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A
Ser Podcast.
B
Jesús Callejo, una semana más. Bienvenido a ser historia.
C
¿Qué tal, Nacho? Y qué sitio, qué sitio tan imponente, viendo tanto cuadro, tanta purpurina y casi, casi tanta santidad. Estamos casi elevados ya del suelo, fíjate.
B
Estamos en el salón del trono, detrás de nosotros tenemos un trono, el trono que utilizó Juan Pablo II en su visita a Zaragoza y es. Es un lugar, como digo, encomiable, con una magia, con un espíritu muy especial. Todos estos lugares, fíjate, cuando hemos hecho programas en iglesias, en museos, acuérdate en Valladolid, ese programa que hicimos en el Monasterio de Santa Ana, el convento de Santa Ana, hablando de la Semana Santa, era un lugar pequeño, recogido, pero tienen una magia especial.
C
Claro que lo tienen, ya sabes que cada lugar tiene su energía. Pero es que además este sitio tiene su pequeño secreto y es que uno de estos cuadros que nos rodean.
B
Arzobispos, Todos los arzobispos.
C
Todos los arzobispos, como ves, altos dignatarios eclesiásticos, uno es de Goya, por lo tanto hay toda una joyita. Aquí todas son evidentemente, pero hay un Goya, no digo cuál, a mí sí que me lo han revelado y ya de por sí ya le da ese otro toque, ese marchamo, esa calidad de que estamos ante un auténtico museo, con pequeñas joyas, algunas escondidas, pero sobre todo lo que tú decías, yo creo que la energía se palpa y son de estos lugares donde la historia ha convivido.
B
Y sigue conviviendo además, donde nos consta que tenemos muchos seguidores. El vicario Rubén antes se ha acercado a saludarnos porque es muy fan del programa de Ser Historia y nos ha abierto las puertas, ha ayudado también, junto con el arzobispo a abrir las puertas de este lugar. Lo decía ahora Jesús Callejo, vamos a hablar del Papa Luna, vamos a viajar a ese momento a caballo entre el siglo XIV y el siglo XV. El Papa Luna, una figura que no dejó indiferente absolutamente a nadie, no a.
C
Nadie, a nadie, y de hecho dio origen a una frase que se ha reiterado a muchísima gente, permanecer en tus trece y que mucha gente desconoce, que viene precisamente de este personaje del Papa Luna, de Pedro Martínez de Luna, que se caracterizó por ser una persona muy inteligente, muy contumaz, muy cabezota. También es verdad que vivió una época convulsa, el vivir y el protagonizar ni más ni menos que el Gran Cisma de Occidente, donde por una parte Roma y los estados italianos disputaban quién tenía que ser el Papa, y por otra parte, el reino de Francia quería el suyo. Es lo que hizo que durante un tiempo hubiera dos papas, incluso hubiera tres papas también. Benedicto XIII ahí estuvo, sí que estuvo prácticamente en todas las controversias. También es cierto que muchos datos cronológicos a veces son un poco contradictorios, porque se habla de que murió a una edad tan longeva como los 94 años, pero hay otros documentos que nos indican que posiblemente fuera un poco más joven. Cuando digo más joven, por lo menos con 85 años, lo cual ya es bastante para la época que le tocó vivir y que luego tuvo como una serie de lugares, evidentemente, donde él dejó su huella, no solo en la Universidad de Montpellier, donde él fue profesor de Derecho Canónico, sino evidentemente en Illueca, que es donde nace, en Savignan, donde ha estado durante muchísimo tiempo su cráneo, y por supuesto, en Peñíscola, que además ese castillo de Peñíscola, un castillo templario, ha sido escenario de multitud de películas, desde El Cid hasta Calaboot, incluso en Juego de Tronos. En todos estos lugares el Papa Luna siempre ha dejado esa huella, hasta el punto que incluso se ha añadido muchos más elementos fantásticos, prodigiosos, a su biografía, que luego te iré comentando.
