
Loading summary
Joel
Struggling with your weight. Prolon's five day fasting mimicking diet is a clinically developed nutrition program designed to promote fat loss while protecting lean body mass developed at USC's Longevity Institute IT assists the body in entering a fasting like state that helps reset metabolism and target visceral fat when paired with proper diet and exercise in just five days. Prolon offers a structured science backed approach to weight loss without extreme restriction or guesswork get fifteen percent off plus a forty dollar bonus gift when you subscribe at ProlonLife dot com.
National Debt Relief Advertiser
Este es un mensaje importante para quienes tienen tienen deudas de tarjetas de crédito, facturas médicas o préstamos personales de 10 mil dólares o más. Con el aumento del costo de vida, muchos consumidores enfrentan una deuda abrumadora con tarjetas de crédito. Si está agobiado por las deudas de tarjetas de crédito, podría calificar para las poderosas opciones de alivio de deudas que ofrece National Debt Relief, las cuales pueden reducir significativamente sus deudas. No necesita declararse en bancarrota ni solicitar un préstamo de consolidación de deuda. Podría calificar para esta opción de alivio de deuda y pagar solo una fracción de lo que debe. Con miles de reseñas en línea de cinco estrellas y una calificación A del Better Business Bureau, National Derbe Relief ha ayudado a más de un millón de consumidores con sus deudas que calificaron para esta opción de alivio. Visite TRYNDR. COM. Eso es tryndr. Com.
Joel
Las opiniones y testimonios expresados en este contenido son responsabilidad de quienes los emiten y no representan la postura institucional Penitencia,
National Debt Relief Advertiser
su equipo o colaboradores.
Joel
Penitencia, a través de Fundación Reinserta, apoya a niños y niñas en contacto con la violencia.
Interviewer
En Penitencia hablamos de historias que duelen y de algo que a veces se nos olvida. La violencia no siempre se ve venir. Muchas veces llega por donde menos lo esperas. Porque normalizamos estar expuestos. Y hoy estar expuesto en el Internet se volvió ya lo común, lo más normal. Compartimos ubicaciones, rutinas, búsquedas, conversaciones. Y no lo digo desde la paranoia, lo digo desde la realidad. Cuando estás expuesta. Cuando estás expuesto, eres muchísimo más vulnerable. Mucha gente cree que con navegar en modo incógnito ya estás protegido. Pero la realidad es que no. El modo incógnito puede ocultar cosas en tu dispositivo, pero no te hace invisible. Tu proveedor de Internet, la red de wifi de un hotel, o de un café, o de la escuela, la oficina, donde sea, incluso las páginas que visitas pueden seguir registrando toda tu actividad. Es por eso que en este equipo, en el equipo de penitencia, decidimos dar un paso más y usar CyberGhost. Es un VPN. Un VPN, dicho sencillo porque esto hace dos Cifra tu conexión y la redirige a un tráfico a través de servidores seguros. ¿Cómo funciona esto en la práctica? Entras, eliges una de sus más de 100 ubicaciones, la activas y listo. Tu navegación queda mucho menos expuesta, sobre todo cuando estás en redes públicas. Además, CyberGhost tiene algo no guarda registro de nada de la actividad. Ni siquiera ellos pueden ver lo que haces en línea. Y puedes usarlo en hasta 7 dispositivos al mismo tiempo. Para tu celular, tu computadora, tu tablet, incluso compartirlo con tu familia. Y si lo tuyo también es el entretenimiento, CyberGhost te permite desbloquear contenido restringido por región en más de 40 plataformas de streaming. Cambias tu ubicación virtual en un par de clics. Si quieres probarlo, en el enlace de la descripción hay una promoción especial para esta comunidad. 83% de descuento aparte, 4 meses gratis, garantía de devolución por 45 días y hay soporte 24 horas las 7 días de la semana. En un mundo donde exponerse, exponernos se volvió la norma, proteger nuestra privacidad también es una forma de cuidarnos. Gracias por acompañarnos. Gracias por ver historias para cambiar de manera positiva el rumbo de nuestro país. La violencia no siempre irrumpe de golpe. A veces se aprende desde muy temprano. A veces se normaliza tanto que deja de sentirse como una lección. En este capítulo vamos a hablar de crecer demasiado rápido, de aprender a sobrevivir antes de entender las consecuencias y de cómo ciertas decisiones parecen inevitables cuando el entorno empuja en una sola dirección. Hoyle nos habla de su familia, de pérdidas profundas y de cómo el amor por los hijos, por la música, por la vida misma, puede coexistir con caminos que terminan marcándolo todo. Aquí también se abren preguntas incómodas. ¿Qué pasa cuando el castigo deja de estar ligado al delito y se convierte en abuso? ¿De poder? ¿Dónde termina la justicia y dónde empieza la venganza institucional? ¿Qué queda cuando alguien es quebrado por el sistema más allá de lo que hizo o deja de hacer? En este episodio no buscamos absolver ni condenar, buscamos entender cómo se construye una vida atravesada por violencia y qué significa intentar seguir adelante cuando todo parece perdido. Gracias. Gracias por escuchar Penitencia. Acuérdate que estamos en búsqueda de el origen de la violencia. ¿Por qué? ¿Por qué está pasando lo que está pasando en nuestro país? ¿Por qué hay gente que decide terminar en la vida del crimen? Joel, Bienvenido a Penitencia. ¿Cómo estás?
Joel
Muy buenas tardes, un gusto saludarte. Gracias, igualmente. ¿Usted cómo se encuentra?
Interviewer
Bien, muy bien, muchas gracias. ¿Me escuchas bien?
Joel
Claro.
Interviewer
Perfecto. Pues bienvenido a Penitencia.-35 años en prisión.
Joel
37.
Interviewer
Ah, 37 años. ¿En qué año entraste? En el 84.
Joel
No, del 80 para acá me quedé 10 años en el oriente. Salí libre y al siguiente día volví a entrar.
Interviewer
No, al siguiente día.
Joel
Al siguiente día volví a entrar y ahorita son 27 años los que ya llevo en la península de Santa Marta, o sea.
Interviewer
Entonces, en total llevas en prisión 37 años.
Joel
37 años.
Interviewer
A ver, vámonos desde el principio. ¿Platícame de dónde naciste, platícame de tu familia, platícame de esta vida que te llevó a esta realidad?
