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Carlos Alsina
Todo eso a la vuelta de esta pausa.
Luz Sánchez Mellado
Hola, hola.
Marta García Ayer
Soy Marta García Ayer y vamos a hacer una pausa muy especial y en muy buena compañía. Que se os oiga. Gracias. Gracias lo primero a ti y a ti y a todos los oyentes de Pausa que habéis vuelto a llenar esta mañana de sábado el Teatro del Círculo de Bellas Artes. Y gracias al cielo y a todo el equipo del Confidencial. Gracias y felicidades porque además estamos de cumpleaños. 100 años cumple este mítico edificio del Círculo de Bellas Artes de Madrid y cuarto de siglo cumple el Confidencial. Enhorabuena y gracias por hacer posible hoy esta pausa. Aunque lo más importante de todo, sin lo que seguro no sería posible hacer pausa contigo cada semana, es la escucha. ¿Qué es pausa sino un sonido, una vibración que se propaga como ondas acústicas? Yo estoy aquí, en el escenario, moviendo partículas de aire alrededor de mi boca que causan pequeñas variaciones que detecta tu oído. De eso va esta pausa de de lo que escuchamos y de lo que no, de cómo escuchamos y por qué cada vez nos escuchamos menos. Y hablando de escuchar, un fuerte aplauso a la responsable de que 150 y pico episodios ya pausa suene siempre también ahí, en las alturas, Ana Schultz. Podemos cerrar los ojos, pero no podemos cerrar los oídos. No tienen párpado. Escuchando es como primero descubrimos el mundo y cómo hacemos los amigos y cómo nos enamoramos. Pocas cosas más sexys que sentir que alguien te escucha de verdad. Escuchando pasamos a limpio lo que pasa en la mente del otro. ¿Cuándo fue la última vez que alguien te escuchó de verdad? ¿Y tú sabes escuchar? Sí, ¿Verdad? Claro, Todos decimos que sí, que sabemos escuchar, que escuchamos mucho. Pero es un hábito que se está perdiendo. Nos escuchamos cada vez menos y a veces a doble velocidad. Antes nos poníamos al día en persona, ahora escribimos whatsapps, ponemos likes, incluso de vez en cuando hasta nos llamamos. Pero hay una crisis de escucha. Vivimos una especie de monólogo colectivo de mensajes, vídeos, audios, reels e impaciencia. Pero hay alguien al otro lado. Porque escuchar no solo es oír, es prestar atención. No es callar es atender, observar. Y también el periodismo debería ser eso, ¿No? Y sin embargo, en las tertulias no callamos. Y cuidado, porque a veces. A veces escuchamos mal. No oímos bien lo que dice el otro, sino lo que queremos oír, lo que creemos oír. Cuidado, mucho cuidado con los malentendidos.
David Fernández Marcos
Yo tengo uno siempre presente para acordarme
Marta García Ayer
de dudar hasta de mí misma y recordar lo importante que es escuchar con atención. ¿Sabes? Cuando el cura dice en misa eso de levantemos el corazón, es el momento más solemne, más sagrado de la Eucaristía. Al unísono, todos responden en lo tenemos levantado hacia el Señor. Todos, Todos menos yo. Hasta que un escuché, escuché de verdad. Y me di cuenta de que de niña me había pasado muchos años convencida de que cuando el cura decía levantemos el corazón, había que lo tenemos levantado hace un montón.
David Fernández Marcos
De verdad.
Marta García Ayer
Escuchar, escuchar bien es tener curiosidad por
David Fernández Marcos
lo que te van a contar.
Marta García Ayer
Y yo estoy deseando escuchar al invitado de hoy. Seguro que vosotros también, seguro que le habéis oído. Es un verdadero experto en esto de la escucha. Pero antes, antes de presentártelo, os voy a contar una historia.
David Fernández Marcos
Una muy breve, ya verás.
Marta García Ayer
Es la historia de un experimento de esos con las cabezas llenas de electrodos que hizo el neurocientífico Uri Hasson en un laboratorio de la Universidad de Princeton. Puso a varias personas por parejas a contarse el uno al otro a describir una escena de la serie Sherlock, la de la ABBC. Y el experimento demostró que las ondas cerebrales del que habla se van sincronizando con las del que escucha, que son casi iguales, o sea que cuando escuchamos a alguien de verdad, cuando le prestamos al otro toda la atención, las ondas de nuestro cerebro se sincronizan con quien nos está contando algo. Cuanto más escuchamos a alguien, cuanto más no se escuchan, más posibilidades hay de que tengamos ideas similares. No sé si Uri Hasson probó con los oyentes de podcast o si probó en un teatro. A lo mejor nos estamos sincronizando. Así que dejadme que presente ya a la persona que sin duda más tiempo escucho cada día. ¿Listos para sincronizarnos? Seguro que vosotros también estáis deseando escuchar a Carlos Alsina.
Carlos Alsina
Gracias.
David Fernández Marcos
¿Qué tal, Carlos?
Carlos Alsina
Muy bien. Nervioso.
David Fernández Marcos
La verdad, me hace mucha, mucha, mucha ilusión invitarte a mi programa.
Carlos Alsina
Más ilusión me hace a mí que triunfe tu programa.
David Fernández Marcos
¿Cómo no ibas a venir a pausa, Carlos? ¿Cómo no ibas a venir a pausa si estás todos los días hablando de pausa puntualmente en más de uno? Excelente programa, por cierto, excelentes colaboradores.
Carlos Alsina
Gracias.
David Fernández Marcos
Cada día voy a hacer una pausa. Hay que hacer una pausa. Pausa por aquí, pausa por allá. Tenías que venir a pausa por fin.
Carlos Alsina
Pero fíjate que en el programa la pausa es justo lo contrario de lo que vamos a hacer aquí. La pausa es cuando os calláis, la pausa es cuando damos alivio a los oyentes que estáis ahí aguantando la tertulia. Hay veces que en efecto, no os escucháis. Yo sí intento y entonces me doy cuenta de que en la melee no hay Dios que entienda una palabra. Y además de eso, yo siempre tengo aquí en mi cabecita una voz interior, que es la voz de la radio comercial. Y la voz de la radio comercial siempre te está ya toca introducir unos anuncios. Y la pausa. Fíjate que lo de la pausa a mí me lo criticaron algunos colegas míos muy experimentados, con razón, que decían la publicidad en la radio no es una pausa. La publicidad forma parte del mensaje de la radio. Esto se lo contamos a los clientes y me lo agradecen muchísimo. Queremos incorporar porque la publicidad es un elemento más de la radio. Entonces no es que paremos para escuchar los mensajes. Y efectivamente no paramos para escuchar los mensajes, paramos para dejar de escucharos a los tertulianos un rato y que podamos todos digerir lo que nos acabáis de decir todos a la vez. Lo cual no es fácil, pero es una palabra hermosa, Pausa.
David Fernández Marcos
Yo pienso, oye, si esto que estudió Uri Hasson, sabes que siempre he sido muy de los papers de la Universidad
Carlos Alsina
de Princeton, si esto es cierto, son la mitad inventados.
David Fernández Marcos
A mí este me inspira credibilidad por esto de la sincronización. Pero claro, entonces tú tendrías a casi 2 millones de personas sincronizándose contigo. Porque entiendo que esto con los podcast funciona diferente.
Marta García Ayer
Tiene que ser en directo.
David Fernández Marcos
La radio que a ti te gusta es en directo. Tiene que existir la posibilidad,
Carlos Alsina
no solo, pero creo que el directo nos sitúa a todos los que estamos haciendo un programa como ahora mismo, en una actitud diferente. No es que a mí solo me guste la radio en directo, yo también he hecho alguna experiencia en radio grabada, en ficción grabada o en productos más pensados, elaborados, cuidados y bien rematados. El directo es el desafío a todo eso, porque aunque tu aspiración sea hacer una radio muy planificada, muy elaborada, muy cuidada, en la que todo el directo te puede romper los esquemas en cualquier momento, el directo es todo. El directo es que yo puedo de repente sufrir un desvanecimiento, o que puedo no entender lo que yo mismo he escrito, o que cualquiera de vosotros puede montar un lío, un incendio en directo, o que puede ocurrir algo de actualidad que haya que atender inmediatamente, o yo que sé, pueden pasar, o que se nos desconfigure la mesa de sonido digital y entonces no vaya a sonar nada más que nuestras voces. Todo eso nos ha ocurrido alguna vez y todo eso es lo que le da el elemento, yo creo que un poco circense o teatral, de todo puede fallar y eso es lo más emocionante
David Fernández Marcos
del directo, la emoción de ir sin red.
Carlos Alsina
Sí, todo puede fallar, pero el oyente está ahí, al otro lado, y él está escuchando, él no tiene por qué saber todos los elementos que estamos conjugando a la vez y que todos se pueden hundir, pero él está ahí y por tanto, si todo falla, él sigue estando ahí y sigue mereciendo que le prestemos un servicio correcto y que lo que le contemos o lo que esté sonando sea de utilidad y de interés. Entonces hay que conjugar esos dos elementos. En un programa grabado es más fácil hacer. Tiene el mismo trabajo previo, pero es más fácil no arriesgar. Y cuando yo he hecho programas grabados lo que noto es que me relajo, que me relajo demasiado, quiero decir, incluso si yo luego me lo pongo, noto que me falta algo y ese algo es que estamos en directo y que por tanto no sabemos lo que va
David Fernández Marcos
a suceder, o sea que lo de grabar lo de las 7 y 18 de la mañana de todos los días,
Carlos Alsina
no, porque puede cambiar todo a las 7 y 17 y entonces tienes que cambiar tu visión del mundo a las 7 y 17.
