
Loading summary
Electric Vehicle Advertiser
¿Te has preguntado cuán lejos se puede ir en un EV sin recargar la batería? La mayoría de la gente no maneja más de 40 millas en un día, lo que significa que pueden ir al trabajo, llevar a los hijos a la escuela, ir al supermercado y tener carga de sobra para ir donde la tía abuela que vive lejos, pero mejor que no se entere. Además, no hay que gastar en gasolina. Entonces pa' lante en un eléctrico. Encuentra el EB para tu presupuesto en eléctricosparatodos orgánicos Meet Natural cycles.
Natural Cycles Advertiser
The only FDA cleared and CE marked Birth Control App. That's one hundred percent natural hormone free and side effect free. Here's how it works. The app analyzes daily changes in your body temperature to find your fertile window so you can plan or prevent pregnancy. Naturally, natural cycles is a clinically proven non hormonal birth control option. That's ninety three percent effective with typical use and ninety eight percent effective with perfect use. No synthetic hormones, just science. And if you're ready to start family planning, switching from preventing to planning a pregnancy is as easy as tapping a button. Plus, the Natural Cycles App makes tracking fertility easy. You can measure your temperature trends using an aura ring, Apple Watch or our Bluetooth thermometer, which is free when you sign up for an annual subscription. Join over four million registered users who are taking control of their fertility. Naturally save fifteen percent when you sign up with code radio fifteen at NaturalCycles dot com. That's radio fifteen for fifteen percent off today.
Alberto (Interviewee)
¿Why have I asked my electrician? I found on Angie Dot Com to bury my pet hamster. I was so moved by how carefully he buried my electrical wires. I knew I could trust him to bury my sweet nibbles after his untimely end. This is very strange. Angie. The one you trust to find the ones you trust find pros for all your home projects at Angie Dot Com
Interviewer
Penitencia a través de Fundación Reinserta apoya
Alberto (Interviewee)
a niños y niñas en contacto con la violencia.
Interviewer
Vidas que empiezan sin nombre, sin cuidado y sin nadie que marque un límite entre el daño y lo normal. La historia de Beto nos obliga a mirar qué pasó cuando crecer significa adaptarse al abandono. Cuando la calle se vuelve escuela y la violencia deja de ser una excepción para convertirse en la regla. No desde el juicio rápido ni desde la compasión fácil, sino desde una pregunta que es todavía más incómoda. ¿Cómo se forma una identidad cuando nunca hubo un lugar seguro al cual volver? En este episodio escuchamos a un hombre que desde el penal intenta reconstruir su historia sin pedir absoluciones. Su testimonio atraviesa el abandono institucional, la normalización del daño y las decisiones que se toman cuando sobrevivir es lo único que realmente importa. Aquí buscamos entender qué ocurre cuando el silencio, la violencia repetida y la ausencia total de intervención empujan a alguien cada vez más lejos, hasta que regresar parece imposible. Esto es Penitencia. Gracias por escuchar. Si este episodio te confronta o te incomoda, quédate, suscríbete y acompáñanos. Aún faltan muchas historias por contar. Alberto, bienvenido a Penitencia.
Alberto (Interviewee)
Gracias.
Interviewer
Gracias por estar aquí. Gracias por la confianza. Gracias por atreverte a hacer algo muy valiente. Porque tu historia es muy dura. Muy dura a mis ojos. Muy injusta. Y ojalá que historias como las tuyas nos hagan reflexionar cómo sociedad. Fallamos un chico, todos. Vamos a empezar desde el principio.
Alberto (Interviewee)
Altos y bajos.
Interviewer
Altos y bajos, sin duda. Pero cuéntame desde el principio. Cuéntame de tu infancia.
Alberto (Interviewee)
¿Qué te puedo decir, manita? Yo no tengo familia, ¿No? La roca que me tuvo en su vientre me tiró ahí en Tlalpan como 15 días de nacido. Ahí en Tlalpan hay una casa hogar. Ahí me tiró hasta los cinco años que un culero me adoptó con su
Interviewer
esposa ahí del DIF.
Alberto (Interviewee)
¿No? Era un particular, ¿No? Y a los 5 años me adoptaron a mí. El culero ese y su esposa no nos caen bien. Lo maté.
Interviewer
Cuéntame cómo fue tu vida con tus papás adoptivos.
Alberto (Interviewee)
Un año nada más duré con ellos. De los cinco años a los seis años, ¿No? Cuando llegamos el primer día a su casa, me compraron unos pescuezos de la rosticería. Y pues yo, chamaco pendejo, pues no sabía comer. Y como nada más le quité el cuerito, pues me dio una ver y me amarró y me encadenó con el perro. Y ahí sí estuve un año. Me vi, no me partía. Mi madre me encadenaba. Me picó. Nada más aguantó un año, manita. Y me salí a la calle.
Interviewer
¿Cuál era su objetivo? ¿Qué te decía? ¿Por qué te?
Alberto (Interviewee)
Por la culera de su esposa. Como no pudo tener hijos, pues yo fui pagador, ¿No? Pero ni pedo. Esa era una historia que me tocó vivir. Nada más me salí. Te lograste escapar a los 6 años.
Interviewer
¿Cómo lograste escapar?
Alberto (Interviewee)
Me mandaron por uno de sus estados a hacer un 15 de septiembre. ¿Y la Sra? ¿Que le ayudaba a la ruca esa no fue? Y bien desesperada y con miedo de que ese güey le rodaba en su madre.
Interviewer
También le pegaba ella.
Alberto (Interviewee)
Sí, sí. Y nunca me creyó. Nunca.
Interviewer
¿De qué?
Alberto (Interviewee)
De que me cogía el güey ese.
Interviewer
¿Y tú se lo dijiste?
Alberto (Interviewee)
Sí, miles. Bueno, la cama está llena de sangre. Diario me miaba. ¿Tú crees que no me iba a creer? Era el miedo, ¿No? A los seis años valió verga. No aguanté. Me salí muy chiquito.
Interviewer
Sí, muy chiquito.
Alberto (Interviewee)
Me encontré un superamigo en paz descanso.
Interviewer
¿Te saliste a la calle?
Alberto (Interviewee)
Me senté en los camiones afuera ahí en Tacubaya. Te estoy hablando del distrito. Yo soy del distrito. ¿Me senté afuera ahí en Tacubaya y se acercó un güey y me Qué tranza, qué haces? Nada, chillando pues morro. Seis años sin conocer a nadie. Y le dije que me había escapado de mi casa y me llevó a su coladera a Observatorio. Ahí estuve con él un año. Después vi la ganancia de dinero.
Interviewer
¿Cómo fue vivir en una coladera para ti? ¿Qué recuerdos tienes?
