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McDonald's Advertiser
Dicen que lo perfecto no existe. Pero cuando juntas dos jugosos pares cebolla crujiente y en tiras, tres rebanadas de queso y pan con semillas de amapola y ajonjolí, ocurre algo perfecto. Tu mamá no te pregunta si comiste bien, lo da por hecho. La Big Arch, la hamburguesa más hamburguesosa de McDonald's.
Evaristo Nucamendi Barradas
Por tiempo limitado Does your day move faster than you can keep up with new Gatorade, lower sugar, my family and I can stay at the top of our game. No artificial flavors, sweeteners or colors Seventy
Interviewer
five percent less sugar and all the
Evaristo Nucamendi Barradas
electrolytes of regular Gatorade.
Interviewer
Penitencia a través de Fundación Reinserta apoya
Evaristo Nucamendi Barradas
a niños y niñas en contacto con la violencia.
Prison Official
Señor Evaristo Nucamendi Barradas, en este acto me permito informar a usted que en cumplimiento del oficio 3012 diagonal 1184.2025, suscrito por el juez de control y el tribunal de enjuiciamiento en funciones, se declara la extinción de la pena de prisión por 33 años 6 meses, que le fue impuesta en la causa penal 25.99.2015. Queda usted en libertad.
Interviewer
Estamos en un capítulo más de Penitencia, este proyecto donde entrevistamos a personas que están en la cárcel, personas que buscamos entender sus historias más allá del delito. Estamos con Nukamendi para servirle. Que aparte llevas como toda la vida. Ahora que platicábamos, me decías cuando entré a la cárcel, o bueno, cuando te fugaste de la cárcel por primera vez, yo no había ni nacido prácticamente. Casi, casi. Cómo se fuga alguien del penal de Barrientos en 1988.
Evaristo Nucamendi Barradas
Pues no era fácil en aquel entonces. Había ocurrido alguna otra fuga en otra ocasión y habían muerto los internos que habían intentado irse. Entonces una prisión estatal, pues era nada más cosa de echarle ganas, valor, porque se puede ir la vida en ello. Eso fue lo que aconteció.
Interviewer
¿Tú estabas decidido?
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí, sí, porque yo tenía toda una vida por delante que afrontar en la cárcel.
Interviewer
¿Qué edad tenías?
Evaristo Nucamendi Barradas
21 años.
Interviewer
¿Estás en un módulo de máxima seguridad?
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí.
Interviewer
¿Cuánto tiempo llevas en este módulo? Pues llegué el 5 de junio, hace dos meses.
Evaristo Nucamendi Barradas
Ya va a cumplir tres. Sí, apenas. Pero como les digo, yo no me interesa, aunque estoy en población, no me interesa ya portarme mal, ya comprobada mi sentencia. De hecho ya me pasé, pero no puedo dejar, el juez me dice, porque hay una orden de suspensión, se suspende el acto reclamado mientras no se resuelva la cerradura, el proceso. Y hasta que se cierre el proceso van a dejar ir.
Interviewer
Tú ya lo que necesitas es que se cierre el proceso para que ya determinen que ya cumpliste tu sentido.
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí, yo me voy libre. Exactamente. Pero no me puedo ir libre porque no soy sentenciado todavía. Estoy. Se reabró por reposición de procedimiento. Yo cuando regresé a Puente Grande conocí a unos cuantos más con el que le hice en el 40, por ejemplo, el Z, el 40 es de los nuevos Zetas. Y otros más conocí. Pero ya el Arismen ya de hecho llegó al. Llegó al altiplano. Cuando me trasladaron a mí de regreso, yo vi cuando te estaban cortando el cabello.
Interviewer
Con la historia que tienes, ¿Cómo rehaces tu vida?
Evaristo Nucamendi Barradas
Pues le digo, yo tengo, estudié derecho y pienso litigar, portarme bien. Tengo tres cosas, tres misiones importantes que encontrar a mis padres, encontrar sus tumbas y honrarlos. La segunda, buscar a mi hija y no sé, a lo mejor voy a hacer una carga para ella, no sé, no quiero llegar como una carga, quiero mejor litigar y ya que esté yo bien económicamente hablando, o sea, no bien, sino más bien establecido y a buscarle y sea su amigo.
