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Cadena Ser Announcer
Ser podcast.
Nacho
La novena sinfonía de de Beethoven. Estamos celebrando esos 200 años del estreno de la composición de una de las piezas más emblemáticas de la historia de la música, que tiene un vínculo afectivo con Europa, con muchos seguidores de la música y desde luego todo un referente que por culpa de La pandemia en 2020 no se pudo quizás celebrar ese centenario de la figura de Beethoven y que en esta ocasión, a colación de ese segundo centenario del estreno en Viena de la IX Sinfonía en Re menor, han salido un montón de trabajos y se han hecho un montón de exposiciones de conciertos y sobre la mesa tenemos un libro muy especial, el Misterio Razumovsky, cuyo autor, Martín Yade, ya nos acompaña en estos micrófonos de Ser Historia. Martín, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Martín Yade
Muchas gracias, Nacho. Sabes que para mí es un placer estar aquí en tu programa, que es un referente absoluto de la pasión por la historia a través de las ondas.
Nacho
Bueno, como tú eres un referente de la música clásica, Martín Yade, como habréis reconocido ya por su voz, es la voz de Radio Clásica en Radio Nacional. Le podéis escuchar todas las mañanas, como hago yo en ese programa, Sinfonía de la mañana, y luego tiene otros espacios con otra compañera, por ejemplo, con Espido Freire, también ahí en Radio Clásica. Y te has atrevido a hacer una novela casi de misterio, de intriga, yo creo que con mucho éxito. Me decías, ahora que estáis ya por la segunda edición, el Misterio Razumovsky, publicado por Ediciones B, tomando ese referente no cultural de hace dos siglos, en una Viena absolutamente poética y musical.
Martín Yade
Bien, la verdad que es que fíjate tú qué año era, 1814, y la de cosas que estaban sucediendo. Napoleón, derrotado por vez primera, está en Elba aguardando el resurgir que se producirá, aunque sin éxito duradero. Y allí están casi todas las testas coronadas de Europa. No está el rey de Inglaterra, No está Fernando VII, que no se atrevía a salir después de lo que le había pasado con Napoleón, que lo había hecho prisionero porque se le había entregado voluntariamente en Bayona. Y bueno, es la época en la que coexisten Beethoven con Goethe, también está por ahí Lord Byron. La ciencia empieza a hacer descubrimientos a veces insólitos, como la morfina, que ya empieza a utilizarse, aunque en Viena todavía no había llegado a Viena. Y nos encontramos con ingenios mecánicos como el Orquestrión, una máquina automática que tocaba música de Beethoven, de Meltzel, el inventor que aparece en ella, y también el turco mecánico que jugaba al ajedrez y derrotó a Napoleón, que aparece también en estas páginas.
Nacho
Es una historia increíble. Estamos en hace 200 años, cuando empieza a bullir quizás la historia y la sociedad que estamos viviendo nosotros en la actualidad. ¿Qué impacto tuvo esa novena sinfonía en la Europa de entonces?
Martín Yade
Fue algo nunca visto, y de hecho tardaron en digerirla. El estreno fue un éxito enorme, pero algunos contemporáneos de Beethoven, como Ludwig Spohr, que por cierto, pobre hombre, es muy maltratado en esta novela, alguien tenía que ser el malo. No, no es malo, pero le hago pagar la frase de que el cuarto movimiento era un galimatías, que no se podía entender, que estaba mal hecho. Eso lo sostendrá años después Verdi, con Beethoven ya muerto. Es decir, que es tan revolucionario que no eran capaces de captarla en toda su dimensión, si bien los tres primeros movimientos les dejaron apabullados. Pero bueno, el cuarto también tuvo sus defensores. A ver, es que es una música. Sobre todo la inclusión por vez primera de la voz en el cuarto movimiento, la Oda a la alegría de Schiller, que realmente es la Oda de la Libertad, porque a Schiller le prohíben, la censura prohíbe esa palabra no se podía utilizar, entonces la reemplaza por alegría, y Beethoven le da el sentido de libertad, no de alegría. Bien, pues la cuestión es que esa música parece que está hecha para ser escuchada desde el cielo, desde fuera de la bóveda celeste.