David Fernández Marcos
Habría que intentarlo, había que intentarlo. Sabes que a veces los oyentes tampoco madrugan, ellos no están en directo, hacen trampa. Y escuchan después cada vez más.
Carlos Alsina
No solo escuchan, sino que ven el programa. Esto me sucede cada vez más. Creo que te lo he contado a ti. Además, cuando eres un poco conocido, las personas con las que te encuentras te dicen cosas. Y a mí lo que más me repiten últimamente yo le veo mucho a usted por la tarde, lo cual, creedme, Marta lo sabe, que es muy difícil verme a mí por la tarde, salvo que viváis conmigo, cosa que no se produce porque yo por la tarde no estoy expuesto. Y a lo que se refieren es a que ven, en realidad lo que hacen es escuchar el monólogo, pero con la maldita cámara esa que tenemos delante, cuando salen de trabajar, por ejemplo. Entonces a lo mejor se ponen el monólogo de las 8 de la mañana a las 7 de la tarde o a las 9 de la noche. Y claro, para ellos lo que están haciendo es verme por la tarde. Para mí lo que están haciendo es una cosa verdaderamente incomprensible. Para mí, no para ellos. Porque yo no entiendo la parte informativa. Si, la radio me gusta en directo más que grabada, pero no solo la parte informativa, no la entiendo en diferido. No entiendo. Sé que lo hacéis muchos de vosotros
David Fernández Marcos
también, incluso a veces escuchan podcast, fíjate lo que te digo.
Carlos Alsina
Pero no son podcast que estén contándote lo que está pasando ahora mismo y analizándote lo que acaba de suceder. Para mí todo caduca inmediatamente, incluido el texto. Esta es otra. A mí me han preguntado también muy a ¿Por qué nadie ha publicado? Trabajas en un grupo que el accionista prioritario es planeta. ¿Por qué no ha salido un libro con los monólogos o con los sermones, que es como deberían llamarse? Y es porque creo que caducan en el mismo momento en el que se acaba su lectura. Ya está. Eso ya no. Para mí ya no tiene un valor. Porque además, si me lo lees tú no es lo mismo que si te lo leo yo. Esto de la escucha tiene mucho que ver con captar matices. Por eso la voz y la radio yo creo que es tan potente, porque no es solo lo que te estoy leyendo, es la manera en la que te lo estoy leyendo. La inflexión de voz que te voy a hacer, la pausa que te voy a colocar al final de la frase, el tono burlón que en algún momento voy a utilizar para que algo que puede parecer que estoy diciendo en un sentido, es justamente en el sentido contrario. Eso tiene que ver con la ironía. Pero todo eso en la radio, la única manera de transmitirlo es la voz. La voz o los efectos o las músicas, pero eso es el sonido. Si a un texto mío le quitas eso, yo creo que es una birria de texto, o sea, que no tiene valor. Me lo publicas como columna en el periódico y te lo saltas, porque le falta el elemento esencial, que es el que tiene o el que le ponemos quienes escribimos para la radio. Escribimos para ser leído, perdón, para ser escuchado, no para ser leído ni para
David Fernández Marcos
ser visto, pero ahora cada vez para ser visto, por supuesto que nos ven mucho más. Y que la escucha tiene algo que la imagen, que es la imaginación, el estar fomentando que cada uno se haga su imagen en la cabeza de lo que tú estás diciendo. Y es algo. La radio nace así, muy pegada a la palabra creativa, a la literatura, a la ficción que mencionabas antes.
Carlos Alsina
La radio en realidad nace comercial, fíjate, nace muy pegada a todo esto. Depende de dónde nace, si hablamos del nacimiento allí América, en Estados Unidos sobre todo, o hablamos aquí en España, que fuimos con un poco de retraso, precisamente por cómo nace la radio, que es una iniciativa privada. En realidad es una iniciativa allí de quienes están vendiendo discos de la Columbia, que se dedicaban a fabricar gramófonos y a grabar discos, y encuentran ahí una manera de difundir. Y en España en realidad es una iniciativa de quienes venden receptores de radio. Yo te vendo un receptor de radio y tú me dices ¿Para escuchar qué? Entonces estamos hace 100 años en España y yo te digo, pues para escuchar la BBC o para escuchar Radio París. Y tú me está muy bien, pero igual y de aquí no puedo escuchar nada. Y yo te tendría que pues no, porque aquí no se emite nada. Entonces hagamos eso, hagamos contenidos para el público español, pero con la única idea de que tú me compres receptores, que ese es mi negocio, no el otro. El otro nace a partir de eso y en la búsqueda de qué podemos ofrecer. Pues ahí está. ¿Qué podemos hacer? Pues actuaciones musicales en directo, que venga alguien y cante. ¿Qué podemos hacer? Conferencias, la misma conferencia que se pronuncia en el Ateneo aquí le ponemos un micrófono y que la lea aquí. ¿Qué podemos hacer? Ficción, pues un texto teatral, adaptamos o recortamos un poco y lo hacemos en directo. Qué podemos ofrecer discursos de políticos, qué podemos hacer las sesiones del Congreso de los Diputados. Todo eso. Aportemos contenidos al medio. En realidad, todos los formatos que hoy conocemos los hemos. Yo hablo así como si estuviera aquí hace 100 años, todos los formatos que hoy conocemos en audiovisual, menos uno, creo, los hemos iniciado en la radio, en la televisión. Todo ha venido después y todo son adaptaciones de los formatos de radio. Los informativos, las tertulias, la ficción, las series de televisión son una evolución de las radionovelas, salvo un género que yo creo que es exclusivo de la televisión y que yo en radio no creo que se haya hecho, que es el reality. El reality es un producto televisivo.
David Fernández Marcos
Lo que nos faltaba. ¿Si retransmitiéramos las pausas de publicidad de los programas, daba para real?
Carlos Alsina
Sí, daba, sí, pero a veces por error se emite lo que estáis haciendo en las pausas de publicidad, o lo que estamos, por culpa de las cámaras estas que están ahora todo el tiempo ahí, que tú decías que introducen. La escucha sin imagen no sólo te permite imaginar, te permite no distraerte, no distraerte de lo que estás escuchando. Por eso, yo creo que por eso la influencia de la radio se mantiene, creo yo, porque la manera en la que llega el mensaje a quien está escuchando es más potente que la manera en la que llega el mensaje en la pantalla de televisión o incluso ahora en el periódico. La televisión, que es un gran medio de comunicación, faltaría más que voy a decir yo que trabajo en a media. Lo es, pero la televisión te distrae. La televisión es un medio para distraer, está pensada para distraer. Y la imagen yo creo que distrae, claro que distrae, porque tienes muchos más elementos que están entrando por los ojos a tu cabeza a la vez que estás escuchando, pero estás viendo, estás viendo cómo levanto yo un dedo, o si levanto una ceja, o si me he peinado fatal, o si tengo los auriculares siempre mal colocados, ignoro por qué, la verdad, pero siempre están como descompensados, o si me muevo mucho, me muevo poco. Y si estás pendiente de eso, te estás perdiendo lo que te estoy diciendo, te estás perdiendo o le estás prestando menos atención. Por eso lo bonito es que no me oiga nadie. Pero lo bonito sería eliminar y volver a lo de siempre, que tú solo me estás escuchando a mí. Sara, corremos aquí el telón.
David Fernández Marcos
Esta gente tan amable que ha venido
Carlos Alsina
ahí, pero no veis nada y entonces solo podéis atender a lo que estamos diciendo. Pero ese tiempo pasó, es verdad.
David Fernández Marcos
Bueno, pero los podcast y la radio están aumentando. Estamos llegando a cifras récord de gente que a lo mejor por la propia saturación de las pantallas, necesita dejar las pantallas y escuchar, que le cuenten las cosas para no tener que distraerse, precisamente porque nos cuesta cada vez más prestar atención. Hay un paper muy interesante.
Carlos Alsina
Falso,
David Fernández Marcos
no, es un libro muy interesante de una periodista del New York Times, sabes que soy muy del New York Times, que se titula You're Not Listening y estudió precisamente cómo está decayendo el tiempo que los humanos pasamos escuchándonos, escuchándonos en persona. Está cayendo mucho y en la última década había caído a la mitad más o menos. No sé con respecto a cuándo lo comparaba. Sí que a lo mejor un poco inventado si está, pero me llamó la atención la cifra, sobre todo sabiendo, y el último estudio general de medio salió hace poco, que los oyentes de radio aumentan, o sea que tenemos a lo mejor menos costumbre de escucharnos mirándonos a los ojos, pero a ti te escucha cada vez más gente.