Interviewer
¿Cómo lo vas a buscar?
Evaristo Nucamendi Barradas
Dicen que hoy día por Internet. En mi época no existen ni los celulares, con eso digo todo. Hoy dicen que existe Internet y por ahí la puedo buscar, no sé, no tengo la más mínima idea. Pero yo tengo tres cosas que rezar mi vida, ser feliz en nombre de mis padres, encontrar a mi hija y honrarlos a ellos en sus tumbas, saber dónde están alterados, no sé ni eso.
Interviewer
¿Te crees capaz de vivir fuera de la cárcel?
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí, sí.
Interviewer
¿Cuándo crees que salgas libre? Estás a unas horas ya de salir libre. ¿Cuántos años llevas ya nukamendi aquí cruado la libertad?
Evaristo Nucamendi Barradas
Bueno, a nivel penitenciario, 38 años.
Interviewer
¿Qué sientes de que se te informó que estás próximo ya a irte libre?
Evaristo Nucamendi Barradas
Una emoción gigantesca. Mucha, mucha emoción y mucha expectativa positiva.
Interviewer
¿Qué expectativas tienes?
Evaristo Nucamendi Barradas
Pues tengo yo necesidad de primero, primero darle gracias a Dios la catedral.
Interviewer
Segundo, quiere decir físicamente. ¿A la catedral quieres ir físicamente?
Evaristo Nucamendi Barradas
Agradecido físicamente Sí. Segundo, ir a visitar a la tumba de mi madre, que nunca me abandonó mientras yo estuve detenido.
Interviewer
Se murió.
Evaristo Nucamendi Barradas
Se me murió, si. Estaba yo preso igual que mi padre y nunca me dejaron, aunque estuvo durísima la situación y estuvieron contra ellos, el sistema tanto judicial como la sociedad, los estigmatizaron muy feo y los maltrataron, nunca me abandonaron, fui su cruz y me cargaron con estoicismo hasta el final. Y tengo que ir a dar las gracias y encontrarlos nuevamente. Gracias. Mi tercer objetivo de vida es rehacer mi vida.
Interviewer
¿Qué significa rehacer tu vida? ¿Hoy piensas en volver a hacer tu vida? ¿Qué significa para ti volver a ser tu vida?
Evaristo Nucamendi Barradas
Mirel Yo me di cuenta que no teniendo nada o teniendo apenas lo básico esencial, en las prisiones federales sobre todo, aprendí que si uno se porta bien, lo tiene, lo recibe, y cuando se porta mal, pues vamos a dar segregación y perdemos absolutamente todo. Entonces yo aprendí a portarme bien para tener lo mínimo esencial y eso me hacía feliz, me llenaba, porque gracias a eso pude ver a mis padres, podía llevar la televisión, podía yo convivir con la gente. Entonces hoy por hoy yo entiendo que rehacer mi vida es aprender a vivir como el común denominador de las personas, con lo básico esencial que yo logré adquirir con un trabajo honesto.
Interviewer
Qué es lo mínimo esencial que crees que cualquier persona. Porque ahorita que salgas te vas a afrontar con un mundo que ha cambiado durante 40 años. La tecnología, los aparatos telefónicos, el mundo en el que ya está la gente absorbiendo por la propia tecnología, son cosas que tú no conoces, que tú no sabes. Después de vivir aparte en confinamiento, porque en 1995 te fugaste de esta cárcel también y te reaprendieron, entonces estuviste en un modelo de máxima seguridad, que después de vivir más de 20 años en máxima seguridad, 32 años en máximA seguridad, ¿Qué es lo que necesita una persona para vivir lo más ligeramente, como dices tú, con lo mínimo indispensable?