Alberto (Interviewee)
Era mi familia, ¿No? Por primera vez tuviste una familia entre comillas. Sí, entre comillas. Porque realmente pues cada quien está en su pedo, ¿No? Unos drogándose, otros, cada quien anda en su pedo. Tú te cuidas, tú ahí no hay nadie. Si te enfermas te cura chido, si te mueres nadie te llora, manita. Somos perros de la calle, ¿No? Hasta los 8 años que me fui a la Merced, coladera 16. De ahí estuve.
Interviewer
¿Cómo era un día para ti ya viviendo en la calle después de que te escapaste?
Alberto (Interviewee)
Me paraba temprano de la coladera, me salía y empezaba a lavar los camiones ahí. Así empecé lavando camiones. Me mandaban por la marihuana, empecé a fumar marihuana. Llegaba la coladera y las rucas estaban cocinando. Yo llegaba con cualquier resto que tripas de pollo, cualquier víscera y ahí comíamos. Esa era mi familia. A los 7 años me fui para La Merced. Ahí conocí a mis mejores amigos. Tenían cincuenta, 60, 70, 80 años. Esos eran mis amigos, manita.
Interviewer
¿Y si eran tus amigos?
Alberto (Interviewee)
Mucho. Mis amigotes que en donde estén yo sé que están chidos.
Interviewer
Cuéntame de ellos, ¿No?
Alberto (Interviewee)
Pues llego a los 7 años a la Merced y no conozco a nadie. Y me siento en una banca y enfrente de mí había un escuadrón de la muerte en aquellos tiempos. Ahorita ya no hay. Y me ¿Y tú qué, chamaco? La calle tiene dueño, yo lo sé. Y malas coladeras. Y si, luego déjenme vivir. Me lo tuve que ganar. Nada es de gratis, nada es a gratis. Pero esos rucos me enseñaron a leer, me enseñaron a hacer cuenta. Me enseñaron que el dinero es para dos cosas, para desmadrarte y para disfrutar. Y yo lo quise disfrutar.
Interviewer
¿Cómo empezaste a ganar dinero?
Alberto (Interviewee)
Era Niño Dragón.
Interviewer
¿Qué significa eso?
Alberto (Interviewee)
Lanzaba fuego y cuando las ventanas de los carros estaban abiertos, les robaba las bolsas, lo que pudiera. A los nueve años conozco a una niña llamada. Ella era más grande que yo. Su papá la violó, su abuelo la vi. Y llegó ahí, se hizo mi noviecita, ¿No?
Interviewer
¿A los nueve años?
Alberto (Interviewee)
Sí, a los tres, cuatro meses después de que yo la conocí, nos secuestran una perrera como a diez culeros y a mi novia y otros, y nos llevan una bodega, se podría decir. Ahí me tienen un año, tres meses. No nada más a mí, a bouticuleros y culeras haciendo ejercicio, dañándote tu mente, diciéndote que tú eres una mierda, no servías para nada.
Interviewer
¿Quiénes eran estos de la perrera o cuál era el objetivo de tenerlos ahí?
Alberto (Interviewee)
Voy para allá, voy para allá. Cuando yo llego a ese lugar, cuando llegamos, nos empiezan a dar una ver,
Interviewer
puros niños, puros nenas.
Alberto (Interviewee)
Nos empiezan a maltratar, nos empiezan a decir que para pronto estamos a sus huevos de esos huevos y si no hacemos nada, pues nos iban a matar. Y así fue, manita. Nos empiezan a poner a hacer ejercicio, nos empiezan a leer, nos empiezan a poner cubiertos para saber a comer con ellos, poder expresarnos. Así duré un año, tres meses. En ese año, tres meses nunca me bañé. Así como cagaba y meaba así construido, apestoso. Después de un cierto tiempo, mi noviecita no aguantó el ejercicio y la mataron. Todos los valecitos que no aguantaban los mataba y en las madrugadas los íbamos a tirar a Tlalpan. Los perros no tenían dueño, nadie nos reclama
Interviewer
Muchos de los niños seguramente ni registrados están.
Alberto (Interviewee)
¿Todos? Casi la mayoría. La mayoría.
Interviewer
¿Y qué les decían en ese momento para qué estaban entrenando? No les decía nada.
Alberto (Interviewee)
Nada. Nada más nos ponían a hacer ejercicio
Interviewer
y morían de qué si tú no
Alberto (Interviewee)
aguantabas a hacer el ejercicio o contestabas o te ponías al pedo rápidamente sacaban la 9 y te disparaban. Claro. No hay reclamos, no hay que pagar nada. Los platos rotos no se pagan. La fiesta estaba pagada. Después de ese tiempo, manita, me bañan, después de un año, tres meses, me bañan, me cortan mi pelo y me visten como si yo fuera un panquezote, ¿No? Y me mandan a la Cámara de Diputados a ver a tal Rogelio. No te puedo decir el otro apellido, en paz descanse. Y me mandan y con un sobre amarillo de los que había antes, con un hilo rojo, no sé si todavía haya. Sí, todavía no. Y lo lee y me dice que me presento a las 8 de la noche. Y me presento a las 8 de la Noche. Y desde ese momento supe que el perro, o sea, yo ya tenía dueño, que ese fulano era mi dueño, que yo tenía que hacer todo lo que él me dijera. Y de ahí empezó mi vida delictiva, más de lo que yo ya había sido, robando, porque antes nada más robaba. Después de ese entrenamiento, después de tanta que me metieron en mi cabeza, empecé a hacer puras pendejadas. Pero no es porque yo quisiera, porque era mi vida, que al final del día, te lo digo ahorita, hubiera estado muerto, hubiera estado hasta machido. Porque si hice mucho daño a mucha gente, ¿No? A lo mejor con conciencia onshin, porque tenía 10 años, pero lo hice. ¿Me arrepiento? ¿No? Me arrepiento porque el 8 hecho ya está. No puedes cambiar el pasado. No, Pero sí, sí me robé butin.
Interviewer
Recién nacidos A ver, platícame, Vamos por partes. ¿Este güey quién era, de Cámara de Diputados o al final me imagino que
Alberto (Interviewee)
te enteraste que decías la historia? Manita, todo ese entrenamiento que me hicieron a mí me transformaron para trabajar para el gobierno. Pero por fuera yo hacía el trabajo sucio. Bueno, no nada más yo, varia gente.
Interviewer
Una especie como de escuadrón de la muerte.
Alberto (Interviewee)
Sí, algo así.
Interviewer
¿Y cuál era el trabajo sucio?
Alberto (Interviewee)
Matar a quien te estorbara, hacer ofrendas a sus. A sus muertos. Porque la mayoría de esas personas diputados, artistas y todos esos fulanos. Tuve la oportunidad de comer con ellos. Muchos de ellos no, todos no, pero la mayoría de ellos sí. Son satánicos. Les gusta hacer rituales. Yo me iba a Veracruz con los niños y ahí hacían sus sacrificios, todas esas cosas. Yo todo eso lo hice. Secuestraba, mataba.
