Transcript
A (0:02)
Ser podcast.
B (0:07)
Jesús Callejo, crononauta. Felicidades por esos 800 programas.
C (0:11)
Bueno, felicidades a ti sobre todo que eres el capitán de este barco y sobre todo porque llegar a 800 no es tarea fácil. Hemos tenido que transitar por mares procelosos, pero siempre llenos de aventuras, siempre llenos de historia y por supuesto adentrándonos en esa historia que tanto nos apasiona, porque en el fondo son las raíces de cualquier pueblo y es España en este caso es riquísimo en historias, en leyendas, en anécdotas y en todo tipo de tradiciones.
B (0:37)
Estás hablando de 800 programas llenos de un montón de cosas, como esta sala, esta sala de cristal del antiguo convento de Santo domingo de San Cristóbal de La Laguna, que está llena de amigos, de seguidores, de ser historia. Un programa que no lo he dicho antes, lo que quiero decir ahora, que sería imposible de hacer si no fuera por la ayuda, la colaboración del Ayuntamiento de La Laguna y Museos de Tenerife, Historia y Antropología. Jes. Lo escuchábamos en la voz de Manuel de Paz en esa introducción. Amaro Pargo es quizás uno de nuestros piratas, corsarios, mejor dicho, lo hemos comentado en otras ocasiones, pero tendremos tiempo para diferenciar y distinguir qué separa un pirata de un corsario más impactantes y más característicos de nuestra historia.
C (1:26)
Sí, totalmente. Es verdad que muy poco conocido fuera de estas islas, de las Islas Canarias, la península, no es demasiado conocido y sin embargo estamos hablando de un corsario que era mucho más que un corsario, porque al final era ese clásico navegante filántropo que hizo una gran fortuna y la gran fortuna no solo la dedicó para su propio beneficio, sino para el beneficio también de San Cristóbal de La Laguna y en general de Tenerife. Y luego con muchísimas relaciones con los personajes principales de la época que a él le tocó vivir, que fue el siglo XVIII, y gracias a eso su parte, por una parte de comerciante, evidentemente él también tenía esa patente de corsa, pero sí que fue un respetado corsario en el sentido de que él tenía nobleza de armas, fue considerado un noble que hizo todo lo que pudo para ayudar no sólo a la comunidad de San Cristóbal de La Laguna, que es donde él nació, por cierto, y además vivió ni más ni menos que 69 años, sino todo el tráfico que hubo en aquella época relacionado con el Caribe. El primero, fíjate que era de una familia muy humilde, él viene de una familia no de marineros, sino de agricultores, de ganaderos y poco, poco. Precisamente por su pericia y por su inteligencia natural aprende muy rápido, es muy eficaz a la hora de tomar decisiones y se convierte en capitán de barco y luego con distintos barcos y distintas fragatas sobre todo. Y en ese momento es cuando él empieza ya a comercializar con productos muy interesantes además, que dieron muchísima riqueza no sólo a esta isla, sino también a toda la zona donde con él comerciaba. Estamos hablando del cacao, del café, del tabaco, de la malvasía, en fin, intercambio de todo tipo. Y cómo no, también en aquella época de esclavos.
