Transcript
A (0:02)
Ser Podcast.
B (0:07)
Jesús Callejo, una semana más. Bienvenido a ser historia.
C (0:10)
¿Qué tal, Nacho? Y qué sitio, qué sitio tan imponente, viendo tanto cuadro, tanta purpurina y casi, casi tanta santidad. Estamos casi elevados ya del suelo, fíjate.
B (0:22)
Estamos en el salón del trono, detrás de nosotros tenemos un trono, el trono que utilizó Juan Pablo II en su visita a Zaragoza y es. Es un lugar, como digo, encomiable, con una magia, con un espíritu muy especial. Todos estos lugares, fíjate, cuando hemos hecho programas en iglesias, en museos, acuérdate en Valladolid, ese programa que hicimos en el Monasterio de Santa Ana, el convento de Santa Ana, hablando de la Semana Santa, era un lugar pequeño, recogido, pero tienen una magia especial.
C (0:53)
Claro que lo tienen, ya sabes que cada lugar tiene su energía. Pero es que además este sitio tiene su pequeño secreto y es que uno de estos cuadros que nos rodean.
B (1:02)
Arzobispos, Todos los arzobispos.
C (1:04)
Todos los arzobispos, como ves, altos dignatarios eclesiásticos, uno es de Goya, por lo tanto hay toda una joyita. Aquí todas son evidentemente, pero hay un Goya, no digo cuál, a mí sí que me lo han revelado y ya de por sí ya le da ese otro toque, ese marchamo, esa calidad de que estamos ante un auténtico museo, con pequeñas joyas, algunas escondidas, pero sobre todo lo que tú decías, yo creo que la energía se palpa y son de estos lugares donde la historia ha convivido.
B (1:33)
Y sigue conviviendo además, donde nos consta que tenemos muchos seguidores. El vicario Rubén antes se ha acercado a saludarnos porque es muy fan del programa de Ser Historia y nos ha abierto las puertas, ha ayudado también, junto con el arzobispo a abrir las puertas de este lugar. Lo decía ahora Jesús Callejo, vamos a hablar del Papa Luna, vamos a viajar a ese momento a caballo entre el siglo XIV y el siglo XV. El Papa Luna, una figura que no dejó indiferente absolutamente a nadie, no a.
C (2:04)
Nadie, a nadie, y de hecho dio origen a una frase que se ha reiterado a muchísima gente, permanecer en tus trece y que mucha gente desconoce, que viene precisamente de este personaje del Papa Luna, de Pedro Martínez de Luna, que se caracterizó por ser una persona muy inteligente, muy contumaz, muy cabezota. También es verdad que vivió una época convulsa, el vivir y el protagonizar ni más ni menos que el Gran Cisma de Occidente, donde por una parte Roma y los estados italianos disputaban quién tenía que ser el Papa, y por otra parte, el reino de Francia quería el suyo. Es lo que hizo que durante un tiempo hubiera dos papas, incluso hubiera tres papas también. Benedicto XIII ahí estuvo, sí que estuvo prácticamente en todas las controversias. También es cierto que muchos datos cronológicos a veces son un poco contradictorios, porque se habla de que murió a una edad tan longeva como los 94 años, pero hay otros documentos que nos indican que posiblemente fuera un poco más joven. Cuando digo más joven, por lo menos con 85 años, lo cual ya es bastante para la época que le tocó vivir y que luego tuvo como una serie de lugares, evidentemente, donde él dejó su huella, no solo en la Universidad de Montpellier, donde él fue profesor de Derecho Canónico, sino evidentemente en Illueca, que es donde nace, en Savignan, donde ha estado durante muchísimo tiempo su cráneo, y por supuesto, en Peñíscola, que además ese castillo de Peñíscola, un castillo templario, ha sido escenario de multitud de películas, desde El Cid hasta Calaboot, incluso en Juego de Tronos. En todos estos lugares el Papa Luna siempre ha dejado esa huella, hasta el punto que incluso se ha añadido muchos más elementos fantásticos, prodigiosos, a su biografía, que luego te iré comentando.