Interviewer
¿Te acuerdas la primera vez que mataste a alguien?
Alberto (Interviewee)
Sí. Tenía 10 años y fue el güey ese que me violó. Fui con mis amigos y lo saqué de su trabajo y lo maté.
Interviewer
¿A qué se dedicaba él?
Alberto (Interviewee)
Era judicial. Era judicial. El bueye.
Interviewer
¿Reparó algo en ti?
Alberto (Interviewee)
Matarlo no. Pero al menos ya no le estaba haciendo daño a más gente. No, nada más no sé cuánto chamaco se co. Discúlpame por expresarme así, pero sí yo hablo, no. Alguien tenía que acabar con él y fui yo. A mí me chingó mi vida pudiéndome enseñar cómo se escribía, pudiéndome enseñar las matemáticas. No sé, no sé por qué, no sé qué ser una familia para pronto, pero yo me imagino que es algo chido. Se pasó de. Entonces yo nomás le pagué con la misma moneda. Nada más Yo sufrí, él sufrió. Nada más la señora. La señora la dejé.
Interviewer
¿La dejaste vivir?
Alberto (Interviewee)
Sí.
Interviewer
¿Por qué?
Alberto (Interviewee)
Porque al fin de cuentas el que se pasó a ser plaza, pues de ruco no nos daba unas ver por todo y por nada. Hasta por. Por. Habla.
Interviewer
¿Qué edad tenías el señor cuando lo mataste?
Alberto (Interviewee)
Tenía como 48 años. Como 48 años. Me lo llevé a una vecindad, le quité las uñas de los pies y de las manos, lo quemé.
Interviewer
Qué sentiste hacerlo sufrir.
Alberto (Interviewee)
En esos momentos la estaba gozando.
Interviewer
¿La gozaste?
Alberto (Interviewee)
Sí. En esos momentos vinieron todos los recuerdos. Desde el primer día que llegué a su casa y me desmadró hasta el otro año.
Interviewer
¿Cómo ti impacta el haber sido acosado sexualmente?
Alberto (Interviewee)
Viol. No me impacta, manita.
Interviewer
¿En tu vida?
Alberto (Interviewee)
No me perjudicó.
Interviewer
¿Crees que no?
Alberto (Interviewee)
A lo mejor sí, porque me volví más solitario. ¿No? Yo hacía mis trabajos, me mandaban con mi equipo y yo hacía mi trabajo. Yo solo no, Ya cuando ellos querían accionar, yo ya lo había hecho. Yo siempre he estado solo. Nunca he compartido así con amigos. El no poder expresarme o el luego tener miedo de decir luego lo que uno siente por el hecho de que te manden a la pinche loco, porque así la gente luego te critica y luego tiene luego el culo más cagado que uno. No, pero. Y lo maté, manita. Lo maté.
Interviewer
¿Lo torturaste y lo mataste?
Alberto (Interviewee)
Lo quemé, lo quemé.
Interviewer
¿Y lo dejaste ahí?
Alberto (Interviewee)
Lo encontraron algún día, pero quién sabe quién fue. Pero te lo puedo decir. Yo Fui a los diez años, cuatro, cinco meses, recibí mi primer sueldo. Fueron 200 mil pesos. Yo no sabía qué cantidad era. Era mucho dinero pa mí. Y desde ese momento cambió mi vida.
Interviewer
¿Y por qué te pagaron?
Alberto (Interviewee)
¿Por qué robaba?
Interviewer
Ni por qué robaba, ni cuál era el objetivo de robarte. ¿Bebés, no?
Alberto (Interviewee)
Llevarlos a diferentes estados. Hace sacrificios cultos.
Interviewer
¿Qué opinas de haber robado? ¿Qué?
Alberto (Interviewee)
¿Qué sentías de robar dinero en esos momentos? Yo sentía que el niño que yo me robaba o la niña no iba a sufrir lo que yo sufría.
Interviewer
Como si le estuviera salvando la vida
Alberto (Interviewee)
o que pasara algo que Yo pasé, ¿No?
Interviewer
¿De dónde te robabas a los niños?
Alberto (Interviewee)
De las coladeras, de las calles, de los hospitales. Era un niño. Podía entrar yo donde yo quisiera.
Interviewer
¿Y nadie te decía nada?
Alberto (Interviewee)
Y nadie me decía nada. Por eso es que el gobierno nos contrataba puro chamaco, porque no había nada. Y luego sin dueño, no había nada de qué preocuparse. No servías. Te mata. Así fue.
Interviewer
¿Qué más hacían aparte de robar?
Alberto (Interviewee)
¿Mill? A mí me decían que me estorba Miguel. ¿Cómo se le puede decir socio? Me estorba mi socio. Necesito que. Yo los mataba, los secuestraba, les quitaba dinero, me llevaban a los centros comerciales y me decí ira, ve con ese señor, dile que te perdiste, que te lleven al estacionamiento. Ya en el estacionamiento, pues ya se encargaban los demás de hacer su trabajo. Y yo ganaba. Empecé a convivir con mucha gente del medio y cosas así. Todos esos personajes, yo trabajé para ellos. Esa fue mi vida. Mi vida cambió a los 11 años. Yo ya vivía en Polanco, yo ya tenía mi departamento. ¿Pero qué crees? Que siempre solo.
Interviewer
¿Cómo lograste los 11 años en un departamento?
Alberto (Interviewee)
Gracias a mi patrón, que no fue mi patrón, fue mi amigo.
Interviewer
Bueno, si se le puede llamar amigo a eso, ¿No?
Alberto (Interviewee)
Pues yo digo que para mí sí fue mi amigo, manita. Porque independientemente de todo eso, podía contarles mis cosas. Los días, estas fechas yo recibía un abrazo, un échale huevos, un aquí estamos. Yo me sentía con eso, me sentía superhéroe. Me sentía importante. Al menos sentía que a ese güey le importaba. Al menos era su títere, si tú lo quieres ver así. Pero en esos momentos yo me sentía importante, aquerido por primera vez que pertenecías a algo. Me consideraba. No me consideraban para hacer mis cosas.
Electric Vehicle Advertiser
¿Te has preguntado cuán lejos se puede ir en un EV sin recargar la batería? La mayoría de la gente no maneja más de 40 millas en un día, lo que significa que pueden ir al trabajo, llevar a los hijos a la escuela, ir al supermercado y tener carga de sobra para ir donde la tía abuela que vive lejos, pero mejor que no se entere. Además, no hay que gastar en gasolina. Entonces palante en un eléctrico. Encuentra el EBE para tu presupuesto en Eléctricos para Todos Org.
