto extrema derecha, extrema izquierda o en abstención, eso es más difícil de decir, pero que sin duda alguna acaba mal, acaba dejándote fuera de todo y pensando que nadie hace nada por ti.
C
Te iba a decir la polarización, como lo decía al principio, una de las razones de las culpas de cómo hemos llegado a esta situación tan desesperante de no poder encontrar vivienda tiene mucho que ver con eso, con la incapacidad de ponerse de acuerdo las administraciones. No se suele mencionar la polarización como una causa de la crisis de vivienda. Pero es que para que esto se solucione, estos 3 millones de viviendas sean posibles, hacen falta soluciones a largo plazo. Hace falta que alguien siembre un plan que va a recoger otro alcalde, otro presidente de la comunidad u otra presidenta del gobierno.
B
Es que incluso a corto plazo, tú hablas de dentro de una misma administración, pero es que las competencias en vivienda son inevitablemente compartidas, en el sentido de que tú puedes tener a la administración autonómica que tiene que validar un plan parcial específico a nivel local, o puede tener que emitir un informe concreto y puede que la autonómica sea de un color político y la local sea de otro color político y de repente tienes un plan de vivienda pública o de desarrollo privado paralizado porque no están dispuestos a darse ese, digamos, favor. Yo al consenso ya ni aspiro al consenso por vivienda. Yo me conformo con el dejar hacer, un pacto tácito por dejar hacer entre partidos políticos y entre administraciones, facilitar que el otro haga. Yo con eso ya me conformo, de verdad.
C
Y a los alcaldes y a los presidentes de comunidades autónomas, que me consta de varios que escuchan pausa, ¿Qué les pides qué pueden hacer si realmente ellos piensan, si yo quiero hacer algo.
B
Una parte importante es ese pacto tácito? Es como, bueno, pues yo no voy a ponerle un palo en la rueda. La siguiente vez que un alcalde o una alcaldesa de un color distinto al mío quiera desarrollar vivienda, no voy a intentar apropiarme ese proyecto, no voy a intentar hacer eso. Yo voy a quizás incluso crear un marco regulatorio a nivel autonómico de mi autonomía más favorable a que las cosas vayan más rápido, aunque resulte que el alcalde de la principal ciudad de mi comunidad autónoma es de un color distinto al mío y es quien más se va.
C
Porque con bonos de 200 millones al alquiler no se soluciona.
B
Hombre, no, porque de hecho eso en España tenemos evidencia, pero en otros países sí. Cuando tú metes dinero en el alquiler y la oferta no puede responder incrementándose, pues acaba en el precio. Es decir, acaba quedándose el propietario.
C
Y cuando se topan los precios del alquiler, que ha sido una gran discusión y tuvimos en pausa un episodio de eso, cuando se le ponen límites a los precios del alquiler para que no suban más, porque estamos hablando mucho de comprar, pero también alquilar podría ser una solución si fuera asequible, que no lo es.
B
Pues lo que pasa es, según la evidencia que a mí más me convence, sí que baja el precio. Por supuesto que baja el precio. Eso digo bastante claro, no sólo en España, sino en otros sitios que hemos visto, que tú topas el precio y el precio baja.
C
Pero aquí viene el pero que te.
B
Conozco, pero efectivamente parece que también baja la oferta. Y algunos dicen, claro, lo que pasa es que se firman menos contratos y eso es bueno porque hay menos rotación. Claro, es bueno si tú ya tienes un contrato. Si tú no lo tienes, no es tan bueno. Si tú estás fuera, en la cola, no es tan bueno que no haya rotación. Y lo otro que pasa, que de esto no tenemos evidencia en España, pero sí la tenemos en otros sitios, es que las viviendas que acaban en el mercado son de peor calidad. Que eso en dos o tres años puede no notarse, pero si tú tienes 20 años de control de alquileres se acaba notando que tú tienes unas viviendas.
C
En las cuales nadie invierte un duro.
B
Porque no le sale rentable invertir. Entonces lo peor, lo que sale alquiler de largo plazo es lo peor.
C
Entonces topar el alquiler no es solución. Dar bonos a los alquileres tampoco. Los créditos para la compra de vivienda en condiciones más favorables, que eso también está habiendo iniciativas en España con una.