Carlos Alsina
Sin duda. Por empezar por esto del GEM y de las medidas, la radio es un medio milagro en este momento. ¿En qué sentido? En que en esencia seguimos haciendo lo mismo que hace 100 años, y no te digo ya que hace 30 o hace 20. En esencia. En esencia significa que si hablamos de radio generalista, consiste en una persona que habla y muchas que lo escuchan, y luego se incorporan otras personas que debaten y otras personas a las que entrevistamos y otras personas que presentan su película. Pero en esencia es una conversación todo el día. Cambiamos los que vamos conversando, pero es una conversación todo el día salpicada de la información de lo que va sucediendo. No ha cambiado mucho, de hecho las programaciones, si las miráis, no han cambiado mucho las programaciones. Un programa muy largo por la mañana, muy largo, pero es muy largo porque son siete programas que se llaman igual, pero son siete programas distintos, o cuatro o tres. Un programa por la tarde, el deporte por la noche, todo se parece mucho a lo que había y sin embargo a nuestro alrededor ha cambiado todo. Hace 30 años no teníamos de nada de lo que tenéis plataformas, mil canales de televisión, el Internet, las redes sociales,
Marta García Ayer
tenéis dice como si no tuvieran, también
Carlos Alsina
tenéis, porque yo consumo poco de todo eso, pero quiero decir que los finos decís, el ecosistema mediático ha cambiado tanto que es un milagro que haya un medio que permanezca tan fiel a la esencia de lo que siempre ha sido, qué nos ha cambiado o qué ha cambiado a nuestro alrededor, No en la esencia, pero sí en nuestro alrededor. En el mismo estudio en el que yo estoy son las cámaras, todo lo que tiene con lo digital, la imagen y las redes sociales y cómo alimentar redes sociales para que presten un servicio, para que a la radio les sirva de algo. Ahora vuelvo al EGM. Estamos en números de oyentes disparados, estamos todos en récord, todas las cadenas. Es verdad que cada tres meses ya sabéis que una sube un poco, otra baja un poco, unos nos dan más, otros menos, pero en general sumando todos los oyentes de los programas de radio generalista de la mañana, estamos en números récord. También hay más población, es verdad, pero con todo y con eso en números máximos, ¿A qué atribuimos eso? Primero a que estamos haciendo un magnífico
David Fernández Marcos
trabajo con excelentes colaboradores.
Carlos Alsina
Con excelentes colaboradores casi todo el tiempo. Pero ¿Qué hay además de eso? Yo pienso, yo sé poco de esto, como tú sabes. Yo creo que lo que tiene que ver con redes sociales, con el vídeo corto que te hacen nuestra redacción de digital de mi monólogo, igual te sacan 30 segundos y me lo colocan en Instagram, en TikTok, en lo que sea, o de la entrevista con el ministro. Ahora he descubierto que todos los días hay un momento tenso en la entrevista, porque todos los días hacemos un vídeo que dice el momento más tenso de la entrevista con la Sira, que yo mismo lo veo y digo si no ha habido ningún momento tenso, pero lo parece. Entonces todo esto a veces sí, todo esto yo creo que nos está permitiendo tener como llegar a públicos a los que hasta ahora no llegábamos. De aquella manera. De aquella manera. Que significa que llegas a personas que no te escuchan en realidad, pero que les suena el nombre del programa, les suena quien lo hace, porque les llegan estos impactos pequeñitos que al principio yo creo que ni siquiera saben dónde se han producido y que luego por costumbre van sabiendo. Entonces hay más conocimiento de lo que hacemos en la radio y de cosas que pasan en la radio. Más conocimiento, eso te da más notoriedad. Y cuando llega el encuestador del EGM, pues supongo que eso también se traduce en que es más fácil que alguien en lugar de decir no escucho nada, pues diga la emisora que ha visto. Yo creo que hay algo de eso, de más repercusión, que no significa que se nos escuche en mayor número a la manera de antes, que sigue siendo también la manera de ahora. Simplemente pongo el programa y voy haciendo otras cosas, pero voy escuchándolo. Ojalá también sea un poco de eso. Pero ha cambiado la repercusión de lo que hacemos y la notoriedad que pueden tener muchas cosas que pasan en los programas de radio. Pero afortunadamente el milagro sigue siendo que aguanta la esencia. Seguimos haciendo entrevistas muy largas. Bueno, muy largas. Hacer una entrevista de 40 minutos en un programa de televisión por la mañana es muy difícil. Y ya en un prime time no te cuento. Sin que pasen otras cosas a la vez, sin que entre un vídeo, sin que entre un colaborador. Tú acabas de hacer una presentación de este podcast que casi casi ha durado tanto como un sermón mío de las 8.
Marta García Ayer
En absoluto.
Carlos Alsina
Hacer un señor que habla durante 10 minutos seguidos, eso es un milagro, porque es un desafío al oyente.
David Fernández Marcos
Y ahora que mencionas las entrevistas, mucha gente empezó a conocerte por la repercusión que tenían las entrevistas que hacías a los políticos. Qué difícil tiene que ser entrevistar a alguien que no quiere decir nada nuevo, que trae ya no un argumentario, sino un guión aprendido al milímetro del que no se quiere salir. Y además llegan, porque
Carlos Alsina
vas a contar
David Fernández Marcos
cuentes intimidados, llegan ministros y ministras con cara de cierta tensión y preocupación. Alguno y alguna me ha confesado que se había pasado la noche estudiando porque al día siguiente le iba a entrevistar al SINA. Yo no sé si habrá muchos ministros escuchando esta pausa, pero les voy a revelar cuál es tu secreto, Carlos. Ya son muchos años a tu lado.
Carlos Alsina
¿Cuál de todos?
David Fernández Marcos
No, uno de ellos, porque van tensos ¿Por qué les va a preguntar? Y no se dan cuenta de que lo que Alsina hace muy bien es escuchar lo que están diciendo. Y ellos solos van entrando en una red que van tejiendose solitos. Y tú con cara de bueno, les vas escuchando y escuchando y ellos solos se terminan de enredar. Debe de ser que no están acostumbrados a que nadie les escuche.
Carlos Alsina
Es una explicación maravillosa de las entrevistas. A ver, yo creo que hay mucha leyenda sobre las entrevistas, que además a mí me dieron mucha notoriedad en un determinado momento. Bueno, mucha, porque antes tenía poca tampoco. Pero a mí me molesta, como tú sabes, Bueno, no me molesta, me parece poco fiel a la realidad que a mí se me presente o se me vea como un entrevistador de políticos. ¿Por qué? Primero, porque ya casi no vienen. Segundo, porque no quieren que les escuche. Porque la entrevista política igual ocupa media hora de cada semana programa. Nosotros hacemos un programa de radio que dura seis horas y media, casi todas las mañanas. Si le quitamos la publicidad de la radio comercial, 20 minutos. Afortunadamente hacemos un programa en el que hay muchas cosas, hay muchos elementos. La mayoría de ellos nos dan más trabajo para hacerlos bien que la entrevista. Y entonces, como hay tantas cosas, al final yo hago radio de muchos géneros y de muchos formatos. Y la entrevista es una cosa pequeñita en el conjunto, pequeñita, que puede tener más o menos repercusión, pero porque hablamos mucho de política en todas partes y porque si pasa algo en la entrevista, luego te sacan en las teles o en las redes sociales. Entonces tiene mucha repercusión. Pero yo ese día de la entrevista, además de esos 40 segundos que va a ver todo el mundo porque ha pasado no sé qué, he hecho un programa de 6 horas y 19 minutos 20 segundos.
David Fernández Marcos
Por no hablar de que la pregunta más famosa, que no la hice yo,
Carlos Alsina
no la hiciste tú, la hizo Rajoy.
David Fernández Marcos
M. Rajoy y la europea. Recordaréis todos ese momento en el que el entonces presidente del gobierno se preguntaba a sí mismo qué iba a pasar con la nacionalidad española de los catalanes independentistas. Solo se hizo un lío porque le estabas escuchando.
Carlos Alsina
A ver, es que yo creo que la entrevista, si no escuchas lo que te están contestando, no tiene mucho sentido. Entonces se convierte en otra cosa, que es en un interrogatorio de comisión de investigación, por ejemplo, que da igual lo que responda, porque quien pregunta o sigue por otro lado saca la conclusión contraria a lo que te acaban de responder. Lo que pasa es que es complicado, no es tan fácil. Depende del género de entrevista, con quién estás hablando, pero en la entrevista política, que todos nos lo planteamos como el examen al ministro, a quien sea, o al Feijóo, quien venga, que a ver si de verdad se sabe la lección. Por eso tienen que estudiar, pero tendrían que estudiar no para venir a una entrevista, tendrían que estudiar para hacer su trabajo todos los días. No aplaudáis porque esto es un poco populista, Lo has dicho tú, pero como es un poco examen. A ver, hacer una entrevista básicamente son dos cosas, en mi opinión. Una es saber qué quieres preguntar, no qué quieres que te digan, no qué titular quieres que salga, sino qué quieres preguntar porque crees que es lo más aprovechable de la presencia de alguien en un programa qué te apetece a ti saber y ser capaz de estar escuchando lo que te están contestando a la vez que vas pensando por dónde seguir la conversación. La entrevista mía siempre está un poco planificada, pero planificada significa que sé qué asuntos quiero tocar y sé que preguntas me parece que están sin responder, pero dentro de eso no está decidido casi nunca hasta que empieza la conversación, hasta que se abre juego, el orden de cómo van a ir apareciendo los temas, porque eso sí depende de lo que vaya contestando el entrevistado. Entonces ese juego de a la vez que estoy pendiente de lo que tú me estás diciendo, mi cabeza está pensando por dónde vamos a seguir, o sea, cuál va a ser el siguiente tema o cuál va a ser la siguiente pregunta. En realidad esa es la dificultad del entrevistador. El entrevistado tiene todas las otras dificultades que son contestar, pero para el entrevistador la única dificultad es esa. Y de hecho ha habido que no mencionar, pero ha habido casos, no míos, pero de otros colegas muy en los que lo peor que les ha podido pasar es que el entrevistador sea monosilábico, porque si responde muy corto le deja sin tiempo para pensar por dónde sigo. Claro. Entonces si el entrevistador solo dice sí no regular, pues te obliga a unos reflejos que muchas veces te pilla fuera de juego y ahí se percibe. Pero escuchar lo que te están diciendo yo creo que es la clave para que la repregunta tenga sentido. La repregunta. Porque si no sé lo que me has dicho. Ahora, más dificultades que hay. Esto ya son intimidades nuestras de cada día. Pues que no siempre uno está en condiciones de escuchar cada palabra de las que está diciendo el entrevistado. Porque a la vez que tú me estás contestando, tú eres Ayus. Bueno, Ayuso,
Marta García Ayer
¿Quién quieres ser delante de Carlos Alsina?