Joel
Bueno, yo nací en el Distrito Federal, aquí de México. Pues de muy chico mi padre me enseñó a abrirme camino por mí mismo. Inclusive en la colonia que vivíamos aquí en Nezahualcóyo, mis hermanos tenían una talachería, que es donde cambian las celdas de los carros y casas no se ponchan y todo eso. Pues yo me iba a ayudar a ellos, estaba muy chamaco.
Interviewer
¿Qué edad tenías, José?
Joel
Tenía 12 años cuando yo iba en la primaria, Pero me espantaba mucho porque uno de mis hermanos, mayor de los hombres, le gustaba mucho el alcohol y cada fin de semana llegaba hasta el tope a la casa de mis padres y empezaba con sus manos a romper los vidrios de la casa y se cortaba y. Violento, violento.
Interviewer
¿Qué edad tenía tu hermano en ese momento?
Joel
En ese momento Mi hermano tenía 36 años.
Interviewer
Ah, mucho más grande que tú.
Joel
Sí, era el mayor de los hombres.
Interviewer
¿Cuántos hijos son?
Joel
Éramos once hermanos.
Interviewer
No, bueno, y tú eres el más chico.
Joel
El más chico de todos.
Interviewer
¿Con razón te llevas tanto con tu hermano, el más grande?
Joel
Sí.
Interviewer
¿Todos de la misma mamá?
Joel
Todos de la misma mamá y del mismo papá. Bueno, sí. Y ya mis padres ya cansados y espantados de tanta violencia de mi hermano. Mi hermana, la mayor de todos, de todos mis hermanos. Su esposo tenía unos familiares en un pueblito que se llama La Guapa, en estado de Puebla. Pues ahí estaba todo tranquilo, árboles, todo pastor, árboles frutales, bonito. Todo bonito, tranquilo. Más que nada mucha paz. Y en una ocasión mi hermana llevó a mis padres para allá, a conocer allá y les gustó a mis padres y vendieron la casa de aquí de México y se fueron para allá. Entonces pues yo me quedé acá en el DF para trabajar. Empecé a trabajar en la central de abastos, cargando los camiones, la fruta, la verdura, todo eso.
Interviewer
Te quedaste solo a tus 12 años.
Joel
Desde mis 12 años me empecé a quedar solo porque mis padres me vámonos para allá, cambiar de escuela otra vez para allá. Y no los conozco. Ya sabe usted cómo es cuando está uno niño y.
Interviewer
Adolescente, Adolescente.
Joel
Entonces pues base a eso empecé a trabajar con unos compañeros en Leyes de Reformas aquí a Juan en Iztapalapa. Y después de ahí empecé a juntar con los amigos.
Interviewer
¿Cómo era cuando tus papás se fueron? ¿Cómo era tu vida? ¿Cómo era un día que te acuerdes para ti teniendo 12 años y que tus papás no estuvieran presentes?
Joel
Me nombré a la escuela.
Interviewer
¿Si seguías yendo a la escuela?
Joel
Sí, sí, la escuela no la dejé. Me iba a la escuela. Ya en la tarde cuando salía de la escuela ya me iba a ayudarles a llenar el camión porque eran unos Thornton que les llaman, agarrar las cajotas de. Yo apenas si podía jalar una caja, pero yo estaba ahí. Y ya después de ahí empecé a trabajar en eso. Duré cuatro años trabajando en eso.
Interviewer
¿Ese dinero lo usabas para vivir o tus papás te siguieron apoyando?
Joel
No, una parte me la quedaba yo y una parte se la mandaba mi mamá. A mi mamá se la mandaba una parte porque pues mi madre estaba muy enferma, la operaron, le pusieron una malla en el estómago, pues muy cara en ese entonces. Y se le había. Pues como estaba gordita, al caminar mi madre se iba rasgando, rasgando, rasgando y se rompía la malla. Y pues mi padre sí trabajaba, era compra y venta de refacciones usadas de vehículos. Él me enseñó a cortar leña en el monte, a sembrar, cosechar. Todo eso lo aprendí yo por él. Pero como yo estaba en el DF, pues no podía ayudar a mi padre en eso. Y seguí trabajando en eso. Después de ahí salí de ahí y empecé, me hice un compañero, bueno un amigo de ahí. Vente, vamos a una fiesta, vamos. Ahí conocí otra gente de otros barrios. Eso fue a quien llamado los frentes 6. De ahí cuando me cambié de mí, fui para la colonia Guerrero. En la colonia Guerrero ya conocí otro tipo de gente más, pues se dedicaban a algo más duro, concentraciones más duras. ¿En ese entonces conocí a una chica, por decir el nombre, una chica llamada Nancy, aquí en Iztapalapa esta cual? La conocí ahí, ella ya tenía dos hijos, pero muy pequeñitos. Muy pequeñitos. La conocí, empecé a platicar con ella, empezamos a salir, me presentó con su familia. Inclusive pues yo en las noches iba y le Gracias a Dios de tocar la guitarra. Iba por la noche sin que yo dijera nada y le cantaba canciones afuera de su ventana.
Interviewer
Qué romántico.
Joel
Afuera de su ventana.
Interviewer
Andas muy enamorado.
Joel
Sí, siempre he sido así mismo. He tocado la guitarra. Inclusive hay otro de mis hermanos que está en el extranjero también él y yo, allá donde vivía mi madre, en el pueblito ese, nos juntábamos varios compañeros, muchachas con una guitarra y dábamos serenata a las mamás. Los días de 10 de mayo, a
Interviewer
todas las mamás hacían serenata.
Joel
Damos serenata inclusive luego a las novias de los compañeros. Como hay casas que tienen sus balcones afuera, las muchachas afuera de los balcones están dando su serenata. Y ya sabe usted como.
Interviewer
¿De dónde agarraste el amor por la música?