B
Condición necesaria, que se amplíe la oferta. Porque, por ejemplo, que se construyan más dinero. En el Reino Unido, por ejemplo, hicieron. Aquí tenemos una política de avales en España, el Reino Unido, la política es más decidida de créditos apoyados por el sector público. Entonces hay una investigación que mira, oye, ¿Qué pasa con estos créditos con respecto al precio? Y en lugares donde la oferta estaba más limitada, el precio subía más. Es decir, tú necesitas que si metes un río de dinero la oferta pueda responder. Y no sólo responde al precio, porque si no va a acabar en precio también. Es decir, sí sí facilitamos la oferta.
C
¿Qué hacemos para hacer esos 3 millones de viviendas?
B
Primero plantearnos qué nos está impidiendo hacerlo más rápidamente.
C
La falta de coordinación política, un exceso de burocracia, una desconfianza también bancaria. Pero yo lo que quiero decir, gobierno, es que la economía va como un tiro. Y efectivamente los índices macroeconómicos lo dan. Lo que pasa es que luego se lo lleva todo el pago de las casas.
B
Efectivamente. Es que ¿De qué te sirve? Incluso ahora que los salarios de la gente más joven empiezan a parece que repuntar los ingresos, ¿De qué te sirve exactamente eso? Si el precio de la vivienda está subiendo por encima.
C
Si el alquiler medio es más o menos el salario medio.
B
La sensación de escasez. Yo esto lo llamo como. Yo creo que hay mucha gente joven que debe estar en una situación de. Yo siento que estoy en una cinta de correr, que cada vez va más rápido, la economía va más rápido. A mi mejor voy avanzando, pero estoy en el mismo sitio. Si todo va más rápido. Sí, sí, si a mí me dicen que oye, que qué bien, que mira que te voy a subir un 3 % el salario, que mira que tengo una oferta aquí que no sé cuántos, pero no tienes vivienda disponible, el Cercanías no llega, o el Rodalíes en Cataluña no llega a tiempo y estás sin plaza para la escuela de 0-3 de tu barrio, para tu pequeña cinta que no avanza. Va más rápido, pero no avanza.
C
Y con este sobrecalentamiento de los precios y esta escasez de la oferta, tanta tensión acumulada, esto puede explotar.
B
Si por explotar te refieres a un 15-m, un segundo 15 m, difícil que pase, porque no tenemos ahora una situación, digamos, por ejemplo, de desempleo gorda, que fue un factor central. Pero si estamos en esta situación y entramos en una recesión, arde Troya. Yo le iba a decir con un vamos a flipar. No, en serio, vamos a flipar. En un contexto de escasez de vivienda, de escasez de otras muchas cosas, con salarios que sólo ahora empiezan a repuntar. Si tenemos una recesión bajará el precio de la vivienda, pero nos dará igual. Nos dará exactamente igual porque tendremos todos los problemas acumulados y además eso ya veremos qué pasa. Y con erosión institucional además, que la tenemos.
C
Bueno, pues nada, vamos a terminar esta pausa con un mensaje muy esperanzador para nuestros oyentes.
B
No, yo creo que más bien lo que podemos decir oye, es verdad que nos va bien en los indicadores macro, es verdad que la economía española en PIB real crece, aprovechémoslo e invirtamos en lo que tenemos que invertir para que cuando nos vengan las vacas flacas no vengan los lloros. Y de ahí lo primero en la lista es vivienda para mí, o sea.
C
Que entre los que creen que con la intervención del mercado se arreglaría todo y los que creen que con la liberalización total se arreglaría todo, incapaces de hablarse entre sí no vamos a arreglar esto.
B
Y lo que hay que hacer es dejar hacer a quien quiere hacer en el lado privado y hacer desde el público. Las dos cosas. La dicotomía es otro producto de la polarización. Parece que sólo hay dos maneras de aproximar un problema. Es que tienes que dejar hacer a quien quiere hacer en el lado privado, tú tienes que hacer en el público porque el problema es gigantesco. Y sin las dos cosas es que no llegamos.
