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Host
Ser Podcast Jesús Callejo, Una semana más. Bienvenido de nuevo a Ser Historia.
Jesús Callejo
Bueno, una semana más con un año más. Feliz 2026.
Host
Claro que sí. Feliz 2026, Jesús. Un abrazo enorme y como siempre, todo lo mejor para estos cronovisores. Y nuestra amistad, que al final es una cosa se retroalimenta de la otra.
Jesús Callejo
Por supuesto, ya sabes que nuestra amistad es infinita, perdurable y además totalmente sincera. Es lo que tiene cuando hemos compartido tantos momentos divertidos y mágicos en nuestros viajes y sobre todo en nuestras investigaciones. Y además este cronovisor yo creo que pinta muy bien. Vamos, que tiene muy buena pinta y tú ya sabes por qué lo digo.
Host
Vamos a hablar de Amedeo Modigliani. Amadeo Modigliani en castellano diríamos, pues uno de los pintores reformistas más transgresores y con un estilo de lenguaje artístico más singular y al mismo tiempo más tenebroso. Luego lo veremos con esas figuras sin pupilas. A mí de pequeño me daban un poco de miedo, pero luego lo entiendes y te das cuenta de la realidad que hay detrás de esas figuras. Modigliani nació en Livorno en 1884 y falleció en París en 1920. Es una de esas imágenes destacadas de la pintura y del arte de comienzos del siglo XX.
Jesús Callejo
Totalmente. Tú acabas de citar que tenía un estilo inconfundible y por lo tanto se convierte en uno de los pintores más reconocibles del siglo XX, pero además como símbolo del artista bohemio, del genio maldito, protagonista de amores casi casi imposibles y prohibidos y sobre todo con una historia de amor con consecuencias muy dramáticas que luego comentaremos. Y yo creo que lo interesante de él, aparte de esa bohemia francesa de la época que le tocó vivir, de ese final del XIX y principios del XX, es porque hace un punto de encuentro entre el clasicismo, entre la modernidad, entre la sensualidad. Recordemos que Modigliani no sólo era pintor, sino también escultor. Y todas esas figuras estilizadas, que es un poco lo que caracteriza su estilo. Cuellos largos, rostros almendrados, ovalados, con ojos vacíos, sin alma, como tú bien decías, sin pupila, sin iris, no en todos los de su última mujer. Sí que pintaba muy bien los ojos, porque él decía que en el fondo los ojos es un poco la expresión del cuerpo es un poco el alma del cuerpo, y si tú no conocías el alma de esa persona que tú retratabas, no le pintaba los ojos, tenía su mística particular. Hasta el punto, y esto no es demasiado conocido, que hay un síndrome que se llama el síndrome de Modigliani, no porque él lo padeciera, sino que es un síndrome que se caracteriza por tener un pseudovocio debido a una lordosis cervical y que se caracteriza por un cuello en forma de cisne, y a las personas que padecen este pseudovocio le llaman síndrome de Modigliani, o sea que para que veas que incluso su pintura, su arte y su estilo ha pasado también a los terrenos de la medicina.
Host
Desde luego, todo un personaje, un protagonista de los estilos artísticos, como siempre focalizados en la ciudad de París a comienzos del siglo XX. Jesús Callejo, crononauta Como siempre tenemos aquí el teclado de nuestro cronovisor perfectamente engrasado y puesto al día para comenzar un nuevo año con una nueva aventura. ¿Cuál es la fecha que nos propones en esta ocasión?
Jesús Callejo
La fecha es el 3 de diciembre de 1917.
Narrator/Voice Actor
Adelante, pasen. Jesús Callejo les está esperando junto al cronovisor.
Host
Bueno, hace unas semanas con la Fornarina había revuelta, había tortas, y aquí la gente también está un poco a la gresca, ha entrado la policía. Cuéntanos dónde estamos.
Jesús Callejo
Bueno, no hay tortas, pero sí que hay escándalo. Pues mira, estamos en una de las galerías más importantes de París, que es la Galería Perth Güell, una marchante de arte de París muy conocida, y justo este día es donde por primera vez expone sus cuadros de una manera individual, no de manera colectiva. Todo un éxito a priori, que por fin una galería le haga caso, porque Modigliani todavía no vendía un colín, sus cuadros no estaban bien vistos y esas figuras alargadas como que no gustaban demasiado. Pero es que no sólo hacía figuras alargadas, hacía desnudos. Y claro, en esta galería Verte Güell, pues coloca su mejor producción artística. Y dentro de esa producción artística hay muchos cuadros de mujeres desnudas. Bueno, escándalo al canto sobre todo de las damas de alta cupete, estas puritanas. ¿Ay, cómo puede ser? Hay que prohibirlo. ¿Por qué? Porque la policía cuando entra allí. Claro, dar aviso a la policía, de ahí el escándalo que estamos viendo. Gritos para acá, gritos para allá. Clausura esta exposición. Pobrecillo, para una posición que hacen por indecencia pública, por obscenidad. ¿Y sabes por qué No por los desnudos, porque por entonces ya había mujeres retratadas en esa pose desnuda?
Host
En este caso era una indecencia pública y púbica.