Evaristo Nucamendi Barradas
Primero aprender a vivir el día a día y aprender también a disfrutar lo mínimo que se tiene con poder ver una televisión. Tiene una televisión gigante de 50 pulgadas para toda la población, de un módulo. Entonces el poder ver la televisión igual que todos es maravilloso, se puede gozar cuando estamos castigados en una puerta cerrada, nada más oímos a la gente disfrutar convivir reír, y uno no lo puede hacer porque no estamos viendo lo que la gente está viendo. Entonces, el poder ver eso, lo común denominador de la gente, es lo mínimo esencial que me llena. El poder bajar al comedor, ingerir mis alimentos, acompañado de terceras personas, también presos, comer con alguien, comer con ellos en una mesa, es bonito. Y no estar, disculpe la expresión, como perro encerrado en una estancia sin siquiera visibilidad, agarran los pedazos de carne con la mano, porque no se puede ni con un cubierto, ni mucho menos. Todas esas cuestiones mínimas que allá afuera son muy intrascendentales, aquí esto es lo máximo.
Interviewer
La gente ya ni las considera.
Evaristo Nucamendi Barradas
No, no lo considera. Y se aprende a valorar eso, porque es mínimo esencial para uno. Y es tan cotidiano allá afuera, que no se dan cuenta lo valioso que es, lo bello, lo que nos diferencia del animal. Y también el simple hecho de poder ser un ser humano, de ese ser humano y. Y poder estar integrada a la sociedad, es una cosa hermosa que uno aprende a verlo como tal, una vez que ya vivió esta pesadilla. Cuando yo estuve libre antes y lo tuve todo, nunca pensé que el simple hecho de ser libre era una bendición de Dios, una cosa bien bonita.
Interviewer
Hay muchas personas allá afuera que no creen en la reinserción social. Hay muchas personas allá afuera que no creen en las segundas oportunidades. ¿Qué opinas tú de eso?
Evaristo Nucamendi Barradas
Bueno, yo le podría decir lo siguiente, tal vez para no sonar muy trillado, para no sonar muy también muy, muy, muy falso. No vamos a hablar de readaptación social o de reinserción social. ¿Yo le quiero hablar de que? De espanto. Yo soy espantado de este mundo. Este mundo es espantoso. Por muy moderno que sea una prisión, por muy completa que se encuentre, todos los servicios, la prisión en sí es espantosa. Entonces, una cuestión como esta es horrible. Y como tal, el hecho de volver a tener la oportunidad de salir libre, para no regresar acá, más que reinserción, llamémosle, estoy espantado, ya no me portaría mal para regresar a esto. No es lo mismo cometer un error que me va a tener tres meses, cinco meses o un año en la cárcel, a comedor un error que va a tener toda la vida. Cuando uno se aviente más de 20, 25 años en la cárcel, y se dé cuenta que se pierde todo, hasta la vida de los seres amados, es cuando uno en verdad se va a espantar y va a decir ya no quiero queso sino salir de la ratonera.
Interviewer
¿Qué dejaste, qué dejaste hace 38 años allá afuera y qué tienes hoy allá afuera todavía?
Evaristo Nucamendi Barradas
Yo allá afuera de he creía que todo, dejé amigos, dejé esposa, dejé hija, dejé padre, dejé madre, dejé hermanos y hoy por hoy, aunque varios, no todos, pero varios siguen viviendo, ya no existen para mí, ya no existió yo para ellos. Y lo que yo voy a tener allá afuera nada más va a ser tristeza, pero mucho ímpetu, porque yo le pedí a Dios que me diera la yo tuve la oportunidad con la educación que me dieron mis padres, de ser una persona importante para la Iglesia. Si hubiera participado en las cuestiones que nos planteaba nuestro sacerdote, yo hubiera sido importante para esa iglesia cuando estaba chavito y no lo hice por X y Y razones pude ser un hombre muy importante para mi amada familia y no lo hice, fue una pesadilla y pude haber sido uno, pude haber sido un hombre bien importante para la misma sociedad, tampoco lo hice. Pero no me voy a pasar la vida yo sufriendo y llorando lo que no hice. Hoy por hoy gracias a Dios y llego a tener la oportunidad de reincorporarme a la sociedad, voy a poder hacer algo importante para mi Iglesia, participar en cuestiones de carmeses y cosas, por eso me refiero cantar en el coro, etc. Con lo que me resta mi familia, voy a poder ser un hombre bien importante para ellos. Todavía lo puedo hacer, no lo puedo ver como algo que ya se acabó y todavía puedo ser importante y valioso para la sociedad. Entonces tengo toda la oportunidad y gracias a Dios estoy sano y todavía tengo cierta energía para tales efectos.
