
Loading summary
Narrator/Advertiser
Ford está aquí para quienes forjan este país, Para quienes saben que el darlo todo hoy valdrá la pena mañana. Para los que impulsarán a nuestro país por los próximos 250 años. Si, ese eres tú. Compartimos los mismos valores. Ahora te ofrecemos los precios de empleado, nuestra calidad, nuestros mejores precios. Para detalles, visita es For Com o tu concesionario Ford local. ¿Te has preguntado cuán lejos se puede ir en un EV sin recargar la batería? La mayoría de la gente no maneja más de 40 millas en un día, lo que significa que pueden ir al trabajo, llevar a los hijos a la escuela, ir al supermercado y tener carga de sobra para ir donde la tía abuela que vive lejos pero mejor que no se entere. Además, no hay que gastar en gasolina. Entonces palante en un eléctrico. Encuentra el EBE para tu presupuesto en eléctricosparatodos orgánicos. And now, for a bit of breaking news between your breaking news with me, the Geico gecko. Here are some things you ought to know today. People who switch their car insurance to geico save about nine hundred dollars a year. Experts are calling that nice to know. Also plants can hear when bees buzz. My fikers just heard that. And finally, animal experts have confirmed that goats have regional accents. I'm getting a hint of Irish there. It feels good to get good news. It feels good to gecko.
Edwin
Advertencia Las opiniones y testimonios expresados en este contenido son responsabilidad de quienes los emiten y no representan la postura institucional de penitencia, su equipo o colaboradores.
Interviewer
¿En qué momento una sustancia deja de ser escape y se convierte en identidad? ¿Y qué pasa cuando la necesidad de pertenecer pesa más que las consecuencias? La historia de Edwin atraviesa las adicciones. Adicciones muy tempranas. Lo prohibido, la calle, la fiesta, la violencia, la cárcel. Y ese ciclo que parece repetirse una y otra vez. Crecer con estructura no siempre protege. Cuando nadie te explica cómo sostener ese vacío. Cuando el amor se confunde con libertad y la atención llega demasiado tarde. Este capítulo no romantiza el consumo ni la prisión. Nos enfrenta a una pregunta que es muy incómoda. ¿Cuántas decisiones son realmente libres cuando la adicción ya tomó el control? Edwin habla de sobrevivir. De buscar respeto en los lugares más duros. De encontrar estabilidad donde afuera solo hay y existe el caos. Y de cómo a veces tocar fondo es el único lugar. Desde donde se puede volver a intentar. Si estas historias te mueven, te incomodan o te hacen pensar distinto, ayúdanos a que lleguen más lejos. Suscríbete, comparte y apóyanos en Penitencia. Quédate porque en la parte 2 de esto vas a conocer la historia de Nancy, la mamá de Edwin, donde dos vidas que han sido marcadas por adicciones, por violencia, la culpa y la responsabilidad. ¿Nos tenemos que cuestionar qué es lo que atraviesa todo esto? ¿Qué hace falta para que el futuro sí realmente nos libere? Edwin, bienvenido a Penitencia, gracias por estar aquí con nosotros el día de hoy. Bienvenido a este espacio donde traemos micrófonos a la cárcel y ustedes que por alguna razón están privados de la libertad cuentan sus historias, entonces me encantaría escuchar la tuya. Me encantaría que empecemos desde el principio, porque sé que has estado en varios penales, pero empecemos desde el principio, Platícame un poco de tu infancia, platícame un poco de dónde creciste, de tu familia, de cómo fue tu infancia, de esos recuerdos que tienes.
Edwin
Yo creo que mi fallo es muy importante porque me causaron valores. Viví mucho tiempo con mi madre soltera, viví mucho tiempo con mis abuelos y ellos tenían religión, entonces pues de morrito me traían a la línea, se podría decir la palabra de aquí a raya a la línea, pues me traían de trajecito, leía la Biblia y cosas así, entonces me fomentaron muchos valores.
Interviewer
¿Como cuáles?
Edwin
Como el trabajo. Yo creo que mi abuela era una persona muy trabajadora, muy trabajadora. Yo recuerdo que cuando eran las vacaciones, mi abuela me ponía a vender fruta, me ponía a vender cosas así para mí, para mí, para mí, realmente ella lo compraba, ella vendía comida, entonces pues me enseñó así como que me fomentó mucho de qué tiempo tienes que trabajar para lo que tú quieras, para lo que necesites obtener, tú tienes que alcanzarlo porque nadie te lo va a dar. Mi mamá era soltera, pero mi mamá era muy desmadrosa en cierto aspecto, entonces pues mi mamá era como que yo llego, doy el gasto y pues me voy a trabajar y llego y doy el gasto y me voy a trabajar y yo no la veía en todo el día. Yo vivía en el estado y ella trabajaba en la ciudad, entonces era una rutina de que ya se iba a las 4 de la mañana, regresaba a las 8 9 de la noche, entonces ya nada más llegaba como para acostarnos. Después fui creciendo un poco y el hecho también de querer la rebeldía de que mis abuelos pues me imponían algo y llegó un punto donde no me empezaba a gustar. Me empezó a gustar la vida donde mi hermano vivía con mi mamá. Entonces yo veía como mi hermano pues tenía la libertad, lo que él quería y todo.
Interviewer
¿Por qué se dividieron así? ¿Pues porque tu hermano vivía con tu mamá y tú no?
Edwin
Pues porque mi mamá trabaja, porque trabajaba y él era un poquito más grande, entonces él se lo llevaba al distrito.
Interviewer
¿En que trabajaba tu mamá?
Edwin
Mi mamá era checadora en una ruta de micros y camiones.
Interviewer
A ti te dejaba con. ¿Digamos que te dejó con los abuelos para que?
Edwin
Para que ella trabajaba y todo. Ella llegaba y ya daba como un gasto, pero pues en cierto punto pues mi abuela fue como mi segunda madre. Claro, claro. ¿Entonces después pues empezó ese que yo quería ser como mi hermano, no? Que como el ejemplo a seguir, ¿No? Como mi hermano yo quería ser. Quería irme a fiestas, quería salir. Por lo mismo de que mi mamá no estaba, pues él se la pasaba como que prácticamente se podía todo el día en la calle y así. Entonces pues empecé como que ahí empezó a descarriarse.
Interviewer
¿Tu vida qué edad tenías?
Edwin
Tenía diez años. Diez años. 10 años. Entonces yo cuando entró la secundaria decido vivir con mi mamá. Decido vivir con mi mamá y pues empezó lo. ¿Lo típico, no? ¿Que el cigarrito, que el alcoholito, no? Ni siquiera sabía yo ni fumar ni tomar, pero pues el simple hecho de quererlo vivir pues empezaba yo a juntarme con malas personas pues como en todos lados, mi zona era así como que un punto rojo de todas las zonas. Yo recuerdo que iba a las escuelas y ay, es que tu barrio está bien pesado y así. ¿Yo pues lo veía muy normal, no? Pues era mi lugar donde siempre había vivido. Entonces pues ya de ahí empezó como que a descarrilarse un poco mi vida. Conocí a personas que ya siempre me gustó juntarme con personas mayores que yo. Entonces pues empezaba las drogas. En esos entonces eran las monas. Empecé a drogarme con activo. De ahí yo creo que de ahí fue cuando ya. Cuando empezó así mi. Que ya no quise estar con mis abuelos y así. Pero creo que fomentaron valores que a lo largo del tiempo me han servido.
Interviewer
¿Qué crees que estaba pasando en tu cabeza o qué estabas pasando en ese momento que te gustó irte como al extremo? Porque también estabas chico como para revelarte de esa manera y venías por lo que dices, de mucha estructura. Qué crees que.
