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"Lo hemos escrito desde el corazón", contó Leire al hablar del pregón que leyó, junto a su hermana Alazne, para dar comienzo a la Fiesta de la Merindad en Santa Olalla. Mucho corazón y mucha generosidad pusieron todos los vecinos de este pequeño pueblo de Valdivielso para que el día dejara tan buen sabor de boca a todos los que hasta allí acudimos el pasado sábado. Un año más, nuestra grabadora recogió algunos sonidos y así tratar de guardar esas palabras que en unos años serán memoria. Memoria como la que protagonizó el pregón de las hermanas Loubet de la Peña. "Hoy celebramos una fiesta, sí. Pero también celebramos una herencia de esfuerzo, cariño, convivencia y raíces. Que nunca perdamos eso. Que nunca falten las noches de charla, los reencuentros, las risas de los niños y el orgullo de pertenecer a este pueblo" contaron el algún momento. El próximo año nos vemos en Tartalés de los Montes como recordaba Maxi de Hoz. Para él "Esta fiesta significa armonía entre todos los del valle, vengo por ver y hablar con la gente de nuevo".

Con la disculpa de la fiesta, quedamos con Ángel de Santaolalla para que nos contara algunos de sus recuerdos. Pese a sus 94 años, en el pueblo le siguen llamando Gelín, como si aún fuera aquel niño que bajaba a la alhama, con el cuévano en la espalda, a recoger berzas para alimentar los cerdos. También recuerda que Gredilla, el confitero, para el que empaquetaba almendras garrapiñadas, le tiraba de la oreja cuando iba a la escuela a visitar a Restituta, su mujer. Lo que más nos sorprendió fue saber que Gonzalo, su padre, complementaba sus escasos ingresos de labrador gracias a una ballesta con la que acudía a las fiestas de los pueblos para que los mozos probaran su puntería a cambio de ganar algo de tabaco. Los molinos, los bares o el canal son algunos otros asuntos que por aquí aparecen. Eran tiempos de escasez, "te ponían boca abajo y no caía ni un duro" dice sonriendo al acordarse de las jarrillas de vino que pagaban a escote. Al volver de la mili decidió emigrar para buscar un mejor porvenir que no impidió que se pasara la vida "siempre trabajando". Y vuelve a sonreír mientras saborea su estupenda memoria.

Julián llegó en bicicleta y sudando la camiseta de Radio Valdivielsotras haber hecho el camino de Santiago pedaleando y así cumplir la promesa que nos hizo semanas atrás. Subir la cuesta que lleva a nuestro estudio provisional confirma que está en forma, bien alimentado y con mucha energía. Con él repasamos las sensaciones que le ha dejado "el camino" que tanto deseaba hacer desde que, siendo niño, estuvo en el seminario de Zaragoza. También volvimos a analizar la situación de Venezuela, donde ha vivido, con preocupación y falta de libertad, los último tres años en su, hasta ahora, última misión pasionista.

Que en Valdivielso pasen cosas como las que vivimos el pasado sábado en Quecedo es, sin duda, una suerte. El II Festival de la Memoria es una iniciativa que nos habla de la buena gente que se ha venido a vivir a Valdivielso en los últimos años, de las infancias que van creciendo de su mano, de la Escuela de Los Pueblos que aún solo es un proyecto, un proyecto vivo, llenos de ilusión y de muchas cosas más. Allí, con los Cárcavos al fondo, la hierba comida por los caballos y las ruinas de la casa de Sagrario cantamos, bailamos y pudimos escuchar a divulgadores científicos y pastoras hablar del mundo. Aquí os dejamos algunos brochazos que recogimos un cálido día de junio.

Santaolalla es el pueblo del valle que este sábado acoge la fiesta de la Merindad de Valdivielso. Alberto Díaz, nuestro alcalde, se acercó al estudio para contarnos los detalles del programa y algunas cosas más relacionadas con la organización L música del grupo Delameseta y la presencia de la compañía Errabundo Pelele son dos de las novedades de este año. Recordad no tocar el cable naranja. HORARIOS 11h. Recepción de autoridades 11:30 Pregón a cargo de las hermanas Loubet de la Peña 12 Misa y procesión 12:45 Premios Valdivielso 13: 00 Piscolabis 14:30 Comida – paella y café 3 euros 17:30 La Feria de las Ilusiones - Compañía Errabundo Pelele 19 h. Delameseta en concierto – “Al baile por ver amores” Fiesta amenizada por los Dulzaineros de Valdeporres Mercadillo artesanos

Hoy César elige unas piezas musicales inspiradas en el agua que sirven para darnos un chapuzón sonoro y así combatir el calor que, aunque no se verano todavía, volverá apretar este fin de semana.

