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Narrator/Host
No te pierdas pausa en directo el 25 de abril a las 12 del mediodía en el teatro del Círculo de Bellas Artes de Madrid con invitados sorpresa que seguro que conoces. Saca tu entrada en la web del Círculo.
Laura Ferrero
Yo que sé. Cuando decimos, por ejemplo, casa, ¿Qué significa casa? ¿Tú sabes lo que significa casa? Casa es lo mismo que hogar. ¿Qué significa hogar? ¿Qué significa familia? ¿Qué significa amor? Todos creemos que sabemos qué significan estos conceptos, pero luego para todos no son lo mismo. Y creo que muchas veces, de no tenerlos bien definidos viene como mucho sufrimiento.
Marta García Ayer
Hola, soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa. Una pausa muy familiar. Una en la que casi todo es cierto y en buena medida inventado.
Narrator/Host
¿Como?
Marta García Ayer
Como todas las historias familiares. Porque la familia es en realidad una historia que nos contamos. ¿Hasta qué punto la familia, la tuya, la mía, la nuestra, es una sucesión de hechos biográficos o es más bien una historia que aprendemos a contarnos? ¿Nos podemos fiar de lo que nos han contado en casa? Cada familia tiene su propia mitología privada, anécdotas que se repiten en cada comida, en cada reunión. ¿Y en qué momento los recuerdos familiares se convierten en una especie de ficción compartida? Contar la familia implica inevitablemente inventárnosla un poco. Y la pregunta más difícil de ¿Qué es una familia normal? No hace falta ser novelista para contar historias de nuestra infancia. Todos lo hacemos todo el rato para intentar entender quiénes somos. Por eso en esta pausa nos vamos a preguntar si cuando contamos una historia familiar estamos tratando realmente de reconstruir de dónde venimos, qué pasó o simplemente darle un poco de sentido a nuestra historia familiar que quizás nunca tuvo. Ahora lo hablamos con una novelista a la que le fascina esto de indagar en las historias familiares y en cómo nos contamos. Y a mí lo que me encanta es cómo nos cuenta ella. Ahora te la presento, pero antes. Antes te voy a contar una historia. La historia de la niña que como quería presumir de padre, tenía que inventárselo porque al suyo le veía muy de vez en cuando, dos veces al mes, y ni siquiera bajaba del coche cuando iba a recogerla por si le ponían una multa. Así que dijo en clase que su padre era astronauta y que si no venía a buscarla como los demás padres del cole, era porque trabajaba en la NASA, en Houston. Y que a veces iba al espacio exterior, Vamos, lo más lejos que se podía ir. Le resultaba más fácil inventarse una misión espacial para su padre. Que explicarle a sus compañeros de clase que sus padres estaban divorciados. Porque a medida mediados de los años 80, casi nadie tenía padres divorciados. Luego la niña creció y aprendió que los adultos preferimos la comodidad a la verdad. Y que las interacciones sociales no requieren tanto de verdad. Como de fórmulas que damos por válidas. Porque así no atascan la conversación. Vamos, que cuando te preguntan qué tal estás, en realidad nadie te está preguntando cómo estás realmente. Como cuando en el cole te preguntan dónde está tu padre. No quieren que les digas que tu padre te abandonó, sino que trabaja mucho y no puede ir a buscarte al colegio. Lo cuenta, y qué bien lo cuenta Laura Ferrero en Los astronautas, ¿Verdad?
Laura Ferrero
¿Laura? Muchas gracias por esta introducción tan maravillosa.
Marta García Ayer
Me ha encantado. Los astronautas. Te lo tenía que decir. Como cuentas que desde niños nos vamos inventando un mundo para poder darle sentido a lo que nos pasa, como la protagonista de tu novela.
Laura Ferrero
Y sobre todo, para encajar y para que lo que decías, inventamos fórmulas para que no se atasque la conversación. Llega un punto en que te das cuenta de eso, Que en realidad nadie te está preguntando por tu padre. Porque si les dices la verdad, eso
Marta García Ayer
les incomodaría y no quieren incomodarse. Entonces, para encajar en la vida cotidiana, es más fácil inventarse para la protagonista que su padre está en otro planeta.
Laura Ferrero
Bueno, esa es una idea de ficción de la que parte Los astronautas. Pero sí, en mi caso, Los astronautas es una novela que se basa en gran parte en mi infancia y en mis primeros años, sobre todo. Yo recuerdo que era una de las únicas niñas del colegio que tenía padres divorciados. Entonces a mí me preguntaban esto ¿Dónde está tu padre? Y yo nunca sabía bien qué decir. Y muchas veces me inventaba esto, que estaba trabajando o que aquel día no había podido venirme a recoger. Porque en realidad, cuando eres niño, no quieres ser distinto. Lo único que quieres es encajar en un lugar, ser como todos los niños. Y esto pasa totalmente desapercibido.
Marta García Ayer
¿Tú lo recuerdas como una mentira o como una ficción? Porque es verdad que la protagonista de la novela de los astronautas llega hasta preocupar a la madre y a la profesora no diferencia la realidad de la ficción.
Narrator/Host
Tienes que prometerme que harás un esfuerzo, dijo Seria, por distinguir entre realidad y ficción. Yo ya sé que te cuesta, pero es que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Ojiplática mientras lo observaba cortar zanahorias para el sofrito. No pude responderle lo que hubiera querido porque aún no había encontrado las palabras. No pude decirle que había descubierto que escribir era entrar en otro lugar donde la gravedad, como el espacio, era otra. Ya sabía que McAuliffe estaba muerta. Pero cada vez que se cumplía otra efeméride y el año repetía sus días, entendía que en algún lugar, además de en la memoria, como en mi vieja redacción de colegio, Krista McAuliffe seguía viva. Pero una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa, así que no lo dije. Me puse a ayudarla a cortar cebolla con el cuchillo en trocitos minúsculos, con sumo cuidado. Y mi madre me dejó sus gafas de sol para que no llorara. Pero terminé llorando igualmente. Y a la vez me dio la risa floja. Las lágrimas de la cebolla me resultan divertidas. Un estado emocional difuso porque no puedes no llorar y sin embargo no sientes nada. Solo picazón, enrojecimiento. Acabé riéndome sin ningún motivo y mi madre me imitó. No digas más esas cosas que luego me llaman a mí tus profesores. Por favor, ¿Me lo puedes prometer? Asentí con la cabeza. Solo tienes que fijarte bien si te piden algo real, como que nombres los afluentes del río Ebro. No hables de En busca del valle encantado. Los astronautas. Laura Ferrero.
Marta García Ayer
A mí me da más la sensación que es que se lo pasa muy bien fabulando, que todos nos inventamos un poco nuestra vida.