David Fernández Marcos
No quiero ser ninguno de ellos.
Carlos Alsina
Tú estás contestándome. No, yo estoy con los auriculares puestos. Fíjate, esto no lo hemos comentado, pero a mí hay personas que me ¿Por qué lleváis los de la radio todo el tiempo auriculares puestos? ¿Esto tú lo has pensado? ¿Por qué los lleváis puestos si, por ejemplo, ahora tú y yo no tenemos auriculares? Igual es que no hacen falta. Sí que hacen falta. ¿Y sabéis para qué hacen falta? Además de por si hay alguien que no está en el estudio al que tienes que escuchar. Hacen falta porque si tú estás conduciendo el programa, tú necesitas saber cómo lo estáis escuchando vosotros, cuál es el sonido que está llegando al oyente, no a los que estamos en el estudio. Porque vosotros no escucháis lo mismo que Marta en el estudio. Si se quita los auriculares. Si se quitan los auriculares, tú te vas a escuchar muy bien a ti con una voz diferente a la que en realidad te escuchamos los demás. ¿Podéis hacer este ejercicio ahora? Todos, por favor, poneos la mano así y hablad. Y si habláis, entonces el sonido va a hacer así y os vais a escuchar como os escuchamos los demás, que no es como os escucháis vosotros. El sonido que nos ofrecen los auriculares es la mezcla de todo lo que está apareciendo en el programa, de las voces de los contertulios, de la sintonía, si está sonando de fondo y a la vez sirve para que nos den recaos el ingeniero Montes, quien esté haciendo la producción. A veces ocurre que la entrevistada, que es Marta García, ayer en este caso, está diciendo algo y justo está llegando a decir lo que va a ser más importante de la entrevista. Y a mí en ese momento, por lo que sea, me tienen que contar que se ha producido una noticia en no sé dónde para que yo valore si interrumpo la entrevista o no. Y justo cuando tú estás diciendo lo más polémico del día, a mí me están contando otra cosa y yo me he despistado medio segundo y me lo he perdido. Entonces no te digo nada de lo que acabas de decir. Y tú igual has dicho la mayor barbaridad que se te ha ocurrido en años. Y yo ya de mala suerte me la he perdido. Entonces no replico o no te digo nada. Entonces luego yo saldré en las redes lo que le ha dejado pasar. Claro, explícale a toda la gente que en realidad es que ha pasado esto, que yo no me he enterado por qué. Negligencia profesional. De acuerdo. Pero muchas veces, de muchas cosas que suceden en los programas, la explicación es tan boba como eso. Tan boba. Y sobre eso luego se hacen grandes tesis sobre por qué no quiso darse por enterado de lo que Marta había dicho, para no dejar mal a Marta, porque es de su partido. Estas cosas nos pasan cada día.
David Fernández Marcos
Bueno, eso de no escuchar a otro que te está hablando. En las tertulias pasa todo el rato. Lo de no escucharse, no escuchar al otro. De hecho, has tenido que sacar la maza de vez en cuando. Y el otro día descubrí que existe en las tribus indígenas de Norteamérica, y creo que en África también, una cosa que se llama el palo de la palabra. Es como un palo sagrado, además que está muy decorado y es un símbolo poderoso, que según la tradición indígena, tiene que tenerlo en la mano el que habla para que se ordene la conversación. Cuando hay una discusión, en vez de mandar callar, sólo puede hablar el que tenga el palo. Que por un momento pensé ¿Cómo serían las tertulias con el palo de la palabra? Pues no sé si pasaría lo que pasó.
Carlos Alsina
Pero ¿Quién decide quién tiene el palo?
David Fernández Marcos
Carlos Alsina.
Carlos Alsina
Yo te doy el palo. ¿Y cómo hago para que lo sueltes? Qué es lo que os pasaría a vosotros.
David Fernández Marcos
De hecho pasó una vez, una senadora de Maine, que es su historia la que encontré, que intentó sosegar el debate bipartidista en uno de estos cierres del Congreso en Estados Unidos era ya con Trump, pero el primer Trump, en 2018. Entonces llevó a los senadores a su despacho para que pudieran discutir lo que tenían que hablar con el palo de la palabra que alguien le había dado a ella. Y acabó rompiéndose una estantería del despacho porque uno se lo lanzó al otro,
Carlos Alsina
qué es lo que pasaría.
David Fernández Marcos
Pero antes las tertulias no eran así. Porque tertuliano, la palabra tertuliano esta es buena. Tertuliano tiene ahora mismo mala prensa. Pero Ramón Gómez de la Serna era tertuliano. Ha habido ilustres tertulianos.
Carlos Alsina
Es el creador de la primera tertulia que se hizo en la radio en España. Que en realidad no es que la tertulia ya estaba creada. Era una tertulia que tenía con humorista, con sus amigos, con humoristas, con Hardiel y con Edgar Neville, supongo. El grupo se llamaba La Pandilla. De hecho, la primera tepilla se llama La Pandilla. Pero en realidad no era una tertulia creada para la radio. Es que Ramón Gómez de la Serna tenía muy buenas ideas. Si estamos aquí unas personas hablando y ponemos un micrófono en medio, pues ya lo puede escuchar todo Madrid. Igual le divierte a alguien y le interesa. No duró mucho, pero eso era una tertulia. Es que lo que hacemos ahora es otra cosa. Le seguimos llamando tertulia. Bueno, hay gente que ni siquiera quiere llamar tertulia a sus tertulias y entonces les pone otros nombres. Pero es una. Yo creo que estamos haciendo un género híbrido, que no es exactamente ni una tertulia ni un debate. Es las dos cosas a la vez. Porque para mí una tertulia es la cultureta, por ejemplo. Eso es una tertulia. Se juntan cuatro o cinco personas y van hablando de cosas y a veces discuten y a veces no. Y sobre todo, todo está impregnado de un cierto sentido del humor, de no tomarse demasiado en serio ellos mismos. Para mí esa es la tertulia como tal. La tertulia que hacía García Juez con Ortuño, esa es la tertulia. Luego está esto otro. ¿Cuando empieza la tertulia? Por la mañana. En la época de Luis es un poco eso también, porque los perfiles. Fíjate, casi no había periodistas en las tertulias. La tertulia de Luis cuando empieza, tiene a un juez, tiene a Alberto Closas, que era un actor, tiene a un filósofo. Eran perfiles raros comparado con lo de ahora. Perfiles que no tenían que ver directamente con el periodismo. Luego es verdad que evolucionamos hacia la tertulia de periodistas, pero ahora lo que se pretende o lo que los oyentes, algunos celebran y otros no tanto, es que haya choque. Choque. Y en la tertulia como tal no tiene por qué haber choque. ¿Tú y yo nos juntamos aquí con Amón, no? Nos juntamos con tres personas más que nos caen bien y nos ponemos a hablar de cine. Pues nos sale una tertulia y a lo mejor estamos de acuerdo en todo. Y qué tú ahora haz una tertulia en la que todo el mundo está de acuerdo en todo. Y entonces te es que todos piensan igual. ¿Y qué? ¿Por qué? Porque ahora lo que se trabaja no es exactamente la tertulia, es una tertulia debate en la que tiene que haber gente de perfiles ideológicamente distintos, bueno, ideológicamente o partidistamente, como se quiera, distintos, para que choquen entre ellos, para que discutan, para que haya momentos de. Ahí sí que tiene que haber momentos de tensión. Y por eso, si tú escuchas, por ejemplo, la nuestra, como intentamos empezar siempre de una manera no al choque directo, sino mira qué amables somos todos y qué bien nos entendemos, el primer punto de partida de la tertulia suele ser algún tema menor, algún tema más divertido. Ese primer momento es tertulia. Y luego ya cuando hablamos del juicio de las mascarillas, el juicio de la Kitchen, la prioridad vecinal o lo que sea, ahí ya tiene que haber choque entre el debate. Pero el debate es un género distinto al de la tertulia. Y en el debate ocurre que casi nadie escucha al que tiene enfrente porque no quiere ser convencido de nada.
David Fernández Marcos
Claro, es que esa sería la clave, escuchar al otro a ver si consigue hacerte cambiar de opinión. No para cómo le vas a convencer tú a él.
Carlos Alsina
Pero eso es un acto de coraje. Yo creo que muchas veces no escuchamos a la otra persona porque nos da miedo que nos convenza, porque nos da miedo que sus argumentos resulte que son mejores que los nuestros. A ti, a mí nos gusta mucho discutir, bien lo sabemos, discutir o debatir, incluso desde posiciones a veces que son coincidentes, pero encontramos la manera de debatir lo que sea, da igual. Y al final el juego siempre a ver si encuentro un argumento que pueda rebatir bien el tuyo. Pero si eso lo llevas, digamos, si eso te lo tomas demasiado en serio y haces de eso tu forma de ir por la vida, lo que te da miedo es que el argumento de la otra persona sea tan bueno que te haga dudar. Entonces yo creo que no escuchamos para evitar ese riesgo. Es un acto de cobardía no escuchar, no vaya a ser que resulta que no está tan mal tirado lo que me ha dicho. Por eso lo más inteligente, desde mi punto de vista, es que ese juego de qué me podría decir, Marta, si yo le argumentara en este sentido, ¿Cómo me respondería ella? Que te lo hagas tú mismo en tu casa, antes de verte a ti. Que tú mismo debatas contigo mismo. Ha pasado. Yo qué sé, tú juegas a hablar
David Fernández Marcos
con Sánchez, con Feijóo, con Ayuso constantemente en casa.