B
Muy bien, Jesús Callejo, como siempre, tenemos aquí el teclado de nuestro cronovisor. ¿Cuál es la fecha que propones esta semana para viajar en el tiempo?
C
La fecha es el 13 de julio de 1418.
A
Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
B
Jesús, ¿Dónde estamos?
C
Bueno, pues estamos en un momento crítico en la salud del Papa Luna, porque.
B
Han intentado envenenarle y no podemos ayudarle, no podemos interferir.
C
Es lo que tiene el cronovisor, es lo que tiene también este pasaje temporal. Somos testigos del acontecimiento, pero también somos testigos de que se va a salvar, que todavía le quedan unos cuantos años de vida. Es un momento también clave, porque se ha nombrado a Martín V la Ciudad Santa, y Martín V le seguía estorbando que Benedicto XIII estuviera en Peñíscola, y él además ejerciendo de Papa, a pesar de que en el Concilio de Constanza ya le habían declarado como hereje y como antipapa. Entonces, como no se moría, vamos a ver si provocamos un poco su muerte, la aceleramos. Y aquí es donde entra un postre típico que al Papa Luna le gustaba consumir, un postre que hacían las monjas de Santa Clara. Estamos hablando del Citronat, que por cierto se ha recuperado un poco la receta. Y este citronat sería como una especie de sorbete de limón, en fin, tenía un tipo de elemento también muy dulce, con mermelada.
B
Es una bebida energética de ahora.
C
Pues el Citronat efectivamente se ha dejado de utilizar también un poco a mejor por la mala fama, por la leyenda negra que tuvo de que le intentaron dar este postre. Evidentemente el postre no sólo por los ingredientes que tenía el Citronat, sino porque también tenía arsénico, estaba bien espolvoreado de arsénico. El Papa Luna era un tío duro y el médico también que tenía Jerónimo de Santa Fe, el médico personal del pontífice, hizo que rápidamente vomitara, que echara toda la ponzoña que él había ingerido. Y aquí entra un elemento clave, o dos elementos claves. Por una parte se sabe quién es el que le intentó envenenar, ni más ni menos que sus sirvientes, Fray Calvet y domingo Dalavia, que eran un poco como súbditos del Cardenal Adhimari, que a su vez era como el legado papal de Martín V. Entonces todo encajaba, se les había pagado convenientemente para envenenarle. Y luego la receta, la famosa tisana del Papa Luna que utilizó el médico Jerónimo de Santa Fe, y que por cierto también se ha comercializado y es una tisana de revelar los ingredientes. Se compone de ocho elementos, ocho elementos fundamentales, porque no solo le sirvió para salvar la vida, sino que luego lo fue consumiendo porque le dice que le daba una cierta vitalidad. Estos ocho ingredientes, que son ocho plantas, es el hinojo, el cilantro, semillas de anís, la alcaravea, el comino, la corteza de canela, la raíz de tíctamo, regaliz y todo ello también con azúcar. Esa es la tisana del Papa Luna, que desde ese momento, desde ese momento se ha recuperado la receta. Hace unos cuantos años, pero. Pero que se sabe que fue como el bálsamo de Fierabras que le sirvió para recuperar la salud y por lo menos vivir otros cuatro o cinco años más, que no es poco, desde luego.
B
Porque ya era un personaje talludito, era mayor, pero con una vida muy intensa. Él, lo decías antes, había estudiado en Francia, había creado colegios universidades, es decir, era una persona muy involucrada en el mundo de la cultura y del. Y del humanismo, que todavía no existía.
C
Como tal, pero casi no totalmente. De hecho él fue mecenas de algunas personas talentosos de aquel momento, no solo artistas, sino también arquitectos. Él atesoró una gran biblioteca, de hecho, por desgracia, cuando él muere, la biblioteca la fueron repartiendo y se fue perdiendo muchísimos de sus volúmenes. Pero una biblioteca donde no solo había libros de filosofía, de teología, sino que también había libros de magia, había libros de alquimia, porque a él le interesaban también estas, vamos a llamarlas, artes heterodoxas.