Interviewer
¿Hace cuántos años no ves a tu hija?
Evaristo Nucamendi Barradas
Pues desde nunca, Ella tiene seis meses de nacida cuando la perdí y nunca
Interviewer
más volví a verla.
Evaristo Nucamendi Barradas
Nunca más volví a verla. Tiene ahorita ya 39 años, 38 años. No sé de ella.
Interviewer
¿Crees que ella sepa de ti?
Evaristo Nucamendi Barradas
Me imagino que sí, porque tiene mi apellido. Ya ve que usted fue la que me enseñó que tiene mi apellido en el teléfono. Entonces o supo de mí, no sabe que yo fui, yo supo de un padre Nucamendi a lo mejor, no sé, no tengo la más mínima idea. Y esa expectativa también me impulsa a querer reencontrarla. Es bien grande el sentir, tan grande que no se puede explicar.
Interviewer
Me imagino, me imagino que es un sentir muy particular. ¿Aparte, qué te dio la cárcel, con qué te vas? El Nucamendi que entró aquí hace 40 años, qué se queda de ese Nukamendi Y qué obtuviste en la cárcel y con qué te vas a qué me
Evaristo Nucamendi Barradas
quedo de Nukamendi que entró a la cárcel. Yo creo que todavía tengo el empuje, la disposición y el entusiasmo para x o Y empresa. ¿Qué me enseñó la cárcel? Que el perder la soberanía e individualidad es terrible, es terrible estar supeditado a las voluntades ajenas, porque la mayoría de la gente no es propiamente una gente positiva. Y con uno como uno que es PPL, que le llaman vulgarmente hablando, o mejor no vulgarmente sino más bien pobremente hablando, un PPL no tiene derecho ni siquiera de poder sonreír, no tiene derecho ni siquiera de poder hacer un comentario X o y cuando el oficial o antes de mirar custodios está de mal humor. Hasta eso se pierde. Y también me llevo mucho terror, la cárcel me enseñó a vivir un terror espantoso en cuanto a lo que se pierde. Vi yo mucha gente que se suicidó, vi mucha gente que se volvió loca de las drogas y mucha gente que también queriéndose evadir de la justicia, de la acción de la justicia, perdieron la vida. No uno ni dos de los tres aspectos que le menciono, vi muchos y eso me da terror, me da terror perder la vida, haber vivido una vida que no sirvió para nada, que no dejó ni bueno ni malo en la vida, mejor puras cosas malas, mejor dicho, es lo que me llevo y un gran entusiasmo, un gran empuje para lograr decir soy feliz. Nunca he podido decir soy feliz, ya quiero ser feliz.
Interviewer
Cuéntame las oportunidades de reinserción que tuviste aquí adentro.
Evaristo Nucamendi Barradas
Bueno, en los centros federales nos dan, en la mayoría de los centros, más bien en todos, nos extienden la oportunidad de poder tener un desempeño laboral. Se llaman últimamente, de unos años a la fecha le llaman auto. Auto. Bueno es autoempleo, Autoempleo. Uno se dedica a cualquier cuestión de artesanías y de eso uno sobrevive y conforme uno va practicando, practicando, se va especializando y se va a hacer cosas muy hermosas. En la cárcel hay grandes trabajos manufacturados por los internos.
Interviewer
¿Quieres decir algo sobre el tema académico? Perdón, ¿Quieres decir algo sobre el tema académico también?