Carlos Alsina
No juego a hablar conmigo, que es peor. Bueno, que es peor. No es peor, es mucho mejor. ¿En qué sentido? Ha pasado lo que sea. Caso muy reciente y un poco se han difundido la transcripción de unas conversaciones de Red Eléctrica con las operadoras cuando se produce el apagón. Entonces tú lees la transcripción, ¿Qué es lo primero que te sale, por ejemplo, a otras personas, pero igual lo primero que te sale esta es la prueba de que el gobierno nos ha engañado a todos? Vale, ahora intenta defender lo contrario. Ahora intenta demostrar que esto es la prueba de que no nos han engañado. A ver si lo consigues. Entonces haz ese ejercicio contigo mismo. Y ahí, en ese juego, yo creo que es donde te van apareciendo elementos que a primera vista no tienes. ¿Por ejemplo, te preguntas, por ejemplo, pero esta conversación que se produjo el día del apagón, una como esta, se produce todos los días y no hay apagón o solo fue ese día? No lo sabes. No lo sabes porque la información esa te falta. Cuando utilizan estas expresiones, las que aparecen en esa significa lo que para mí significa esa expresión, porque como ellos son técnicos hablando una jerga, hay expresiones que en un ámbito profesional, nos pasa en la radio, no significan lo mismo que a la mayoría de la población. Eso hay que tenerlo también presente. Entonces te van apareciendo elementos. Solo con que debatas contigo mismo, te van apareciendo elementos que al final lo que contribuyen es a que te hagas un lío contigo mismo y no sepas muy bien qué pensar, que es un poco a lo que llegamos todos los días, que es qué fácil sería no darle muchas vueltas a nada, porque así lo primero que se te ha ocurrido lo defiendes a muerte, ya para siempre. Y da igual lo que pase, da igual los elementos nuevos que vayan a aparecer mañana, pasado, tal, da igual. Tú ya no te mueves de tu posición inicial. ¿Por qué? Porque eres un cobarde, porque no quieres que te permeen, por decirlo de una manera cursi, otras cosas que en ese primer momento no sabías. Y esto nos pasa mucho con casi todos los temas, pero sobre todo con lo que tiene que ver con cosas que no hayan pasado nunca. Investigaciones que están en marcha. Es que están en marcha. Entonces hay elementos que van surgiendo que en el primer momento no los tenías encima de la mesa. Y por tanto no pasa nada porque reconsideres tu posición inicial. Que no es lo mismo que cambiar de opinión porque te conviene.
David Fernández Marcos
Que no es lo mismo hablar.
Carlos Alsina
Pero los contertulios, por ejemplo, cambiáis poco de Os convencéis nada unos a otros.
David Fernández Marcos
No sé de qué me hablas.
Carlos Alsina
¿Por qué?
David Fernández Marcos
Soy aquí la directora de Pausa y me has llamado con tertulio.
Carlos Alsina
Eso es verdad.
David Fernández Marcos
Si prefieres tertuliana, te llamo entrevistado. Y como entrevistado.
Carlos Alsina
Sí, es verdad.
David Fernández Marcos
Es paradójico. Te he traído a hablar de escuchar. Entonces, claro, lo que tendríamos que hacer a lo mejor tú y yo, si esto es sobre la escucha, es escuchar. Porque hablar de nosotros mismos al final no aporta nada a lo que ya sabemos.
Carlos Alsina
¿Escuchar qué o a quién?
Marta García Ayer
Pues estaba pensando en preguntar a toda esta gente que ha venido a llenar el teatro del Círculo de Bellas Artes. ¿Cuántos de los que están aquí, no sé si podíamos ver las luces, ¿Cuántos de los que estáis aquí escucháis a Carlos Alsina cada mañana?
David Fernández Marcos
Yo no.
Carlos Alsina
Pues somos líderes.
David Fernández Marcos
Lo que todos son, porque hay manos que no se han levantado, son oyentes de Pausa, Ya te lo digo.
Carlos Alsina
Pero es porque sabían que venía yo.
David Fernández Marcos
No, no eres sorpresa. No te he sacado una tarta porque no hemos conseguido la logística. Pero hubiera sido bonito, bonito.
Carlos Alsina
Muchas gracias por escuchar.
Marta García Ayer
Un fuerte aplauso para todos los oyentes. Claro que sí. Y a ver si alguno o alguno de estos oyentes quiere contarnos esa experiencia de la escucha. Los valientes que levanten la mano.
Carlos Alsina
Sobre todo. ¿A qué hora empezáis?
David Fernández Marcos
Mira, Íñigo, veo ahí una mano. Una valiente.
Luz Sánchez Mellado
Hola, buenos días.
Carlos Alsina
Hola.
Marta García Ayer
Hola.
Luz Sánchez Mellado
Yo soy una oyente de Carlos Alsina.
Marta García Ayer
¿Cómo te llamas?
Luz Sánchez Mellado
Te queremos, Carlos. Me llamo Luz Sánchez Mellado.
Carlos Alsina
Me suena.
Luz Sánchez Mellado
Y trabajo en Prisa en El País. Y soy colaboradora de Francino por las tardes en Láser.
Marta García Ayer
Cómo no te vamos a escuchar, oyente infiel.
Luz Sánchez Mellado
Soy una oyente infiel.
Marta García Ayer
¿Qué es eso de oyente infiel, Luz?
Luz Sánchez Mellado
Pues que oigo cosas que quizá no podrían esperarse de una persona que trabaja para un determinado medio y que colabora para una radio determinado medio. Entonces quería relativizar lo que es la fidelidad, la lealtad, la curiosidad y la capacidad de escuchar al que no solamente opina, sino que trabaja o que ofrece una visión de la vida no necesariamente diferente, opuesta, pero sí complementaria a la tuya. Entonces sí escucho a Carlos Alsina. Sin casarme con Carlos Alsina, y yo leo El País. Eres un tipo con buen gusto, Carlos.
Marta García Ayer
¿Quieres decir, Luz, que los oyentes no necesariamente están en una casilla y solo escuchan una cosa? Porque siempre se habla del oyente fiel y se le tienen mucha estima.
David Fernández Marcos
Menos mal que existen los oyentes fieles,
Marta García Ayer
Pero a lo mejor hacían falta más oyentes infieles que escucharan de todo.
Luz Sánchez Mellado
Yo creo que los hay. De hecho creo que a lo mejor pasa como en las encuestas, que a veces tienen un sesgo y que a veces nos sorprenden porque la gente dice una cosa y hace otra. Entonces probablemente hay gente que dice que sólo escucha una cadena de radio, que solo escucha el SINA y resulta que le pone los cuernos Alsina con Francino, con Herrera. En fin, yo creo que una cosa es lo que se dice y otra lo que se hace. Yo creo que la radio en este caso, además es un medio que como habéis comentado, se te mete dentro y yo creo que aparte de un punto de vista racional, también tiene que ver mucho con lo emocional y con lo visceral, con las tripas. Y a lo mejor un día puedes escuchar a alguien porque te apetece escuchar su visión sobre algo que esté sucediendo en ese momento, y otras quieres escuchar a otro y incluso para cabrearte. Yo os escucho en el atasco y estoy muy cabreada normalmente porque tardo 45 minutos en llegar en un trayecto que tardan 20. Entonces veo a otros conductores en el atasco que probablemente están escuchando lo mismo que yo. Y además es curiosa esa complicidad que se establece con el carril de enfrente o el de al lado, porque si te estamos escuchando la entrevista a Óscar Puente, o estamos escuchando a Marta partirse el cobre con los otros tertulianos. Si yo hago así y veo una señora, sé que está escuchando a Marta.
Marta García Ayer
Os estáis sincronizando.
Luz Sánchez Mellado
Lo sé, nos estamos sincronizando. Ya te digo que Yo creo que la fidelidad en ese sentido está sobrevalorada. No sé si en la pareja, no sé si en las amistades, pero desde luego en lo que uno escucha. Y yo creo que lo que ha comentado antes Carlos y también Marta, hablabas eso de dejarles hablar, dejarles hablar, dejarles hablar. Yo creo que esa es una técnica infalible, escuchar, porque como no están acostumbrados, las estrellas tampoco están acostumbradas a que se les escuche, están más bien acostumbradas a que se les haga la pelota al periodista fan que les escuche ya les descoloca y entonces es la manera de entrarles. Pero sí, yo creo que la fidelidad, sobre todo en radio y los medios de comunicación, está sobrevalorada. Hay que ser infiel. Una cosa es la fidelidad y otra la lealtad. Y eso es otra cosa.
David Fernández Marcos
Un fuerte aplauso para Alex, por favor.
Carlos Alsina
¿Puedo añadir una cosa, presentadora, directora? ¿Para ti, directora o directora? Lo que ha dicho Luz, que es que estoy muy conforme con todo. Tendemos a reducir la razón por la que alguien escucha un programa o una cadena, porque yo conozco mucha gente que escucha salpicados ratos de una cadena y de otra, dependiendo de la hora o el tema o la pausa de publicidad o lo que sea. Yo creo que eso es lo más común en este momento. Es verdad que luego hay mucha lealtad con el encuestador que te pregunta qué escuchar, aunque luego igual a otras horas. Pero además de eso, creo que tenemos una tendencia a reducir como si sólo hubiera una razón para elegir un programa o una cadena, que es la posición política o como lo queramos llamar, o ideológica de la cadena o del programa o del presentador. Y yo creo que la radio tiene la virtud de que hay muchos más elementos en un programa de radio que tienen que ver con el clima del programa, con la realización del producto, con cómo se dicen las cosas, con qué otros contenidos hay, además de la política, que los hay en todos los programas de mañana. Hay mil cosas, es verdad que a cada hora, pero hay mil cosas. ¿Por qué va a haber solo una razón para escoger a Ángel o a Carlos, o a mí, a quien sea? Si a lo mejor tú estás escuchando ese programa por lo entretenido que te parece, aunque no compartes la mitad de las opiniones que suenan, y este otro en el que se dicen cosas que están mucho más en sintonía con mi posición política. Es un tostón. Claro. ¿Y por qué no va a ser esa la razón?