NOCD Advertiser
OK, Finalmente. Finalmente episodios sobre OCD y OCD es no justamente organized or liking things in color order it is serious. It's a highly misunderstood condition it can show up in so many sneaky ways. In the episode we talk about how OCD can be managed and treated with the right kind of therapy, which is why I want to talk about no Cd. So with the right kind of help, a specialized therapist who gets what you're experiencing is trained to treat it. OCD can become so much more manageable at NOCD. Every therapist deeply understands OCD. NOCD is covered for over one hundred, fifty, five million Americans. And they make sure that between sessions you're supported, they have in app tools, therapist messaging, they have support groups. Putting out the OCD episodes were really important for me because a few years ago I was diagnosed with it. After years of thinking it was just anxiety and getting the right therapy has helped so much, and it's been really heartening to hear how much these episodes have already helped people with OCD and people who know, others who are suffering from it. So if you're ready to start getting help from a therapist who truly understands OCD, visit NOCD dot com to book a free call. That's no C D com.
Alberto (Interviewee)
Y por eso lo hacía, manita, porque independientemente del dinero, yo buscaba otras cosas que nunca tuve. Y también me di cuenta que el dinero no es todo. Que después de todo eso, yo había preferido vivir todavía más coladeras.
Interviewer
¿Por qué? Cuéntame un poco de eso. ¿Cómo llegaste a esa conclusión o esa reflexión cuando empezaste a tener dinero qué
Alberto (Interviewee)
Porque en la coladera sí vives al día y con lo que hay? Pero no te preocupas, no le haces daño a la gente.
Interviewer
¿Te preocupaba hacerle daño a la gente en esos momentos?
Alberto (Interviewee)
Sí. Ya después con poder. Bueno, según yo con poder porque no eres nada. Me sentía súper mal.
Interviewer
¿No veías en esos que te robabas
Alberto (Interviewee)
a ti reflejado sentía? Yo los veía y yo me veía a mí manita. Yo no sabía si la persona que tuvo a ese niño se había pasado de lanzar. Como se habían pasado de lanzamiento, luego le repetí la culera me tiró. En la calle ves un chingo de cosas más de las que no te imaginas. Chingo de sufrimiento, chingo de dolor.
Interviewer
¿Cuáles son esos recuerdos de haber vivido en la calle y de ser un niño de la calle que nunca se te van a ir?
Alberto (Interviewee)
El que me enseñaron a sobrevivir, a valerme por mí mismo. Mi educación yo mismo me la hice. Nadie me hacía. Mis amigos me dijeron, me dijeron ponte a estudiar. Me ponían a leer los periódicos. Imagínate, yo expulgaba la mota. Ya después leía los periódicos y en las paredes ponían ahí Uno más uno. ¿Cuánto es? Así aprendí.
Interviewer
¿Cómo aprendiste a leer?
Alberto (Interviewee)
Ah, con las prensas. Antes el periódico que rifaba era la Prensa y elevaciones. Me mandaban a comprarlo, me mandaban por el toque, ya lo expulgaba. Ya cuando se los pulsó y se lo rolaba, ya me decí a ver, siéntate, ahora sí, ponte a leer. Así pues ya me habían enseñado las vocales y todo ese pedo. Y por eso es que aprendí al poder compartir una cena con alguien. No me importa que había sido robada, porque ahí en la Merced encuentras buticomida tirada. No importaba porque al final del día tenías a alguien ahí a tu lado. Fuera como fuera, dices ahorita que
Interviewer
eventualmente el dinero dejó de saber y hubieras dado lo que sea por regresar a las coladeras.
Alberto (Interviewee)
Sí.
Interviewer
¿Por qué?
Alberto (Interviewee)
Porque el dinero me transformó en una mala persona. Sí, sí. Era un niño, porque también ni 18 años tenía. De los 10 a los 17 fue mi fama.
Interviewer
¿Qué fama era esa?
Alberto (Interviewee)
Esa que te digo. Tener dinero, cambiar mis carros dos veces por año de agencia, irme a donde yo quisiera, gastarme lo que yo quisiera, comprar lo que yo quisiera sin límite. ¿Pero qué crees que nada más lo disfrutaba en el momento, porque al final del día, el perro siempre ha estado solo?
Interviewer
¿Alguna vez te detuvieron siendo menor de edad?
Alberto (Interviewee)
No, no, porque siempre estaba protegido. Te lo vuelvo a repetir, yo trabajaba para el gobierno. Nunca.
Interviewer
¿Es que decir trabajar por el gobierno es complejo, no?
Alberto (Interviewee)
Pero es que realmente era así, porque el gobierno era el que me mandaba a hacer el trabajo. El gobierno me mandaba a tal dirección y yo tenía que ir, ve con fulano, ya saben lo que tienen que hacer. Era el gobierno. Ahora es general o no sé qué sea. Ahorita la milicia era un culero y dos, tres, así artistas que andan por ahí todavía que uno conoce su historia, que la quieran disfrazar en la tele. Es diferente, es otra cosa. Pero hasta el presidente se presta palabra cháchara. Lo que es así de fácil, man.
Interviewer
Es que el mundo de la santería es un mundo.
Alberto (Interviewee)
El mundo del gobierno, tanto el gobierno como el catoliquismo, la religión, es lo mismo. Son los que tienen el poder. Así de fácil.
Interviewer
¿Y por qué se prestaban a estar cerca de ti? ¿Por qué embarrarse así?
Alberto (Interviewee)
No tanto así, sino porque. Como.
Interviewer
Y lo digo no porque me.
Alberto (Interviewee)
Sino porque el fulano ese que fue mi dueño desde un principio, él era el que hacía las contrataciones. Él era el que hacía las negociaciones. Y te lo vuelvo a repetir, yo era un chamaco y él me llevaba. Y de una u otra manera yo escuchaba. La fui maliciando, la fui maliciando. Y si, ese güey era chingón. Yo fui una. Porque ese güey me enseñó el ajedrez, pero yo lo aprendí a jugar. Y se le olvidó. Se le olvidó muchas cosas, pero era sobrevivencia tras sobrevivencia. ¿Pero qué crees? Que siempre he sido tan pendejo, tan humilde, que nunca, nunca me olvidé de mis coladeras. Y siempre les llevaba de comer.
Interviewer
Siempre a la banda de allá abajo.
Alberto (Interviewee)
Sí, siempre. Pollos rostizados, pañales, lo que sea.
Interviewer
¿Qué te daba la coladera que no te dio?
Alberto (Interviewee)
Seguridad.
Interviewer
Privilegio del dinero.
Alberto (Interviewee)
Seguridad, tranquilidad. El que no me importaba si comíamos la carne o las tripas de pollo crudas, pero estábamos riéndonos. Y con dinero puedes comprarte la mejor comida porque sí, pero a veces no la disfrutas. No la disfrutas. No la disfrutas. ¿No, no te sabes? Pero nunca se me olvidó de dónde vine.