Laura Ferrero
Yo creo que la niña dice que el padre es astronauta. Y eso lo hace adueñándose de su historia. No es tanto una mentira, sino, como tú dices, una ficción. Como para no quiero ser el niño triste de la clase. No quiero que los niños se piensen que mi padre me ha abandonado, que no me ha venido a buscar o que se ha olvidado de mí. No. ¿Qué tal si pensamos en un padre que está lejos? Tan lejos como en la NASA. Porque en realidad entonces paso de ser la niña triste a la niña que tiene un padre astronauta y es lo que dices tú, en realidad todos nos adueñamos de parte de nuestra historia, lo que pasa que lo hacemos cuando somos mayores, siempre contamos. Hay un refrán que uno cuenta la feria según le ha ido y cuántas veces se rompe una relación y nos hemos dado un tiempo, cuando en realidad tendrías que decir me han dejado. Es un poco esa idea, que en realidad la verdad siempre es una. Lo que pasa que cada uno hace lo que puede con su historia para esto, para incomodar lo mínimo a los demás y también para tener una versión en la que tú salgas lo mejor parado posible.
Marta García Ayer
Claro, la versión, esa es la clave, porque verdad sólo hay una. Bueno, hay muchos puntos de vista. Esas relaciones se han vivido desde diferentes perspectivas y juntarlas todas te puede dar un poco una idea de la verdad. Y es un poco lo que haces en esta novela y en otras, la idea de indagar en la historia familiar. ¿Y qué pasa cuando cada uno te da una versión distinta?
Laura Ferrero
Bueno, es que aquí vamos al inicio de Los astronautas. Yo hace como 7 años, de repente me encontré por primera vez una foto de mis padres conmigo. Yo nunca había visto una foto juntos, porque ellos se habían separado cuando yo tenía un año y medio y cada uno había hecho sus respectivas vidas con sus respectivas parejas y todo el archivo fotográfico estaba. Yo nunca lo había visto. Entonces me impactó tanto ver esa foto que dije ostras. Llevo toda la vida escribiendo sobre familias porque nunca había indagado en qué ocurrió con la mía. Porque es verdad que yo luego mi madre se casó con un hombre que fue mi padrastro, mi padre con mi madrastra, etc. ¿Pero qué había pasado con mis padres? Entonces yo tenía en la cabeza esa idea de indagar a través de las entrevistas, como entrevistas a mi familia. Entonces hablé con mi padre, con mi madre, con sus respectivas parejas, etc. Y lo que pasó ahí es. Llegamos a que cada uno me dio una versión diferente de la historia, pero no una versión que difería, tipo bueno, eso fue el lunes, el martes. No, es que eran hechos completamente distintos. En una versión algo sucedía y en la otra versión algo no sucedía. Entonces eso me pareció inquietante y pensé si sigo por aquí, lo que tengo es un thriller en vez de una novela familiar. Claro, porque era un poco en plan ¿Quién está mintiendo en esta historia? Porque a mí me interesa muchísimo esa idea de las versiones, que claro que cada uno ajustamos el relato a lo que nos va mejor. Pero ya que te estés inventando que algo que ha sucedido no lo ha hecho, eso me pareció muy inquietante, como
Marta García Ayer
en El príncipe de las mareas.
Laura Ferrero
Bueno, por favor, asiste a esa película.
Marta García Ayer
La vi hace un millón de años y la he vuelto a ver ahora.
Laura Ferrero
Bueno, a ver. Ha envejecido un poco regular.
Marta García Ayer
A mí me ha parecido que envejecía mucho mejor de lo que yo había imaginado. De verdad que sí.
Laura Ferrero
Yo recuerdo siempre los outfits de Barbara Streisand. Entonces me parece que en ese aspecto, visualmente.
Marta García Ayer
Pero es en Nueva York, sin turistas, con niños en monopatín por las aceras. Era Nueva York con vida, con gente
Laura Ferrero
que, es verdad, roba coches.
Marta García Ayer
No sé, lo típico de Nueva York,
Laura Ferrero
esas cosas que ya no se ven. Pero me parece una película maravillosa. Es una de mis películas favoritas. La he visto muchas veces y habla mucho de las versiones y sobre todo de lo que nos ocultamos.
Marta García Ayer
Los silencios. Eso te iba a decir, porque a la hora de reconstruir historias familiares, los silencios es seguramente lo más novelesco de todos. En todas las familias hay cosas de las que no se habla.
Laura Ferrero
Bueno, cosas y que se pueden. Al final, las ausencias sobre todo son mitificables y puedes hacer lo que quieras con una ausencia, porque es como un espacio en blanco y te lo puedes adaptar a aquello que quieres. A mí me resulta muy inspiradora la idea de ausencia, literariamente hablando, porque si te fijas, toda la historia de literatura está llena de los padres ausentes, porque se han ido y entonces los hemos podido imaginar. Entonces luego es mucho más duro cuando lo vives en la realidad, pero como motivo literario, claro, ahí cabe todo. Entonces yo recuerdo que toda mi infancia se contó al hilo de la ausencia de mi padre. En realidad no había sido una ausencia, pero a mí me la transmitieron así. Y entonces al final eso se quedó como una verdad. Tu padre se había ido, con lo cual todo lo que había ocurrido deriva de allí. Y claro, como mi padre no estaba allí para quejarse, eso fue a misa, ¿Sabes? Como que me resulta muy interesante partir de ahí, de los agujeros que hay en la historia de todos.
Marta García Ayer
Es verdad que cuentas que a principios de los 80. Si, el divorcio es legal en España desde el año 81, me parece. Los que estudiamos de niños en los 80, a lo mejor en cada clase había un hijo o una hija de padres divorciados era realmente excepcional.
Laura Ferrero
Y te hacían sentir mal, porque además piensan el peso de la religión. Yo creo que ahora mismo ya no es así. Pero yo recuerdo, yo iba a un colegio de monjas y recuerdo la típica frase de rezaremos por tus padres. Y hombre, ya suficiente tenías con ser el niño diferente.
Marta García Ayer
Llegabas con pecado original.
Laura Ferrero
Claro, Y ahí te miraban como la pobre Laura, mira lo que le ha pasado. Como que. Pero ahí de nuevo, yo recuerdo esa necesidad de adueñarse del relato. Y recuerdo que, por ejemplo, yo lo que solía decir, para de alguna manera tener una ventaja competitiva ante mis compañeros que tenían a los dos en casa, yo decía que yo tenía doble regalo por Navidad, por cumpleaños. Claro, buscas las ventajas para no quedar
Marta García Ayer
como el pobre niño, enorgullecerte de tu
Laura Ferrero
familia para sacar ventajas a algo que objetivamente no tiene ninguna ventaja. Pero como que una manera es esta, como te adueñas un poquito más de tu relato.
Marta García Ayer
Bueno, las ficciones tampoco ayudaban demasiado a normalizar diferentes tipos de familia. Entonces no había nada, había muchos modelos en los que mirarse.
Laura Ferrero
¿Yo creo que no teníamos ningún referente en esos momentos, no? Estoy pensando, bueno, esta película de Kramer contra Kramer, ¿Te acuerdas? Que creo que es del 79, que habla del divorcio. Pero yo creo que eran referentes. No sé si. Y Dustin Hoffman, cómo están de maravillosos. Es una película preciosa. Yo siempre digo, en especial el final, no lo destriparé por aquí, pero es precioso. Es al final la lucha por la custodia de un niño. Y por primera vez yo recuerdo haber visto una mujer que deja al HM. No, no es él el que se va de casa, es ella la que se va de casa. Como para encontrarse a sí misma. Yo creo que esa película redefinió mucho determinados estereotipos de género. Pero bueno, quiero decir que yo no la había visto, ¿Sabes? Cuando iba al colegio.