Joel
Siempre, siempre, siempre. Tengo dos hermanos, bueno, sí tengo dos hermanos, todavía están vivos, gracias a Dios. Uno se llama Sergio, que es el principal, que toca la guitarra. El segundo es Jorge, fue con el que aprendí a tocar la guitarra y con él dimos serenata en muchos lugares. Pues yo nada más viéndolo como tocaba la guitarra mi hermano, y yo decía mi hermano puede, porque yo no. Y en una ocasión agarré la guitarra y empecé. Y de ahí. Había una organización o una unión de jóvenes, se le llama en la calle así, mis hermanas, tengo dos hermanas que todavía viven, mi hermano Jorge y yo, los cuatro. Era una unión de jóvenes, íbamos a cantar a muchos lugares, íbamos a San Juan del Río, Veracruz, varios lugares a cantar con las guitarras. Y pues después de eso llegó el momento en que me hice lo de los compañeros de allí. ¿Sabes que necesitas la carga de preocupado? Es que necesito mucho dinero. Dicen ¿Por qué mi madre está así, así, así? Luego me acabo de. Vulgarmente le dije, me acabo de clavar con una muchacha. Y tiene dos hijos. ¿Cómo crees que tiene dos hijos? Si, es mi decisión. Es mi decisión nada más. Y desde entonces yo empecé a llevarlos al kinder.
Interviewer
¿Qué edad tenías?
Joel
Tenía 18.
Interviewer
¿Cuando te enamoraste de Nancy? 18.
Joel
18. 18 años de ese entonces empecé a llevar los alquiler, llevar los alquileres. Yo iba por ellos. ¿Las juntas? Yo iba a las juntas
Interviewer
ahí. ¿Tú seguías trabajando en la Central de Abastos?
Joel
Ya No, ya no.
Interviewer
¿Dónde estabas trabajando?
Joel
Ya estabas de malandrín condenado. Y ya empecé a llevarlos, empecé a crecer con ellos y pues llegó el momento en que empecé a delinquir ya en altas situaciones.
Interviewer
¿Cómo empezó tu vida delictiva? Porque en las fiestas me imagino con la gente esta que te empezaste allá
Joel
en la colonia Doctores, había una ocasión, hubo una tocada y estaban varios compañeros que yo conocía, bueno, amigos que yo conocía. Y llegué de un carro Mustang Harvard 77 colección el carro, imagínense. Entonces llegué y me ¿Sabes qué? Pues si te vas a ir, te vas a ir a lo grande. Ya me platicaron cómo estaba el asunto. Yo vámonos.
Interviewer
¿Y cómo estaba el asunto?
Joel
Pues ellos me lo comentaban en el sentido de que hay una persona que sale con unos portafolios, Trae dinero, trae joyas y todo eso. Sí, pero yo no, hasta allá no me puedo ir hasta allá. Yo no soy en ese aspecto así.
Interviewer
¿En qué sentido no eres en ese aspecto?
Joel
Pues no me gusta agredir mucho a la gente, ni lastimarla en el sentido físicamente.
Interviewer
¿Y lo iban a secuestrar o lo iban a robar?
Joel
Las dos cosas. Entonces pasó y me bueno, entonces más tú querías tener coche y tú no lo sacas, porque como yo conocía toda la ciudad, tú no sacas. Yo iba a ser el conducto de sac. Librarlos de la policía. Digo bueno, ya me quedé en el coche. ¿Y esos chavos? Pues desgraciadamente salió la persona que estábamos esperando con los portafolios que estábamos esperando todo salió a la perfección y ya es que empezaron a decir, pues que ¿Dónde lo vamos a dejar? Y pues yo, desgraciadamente, por hablador, le dije, mira, pues pon una sienta en los ojos y llévatelo rumbo a San Juan del Río. Ahí lo tiras ahí lo pones por ahí, pero sin lastimarlo.
National Debt Relief Advertiser
Este es un mensaje importante para quienes tienen deudas de tarjetas de crédito, facturas médicas o préstamos personales de 10 mil dólares o más. Con el aumento del costo de vida, muchos consumidores enfrentan una deuda abrumadora con tarjetas de crédito. Si está agobiado por las deudas de tarjetas de crédito podría calificar para las poderosas opciones de alivio de deudas que ofrece National Debt Relief las cuales pueden reducir significativamente sus deudas. No necesita declararse en bancarrota ni solicitar un préstamo de consolidación de deuda. Podría calificar para esta opción de alivio de deuda y pagar solo una fracción de lo que debe. Con miles de reseñas en línea de cinco estrellas y una calificación A del Better Business Bureau National Debt Relief ha ayudado a más de un millón de consumidores con sus deudas que calificaron para esta opción de alivio. Visite Tryndr. Com. Eso es, tryndr. Com.
Interviewer
¿Cuál era el objetivo de levantarlo? ¿Pedir más dinero?
Joel
Sí. En sus maletines traía en ese entonces, le estoy hablando como de tres, cuatro millones en ese entonces.
Interviewer
¿Cuánto vendrían siendo hoy?
Joel
Pues como 400. Y ahí su familia tenía una cadena de joyerías ahí en la colonia, en el centro. Y ya pasó, se la llevaron. Entonces ya más agarré y saqué los. Bueno, mis amigos, los saqué de ese lugar. Cuando le hablaron, los que se llevaron al chavo este, le hablaron al que estaba conmigo por teléfono. Dijimos, ya está, ya lo dejamos acá. Todo bien. Sí. ¿No le hicieron nada? No, pues que la verdad, se puso a brinco. Tuvimos que matarlo. Y yo me puse histérico y peleé con ellos. Y les es que eso no va así. Ya empecé a discutir con ellos y me aislé. Me aislé un tiempo de ellos. Pero antes de aislarme, me ¿Sabes que? ¿Era tu parte? Cuando me dijeron eso, cuando me dio mi parte, como a los quince, veinte días, ella traía un celular. Se lo había dudo a mi familia. Me habla una de mis hermanas desde acá de Puebla acá al DF.
Interviewer
¿Un celular en el 84?
Joel
No, o sea que yo quería mi celular. Yo quería mi celular para poderme comunicar con ellos. Entonces viene a verme, yo ya vivía en la colonia Guerrero, y vino a verme uno de mis hermanos y me sabes qué mi mamá está muy mala, está hospitalizada en un hospital de San Martín Texmeluca, en estado de Puebla.
Interviewer
¿Pero en el 84 no existían los celulares?
Joel
No, yo ya quería mi celular para estarme comunicando con ellos. Ya quería algo que me comunicara con mi madre en ese entonces.
Interviewer
OK.
Joel
En ese entonces, porque ya un teléfono o algo que no sé cómo era, las videollamadas o eso. Y ahí me dice, digo a mi hermano, ¿Pero qué hay que hacer? Se le rompió la malla y comprar otra malla y pagar la consulta y todo.
