Transcript
Jesús Callejo (0:02)
Ser Podcast.
Nacho (0:07)
Jesús Callejo, una semana más. Bienvenido de nuevo a ser historia.
Jesús Callejo (0:11)
¿Qué tal, Nacho? Pues encantado una semana más de estar aquí compartiendo este espacio y este lugar tan mágico y tan histórico como siempre.
Nacho (0:18)
Qué bien nos trataron en Plasencia los placentinos.
Jesús Callejo (0:22)
Una maravilla, una maravilla. Ya habíamos estado otras veces, pero siempre ahí nos reciben con mucho cariño y por supuesto, en esta ocasión, haciendo nuestros honores al abuelo Mayorga, uno de los símbolos de Plasencia, porque aparte de la gastronomía, aparte de sus dos catedrales, ese abuelo Mayorga también un poco nos inspiró que ese cronovisor al final tuviera esa sonoridad y nunca mejor dicho, hablando del campanario, desde luego.
Nacho (0:51)
Pues fíjate, vamos a dedicar el cronovisor. Hace un par de semanas hablábamos del príncipe Hamwasset, que tú no conocías y yo te lo descubrí, y en esta ocasión tú me has descubierto a una mujer increíble de la que yo no tenía ni idea, tengo que decirlo, ni idea, que es Helen Keller, que es el ejemplo de superación con mayúsculas, ¿No es así?
Jesús Callejo (1:16)
Totalmente, totalmente. Un ejemplo que inspiró después a muchísimas personas que padecieron un poco sus mismas dolencias. Es una mujer que precisamente de la desgracia hizo virtud, porque se dio cuenta de que a pesar de que la naturaleza que la vida había puesto en una situación muy precaria, sordociega, pues cualquier otra niña, cualquier otra persona en esas circunstancias posiblemente hubiera durado lo que hubiera durado con las condiciones médicas de aquella época, estamos hablando de finales del siglo XIX, ya también del principio del XX, pero sin embargo ella con su inteligencia, con su tesón, sobre todo porque también encontró a personas adecuadas en su camino que la ayudaron en ese desarrollo, tanto en este caso de pedagogía, como conectarse con el mundo, con la sociedad, pues al final se convirtió en una gran escritora, en una gran oradora, porque claro, cuando alguien, Y estamos hablando de una niña que a los pocos meses, a los 19 meses, contrae una especie de fiebre cerebral, parece ser que fue una meningitis, una escarlatina, y perdió desde ese momento el sentido del oído y de la vista, estamos hablando de 1882, se queda sordociega y desde ese momento estamos hablando de una localidad de Alabama, de Tuscumbia, que por cierto ahora su casa natal se ha convertido en museo y tú imagínate con esas circunstancias ¿Qué haces? ¿Qué es lo que ocurre en tu vida, en tu mundo, en ese mundo interior donde no ves y donde no oyes nada? Bueno, pues a partir de ahí es cuando suspir. No se conformaron con esta situación, a lo mejor otros hubieran tirado la toalla y la hubieran dejado ahí un poco abandonada. Sin embargo hicieron todo lo posible para encontrar a las personas adecuadas y una de esas personas adecuadas encontró a varias, entre ellos el supuesto inventor del teléfono, Alexander Graham Bell, que luego se demostró que no fue el que realmente lo descubrió, que sí lo patentó, que fue Antonio Meucci. Y luego la gran persona en su vida, una amistad que duró muchísimos años, que fue Ana Sullivan. Y además que hay una película, es El milagro de Ana Sullivan, que ya recomiendo desde aquí, una película del año 1962 donde se cuenta precisamente todo este primer periodo, esta primera etapa. Pero es que luego tuvo muchísimas etapas porque esta mujer vivió muchísimo tiempo y toda la vida fue dedicada a los más desfavorecidos. De hecho fue una activista con causas como el voto de la mujer, los derechos de los discapacitados, los derechos de los trabajadores, los derechos civiles, la recaudación de fondos para la Fundación Americana para ciegos, promovió el sufragio femenino, hizo campañas para el control de natalidad y por supuesto fue antirracista y también defendió que en su momento EEUU no entrara la primera guerra Mundial. Es decir, estuvo implicada en muchísimas de estas causas sociales. Fue miembro del Partido Socialista, por ahí la criticaron muchísimo, fíjate, en un Estados Unidos de la época donde todo lo que tuviera que ver con el socialismo estaba un poco como marginado. Sin embargo ella defendió todo este tipo de derechos que te acabo de comentar y alguno más y cómo lo expresó en multitud de artículos, en multitud de conferencias, en 12 libros y por supuesto en las películas que se ha hecho en torno a su vida.
