Transcript
A (0:02)
Ser Podcast.
B (0:07)
Jesús Callejo una semana más. Bienvenido de nuevo a ser historia.
A (0:11)
¿Qué tal, Nacho? Pues un placer y en este caso también una delicia, porque creo que vamos a hablar de un personaje muy delicioso, desde luego.
B (0:18)
Un personaje que ha marcado. Un personaje que ha marcado la historia de la pintura, sobre todo por ese lenguaje tan singular, no tanto en la forma de pintar, que es muy flamenco, muy de los Países Bajos, pero sobre todo los temas que trataba. Estamos hablando del Bosco y vamos a viajar a esa segunda mitad del siglo XV y unos poquitos años, hasta 1516, donde él muere. Cuando él muere, como digo, uno de los referentes que cautivó y enamoró a Felipe II.
A (0:53)
A Felipe II ya tantos y tantos, porque la verdad que su obra no dejaba indiferente, para bien y para mal, como te puedes imaginar. Ahora la vemos y decimos que qué maravilla cómo dibujaba este hombre. Parecía surrealista, claro, pero es que surrealismo surge en el siglo XX. Los surrealistas tipo Dalí y Mar Ernst quedaban también subyugados por esa pintura, pero en aquella época, pues hombre, no era muy aceptada por la mayoría de la gente, porque no se sabía si estaba haciendo una especie de apología del cristianismo o más bien de las herejías del cristianismo. De hecho, a él se le ha asociado al Bosco a sectas, a sociedades secretas, en fin, a movimientos religiosos un poco extremos. Y eso es un poco lo. Lo que condiciona la vida y la obra de Jerónimo El Bosco. Por una parte, no tenemos muchos datos. Es cierto que los datos biográficos que nos han llegado de él son muy escasos. Es cierto que él no fechaba sus pinturas, pinturas al óleo, todas ellas hechas sobre tabla de roble, salvo una excepción, el de los siete pecados, que está hecha en una tabla de álamos. Es decir, que pinta el óleo pero nunca en lienzo, siempre en tabla. Es importante también tenerlo en cuenta. ¿Pero por qué? Porque ya que no fechaba y no las firmaba las obras, por lo menos a través de. De una determinada técnica, que es la dendrocronología, podemos saber gracias a la madera en qué época fueron pintadas, lo cual ya es una ventaja, no te creas. Bueno, pues ese es un poco Jerónimo El Bosco, Jerónimo Van Haken, que nació en una población muy extraña y muy extraña a la hora de decir el nombre, y que refleja muy bien ese carácter flamenco que le tocó vivir y que también dejó muchos discípulos porque él tuvo un taller, ganó bastante dinero con la pintura. Por desgracia, muchos de sus cuadros han desaparecido. Algunos desaparecieron en España con el incendio del Alcázar, pero muchos también están en España. Y gracias a un personaje que tú acabas de citar, a Felipe II, que sintió una fascinación tremenda, casi morbosa, por los cuadros del Bosco, hasta el punto de que los tuvo en su cuarto privado y dice que fue lo último que vio cuando estaba en su agonía.