Interviewer
Tu papá trabajaba.
Joel
Y había fallecido. Falleció mi padre. Primero estaba mi madre sola con una de mis hermanas. Todos los demás se habían separado, aislado con su familia, pero casi a nadie le importaba mi madre más que, como quien dice, como el hijo pródigo. Yo andaba buscando y yo le dije a mi hermano, ¿Sabes qué? Lo que cueste es para mi madre, lo que cueste no me interesa, así tenga que ser, lo que tenga que hacer, pues es para mi madre. Adelante. ¿Seguro? Sí. Y tuve que ir yo hasta Puebla para firmar un tipo contrato donde yo me hacía responsable de todos los gastos. Pasó, operaron a mi madre, gracias a Dios salió con bien. Y ya me dice el doctor, pero usted me pagaron. Yo voy a pagar, doctor, usted que es mi madre. En ese entonces yo pagué la cuenta del doctor, pagué la.
Interviewer
Con el dinero que te habías ganado.
Joel
Y mi madre me hijo, no quiero estar aquí. Iban a la casa, pues yo con llanto, llanto y ver a mi madre así. Le contraté a una enfermera, mi madre, para que se fuera a la casa y estuviera con ella atendiéndola, ayudándola. De ahí volví otra vez a regresar aquí a la colonia Guerrero, a donde vivía Nancy con los niños, los que vemos de escuela, empezar a llevarlos a la primaria otra vez. Yo ya traía mis coches, ya traía dinero.
Interviewer
¿Pero qué me imagino que seguiste robando así o de dónde sacaste tanto dinero?
Joel
Sí, pero yo, o sea, por aparte yo soy.
Interviewer
¿Pero qué hacías?
Joel
Cuentaviente.
Interviewer
Cuentaviente. ¿Cuál era tu modus operandi en este monte? ¿Todavía estamos hablando del 84?
Joel
Sí, pues hay unas formas en. ¿Cuál es una de las formas? Que ves al tipo de gente que entra al banco, como se dice vulgarmente, lo escaneas y te paras atrás de él y oyes lo que está pidiendo, lo que está. Pues ya como yo lo escaneaste, te sales. En cuanto sale él se vaya. Ya con. Yo ya andaba, yo traía tres, cuatro echados más ya armando, ya lo seguíamos y era un lugar donde viéramos, fuese en un tope o en un semáforo, ahí lo atracaban. Ya sabíamos cuánto trae.
Interviewer
Y ahí es donde empezaste a sacar todo el dinero para.
Joel
Y ahí empecé a ganarme el título de que los niños que no eran niños de sangre me dijeran padre. ¿Me decían inclusive por qué te pones a cuidarlos? ¿Por qué les das si no son de tu sangre? No les contestaba, simplemente yo les daba cachetada con guante blanco que sacaba mis hijos todos los fines de semana, lo que eran los sábados de ahí de la colonia Guerrero, está cerca Tepito, me los llevaba a mi hijo, mis dos hijos, a mi esposa, inclusive a mis suegros, sobrinos, a todos nos llevaba a comprarles ropa, tenis, todo lo que ellos quisieran. Pues empecé, ya traía otros carros, ya tenía más carros, yo ya no salía en el día para nada de casa, más que llevar a mis hijos a la escuela y regresarlos toda la semana, de lunes a viernes era de trabajar. Bueno, lo llevábamos así, trabajar. El sábado lo ocupaba para irme con mi esposa, vámonos a tomar, a bailar o a cenar. Y el domingo lo ocupaba para con mis hijos llevármelos a un parque donde ellos se distrajeran, llegaran agotados. ¿Y ya pues ya eran los domingos en la noche, bueno en la tarde ya le decía yo a mis hijos, sabe que tiene de tarea? Ya me ponía a hacer tarea con ellos, al menos la tarea con ellos, acabé haciendo su tarea con ellos. Se dormían. Llegó el momento que fueron creciendo, creciendo y creciendo y creciendo, creciendo. Llegó el momento este en que pasó esta situación y él por cual estoy aquí ahora.
Interviewer
Pero primero estuviste en el Oriente, ¿No?
Joel
Sí, llegué al oriente directamente. Llegué al Oriente, pero a ver, ¿Cuándo
Interviewer
fue la primera detención que tuviste en el Oriente? La primera detención que tú tuviste.
Joel
Esa fue la primera detención que tuve.
Interviewer
¿Antes no te habían agarrado nunca?
Joel
Nunca.
Interviewer
¿Cuántos años llevabas delinquiendo sin que te agarrara?
Joel
14 años.
Interviewer
14 años robando sin querer tuvieras ningún.
Joel
No. ¿Por qué? Porque las cosas no las hacía yo directamente, yo checaba todo el asunto y yo mandaba a otra gente, pero yo estaba checando todo el asunto también, cómo lo hacían, como trabajaban. Entonces yo veía sus errores de ellos y yo les decía, sabes que tú le arriesgaste en esto y esto y este, ponte más abusado. Llegó el momento en que supe por ahí que había mandado buscando la policía, pero inclusive la policía pasaba enfrente de mí, no me veían, no me reconocían. Hicimos, bueno, yo hice un secuestro de una persona muy importante en ese entonces, con otros compañeros y cuando en ese momento estaba yo trabajando, haciendo ese asunto, secuestrando. Sí me mandaron como él le puede decir. Pasamos ahí por lo que es la Tlatelolco y pues con mi esposa, ya conocía Nancy en ese entonces me casé con ella en el oriente, conocí a mi carro, me vio, me hizo señas, me detuve, pues íbamos con más gente con lo que llevaba, personas que llevábamos
Interviewer
o se traían a las víctimas.
Joel
Pero ya me detuve yo y les dije a ellos que siguieran y ya me dicen, si oyes a tu hermano, tu hermano está en la casa, ¿Qué pasó? Y pues ella, como ya conocí a mi mamá, llegó sus lágrimas, falleció tu mamá. En ese momento no le dije nada a mi esposa, me quedé callado. Al subir los vidrios de mi carro en paz, empecé a manejar como loco, como loco, atravesándome. ¿Yo quería morirme, mi padre muerto, mi madre muerta, mi hermano mayor muerto, mi hermana mayor muerta, Y cuando fueron a ver a mi madre que había fallecido, mis dos hermanas que vivían acá en Patitlán, como tomaron un autobús en Latapo, San Lázaro? En ese entonces la línea se llamaba Estrella Roja, pasaba de la Tapu, de ahí de San Lázaro a San Martín Puebla. Y ese autobús pasaba por una de las paradas que se le llaman La Venta, ahí veían mis padres. Es una autopista. Es autopista. Esa autopista, o sea, pasan los carros muy rápido. Muy rápido pasó y se bajaron mis hermanas, dos de mis hermanas se bajaron de ese autobús y se atravesaron para llegar a la casa donde estaba mi madre para ir a velar. ¿Las atropelló un carro también?