Nacho
Es curioso, porque la música de Beethoven, no voy a decir que no me guste, pero lo que no me gusta de la música de Beethoven son esos movimientos tranquilos, tan bajitos, de repente sube, que tienes que estar subiendo y bajando el volumen continuamente de la cadena, y desespera un poco a los vecinos, porque llega incluso momentos que es tan casi imperceptible en un sonido tan sutil, y.
Martín Yade
De pronto fa Pues con Mahler no te quiero contar. No, evidentemente Beethoven rompe con el clasicismo, con la simetría, el juego de simetrías, de frases que nosotros mismos intuimos cómo van a ser concluidas. Con Beethoven eso se acaba. Es decir, él vuelca por vez primera la personalidad del autor, que es la suya, con sus vivencias, con sus pasiones, con sus tristezas, con sus miserias, con sus ideales, y tú la escuchas y dices, este es Beethoven, no puede ser otra persona. Ya no suena a su tiempo como suena en los anteriores. Es su tiempo el que suena Beethoven.
Nacho
Curioso personaje, además, en Viena, una ciudad que en aquella época, a comienzos del siglo XIX, recordemos, él nació en 1770 y falleció en 1827, poco después de estrenar esta novena sinfonía en remenor, Viena. Tuve la suerte de estar hace pocos meses la inauguración de la exposición inmersiva de Tutankamón. Coloqué las piezas, di lo que hay a todo y me fui a la ciudad, que ya la conocía, había estado en otras ocasiones, para ver si sus grandes museos y pasear por sus calles, porque es fantástica. Era la cuna y uno de los focos de la música y de la cultura de entonces.
Martín Yade
Bueno, supongo que te fascinará 1814, porque entonces la egiptología estaba en sus albores, es cuando se empiezan ya a copiar lo que encuentran, porque todavía no tienen cámaras fotográficas, cuando empieza a descifrar todos los jeroglíficos, y evidentemente algo de eso llegaba, porque incluso hasta Mozart tiene alguna ópera de temática, La oca del Cairo inacabada, por ejemplo. Y con el tiempo, bueno, pues digamos, se desatará una egiptomanía. Y es en esa misma época que está sucediendo todo a la vez. Y por eso yo tuve la idea de hacer una novela de misterio de Beethoven detective. Porque si en estos últimos tiempos Isabel II, Angela Merkel, Kant, Unamuno y Gonzalo de Berceo son detectives, digo, oye, pues Beethoven también puede serlo.
Nacho
Claro que sí. ¿Quién es Razumovski?
Martín Yade
Razumovski. Es que es una historia fascinante. Ya de por sí él es el embajador de Rusia en Viena, es el representante del Imperio ruso y del Zar en el Congreso de Viena. Pero es que la historia de su familia es asombrosa. Su tío, Alexei Razumovski, llamado el emperador de la noche, era un campesino, todos eran campesinos cosacos, con su hermosa voz cantando, conquistó a la hija de Pedro el Grande, Isabel, a la que le habían arrebatado el trono. Se hacen amantes, él da un golpe de Estado y le devuelven el trono, y entonces ella ennoblece a los Rasumovsky. Luego se dice que se casan en secreto él y la zarina Isabel, aunque los documentos son destruidos, y Catalina la Grande sigue ennobleciendo a la familia, de forma que el hermano de Alexei Razumovsky, Kirill, se convierte en el último hetman o virrey de Ucrania. Y este Kirill es el padre de Andrés Razumovsky, que llegó a tener 250.000 siervos y que le encargó a Beethoven los tres cuartetos Rasumowski. Y esta familia solo una generación atrás había salido de la nada.