B
Todo es conocimiento, al fin y al cabo.
C
Sí, al final era conocimiento, recordemos que estamos hablando de una época en esa Edad Media, donde lo mágico, lo científico estaba muy unido. Acuérdate que un poco la astrología y la astronomía prácticamente formaban parte de esas siete artes liberales. Y lo interesante era esa biblioteca que estaba compuesta de muchos ejemplares de todo tipo de cosas. Y ahí entra también una leyenda urbana muy interesante, porque dice que poseía un legendario códice imperial. Para mí forma parte de la leyenda, luego, si da tiempo, incluso te daré mi propia explicación de cuál era el códice imperial. Cuando muere, dice que lo intentan buscar y no aparece. Entonces sólo ocurren dos cosas, o bien lo escondió en un sitio oportuno o bien fue destruido. ¿Por qué? Porque ese códice imperial, que se atribuía ni más ni menos que al emperador Constantino, dice que aquel que lo leyera le podía provocar, por una parte, helarle la sangre y por otra parte le hacía que su fe se tambaleara. Es decir, como que los principios sólidos en los que estaba instituido la Iglesia, a lo mejor empezaba a dudar de que fueran tan sólidos. No sé si se estaba refiriendo a la Donación de Constantino, que por ahí yo creo que podían ir los tiros. Pero bueno, en concreto ese libro, ese códice imperial tan enigmático, desapareció, igual que desaparecieron tantas cosas, porque hay que recordarlo, cuando él muere se convierte en un cuerpo santo también, y eso hace que se venere y se venera no sólo su momia, sino que se venera todo lo que fue su ajuar personal, entre ella la tiara, y entre ellos, por supuesto, sus libros y cómo no, sus amuletos más personales.
B
¿Estás hablando de ese cuerpo incorrupto? Bueno, incorrupto, embalsamado, conservado, bien ajado, que. Que es parte, lo decía yo, al principio de su historia, la última muesca, podríamos decir ya a estas alturas, ahora en 2023, la penúltima o la antepenúltima muesca de esa historia que todo suma y que lo comentaba antes en una compañera a Pilar de la Cadena SER, una entrevista que me hacían para La Ventana, que yo siempre soy muy optimista y muy positivo de cualquier robo, de cualquier inconveniente, de cualquier contratiempo, siempre, siempre, siempre se puede aprender algo. Y el caso del robo por eje del cráneo del Papa Luna, de la cabeza del Papa Luna, en el año 2000, supuso ponerlo prácticamente en valor, tal y como no se había hecho hasta entonces. Queríamos invitar, Jesús, a este cronovisor, a una figura que es carismática, no solamente en el conocimiento del Papa Luna, sino de todo lo que supuso la historia del robo. No estoy hablando del ladrón, sino de aquel que lo dio a conocer al mundo entero, literalmente al mundo entero. Santiago Cabello, periodista, el encargado del Heraldo de Aragón, de ese periódico maravilloso de dar esta noticia a todo el mundo. Santiago, bienvenido a ser historia.
D
Hola, ¿Qué tal?
B
¿Cómo fue la historia del robo del cráneo?
D
Pues fue un cúmulo de casualidades. El hecho de que se robara el cráneo donde había estado conservado durante siglos, en Saviñán, y el hecho de que yo soy de allí, de ese pueblo, me proporcionó la ventaja de poder enterarme antes de nadie de que el cráneo había sido robado y darlo a conocer a través del Aldo de Aragón.
B
Pero no lo habías hecho tú, ¿No?
D
No, efectivamente, no fui yo.