Interviewer
¿A las dos?
Joel
A las dos. Y ya pues ahí ya me empezó a valer un cuerno todo, todo, todo. Pero lo que sí no cambié fue con los niños, con ellos no dejé. Empecé a hablar con ellos, a decirles, y de repente un día, pues me dice mi hijo, porque yo vivía en un departamento arriba en la Corona Guerrero, me papá, vamos a ver a mis abuelos. Ellos ven abajo, vamos. Ya me bajé con el niño, me recargué en mi carro, en la cajuela de mi cartera, me recargué así fumando un cigarro. Y de repente veo a dos personas de traje caminando de una acera y otras dos de otra acera. No le tomé importancia. Ya cuando los vi de cerca, pues sentí el presentimiento, pues que me dice mi voy a ver a mi abuelito. Le digo sí, métete, hijo. Y ya cuando yo escasamente 5 metros, que eran los judiciales en ese entonces, me eché a correr hacia atrás y salió un carro. Choqué con el carro de Marisa. Sí, ya no les dije nada, pues. Y ya me agarra un judicial y me sube a un Galaxy negro y me iguala ¿Qué pasó, jefe? ¿Qué sucede? Vamos a ver si eres tú que andan robando. Ahorita viene el comandante a. Me dijo así. Y después llegó un señor alto con un águila aquí de ir al comandante. Y todas las situaciones, las que yo hice, las que yo hice, realmente nunca
Interviewer
salieron, o sea, te clavaron ahí otras, pero no fueron por ti, por los secuestros, por los robos, por nada, por
Joel
nada de lo que yo hice, no me clavaron un asunto, se guiaron por lo que hicimos de la joyería de. Ahí, esta persona que a mí, la persona que a mí me clavaron, que ya ni me acuerdo del nombre del señor. Este. La Cámara de Diputados, la víctima, el hijo de la. El papá de la víctima, el papá.
Interviewer
¿Ustedes atracaron al hijo del diputado de
Joel
la Cámara de Presidentes? Eso nunca lo hicimos. Bueno, al menos yo nunca lo hice en ese entonces. Inclusive la persona está me yo no lo conozco. No, pues que sí pasó. Me tuvieron en la 50, que era en Narcos de Belén, en los sótanos, aventándome agua fría con una manguera, soltando unos cables en el agua para que me dieran toques. ¿Me reventaron la nariz con el tehuacán y silepekín, me reventaron las fosas nasales? ¿Me empezaron a golpear y me tú vas a decir que es esto? Y esto y esto y esto que tú hiciste esto y esto. No puedo. Necesito un abogado. No hay abogados aquí para ti. Para nada.
Interviewer
Ya sabían que andabas.
Joel
Sí, pero la gente que lo hizo realmente. Yo los conocí porque, mire, desgraciadamente o agraciadamente en ese ramo se conocen entre todos de un barrio o de una colonia. Todos se van conociendo, se van rolando las situaciones.
National Debt Relief Advertiser
Liberty Mutual customizes your car and home insurance and now we're customizing this ad for your morning commute to wake you up which could help your driving Science says that stimulating the brain increases alertness So here's a pop quiz How many months have twenty eight days What gets wetter as it dries what has keys but can't open locks if you don't want to hear the answers Turn off this Liberty Mutual ad now Twelve months a towel piano Enjoy being fully alert Este es un mensaje importante para quienes tienen deudas de tarjetas de crédito, facturas médicas o préstamos personales de 10 mil dólares o más. Con el aumento del costo de vida muchos consumidores enfrentan una deuda abrumadora con tarjetas de crédito. Si está agobiado por las deudas de tarjetas de crédito podría calificar para las poderosas opciones de alivio de deudas que ofrece National Debt Relief las cuales pueden reducir significativamente sus deudas. No necesita declararse en bancarrota ni solicitar un préstamo de consolidación de deuda. Podría calificar para esta opción de alivio de deuda y pagar solo una fracción de lo que debe. Con miles de reseñas en línea de cinco estrellas y una calificación A del Better Business Bureau National Debt Relief ha ayudado a más de un millón de consumidores con sus deudas que calificaron para esta opción de alivio. Visite tryndr. Com. Eso es, Tryndr. Com.
