Jonathan (76:04)
Mira, yo te voy a explicar algo. Yo anoche en el Zoom el jueves tuvimos una discusión bastante extensa sobre la campaña. Yo estoy en desacuerdo con la campaña porque parte de una premisa de que todos los padres en Puerto Rico, padres y madres o personas que criamos hijos en Puerto Rico, entramos a ese mundo que es bien difícil, es bien complejo, aún teniendo el support system que habla Heriberto, es bien difícil en Puerto Rico es bien costoso el costo no tan solo económico sino social, de estigma inclusive que puede hasta afectar el desarrollo profesional de las personas o personal de las personas por dedicarle el tiempo que se necesita de calidad a un hijo y que cada vez es más difícil. Yo hacía la comparación con lo que yo pasé o con la experiencia de yo teniendo un support system y Yashira, la mamá de mis hijos teniendo, teniendo un super system de abuelos presentes, de tíos presentes, de madrino, madrina, madrina, todo el mundo. La diferencia y lo más fácil que se me hizo y que se nos hizo, que se nos hizo bregar con Estela en la misma etapa que bregar con Estefan en esta etapa. Y aunque yo estoy diez, trece años, doce años más tarde, más maduro y con muchas más herramientas emocionales para manejar lo complejo y lo complicado y lo difícil que es criar un hijo en Puerto Rico, yo te puedo decir que en 10 años la diferencia es sustancial. Y yo tengo una comparativa 10 años, una comparativa más difícil en los ofrecimientos para los muchachos más costosos en ponerlos en, qué sé yo, clases de natación, clases de aquello, cosas que se, cosas básicas que necesitan los nene, más difícil para conseguir oportunidades educativas, más difícil para o más costosos para conseguir colegios buenos en comunidades. Y estoy hablando yo que tengo un capital, yo no soy millonario, pero pues puedo pagar estas cosas, ¿No? Y cada vez es más y más difícil y más cansón poder ser un papá y unos papás presentes en la vida de nuestros hijos. Y eso ha pasado en diez años. ¿Diez años, que es la diferencia? Doce años. Pero diez años. Yo les puedo poner diez años. Y si, la pandemia y todo ese tipo de cosas. ¿Y por qué yo digo todo esto? ¿Porque tú no te puedes parar en un programa de televisión y proponer una campaña donde están los padres? Cuando a las 10 de la mañana subiste un vídeo en tu página de Facebook glorificando violencia y que se metan par de puño unos muchachos en una escuela o en un sitio porque quieres coger clips y lo que pones como estatus para promocionar ese contenido es para coger engagement. Y tú no puedes estar cuestionando dónde están los padres cuando tú llevas dos, tres semanas llevando invitados allí. Que entre las cosas barbéricas que han sugerido es que debemos entrarles a golpe a los muchachos, que hay que romperle los que una buena rompa, romperle la boca a tiempo puede mejorar y puede controlar estas cosas, porque esa ha sido la discusión que ha rodeado esta iniciativa. Yo con el eslogan no tengo tanto problema, porque si el tema es tú partir de la premisa de que los padres necesitan un grupo de apoyo, como es parte de las fases que está explicando Jorge Corberá en su video, de que van a crear unos andamiajes para dar algunos servicios y que los padres, las familias puedan con sus hijos, etcétera, estar más presente con algunas cosas que no están y quedar un support system, pues no tengo problema con eso. Pero no es congruente. No es congruente que tú estés glorificando lo que hace Nayib Bukele en El Salvador, que es otra idiosincrasia, otra cultura que viene de otro patrón, mi andamiaje de violencia y que ese presidente que es un dictador y que ha sacrificado las libertades individuales de los residentes de El Salvador por una creación de un andamiaje altamente policial y punitivo para brear con la violencia de su país, que tuvo sus resultados con las pandillas y ahora de pronto, como ya resolvieron ese problema, ahora vamos a atacar a los jóvenes. Y este es el mismo espacio también que en algunos momentos dados ha estado echándole la culpa a las mujeres porque no quieren tener hijos en Puerto Rico o a las familias que solamente tenemos un hijo o que tienen un hijo en Puerto Rico, que por qué no tienen que tener más, porque tenemos que criar más y porque tenemos que tener más hijos. Por qué digo todo esto porque honestamente, yo no quiero criticar la iniciativa como algo malo. De plano hay que tener una conversación en este país que incluya la familia y que incluya las responsabilidades como padre. Y que incluya también la responsabilidad, no tan solo, por ejemplo, el poder judicial. El poder judicial, cuando los papás, cuando un papá y una mamá se separan o se divorcian y hay hijos de por medio, una vez se pone la pensión, se desentiende y no hay más nada. Y ese papá cumple, envía los chavitos por ir para abajo, y se limita solamente a visitar a su hijo con los días que le puso el tribunal y se acabó. No hay papá presente, no hay ayuda a la mamá, y recae en solamente una sola persona, con los efectos que eso puede tener sobre esa persona, efectos en su desarrollo profesional, en su desarrollo personal, en su crecimiento económico, en poder evolucionar para tener otra pareja. Y al final del día, esas son las conversaciones difíciles que nosotros no tenemos en este país. Entonces, detrás de todo esto, y que aquí es que viene el peligro, hay ya movimientos en el bullpen, en la legislatura, para cambiar la ley de menores y ponerla más dura. Porque el PNP le encanta. Le encanta esa mierda.