B
Una historia, como digo, increíble en el sentido de que supuso con la recuperación tiempo meses después, al final había sido una chiquillada de dos muchachos con una historia un poco rocambolesca. Los escuchábamos al principio del programa, en ese corte del documental de Televisión Española, que pedían un millón de pesetas por la cabeza del Papa Luna. Un detalle que nos comentabas antes en la comida, que ya te hacía ver un poco quién dice la cabeza, dice el cráneo del Papa Luna. Pues la gente del pueblo. Es decir, había una serie de pistas que la Guardia Civil, que siempre le tenemos mucho cariño y que siempre ha trabajado de 10 o de 11, aquí podríamos decir que trabajó un poquito, tardó un poquito y trabajó de siete o de seis, hasta que se pusieron un poco las pilas.
D
Bueno, la verdad es que sí que fueron un poco detrás de la noticia. Nosotros en Heraldo fuimos forzando de alguna manera que las fuerzas de seguridad se pusieran de alguna manera las pilas para hacerse con esa historia tan rocambolesca y tan complicada que sucedió entonces.
B
Claro, porque es que además, lo decíamos antes, a partir de la recuperación del cráneo de la cabeza del Papa Luna, la historia del propio personaje cambia y se magnifica. No voy a decir que se magnifica de forma exagerada o faltando la verdad, al contrario, se magnifica en el sentido de que quizás se le empieza a prestar el valor y la importancia que tiene.
D
Efectivamente, hasta el año 2000 prácticamente el cráneo estuvo allí olvidado, mientras la familia propietaria vivió en el palacio. Hasta los años 50 o 60 del siglo XX, el cráneo sí que era venerado por ellos mismos. Era una reliquia que tenían en mucha estima. El tío Pedro, le llamaban. Efectivamente, efectivamente. Y estuvo posteriormente, cuando el palacio quedó sin habitar y se vendieron o se subastaron los bienes que había en el interior, quedó dentro como esa reliquia que ahí se ha quedado un poco olvidada. El robo de alguna manera la vino a traer a la actualidad otra vez y hasta tal punto que el paso de estos veintitantos años que han sucedido del robo, podemos decir que hoy en día es un bien inventariado, un bien protegido, está conservado, está restaurado, el propio palacio está en fase de recuperación, en fase de restauración. Y bueno, pues yo pienso que de alguna manera el robo vino, entre comillas, vino bien para despertar la conciencia de todo el mundo y que este bien único que tenemos la suerte de tener en nuestro pueblo, se pusiera en valor de nuevo para, no sé, el mismo hecho de que estemos hoy aquí en un establecimiento, en un museo que pertenece a la iglesia, ya nos está dando una pista acerca de lo que ha cambiado la concepción en este tiempo acerca de este personaje que de considerarlo un antipapa. De hecho, en Saviñán, mientras el palacio está en restauración, el cráneo, el papaluna, se conserva en la capilla de la iglesia del pueblo, se conserva en la capilla que fue de los condes. Eso es un hecho significativo. Creo que avanzamos en el buen camino hacia la recuperación del buen nombre de Benedicto XIII, como una persona que fue fundamental y que ahí están los hechos.
B
Hasta el 2 de julio, quiero recordarlo, aunque luego hablaremos con Sergio Blanco, director de este museo Diocesano Alma Mater. Se puede visitar en en Zaragoza, en este museo, la exposición El Papa Luna, en donde precisamente se puede ver la cabeza, el cráneo tan celebérrimo de este protagonista de la historia.
C
Jesús Sí, Santiago, estabas contando lo del robo del cráneo del Papaluna en el año 2000, pero no fue en la única profanación, ya su cuerpo en siglos anteriores había sido profanado antes Nacho comentaba que en la Guerra de Sucesión, a pesar de que últimamente hay estudios que dicen que posiblemente mejor fue la Guerra de la Independencia, pero anteriormente también cuando estaba en Illueca, y estoy hablando del año 1537, creo que se acercó por allí un sacerdote italiano que conocía la fama de herético que le había dado la Iglesia al cuerpo y por supuesto a la personalidad de nuestro querido personaje, y se acerca con su bastón o con un cayado y creo que hace una tropelía bastante gorda. Además el personaje que se llamaba Juan Porro, yo creo que el apellido ya estaba encaminado a cometer un acto vandálico y yo no sé cómo salió a bien de ellos. ¿Nos puedes contar un poco qué pasó en aquel año?