Joel
Entonces el comandante Se Tal me enseña unas fotografías. Mi esposa, mis hijos, mi familia. Cuando van saliendo, ¿De dónde van saliendo? ¿Esta es tu familia? No es tu esposa. Por cierto, muy guapita. Tu esposa es descendiente de gitano. Mi esposa a su mamá, Ina Colina Guerrero, le decían la Señora Bonita. Era modelo de los pantalones Eduardos, California. En ese entonces estaban en Panamá. Y pues buscaban emprenderme para que yo les dijera cosas si tú no firmas esta declaración, señora, a tu mamá, a tus hermanos y a tus hijos. Me empezaron a meter tanto terror psicológicamente en ese entonces yo le mire, si quiere le doy todo lo que tenga, pero suélteme, yo no hice nada de esto. Me meten en un cuarto que es en cámara de gestión, algo así, déjese. ¿Donde? Pues yo estoy viendo al alguien, el que es la víctima me está viendo a mí, pero yo no la estoy viendo. Pero hay un audio y dice no lo conozco, no lo conozco. Y él dice, tal como ante dijo, pues ni modo, es el que se va a ir. Yo ya no puedo retractarme de lo que recibí. Ya le habían dado dinero para que quitara a los que realmente había sido. ¿Y mi tía a los que pasó? Me hicieron golpeando y todo, y no firmé ningún documento. Falsificaron mi firma, inclusive Mi esposa me ¿Sabes qué? Vinieron unos señores, me amenazaron, me dijeron cosas y le no te preocupes, todo va a estar bien. Cuando. Me subieron de la. Me bajaron a sótano donde estaban las celdas frías y me volvieron a subir en un cuartito donde estaba un comandante plata sentado en un escritorio. Y yo estaba haciendo una silla así como soy ahorita, en una silla así, pero con las esposas así. Y se sentó enfrente de mí el comandante y me dijo vas a firmar esa este documento, este documento es tu la declaración que estás haciendo, no la voy a firmar. Y de repente siento con la suela de la bota que traía aquí en el pecho, con las manos así, con las esposas por Lógicamente volé por otro lado. De repente abren la puerta, danzamos en el cuartito, yendan con el Tahuacán, que le dije, Chiloé piquín. Antes daban unas bolsas de pan en las panaderías de papel como estraza. Y yo dije, este señor está crudo, hasta crudo le echa el piquín en la botella del Tehuacán, empieza a agitar, está loco este. De repente siento como me agarran así de acá, yo sin poder meter los cabellos hacia arriba, y en los cabellos hacia arriba me avientan el Tehuacán con el piqué. Sentí morirme en la semana, pues imagínense reventarme todas las fosas nasales y empezar a escurrir la sangre. No firmé, dije, no voy a firmar, mátame, pero no voy a firmar. Llegó otro policía bueno con ellos y como tenía mi identificación de elector. Lógicamente, pues tengo mi firma, Ahí está el documento firmado por el señor. Yo no filmé nada. Ya llegamos al juzgado, bueno, me trasladaron de ahí de las 50. Cuando me agarraron cuatro días después, creo que ya no es válido al Reclusorio Oriente. Llegué entre tres, tres y media de la tarde al Reclusorio Oriente hay un lugar donde se llama mesa de prácticas, que donde los reciben y los toman huellas, el antropométrico y dirección a ingreso. Pero antes de llegar a Ingreso, cuando llegué directamente un comandante de ahí del Oriente, me dijo que no hay problemas. Más o menos sé cómo está tu situación, sé que tú no fuiste, pero pues esas situaciones que te mandan para acá, yo no puedo hacer nada en este aspecto, ni te puedo ayudar en nada, simplemente puedo ayudar en que te la lleves tranquilo aquí. No me dijo, ni me insultó, ni me dijo nada, al contrario, le agradezco el apoyo que me brindó en ese entonces. Llegué al Ingreso y empezaron a ir a verme. Ha juzgado gente que yo no conocía y empezaron a meterme terror y terror, más y más y más.
Interviewer
¿Qué pasó con el hijo del diputado? Lo mat. No solo lo robaron.
Joel
Sí, y nosotros. Ellos fueron los que lo hicieron en esta sentencia, cuando a mí me dicen es que tú hiciste esto, yo. Yo ni lo conozco al señor, el señor les está diciendo que no me conoce a mí.
Interviewer
Entonces te avientan y te clavan en Oriente. Digo, algo estabas pagando pues lo que hice anteriormente. Sí.
Joel
Y ya pasó eso. ¿Y
Interviewer
cuánto te aventaron?
Joel
Empecé a ir al juzgado, a las audiencias. Audiencias, audiencias. Todavía iba unos de mis hermanos, iba mi esposa, mis cuñados. Cuando me dan la sentencia, yo atrás en el juzgado, atrás de los cristales, mi familia del otro lado, se para el actuario y me fulano de tal, sí, servidor, amigo, usted tiene una sentencia de ciento doscientos años de prisión. En el momento que me dijo siento 12 años de prisión toda mi vida, se vino a mi mente una perla, todo.
Interviewer
Pero a ver, Jorge, te dio, te dio. Qué sentiste, o sea, te dio coraje, te dio.
Joel
No, me dio tristeza de impotencia de poder hacer algo para los que de verdad estaban ahí, a los que mudaron y me quedan meter a fuerza.
Interviewer
¿Pero me vas a decir que con todo lo que hiciste no sabías que eventualmente esa iba a ser tu realidad?
Joel
Yo sabía que algún día iba a llegar a un preventivo o a un profesor, a un federal, yo lo sabía, pero no sabía que me iban a meter tantos años, iban a meter tantas situaciones y meter a mi familia en estos asuntos que era mi problema nada más porque yo me enfocaba en hacer las cosas lo más limpio que yo pudiera. Claro, por si duré tantos años sin que me dijera nada y me agarrara. ¿Entonces pues no me quedé otra vez me agaché así y levanté mi cara ya con mis lágrimas y mi familia allá afuera llorando afuera en el juzgado vas a firmar tú? Ya ve que le dan pues las hojas del expediente para firmar. ¿No quieres? Me niego a firmar, me niego a firmar y me niego a firmar. Entra otra vez el comandante ahí en el juzgado 16 penal del oriente y se mete con el juez y en la audiencia que estaban ahí, vuelve a salir otra vez el comandante este y se me queda viendo y se ríe y le dice, me dijo, mis influencias pueden más que tú pues ¿Qué le
Interviewer
hiciste a este comandante que lo traía tan personal contigo?
Joel
Porque nunca quise hacer aceptar lo que él quería que yo lo hiciera, porque él quería hacer puntos para subir más. R Porque era una persona yo que nunca había podido agarrar. Ese era su coraje de él, o
Interviewer
sea, sí estaba siendo buscado pues, pero
Joel
nunca me pudo agarrar él hasta que me agarró otra gente y me conectaron con él, ya ese era su coraje de él y pues en grandes rasgos esa es mi situación.
Interviewer
Pero me dijiste que estuviste en el oriente 10 años.
Joel
Sí.
Interviewer
Y saliste un día, ¿Cómo es que saliste? ¿Salí o te escapaste?
Joel
No, no salí.
Interviewer
El 16 de febrero sacó una sentencia de 112 años. A los 10 años el.
Joel
Sí, pero le voy a decir por qué no, o sea, primero me aventé por otro delito. Diez años.
Interviewer
¿Por qué delito?
Joel
De robo a casa de habitación.
Interviewer
Entonces esa fue la primera vez que estuviste y ese sí lo hiciste.
Joel
Es así realmente.
Interviewer
¿Y cómo ahí te agarraron infragrantí o?
Joel
No, ese me agarraron por el chismoso de uno de mis compañeros amigos que andaban conmigo. A ese lo agarraron en. En un cuentaviente, haciendo un cuentaviente.