C
Ya estamos fuera de tiempo. Mira, oigo ya la sintonía de fondo. ¿Cuál crees tú que ha sido la gran cagada, por utilizar un término técnico? Yo tengo claro cuál es la mía mientras te la piensas. Para mí, que las viviendas de protección oficial, que todo el dinero público que se invirtió en hacer asequibles muchas viviendas para varias generaciones, haya acabado privatizada y además revendiéndose. Porque yo no sé si esta casa que te has comprado, Jorge, es de vivienda produciendo oficial, pero me pega total porque este es uno de esos barrios donde en los años 70 la VPO fue una apuesta fortísima. Muchas de las casas de los años setenta, ochenta, que ahora están volviendo a salir al mercado porque quienes las compraron las venden o ya no viven ahí, tienen unos precios estratosféricos y fueron vivienda pública.
B
Para mí la gran cagada es olvidarte de que tienes que hacer honor a tus ciudades. Oye, tu ciudad, tú quieres que sea un éxito Tu ciudad, tus ciudades de tu país, tienes que tener clarísimo que lo primero es la vivienda. Es la condición necesaria. Toda la regulación que añadimos en estos años se olvidó por completo de eso. Como si fuésemos ya a vivir siempre en un mundo plano y de repente nuestras ciudades son exitosas y no sabemos cómo hacer honor a eso.
C
Yo pensé que el éxito era por cuántos turistas venían a cada ciudad.
B
El éxito afortunadamente no se mide por eso. El éxito se mide por, digamos, gente, perdón la nota biográfica, como mis amigos que no son de aquí, como Catalina y como yo, que venimos a Madrid porque nos sentimos acogidos en todos los sentidos. Y yo lo que quiero es que la gente pueda seguir viniendo a Madrid, a Valencia, a mi tierra, a donde sea. Entonces, la gran cagada es olvidarte de que eso es lo importante y eso es lo primero.
C
Qué bien. Pues un saludo a todos los legisladores que nos estarán escuchando, que esperemos tomen buena nota. Oye, muchísimas gracias, Jorge. Un placer.
B
Gracias a ti y al resto del.
C
Equipo por venir, por traernos a tu casa. Cuando queráis y enhorabuena.
B
Gracias por el libro.
C
No, no, por tu casa, que es mucho más difícil.
B
Muchas.
A
Pausa. El podcast del Confidencial, dirigido y presentado por Marta García ayer con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la coordinación de Antonio Martín y la asistencia técnica y documentación de Íñigo.
B
Buenas tardes. Venís a ver el ático, ¿Verdad? Pasar que os lo enseño. Os presento este magnífico ático con encanto en el barrio de Chamberí. Es bastante chiquitito, muy acogedor, son 27 metros cuadrados, muy fácil de limpiar. La propiedad se pone a la venta por el valor de 199.000 euros. ¿Qué esperáis para venir a verla?
A
No olvides suscribirte a la newsletter de pausa con recomendaciones y contenidos exclusivos de todo lo que comentamos en el episodio. Encuentras el link en la descripción de tu plataforma de podcast.
Host: Marta García Aller (C)
Guest: Jorge Galindo, sociólogo, experto en vivienda y autor de "Faltan tres millones de viviendas" (B)
Date: 15 de octubre de 2025
El episodio aborda la profunda crisis de la vivienda en España: cómo se ha pasado de una época de sobreconstrucción durante la burbuja inmobiliaria a una escasez estructural, con precios desbocados tanto en compra como en alquiler. Marta García Aller entrevista a Jorge Galindo en su propia (recién comprada y aún sin reformar) casa, para analizar los factores económicos, políticos, normativos y sociales que han llevado a esta situación, el impacto generacional y posibles soluciones.
El episodio es una conversación cercana pero rigurosa, cargada de anécdotas sobre las luchas reales para comprar vivienda, enlazadas con análisis estructural y comentarios irónicos (y resignados) sobre la política y la cultura administrativa española. El diálogo, fresco y sin formalismos excesivos, resalta la combinación de frustración ante la pasividad/ineficacia institucional y la urgencia de una reacción coordinada.
Mensaje final:
Invertir en vivienda –y hacerlo con agilidad y visión compartida– debe pasar a ser prioridad estructural en España si no se quiere perpetuar la desigualdad intergeneracional y territorial, la parálisis del talento y la polarización sociopolítica.
Para más información:
Libro de Jorge Galindo: "Faltan tres millones de viviendas"
Otras referencias: Abundancia (Ezra Klein y Derek Thompson), Javier Burón