Hay muchas maneras de defender la sanidad pública y, seguramente, tú podrías enumerar unas cuantas. Es probable que entre ellas no te aparezca la visita de un grupo de profesionales a una pequeña emisora rural. El pasado domingo, Montse preguntó si podía pasar con unas compañeras a visitar nuestro estudio. Sin saber más, la hicimos un hueco rápidamente. Ella, además de enfermera, es nuestra presidenta así que nos cuadramos. Vino con Begoña, Yoyo y Aída. Los dos primeros también de enfermería y la tercera una joven médica que hace el MIR junto a ellos en la zona Rural Norte de Burgos y que va a ser médica de familia rural. Entre lágrimas y risas nos hablaron de su vocación y del amor por su profesión. Me dieron ganas de ponerme enfermo y pasar unos días a su cuidado. El quinto es un saltimbanqui.

Ayer, bajo el cielo gris del valle, nos llegó la noticia de la muerte de Paco de Arroyo. "Los 100 están cerca pero los veo muy lejanos" nos decía Paco cuando hace un año le felicitamos por su 98 cumpleaños. Ayer Paco nos dejó y, ojalá, se junte con Angelines, la mujer de su vida a la que siempre citaba con admiración cada vez que hablábamos en antena. Paco tenía muy buena memoria y contaba las cosas muy bien. Casi siempre con una sonrisa en el rostro. Desde aquella primera vez en que entró por la puerta de nuestro estudio y nos pusimos a charlar, pude disfrutar varias veces de sus palabras. Cuenta el archivo que era marzo de 2012 y vino a cobrar la lotería. Siempre era un placer y siempre me contaba alguna cosa nueva. Siendo niño, con 13 años, trabajó en la carretera que daba acceso a la mina de Arroyo. Después vendió caramelos y almendras garrapiñadas en las fiestas y contaba que era amigo de los niños. Paco trabajó mucho "por el mundo alante", primero con la fruta y el transporte y luego en la hostelería con el bar de Santurce. Aunque él siempre se sintió hortelano. Hoy no hay robla pero seguro que mañana montan una partida de bolos allá arriba con Narciso y compañía. Echaremos de menos a Paco aunque, como ahora, seguiremos disfrutando de sus palabras sabias.

"Todo sigue parecido e incluso vamos a peor. Salvo alguna pequeña mejora conseguida gracias a la lucha de los trabajadores, continúan con el mismo mecanismo privatizador". Así comenzó Eduardo Frías, bombero forestal, sus declaraciones, tras invitarle a pasar, de nuevo, por nuestro estudio para conocer su visión de la situación ante un verano en el que los riesgos de incendio siguen creciendo. "Cualquier año nos puede pasar a nosotros lo que ocurrió en la Culebra y otros lugares de Castilla y León". Más de treinta empresas se reparten el operativo "priorizando el beneficio empresarial, precarizando el empleo y con una muy difícil coordinación". Eduardo defiende "lo publico porque más eficaz, más fácil de coordinar y, a la larga, es un ahorro". Esta vez vino acompañado de Yoli, su pareja, que emocionada contó como vive la espera mientras él se juega la vida por apagar un incendio. "Vuelve tocado, candado y herido". Ambos no dejan de reivindicar y exigir donde haga falta un mejor sistema de lucha contra el fuego.

El 2º Festival de la Memoria se va a celebrar este sábado en Quecedo. Viene cargado de cosas interesantes de las que hace unos días nos habló Pablo Simón de Memoria Viva. Hasta la Escuela de los Pueblos se va a acercar gente tan maravillosa como Sara Rosado con la que empezamos hablando en este audio. Pastora, quesera y repobladora de Morillo de Sampietro, pueblo del Pirineo de Huesca que se había quedado deshabitado. Más que de queso y cabras, habrá tiempo el sábado, hablamos de una manera de ir por la vida, de la felicidad de vivir en el pueblo y de la buena gente que, como la generosa Luisa, ayudan a que estas cosas pasen. Luisa es la última niña que nació allí, hace 70 años, y si quieres saber más, tendrás que escuchar lo que nos contó. La aportación para el festival es de 20 euros y gratis para los vecinos de Valdivielso. Las invitaciones se pueden retirar en los chiringuitos de Quecedo y Valhermosa y en el bar Tipi. https://siricueta.com/