D
Bueno, parece ser que desde el fallecimiento del Papa y desde su traslado a su casa natal en Illueca, siguió siendo venerado. Era un personaje fundamental en Aragón, había sido un mecenas imperial importantísimo y se le tenía como algo venerable y milagroso, de tal manera que en el Palacio de Yoka debería de estar expuesto y esto no gustó a este personaje, no gustó que una figura que había sido calificada por la Iglesia como herética siguiera siendo venerada, con lo cual la emprendió Aman Porros, nunca mejor dicho, y parece ser que entonces fue cuando se decidió no tenerlo expuesto, sino enterrarlo. De ahí pasó a que estuviera un poco más oculto hasta el momento en que las tropas francesas, se dicen fueron y la emprendieron con todo y terminó el cráneo trasladándose al Palacio de Saviñán para protegerlo, porque era de la misma familia.
C
Fíjate que cuando ocurre lo del robo, contando ya estas otras dos peripecias anteriores, se volvió a relucir o a resaltar una vieja profecía y casi maldición de San Vicente Ferrer, diciendo que la estuvo también con Benedicto XIII, diciendo que cuando él estuviera muerto, al final acabarían jugando con su cabeza como si fuera una pelota. Mucha gente revivió eso como si se volviera a reproducir esa maldición. Yo no sé hasta qué punto tiene credibilidad o al final final se exageró.
D
Todo lo que hemos conocido a base de estudiar y ver escritos. Es que la reliquia, desde luego, desde que estuvo en Saviñán ha sido muy venerada y muy cuidada por la familia hasta el momento, como digo, en que se abandonó el palacio, que se dejó de habitar, lo tenían en el salón principal, en una capilla, dentro de una urna, muchas veces lo sacaban en una mesita, lo sacaban al palacio, al salón principal del palacio y lo tenían. Ya digo, la misma anécdota que comentaba Nacho de que le llamaran el tío Pedro es, vamos, prueba definitiva de que la familia lo tenía como una reliquia de un antepasado ilustre.
B
Santiago, estaba pensando, estaba escuchándoos, estaba viendo también el trono que tenemos detrás utilizado por Juan Pablo II. El Papa Luna es un personaje ahora muy conocido, muy popular, con mucho predicamento. Este año precisamente por ese sexto centenario de su muerte. Ha habido muchísimas publicaciones. Te quería preguntar como periodista, que palpas un poco el latir, el sentido de la sociedad aragonesa en este sentido. Se ha pedido, el presidente del Gobierno de Aragón visitó al Papa Francisco para solicitar también, entre otras cosas, que se le devolviera, primero porque fue excomulgado, que se devolviera la comunión, no sé si se dice así, pero también que volviera a la lista de papas donde se le sacó por ese cisma que luego hablaremos con más detalle con otros invitados. ¿Qué recorrido tiene toda esta historia?
D
Yo pienso que el camino que se está llevando es el adecuado. Estamos dignificando su figura, volviéndola a sacar a la luz, dándola a conocer a través de esos libros, del documental que hizo Germán Roda, de otra serie de elementos. El hecho de esta celebración que estamos teniendo este año con motivo de su fallecimiento, de su aniversario, esta misma exposición que hay aquí en este magnífico museo, yo creo que está permitiendo dar a conocer a este personaje y está permitiendo sacar a la luz la verdad sobre ese personaje que fue fundamental, no digo en el Aragón ni en España, digo en la Europa de la época y en el mundo. Fue protagonista de los sucesos los más importantes que hubo en el mundo en aquella época. Eso va a permitir poco a poco que la Iglesia se dé cuenta de que hay que mirar las cosas con otros ojos a como se miraban hace 600 años y devolverle esa dignidad para reconocerlo no sólo como un personaje que actuó en contra de la Iglesia, sino todo lo contrario, un personaje que con su terquedad, con su cabezonería que muchas veces le achaca, yo creo que lo único que hizo a lo largo de su vida fue defender su derecho, el derecho que él consideraba que tenía como Papa.