Interviewer
¿Cómo es que llegas a la cárcel
Alberto (Interviewee)
a los 17 años? A los 18 años ya no iba a servir para ese tipo de trabajo. Ya me iban a correr. Bueno, jubilar. Yo ya estaba hecho. A los 17 años me mandan a hablar, me citan y voy y me dicen que tengo que matar a mi patrón porque que ya les estorbaba. Después de siete años. Y como mi patrón había sido tan chingón conmigo, porque me dio todo, sabiendo que no era todo lo que me había dado, porque no era todo, yo fui y le dije que se abriera la que lo iban a matar. Ya no servía. Y me dijo que era un pendejo, que como creía, pues si era una cabeza importante. ¿Qué pasó? Y me abrí. Me abrí un mes antes de que cumpliera mis 18 años, antes de jubilarme. Me agarran y me meten por secuestro al distrito.
Interviewer
¿Por qué?
Alberto (Interviewee)
¿Quién la había secuestrado en el 2008? A una hija de un delegado de. Bueno, antes, en aquellos tiempos eran delegaciones, ahora son alcaldías, creo.
Interviewer
¿Cómo es que terminas el mundo del secuestro?
Alberto (Interviewee)
Porque me enseñan a subir a la gente a las camionetas y aprendo y me gusta. Y veo que toda la gente que secuestran no eran gente de la central de abastos o carniceros. Eran gente de dinero. Y ya dadas con fotografías, familias, todo. Bueno, hasta qué horas cagaban y aflojaban, porque aflojaba. Y a mí se me hizo fácil. Y lo intenté y resultó. Y lo intenté y resultaba. ¿Y las ganancias? Las ganancias eran buenas. Buenísimas.
Interviewer
Sí, pero dinero vacío al final del día.
Alberto (Interviewee)
Al final del día tenía todo. Moto, carro, departamentos, pero de nada servía. Por eso es que cada ocho días yo iba a mis coladeras a llevarles de comer. Aunque cada ocho días me daban en mi madre por yo llegar a las coladeras. Porque yo ya no tenía que llegar ahí. Porque según mi vida ya había cambiado. Porque yo no tenía que mezclarme con esa gente. Y la tira me subía y me daba mi rock and roll. Y ya después me aventaban a la. Pero ya me valía. Era mi familia, entre comillas. Entre comillas. Mis balecitos que te cuento. Yo poco a poco fui viendo cómo se morían. Los fui a enterrar. Eran mis hermanos. Ya estaban rucos. ¿Pero me enseñaron a vivir,
Interviewer
qué es lo más valioso que te enseñaron a vivir tus amigos de la calle?
Alberto (Interviewee)
A vivir, a no drogarme a lo pendejo. Obviamente yo soy sabedor que la droga no hace que tú hagas pendejadas porque no, ese es uno, no, La droga no influye en nada. ¿No estoy tan de acuerdo contigo porque yo he probado butidrogas, manita, no? Hongos, heroína, mota y todas las sensaciones son diferentes. ¿Pero al final del día hay algo en ti que sigues consciente, no te pierdes, que te da valor o te hace que hagas una otras cosas, pero en realidad al fin del día sabes lo que haces? Que nosotros le echamos la culpa a la droga es uno. No, yo te lo puedo decir. Yo tuve los huevos desde los 10 años de matar al güey ese y me gustó la sangre y empecé a hacer pendejadas. Las pendejadas sí, sí dañé a mucha gente. No pago. Te lo vuelvo a repetir, no me arrepiento, no me arrepiento. Lo que sí me arrepiento es haberme salido de la coladera. Lo que sí me arrepiento es de haber perdido esa niña.
Interviewer
¿Cómo acomodas en tu persona el que hayas matado a tanta gente? ¿Cómo duermes sabiendo que le quitaste la vida a tanta gente?
Alberto (Interviewee)
Pues es que ya no duermes, ya dormitas, ya no des descansas nunca hay paz en ti. Bueno, nunca lo ha habido en mí no.
Interviewer
¿Tu historia te volvió loco?
Alberto (Interviewee)
No, pero a lo mejor estoy traumado porque si fuera loco, si fuera loco, loco, me comería mi misma mierda y loco no estoy. Sí estoy traumado, no te lo puedo decir que no.
Interviewer
¿Cómo defines tú el trauma?
Alberto (Interviewee)
En que luego soy muy, muy explosivo, ¿Sí me entiendes? A mí me gusta un chingo la limpieza en mi casa y si un fulano de los que vive conmigo le huelen las patas y acá yo empiezo a agredirlo, empiezo a molestarlo, empiezo a chingarlo aunque no se metan conmigo. El hecho de que coman a lo pendejo y mastiquen me molesta que no me incumbe. Y de ahí saco todo. Ahí es donde saco todas mis cosas.
Interviewer
¿Qué te generó trauma en tu vida?
Alberto (Interviewee)
¿Qué crees que a ti te El güey ese cuando me vio?
Interviewer
Es que por eso te preguntaba si crees que te afectó en tu vida
Alberto (Interviewee)
el güey ese cuando le decía ya estuvo y me decía cha, ni mi hijo eres a huevo tenía razón. Ni su hijo era. Y así se lo dije cuando lo maté. Pues sí ni mi padre chingar a su madre.
Interviewer
¿Y qué te dijo?
Alberto (Interviewee)
Perdóname. Yo no tenía que pedir perdón, ni lo hacía. ¿Y te valió verga? Me mandabas a dormir todo lleno de sangre con el perro. Te valía ver. ¿Por qué? ¿Por qué a mí no, por qué a mí? ¿Por qué yo voy a tener compasión de ti? ¿Cuál es la diferencia?
Interviewer
¿Qué te contestaba?
Alberto (Interviewee)
Que tú me desmadraste mi vida. Porque niñez, te lo vuelvo y te lo digo así sinceramente, niñez yo no tuve, no la conocí. Familia menos y de amor ni hablar. Ese es un tema que. Que no. Después de unos años volví a ver a la señora.
Interviewer
Después de que mataste a este cambio
Alberto (Interviewee)
como después de dos años, tres años, lo volví a ver. La volví a ver a se llamaba Y me la llevé a comer y le dije que qué tranza. ¿No le pegué, no nada, pero sí le compré una casa y le ay muérete como perra sola, no?
Interviewer
¿Y por qué le compraste la casa?
Alberto (Interviewee)
Porque no tenían que gastarme mi dinero así de fácil. No sabía en qué gastarlo.
Interviewer
¿Por qué en ella?
Alberto (Interviewee)
Por qué no nomás fue en ella, fue en mucha gente que estuvo a mi alrededor.
Interviewer
¿Tenías un poco de compasión por ella?
Alberto (Interviewee)
¿Tal vez en el momento a lo mejor sí, porque también la Roca tenía un chingo de miedo, no? También la Roca se le levantaba temblando y se dormía temblando porque el puto radio no se prendía. Al menos que el güey si se iba a trabajar. Y la ruca estaba bien contenta, bien mojada, haciendo su talacha, cantando los gatos negros y todas esas. Pero nada más cuando estaba sola, cuando estaba el güey ese. Y por eso dije va. Pero al final del día también la culera me mandó a la verga cuando le conté las cosas.