Marta García Ayer
Kramer contra Kramer, 47 años después, a lo mejor ya el spoiler ha prescrito. Quiero decir que el mensaje que lanza esa película hecha en los años 70, que a lo mejor aquí todo el mundo en su versión tiene una parte de culpa y que el niño es lo primero y que tiene que.
Laura Ferrero
¿Pero tú crees que realmente las cosas han cambiado? Es que mira, después de escribir Los astronautas, yo creo que incluso lo digo en el libro, hay una frase que dice así como los españoles no hemos aprendido muchas cosas, pero si hay algo que hemos aprendido es a separarnos. Porque yo estaba convencidísima que han pasado 40 años desde que mis padres se separaron y que estábamos realmente en otro. En otro momento donde los niños se priorizaban, donde teníamos muchas más herramientas para enfrentarnos a una separación. Y no te puedes imaginar la cantidad de gente que me ha escrito después de leer Los astronautas para Laura no es así, pero abogados, profesoras de primaria, como gente que tiene mucho más contacto, yo que sé, con más divorcios de los que yo conozco, para decirme que es una visión como muy optimista, que es algo como que me ha hecho replantearme que igual no tengo ninguna razón para estar optimista.
Marta García Ayer
A lo mejor hay que poner Los astronautas en las consultas, en los bufetes de abogados.
Laura Ferrero
¿Sabes que lo hicieron? Me escribieron de dos bufetes distintos de abogados para decirme, pero te lo digo de verdad, en Barcelona, que habían recomendado la lectura de Los astronautas en varios
Marta García Ayer
casos, el código civil y mira, lleves
Laura Ferrero
esta novela de Alfaguadas, en caso de mala praxis, lleves este libro. No, no. Y me impresionó mucho, como que me parecía un detalle muy gracioso, pero pensé, ostras, que tengan que decir esto es señal de que las cosas no van tan bien como yo pensaba.
Marta García Ayer
Viene a corroborar que las ficciones nos ayudan a contarnos que necesitamos darle sentido a las cosas. Yo sí que soy optimista.
Laura Ferrero
¿Tú crees?
Marta García Ayer
Yo creo que sí. Al menos sabes que yo soy muy de los datos. Es que ya no es excepción. Habrá parejas y habrá rupturas que se pueden gestionar de muchas maneras. Y como en Kramer contra Kramer, la cosa del niño en medio del conflicto va a seguir siendo un drama y dentro de 50 años seguirán haciendo novelas maravillosas y películas en cuanto a aceptación, seguro, porque donde hay un conflicto hay una novela y hay un drama total. Pero es que ¿Qué es una familia normal en España ahora mismo? Fíjate, la familia tradicional, no se me ocurre mejor nombre que darle a la idea de papá, mamá, heterosexuales con dos niños, ya no es la opción mayoritaria en España. Ya no, ya es minoría esa opción. La construcción social, la ficción de que esa es la familia normal sigue siendo preeminente, pero no es estadísticamente la más frecuente. Para empezar, el 45% de los hogares carecen de niños. Y en el último censo que he encontrado, las parejas heterosexuales con hijos son el 48 del total. Y eran el 55-58 en 2001 y el 65 en 1990. Claro, y esto está pasando en España y está pasando en la mayoría de Occidente. En Estados Unidos, por ejemplo, las familias nucleares eran el 70% del total cuando se rodó Kramer contra Kramer, y en 2021 habían pasado del 70% al 18%. Las familias monoparentales, ya no de padres divorciados necesariamente, sino a lo mejor una persona solo que normalmente es mujer, criando a sus hijos. Ahora es algo realmente frecuente. Fíjate, todo suman en Españ los hogares monoparentales o familias con parejas de hijos anteriores, uniones anteriores, 2,7 millones, el 14% del total. Y en 2011 eran el 3. Es que tú fíjate, al final las familias que consideramos normales ya no lo son. Si normal es la norma, pues qué
Laura Ferrero
afortunados de vivir ahora y qué peso y que el lastre nos hemos quitado al desbancar esa idea tan reduccionista de familia tradicional, que para mucha gente ha sido un peso vivir ahí. Me ha emocionado mucho la recepción de los astronautas, sobre todo a gente que le ha acercado a otros miembros de su familia. En especial me acuerdo una vez en Valencia, que me fui a un acto de promoción de la lectura y había como muchos chavales, muchos estudiantes, y también había de repente gente mayor. Y después en las firmas se me acercó un hombre que yo creo que debería tener casi 80 años, y me dio un papelito y me léelo luego, que me da mucha vergüenza que lo leas aquí. Y me acuerdo que lo leí en el tren de vuelta y en el papelito me contaba, escrito a mano, que me quería agradecer muchísimo la publicación de los astronautas, porque gracias a leer el libro se había dado cuenta del momento por el que estaba pasando su nieta, porque la iba a buscar todos los días al cole y no entendía tanta tristeza. Y se ve que, bueno, que los padres su hijo se acababa de divorciar. Entonces me dijo, me dio como una alegría pensar que ese señor. Gracias. Un señor que yo pensaba que nunca me hubiera tenido que leer a mí, porque generacionalmente quizás no se veía reflejado en este libro que le estaba ayudando. Eso me parece una maravilla y un milagro en la literatura. Como que los libros son espejo al final.
Marta García Ayer
Fíjate, a mí me pasó con una novela que me encantó de Alejandro Zambra, poeta chineno.
Laura Ferrero
Bueno, es maravillosa esa novela.
Marta García Ayer
Es una novela en que la he comentado con mucha gente a la que le ha gustado la novela, dependiendo de con quién hables, se ven reflejados en el niño, en la madre que se separa, en el novio de la madre, en el padrastro. Cada uno tiene desde la crianza, desde el extrañamiento, Hay muchos espejos en esas historias. Y al final, uno de los problemas de haber cambiado la sociedad tan deprisa en los últimos 40 años, de lo que no era normal entonces y ahora ya es cotidiano, es que lo que no ha evolucionado es el vocabulario. Nos faltan palabras para nombrar las cosas.