B
Además, Jesús, el propio apelativo de antipapa, parece que se le está señalando como algo demoníaco, como algo diabólico y cuando es totalmente injusto, en el momento que empiezas a leer retazos biográficos, menciones de la época, incluso de algunos de sus perseguidores o enemigos, te das cuenta de que detrás del trabajo de Benedicto XIII había más elementos positivos que negativos, ¿No?
C
Totalmente. Además él se mantuvo en sus trece, tenía su derecho y además su legitimación, porque él decía que fue cardenal, investido cardenal antes de que se produjera el cisma, por lo tanto no estaba ya señalado por esas presiones políticas que luego se generaron, porque de ahí viene un poco el cisma, por las presiones políticas tanto de Roma como como de Francia por imponer a los suyos y él un poco lo reivindicó. Él dice que había sido nombrado directamente por Clemente VII en Aviñón y por lo tanto tenía más derechos que cualquier otro. Pero efectivamente, tanto en el Concilio de Pisa como en el Concilio de Constanza se determina que es antipapa, que es cismático y que es hereje. Y además ya sabes que para estigmatizar a alguien se decía que tenía tratos con el diablo, siempre se asociaba, eso también se lo dijeron a Silvestre II, el, el papa del año 1000 y como encima atesoraba este tipo de libros de magia, de alquimia, que le interesaban este tipo de cosas, que además bebía tisanas con plantas medicinales, todo eso generó una leyenda negra, pero sobre todo de aquellos que intentaban desacreditarle, los que conocían un poco su linaje, los que conocían su honradez, sabía perfectamente que en esa época donde había tres Papas, el Papa más correcto desde un punto de vista legítimo era él. Pero ya sabes que la vía cesiones, que es la que se intentó hacer, la vía cesiones es que todos dimitieran para nombrar un nuevo Papa. Él nunca llegó a dimitir y eso es lo que le mantuvo en Peñíscola jugándose la vida, porque no sólo fue este intento de asesinato que hemos comentado en el cronovisor, sino otros intentos para quitarle de en medio, porque era una persona molesta, porque era una persona que le seguía a mucha gente, porque tenía carisma. Entonces eso es lo que hizo que al final fuera venerado como un auténtico santo popular, que iban allí a buscar sus reliquias y que tenía sus detractores, pero también unos seguidores muy profundos. Cuando él muere, evidentemente hay otro Papa que continúa un poco esa saga, pero al final se acuerda y sobre todo por parte de Alfonso V de Aragón, que renuncie y ya teóricamente ese cisma que duró, fíjate, ni más ni menos que 40 años, al final se fuera diluyendo y sólo hubiera un Papa, pero él, si miramos un poco por genealogía y por legitimidad, él era el cardenal legítimamente autorizado en aquella época y no los demás que llegaron con las presiones políticas tanto de Roma como de Aviñón.
B
Santiago Cabello, periodista del Heraldo de Aragón, que sacó en aquel mes de abril, creo, del año 2000 la noticia del robo del Papa Luna. Fue una noticia que nos lo comentabas antes, al día siguiente de aparecer en el Heraldo de Aragón, se vio reflejado en todos los periódicos internacionales, en Estados Unidos, en Europa, en muchísimos lugares, quizás también por el propio eco que nosotros no hemos tenido del Papa Luna, de ser un Papa carismático en ese momento del cisma, algo que sí que reconocieron fuera o que sí que vieron fuera, pero aquí no, porque insistimos, hasta el año 2000 prácticamente nadie. El Papa Luna, sí, el Papa Luna, pero muy poco caso al pobre Papa Luna.