Interviewer
¿Tú sabes quién es tu mamá biológica?
Alberto (Interviewee)
No, pa pronto no sé si soy mexicano o no, No sé nada de eso, de mi vida no sé nada de eso.
Interviewer
¿Tienes documentación?
Alberto (Interviewee)
Me registraron esos culeros esos. Voy a estar registrando, pero nada más mis hicieron mi acta de nacimiento, pero no la tomé en cuenta. Y si existe, pues ahora está, pero no me interesó. Alberto y apellidos me lo cambié. Me lo cambié, sí. Ese apellido no era para mí.
Interviewer
No, ese apellido no te pertenece.
Alberto (Interviewee)
No era pa mí.
Interviewer
Perdóname. Te patía.
Alberto (Interviewee)
No importa. Ese apellido no era pa mí. Sí, sí. Yo sé que dañé a mucha gente. No.
Interviewer
¿Te arrepientes de algo?
Alberto (Interviewee)
No, de nada.
Interviewer
¿Lo volverías a hacer todo?
Alberto (Interviewee)
A lo mejor sí, a lo mejor sí. Si me tocara la misma historia. Porque si me tocara una historia donde tuviera un papá o una mamá que tuviera yo calentura y media, estuvieran conmigo, a lo mejor mi vida no hubiera sido así. Pero pues desde que la culera se me tiró ahí como perro en la caseta, desde ahí yo ya me traumé, manita. Desde ahí ya tu vida ya no vale.
Interviewer
¿Quién te contó que te habían tirado una carta?
Alberto (Interviewee)
Cuando te adoptan les entregan entre comillas papeles y en esos papeles había una carta donde la culera decía que me había tirado. Pues no, porque no podía mantenerme y subía. Si se hace bien choro de ella. Es un choro de ella. Quién sabe si sea cierto.
Interviewer
La odias muchísimo, ¿Verdad?
Alberto (Interviewee)
Demasiado, demasiado. Porque aunque la culera no haya tenido para comer, darme de tragar, ahora te puedo decir que aunque comiendo frijoles hubiéramos sobrevivido neta y no soy nadie, ni no soy nada, pues sí me siento capacitado para ser un desmadre. Y la hubiera tratado a toda madre. Yo se lo dije. No manches. Si aquí en la cárcel me compro mis tenis, me compro mis cosas. ¿No se lo dijiste ya? No, con el flow no, porque ya no me vio en la cárcel. La roca esa ya no me vio en la cárcel. No, pero si aquí lo hago, imagínate en la calle. Más gacho y con poder. No carajos.
Interviewer
¿Cómo es que te detienen, Albert?
Alberto (Interviewee)
Me mandan a hablar para una comida y me dicen que para pronto, que me presente, que tenían una chamba para mí. Y ahí voy yo de pendejo y pues pura. No, pues no era nada de eso. Ya estaba la policía ahí. Me llevan al Reclusorio Norte en el 2008. 24 de noviembre del 2008. Ya caigo al reclusorio. Normal.
Interviewer
Era cuando tenías un secuestrado ahí ¿Lo tenían secuestrado o ya lo habían liberado?
Alberto (Interviewee)
Ya lo había liberado, era la hija. ¿Y cómo se le dice al que es su?
Interviewer
Su novio, Su prometido.
Alberto (Interviewee)
Se casó. Haz de cuenta que tú te ¿Cómo se le dice? Que mi pareja, pero a su mamá. Su suegra.
Interviewer
¿Su suegra?
Alberto (Interviewee)
Ah, bueno, era su hija y su yerno. Del güey ese que secuestramos, que antes eran delegaciones. Era el delegado de.
Interviewer
¿En qué año?
Alberto (Interviewee)
En el 2000. 2005, 2006 fue ese secuestro. En el 2007 yo caigo a la cárcel 24 de noviembre por ese secuestro.
NOCD Advertiser
OK. Finally. Finally we put out episodes about OCD. And by now you know, OCD is not just about liking things organized or liking things in color order. It is serious. It's a highly misunderstood condition. It can show up in so many sneaky ways. In the episode. We talk about how OCD can be managed and treated with the right kind of therapy, which is why I want to talk about no Cd. So with the right kind of help, a specialized therapist who gets what you're experiencing is trained to treat it. OCD can become so much more manageable at NOCD. Every therapist deeply understands OCD. No Cd is covered for over one hundred, fifty, five million Americans. And they make sure that between sessions you're supported, they have in app tools, therapist messaging, they have support groups putting out the OCD episodes where we're really important for me because a few years ago I was diagnosed with it. After years of thinking it was just anxiety and getting the right therapy has helped so much, and it's been really heartening to hear how much these episodes have already helped people with OCD and people who know others who are suffering from it. So if you're ready to start getting help from a therapist who truly understands OCD, visit NOCD Dot Com to book a free call. That's NOCD Dot Com.
Alberto (Interviewee)
Hey, Sal. Hank. ¿What's going on? We haven't worked a case in years. I just bought my car at Carvana and it was. It was so easy. Too easy. Think something's up. You tell me. They got thousands of options. Found a great car at a great price and it got delivered the next day. It sounds like Carvana just makes it easy to buy your car, Hank. Yeah, you're right. Case closed.
NOCD Advertiser
Buy your car today on Carvana. Delivery fees may apply.
Alberto (Interviewee)
Pero me aviento dos años en el norte. Llego y.
Interviewer
Pero tenías 17.
Alberto (Interviewee)
No, me faltaba un mes para cumplir 18.
Interviewer
¿Y por qué te metieron al norte?
Alberto (Interviewee)
Porque, como te lo vuelvo a repetir, manita, yo trabajaba para esos güeyes. Y esos güeyes hacen lo que quieren. El gobierno hace lo que quiere. De pronto el gobierno trae las llaves de todo. Así de fácil. Y si quisieran ahorita me sacan con la punta de la. Pero no lo hacen. No lo hacen porque. Porque saben que si lo hacen. Les hago un desmadre, me voy a morir. Todos nos vamos a morir. Miedo a la muerte no lo hay manita.
Interviewer
¿Más bien en tu caso, miedo a vivir, no?
Alberto (Interviewee)
El vivir un día más. ¿Y qué vas a hacer?
Interviewer
No mames.
Alberto (Interviewee)
¿Bueno, con quién platicas? Con nadie. ¿Y aquí qué sabes qué platicas? Pura mierda. Porque la mayoría de esta generación avientan unos putos chorros bien culeros, manita. ¿No cierto? Cuando sabes tú que no es cierto. Entonces mejor te alejas. En aquellos tiempos manita, en el 2008 para acá, era una cárcel bonita en donde te rifabas por lo tuyo, en donde si caminabas de blanco era porque te lo mereces.