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí, es muy importante. Por ejemplo, en el sistema penitenciario, cuando uno ve la cuestión desde un punto de vista positivo, uno aprende más que andar haciendo daño a sí mismo y a los semejantes. Uno aprende a competir con los demás en cuanto a los progresos. Si yo veo que mi compañero fulano o sultano se ganaron un premio a nivel nacional por escribir una poesía, por escribir una obra de teatro, ya el próximo año quiero ganármelo y entonces también participo. Y esa es la competencia positiva que se aprende en la cárcel. Si un compañero hace un trabajo laboral, una última cena o un búho y se ve bien hermoso, uno se forja el deseo de hacer lo mejor y para la próxima campaña de venta y generalmente se logra. Entonces es una superación que No hay término.
Interviewer
¿Te dio oportunidades la cárcel?
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí, muchas oportunidades. Cuando uno ve desde un punto positivo, cuando uno lo ve desde un punto de vista positivo, da muchas oportunidades también. No nada más es destrucción, no, No nada más es drogadicción, no nada más es abandono, también es mucho empuje.
McDonald's Advertiser
Dicen que lo perfecto no existe, pero cuando juntas dos jugosos pares, cebolla crujiente y en tiras, tres rebanadas de queso y pan con semillas de amapola y ajonjolí, ocurre algo perfecto. Tu mamá no te pregunta si comiste bien, lo da por hecho. La Big Archie, la hamburguesa más hamburguesosa de McDonald's por tiempo limitado.
Interviewer
¿Tienes algún miedo? Nunca, Mendy, de lo que va a pasar. ¿Miedo de lo que va a pasar hoy o de lo que va a pasar en los siguientes días?
Evaristo Nucamendi Barradas
No, miedo tengo mucho, mucha incertidumbre es lo que tengo. Es incertidumbre durísima, porque por lo que me platicaban mis padres, por lo que me platicó usted hace ratito, que me dice que me voy a conocer lo que es la sociedad, yo era pata de perro, así se dice vulgarmente hablando, yo andaba por todos lados de la ciudad y hoy me dice que me voy a perder, no voy a entender, no voy a conocer y eso me da miedo. Y por lo consiguiente me da miedo interaccionar con las demás personas para poder plantear mis proyectos y seguir adelante, mis proyectos positivos, lo poquito que me quede de vida. Quiero verlo en paz y esa paz radica en ser libre y soberano.
Interviewer
Existe la reinserción social.
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí, sí, definitivamente. Cuando uno es positivo y cuando uno adopta lo que pretende inculcar en el sujeto, la autoridad penitenciaria, sí se puede, es muy válido.
Interviewer
¿Nukamendi Platícame, estas son tus cosas? Platícame qué son tus cosas y qué se queda y qué se va.
Evaristo Nucamendi Barradas
Bueno, mis cosas son estos productos básicos. Aquí es mi cepillo de dientes, mi pasta de dientes, esta es la que almaceno, esta es la pasta de dientes que tengo en uso.
Interviewer
Esto lo tienes en común. ¿Líquido?
Evaristo Nucamendi Barradas
Si, es agua porque.
Interviewer
Por higiene.
Evaristo Nucamendi Barradas
Por higiene, exactamente.
Interviewer
¿Esta es tu pasta de dientes?
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí. Pero este es el que está en resguardo y es la que se usa, es un desodorante, pero pues aquí se conserva fresca la pasta de dientes. ¿Esto es un desodorante? Sí, este es realmente un desodorante, es una cremita para una infección que tengo, que me recetó la institución y que también me proveó. Y esto es mi ropa y mi papel higiénico. Mi Biblia, esto es indispensable. Mi Biblia es mi compañera y mi luz, mi guía.
Interviewer
¿Que se queda, que se va?
Evaristo Nucamendi Barradas
Bueno, pues se va a quedar todo lo que yo quisiera poder llevarme, aunque si bien es cierto que tengo un lugar donde llegar, no tengo con qué taparme. Y tengo entendido que estas cobijas, aunque aunque son de familia, no son del centro. Yo le pedí permiso al señor director si me las pudiera permitir llevar.
Interviewer
Es muy humano el director. Me imagino que. ¿Por qué te quieres llevar unas cobijas?