Edwin
Pues lo mismo, de que siempre estuvo como la prohibición, de que pórtate bien, de que duérmete temprano, de que no hagas esto, de que no digas groserías, de que no esto. Entonces el ver que pues todos mis amiguitos con los que yo iba en la escuela, en la secundaria, pues empezaban ellos a. Sí, ya llegaban y no fuma cigarro. Y yo pues no, nunca lo he probado, pero OK, lo voy a intentar. El ver a todas las chicas, todos los chicos cómo empezaban, pues sí, en esa vida. Y para ellos era algo normal. Entonces el hecho de que yo tenía la prohibición decía cómo no, pues yo también quiero entrar ahí con ellos. En cierto punto, pues por entrar al círculo social.
Interviewer
La necesidad de pertenecer.
Edwin
Claro, claro. Empecé muy. Empecé pues por lo mismo de que mi mamá no estaba nunca. Y entonces pues empecé a juntarme con las personas que más malos eran, se puede decir que eran los malos del momento. Entonces empecé a tomar peores decisiones, empecé a drogarme mucho, mucho, mucho. Llegué a un exceso de drogas. Yo recuerdo que a mis 12 años, 13 años, pues me drogaba con el activo. Era despertar e irme por monas y terminar e irme por monas y todo. ¿Y luego pues había veces que me llegaba mi mamá y es que huele como activo y no, pues mamá se la sabiéndosela, no? Realmente. Entonces nos chingaba, me chingaba.
Interviewer
¿A qué te refieres con que te ching?
Edwin
¿Me da unas madrinas recias, No? Empecé a robar en la tienda. Yo recuerdo que empezaba a robar en la tiendita. Que lubu que esto. En una ocasión le dijeron a mamá, no, me dieron una santa friega, pero más que nada por la pena de mi mamá que se la habían dicho como que presente, ¿No? De todos. No señora, es que su hijo me está robando. Sí.
Interviewer
No le ha de haber dado mucha vergüenza.
Edwin
Sí, bastante. Tenía un amiguito, su mamá era alcohólica, entonces pues con él también era un nivel social muy. Como que muy pobre. Yo también no era así como que yo. Pero mi mamá pues nos daba, gracias a Dios todo en ese momento nos daba todo. Entonces nos empezamos a ir a los centros comerciales que a robarnos los juguetes o luego nos íbamos hasta comer ahí, ¿No? A pesar de que no me hacía falta, gracias a Dios mi abuela vendía comida y todo, que vámonos y vamos por bolillos y vamos por salchichas y nos comemos unas tortas adentro del centro comercial y pues todos esos pequeños detalles, pues poquito a poquito se fue haciendo más el hecho ya de llegar y tal vez poder vender unos juguetes de que nos dicen ay es que te doy esto por eso. Y al ver dinero, pues ahí fue donde como que empezó ese, ese pues querer más, ¿No?
Interviewer
¿Tu hermano también empezó a jalar contigo, tú con él o él?
Edwin
No, el amor. Muy aparte mi hermano también se drogó, en cierto aspecto se drogó, pero yo creo que él tenía otro sistema, como que otra maquinaria, por lo mismo de que él siempre había visto eso, lo había visto, como que sabía hasta dónde él tenía un poquito más consciente de hasta dónde podía meter la pata y hasta dónde sí de lleno yo decía no, pues no pasa nada, no pasa nada. Entonces no ubiqué en el punto donde no hubo retroceso, no ubiqué ese punto de decir ya estuvo porque la voy a regar mal, No lo vi.
Interviewer
¿Empezaste a consumir a los diez años?
Edwin
A los diez años. A los diez años empecé a drogarme. ¿Diez años? Once, doce. A los catorce probé la marihuana.
Interviewer
¿Qué te daban las drogas?
Edwin
Que me daban las drogas a esa edad, pues una sensación de locura. Locura literal, un viaje muy, en cierto punto pues muy chido, en el momento se decía así, yo lo veía así y nunca, pues nunca había como llenadera, siempre era más y más y más y más y más y más.
Interviewer
Todo pareciera indicar Edwin, que ibas por un camino, entre comillas de bien. ¿Qué crees que haya influido tanto en tu vida para que a los 10 años hayas terminado? Porque a los 10 años tienes que estar jugando deporte, tienes que estar, no sé, jugando a las muñecas o lo que sea que te gustaba hacer, pero no drogándote.
Edwin
Pues yo creo que la falta de atención entre cierto punto, la falta de atención, el hecho de que no estuviera mamá en cierto punto y de pues ver que, pues el desmadre, ¿No? La falta de atención que había y como que esa gobernabilidad de estar con los abuelos y de que aquí vas a hacer esto y se tiene que hacer esto. ¿Y el hecho de ver que mi hermano no tenía reglas y decir ay, pues él no tiene reglas y yo por qué sí, no? En cierto punto también pues mi papá, él manejaba justamente un autobús en la ciudad. Entonces era como que todo el eje central pasaba realmente por Tepito, la Guerrero, la Morelos, todo esto. Entonces de morrito yo siempre me llevo. Luego me lleva mamá, ¿No? Había veces que pues es que se quiere y tu hijo quiere ir a ver a su papá, nula y se me abuela y pues me iba. Entonces el simple hecho de ya convivir con otras personas, con otros niños más acelerados, porque pues realmente yo siento que en la ciudad son los niños más. Pues ya yo quería ser igual que ellos. Siempre te digo, pues ese afán de juntarme con personas más grandes que yo
Interviewer
y todo, tuvo que ver mucho el entorno. No nada más la educación en casa de tu abuela, sino tan restringida, sino también el entorno.
Edwin
Sí, claro. Cuando podía y cuando hacía de las mías. Hacía de las mías. Lo que yo recuerdo que ya me juntaba, me llevaba mi mamá, que pues son unos 15 años de la comadre, ¿No? Y ya íbamos y este. ¿Y entonces el estar jugando con todos los niños y que vamos a tomar? Y vamos a esto y es que mis papás ya hasta me dejan fumar y cosas así, pues ya decía yo, ay, pues yo también quiero, yo lo quiero hacer y lo voy a hacer. No, no, nada más quedó en quiero, lo hice realmente, pero nunca tomé en cuenta lo que podría. Los daños que podrían repercutir.
Interviewer
Porque es que esa edad los daños son permanentes.
Edwin
Claro.
Interviewer
Porque tu cerebro se sigue formando y el activo es terrible para la formación de tu cerebro.
Edwin
Claro. En el momento no lo pensabas tan chico, pues no, era como que échale, échale.
Interviewer
No, pues es que no tienes ese criterio.
Edwin
Claro. Despuesito pues ya empecé un poquito más, más a andarme en las drogas, empecé a consumir la marihuana con todos mis amigos, las que eran mis amigos en esos momentos. Y pues son niños igual que yo. Entonces pues nos entendíamos, en cierto punto nos entendíamos. Entró la secundaria y pues muy rebelde en la secundaria, muy así, me valía gorro todo. Entonces opté por. Un día me daba miedo a mí, de hecho la educación que decían mis abuelos y todo, me daba miedo por decirme de pinta o cosas así. El primer día que me fui de pinta. Ya no volví a regresar a la escuela. Volví a regresar de plan.
Interviewer
Entonces terminaste la primaria, digamos, y la secundaria.
Edwin
La secundaria la dejé trunca. Sí. Vine a reclusión a terminar mi secundaria en la cárcel.
Interviewer
Terminaste la secundaria.
Edwin
Claro.
Interviewer
Qué chingón eso.
Edwin
Oye, no tanto.
Interviewer
A ver si en el aspecto de aprovechar en donde estás, porque imagino que hay mucha gente que adentro, que aquí o en otros penales que has estado, No se enfoca en aprovechar este tiempo. Yo creo que la educación dentro del sistema penitenciario es uno de los ejes más importantes. Edwin, tú eres gay y cuéntame tu salida de clóset, cómo tu sexualidad jugó un rol en este niño de 10 años que ya estaba en el desmadre, ya había abandonado la escuela, se estaba drogando y demás. ¿Cómo fue para ti esa parte en el mundo en el que te movías, darte cuenta que eras diferente? Porque al final somos diferentes quienes nos toca esa parte.