Interviewer
Y eso es bonito. ¿Muchos pensarían que más bonito ahorita que está más tranquilo el pedo, no? Cuando la cancelera de estatus y de sus mamadas.
Alberto (Interviewee)
Pero ahorita como está más tranquilo el pedo, la gente abusa. La gente ya te quiere. Ya muchos quieren hablar bien cuando con unas cachetadas dan las naves. La gente sí cambió el sistema, sí, para vivir. Pero antes no. Antes era tu respeto, tu lugar.
Interviewer
Depende cómo definas respeto.
Alberto (Interviewee)
Depende cómo defina el hecho de que no se metan contigo. El hecho de que te digan cámara miñero, ahí le traigo un cafecito, cámara miñero. Vamos a chingarnos un toque. No, el hecho de que te estén chingando, presta los tenis o ven a tu visita y afloja. ¿Qué pasó? El respeto se gana. Claro. Antes como antes, ahora como ahora, ni pedo. Así nos toca vivir.
Interviewer
¿Entonces te agarraron por ese secuestro?
Alberto (Interviewee)
Sí.
Interviewer
¿Te dieron cuántos años por ese secuestro?
Alberto (Interviewee)
Setenta y dos años.
Interviewer
Seis meses por ese nada más. ¿Y ese que estás pagando ahorita traes otro? No, nada más ese.
Alberto (Interviewee)
Nada más. Pero yo sé que si salgo están las otras carpetas y van a votar. Así de simple.
Interviewer
Igual está cabrón salir con 72 años.
Alberto (Interviewee)
Pero te digo una cosa, no me interesa salir.
Interviewer
¿Por qué no?
Alberto (Interviewee)
En primera no tengo a quien. A ver, no tengo familia, no tengo. No me interesa. En segunda, lo mismo que vivo aquí, lo puedo vivir acá y afuera. Sí, una gran diferencia. A lo mejor una empanada, ¿No? A lo mejor ya más viejo, alguien que me caliente los pies y acá. Pero si es para ti, es para ti. Si no, no lo es.
Interviewer
Estás bien aquí.
Alberto (Interviewee)
Y yo ya entendí que desde que empezó el tiempo cero que de nací hasta ahorita que tengo 36 años, es así solo. ¿Entonces, pa qué salir? ¿Con qué objetivo? Así de fácil, manita. ¿Si me ofrecen 5 millones y me haz este enjuague, lo voy a hacer porque voy a salir de a perro, no? Y yo necesito comer, necesito vestirme, una nave, andar a la línea. Bueno, al menos a mí me late, ¿No? Porque eso andar de prangana pidiendo no nos queda, la neta. ¿Entonces, pa qué? Es algo. Tú lo acabas de decir. Ya le hice un chingo de daño a mucha gente. A mucha. Y todavía puedo hacerle más daño a más gente. ¿Por qué? Porque sí estoy traumado. Porque sí tengo un chingo de demonios.
Interviewer
¿Beto, si nos vamos a otro momento donde esa señora no te hubiera abandonado, donde esa pareja no te hubiera hecho el nivel de daño que te hizo, donde tu vida no hubiera sido en las coladeras? ¿Dónde hubieran estado tus sueños? ¿Que te hubiera gustado ese veto de seis, siete años?
Alberto (Interviewee)
Yo siempre quise ser piloto aviador, siempre volar.
Interviewer
¿Eso te hubiera gustado?
Alberto (Interviewee)
Pero ahora nada más vuelo. Pero en mi mente nada más. Ese es mi alusión, ese es mi viaje. No hay más. A mí si me hubieran ofrecido un plato de sopa, a lo mejor no estuviera aquí, A lo mejor no. El sistema, no las personas que me pusieron a mí en el camino.
Interviewer
El sistema también.
Alberto (Interviewee)
¿Sí crees?
Interviewer
Sí.
Alberto (Interviewee)
¿No, es que al final el sistema o el ciclo realmente tú ya lo vas marcando, no? Pero te lo vuelvo a repetir, yo por más que quise decir que no era un que sí ya un compromiso se volvió una obligación y ahora por favor. Ya era huevo. Así fue, así fue. Íbamos a los cultos a Catemaco, es subterráneo. A esa maña íbamos y hacíamos puras. Pero yo no hablaba por los demás, yo hacía puras pendejadas. Ya ponía a los niños ahí. Paz, paz, Cámara, Rancan, Clan, ahí te va papas. No, pero qué tranza, necesito un BMW. Y a la semana ya lo tenías y se hacía bien fácil.
Interviewer
Son vacíos que no se llenan, ya se ve.
Alberto (Interviewee)
Pero ese vacío tú lo querías llenar con otras cosas. Sí, pero no se llenan cuando al fin de cuentas. Exacto. Nunca lo vas a llenar Y así vas a estar sin. Vas a tener 50, 60 años y no los vas a llenar manita. Y mucha gente te va a decir, es que eres la mierda. Sí, sí. ¿Somos la mierda o yo soy la mierda?
Interviewer
No creo.
Alberto (Interviewee)
Pero yo también, yo soy de las personas que pienso que el destino ya está escrito y tu historia ya fue contada. Pues nada más vívela, nada más disfrútala. Yo a lo mejor soy pendejo de mi mente, a lo mejor mis ideas y mis pensamientos no están chidos.
Interviewer
Ah, pero tu historia.
Alberto (Interviewee)
Pero así es, así soy yo. Así soy yo y yo prefiero echarme un toque, no hacer deporte, jugar básquet.
Interviewer
Por lo menos la cárcel te da esa estabilidad.
Alberto (Interviewee)
Échame un baño y si vivo mañana
Interviewer
chido y si no, sí que la
Alberto (Interviewee)
cárcel te contiene en muchas cosas. Sí va en demasiadas cosas. Me limito, no me limito. Y tú lo acabas de decir, bueno, hace rato ya no se presta. Ya no se presta. Antes tenía estos chamacos y vivías a toda madre, ahora ya no, ahora les pides un café y esa extorsión cambió para muchos, te lo vuelvo a repetir, que según se sienten delincuentes, que según echa la garnacha. Para muchos cambió para mí porque ya hablan bien, ya caminan como para borreales. Pero para muchos como para mí, en el sistema económico si me rajó la madre. Porque si antes me compraba unos tenis de agencia cada tres meses, me los compro cada seis meses. ¿Sí me entiendes? Un conjunto. Porque no porque el perro no tenga dueño no quiere decir que no se pueda vestir chido. No porque el perro no tenga dueño, eso no significa que traigas pulgas. ¿Qué pasó? Y mucha gente por eso luego también por eso no es así. Porque como el perro no lo ven sin dueño, lo quieren ver barato. ¿Si me entiendes? Luego la gente te critica por la misma gente es la que hace que seas culero con ellos mismo, que porque ellos los vienen a ver, que porque les deposita. Cuando se los quitas de ahí ya andan de papá. Lo que es manita, lo que es ya no puedes.