Narrator/Host
Hasta la cuarta acepción, más bien técnica, le pareció humillante. Pedazo pequeño de pellejo que se levanta de la carne inmediata las uñas de las manos y causa dolor y estorbo. Diccionario de mierda. Real Academia Española De la concha de mi madre, pensó quién era el mal padre, el obstáculo o impedimento, quién era el que estorbaba, el que hacía daño, el calamitoso sufijo astro, formas sustantivos con significado despectivo. Decía Larrae musicastro, politicastro. La misma fuente definía la palabra poetastro simplemente como mal poeta. ¿A qué se dedica tu padrastro? Mi padrastro es poetastro. Imaginó a Vicente respondiendo eso. Eran las cuatro de la mañana, pero igual llamó a Ricardo, un sabelotodo lingüista amigo suyo. Tuvo suerte porque a esa hora el especialista estaba lo suficientemente borracho como para recibir la llamada. Con naturalidad, Ricardo le habló de las estructuras elementales del parentesco de Claude Lévi Strauss y citó una chorrera de otros estudios. Gonzalo le preguntó si en mapudungún existía la palabra padrastro. Para los mapuches, le dijo Ricardo con repentina dicción profesional, el chao es el compañero de la madre. Da lo mismo si es el padre biológico o no. Chao es el nombre de una función, la función padre. ¿Y cómo distinguen al padre del padrastro? Te digo que no les interesa diferenciarlos. ¿Y el chao divorciado cambia de nombre? No, bueno, pero creo que no, o sea, si fuese chao lo sigue siendo aunque haya otro chao ocupando su lugar, o sea que un niño puede tener dos chao claro o más. A Gonzalo le pareció un criterio justo y genial, decidió que escribiría ya mismo una carta a El Mercurio sobre las distintas palabras que designan al marido de la madre respecto de los hijos habidos por ella. Poeta Alejandro Zambra Porque no sé a
Marta García Ayer
ti si la palabra padrastro o madrastra
Laura Ferrero
me remite a los cuentos clásicos, La madrastra, por ejemplo, más la de madrastra que padrastro, pero es que madrastra era la mala que se olvidaba al hijastro en el bosque y se iba, o sea, madrastra es una palabra totalmente peyorativa, no imaginas que nada bueno pueda pasar con una madrastra, De hecho yo tengo una madrastra que es una mujer estupenda y que siempre digo la mujer de mi padre porque me parece que es una palabra más neutra en inglés, lo
Marta García Ayer
solucionan más rápido con el step.
Laura Ferrero
Cualquier cosa desde aquí una petición, por favor, vamos, para que nos ayuden en la academia,
Marta García Ayer
Tú eres la novelista, hay que. No sé, pero a lo mejor es también parte de la transformación social la lingüística ¿No?
Laura Ferrero
La lingüística sí, pero ahí sí que no sabría muy bien por dónde empezar, pero de verdad que he pensado muchas veces en estas dos palabras, en padrastro y madrastra, que han marcado mucho mi vida a nivel personal, porque yo he contado muchas veces la familia en la que estaba, me imagino, como todos, y no he sabido muy bien cómo decir las cosas de otra manera. Yo creo que esa dificultad de nombrar, como era aquello que decía Camus de que la mayor parte de los problemas del mundo proceden de la dificultad de nombrar, de no encontrar los términos adecuados, yo estoy totalmente de acuerdo, porque ahora mismo nos faltan nombres para estas realidades para las que también se están aterrizando estos nuevos modelos de familia.
Marta García Ayer
Me acuerdo cuando se legalizó el matrimonio de personas del mismo sexo, que hace ya 20 años de esto, 20, bueno, 22, entre las discusiones poco banales en la prensa, en las tertulias de la época, bueno ¿Y cómo van a llamar entonces a los progenitores? ¿Padre y padre? Y era pues sí, y ahora lo tenemos muy normalizado, eso cualquiera que lo tenga a mano, pero entonces la mofa se hacía desde el lenguaje, lo que era una familia normal y lo que no lo era, el llamarlos progenitores pero
Laura Ferrero
que no lo llamen matrimonio, pero son importantes los nombres. Yo siempre he estado obsesionada con ese tema de los nombres, porque muchas veces nuestra vida se sostiene en palabras que representan entidades. Pero bueno, ahí abro. Claro, hablar de los nombres de las cosas. Es algo como tan abstracto que no sé muy bien cómo podríamos salir de aquí, de este atolladero.
Marta García Ayer
No, no, no. A mí me parece que forma parte de lo mismo, del cómo contarnos. Me parece que es como la niña que contaba en clase que su padre era astronauta. Es buscar, cuando no lo encuentras en la vida real, lo buscas en la ficción. Una manera de darle sentido a nuestra vida. Ahora en el cine estamos viendo historias contadas desde puntos de vista que el cine no nos tenía tan acostumbrados. Estoy pensando en las películas de Carla Simón, que también, como tú, dan muchas vueltas a cómo contar la familia, cómo contar de dónde vengo.
Laura Ferrero
Yo recuerdo lo primero, esa necesidad de sentido. Creo que es connatural a todos nosotros. Yo creo que el arte existe para eso. Porque muchas veces, lo decías en la introducción, como que no buscamos tanto la verdad, sino buscamos esa idea de coherencia. Buscamos que cuando contamos nuestro pasado, contamos nuestra vida. Casi nos da igual si esto sucedió de una manera o de otra. ¿Pero que buscamos en el fondo? Gustar a la gente, que nos quieran. Buscamos un relato amable. Entonces buscamos justificación.
Marta García Ayer
Es la historia de Romería. Ahora, la última película de Simón, el ir a buscar ese tabú. Entonces, en su caso, era mucho más nombrarlo. El sida y los estragos que causó en los ochenta, noventa. Ir a entender bien qué había pasado con los padres.
Laura Ferrero
Es esa idea de nombrar lo que no tiene nada.
Marta García Ayer
De quien nadie hablaba, claro.
Narrator/Host
¿Causa de la muerte?
Marta García Ayer
Hepatitis C. No, de SIDA.
Laura Ferrero
Fue de sida. Mi padre y mi madre murieron de sida. Bien, vamos a corregirlo para que tu relato, de alguna manera, cobre sentido. Lo que decíamos de las ausencias. Voy a llenar esta ausencia para poder incorporarla a mi relato y para nombrarla. De todas maneras, para mí, Carla Simón. Yo puedo decir que una peli de Carla Simón me cambió la vida. La de verano 1993. Es que, bueno, es una de mis películas favoritas, sobre todo por su final. La de la mara tenía un virus. Es como un bichu patito castadín, sal. Y se le mandó todas las defensas. Y la borda del virus es Van a hacer mis fort misfor. Y ella no podía evitar. Contra Karma, la tía y la borsa se va a morir. Yo no soy nada llorona, pero nada. Y no podía levantarme de la butaca del cine, de lo que estaba llorando, porque me hizo comprender cuál era mi historia, el final de esa película. Entonces yo salí llorando, estaba pero como desconsolada. Y en ese momento yo tenía una relación, tenía una vida bien montada, muy tradicional, de hecho, y eso me hizo entender que no era la vida que yo quería. Y por la película de Carla Simón dejé esa vida y empecé otra, porque fue para mí un espejo, y un espejo verdadero en el que sentirme identificada. Yo nunca se lo he dicho a Carla Simón, pero de verdad me abrió los ojos esa historia.
Marta García Ayer
¿Como no se lo has dicho? Como los lectores que vienen a contarte.
Laura Ferrero
Claro, no sus vidas, porque en realidad
Marta García Ayer
tu novela como espejo, no quieres ser esa espectadora. ¿Se lo tienes que contar, Carla, si nos estás escuchando?
Laura Ferrero
No, porque me da mucha vergüenza hacer ese ejercicio de decirle a un creador como que algo te ha cambiado la vida, porque en realidad cuando estás haciendo eso, lo que quieres es compartirle tu historia. Entonces me sentiría muy pesada de ir un día a Carla Simón y mira, te voy a contar lo que me pasó, porque en realidad es lo que me gustaría.
Marta García Ayer
Hay otro documental que yo sé que también, no sé si la vida, pero sí la manera de contar, la manera de contar las cosas.
Laura Ferrero
Stories we tell, de Sarah Poli.