Edwin
Claro. Este, pues siempre estuvo como que me gustaban las niñas y así, ¿No? Entonces, pues desde muy morrito es conocimiento sexual muy. No se puede decir limitado porque lo conoces, pero no tener conocimiento realmente, no saber realmente qué es eso. Entonces siempre estuvo como que esa atracción public los niños, me gusta mucho peinar, me gusta hacer de comer, me gusta mucho. Entonces, pues me gustaba estar con mis primas y todo esto, ¿No? Pero la etiqueta que tenían las personas y pues en el barrio Creces y los jotos. Pinches jotos, los maricones. El hecho de que la banda catalogaba a las personas, no, es que ese es maricón porque pues ve, se junta con por una niña o cosas así,
Interviewer
si no le gusta peinar o cocina.
Edwin
Entonces, pues según yo, pues quería sacar mi lado más masculino realmente. Yo creo que mi sexualidad, pues perdí mi virginidad a los 11 años. Chiquito también, pero no con un hombre, con una persona adulta. Una persona adulta del sexo femenino.
Interviewer
¿Qué edad tenía?
Edwin
Yo creo que como treinta y seis, cinco, cuarenta años la señora. Entonces, pues realmente, pues, ¿Cómo fue ese encuentro? Era una. Se puede decir que una persona que. Con la que convivía yo mucho por su hijo, tiene un poquito la edad que yo. Entonces el hecho de convivir mucho con esa persona y todo, pues yo no sabía el problema que pues realmente tenía esta persona de. Con los años, pues te das cuenta, ¿No? Porque no fui el único. Creo que mi hermano también había pasado algo similar con la misma persona.
Interviewer
Era una agresora
Edwin
pero lo tenía con. Era una familia, se podría. Era una familia. Entonces eran como las personas de que pues vamos y vamos a esto, vamos al parque, vamos a esto. Tenían todos los niños ahí, tenía todo, ahora sí que toda la dulcería la tenía ahí. Entonces de sus propios hijos, amigos de sus hijos y todo. ¿Muchos como que era como que todos los niños del módulo se llaman donde yo vivo, es una unidad que hay módulos, son aproximadamente 30 departamentos por cada módulo entonces así como que todos los nietos los llevo al parque, los llevo esto, no?
Interviewer
Entonces como buena, como.
Edwin
Pues como un ejemplo a seguir en muchos aspectos porque también estaba pegado a la religión entonces pues nadie veía así como que ese aspecto realmente cuando pasa esto pues yo empiezo realmente para mí me enfermó, yo ya quería todos lados a todas horas entonces ya andaba con las niñitas de la secundaria y pues yo ya quería, yo ya quería.
Interviewer
Perdóname que te regrese este tema. ¿Cómo fue que manipuló la situación para llevarte hasta ese punto?
Edwin
Pues yo era como de quedarme en su casa, de que vamos a ver class hoy, vamos a. Claramente ellos tenían un nivel socioeconómico un poquito más mayor que el mío, entonces eran como que tienen computadora, tenían el Xbox, el Play, todo esto era como que vamos a jugar aquí, aquí puedes jugar, aquí puedes quedarte aquí, no hay falla, te damos de comer. ¿Entonces llegó un punto donde, donde pues me quedaba yo a dormir, literal no me quedaba yo a dormir, este, pues quédate aquí que vamos a ver películas, vamos a ver esto, vamos al otro Y en una ocasión pues ella estaba casada y en una ocasión su esposo sale a trabajar en la noche, entonces yo me quedé ahí, entonces ya juego, jugueteo, cosquillas y todo pues empieza a pasar no? ¿Realmente ya veía como que ya tenías la noción, lo que, que te digo, muy escasa de la sexualidad, ya ves los vídeos porque realmente los amiguitos que tiene el teléfono, que mira lo que no, entonces pues me empiezo, no? Yo empiezo y pues yo decía si, realmente decía las mujeres, las mujeres es lo mío, pero yo sabía que estaba ese lado donde me inclinaba hacia mirar a los niños, mirar a los hombres.
Interviewer
¿Te acuerdas que sentiste cuando pasó con ella?
Edwin
Pues sentía miedo porque era una mujer pues casada, todo convivía yo con su familia, entonces el hecho de pues de simplemente estarlo haciendo porque hay veces que yo me ponía a peinarla literal a peinarla y ya por acá me estaba manoseando y cosas así, decía, ay güey, no sea. Era algo muy excitante en un momento para mí algo nuevo decía, ay ya no. Y ya me sentía bien chingón, pues obviamente todas las amiguitas así como que a ver cuándo parcho, cuando sea mi primera vez y todo y así, pendejos, yo ya lo estoy haciendo, cosas así. Yo creo que desde ahí empezó todo mal porque su marido se dio cuenta y a mí como un niño algún día me sentaron ellos y el señor me preguntaba así con esa que si yo quería algo con esa persona, que yo que le podía ofrecer, cosas así. Y yo siendo un niño realmente no sé quién estaba más loco, si él o ella. No realmente.
Interviewer
Entonces te preguntaba, ¿Tú quieres que mi esposa?
Edwin
Sí, que si yo le iba a ofrecer algo, pero él lo hace como para que ella abriera, como que para que ella se diera cuenta que yo no iba a ser como un buen prospecto. ¿No?
Interviewer
Pero era un niño, o sea, ella estaba como enamorada de ti, entre comillas.
Edwin
Ajá, en cierto punto. Entonces pues así yo lo quería ver porque pues ya por el hecho de que me dijera eso Mario, pues eso me traumó mucho, no empezó así como que. No empezó así como que la alerta, como que las mujeres son problemas. Entonces después pues ni te digo que yo quería con las niñitas y todo, pues muchas ocasiones lo tuve.
Interviewer
¿Oye Edwin, en ningún momento lo sentiste como una agresión hacia tu persona?
Edwin
No, no, en el momento pues no, realmente no. No, pues estaba niño y era lo que quería, ¿No? Realmente pues era como que un logro para mí realmente.
Interviewer
¿Pero con una mujer 30 años más
Edwin
grande será un logro realmente no? Yo decía y pues tenía cuerpo de señora, entonces pues yo decía lo que me comí en cierto punto. ¿Después de eso, que pasó? Después como que me enfermé un poco,
Interviewer
me empecé así como quería hacer todo el tiempo.
Edwin
Sí, sí, sí. Entonces yo creo que también el hecho de. Tuve oportunidad de tener muchas relaciones sexuales, en verdad que he tenido con mujeres bastante, pero mi mamá también llegó un punto donde mi mamá pisto y toda la onda. Entonces ella pues como checadora, pues tenía muchas amigas, que las dulceras, que esto, que lo otro, luego se las llevaba a la casa y ella ya borracha se dormía y las amigas con permiso, ¿No? ¿Y ya fue como que un estigma de meterme con personas mayores que yo, no? Hasta. Pero estaba esa inclinación, yo tenía presente que estaba esa inclinación por el sexo masculino.
Interviewer
Pues Te daba curiosidad.
Edwin
Si, ya me daba curiosidad y pues un día drogado me aventé a los 14 años fue mi primera vez con una persona. Con un hombre.
Interviewer
¿Con un hombre o con otro niño?
Edwin
No, con un hombre. Bueno, pues te diera Chavo, yo tenía 14 años, yo imagino que tenía como 24, 25 años, entonces pues ya. Y de ahí ya no, ya no dispara.
Interviewer
Qué piensas cuando has estado en prisión y has visto, me imagino a todos estos hombres que están en la cárcel y digo hombres porque casi no hay mujeres, es como algo que te pasó a ti, esto como de por el entorno en el que vivías, en tu cabeza no cruzo, esto es una, esto es una agresión, esto no está bien, o sea que una señora de 35 años se está contando con un niño de 10 años, de 11 años, no está bien, pero pues lo tienen tan idealizado en el machismo y en la comunidad, en el barrio que es como yo soy chingón, al grado que ni siquiera sientes conscientemente esto no está, esto no está bien, hay algo que no está bien de esto y luego llegas a la cárcel y hay gente en la cárcel que está acusada de haber hecho lo que a ti te hicieron y está penado con cárcel. Cómo te acomodas tú en ese pensamiento, o sea cómo de haberlo vivido como
Edwin
normal, como para mí fue normal y
Interviewer
luego llegas a la cárcel y ver, ves que está lleno de.