Interviewer
Y te puso,
Joel
inclusive él le dio el número de la casa donde vivía y todo a la policía y me fue. Salió un 16 de febrero al 17 de febrero del 96, que fue la otra situación en la que empezaron los problemas. Fue cuando empezaron a agarrarme tanto odio este policía del comando.
Interviewer
Pero a ti te agarran en el 84, sales en 1994 y te vuelven a agarrar.
Joel
Me vuelven a agarrar ahí en esa fecha del. Un día.
Interviewer
Un día nada más.
Joel
Un día nada más. Llegué en la calle, como quien dice, como si hubiera ido yo a visitar a mi familia. Y me recé nada más. Y fue cuando me agarró este comandante. De ahí me agarró toda esa situación. Me ahora sí no sabes cuánto había luchado por tenerte aquí en mis manos. Fue lo primerito que me dijo. Fue lo primerito que me dijo y no se me va a olvidar. Y su cara tampoco se me va a olvidar. La tengo muy presente. Me imagino mucho muy presente su cara. Sabía inclusive qué llegué a hacer en ese entonces cuando me agarraron, hablarle a unos amigos y decirle que me checaran todo desde que nació él y su familia.
Interviewer
Te querías vengar, qué lo ibas a
Joel
mandar En ese momento, pues yo estaba cegado de tanto coraje. Pero como le repito y le dije hace casi el principio de esto, me molesta que se pasen erizos con la gente. Inclusive aquí yo veo un compañero que los ha maltratado, a otros compañeros más, y pues me meto y pues luego saco más problemas yo por meterme, en lugar de meter paz, saco más. Pero cuando me llegaron a agarrar, estuve en el oriente, cuando me trasladaron para acá, para la penitenciaria de Santa Marta, a los dos. No miento, a los tres meses hablo por teléfonos de aquí desde la peni. Teléfono público con mi esposa ya llorando me oye, habla con tu hijo Willy. ¿Por qué? Pues mi hijo ya era mayor de edad. Ya bueno, comiendo, hijo, No. Dice que va a hacer todo lo que pueda por irte a alcanzar, porque no puede estar sin estar contigo. Pásamelo. Y ya hablé con él. ¿Qué pasa, mijo? Y allá orando me no, papá, voy a hacer todo lo que sea necesario. Dice, pero te voy a ir a alcanzar. Estás loco, mijo, no sabes ni lo que estás diciendo. Mejor ven para que platiquemos, para que yo te diga todo cómo se vive aquí, todo lo que se pasa aquí, hijo, todo el dolor, todas las cosas que tienes que hacer aquí. Te malpasas. Tantas cosas, mijo. Ya vino. Bueno, vino a verme, le comenté todo, le hablé con él, platiqué con él. Sí papá, le voy a echar ganas. Pasó, se fue. A la semana siguiente lo agarran por un robo a unas joyerías. Y mi esposa conoce a una señora que es la mamá de un chavo de aquí, que vivían allá en la Guerrero también. Y ese chavo le habla a su mamá y le oye, ay, por ahí dile a Joel, esposo de Nancy, que ya agarraron a Willy. Y me habla el compañero este, me ven, siéntate unas palapitas ahí del módulo 8, siéntate. ¿Qué pasó? Pues agarraron a Willy. ¿Cálmate, estás loco? Agarraron a William, ¿Cómo crees? Y pues si, me entró mucho coraje. Y al mismo coraje, tristeza, agarro el teléfono y que le marco a mi esposa en el teléfono público lo que pasó. Y llorando Nancy me dice, te dije. Este cuando no entendió, te dije. ¿Y dónde está ese goal? Al oriente. Pero luego lo trasladaron al diamante. Bueno, entonces empiezo a comunicarme con unos compañeros, como vuelvo a repetir, agraciadamente o desgraciadamente, conozco gente, bueno, gente adelante, plano, gente que muere, son muy de altos rangos en esas situaciones. Y le dije a un tú tienes acceso cuando llegan por primera vez al diamante, va a llegar un chavo ahí así, así, ¿Qué quieres que le pase? Es mi hijo, es mi hijo. ¿Y si, llegó y después se acomodaron conmigo y me dijeron, sabes que? Ya lo tengo aquí, me lo pusieron a la línea, pero platiqué con él, con lágrimas y todo, platiqué con él. ¿Y después, después de un año, después de un aÑo lo trasladan para que? Para la Pen. Y del módulo 8, los que estamos en un módulo es mucho, mucho, muy difícil salía la población, porque si no salimos, salimos a una situación y con custodia.
Interviewer
¿Tú estás en un módulo?
Joel
Estoy en un módulo.
Interviewer
¿Te portas muy mal aquí adentro o qué?
Joel
No, desde que llegué a la pen. Soy uno de los más viejos de ese módulo.
Interviewer
Me imagino.
Joel
Sí, ya todos los que están en ese módulo y módulo son. ¿Vienen llegando como que decimos? Como decimos los que vienen llegando.
Interviewer
¿Y te lo trasladaron para acá?
Joel
Sí, llegó al dormitorio, en ese entonces llegaban ahí y yo conozco a un custodio y estaba en ese entonces custodia en ese dormitorio. Y me oye, hay un chavo, lo vi aquí cuando salió al centro escolar primera vez. Exactamente. ¿Recuerdan? Salíamos cuando estaba la licenciada Elsa y vi este custodio. Me dice, hay un chavo que dice así que es tu hijo. Ya empecé a contar. Lo pasan para acá al dormitorio del 5. Es donde llegan todas las remesas ahí. Y de ahí van seleccionando los dormitorios que van allí llegar. Ya de repente ya pasó, ya veo a mi hijo y me abraza y me pongo a llorar también con él. Y me dije que iba a hacer todo lo que para llegar casasto. No, estás loco, amigo. Y ya le dije a mi esposa, hable con mi esposa, cómo esa situación. Dame el teléfono. ¿Tiene licenciado? Si. Dame el teléfono, licenciado. Ya me dio su teléfono, licenciado. Ya platiqué con él y digo, mire, lo que necesite para sacar a mi hijo, hágalo. Pero una cosa me lo voy a decir, usted tiene su casa así, así, así. Su hija es así, así su esposa, así todo. Ya lo tenía escaneado el abogado. ¿Por qué? Porque la mayoría de los abogados nada más lo roban. Y. Pasó esa situación. Tenía yo un terrenito en San Martín de Exmeluga que me dejó mi padre cuando fallecieron.