Marta García Ayer
¿Por qué es tan importante este documental y qué podemos aprender viéndolo?
Laura Ferrero
Pues a mí me gusta mucho el género del documental, para empezar, sobre todo el documental aplicado a estos asuntos como de familia y de investigación familiar. Y no sé cómo llegué a este documental, pero cuenta la historia de la propia Sara. Sara Poli, su madre, se murió cuando ella tenía 11 años. Y entonces ahí se quedó como ese vacío. Ella creció con la idea de la madre, la gente le habla de la madre, pero en realidad había ciertas cosas que ella no recordaba. Con los años, progresivamente fue perdiendo aún más la memoria. Entonces ella llega a un punto que decide hacer un documental como para recuperar a la persona que fue su madre, y les junta a su hermano, a su padre, a todos, y les empieza a preguntar ¿Qué es lo que recuerdas de mamá? Entonces ahí empiezan a aparecer las versiones y empieza a aparecer algo que a mí me encanta, que es como ella empieza a ficcionar lo que ella no conoce, pues coge a unos actores y empieza como a grabar en Super 8. Y ahí donde hay una ausencia, algo que nadie recuerda, pues de repente aparece ahí un montaje de algo que ella cree que podía haber sucedido.
Narrator/Host
¿With Mom or Was it always just Friendship?
Laura Ferrero
Entonces me interesa muchísimo esa idea. No puedes acceder por completo al pasado, porque el pasado no es una cinta de grabación eterna donde tú puedes irte al miércoles de 1989 y recordar eso. Como que tienes que conformarte de alguna manera. El pasado no deja de ser una continua invención. Una continua invención que en realidad hacemos todos. El relato familiar de Sarah Poli lo crea el padre, el hermano, la propia Sara, y entre todos ellos terminan como cosiendo esas ausencias. Y para mí fue revelador porque yo soy una persona como más bien tímida, como que nunca he querido sentar a mi familia en un salón y preguntarles ¿Esto cómo ha pasado? Confrontar las versiones, confrontar. Y vi que se podía hacer. Al final, a veces en el arte de repente ves que una película te enseña lo que a ti te gustaría hacer. Claro, yo empecé a hacer Los astronautas, lo hice y me salió el tiro por la culata. Pero la idea era hacer un poco Stories with. Y por eso para mí ese documental, que lo recomiendo muchísimo a todo el mundo, porque es precioso y además está hecho con muchísima delicadeza y no hay como. Hay otros documentales que están escritos un poco como desde la venganza, como desde el mal rollo. En Stories with Tale hay amor, es como un homenaje a la familia y un homenaje a. No lo hemos hecho bien ninguno probablemente, pero aquí estamos, tenemos el futuro aún para seguir construyendo y conversando.
Marta García Ayer
Luego otra manera totalmente distinta de abordar la realidad familiar desde la ficción o desde el docu ficción es este otro que me recomendaste, mucho más loco, el de Dick Johnson is there.
Laura Ferrero
Por favor. Es espectacular. No sé, yo creo que hace como 4 años o así que lo vi, no sé cuando, más o menos 202021. De repente fue una casualidad en Netflix, de repente veo como un documental. Yo siempre ya te digo que estoy buscando documentales. Dick Johnson is dead. Y yo ¿Pero qué quiere decir esto? Bueno, pues es una documentalista que tiene un padre muy mayor y que se obsesiona ella con la muerte de su padre porque está. Está tan preocupada por cuando eso vaya a ocurrir, que lo que hace es un documental en el que va escenificando la muerte del padre de las maneras más increíbles que quepa imaginar. Un tiroteo. Lo ves al padre como sabes ya cuando viene la poli y lo empieza
Marta García Ayer
a investigar, pero al padre de verdad,
Laura Ferrero
Al padre de verdad. Entonces me pareció tan maravilloso. Te iba a decir, claro, todos hemos fantaseado con miedo y temor, nos hemos intentado avanzar a ese momento en el que mueran nuestros padres. Todos hemos ostras, pues que no se muera, o qué tal, o cómo será o qué pasará, porque es normal que en algún momento nos haya ocurrido. Pero ella lo lleva al extremo y lo escenifica. Y pensé tess, es otra manera. Yo no me hubiera atrevido nunca a hacer eso.
Marta García Ayer
Qué padre maravilloso. También te digo.
Laura Ferrero
Se presta también a hacerlo. Claro. No me imagino que yo le dijera a mi padre papá, ponte aquí que te voy a tirar la sábana por encima, ¿Sabes? Pero es lo que te decía, que son espejos. De alguna manera, yo viendo este documental me di cuenta de que era un tema que también me preocupaba a mí. Y es como que las preguntas que de alguna manera se va haciendo ella, pues te las haces y las incorporas también tú lo en tus otras obras.
Marta García Ayer
Pero es que hablamos de la importancia de la ficción para entendernos a cada una en nuestras historias. Los huecos que tenemos los vamos rellenando. Pero dentro de las familias hay muchas historias que han quedado como dogma y sin embargo son fábulas que han ido creciendo con las historias, las vamos repitiendo y ya nadie sabe bien si aquello pasó realmente o era una cosa que contaba el abuelo.
Laura Ferrero
Pero es que al final, yo creo que cuando miramos al pasado quedan como unos claims de ventas casi, ¿Sabes? De la propia historia. Esto ocurrió así y fue así. Entonces una historia que igual se tendría que contar en dos horas, queda resumida en un par de minutos. Al cabo de los años, esa frase del par de minutos ya termina en una frase, ¿Sabes? Que son 20 segundos.
Marta García Ayer
Luego nos vamos a los periodistas con los titulares, pero cada uno que revise su historia familiar, que está llena de titulares.
Laura Ferrero
Son amarillistas, son los titulares. Y además es lo que decías entre que hay muchísimos tabús, hay cosas que no se pueden tocar. Y hay verdades que en realidad no son verdades, pero que a fuerza de repetir nos las hemos creído. Porque yo no sé si te pasa a ti, pero es que yo a veces, sobre todo cuando las escribo, cuando escribo una historia tergiversada, al principio recuerdo que la he tergiversado, pero es que después me sorprendo dos años después contando esa historia mal, como la he escrito.
Marta García Ayer
Por eso las teorías de la conspiración funcionan tan bien, porque tienen más sentido que la caótica realidad. Generas una ficción y todo encaja de repente. Eso pasa también en las novelas y en las historias familiares, en las que todo es una secuencia.
Laura Ferrero
Claro, pero que no recuerdes tú que has mentido, que te has mentido a ti misma, me parece algo inquietante.
Marta García Ayer
Si, eres muy convincente.
Laura Ferrero
No, hombre, ya me lo cuento bien,
Marta García Ayer
pero para verdadera ficción familiar es la idea misma de la familia tradicional, esta que hablábamos de qué es una familia normal, porque en realidad no existía como tal la familia nuclear hasta la revolución industrial, y ya se fueron en los países occidentales. Claro, que además luego está esta visión muy eurocéntrica de la historia, pero los pueblos, las familias, tampoco eran tan viviendo en cada casa, papá, mamá, y no vivían familias mezcladas, no había tantas casas, había mucho más sensación de tribu, ayudando a criar primos de diferentes. Vivían juntos, ayudaba todo el mundo mucho más. Y es en los años 50 cuando hay también un interés ideológico. Y en Estados Unidos, en el cine estadounidense, se ve muy claramente la idea de idealizar, cuando vienen de la Segunda Guerra Mundial todos los soldados, y hay que volver a meter a las mujeres que habían salido a trabajar en casa, dotar el rol del ama de casa de una mística que no había tenido antes.