Edwin
Pues en cierto punto lo te das cuenta de las personas, yo creo que el conocer a una persona también te das cuenta de su manera de ser. Yo he conocido personas que vienen por este caso pero que lo dicen y eso es muy cierto y yo lo creo bastante que hay veces que es que yo estoy, estaba con la vieja y esto y la neta pues por chingarme, la neta le dijo a mi hijastra, a su hija que pues me demandara, que esto y que lo otro. Hay muchas personas así también hay gente
Interviewer
inocente, pero hay gente que no.
Edwin
Claro. Y hay. Espero, te das cuenta. Claro que yo creo que aprendes a identificar aquí aprendes a identificar a las personas más que nada. Este, pues llego, cuando llegué a reclusión pues todavía era como que, ay pues mi casa, llego a mi casa y me da comer, llegó y hay ropa, llegó y esto, entonces aquí llegas a independizarte un poco entonces tienes que empezar. Yo llegué a los 18 años a la cárcel. Bueno, de hecho desde los 15 estuve en el Tutelar. En el Tutelar, pero pues fue un tiempo y pues ahí estuvo mi mamá conmigo y me iba a dejar. Pero desde ahí, desde los niños, desde el tutelar realmente yo creo que están más afados que nada, que en lo que no he vivido aquí en la cárcel grande, yo creo que en el Tutelar lo viví.
Interviewer
¿Pero por ejemplo, si hoy yo te digo Edwin, tú te consideras una víctima de violencia sexual, qué me contestarías? ¿Que no, que no, que no está cabrón, no?
Edwin
Sí, sí. Y siéndolo así, nunca lo había visto así, nunca había tenido como que esa parar a ver qué realmente había pasado. Pero no, no me considero nav. Porque. Pues porque en el momento lo quería. En el momento lo quería y en el momento pues es lo que dices, no es estigma de que yo lo hice. ¿No? Claro.
Interviewer
Qué interesante. Me estabas platicando entonces de tu primera vez con un hombre.
Edwin
Claro, también con un hombre.
Interviewer
Quince años más grande que tú, más o menos. No, diez años más grande que tú. Tú tienes catorce y él veintitantos. Veinte. Muchos.
Edwin
Pues igual con el activo, realmente yo querer y a lo mejor un día ya locos, ya locos se podría decir, pues yo empecé a insinuarme a esto, pues cuando menos me di cuenta realmente tenía unas lagunas mentales ya por el activo que cuando menos veía ya estaba haciendo cosas que decía. Entonces pues de ahí, de ahí ya cuando menos vi, pues ya estaba. Ya estaba en el acto. Pues yo sabía que ya lo tenía. Te digo que yo ya tenía como que esa inclinación y desde ahí como que ya fue un. Pues si me gusta. ¿Hubo mucho tiempo que me lo reprochaba, yo me tomaba unos alcoholes y a Pedrito y así, pues me ponía a llorar, decía por qué me gusta esto? Porque no puedo ser como mi hermano, porque no puedo ser cabrón como los demás. Entonces pues me lo reprimí mucho tiempo, mucho tiempo viví en Narnia, se podría decir realmente hasta que llegó un punto donde yo sabía que sí, pues se corría poquito mucho entre la banda, entre el barrio, la gente no te da donde más te duele. Entonces el simple hecho de que se estuviera difundiendo el rumor, el chisme, yo sabía. Llegó un punto donde yo se lo platiqué a todas las personas pues con las que era mi círculo social, se podría decir menos a mi familia.
Interviewer
Claro.
Edwin
Entonces pues empecé poquito a poquito. Un día tuve un problema con unos. Con unos individuos de mi mismo círculo. Y pues ya ellos ya pedos me empezaron a decir de cosas. Pues sí, yo me agarré, les dije no, pues yo te siempre, pues como también del barrio, pues de niño, pues que siempre rifate, que esto, que el otro. Entonces soy muy verdad que pues he tenido que sacar las garras. Y desde ahí, desde ese momento fue como que sí, sí soy y qué no. Y luego no. Y era violencia realmente.
Interviewer
Viviste mucha violencia por tu orientación sexual.
Edwin
Claro. Mucha discriminación. Claro que sí.
Interviewer
¿Y cómo fue el proceso de aceptación para ti contigo mismo?
Edwin
Pues te digo que mucho tiempo me lo reprimí, me lo. Yo lloraba, yo decía ¿Por qué, ¿Por qué, ¿Por qué no? Hasta que llegó un punto donde me di cuenta que si no lo disfrutaba. Yo creo que cuando mi mamá se enteró como que fue mi alivian. Como que se fue mi.
Interviewer
Si, siempre cuando la mamá se entera es como que respiras.
Edwin
Bueno, ya no hay de quién me pueda ocultar que realmente me perjudique. Claro.
Interviewer
No, si mi mamá ya lo sabe, que lo sepa el mundo.
Edwin
Y la verdad es de que pues me ha tocado bien difícil. Cuando llegué a reclusión, llegué en primero llegué en 2015.
Interviewer
A los 15 años.
Edwin
¿A los 15 años.$Por qué delito iba? Por robo con modificativa por haberse cometido en el interior de casa habitación.
Interviewer
¿Entonces te metiste a una casa a robar a los 15 y te agarraron
Edwin
de ahí? Pues me voy a Cama de Piedra.
Interviewer
Hoy conocida como El Bosque.
Edwin
El Bosque, La Quinta.
Interviewer
Entonces no sabía que le decían. Cama de Piedra.
Edwin
Sí, Cama de Piedra. Entonces pues ahí llegó y había una personita que yo conocía que justamente era. Él era gay. Él era gay, pero desde muy niño. Desde muy niño. Entonces andaba con su amiguita y se prestó para que otro güey. Otro güey le dijo ¿Qué onda con su amiguita? Su amiguita quería. Entonces se los llevan y total que la chica está como los descubrió. Su mamá dice que la. Y el otro tipo se da la fuga y a mi amigo el gay
Interviewer
lo meten a por violación del anime. Él siendo gay.
Edwin
Él siendo gay. Entonces ya desde ahí le decían la Tania. Yo recuerdo no le decían la Tania. Entonces. Entonces cuando yo llego y él me ve yo global. Y pues él había sufrido bastante, porque él llegó declarado por su manera de ser, porque él siempre fue una niña encerrada en cuerpos. Claro. De un hombre. Entonces él sufrió bastante, bastante, bastante, bastante. Pero el hecho de que yo me rifaba y todo, pues un día me. Un día me encuentran en una situación incómoda y pues empiezan todos los niños a decirme. Entonces había un chico que era como que el que movía.
Interviewer
¿Que te encontraron con Tania?
Edwin
No, con Tania no, con otra persona. Entonces este, La persona está dice que no, que yo, que yo era el que quería acá, pero ya había pasado algo.
Interviewer
Entonces realmente él era otro chavo.
Edwin
Era otro chavo, otro chavo de ahí, otro chavo de ahí. Entonces él dice que yo lo quería manosear y todo, pero porque nos encontraron en el acto. Realmente ya había ocurrido. A mí me lleva a unos castigos de Sinacantepec, se llaman las perreras. Pues así como me reciben, me reciben. Están las personas que son, que llevan más años. La ley de que si cumples, si tienes 16 años y te dan una sentencia de 4 años, pues no te trasladan a la grande hasta que Sales a los 20 años, pues sales de ahí. Entonces hay personas más grandes. Me llegaron, me quemaron con agua caliente, con agua hirviendo, literal. Y me apalearon, pero pues yo encerrado no podía hacer nada. Entonces ya desde ahí como que fue un. Pero yo sabía sacar las garras. Entonces cuando salgo me quieren como cargar pila en el módulo donde vivía. Y había un chico que era, que movía, que venía de San Fernando
Interviewer
Menores. De la Ciudad de México.