Nacho
Beethoven también. ¿Cuáles son sus orígenes? Porque él tuvo esos altibajos también a lo largo de su vida, también condicionados un poco por ese problema de audición que lo ha convertido casi en un referente y en algo de superación, a pesar de que él no lo entendería así. Menuda faena. ¿Cuáles son los orígenes de Beethoven hasta que se convierte en ese gran músico español?
Martín Yade
Desde luego no era eso, era una broma. Tampoco tenía sangre africana, que se haya demostrado. ¿Sabes que también en las universidades de Estados Unidos está reclamando a Beethoven como negro? Bien, la cuestión es que el ADN parece arrojarnos que él era de origen flamenco mezclado con alemán. Él nace en una familia cuyo abuelo, Ludevic, era flamenco y era compositor, y el padre era cantor de la capilla de Bon El Desastre. El abuelo estaba casado con una mujer, esa a la que le atribuyen origen español, que no lo tiene. Era alcohólica. Él abrió una tienda de vinos para redondear ingresos y su mujer se convirtió en su mejor cliente. Pero luego el alcoholismo pasó al hijo, al padre de Beethoven, que era un músico frustrado, que cuando vio talento en él, lo encerraba durante horas y lo golpeaba para convertirlo en un segundo Mozart. Y de hecho, Beethoven, cuando la madre muere de tuberculosis, le arrebata la custodia de los otros hermanos, que eran más pequeños, al padre, y Beethoven obliga en un juicio al padre a darle la mitad de sus ingresos como cantor de la corte. Cuando muere el padre de Beethoven, Johan, corrió el siguiente rumor en Bon bueno, se va a arruinar ahora el electorado porque ya no van a poder cobrarle las tasas del alcohol a Herbeethoven.
Nacho
La fama que tenía la familia era un poco trepidante, pero quizás tiene más mérito el hecho de venir de una familia pobre. Tampoco era rica. Pero esa ruptura de la familia por esos problemas internos, es lo que hace también que la superación, en el caso de Beethoven, lo. Lo haga más fuerte, en definitiva.
Martín Yade
Sí, bueno, la verdad. ¿Que le pasa? Como Mozart. A ver, se cree que la clase media no existía entonces. Sí que existía, pero era muy pequeñita. Pero vamos, si tú querías ser músico, a pesar de venir de una familia humilde, en un lugar como Viena o su entorno. Yo creo que era más fácil que en otro lugar.
Nacho
La Novena Sinfonía, corrígeme si me equivoco, se escriben en la última etapa de la vida de Beethoven. Recordemos que él falleció en el año 1827. Es una etapa que se llama esotérica. ¿Por qué? ¿Por qué recibe este nombre?
Martín Yade
Bien, aquí Beethoven se escapa al control de lo que se espera de él. Si ya había revolucionado a partir de la heroica en 1803, el género y la música en sí, llevándolo a límites nunca conocidos, dinamitando las formas, pues los últimos años de su vida, desde 1824 hasta su muerte, alumbra tanto esta sinfonía que transcurren once años desde el estreno de la octava. Yo la novela me invento, con la resolución del caso criminal que hay en torno a la familia Razumovsky, que comienza con un asesinato de una anciana criada suya, pues que la resolución del misterio conducirá a Beethoven a la escritura de la Novena. Es una libertad que me he tomado.
Nacho
Pero bueno, para eso está la literatura y la autoría, claro.
Martín Yade
Pero en la última etapa, Beethoven llega a niveles que no son comprendidos por nadie. La Novena ya conta que el cuarto movimiento no lo comprenden ni los que lo cantan. Y luego escribe los últimos cuartetos. En el Cuarteto Pus 130, el último movimiento era una gran fuga, que los intérpretes sencillamente dijeron esto no se puede hacer. Y Beethoven les tuvo que escribir. Fíjate, Es raro que él cediera otro número alternativo más fácil de tocar. Bueno, lo de fácil es un decir. Beethoven en sus últimos cuartetos de estos años está ya intuyendo a Bartok y a Sostakovic. Y estamos hablando de 1824 a 27.