Laura Ferrero
Claro, pero ahí sobre todo, a mí lo que me chirría más es el uso continuo, al menos en mi familia, del adjetivo normal. Porque yo he escrito además sobre eso, porque me inquieta lo que decíamos del uso de las palabras, qué significa ser normal en cualquier ámbito. Porque yo recuerdo mucho a mi abuela una frase, yo que sé, que te habla de los vecinos, y decían son gente la mar de normal, o luego conocíamos a otra pareja. No los veo yo muy normales, ¿Sabes? Pero como con cierta suspicacia. Entonces a mí era una palabra normal que me generaba mucha antipatía cuando era niña, porque no la acababa de visualizar, ¿No? Porque a veces normal me parecía que era una cosa como que era un sinónimo de lo corriente, me ha salido normal y que después queríamos todos ser normales, pero nadie me decía que era normal. Entonces yo creo que en Los astronautas hay mucho esa reflexión o esa inquietud mía sobre qué significa eso existe, qué es lo que quería decir mi abuela cuando me decía que era una familia muy normal, Que yo creo que mi abuela lo que quería decir es que estaban casados y que vivían padre, madre y dos hijos. Volvemos a la idea de lo tradicional, como que de alguna manera siempre como tradicional igual a normal.
Marta García Ayer
Creo que lo tradicional estaba sobrevalorado incluso cuando era, porque nunca existió en realidad.
Laura Ferrero
Eso es otra de las ficciones en las que sustentamos la sociedad.
Marta García Ayer
¿Qué sería entonces de las familias sin las historias que nos hemos ido contando y sin las mitologías hasta no existirían?
Laura Ferrero
Yo creo que una familia se sustenta en la ficción, en la mitología y en contar siempre los mismos chistes y las mismas historias para que haya algo así como un acervo común.
Marta García Ayer
Le pasa a los amantes también. Es el lenguaje propio.
Laura Ferrero
¿Te acuerdas del libro de Natalia Ginzburg, el de léxico familiar?
Narrator/Host
Esta es la casa de Tocame Roque, decía siempre mi abuela, queriendo decir que para nosotros no había nada sagrado. Frase que se hizo célebre en la familia y que solíamos repetir cada vez que nos entraba la risa en los entierros o en los funerales. A mi abuela le daban un asco horrible los animales. Nos decía que cogeríamos alguna enfermedad y que se la contagiaríamos a ella. Ese infame animal, decía golpeando el suelo con los pies y con la punta del paraguas. Le daba asco todo y le daban mucho miedo las enfermedades, pero estaba sanísima. Tanto es así que murió con más de 80 años sin haber necesitado nunca un médico ni un dentista. Temía siempre que alguno de nosotros la bautizase para molestarla, porque una vez uno de mis hermanos, en broma, había hecho como que la bautizaba todos los días. Rezaba sus oraciones en hebreo sin entender nada de lo que decía porque no conocía esa lengua. Mi abuela era guapísima de joven. Según ella, la segunda chica más guapa de Pisa. La primera era una amiga suya, una talla Virginia del Vecchio. Una vez fue a Pisa un tal señor Segré, que quiso conocer a la chica más guapa de la ciudad para pedir su mano. Virginia no quiso casarse con él y entonces le presentaron a mi abuela, pero ésta le dio calabazas diciendo que ella no recogía las obras de Virginia. Después se casó con mi abuelo, el abuelo Michel, que debía de ser muy dulce y suave. Se quedó viuda muy joven. Una vez que le preguntamos por qué no había vuelto a casar, nos respondió con una estridente carcajada y una brutalidad que nunca habríamos esperado de aquella vieja quejica y lastimera para comerme yo sola todo lo mío. Léxico familiar Natalia Ginzburg A mí es
Laura Ferrero
otro de estos libros que recomiendo muchísimo. Natalia Ginzburg lo que hace es recuperar la historia de su familia a partir de las expresiones que se decían en su casa. Si yo hiciera lo mismo, tendría que decir lo que decía mi abuela, Esa familia es la mar de normal. ¿Qué significa eso? Porque en esas expresiones que se repiten o en esos refranes que a veces se utilizan mal, es como que hay la identidad de una familia habita totalmente.
Marta García Ayer
Yo recuerdo tantos dichos familiares que es lo que para mí al final me tuviera que dar Con algo preferiría ¿Te dicen las fotos del álbum familiar o las frases y las historias?
Laura Ferrero
Bueno, un tema que no hemos tocado que me parece interesantísimo. Qué falsos son los álbumes familiares. Yo cuando empecé la investigación de los astronautas leí mucho sobre fotografía y álbum familiar y claro, ¿Qué es un álbum familiar? Yo siempre pensé que una imagen vale más que mil palabras, como dice el refrán. Pero un álbum familiar lo construye alguien. Cuando tú eres niña piensas que esas fotos están ahí porque están ahí, tienen que estar ahí. Pero claro, recuerdo yo el álbum de mi nacimiento, no había ni una foto de un hombre. Entonces claro, yo cuando era niña buscaba en ese álbum una y otra vez a ver cuándo aparecía mi padre, como si pudiera mutar, ¿Sabes? Si pudiera aparecer por ahí una persona. Entonces a mí me parece fascinante ese trabajo tan minucioso de edición de quién aparece y quién no en los álbumes familiares o que sólo aparezcan los momentos felices.
Marta García Ayer
Ahora con la inteligencia artificial hay toda una vuelta de tuerca a esto, a la incapacidad que vamos a ir teniendo de diferenciar qué es real y qué no, ya no sólo en el tiempo presente, en lo que aparece en nuestras pantallas, sino en la manera de reconstruir nuestros recuerdos. Hay unos vídeos, he visto estos días buscando la vuelta de tuerca a las ficciones familiares en el que un chaval está enseñándole a su madre fotos viejas, fotos antiguas en el móvil pero que las ha escaneado y de fotos familiares para preguntarle y quién era el tío tal, pero las ha trucado y ha puesto gente que no existe en las fotos familiares de toda la vida y ves a la madre tratando de efectivamente rellenar el hueco y tratando de inventarse quién podía ser esa persona que en realidad no existe. Ese señor no me lo acuerdo yo, la abuela y el chabón, el chabón que la verdad sería el, cómo se llama o a veces era cosas más lúdicas como poner un color loquísimo al jersey que llevaba de niño que un jersey que nunca tuvo, Claro, entonces la madre miraba la foto y bueno, tratamos
Laura Ferrero
de dar sentido pero no me acuerdo
Marta García Ayer
ni que tu papá tuviera esa remera y las calzas. No, no, no, muy gracioso, casualidad, tenían la misma remera porque yo eso lo
Laura Ferrero
traje de Estados Unidos pero nunca le vi esa remera a tu papá y me la acuerdo, era un pijama evidentemente
Marta García Ayer
así no salía a la calle con ese cosito raya. Entonces cómo después de 30 años ves una foto vieja, tú no sabes que te la han trucado y desesperadamente intentas encontrar una explicación para eso porque a la señora no se le había ocurrido que dijo cabroncete y lo había trucado
Laura Ferrero
todo con mía pero eso nos demuestra el tema de qué malos somos para la incertidumbre, quiero decir, antes de asumir que no recuerdas el jersey dices que se lo ha regalado la tía o que debió pasar eso porque en realidad quieres darle un sentido a eso o
Marta García Ayer
que aparece una persona que no existe en lo mejor era alguien vino a visitar a tu.