D
Sí, desde luego la repercusión que tuvo la noticia fue bestial, o sea, nos sorprendió a todos. Fue publicarla un 11 de abril del año 2000 y al día siguiente se hicieron eco todos los medios de comunicación más importantes del New York Times, Washington, el propio Observatorio Romano. Fue una noticia que sobrepasó muy mucho lo que era una noticia local, que es lo que podríamos haber dado desde Heraldo de Aragón, que somos un medio eminentemente local.
B
Deja de ser un Papa.
D
Sí, claro, un Papa y además un Papa importantísimo en su época, o sea, no cualquier Papa, fue un personaje fundamental en la historia en esa época, en siglos XIV, XV, fue un bombazo, algo que movió conciencias y yo creo que eso es lo que consiguió de alguna manera lo que hablábamos antes, que saliera de ese olvido en el que había permanecido durante mucho tiempo.
B
Jesús, ¿Querías apuntar?
C
Sí, nada, una cosilla en relación al robo, al robo del año 2000, a esta operación Lura, como así la llamaron, Yo creo que estaba claro que el nombre era muy propicio y luego cuando capturan a estos dos hermanos se tiñó como de gamberrada más que de robo como tal. Y las penas que les impusieron fueron bastante mínimas, porque creo que fueron seis meses de prisión, que al final quedó reducido a dos mil y pico euros de condena. Pero la pregunta que te quería hacer Santiago, paradójicamente, el robo del cráneo del Papa Luna hizo un gran favor a Saviñán, a Illueca y al propio Papaluna.
D
Totalmente, y a la historia y a Aragón. Yo creo que hoy podemos seguir disfrutando en este mismo museo donde estamos, de ver no solo el cráneo del Papaluna, sino su dimensión, porque en ese momento, En el año 2000, con esta gamberrada, con este robot, se consiguió que la figura hoy esté protegida. Si no, podíamos haber visto como tranquilamente cualquier día se hubiera hundido el palacio con el cráneo dentro y entonces nos hubiéramos lamentado todos.
B
Y eso no podía ser. No podía ser. Estaba mirando ahora a mi compañera, a Ana Caballero, que se me había olvidado sacar nuestro juego de Playmobil aquí del robo del cráneo del Papa Luna, que siempre colocamos las fotografías como pista del programa. Lo estoy haciendo ahora en directo para todo el mundo. No sé si lo verán porque tenemos el cartel de la Cadena SER aquí, pero bueno, lo importante es que la figura del Papa Luna no tiene que olvidarse. Este hombre, Pedro Martínez de Luna y Pérez de Gotor, Benedicto XIII, fallecido el año 1423, hace 600 años, una de las personas más emblemáticas de la historia de la Iglesia, que ya es decir mucho de la historia de la Corona de Aragón, de la historia de España, de la historia de Occidente y en definitiva, de la historia del mundo entero. Santiago Cabello, periodista encargado del responsable en aquel momento de sacar la noticia en el Heraldo de Aragón y que dio a conocer a todo el mundo prácticamente la existencia casi del Papa Luna, más que de la del robo. Muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
D
Encantado.
B
Y Jesús Callejo, crononauta. La figura del Papa Luna habrá que seguir haciendo cosas de él.
C
Se puede decir que desde el principio este personaje fue de cráneo.
B
Totalmente, sí, pero con final feliz. Con final feliz, que desde luego es lo que se merece. Bueno, pues Santiago, Jesús, muchísimo, muchísimas gracias a los dos, Jesús, muchísimas gracias por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia. Un aplauso muy fuerte para ti, Nacho.
C
Muchas gracias.
A
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Podcast: SER Historia (SER Podcast)
Fecha: 28 de mayo, 2023
Participantes destacados:
Este episodio se centra en la figura de Benedicto XIII, el Papa Luna, una de las personalidades más enigmáticas y polémicas de la historia eclesiástica española y europea, especialmente por su papel durante el Cisma de Occidente. Desde el Salón del Trono en Zaragoza, Nacho Ares y Jesús Callejo viajan con el “cronovisor” a episodios cruciales de su vida, exploran leyendas como el robo de su cráneo en el año 2000 y reivindican su relevancia histórica.