David Fernández Marcos
Vamos a preguntar.
Carlos Alsina
Pero nunca nos lo planteamos. Ah, sí nos lo vamos a plantear.
David Fernández Marcos
Vamos a preguntar qué otras razones puede haber. Claro, pero a lo mejor alguien que no sea periodista para que no parezca que esto está amañado.
Alicia Borrachero
Hola, ¿Qué tal? Muchas gracias. Me llamo Alicia Borrachero.
Carlos Alsina
Un poco amañado igual. Si, está.
Marta García Ayer
Lo más parecido a alguien no periodista,
Alicia Borrachero
últimamente conocida como Alicia Conejo en algunos ámbitos que usted frecuenta. Bueno, a ver, a mí me pasa
Luz Sánchez Mellado
que
Alicia Borrachero
no puedo evitar, tal vez por deformación profesional, sacar de la ecuación el humanismo en la radio, los actores. Para nosotros es fundamental, y es una de las cosas más difíciles de nuestro trabajo, es aprender a escuchar. Hay muy pocos actores que sepan, y digo sepan porque para mí todavía es un reto realmente, porque escuchar tiene que ver también con. Ver, no solamente es oír en nuestro trabajo, es escuchar todo, es escuchar una expresión corporal, es escuchar la voz, es escuchar el comportamiento, la contradicción. Para mí la radio tiene por supuesto, esto que habéis hablado tanto de. En el caso tuyo, que eres un fabuloso escuchador, y no lo digo por hacerte la pelota, sabes que te admiro y además a mí me has regalado la entrevista que marcaría de mi vida, en la que de hecho, gracias a ti pude escuchar cosas que no conocía y testimonios sonoros de mi abuelo, al que nunca conocí. Y ahí voy al factor humano. Yo creo que además de toda la política y todo esto, que a mí desde luego me engancha muchísimo, mi marido que está aquí lo sabe, soy una adicta absoluta. De hecho me duermo, lo siento, pero me duermo escuchándolo y luego me lo vuelvo a escuchar por la mañana conscientemente. Pero creo que también la radio es una forma en la que los oyentes no solo os escuchamos, sino que nos sentimos escuchados, vistos por. Yo recuerdo toda tu cobertura de la DANA, recuerdo todo el acompañamiento de tu voz por las mañanas durante la pandemia y muchos otros casos y de muchas otras situaciones emisoras, compañeros vuestros. Yo creo que el periodismo y en particular la radio también nos hace sentirnos escuchados, aun cuando nosotros estemos escuchando a otras personas, mucho más allá de la política. Y bueno, para mí eso es uno de los grandes sentidos de lo que hacéis. Y me honra escucharos y de alguna forma envidiaros, porque yo en el fondo de mi corazón, yo soy periodista, pero de radio.
Marta García Ayer
Muchas gracias, Alicia.
David Fernández Marcos
No te sientes, Alicia, porque me parece que no hay nadie mejor que tú para hacerle a Carlos Alsina la pregunta sobre la importancia de la ficción y
Marta García Ayer
del teatro en la radio.
David Fernández Marcos
Porque como actriz y como actriz además, que ha estado interpretando ficciones de Carlos
Marta García Ayer
Alsina en la radio, ¿Cómo de diferente es el hacer teatro cuando no te ven que cuando estás en el escenario?
Alicia Borrachero
Mira, es una maravilla. Yo estaba escuchando cuando decía bueno, es que ahora tenemos la web. Se supone que a un actor le tiene que gustar que le vean, porque cuentas con todo tu instrumento para comunicarte, pero al mismo tiempo hay una liberación tan grande, porque al solo estar presente con la voz es como si todo el tema, la imagen se fuera. Y no estoy hablando de belleza, no, no, estoy hablando de concentrar toda la expresión con mucho más juego. Actuar es jugar to play, pero jugar a muerte. Meryl Streep siempre dice cuando le preguntan, hay una pregunta maravillosa que le ¿Qué haces cuando no confías, o estás insegura o tienes miedo antes de salir? Que todos los actores lo tenemos delante de una cámara y en un escenario ni te digo. Y ella siempre nada, ¿Qué voy a hacer? Me lo creo. Mi hijo se disfraza de pirata y es un pirata y no lo duda por un segundo. A mí me pasa esto con la ficción sonora. Hay algo, además de que creo que nos lleva un poco a otra época tan divertida de evocar, pero hay algo en el que uno concentra todo en la voz. Yo siento que me atrevo a jugar más, la verdad. Así que gracias por invitarme a hacerlo de vez en cuando.
Carlos Alsina
Muchas gracias. Gracias a Alicia por. Porque no solo se deja liar siempre que se lo pedimos, sino que nunca cobra. Nunca, Nunca, de verdad, nunca. Y solo en la radio, la magia de la radio. Y además consigue que te creas que le estás haciendo un favor por pedirle que haga un trabajo, que es el de la interpretación Y todo esto. Yo creo que nos remite a lo que habíamos comentado al principio, que la entrevista política, pues sí, tendrá mucha repercusión. Yo sé que todo lo que hacemos, en fin, tiene mucha menos repercusión fuera de nuestro ámbito. Pero si a mí me das a elegir de todo lo que hemos hecho en los últimos 10 años, te aseguro que no te voy a elegir una entrevista política. Lo mejor que habéis hecho, lo que más os ha satisfecho. No voy a decir una entrevista política y seguramente dirían más lo que ha mencionado Alicia, el cambio de sonido que tuvo el programa cuando llegó la pandemia, en el que la prioridad nunca fue realmente la información como tal, sino fue intentar ponernos en la piel de quienes nos estabais escuchando, teniendo las mismas dudas, incertidumbres, miedos, temores, angustias, dolores, ausencias, que quienes estábamos sonando por la radio. Porque ese sí fue un momento de reinventar. No la radio, que afortunadamente no hace falta que se reinvente a estas alturas, pero sí de reinventar un programa, de reinventar no solo técnicamente, porque todo era muy difícil, sino de reinventar qué somos en una situación como la pandemia que no habíamos vivido nunca y del confinamiento, qué somos como programa de radio. ¿Para qué servimos? Y por eso el programa de esas semanas sonó tan diferente al que hemos vuelto a hacer ahora. Y seguramente elegiría. ¿Bueno, la cobertura de la Dana tiene mucho que ver con eso también, que es para qué servimos y qué necesidad tenemos de hacer nada distinto a dejar que se escuche lo que está pasando? Porque cuando hablamos de escucha, creo que todo el tiempo estamos hablando de escuchar a otra persona o a otras personas de lo que dicen. Yo creo que la escucha tiene también otros ámbitos. Tú puedes ponerte, no a un señor hablando, sino ponerte a la radio para escuchar música, porque la música también te va a generar, no te va a dar información, pero te va a generar emociones y te va a producir sensaciones. El otro día en el documental de Manuel Vicent que han hecho Alegre y Trueba, él cuenta que llegada esta etapa de su vida, él por las tardes ha descubierto, a él se le murió un hijo, como sabéis, y él cuenta que eso no se supera. Él dice que ha descubierto lo placentero que es dedicar las tardes a ponerte una música que te guste más, que te inspire, que te acompañe, obligarte a llorar a ti mismo recordando todo aquello que a lo largo de tu vida te hizo llorar mientras vas disfrutando de un par de copas de vino. Esa sensación de estar envuelto, pues eso te lo genera también la música. Y ahí no habla nadie, pero es escucha. Y hay otro elemento que es escuchar simplemente lo que está sucediendo a tu alrededor. Los programas de la riada yo creo que tenían mucha fuerza sonora, no por lo que decía, desde luego, yo en muchos casos, por lo que decían las personas que estaban allí, pero yo creo que la mayor fuerza era que sonaba el lugar en el que estábamos y que al oyente le estaba llegando igual que a los que estábamos allí. El sonido de las escobas empujando el barro, el sonido de la sirena que pasa y todo eso, no hace falta decir nada, todo eso sirve para que sepas dónde estás. Pues eso se puede extender a cualquier otro lugar en el que te encuentres. Incluso podríamos elevarlo a la categoría D, que sirve para que tú sepas en cada momento dónde estás y qué está pasando a tu alrededor. Y todo eso yo creo que el sonido lo transmite con mucha más fuerza que la imagen. La imagen, yo veo imágenes de la riada y son muy impactantes, pero no me transmiten lo mismo que las personas con las que me fui encontrando allí, que simplemente iban, iba a decir, vaciando lo que llevaban dentro. Y volviendo a la ficción, es que el teatro es lo más parecido que tenemos a la radio. La radio, como la hemos colonizado de información y de actualidad, se nos olvidó eso durante mucho tiempo. Ahora, felizmente, yo creo que la ficción sonora ya no nos remite a etapas anteriores, sino que empieza a verse como un elemento del presente de la radio del presente, que no ocurría hace 10 años o hace 15 años. Pero claro que la ficción forma parte de la radio. ¿Cómo no va a formar parte si está en su mismo nacimiento? Y la ventaja de la radio en comparación con las producciones cinematográficas o las series de televisión en las que sale Alicia, es que es muy fácil, porque la radio todo es mentira. Tú puedes generar aquí el decorado que haría falta aquí para hacer incluso una obra de teatro, que frente a la tele y al. Al cine y a las series es más complejo, es más sencillo el teatro. La radio es aún más sencilla que el teatro, porque el decorado te lo voy a crear con tres sonidos que
David Fernández Marcos
te sí, es un juego, es una
Carlos Alsina
ficción, pero es un juego maravilloso.