Edwin
Exacto. Entonces por lo mismo de que se rifaba, estaba muy ponchadito de que hacía ejercicio, porque realmente es una salida aquí en la cárcel de ejercicio. Pues me doy un tiro con él en cuadros, se llamaban cuadros. Le doy y le pego, le pego y pues él con coraje, pues llegan y arrifan pues las puntas de cepillos de dientes, un cepillo de dientes, le sacas punta y son como que los cuchillitos. Me pica, me pica. Y nos empezamos, no, nos empezamos a trompear y todo. Y la verdad es de que pues le di. Entonces ya de ahí pues me gané mi respeto, desde ahí me di cuenta. No, no, porque pues allá sí hay mucho problema, si se pegan en la cara, nos dan una chinga, los custodios te dan una chinga. Entonces pues ya por el simple hecho de darnos un cuadro y yo darle en su madre, pues me ganó el respeto y como era una de las personas que más le temían por ser de San Fernando, me gano yo el respeto. Me empiezan a decir que Pimpinela, el polvo de estrellas y todo luchadores gays, pero yo de ahí me doy cuenta que realmente para que te respetaran en estos lugares hay que rifarse. Me tocó rifarme y hasta el momento me ha tocado rifarme.
Interviewer
¿A qué te refieres con que te ha tocado rifarte?
Edwin
Pues me ha tocado rifarme porque pues llegas a estos lugares y las personas te quieren hacer menos por tu orientación, por tu carácter, porque pues soy un carácter muy noble, muy dadivoso, me gusta estar, pero pues a veces lo toman a más las personas porque ya, porque diste algo ya quieres, ya quieres estar ahí cuando. Pues no realmente porque mi semana acerca de Gracias a Dios ha puesto personas en mi camino que me han apoyado y me han ayudado y creo que eso lo tengo muy presente, que hay que dar sin escatimar y Dios te lo regresará sin duda.
Interviewer
¿A los 15 estás en la quinta y cuánto te aventaste ahí por robo casa habitación?
Edwin
Me aventé aproximadamente seis meses.
Interviewer
¿Ese rato decías que llegar a la cárcel para ti era como llegar a casa, ahí fue cuando te diste cuenta que te gustaba esa, o sea que te gustaba la estabilidad de la cárcel?
Edwin
En cierto punto. En cierto punto por el hecho de que podía ser un poquito más sabían, la gente sabía y no era como que mal visto ya en cierto punto. ¿Por qué? Porque sabían que me rifaba, que me esto, que me el otro no, que no me dejaba pues el hecho de saber trabajar y saber moverme y saber desde lavar trastes, barrer, trapear cosas que tal vez todos lo sepan hacer, pero el tener la noción de hacerlo, el que la comida entra en cualquier lado, el que se ha comido entra en cualquier lado. Entonces al yo darme cuenta que así es una forma sencilla pero que puedes pues que empiezas a entrar con las personas y conoces a personas que son muy buenas personas, que enseñan muchas cosas, que aprendes muchas cosas de buenas personas, que a veces tomamos malas decisiones como todo, como yo siento que todas las personas hemos tomado malas decisiones, pero hay personas buenas dentro de este lugar que me han dejado algo de enseñanza, personas
Interviewer
que no las definen, digamos lo que hicieron, que son mucho más allá que el delito qué haces en prisión. ¿Ahora, qué te trajo a esta? No a esta. Pero saliste a los 15.
Edwin
A los 15 años igual y te
Interviewer
volvieron a agarrar a los 18.
Edwin
A los 18 años.
Interviewer
Tú ahí ya te dedicas a robar.
Edwin
Claro, de lleno ya salí, pues ya me sentía yo bien chingón, decía ay no, pues ya estuve en cava de piedra, últimas no pues más te jalan más tejada. Tuve este. Pues en mi barrio pues había delincuencia en ese entonces. Yo recuerdo que trabajé con una persona que pasaba gente, que pasaba gente, un pollero. Entonces pues ya por pequeñitas cosas que pues rentaban ahí los departamentos por cuidar a la gente, por todo esto, pues no empezaba a ganar una moneda y el verno el tiempo empezaba yo a conocer más personas porque pues ellos trabajaban con los. Entonces pues empiezas a ver otras cosas, empiezas a destroparte de más cosas, con una sexualidad reprimida, viviendo todo eso. Cuando de repente pues yo te das cuenta, no te vuelves con mi Judy. Yo sabía cuando de repente pues un chico lo veía así como que, como que, como que era los todoterreno real. Entonces pues ya buscaba yo a lo mejor meterme con él o cosas así o ya pedo y así pues yo ya me empezaba yo como que pues a hacer tonterías que no debía hacer. Cuando pasa esto pues sí realmente me dediqué a estar robando transuntes, a estar este transporte público, cosas así que se me hacía dinero fácil, dinero. Esto sabía trabajar en muchos aspectos también me gustaba también trabajar. Había lapsos en mi vida donde he trabajado, donde también va a buscar a la central de abastos, trabajar de cargador.
Interviewer
Qué te llevaba eso si podías tener el dinero fácil.
Edwin
Qué me llevaba a eso, Pues yo creo que la enseñanza de mi abuela de decir que sí, porque yo decía no pues es que es más chido aquí ya no me estoy, no, pero siempre me iba a robar por un extra, por algo extra. Entonces cuando yo calle la primera vez a la cárcel, yo trabajaba en una empresa pesar de ser menor de edad, yo trabajo en una empresa de transportes y pues me va bien, la verdad es que me va bien, pero simplemente por querer más, por querer más me fui de raterillo otra vez. Robo un transeúnte me agarran yo iba a vender unas cosas, yo había tenido muchos robos, obviamente la mariconera es como que muy.
Interviewer
El estigma está ahí.
Edwin
Sí, claro. Y desde ese entonces mi mariconera y ahí traía unas tabletas, unos teléfonos, todo. Me agarran en un tianguis donde yo había trabajado, justamente había trabajado vendiendo barbacoa con un señor y me agarran ahí, justamente ahí comiendo porque yo fui al tianguis y pues era como de estas personas siempre metáste, desayuna, quieres algo, sírvete Y como yo ya sabía pues atender toda la onda, yo me servía mientras él estaba despachando a la gente y todo y él sabía, vengo a vender unos teléfonos y todo, si, desayuna y ahorita, ahorita hablamos, no deja atender esto, onda y acá. ¿Entonces ya cuando me agarran, robé a una misma persona del barrio, yo sin darme cuenta, ya cuando, pues ya cuando me di cuenta pues era muy tarde, dije, este güey es ahí adentro y yo pues mi plan era regresarle su teléfono, dije yo voy, regreso, le regreso sus cosas, Obviamente pues sabía que me iban a decir, te pasaste de lanza, no? Pero pues ya el hecho de regresarlo iba a entender la onda, yo sentía. Entonces pues me encuentro a su mamá en el mercado y su mamá pues me avienta a la policía y todo. Yo caigo a. A Cuautitlán en mayo del 2017. Pues estaba muy locura, muy, muy de locura. Empiezo a ver lo que es esa vida de la cárcel, yo ya había vivido un poquito con los niños, pues yo sentía que iba a ser cargado, ¿No? Yo sentía que iba a ser cargado
Interviewer
y esto es algo que no tiene nada que ver.