Interviewer
¿Qué opina? Qué oportunidad has tenido ve tú aquí en la cárcel para romper esa dinámica que te fue creando allá afuera. ¿Has podido estudiar? ¿Has podido?
Alberto (Interviewee)
No me gusta la escuela. Será porque nunca fui. No le tomo interés. Sí, leo libros. Me gusta leer libros. Me gusta conocer. Para la escuela no me gusta leer un chingo la Biblia.
Interviewer
¿Trabajas?
Alberto (Interviewee)
Reparto el rancho. Soy talachero. Ando sobres. Yo no sobre. Sí. Yo no sobre la chuleta. No es que me guste, pero si no hay mamá con flex, ni papá lechita. ¿De dónde, pa? ¿Quieres ir al baño? ¿Y con qué te limpia la cola? Sí, una vez acá hay un baño y acá, como cuando estamos por allá arriba de naranja cagas. Y un baño y papas. Pero pues si estás aquí, ¿A poco no te puedes comprar un papelito, algo bonito? No. ¿Qué es eso? Nada más sobrevivir día con día.
Interviewer
¿Cuántos años te faltan para salir?
Alberto (Interviewee)
No es un chingo. Llevo 18 apenas. Y te lo vuelvo a repetir. Quién sabe si salga interés No tengo el hecho de que mueva unos papeles.
Interviewer
¿Cuál crees que haya sido tu propósito? ¿De acer, de vivir? ¿Por qué estás tú en este mundo?
Alberto (Interviewee)
No lo sé. No lo sé.
Interviewer
¿Y vas a pedir cuentas algún día?
Alberto (Interviewee)
Nada más a uno, ¿No? Nada más hay que darle cuentas a uno.
Interviewer
¿Crees en Él?
Alberto (Interviewee)
Nada más el Creador.
Interviewer
¿Crees en ÉL?
Alberto (Interviewee)
¿En Jesucristo? No, en Jesucristo no.
Interviewer
¿En quién crees?
Alberto (Interviewee)
En el Creador. En el que creó el universo y todos los planetas y todo eso.
Interviewer
¿Y por qué crees que te creó a ti?
Alberto (Interviewee)
¿No me crees? A lo mejor no me crees, ¿No?
Interviewer
No importa si te creo o no. Pero mi pregunta ¿Por qué crees tú que él te creó a ti?
Alberto (Interviewee)
A lo mejor tengo algo que hacer aquí.
Interviewer
¿Qué crees que sea eso?
Alberto (Interviewee)
¿No lo sé todavía no sabes? A lo mejor nada más vine a chingar nomás pu. Vine a dañar a mucha gente, a perjudicarla.
Interviewer
¿Crees que él haya creado alguien así?
Alberto (Interviewee)
Él. A lo mejor es que él permite todo, ¿No? Bueno y malo. Y a lo mejor fue parte de mi vida vivirla. Hay muchos niños que todavía ni nacen ni ya están muertos. No les toca. Y te lo vuelvo a repetir. Yo también quise suicidarme. No pude. Quise ahorcarme. Se rompían esas madres, las no hacía. No me toca. A lo mejor tengo que pagar toda la p. Mierda que he hecho. Ya. Ruco de a perro enfermo, más culero, poquito. Sí, más culero. Porque todo aquí se tiene que pagar. La factura la tienes que pagar aquí. Es que por allá, para empezar, quién sabe si exista. Aquí estamos. Aquí tú pagas porque pagas, nada más.
Interviewer
Ya lo demás es otra cosa.
Alberto (Interviewee)
Así pasen 20 años, pero vas a pagar. Y eso lo he aprendido. Gente que según dicen que no pagan porque pagan. ¿Qué pasó? Antes de irse se paga. Sí. No puedes irte sin pagar. Eso yo lo he entendido. No te puedes ir sin pagar.
Interviewer
Alberto, gracias por platicar con nosotros. Gracias por contar tu historia. Gracias por tu valentía.
Alberto (Interviewee)
Es algo que.
Interviewer
Gracias por tu fuerza. Lamento mucho la vida que te tocó. De verdad.
Alberto (Interviewee)
Me tocó vivir.
Interviewer
Es la historia.
Alberto (Interviewee)
A lo mejor en otra vida me toca algo más chido.
Interviewer
Vas a ver que sí.
Alberto (Interviewee)
Y si no la volvemos a repetir, no pasa nada.
Interviewer
Por el bien de ti y de
Alberto (Interviewee)
mucha gente más, no pasa nada, manita. Nada más hay que echarle estilo. Gracias por estar aquí. So good.
Interviewer
So good, so good.
Alberto (Interviewee)
New markdowns up to seventy, percent off are at Nordstrom rack stores now and that means so many new reasons to
Interviewer
rack because I always find something amazing.
NOCD Advertiser
Just so many good brands cause there's always something new.
Alberto (Interviewee)
Join the Nordie Club to unlock exclusive discounts shop new arrivals first and more plus buy online and pick up at your favorite rack store for free. Great brands, great prices. That's why you rack.
Interviewer
Why have I asked my H Vac guy I found on Angie Dot Com to change my grandpa's trachea tube Because I was so amazed by how quickly he replaced our air ducts. I knew I could trust him to change Pop Pop's tube while I was on vacation.
Alberto (Interviewee)
Make a quick young man.
Interviewer
Aw, see. Pop trusts you.
Alberto (Interviewee)
I think we should call a doctor connecting homeowners with skilled pros for over thirty years. Angie the one you trust to find the ones you trust. Find pros for all your home projects at Angie Dot Com.
This episode of Penitencia dives deep into Beto’s harrowing life story, tracing his path from abandonment at birth through an abusive childhood, homelessness, being kidnapped and trained for violence at age 9, and ultimately becoming a tool for criminal and political interests. Now incarcerated and reflecting, Beto shares with stark honesty and without seeking absolution or pity, laying bare the systemic failures and layers of violence that shaped his destiny. The conversation is raw, uncomfortable, and meant to provoke reflection about violence, complicity, and human dignity in the context of Mexico’s social realities.
The conversation is direct, raw, and unfiltered—often using colloquial language, dark humor, and blunt admissions. Beto speaks without seeking forgiveness and often circles back to fatalism and the inevitability of his life story, challenging listeners to question easy notions of guilt and redemption.
This is a distressing yet crucial episode for understanding the long shadow of violence, systemic abandonment, and exploitation within Mexico’s social and institutional structures. Beto’s story underscores the urgent need to address root causes—neglect, abuse, and the collusion between crime and authority—while reminding listeners that behind each statistic is a complex, often irredeemably wounded human being.
If you have not listened to the episode, this summary preserves the powerful trajectory and key moments of Beto's testimony while inviting reflection without sensationalism.