Laura Ferrero
Es inquietante también.
Marta García Ayer
Sí, pero es que vamos ahí porque ya no sólo por los filtros y todo el embellecimiento fake que le ponemos de más a las fotos que van a parecer que en el pasado hubo una época en la que nadie tuvo nunca ojeras, misteriosamente nadie dormía, pero mira, oye, qué bien estaban todos en aquella época y ya no sólo eso, sino el adulterar los propios recuerdos, las memorias.
Laura Ferrero
Bueno, a mí me ocurrió hace poco que me enseñaron como con una de estas aplicaciones que le pones movimiento a fotos antiguas, no sé, me lo hizo mi hermano y me lo paso a mi hermano. Es muy creepy porque de repente le había puesto movimiento a una foto mía de un año y medio con mi prima y tal, y cuando volví a ese momento, de repente ya no vi la fotografía, sino vi el movimiento de la fotografía inventada que había hecho mi hermano. Entonces pensé está sustituyendo mi memoria, ya no sólo lo sustituyen esas verdades erosionadas que nos transmiten, sino que ahora mismo la IA también va a contribuir a que de repente recuerde mi pasado de otra manera. Y eso me pareció como una idea para tener cuidado.
Marta García Ayer
De hecho la IA se está convirtiendo también en un novelista en tiempo real, generando diálogos y conversaciones ficticias con personas que a lo mejor han muerto ya para poder hablar con antepasados. Si quieres puedes volcar. Claro, ahora que empezamos todos a tener un pasado digital abundante, pues la alimentas con todas las fotos, los emails, los SMS, los WhatsApp que has tenido con
Laura Ferrero
una persona y te da como una
Marta García Ayer
persona y entonces te puedes whatsappear o hablar como si fuera como la personalidad emulada de esto estaba en Black Mirror
Laura Ferrero
ya, Quiero decir, me parece que nos estamos convirtiendo en un episodio de Black
Marta García Ayer
Mirror, ahora ya es documental, ya no es ciencia ficción.
Laura Ferrero
Ahora te tengo que decir que me da un poco de miedo todo esto, o sea, como que de repente puedas estar hablando con tu abuela es algo como que, no sé, éticamente. Además tengo la duda de no sé si esto nos ayuda a sobrellevar los duelos, porque es una ficción y aquí sí que es una ficción y que además la estás alimentando tú. Me parece un territorio ahí complicado.
Marta García Ayer
Pues empezamos a entrar en el terreno en el que tu novela estaba la niña, pero claro, con seis o siete años, cuando no sabía diferenciar la realidad de la ficción. Lo que pasa es que ahora somos los adultos los que estamos ahora mismo
Laura Ferrero
te contara que mi padre es astronauta, dirías mal, Laura
Marta García Ayer
no tendría razones para dudarlo y cuando me enterase de que no, pensaría mal. Pero imagínate un mundo, un futuro que es más presente de lo que creemos, en el que cada vez más gente adulta es incapaz de diferenciar la realidad de la ficción.
Laura Ferrero
Pues a mí me da miedo, qué quieres que te diga. Ya sé que igual soy un poco apocalíptica, pero este uso de las tecnologías me pone los pelos de punta, porque insisto, no sé si nos ayuda.
Marta García Ayer
Hombre, teniendo una buena novela en la que refugiarte un poco.
Laura Ferrero
Unas buenas películas, ¿No? ¿Que sabes tú cuando estás leyendo una novela? Sabes perfectamente que estás leyendo una novela cuando estás viendo una película, lo mismo cuando estás utilizando un WhatsApp, cuando estás haciendo cualquiera de estas cosas que hablábamos, llega un punto en que empiezas a no diferenciar. Si, es lo que te digo, que es que el otro día recordé mi pasado de una manera distinta después de ver esta aplicación. Entonces si con una cosa tan banal y tan tonta ya ocurre, no me quiero imaginar si de repente, pues ahora, pues yo que me acuerdo mucho de mi abuela, me pusiera a hablar con ella por guardar.
Marta García Ayer
Es mucho mejor la ficción, que sabemos que es ficción porque estamos hablando un poco desde los silencios y los traumas. Pero hay otras novelas. Estoy pensando en El olvido que seremos, en esa manera que tiene Héctor Abad de volver al Padre.
Laura Ferrero
Bueno, a mí me ha interesado mucho siempre lo que te digo, las novelas que hablan de la ausencia del padre, también por mi propia biografía. Y yo siempre digo que es muy difícil hacer lo que hace Héctor Abad en El olvido que seremos, porque muchas despedidas, muchas novelas acerca del padre están escritas desde la distancia, desde un poco la acritud. Pero Héctor lo que hace esa carta de amor maravillosa, no sé, yo creo que es una de las novelas más bonitas que he leído, de verdad. Siempre la pongo como ejemplo de lo que está bien hecho.
Narrator/Host
Un día tuve que escoger entre Dios y mi papá y escogí a mi papá. Fue la primera discusión teológica de mi vida y la tuve con la hermanita Josefa, la monja que nos cuidaba. Era una mañana luminosa y estábamos en el patio al sol, mirando los colibrís que venían a hacer el recorrido de las flores. De un momento a otro la hermanita me su papá se va a ir para el infierno. ¿Por qué? Le pregunté yo. ¿Porque no va a misa? Y yo usted va a irse para el cielo porque reza todas las noches conmigo. Yo que entiendo las cosas bien, pero despacio, había estado imaginándome todo el día en el cielo sin mi papá. Me asomaba desde una ventana del paraíso y lo veía él allá abajo pidiendo auxilio mientras se quemaba en las llamas del infierno. Y esa noche, cuando ella empezó a entonar las oraciones detrás del biombo de los unicornios. Le no, voy a volver a rezar. ¿Ah, no? Me retó. Ella no, yo ya no me quiero ir para el cielo. A mí no me gusta el cielo sin mi papá, prefiero irme para el infierno con él. Yo quería a mi papá con un amor que nunca volví a sentir hasta que nacieron mis hijos. Cuando los tuve a ellos los reconocí porque es un amor igual en intensidad, aunque distinto y en ciertos sentidos opuesto. Yo sentía que a mí nada me podía pasar si estaba con mi papá. Y siento que a mis hijos no les puede pasar nada si están conmigo. El olvido que seremos. Héctor Abad.
Marta García Ayer
Hay una cierta épica en el retrato de esa Colombia llena de la violencia de los últimos 50 años, cuando el padre era médico, un activista de derechos humanos al que asesinan los paramilitares en Medellín.