David Fernández Marcos
Es un juego maravilloso, que creemos que ya sabemos que es una ficción, que cuando hacéis de manera magnífica la retransmisión de La llegada del hombre a la luna. En directo.
Carlos Alsina
En directo y con expertos.
David Fernández Marcos
Falso, directo, claro, porque aquello pasó hace muchos años, o el asesinato de JFK, todas esas retransmisiones, la audiencia acepta el juego, pero todavía se sigue generando confusión. Qué bonito que así sea, que en el homenaje que hicisteis este año maravilloso a Orson Welles, creo que fue el día de la radio, recreando una historia en un pueblo de La Mancha, yo todavía no sé si el que existe es Manzaneque o Torreburleque, pero sé que hay mucha gente, los dos, ahora ya los dos, que se cree lo que está escuchando, que llaman a Onda Cero preguntando dónde pueden ir al teatro Luis del Olmo a ver la ficción de los miércoles, a ver radioficción, porque aunque
Marta García Ayer
parezca que son efectos especiales, hay gente
David Fernández Marcos
que está soñando con ir a ese teatro Luis del Olmo. Y es magnífico que ese juego todavía siga creando confusión, como en tiempos de Orson Welles, por más que tú hayas explicado muchas veces que no hubo tanta gente confundida con La guerra de los
Carlos Alsina
mundos, sobre todo que la voluntad de Orson Welles y de su compañía no era engañar a nadie, ha quedado como un engaño que triunfó, o sea, se buscaba el engaño y que se consiguió y nunca fue eso. Nunca fue eso, porque para ser eso tendría que haberse emitido sin avisar en un horario en el que se hiciera normalmente actualidad. Por ejemplo, si yo te hago a las 8 de la mañana una transmisión falsa y te digo que tú te vas a creer que está sucediendo, pero porque yo te estoy estafando, porque tú a las ocho sabes que lo que suena es la información, no otra cosa. En el caso de La guerra de los mundos, es un capítulo, era una serie, era un programa que se emitía los domingos, creo recordar, por la noche, y que era un programa que se llamaba El teatro, Teatro Mercurio, y se presentaba como cada semana hacemos aquí, una adaptación teatral radiofónica de una novela o de una obra de ficción. Y por ahí había pasado Drácula. Y por ahí había pasado y nadie había pensado que Drácula era de verdad. Y ahí se hace La guerra de los mundos, lo que se hace una adaptación actualizada, como si estuviera pasando en ese momento, pero está perfectamente anunciado que es teatro, que es ficción. Por tanto no hay voluntad de engañar. Luego quedó para la historia, que yo creo que eso nos ha perjudicado mucho, porque parece que cada vez que haces ficción estás queriendo estafar a alguien y es al revés. Lo que estás queriendo es entretenerle, lo que estás queriendo es que se divierta. Estás queriendo sorprenderle. Claro, es que si no sorprendemos somos un tostón. Y es que eso es la esencia también del medio, no solo contar lo que está pasando, es que va todo junto. Es que para mí no hay.
David Fernández Marcos
Pero tiene mayor mérito que te escuchen, entre otras cosas. Te escucho. Nos escuchan por la credibilidad. En un momento en el que hay tanta saturación de contenidos y de desinformación, la gente quiere entender bien qué está pasando. La idea de pausa es conseguir encontrar temas que expliquen cómo está cambiando el mundo y que se puedan escuchar meses después de que haya sido grabado el episodio y te siga ayudando a entender alguna clave. La credibilidad para nosotros como periodistas es fundamental.
Marta García Ayer
Y haciendo ficción le veo un mérito especial. Para que os hagáis una idea de
David Fernández Marcos
lo que hablo cuando digo la credibilidad de Carlos Alsina, es que una vez, creo que fue esta temporada, no sé si te acordarás, pero claro, estabas haciendo un programa de radio, pero dijiste mal,
Marta García Ayer
para sorpresa de nadie, la fecha.
Carlos Alsina
Bueno, eso lo dirás tú.
David Fernández Marcos
Tuviste un lapsus, dijiste que creo que era martes y era miércoles, o era miércoles y era martes.
Marta García Ayer
Y empezó a sonar la centralita de
Carlos Alsina
a media, Ya me extraña que pasara eso.
Marta García Ayer
Empezó a llamar gente, gente mayor, para
David Fernández Marcos
preguntar si era martes o era miércoles,
Marta García Ayer
porque tenían cita en el médico y Carlos Alsina había dicho que era miércoles.
Carlos Alsina
No sé de qué hablas. Yo nunca tuve noticia de eso, pero. Pero yo llevo muy a gala igual de las cosas que más a gala llevo. A mí me dieron el premio Francisco Cerecedo, que es uno de los premios más importantes de periodismo en España, y lo llevo también muy a gala. Pero no es solo que me dieran el premio, sino que el jurado en un premio periodístico valoraba la ficción sonora. Entonces es un premio periodístico en el que se destaca la capacidad del periodista para hacer ficción. Y me parece perfecto, porque otra cosa no, pero los periodistas somos muy dados, muy a menudo, a hacer ficción, a veces sin querer, y otras veces pretendiéndolo a generar impresiones. Todos sabemos cómo se hace. A generar impresiones sobre la realidad que no necesariamente son correctas. También sabemos cómo se hace. Entonces era como un premio un poco casi irónico. Premiamos a un periodista que sabe muy bien cómo se hace la ficción. ¿Pero de qué estamos hablando? Yo no recuerdo haberme equivocado en el
David Fernández Marcos
día ni en la hora nunca, ¿Verdad?
Carlos Alsina
¿Cuántas veces das tú la hora a los oyentes en un podcast?
David Fernández Marcos
Tendría poco sentido.
Carlos Alsina
Claro, yo la doy 20.000 veces. Igual me he equivocado un 0,0001%. Pero ¿Y qué? Y qué más da. Luego la gente ha llegado tarde a trabajar. No, eso es como La guerra de los mundos. No es verdad. No salió todo Estados Unidos a la calle creyendo que estaban los marcianos.
David Fernández Marcos
Es bonito que fuera un engaño propagandístico de marketing del propio Orson Welles para darse más importancia.
Carlos Alsina
Hombre, luego aprovechó la circunstancia y fue engordando la anécdota y contando cómo se habían personado en el control de sonido unos policías diciendo qué estaba pasando aquí. Pero es que Orson Welles era también un gran creador de ficciones y de autoficciones, de sobre la nada generar todo un relato, que diríamos un relato. Y luego estaba la otra parte, que esta no la has recordado tú, pero que era el deseo de los periódicos de frenar a la radio. Porque a la radio se le había ocurrido empezar a dar noticias. Y claro, eso para la prensa era terrible, porque era perder el monopolio de la información. Fíjate que hubo un tiempo en el que tú solo te podías enterar de lo que pasaba leyendo el periódico, comprándolo y leyendo el periódico. Y luego aparezco yo, que soy el de la radio, y te tú la enciendes y te cuento yo lo mismo que el periódico, gratis. ¿Y tú qué haces? Pues igual dejas de comprar el periódico. Entonces era el miedo. Viene un medio nuevo que nos va a dejar sin negocio. Entonces hay que acabar con su credibilidad. Hay que presentarlo como un elemento, un peligro público. Oye, La guerra de los mundos, un peligro público ha hecho creer a todo Estados Unidos que vienen los marcianos. No se les permita dar información a estos señores que lo que hacen es mentir y engañar. Bueno, pues ahora estamos felizmente en programas de radio que hacemos información y luego engañamos en radioficción y la gente lo aplaude.
David Fernández Marcos
Fíjate que 100 años después. 100 años, decíamos al empezar que tiene este edificio del Círculo de Bellas Artes. Ahora los periódicos como El Confidencial, hacen información. Hacen información escrita, la hacen en vídeo, la hacemos en podcast. Ahora todo es multiformato. Orson Welles hubiera hecho maravillas con esto. Nosotros estamos haciendo pausa y nos estamos quedando ya sin tiempo, que es otro factor fundamental de la escucha. Y para. Para escuchar bien, siempre dicen que es
Marta García Ayer
importante no ser el que quiere poner la última palabra.
David Fernández Marcos
Así que no sé cómo vamos a hacer esto.
Carlos Alsina
¿Quién dice lo último?
David Fernández Marcos
Claro, porque el que dice la última palabra es el que no sabe escuchar. Que quiere ahí el mimimi, ¿Sabes?
Carlos Alsina
Bueno, pues entonces si quieres, dila tú.
David Fernández Marcos
¿Yo? Si Ana Schutz no empieza con la sintonía del final, no puedo terminar. Que sabes que siempre quienes mandan son
Carlos Alsina
los ingenieros de sonido. Pues que ponga la música.
David Fernández Marcos
Yo creo que sí.
Carlos Alsina
Y despide tú tu propio programa,
David Fernández Marcos
al que ha sido un inmenso placer tenerte de invitado de experto en escucha. Y pasa con los programas de radio, de podcast, como con las relaciones de cualquier tipo. Una buena relación es como una conversación que se ha hecho corta. Y a mí esta conversación contigo se me ha pasado volando.
Marta García Ayer
Un fortísimo aplauso, por favor, a Carlos Alsina.
Carlos Alsina
¿Puedo decir muchas gracias?
Marta García Ayer
Tiene que tener la última palabra.
Carlos Alsina
Claro. Muchas gracias a todos.
David Fernández Marcos
Y gracias.
Marta García Ayer
Y gracias, de verdad.