“Cada lugar tiene su energía. Pero es que además este sitio tiene su pequeño secreto y es que uno de estos cuadros que nos rodean... uno es de Goya…” (01:04)
“Se caracterizó por ser una persona muy inteligente, muy contumaz, muy cabezota... Vivió una época convulsa, el protagonizar ni más ni menos que el Gran Cisma de Occidente...” (02:04)
“El Papa Luna era un tío duro... El médico personal del pontífice, hizo que rápidamente vomitara, que echara toda la ponzoña…” (05:10)
“...una biblioteca donde no solo había libros de filosofía, de teología, sino que también había libros de magia, de alquimia, porque a él le interesaban también estas, vamos a llamarlas, artes heterodoxas.” (07:49)
“El robo vino, entre comillas, vino bien para despertar la conciencia de todo el mundo y que este bien único... se pusiera en valor de nuevo...” (14:28)
“Cuando ocurre lo del robo... se volvió a relucir una vieja profecía... diciendo que cuando él estuviera muerto, al final acabarían jugando con su cabeza como si fuera una pelota.” (17:55)
“Yo creo que está permitiendo dar a conocer a este personaje y está permitiendo sacar a la luz la verdad sobre ese personaje que fue fundamental... en la Europa de la época y en el mundo.” (20:09)
“Cuando es totalmente injusto... te das cuenta de que detrás del trabajo de Benedicto XIII había más elementos positivos que negativos.” (22:03)
“Fue publicarla un 11 de abril del año 2000 y al día siguiente se hicieron eco todos los medios de comunicación más importantes... Fue un bombazo, algo que movió conciencias y yo creo que eso es lo que consiguió de alguna manera lo que hablábamos antes, que saliera de ese olvido...” (25:12)
“Se puede decir que desde el principio este personaje fue de cráneo.” (28:49)
Frase de Jesús Callejo:
“El Papa Luna era un tío duro... El médico personal del pontífice hizo que rápidamente vomitara, que echara toda la ponzoña que él había ingerido.” (05:10)
Nacho Ares:
“El propio apelativo de antipapa, parece que se le está señalando como algo demoníaco, como algo diabólico y cuando es totalmente injusto...” (21:37)
Santiago Cabello:
“El robo vino, entre comillas, vino bien para despertar la conciencia de todo el mundo y que este bien único... se pusiera en valor de nuevo...” (14:28)
Jesús Callejo:
“Se puede decir que desde el principio este personaje fue de cráneo.” (28:49)
| Timestamp | Segmento | |-----------|---------------------------------------------------------------| | 00:07 | Bienvenida y descripción del Salón del Trono | | 01:34 | Introducción a la figura de Benedicto XIII / El cisma | | 04:01 | Viaje en el “cronovisor”: intento de envenenamiento | | 07:23 | Faceta cultural y bibliófila del Papa Luna | | 11:18 | Entrevista a Santiago Cabello sobre el robo del cráneo | | 15:56 | Relatos de profanaciones anteriores y la “maldición” | | 19:04 | Revalorización de Benedicto XIII, peticiones actuales | | 21:37 | Reflexión: ¿Antipapa o Papa legítimo? | | 24:26 | Impacto internacional del robo en los medios | | 26:16 | Robo como oportunidad patrimonial | | 28:49 | Humor y despedida |
El episodio reivindica la compleja figura de Benedicto XIII, presentando su vida y legado a través de historias, anécdotas, leyendas y debates actuales sobre su estatus eclesiástico, mientras el caso del robo de su cráneo sirve como excusa perfecta para revitalizar el interés social e histórico por este Papa aragonés y su época convulsa. El tono es ameno y divulgativo, con espacio para la erudición, la anécdota, y el humor.