Edwin
¿Cuando llegó pues si, este, como todo, no meten el terror y llego güey, me dice bájate los pantalones y volteate y yo así como que, pues obviamente no llegué con qué onda, no manitos, este, entonces no, pues cómo crees, cómo crees? Y así los últimos vamos a pasar y todo y me sacó el cuchillo, pues no se, hazle como quieras, pero no güey, no, o sea, ya con una. Yo sabía que me tenía que poner ese carácter, no, pero te querían violar. Pues no, solamente lo hacían como para ver de qué está, para ver, para ver realmente porque no, porque después tuve la oportunidad de convivir mucho con esa persona y realmente ser una buena persona, pero era así como que el estigma de que llegas y a ver si es cierto que es bien chingón porque también tantito llegas a este lugar y doblas las manos y ya no te sacan de bajada. Entonces pues me tocó rifarme, rivarme, conocí, contacté unos chicos que eran más o menos de por donde yo vivo ya por el simple hecho de vivir en la zona, se llaman terrenos, te dicen no pues eres mi terreno, el hecho de vivir en la zona pues es mi terreno y entonces me empezaron a echar la mano y todo. Obviamente no, pues no llegué con la de soy gay, pero ya lo tenía yo presente, yo lo sabía, lo saben afuera, un día me encuentran igual con una persona y todo, pero yo ya había llegado a rifarme y de hecho pues luego, luego desde que llegué doy gracias a Dios, me dieron un lugar donde dormir por lo mismo de que pues llegué y me rifé, me dieron un lugar bien donde dormir y todo callejón y me decía cuando me descubren que soy así pues empieza otra vez la pila cargada, no pues ya mayor este tato es mi pinche, te sientes bien chingón y eres hasta y cosas así. ¿Entonces? ¿Pues me empieza a decir el chico que me jaló eres, No pues es muy tu culo, no? Aquí ya saben que te rifas, si no te rifas aquí no te vamos a dar vida de que ya entres. ¿Entonces pues de ahí empecé, si soy puto, pero no, y pues tuve una típica palabra soy puto del culo porque las manos las tengo no de cabrón y vamos a entrarle no? Entonces empecé a. Pues me hice mi fama, me hice muy buena famita porque pues me empecé a rifar con personas que pues eran los más, los que más chingaban en cierto punto y pues mi carácter de también ser siempre del bar, de ser muy movido, muy tendido, pues la verdad me ha ayudado mucho en ese aspecto. Me juntaba con toda la banda, pues ahora sí que la lacra se podría decir, la banda lacra, todos los que andaban niños en la calle y todo. Cuando yo llego a reclusión de grandes, mi mamá me dice que no, que ya no me va a apoyar, me dice no, yo ya te saqué porque pagó una cantidad buena para que me sacaran del tutelar. Dice no yo ya te saqué, yo ya te ayudé, yo te dije que si la volvías a regar era tu, era tu banca Entonces pues sí, me quedo solo. A raya. A raya, raya. Literal la mandé con la persona esta que vendiera mis cosas que yo tenía. El fulano este todavía me hizo el paro, me dio una felicita y fue lo único que me mandó cuando yo llegué. Entonces empiezo a abrir puertas. Empiezo a abrir puertas y todo. Y pues gracias a Dios, poquito a poquito empecé a hacer mis puntos. Se dicen puntos aquí en la cabeza. Empiezo a hacer dos puntos, empiezan a jalar y ya empecé a drogarme otra vez. Empecé con. Bueno, la piedra la probé creo que a los 17 años. 17 años empecé por la piedra. Por eso ya robaba más, porque ya era como que de que ya estaba yo en la fiesta y me iba a robar para más fiesta. Cuando llego, pues yo veo cómo les pegan por eso, justamente porque debían, porque se drogaban, porque. ¿Por qué esto? Entonces ya no fui güey. Yo no me drogué. No, yo cuando llegué no me drogué. Dije ya hasta que estuve más o menos estable. Ya cuando ves una estabilidad y cuando ves los. Sí, pues ya cuando vi que ya había una estabilidad, que ya me respetaban varios, que ya conocía muchos, que ya la hacía con varios, pues ya fum. Empecé a drogarme otra vez. Y viví cuatro años en ese penal. Yo creo que el primer año, primer año y medio estuve muy bien. Ya después yo generaba mucho dinero. Hay mucho dinero en las cárceles.
Interviewer
¿Vendías droga o qué hacías?
Edwin
No, vendía comida.
Interviewer
OK.
Edwin
Vendía comida por lo mismo de que siempre me ha gustado cocinar y todo. Entonces tuve como que ahí el changarrito de. Sí, empecé así y después como vieron que vendía comida bien, que me iba bien generales, me empezó a dar a mí su comida para vender. Entonces yo empezaba a atenderme, a vender comida, tendía camas, lavaba trastes, cosas así. Y de poquito a poquito empecé a crecer. Ya empecé a crecer en el ámbito pues canero, como se podría decir. Hasta que me empezaron a respetar. También vendí droga. Sí, vendí droga también, pero llegó un punto donde yo ya no quería vender. Yo no vendía droga ya después, porque sabía que yo me drogaba, entonces nunca. Eso es lo peor. Sí, sí, sí. Y pues conoces a gente también que les vale gorro. Entonces ese problema yo no me quise meter yo sabía de antemano que si yo me volaba la barda con la droga, pues me iba a ir mal, ¿No? Muy mal. Entonces, pues por mi manera de ser y todo, un día tuve un percance, casi me mat. Me dieron metido aquí en mi cabeza.
Interviewer
¿Como te picaron o te picaron?
Edwin
Me picaron.
Interviewer
¿Con un cepillo de dientes o con un cuchillo?
Edwin
Con un cuchillo. ¿Ya en la cárcel grande? Sí, ya. Este. Entonces.
Interviewer
Y no perforó tu cerebro, se fue para abajo.
Edwin
Sí.
Interviewer
Estás todo rayado también.
Edwin
Bastantes. Yo creo que todas son de guerra. Todas son. Todas son de guerra. Y pues el típico una raya más al tigre, porque era lo que. Entonces me hice mi famita y todo. Pero llegó un punto donde yo empecé a drogar bastante, me gustó el cristal. Es una droga muy. Te destruye bastante tanto emocional.
Interviewer
Cristal es el principio del fin, realmente.
Edwin
Entonces, pues llegó un punto donde yo pedí a Dios que ya, Que ya le parara. A pesar de que yo estaba bien, yo vivía bien, el simple hecho de vivir tanta droga y todo esto, y todo lo que me hacía pasar por mi cabeza es una pesadilla. Despierto es una pesadilla. Entonces yo pedí que ella. Yo le pedí a Dios. Yo recuerdo que le pedí a Dios. Empezaba a leer libros y todo, y pedí a Dios, por favor, sácame de aquí ya, cámbiame de. Yo decía remeceamen remesas, que cambien de ubicación en un penal. Y llegó mi traslado. Llegó mi traslado a la Penitenciaría Modelo.
Interviewer
Donde estamos hoy.
Edwin
Donde estamos hoy. ¿Esto fue en el 2020? 21. En el 2021. En el 2021 llega aquí. Entonces llegó y cambia todo. Esta penitenciaría Raya. ¿No había drogas? No había. No había nada.
Interviewer
¿Entonces aquí no tiene ni efectivo?
Edwin
No, no, de hecho no hay ni efectivo. Todo se maneja por vía tienda, aquí abajo, fuera. ¿Te dejan tu dinero, no? Entonces, este. Pues mi mamá constantemente ya iba, ya las visitas y pues yo hasta le daba dinero. Regresas, vienes a verme, vienes a esto, vienes a lo otro. Pues ella en cierto punto sabe que me estoy drogando, porque pues se ve, simplemente en lo corporal se ve. Ella me decía que estás mal, pero en cierto punto veía que yo no estaba tan mal, porque llegaba y compraba lo que quería y bebía trabajando y todo. Me decía, bueno, o sea, que como se hace que estás bien. Pero ya paralelo en cierto punto. Entonces cuando llego aquí, pues igual en empieza a venir mamá y todo y como que algo bien chido. Entonces cuando llego aquí empiezan los mediadores. Yo creo que mediación cambió mi vida ahí, pero totalmente. Ahí fue cuando cambió mi forma de pensar y mi manera de ver las cosas.
Interviewer
Platícame de esos programas.