Interviewer
¿Lo tuviste que vender?
Joel
Lo vendí, lo vendí y ese dinero se lo di al abogado. Y tiene dos, tres años que se fue mi hijo libre.
Interviewer
¿Cuántos años se aventó aquí adentro?
Joel
Cuatro años nada más, porque me moví rápido para sacar. Yo no lo quería que él. Y él ya está libre, Está con su mamá y ando allá afuera en la calle.
Interviewer
Qué fuerte. ¿Y tú qué sales en cuánto tiempo?
Joel
Si Dios me lo permite, me da vida y salud. Y si no pasa algo más, a fines de este año me voy libre.
Interviewer
¿Ya vas a cumplir con tu sentencia?
Joel
Ya llevo 27 de este año. En esta ocasión llevo 27 años y los días anteriores eran 37 años. Ya les regalé muchos años de mi vida.
Interviewer
¿Cuántos años tienes?
Joel
Tengo 54 años.
Interviewer
¿Qué va a pasar ahora que salgas? ¿Crees que puedas hacer una vida?
Joel
Sí. ¿Sabe por qué? Sí.
Interviewer
¿Por qué?
Joel
Porque no voy a llegar al lugar donde yo estaba viviendo.
Interviewer
Igual las cosas han cambiado muchísimo.
Joel
Pues sí, pero sabe qué los chamacos de hoy 13 y 14 años ya traen sus pistolas. Y voy llegando ahí viene llegando lo de la peni vamos a hacer puntos, vamos a matar. Ya lo viví aquí con gente de que yo viví, que los conocí, que eran pesados aquí, como se dice vulgarmente, llegan a su barrio y a los quince, veinte días los mat.
Interviewer
¿Qué te gustaría hacer cuando salgas?
Joel
Desaparecerme de todos y más que nada ir a ver a mis hijos y mi esposa.
Interviewer
¿Tu esposa sigue contigo?
Joel
No, hace 15 días. ¿Hace 15 años que?
Interviewer
¿Quince años? 15 años sin verla.
Joel
Ya no he sabido nada de ella. Ya cambiaron el teléfono, todo. ¿Pero sabe qué? No me importa porque al menos hice algo bueno. Sacar a mi hijo de aquí y adelante. Que Dios la bendiga. Si, cuando yo salga voy a ir a verlo. Si quiere conmigo, adelante, y si no, Dios llora.
Interviewer
En grandes rasgos, ¿Y dónde te gustaría entrar a trabajar?
Joel
Me quiero ir para el extranjero. Tengo un primo allá.
Interviewer
Está duro ahorita el tema de la migración.
Joel
Sí, pero si no, pues me pongo a trabajar de lo que sea. ¿Pero algo vas a hacer así? Hacer muchas cosas por la buena vía. Sé hacer muchísimas cosas.
Interviewer
Pues que conste. Ya no le regales más años a la cárcel.
Joel
No, ya no, ya nadie. Más que nada hasta ahorita. Pues créame que recordar todo esto, pues me abrió muchas heridas. No me imagino muchas heridas de que por pena, si usted quiere, no me suelta. Yo tantas cosas de que me pasara me estoy recordando.
Interviewer
Pero gracias por ser tan generoso y contarnos tu historia aquí en este espacio.
Joel
Sepa servirle, sino que yo les pueda apoyar.
Interviewer
Muchas gracias. Deseo todo el éxito.
Joel
Gracias.
Interviewer
Gracias. Pronta libertad. Gracias. Gracias por acompañarnos en este capítulo. Acuérdense, haz clic en el enlace de la descripción y aprovecha la promoción de CyberGhost VPN junto a la comunidad de penitencia. Protege tu información, navega sin límites y accede a todo el contenido bloqueado en Internet por solo 2.3$ al mes.
National Debt Relief Advertiser
Liberty Mutual customizes your car and home insurance and now we're customizing this ad for your morning Commute to wake you up which could help your driving. Science says that stimulating the brain increases alertness. So here's a pop quiz. How many months have twenty eight days What gets wetter as it Dries what has keys but can't open locks if you don't want to hear the answers. Turn off this Liberty Mutual ad now. Twelve months a towel piano. Enjoy being fully alert. Este es un mensaje importante para quienes tienen deudas de tarjetas de crédito, facturas médicas o préstamos personales de 10 mil dólares o más. Con el aumento del costo de vida, muchos consumidores enfrentan una deuda abrumadora con tarjetas de crédito. Si está agobiado por las deudas de tarjetas de crédito, podría calificar para las poderosas opciones de alivio de deudas que ofrece National Debt Relief, las cuales pueden reducir significativamente sus deudas. No necesita declararse en bancarrota ni solicitar un préstamo de consolidación de deuda. Podría calificar para esta opción de alivio de deuda y pagar solo una fracción de lo que debe. Con miles de reseñas en línea de cinco estrellas y una calificación A del Better Business Bureau, National Dead Relief ha ayudado a más de un millón de consumidores con sus deudas que calificaron para esta opción de alivio. Visite TRYND. Com. Eso es TRYNDR. Com.
Podcast: Penitencia
Fecha: 16 de abril, 2026
Invitado: Joel
Hosts: Sonoro | Alex Reider, Saskia Niño de Rivera, Sebastián Arrechedera
En este intenso y revelador episodio de "Penitencia", Joel narra su historia de vida marcada por la violencia, la pobreza, el amor, la pérdida y la prisión. Tras 37 años privados de libertad —incluyendo una sentencia de 112 años—, Joel relata cómo su entorno y el deseo de proteger y mantener a su familia lo llevaron al mundo del crimen. La conversación invita a cuestionar la relación entre justicia y castigo, la influencia del entorno y el poder de las segundas oportunidades. El tono es reflexivo, humano y directo, sin buscar excusas pero sí comprensión del fenómeno social de la violencia.
Joel es el espejo de una realidad dura y compleja de México: la violencia no nace en el vacío, sino que se cultiva en ambientes de desamparo, trauma y falta de oportunidades. Aunque reconoce sus delitos, su historia está marcada por una cadena de pérdidas y desamparo institucional. El episodio, fiel al espíritu de "Penitencia", no busca justificar, sino abrir el espacio para la comprensión y el diálogo, mostrando la urgencia de soluciones humanas y de prevención real de la violencia.