Nacho
En aquella época Beethoven era reconocido, pero se estrenó al final en Viena. Se podría haber estrenado en otra ciudad. Se pegaban por él un poco.
Martín Yade
Bueno, esto lo hizo a mala fe. Como estaba enfadado con los bienes, es porque decía que eran unos asnos que no reconocían su talento. Mira a Schubert. No reconocieron. Schubert se muere en el anonimato, con un catálogo de 1200 obras, de las cuales no se había estrenado casi ninguna, menos en el ámbito privado. Bien, pues Beethoven dice voy a dedicarle mi sinfonía al rey de Prusia. Y así la estrenó en Berlín el rey de Prusia, que por cierto aparece también en el libro, porque el rey de Prusia, cuando Beethoven recibe el encargo de escribir la cantata en el momento glorioso para ensalzar el Congreso de Viena, obra que casi nadie habla de ella, porque tiene una letra muy absolutista, cosa que nos rompe el mito del Beethoven republicano. Pero Beethoven lo hizo por dinero, y de hecho fue el mayor éxito de su carrera. Seis mil personas lo vieron. Y esta cantata, que no está mal, y que incluso es una especie de antecedente de la Novena en muchos aspectos, es de 1814. Su proceso de escritura está detallado en la novela. El rey de Prusia. Bueno, fue un cicatero. Si, El Zar pagó 180. Espérate, que no verá. ¿Qué moneda utiliza esta gente?
Nacho
¿Rublos?
Martín Yade
No, no, rublos no, no. Sí, pero espérate. Marco alemán, 180. Espérate, era los crois. Los escudos, me parece. Madre mía. ¿Te puedes creer que 180 gulden, por ejemplo, se paga 180 gulden? El rey de Prusia, vamos, el rey de Prusia creo que nada, pagó 30 por ahí, una miseria. Y de hecho se fue. Se fue en la mitad de la cantata del momento. Se fue porque se le hacía muy larga. Entonces, si esa cantata que dura media hora se le hizo larga, no sé cómo Beethoven le quería dedicar a lo mejor a mala leche, una sinfonía de casi hora y cuarto de duración. Y de hecho, cuando en Viena se enteran de que la van a estrenar en Berlín, hacen una suscripción popular para que vea la luz en el teatro de Carinthia en Viena, y así compensar a Beethoven. De forma que el dedicatario es el rey de Prusia, que no escucha nunca la obra. Y por otro lado, a Beethoven se la hicieron, todo el mundo fue al estreno de la Novena, fue un gran éxito, aplaudieron a rabiar. Una semana después se hizo otra vez, no fue nadie, porque todo el mundo se fue a ver La gacha ladra de Rossini, o sea que Beethoven tenía razón.
Nacho
Fíjate, estamos hablando de. En aquella época no había televisión, no había cine, no había vídeos por streaming, y este tipo de espectáculos y de artistas eran el referente cultural y el referente del entretenimiento. Lógicamente, para las clases más elevadas, sí.
Martín Yade
Pero la música llegaba a todo el mundo. Lo que pasa que quien podía pagársela, quien podía desayunar con músicos, eran los nobles. Nobles a los que Beethoven se niega a servir como un criado. Comían en las cocinas, entraban por la puerta de servicio. Y Beethoven dice que no se enfrenta a ellos y tiene éxito y se convierte en independiente y logra ser respetado. Mozart lo había intentado, pero no vivió para conseguirlo. Y Beethoven lo hace. Y la música en aquel entonces, piensa que en Viena habría 100.000 personas. 20.000 fueron a los funerales de Beethoven. Imagínate lo que suponía para la gente, ¿No?
Nacho
Pues toda una estrella, todo un referente y una persona muy querida, considerado prácticamente vienés en ese imperio austrohúngaro de aquella manera.