Edwin
OK. Mediación son mecanismos alternos de solución de controversias. Trabajan mucho en ti. Primero te tienen que alivianar a ti para que tú puedas alivianar otra persona. Para que tú puedas solucionar conflictos, pues te alivian a ti. Entonces aquí me impartieron el curso de mediación. Fui de hecho de los primeros mediadores aquí de esta penitenciaría. Cuando empiezo el curso y todo, pues empiezan a aliviarte mentalmente. Desde que saca tus traumas, saca esto, saca el otro. Que te tiene, que te detiene, que no te deja avanzar. El darte cuenta tú solito de conocerte, hacer como que una auto inspección y conocer qué es lo que te detiene, qué es lo que no te deja avanzar, pues te ayuda. Llegó este. En conjunto con eso llegó emocionarte. Pintamos todo el patio de esta penitenciaria de visita.
Interviewer
Está increíble.
Edwin
Pintamos todo el patio y pues sí, realmente el arte también es una manera de distracción, una manera de salir terapéutica. Claro. Entonces este no es. Entonces había una licenciada que venía, Eunice Rendón, ella también pues muy con estos proyectos.
Interviewer
Muy de arte.
Edwin
Sí. Pero muy metida con nosotros también en cierto aspecto. Venía y nos veía y cómo están chicos Y esto y el otro, Échenle ganas y si se puede y todo. El hecho de ver de que venían aquí, pues venían los que vinieron, embajadores de otros países y todo, a ver, bueno de los penales, algo así. A ver todo este sistema de cómo se manejaba aquí para implementarlo en sus estados, pues te hace sentir importante. Realmente si dices ves a personas como este proyecto, ves un poquito más afuera de lo que puede dar uno, que puede dar uno más de lo que tal vez uno tiene.
Interviewer
Es que este es un verdadero proyecto de reinserción social.
Edwin
Claro. El ver que puedes sentirte útil y sentirte. Entonces pues ya empieza todo esto.
Interviewer
¿Compararías ese sentimiento con eso que sentías ahorita de sentirte útil, de sentirte que tenías otros dones, que hoy eres un mediador? ¿Cómo comparas ese sentimiento con el sentimiento por ejemplo, de sentirte chingón porque también te drogas o porque te roba o porque robas o porque traes tu mariconera llena de celulares? ¿Cómo ¿Es diferente ese sentimiento o no es diferente?
Edwin
Si, no, bastante. De hecho yo creo que. Yo creo que no era como tal eso de sentir, sentirme chingón y cosas así, no lo veía yo en ese. Yo lo veía ese momento como lo máximo, pero después de conocer esa sensación de poder ser diferente, pues dices oye, hay de dos sopas, ¿No? Por la chida o por la fea. Entonces pues a mí realmente eso me cambió, eso me. No, yo quería, yo le echaba todas las ganas. Cuando salí de aquí, de hecho quise este, Según se oyó mediación y todo, pero empezaron a complicarse las cosas bastante. Cuando yo estoy aquí, cae mi mamá en reclusión, Nancy está en Barrientos.
Interviewer
¿Cómo te enteras que está en la cárcel mi hermano?
Edwin
¿Un día le marqué y me dice oye qué crees? Que mi mamá ya la regó y está en Barrientos. En ese entonces yo tenía mi pareja aquí y pues el chico este me hace, me tiene conocidos, contactos y total me hace hablar con mi mamá, pues ya de ahí como que pum. Empezó yo para abajo, para abajo, para abajo. Ya había terminado todos estos proyectos. Entonces pues al terminarlo pues ya como que empezaron, ya no había tanto como estar bien porque por cómo te iban a ver y era más como ¿Que voy a hacer ahora qué voy a hacer? Yo lo veía como en cierto punto, ¿Qué voy a hacer? Entonces pues empecé como que eso empezó, hizo que otra vez mentalidad cambiara, mi chip cambiara y empecé otra vez como que no, pues es que no vale madre, entonces de qué sirve ser bueno si no te lo recompensa en cierto aspecto la vida, cosas así. Yo me echaba la culpa así y después dije pues no, yo salí con un ánimo de aquí que decía pues yo le voy a echar ganas, muchas ganas.
Interviewer
¿De que acusamos a tu mamá?
Edwin
Mi mamá la acusan de robo a comercio. Entonces salgo y por lo mismo de que no pagué multa, reparación de daño ni nada de esto, pues me tardan medio año en dar mi credencial para mis derechos políticos otra vez. Entonces no puedo, no puedo otra vez, entonces no puedo irla a ver, no nada. Yo empiezo a trabajar, empiezo a echarle ganas. Aquí aprendí a cortar el cabello, aquí la barbería realmente esta cárcel, esta cárcel si te ayuda si realmente tú lo quieres a la reinserción social porque por ella tuve un trabajo, porque por el tiempo que estuve aquí le estudié barbería, entonces al tener conocimiento al salir allá afuera consiguió un trabajo, consiguió un trabajo en una barbería. Me orientó mucho la persona con la que trabajé, una persona trans, me orientó mucho y pues me apoyó el hecho de ser trans y así como que yo no sabía si iba, venía o qué onda, pues me empecé a apoyar y abrirme como que tienes que decidir bien lo que quieres ser, tienes que decidir bien, tienes que hacer bien las cosas. El hecho de tener 16 yo creo que es muy importante tener si ser disciplinado en lo que hagas. Yo creo que en este momento lo puedo ver así, creo que hasta para si vas a hacer las cosas mal, pero ser disciplinado te ayuda en cierto punto. Entonces yo salgo y pues llegó a mi casa y mi hermano pues vive con su pareja y pues estaban acostumbrados y son la vida, entonces yo llego acostumbrado a otra vida, pues peleamos mucho, chocamos mucho, mi hermano decide irse de casa de mi mamá y me quedo solo pues ya como podía yo iba a ver a mi mamá, cuando ya pude tener mi credencial iba a ir a ver a mi mamá y todo y pues llegó un punto donde la soledad y me empecé a drogar otra vez, empecé a drogarme otra vez y pues empezó otra vez las malas decisiones, el incidente y con Cristal y realmente viví un infierno así en la calle porque yo me veía, escuchaba voces que me hablan de mí y estoy mal y soy yo mal. Pues el hecho de que yo ya había soltado, de que había salido pues ya del closet bien en la cárcel, pues afuera dije ya soy así, pero más mal me veían, no he llegado con una etiqueta de que este güey hasta volvió cuando ya muchas personas lo sabían, pero pues ahora sí que fue más público y todo. Pues mi familia, todos vivíamos en la unidad, cuando fallece mi abuela pues todos se dispersan, entonces pues solo, realmente solo me sentía solo, estaba solo, no me entendían, había muy pocas personas que me entendían.
Interviewer
¿Extrañabas la cárcel?
Edwin
Extrañaba la cárcel, en cierto punto pensaba yo decía y si estuviera allá, no estuviera pasando lo que. Claro, no estuviera así como estoy ahora sintiéndome mal y solo, porque para mí era una soledad. Entonces empecé a tomar malas decisiones otra vez malas decisiones. A pesar de yo ser muy consciente, pues yo creo que duré un año, tres meses en la calle. Yo creo que a los ocho meses fue como que cuando ya de planea dije ahí ya otra vez lo mismo de regreso. Sí, yo buscaba modo, yo realmente buscaba el modo como de que si hago esto sé que va a haber consecuencias, pero después me da miedo ya en el momento no, mejor si vámonos, ¿No? Entonces pues llegó el punto donde. Donde yo ya no mi. La droga es. Esto es lo único que sí las personas que se involucran con droga lo he visto y es el punto final. Es de lo peor. Vives una pesadilla, te hace sentir solo, alejas a la gente que realmente quieres. Hubo personas que estuvieron conmigo. La primera cárcel que no valoré. Tengo tatuado aquí las iniciales de una amiga. Ella estuvo siempre, siempre estuvo. Venía a verme cuando había oportunidad de que entrara. Personas ajenas venían a verme y pues ella lo único que quería es como que ayudarte sí sales, pero vas a estar bien. Y el. Yo salí y volver a agarrar mi desmadre y todo, pues fue como que ya, aún así, pero. Y ya no está conmigo, o sea, ya no me. ¿Y me duele mucho, no? Y ahora. Pero yo lo veo después y soy consciente que es por mi egoísmo, por todo lo que me lleva a la droga, por todo lo que me ha llevado mis malas decisiones, porque a pesar de sentirme solo, pues no estaba solo, pero nunca busqué, nunca quise buscar así como que quién te envuelves esto. Yo creo que la cárcel cambia mucho tu forma de ver la vida realmente. Y lo que vives en la cárcel, en otros penales te tienes que estar cuidando porque tantito te pendejas y te chingan. Nada más buscan la manera de chingarte.