Evaristo Nucamendi Barradas
Pues para poderme tapar. Máxime que hoy por hoy está haciendo mucho frío, hay un frente frío, no sé como yo viví en Oaxaca y en Guadalajara más de 25 años, el clima ya es cálido y aquí es un terrible y yo aquí nací en México, sin embargo, es un frío terrible.
Interviewer
¿Tienes donde dormir hoy?
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí.
Interviewer
¿Quién viene por ti?
Evaristo Nucamendi Barradas
Mi primo. Mi primo nació posterior a mi internamiento, pero mi primo sobre un buen amigo de mi padre y lo llevaba a las diálisis y a los hemodiálisis y a todos lados, tanto médico como social, hasta que murió. Y antes de morir mi padre le pidió por favor que viera por mí. Mi primo aviso por mí y gracias a él también que se debe esta reinserción que voy a obtener, porque también él coadyuvó mucho en esta cuestión que ya se cristalizó el día de hoy. Gracias a usted, licenciado.
Prison Official
¿Quise que viniera una persona emblemática para el penal de Barrientos, pero también emblemática por una condición para que si alguien después de casi 40 años el día de hoy se va en libertad, por qué no el día de mañana pasado ustedes? Por eso quería que viniera este señor que lleva casi 40 años, 38, toda una vida y en búnker y el día de hoy Dios decidió se va a su casa el día de hoy el señor es hombre libre, El día de mañana vas a ser tú. Nadie se queda aquí, eso sí se los digo. Entonces ánimo muchachos. Yo sé que aquí entre sentenciados luego está el pinche pesimismo y pensando que no hay oportunidades. Tú dime si no.
Evaristo Nucamendi Barradas
Sí. Lo importante compañeros es que vean las cosas con positivismo y lo más que puedan, procuren ser sanos, hagan deporte y tengan confianza en el porvenir. Se logra, se puede. Yo soy la prueba de ello. ¿Disculpe?
Prison Official
¿Ya se va y no va a regresar?
Evaristo Nucamendi Barradas
Ya no, ya no. Hasta luego banda. Hasta luego. Y antes que nada, pues mientras hay vida y esperanza. Y te decíamos que el Chis Danza allá afuera, ¿No? A lo mejor varios de aquí ya llevamos amén. Algunos años. No sabemos lo que es pasar esa la No sabemos lo que es ya estar. Pero que Dios guarde tu vida. Echale ganas con la familia. No tengo más palabras.
Musician
En esta vida tienes que saber que se gana y se pierde Ignorar a los que uno sabe Que han estado siempre En las buenas Todo el mundo se te arrima Pero en las malas todo se desaparece Estamos los que estamos y somos los que somos La vida es un momento A veces ya nunca vuelve Y mientras me muera Tengo portado en el panteón Mi pedacito serás junto a mi madre que esa del alto tantito para abrazarla Decirle que la amo Y lo que la extrañan sus hijos En esta vida tienes que saber Que se gana ese pie Y valorar a los que uno sabe Han estado siempre En las buenas Todo el mundo se te arriba Pero en las malas todo se desaparece Estamos los que estamos Y somos los que somos La vida son momentos A veces ya nunca vuelve.
Evaristo Nucamendi Barradas
¿De quién es la rola? ¿De quién? ¿Esa rola? De la ms ar corazón. Tienes bonito vibrato, carnalito. Tienes buen vibrato. Me gustó. Dios te bendiga mucho. Gracias a todos carnalitos. Y un fuerte aplauso para el compañero.
Prison Official
Gracias.
Evaristo Nucamendi Barradas
Gracias comandante. Hasta luego. Qué felicidad. Feliz, feliz. Realizado. Si. No, es una cosa maravillosa. Es inexplicable luchar por el porvenir, pero guardando la de compostura, guardando las normas correspondientes. Claro que sí. Ya estoy en la calle. Muchas gracias. No, no lo puedo creer. Y luego me salí por la puerta grande, por la puerta original de donde me veí. Es maravilloso. No lo puedo creer. Ver coches es maravilloso también. Yo cuando salía cada medio año al hospital para ver mi sistema renal, era feliz viendo los puentes que ahora ya no son escaleras, son rampas. Ver las tortillerías, ver a la gente formada, todo eso es maravilloso. Como le decía hace ratito, son valores humanos tan hermosos que uno no entiende y no valora hasta que hasta que los ve perdidos. Son extraordinarios, son valiosísimos. Y tengo una nueva oportunidad y gracias a Dios salí todavía un poquito sano. Es maravilloso. Lisiada es volver a vivir. Es como un sueño. Todavía no la creo.