Laura Ferrero
Sí, es que es una historia que lo tiene todo, porque también esa dimensión épica es fundamental. Pero para mí lo que prevalece de esa historia es el amor de un hijo a un padre. Y creo que es muy difícil contar eso sin ser cursi, porque hay una cosa que me molesta mucho en los libros, como es la cursilería y en
Marta García Ayer
la vida, el libro lo cierras, pero en la vida te lo tienes que
Laura Ferrero
tragar, que es difícil. Hay una frase que siempre repito, creo que es de Maurice Blanchot, que decía que la felicidad escribe en blanco. Es muy difícil escribir sobre la felicidad, sobre la alegría, sobre el enamoramiento, sin ser cursi. Y yo creo que Héctor lo que logra es escribir desde la alegría, pero esto y desde la sobriedad también me
Marta García Ayer
está quedando claro cómo puede ser la manera de solucionar solucionar los silencios y más que sentar a la familia en el sofá, hacerle un interrogatorio, es buscarse un buen libro, uno de estos libros maravillosos en los que vernos reflejados sin generar mucha inquietud un domingo en la sobremesa.
Laura Ferrero
Lo de sentar a la gente también está bien y preguntar, que también a veces hay que confrontar el libro de
Marta García Ayer
Laura Ferrero y cada uno que entienda.
Laura Ferrero
Y cada uno que entienda que lea un poco.
Marta García Ayer
Pues muchísimas gracias, Laura. Gracias a ti por este rato tan bueno. Y sigo con la duda de que
Laura Ferrero
es una familia normal, pero bueno, habrá que seguir preguntándonos eso en el próximo episodio.
Marta García Ayer
A lo mejor es que la normalidad
Laura Ferrero
está sobrevalorada o que no existe directamente, no.
Marta García Ayer
Y la familia a veces tampoco.
Laura Ferrero
Nada existe.
Marta García Ayer
No existe nada. Pausa a este rato.
Laura Ferrero
Exacto.
Narrator/Host
Pausa, el podcast semanal del Confidencial que dirige y presenta Marta García ayer, con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la asistencia técnica de David Fernández Marcos, la coordinación de Antonio Martín y el vídeo de Sergio Cerqueira.
Marta García Ayer
Decimos que Pausa es un poco terapia, pero jo, también novedad. También.
Laura Ferrero
Sí, no, no. Y para lo que dan luego, ¿Sabes? Porque luego yo siempre lo digo, cuentas tu historia y lo que hace es que la gente te cuente la suya, ¿Sabes que es interesantísimo? Además, cuando escribes sobre la familia, nadie sabe hasta qué punto es verdad o no, pero la gente entiende que todo es verdad.
Marta García Ayer
Y cómo le gusta eso a la gente.
Narrator/Host
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Resumen del episodio: ¿Qué es una familia normal? Esa gran ficción | Pausa, episodio 156
En este episodio de Pausa, Marta García Aller conversa con la novelista Laura Ferrero sobre el concepto (y la gran ficción) de “la familia normal”. El diálogo se centra en cómo las historias familiares mezclan realidad y ficción –tanto por necesidad psicológica como por presiones sociales– y qué significa realmente una familia a día de hoy. Se explora el papel de la narrativa, la memoria, el lenguaje y las transformaciones sociales que redefinen qué entendemos por “normalidad” familiar en España y en Occidente, analizando la importancia de los relatos personales, los mitos domésticos, y el impacto de la cultura, el cine y la literatura.
La familia como relato inventado
“La familia es en realidad una historia que nos contamos... cada familia tiene su propia mitología privada, anécdotas que se repiten. Y en qué momento los recuerdos familiares se convierten en una especie de ficción compartida?” (01:00)
“No es tanto una mentira, sino una ficción. ...La verdad siempre es una. Lo que pasa que cada uno hace lo que puede con su historia para incomodar lo mínimo... y para tener una versión en la que tú salgas lo mejor parado posible.” (06:53)
Ejemplo personal y literatura
“Cuando eres niño, no quieres ser distinto. Lo único que quieres es encajar en un lugar, ser como todos los niños.” (04:16)
“¿Tú lo recuerdas como una mentira o como una ficción?” (04:51)
Multiplicidad de versiones
“Cada uno me dio una versión diferente de la historia... no una versión que difería, tipo bueno, eso fue el lunes, el martes. No, es que eran hechos completamente distintos… Era un thriller en vez de una novela familiar.” (08:22)
El papel del silencio y la ausencia
“En todas las familias hay cosas de las que no se habla.” (10:39)
“Las ausencias sobre todo son mitificables… toda la literatura está llena de los padres ausentes… Es mucho más duro cuando lo vives en la realidad, pero como motivo literario… ahí cabe todo.” (10:52)
Del tabú al dato: el presente de la diversidad familiar
“La familia tradicional… ya no es la opción mayoritaria en España… la construcción social, la ficción de que esa es la familia normal sigue siendo preeminente, pero no es estadísticamente la más frecuente.” (16:27)
“Qué afortunados de vivir ahora y qué peso… nos hemos quitado al desbancar esa idea tan reduccionista de familia tradicional.” (18:27)
El lenguaje insuficiente e inadecuado
“A mí la palabra madrastra me remite a los cuentos clásicos… es una palabra totalmente peyorativa… Yo tengo una madrastra estupenda y siempre digo ‘la mujer de mi padre’ porque me parece más neutra.” (22:43)
“Nos faltan palabras para nombrar las cosas.” (20:39) “La mayor parte de los problemas del mundo proceden de la dificultad de nombrar…” (23:30)
Cine y literatura familiar
Transformaciones tecnológicas: IA y ficción familiar
“Pensé… está sustituyendo mi memoria, ya no sólo lo sustituyen esas verdades erosionadas que nos transmiten, sino que ahora mismo la IA también va a contribuir a que de repente recuerde mi pasado de otra manera.” (44:38)
“Es buscarse un buen libro… uno de estos en los que vernos reflejados sin generar mucha inquietud un domingo en la sobremesa.” (51:37)
“Todos creemos que sabemos qué significan estos conceptos, pero luego para todos no son lo mismo. Y creo que muchas veces, de no tenerlos bien definidos, viene como mucho sufrimiento.”
— Laura Ferrero (00:16)
“Contar la familia implica inevitablemente inventárnosla un poco.”
— Marta García Aller (00:51)
“No hables de En busca del valle encantado. Los astronautas.”
— Fragmento literario, voz narradora (06:36)
“La verdad siempre es una. Lo que pasa que cada uno hace lo que puede con su historia para esto, para incomodar lo mínimo a los demás y también para tener una versión en la que tú salgas lo mejor parado posible.”
— Laura Ferrero (06:53)
“Las familias que consideramos normales ya no lo son. Si normal es la norma, pues qué…”
— Marta García Aller (17:46)
“Yo creo que una familia se sustenta en la ficción, en la mitología y en contar siempre los mismos chistes y las mismas historias para que haya algo así como un acervo común.”
— Laura Ferrero (38:17)
“La felicidad escribe en blanco. Es muy difícil escribir sobre la felicidad sin ser cursi.”
— Laura Ferrero (51:13)
“A lo mejor es que la normalidad está sobrevalorada o que no existe directamente, no.” (52:20)