Martín Yade
Bueno, ¿No te parece curioso que los austriacos han logrado hacernos creer que Beethoven era austriaco y que Hitler era alemán? Y por cierto, hay un huevo de Pascua. Hay muchos huevos de Pascua. La novela para los que les guste la música, los encontrarán, pero también la está leyendo mucha gente que no necesariamente conoce ni la época ni el personaje y la puede seguir igualmente. Pero he introducido un personaje en la novela. Beethoven se encuentra sin saberlo con la abuela de Hitler. Pero No digo dónde.
Nacho
¿Que Hitler nació en Austria? Nació en Austria, no era alemán.
Martín Yade
En Branau an.
Nacho
Claro que sí. ¿Cómo llega hasta nosotros el legado de Beethoven? Ahí entra un poco el papel de las imprentas y la publicación de esas partituras.
Martín Yade
Mira, he escogido como narrador, en plan Holmes, en plan Watson, a Anton Schindler. Primero tuve la suerte de que se conocen en el mismo año en el que transcurre la acción. Yo necesitaba que pasaran el Congreso de Viena para explicar la trama en torno a Rasumowski. Pero es que se conocen. Y además la forma en la que se conocen está recogida más o menos, aunque con mucha inventiva. Y es que Schindler era pasante de abogado y resulta que acaba, por error, pasando por una calle donde había una manifestación de revolucionarios. Lo meten en la cárcel, pidió ayuda a Anton Zupansic, violinista del Cuarteto Rasomoski, y este, a través de Beethoven, logró que lo soltaran. Y entonces, también gracias a Beethoven, toca el violín en el estreno de esta cantata por el Congreso de Viena. El momento glorioso. Entonces, Schindler, siempre se ha dicho que era un mentiroso. Beethoven lo tuvo como secretario tres años, lo echó de su casa. Y Schindler cuenta muchas cosas que nadie contrasta. Entonces, por eso los biógrafos si lo dice Schindler, probablemente sea mentira. Entonces, que ese fabulador era el narrador perfecto para inventarme todo esto.
Nacho
Claro, Ya como última pregunta, Martín Yade, autor de esta novela El misterio razumovsky publicado por Ediciones B. ¿Por qué crees que Beethoven al final se ha convertido? Porque sí que está Mozart, está Bach, está Händel, está Haydn, está un montón de autores extraordinarios en esa Europa clásica y posclásica. ¿Por qué al final Beethoven se ha convertido en el referente más cultureta incluso? Porque Mozart es más pop y Beethoven es más cultureta.
Martín Yade
Sí, mira, Bach le canta a Dios, Mozart hace música para deleite del ser humano, pero es que Beethoven canta al universo entero, a la totalidad. Es decir, lo que abarca emocionalmente la Novena Sinfonía, ese deseo de ver a todos los seres humanos unidos a través de la música en un mundo en el que todos sean iguales, que no haya más guerras como aquellas que dejaron varios millones de muertos, las guerras napoleónicas, que él admiraba a Napoleón y al final renegó de él porque se dio cuenta de que se iba a convertir en un autócrata como finalmente fue. Entonces, quizás ningún compositor, y eso que él afirmaba que odiaba más, que amaba más a un árbol que a un hombre, pues ha querido dar una voz de esperanza y un canto de libertad como este. Es decir, la Novena Sinfonía puede ser perfectamente el resumen de todos los anhelos de la especie humana. Los resultados es otra cosa, pero los anhelos son estos. Y en un momento como el actual, que esto es el himno de Europa, el Congreso de Viena fue el primer intento de Unión Europea, aunque en plan absolutista. Bien, pues es que necesitamos más que nunca ese mensaje, porque se desangra la humanidad en guerras, guerras que además responden a intereses muy concretos, muy visibles, a un juego de poder y de economía. Y sin embargo, las personas de a pie decimos esto ¿Por qué y en nombre de quién? Bueno, pues con más Beethoven, pienso yo que nos mostraremos más reacios, más en contra de todo esto que está pasando.