David Fernández Marcos
Gracias al Círculo de Bellas Artes. Gracias al equipazo del confidencial. Feliz 25 aniversario.
Marta García Ayer
Y otro aplauso para la más importante, para Ana Schulz, ahí en las alturas. Y gracias, gracias de verdad a todos los que nos escucháis. Hay que escucharse más.
David Fernández Marcos
La última palabra la tenéis vosotros.
Carlos Alsina
Bueno, ¿Hacemos una pausa? Hacemos una pausa. Con vuestro permiso. Hacemos una pausa ahora. Una pausa. Y ahora ¿Me dejáis que hagamos una pausa? Porque si no, no comemos. Ahora mismo. Continuamos. Hacemos una pausa con tertulios de este programa. Una pausa. Un instante. Bueno, así ha empezado la sesión de control al Gobierno. ¿Me dejáis que hagamos una pausa? Una pausa. Pause. Que si puedo hacer la pausa o si habíais terminado. Una pausa. Bueno, una pausa entonces. Bueno, vamos a una pausa ahora. Sí, una pausa. Gracias, David. Son las 9 y 5 minutos. Una hora menos y qué bien te ha quedado además. Una pausa y ahora mismo despido. ¿Me vais a dejar que hagamos una pausa? Voy a hacer una pausa si me dejáis. Son las nueve y un minuto. Marta, iba a decir algo, pero después de la publicación. Una hora menos en las Islas Canarias,
David Fernández Marcos
pausa el podcast semanal del Confidencial que presenta y dirige Marta García ayer con la realización y el diseño sonoro de Ana Schultz, la asistencia técnica de David Fernández Marcos y la coordinación de Antonio Martín.
Podcast: Pausa – El Confidencial
Host: Marta García Aller
Date: April 29, 2026
Guest: Carlos Alsina (Radio Host, Onda Cero)
Location: Teatro del Círculo de Bellas Artes, Madrid (with live audience)
Production: Ana Schulz (sound design), David Fernández Marcos (technical assistance), Antonio Martín (coordination)
This special episode of "Pausa" is centered on the art and urgency of listening—both in life and in the media. With the celebrated radio host Carlos Alsina as the main guest, the conversation, set in the iconic Círculo de Bellas Artes on its 100th anniversary, explores the crisis of genuine listening in our hyperconnected, multitasking age, the roots and evolution of radio, the essential role of voice and sound, and the differences between hearing, listening, and being truly present. Audience participation adds nuance, and the discussion blends humor, storytelling, professional insights, and a clear invitation: we have to listen to each other more.
Opening Reflection: Marta García Aller reflects on the physical and metaphorical aspects of listening, noting how fundamental it is to human connection:
"Escuchando es como primero descubrimos el mundo y cómo hacemos los amigos y cómo nos enamoramos. Pocas cosas más sexys que sentir que alguien te escucha de verdad."
(Marta García Aller, 02:15)
Crisis of Listening: Marta identifies a collective decline in deep listening, noting society's shift to rapid, surface-level communication (likes, WhatsApps, double-speed audios) and the prevalence of monologues and miscommunication.
Anecdote about Mishearing: Marta recounts how, as a child, she misunderstood a church phrase, highlighting the dangers of partial attention:
“…me había pasado muchos años convencida de que cuando el cura decía levantemos el corazón, había que decir ‘lo tenemos levantado hace un montón’.”
(Marta García Aller, 04:20)
Science of Listening: Reference to Uri Hasson's Princeton experiment showing that in attentive communication, brainwaves synchronize between speaker and listener.
Difference Between Live and Recorded Radio: Carlos Alsina expresses a personal and professional preference for live broadcasting:
“El directo es el desafío... todo puede fallar y eso es lo más emocionante del directo, la emoción de ir sin red.”
(Carlos Alsina, 10:36)
Listeners' Habits Changing: Alsina observes how audiences now "see" the radio via video clips at any hour, which to him feels unnatural for news:
“Para mí, la radio me gusta en directo, más que grabada, pero… no la entiendo en diferido.”
(Carlos Alsina, 12:08)
The Power of Voice: Alsina emphasizes how the unique nuances of live voice (intonation, irony, pauses) cannot be replicated in written text, making radio content uniquely immediate and engaging.
Historical Roots of Radio: Describes radio's commercial origins and how its formats (news, fiction, interviews) came before television, with the only unique TV genre being reality shows.
Distraction vs. Imagination: Alsina and David Fernández discuss how images distract compared to pure audio, where listeners’ imagination plays a greater role.
Listening as Refuge from Screens: Podcasts and radio are seen as a growing refuge for those overwhelmed by visual media.
Human Attention Studies: Reference to the book "You're Not Listening" about declining listening time in person, contrasted with rising radio listenership (EGM data).
Consistency Amidst Change: Despite the radical evolution of the media ecosystem, radio’s conversational format and long-form interviews have remained surprisingly consistent and are even hitting audience records.
Multi-format Awareness: The proliferation of short clips on social media brings new listeners but doesn't necessarily mean they are truly listening.
The “Interview” Myth: Alsina downplays the reputation of being a “tough interviewer,” stressing that interviews are a tiny part of his extensive program and reiterating that the art lies in true listening and following the conversation.
Essentials of Interviewing:
“Hacer una entrevista básicamente son dos cosas… saber qué quieres preguntar y ser capaz de estar escuchando lo que te están contestando a la vez que vas pensando por dónde seguir la conversación.”
(Carlos Alsina, 30:33)
Listening Challenges: Describes the complexity of actively listening while managing technical cues and production messages, leading sometimes to missed critical moments.
Radio Production Insight: The use of headphones as a way to monitor the broadcast mix—not just guests—so the host knows exactly what the audience hears.
Past and Present of Round Tables: From relaxed, multidisciplinary gatherings (tertulia origin) to today’s ‘debate-tertulias,’ which are engineered for ideological clashes.
Barriers to Listening in Debates: Genuine listening is rare in debates, as participants are often entrenched and afraid of being convinced.
“No escuchamos para evitar ese riesgo. Es un acto de cobardía no escuchar…”
(Carlos Alsina, 40:28)
Recommendation for Self-Dialogue: Alsina proposes the exercise of debating with oneself to anticipate other viewpoints, questioning initial reactions with opposing arguments.
Infidelity in Listenership: Luz Sánchez Mellado, journalist and audience member, speaks about being a “disloyal” listener who listens broadly, not just to her own outlet’s shows:
“Yo creo que la fidelidad en ese sentido está sobrevalorada… Hay que ser infiel. Una cosa es la fidelidad y otra la lealtad.”
(Luz Sánchez Mellado, 49:28)
Emotional and Companionship Value: Radio is described as a medium that forms a visceral, emotional connection, even forming silent bonds between commuters.
Many Reasons to Listen: Alsina asserts that people choose shows for myriad reasons beyond political similarity—tone, atmosphere, content variety.
Listening as an Actor’s Discipline: Actress Alicia Borrachero shares how in acting, true listening requires more than hearing words—it’s about perceiving everything, and how radio intensifies this:
“Hay una liberación tan grande, porque al solo estar presente con la voz… me atrevo a jugar más, la verdad.”
(Alicia Borrachero, 55:54)
Radio’s Role in Key Moments: Alsina recalls the pandemic as a time the priority of his radio show shifted to providing companionship, empathy, and presence more than fact delivery.
Non-verbal Soundscapes: The ambient sounds (sirens, sweeping after a flood) are as powerful as language—sound allows the listener to inhabit the event as much or more than images.
Fiction and Reality blend: The blurred lines between fiction and news radio have a rich tradition—Alsina recalls the power and misunderstandings of Orson Welles’ “War of the Worlds” and their modern recreations.
Credibility: Hosts discuss the immense trust invested in radio hosts—even a slip in announcing the date can cause confusion among listeners.
Fiction and Journalism: Alsina relates his pride in winning a prestigious journalism award recognizing radio fiction, highlighting the intertwining of narrative and fact in media.
The Evolution Continues: Multiformat journalism now includes podcasts, video, and text—a continuum of storytelling and listening.
On the nature of listening:
“Escuchar bien es tener curiosidad por lo que te van a contar.”
(Marta García Aller, 04:52)
On the essence of radio:
“Escribimos para ser escuchado, no para ser leído ni para ser visto.”
(Carlos Alsina, 14:30)
On self-dialogue in debates:
“Intenta defender lo contrario… Haz ese ejercicio contigo mismo. Y ahí te van apareciendo elementos que a primera vista no tienes.”
(Carlos Alsina, 41:55)
On audience emotional connection:
“Además de un punto de vista racional, también tiene que ver mucho con lo emocional y con lo visceral… incluso para cabrearte.”
(Luz Sánchez Mellado, 47:47 & 49:28)
On radio fiction vs. news:
“Lo bonito es que no me oiga nadie… Lo bonito sería volver a lo de siempre, que tú solo me estás escuchando a mí.”
(Carlos Alsina, 19:14)
Luz Sánchez Mellado (46:06–50:20): Advocates infidelity as listeners—listening to many stations regardless of ideological loyalty, for learning and surprise.
Alicia Borrachero (52:25–57:11): Reflects as an actor on the challenge and liberation of using only the voice in radio fiction, and the deeper act of listening as seeing and feeling.
“Tenemos que escucharnos más” is both a celebration and a call to action: rediscover the slow, attentive, imaginative act of listening at a time when it’s most needed. Whether in radio, debate, or daily life, true listening creates connection, empathy, and understanding—qualities as relevant in a podcast theater as in a family or parliament. The episode closes with gratitude, laughter, and the reminder that in sound—more than sight or text—we find not just information, but companionship and belonging.
Final note:
“Hay que escucharse más.”
(Marta García Aller, 73:00)