Interviewer
¿Qué sentencia traes hoy?
Edwin
Hoy traigo seis años.
Interviewer
Por robo.
Edwin
Por robo.
Interviewer
¿Tan sente o a casa?
Edwin
A comercio.
Interviewer
A comercio. ¿Igual que tu mamá?
Edwin
Sí, mira, justamente.
Interviewer
Entonces, ¿Cuánto llevas sin ver a tu mamá?
Edwin
¿Cuánto llevo sin ver a mi mamá? Aproximadamente cuatro años. Tres años. Cuatro años.
Interviewer
¿Y puedes hablar con ella?
Edwin
No, menos. De hecho llevo menos porque yo la iba a ver en la calle, entonces llevo como dos años sin verla.
Interviewer
¿Y de hablar con ella?
Edwin
De hablar con ella. Ya tiene un rato. Ya tiene un rato. Antes pues nos enlazaban la llamada y todo, pero ahorita justamente no coincidimos. Mi hermano también es una persona pues con su vida y realmente como él decidió otra vida que la de nosotros, pues no nos entiende lo que es pues bien buena su familia, lo que cabe con su familia, tiene su esposa, tiene sus hijos, entonces él apartó también de nosotros en cierto aspecto.
Interviewer
¿Te arrepientes de haber buscado la cárcel otra vez?
Edwin
No.
Interviewer
¿Estás bien?
Edwin
Estoy bien, gracias a Dios en este momento me siento bien, siento que necesitaba recordar algo, necesitaba. Las cosas pasan por algo y eso lo tengo muy presente, en verdad que pasan por algo, entonces necesitaba volver a saber que sí puedo hacer las cosas bien. Sin duda, claro. Entonces ahora que volví a regresar a esta segunda ocasión que volver a la cárcel, pues empecé a hacer las cosas un poco diferente. Un poco diferente, sé cómo hacer dinero, sé cómo, sé cómo entrar. ¿Un poquito difícil este regreso aquí porque cambió obviamente como todos, cambian las cosas, cambian los comandantes, cambia todo, entonces fue un poquito difícil no? Aquí llegar aquí tuve un poquito como que no tenemos nada de eso aquí, entonces. Contrólate pues yo vine con. Sí, pero sé respetar, me doy a respetar y todo, pero ha sido difícil porque pues ahí sí como todo el machismo, las vigilancias en los aspectos de que tienes que ser.
Interviewer
Tranquilízate.
Edwin
Sí pues.
Interviewer
Cuatro años. Cuatro años, a ver qué te espera el destino. Edwin, gracias por platicar con nosotros, gracias por contarnos tu historia y gracias por confiar en este espacio. Muchas, muchas gracias.
Edwin
Muchas gracias a ustedes también por hacer sentir un poco importante esto y realmente recordar, nos hace recordar quiénes somos, eso
Interviewer
es importante siempre también que no se nos olvide quiénes somos y de dónde venimos.
Edwin
Claro. Hoy me da gusto poder compartir y decir, me gustaría decir también que no hay que regarla, hay que ubicarnos hasta donde no hay puntos, donde ya no hay retroceso.
Interviewer
Sin duda.
Edwin
Donde ya tus decisiones y tus hábitos se vuelven como un tatuaje, donde ya tal vez no puedes quitarlo, pero sí echarle ganas y querer también es poder.
Interviewer
Sin duda. Edwin, gracias, gracias por ese mensaje y gracias por la confianza.
Edwin
Muchas gracias.
Interviewer
Estos son fragmentos del próximo capítulo.
Edwin
Mi hijo tenía como seis meses, siete meses cuando empecé a andar con esa persona, pero era casado. Cuando ella ya supo que yo era la amante, entonces ya él me golpeaba mucho. Edwin, pues lo descuide tanto que Edwin empezó a probar todo tipo de drogas. ¿Qué momento hice eso? No lo sé. El chiste fue que si nos metimos al otso. Yo apunté con la pistola.
Narrator/Advertiser
Liberty Mutual customizes your car and home insurance And now we're customizing this ad for your morning commute to wake you up Which could help your driving science says that stimulating the brain increases alertness So here's a pop quiz How many months have twenty eight days What gets wetter as it Dries what has keys but can't open locks If you don't want to hear the answers Turn off this Liberty Mutual ad now twelve months a towel piano Enjoy being fully alert Este es un mensaje importante para quienes tienen deudas de tarjetas de crédito, facturas médicas o préstamos personales de 10 mil dólares o más. Con el aumento del costo de vida, muchos consumidores enfrentan una deuda abrumadora con tarjetas de crédito. Si está agobiado por las deudas de tarjetas de crédito, podría calificar para las poderosas opciones de alivio de deudas que ofrece National Debt Relief, las cuales pueden reducir significativamente sus deudas. No necesita declararse en bancarrota ni solicitar un préstamo de consolidación de deuda. Podría calificar para esta opción de alivio de deuda y pagar solo una fracción de lo que debe. Con miles de reseñas en línea de cinco estrellas y una calificación A del Better Business Bureau, National der Belief ha ayudado a más de un millón de consumidores con sus deudas que calificaron para esta opción de alivio. Visite tryndr. Com. Eso es try NDR punto com.
Podcast: Penitencia
Host: Sonoro | Alex Reider, Saskia Niño de Rivera, Sebastián Arrechedera
Date: 12 de mayo, 2026
Invitado: Edwin
En este episodio, Edwin, un joven privado de la libertad en México, comparte su cruda y honesta historia de vida marcada por la adicción, la violencia doméstica, la falta de atención familiar, la discriminación por orientación sexual y la realidad del sistema penal mexicano. Su testimonio atraviesa la infancia, los primeros contactos con las drogas y el delito, las dificultades de crecer en un entorno vulnerable y cómo, incluso en prisión, ha encontrado espacios para la reflexión y la transformación. El relato no romantiza el crimen ni la prisión sino que examina, con dureza y empatía, los factores estructurales y personales que llevan a repetir los ciclos de la violencia y adicción en México.
Valores y crianza:
Distancia materna y rebeldía:
Primeros consumos y entorno:
Primeros robos y respuesta materna:
Reclusión temprana y respeto:
Vida carcelaria y adaptación:
La droga y los ciclos imposibles:
Momentos de inflexión y programas de reinserción:
Salir, no encontrar apoyo, volver a lo mismo:
Reflexión sobre el ciclo:
Sobre la normalización del abuso sexual:
Sobre discriminación y violencia en el sistema penal:
Sobre la búsqueda de pertenencia y adicción:
Reflexión sobre reinserción vs. la vida anterior:
Sobre las secuelas del ciclo de cárcel y adicción:
La historia de Edwin es la de muchos jóvenes que, aun teniendo valores y estructura en casa, terminan tomados por la violencia, el abandono y la adicción en contextos hostiles. Él subraya cómo la falta de atención, la represión de la identidad y la ausencia de oportunidades reales de reinserción perpetúan los ciclos de crimen y dolor. Sin justificar sus actos, muestra cómo el sistema social y familiar empujan a decisiones que, una vez tomadas, parecen imposibles de revertir.
Edwin cierra con una advertencia:
“Hay puntos, donde ya no hay retroceso… donde ya tus decisiones y tus hábitos se vuelven como un tatuaje.” (63:46)
Pero también deja un mensaje de esperanza:
“Échale ganas y querer también es poder.” (63:47)
Próximo episodio: La historia de Nancy, la madre de Edwin, atrapada en ciclos semejantes de violencia, culpa y adicción.