Nacho
Desde luego que sí. La figura de Beethoven es más humana y más universal que muchas otras, incluso de muchos políticos que han trascendido y han pasado a la historia, quizás con méritos no tan grandes como los de los de Beethoven. El misterio Razumovsky de Martín Yade, es su última novela, publicada por Ediciones Be. Como siempre, Martín, te seguiremos escuchando en Radio Clásica.
Martín Yade
Oye, te hago una propuesta, que conviertas a Inotep en detective.
Nacho
Pues lo podemos hacer. Lo podemos hacer. Lo haré.
Martín Yade
Venga.
Nacho
Martín Yade, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Martín Yade
Muchas Gracias Nacho. Un abrazo.
Cadena Ser Announcer
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Podcast: SER Historia
Host: Nacho Ares
Invitado: Martín Yade (autor de "El misterio Razumovsky", conductor de "Sinfonía de la mañana" en Radio Clásica)
Fecha: 10 de junio de 2024
Este episodio conmemora el bicentenario del estreno de la Novena Sinfonía de Beethoven, explorando su historia, impacto y legado. Nacho Ares conversa con Martín Yade, quien además de experto en música clásica, presenta su novela histórica y de misterio "El misterio Razumovsky", ambientada en la Viena de Beethoven. El diálogo gira en torno al contexto histórico, la personalidad del compositor, su obra maestra y cómo sigue influyendo en la cultura europea y mundial.
"Napoleón, derrotado por vez primera, está en Elba aguardando el resurgir que se producirá, aunque sin éxito duradero. Y allí están casi todas las testas coronadas de Europa. [...] La ciencia empieza a hacer descubrimientos a veces insólitos, como la morfina." – Martín Yade (02:18)
"Fue algo nunca visto… Es tan revolucionario que no eran capaces de captarla en toda su dimensión, si bien los tres primeros movimientos les dejaron apabullados." – Martín Yade (03:47)
"Él vuelca por vez primera la personalidad del autor, que es la suya, con sus vivencias, con sus pasiones, con sus tristezas, con sus miserias, con sus ideales..." — Martín Yade (05:17)
"Su tío, Alexei Razumovski, llamado el emperador de la noche, era un campesino [...] con su hermosa voz cantando, conquistó a la hija de Pedro el Grande, Isabel..." – Martín Yade (07:30)
"El padre era cantor de la capilla de Bon El Desastre. [...] Cuando vio talento en él, lo encerraba durante horas y lo golpeaba para convertirlo en un segundo Mozart." – Martín Yade (08:57)
"En la última etapa, Beethoven llega a niveles que no son comprendidos por nadie. La Novena ya conta que el cuarto movimiento no lo comprenden ni los que lo cantan." – Martín Yade (12:06)
"Esto lo hizo a mala fe. Como estaba enfadado con los bienes, [...] voy a dedicarle mi sinfonía al rey de Prusia." – Martín Yade (12:56)
"Beethoven se niega a servir como un criado. [...] se convierte en independiente y logra ser respetado." – Martín Yade (15:34)
"Bach le canta a Dios, Mozart hace música para deleite del ser humano, pero es que Beethoven canta al universo entero, a la totalidad." – Martín Yade (18:47)
"La Novena Sinfonía puede ser perfectamente el resumen de todos los anhelos de la especie humana." — Martín Yade (18:47)
El episodio ofrece una fascinante y entretenida aproximación a la figura de Beethoven y su Novena Sinfonía, resaltando su contexto histórico, la personalidad singular del compositor y su legado universal. A través de anécdotas, reflexiones y con el telón de fondo de la novela "El misterio Razumovsky", tanto aficionados como profanos pueden acercarse al espíritu revolucionario y humano de este coloso de la música.