Transcript
A (0:02)
Ser Podcast.
B (0:04)
Jesús Callejo, bienvenido a ser Historia.
C (0:07)
Pues muchas gracias, bien hallado. Qué sitios más chulos me traes.
B (0:11)
Estamos rodeados, literalmente estamos rodeados porque estamos ahí en el CR V, en el centro de recepción de visitantes aquí de Córdoba, muy cerquita de la mezquita y hemos tenido que poner un montón de sillas para toda la gente que ha llegado al programa y nos daba un poco de pena decirles que se fueran y no podíamos hacerlo, desde luego no podíamos hacerlo.
C (0:34)
En este caso el calor humano no es una metáfora, es una realidad.
B (0:37)
Literalmente, literalmente. Y estamos yendo además en un lugar increíble, Yo no sé si has bajado abajo hay restos de una muralla romana. Estamos encima de la historia. Estamos encima de la historia, lo sé.
C (0:47)
Y cuándo no, cuando no estamos encima de la historia, estamos debajo o la hacemos, hacemos historia, desde luego.
B (0:53)
Hoy vamos a hablar, lo decía yo ahora en la introducción, quizás luego hablaremos de de Egipto y de otros temas, pero la historia de Córdoba, de esta ciudad, tiene infinidad de ramificaciones, de aspectos que hunden sus raíces sobre todo en quizás el aspecto cultural, el mundo musulmán, siete siglos, yo siempre lo he dicho, nosotros tenemos sangre ibera, sangre latina, sangre judía, sangre musulmana, Somos una mezcla que enriquece y hace lo que realmente somos. Y Córdoba quizás es esos enclaves absolutamente mágicos donde se puede ver todo ello
C (1:33)
mágico y todo un esplendor cultural durante el Emirato y sobre todo durante el califato con Terramán III. Ten en cuenta que Córdoba se convierte en uno de esos focos de luz, de conocimiento, de sabiduría y de referente en el resto del mundo, no sólo en el mundo islámico. Es que comparativamente hablando, cuando estamos hablando de ese Califato de Córdoba, donde aquí había unos edificios, una cultura, una sofisticación tremenda, había unos reinos cristianos que estaban casi a años luz de lo que aquí se vivía y cómo se entendía también la cultura. Recordemos que había una biblioteca de más de 400.000 ejemplares, ni más ni menos. Todo eso se convertía también en un centro de peregrinación donde los sabios, no solo los musulmanes, sino también cristianos y también judíos, aquí tenían un tipo de referencia. Acuérdate que una vez comentamos cuando Sancho el Craso, uno de los reyes de León, precisamente para curar su obesidad tuvo que venir a Córdoba, ni más ni menos, gracias a su abuela Toda, para que él adelgazara ni más ni menos que 140 kilos, porque el hombre pesaba 200 y pico. Y es aquí con Ipshabtrup, que era uno de los médicos más prestigiosos.