Interviewer
Te deseo mucho éxito.
Evaristo Nucamendi Barradas
Gracias.
Interviewer
Y lo que necesites, cuenta con nosotros. Y de verdad, no mires hacia atrás. No mires hacia atrás de este lugar y como lo platicamos allá adentro. Eres otra persona.
Evaristo Nucamendi Barradas
Claro que sí. Ya no soy el mismo. El hombre que entró a ese sitio murió. Sale uno nuevo y uno lleno de motivación, entusiasmo y positivismo. Sobre todo positivismo.
Interviewer
Tienes un gran reto porque para muchos la reinserción es una utopía. Y tú eres el ejemplo de que puedes comprobarle a México que la reinserción si existe.
Evaristo Nucamendi Barradas
Máxime que voy a estar en el sistema porque pretendo buscar trabajo en el sistema y lo van a ver palpablemente hasta la hora que me toque partir de este mundo humano. Ojalá y todavía falte mucho. Todavía falte mucho.
McDonald's Advertiser
Dicen que lo perfecto no existe, pero cuando juntas dos jugosos pares cebolla crujiente y en tiras tres rebanadas de queso y pan con semillas de amapola y ajonjolí, ocurre algo perfecto. Tu mamá no te pregunta si comiste bien. Lo da por hecho. La Big Arch, la hamburguesa más hamburguesosa de McDonald's. Badababa por tiempo limitado.
Host: Sonoro (Alex Reider, Saskia Niño de Rivera, Sebastián Arrechedera)
Date: February 17, 2026
This deeply emotional episode of Penitencia tells the extraordinary story of Evaristo Nucamendi Barradas—known as Nucamendi—who has survived almost 40 years behind bars in Mexico, spending 32 of them in maximum security. Minutes before regaining his freedom, Nucamendi reflects on the transformation, terror, and hope that have marked his life. The conversation goes beyond crime and punishment, becoming a powerful meditation on incarceration, forgiveness, the search for dignity, and what it means to rejoin society after a lifetime lost.
“El hombre que entró a ese sitio murió. Sale uno nuevo y uno lleno de motivación, entusiasmo y positivismo. Sobre todo positivismo.”
(Nucamendi, 32:05)
“Estoy espantado de este mundo. Este mundo es espantoso… El hecho de volver a tener la oportunidad de salir libre, para no regresar acá, más que reinserción llamémosle, estoy espantado. Ya no me portaría mal para regresar a esto.”
(Nucamendi, 11:14)
“Nunca he podido decir ‘soy feliz’, ya quiero ser feliz.”
(Nucamendi, 15:09)
“Cuando uno se avienta más de 20, 25 años en la cárcel… se pierde todo, hasta la vida de los seres amados. …Ya no quiero queso, sino salir de la ratonera.”
(Nucamendi, 11:14)
“Mi Biblia es mi compañera y mi luz, mi guía.”
(Nucamendi, 21:37)
The episode is marked by Nucamendi’s humility, frankness, and the dignified resignation of someone who has suffered profoundly yet still carries hope. Despite years of deprivation, he speaks with gratitude for the simplest experiences. The hosts maintain a respectful, empathetic tone, encouraging his reflection and emphasizing the possibility—not the certainty—of reintegration.
Nucamendi’s journey is a testament to survival, regret, and, above all, resilience. He offers a raw, moving perspective on how violence, incarceration, and loss reshape a life—and on why second chances, though daunting, must matter for individuals and society. He does not sugarcoat the terror and tragedy inside Mexican prisons, but with characteristic honesty, he looks to his future with resolve: “Mientras hay vida hay esperanza.”