Jesús Callejo
Exactamente, porque Modigliani pintaba el vello púbico y eso era algo inédito en esa pintura europea de la época. No único, pero sí inédito. Y digo no único porque Goya, por ejemplo, en su Maja desnuda, algo de 1795, sí que aparece ya un poco ahí ese bello público que escandalizó a ciertas personas y eso generó también su polémica en su momento. Pero también hubo un cuadro en el siglo XIX, en 1866, titulado El origen del mundo de Gustave Courber, que te recomiendo que lo veas, porque eso ya no es bello público, eso es obscenidad del momento, porque es una mujer empatarrada y enseñando pues todo el vello público de aquella época, que era bastante, mucho más de lo que hay ahora. Bueno, pues lo que hace Modigliani es pintar de una forma sutil ese bello púbico, pero sí que generó una controversia tremenda, hasta el punto que la propia marchante de esta galería de arte dice que no estaban preparados para tanta verdad. Y eso es un poco como una frase lapidaria que cerró la exposición, se quedó sin vender un cuadro, pero también da idea de la polémica que siempre rodeaba a este gran bohemio italiano afincado en París, que cada cuadro y cada retrato que hacía no dejaba indiferente hasta el punto de provocar escándalos de este tipo. No sé si conoces ya el cuadro de Gustave Courber o hemos dado tiempo.
Host
A los curiosos, porque lo he busca aquí en Google y automáticamente con ese puritanismo que hay en algunas cosas de la red, pues aparece la fotografía difuminada y tienes que darle el OK para poder verlo. Deben de creer que nos vamos a poner, nos vamos a alarmar o nos vamos a escandalizar a estas alturas de la película, sobre todo con un cuadro de una belleza increíble. Es un desnudo femenino, pero bueno, es que es lo que es lo que.
Jesús Callejo
Es de 1866, pero bueno, imagínate el escándalo que produjo y nada comparado con estos cuadros de Modigliani. Pero bueno, a pesar de que estamos en París, un poco como la ciudad de la libertad, la ciudad del amor. Ya, pero para estas cosas, todavía no estaban preparados. Y Modigliani, pues efectivamente, tuvo esos grandes problemas, a pesar de que se codeó con toda la bohemia y toda la intelectualidad y todo el artisteo parisino del momento, te puedes imaginar que allí estaba Picasso, por cierto, en su época azul, allí estaba Boguis, Utrillo, estaba Diego Rivera, estaba Cezanne con su cubismo, estaba Sutín, Apollinaire, Kislin, en fin, toda la tribu bohemia. Y el problema de Bodigliani es que era pobre de solemnidad, tenía borracheras legendarias, las noches enteras dibujando, días sin comer y ataques de tos sanguinolientos por culpa de la tuberculosis. Entonces, pues este es el panorama en el que nos encontramos con Modigliani, pero a la vez, a la vez un personaje extremadamente culto. Vestía de maravilla, un seductor muy educado y ya te digo, con una elegancia natural que incluso el propio Picasso, con el que tuvo una gran amistad, decía que era el único hombre que sabía vestir. Imagínate con los que se rodeaba en aquel momento, decía que era un príncipe humilde. Bueno, pues este es un poco el personaje. Amadeo o Amadeo Clemente Modigliani, por cierto, es el primer apellido, sería Clemente, ¿Y sabes por qué? Porque su hermana Clementina falleció antes de nacer y su madre, en homenaje a esa hermana muerta tan prematuramente, quiso ponerle como apellido Clemente. No es conocido como Clemente, sólo es conocido como Madeo Mugliani. Pero bueno, lo dejo ahí un poco también como ese reflejo de su madre que tuvo muchísima influencia en su vida.
Host
Fíjate, has hablado de su madre, has hablado de esa pobreza que rodeó gran parte de de su vida y precisamente esas biografías las podemos conocer a través de la correspondencia que se ha conservado de ella. Vamos a escuchar Jesús Callejo Crononauta, si te parece, la voz de nuestro compañero julio López. Una de esas cartas, en este caso es del año 1908, que ella envía a su madre, Eugenia Garcín, contándole que está bien, pero las penurias económicas que tenía. Yo pensaba cuando leía un poco la carta, digo yo estoy en París o estoy donde sea y escribo a mi madre y lo primero que hago es mentir, que está todo bien, que no te preocupes. Pero se lo cuenta su madre. No, no, estad tranquilos, pero no tengo un chavo para poder vivir.
Jesús Callejo
Era sincero, era pobre, pobre de solenidad y no deja de ser una especie de desahogo. Esta carta y otras que escribió a sus amigos.
Host
Vamos a escucharla.
Narrator/Voice Actor
Queridísima mamá, desde hace tiempo quisiera escribirte, pero el trabajo, las preocupaciones, una cierta fatiga física y moral, en fin, todo se interpone y no me deja hacer nada. Ahora me siento mejor, sobre todo moralmente, lo que es lo más importante. Mi cerebro trabaja y me siento madurando. En un futuro no lejano espero que se vean los frutos de tanto esfuerzo. Como siempre, la vida es muy difícil. Me veo obligado a vivir en un continuo estado de penuria económica que si bien me resulta indiferente, es fatigoso y no me permite esa serenidad tan necesaria para trabajar. Aparte de esto, vivo casi siempre en el estudio, trabajo, leo y solo salgo para tomar una comida rápida. No veo a nadie y me he retirado un poco de todo. Solo esto puede salvarme. Espero que tú estés mejor y que papá y Humberto estén bien. Un beso a todos. Tu hijo, Dedo.
Host
Jesús. Lo decías, ¿No? Era sincero. Era sincero con su madre, la pobre Eugenia, la señora madre de Amedeo Modigliani. Y con esa firma de Dedo tan curiosa.
Jesús Callejo
Sí, al sí le llamaban Dedo porque era un poco el apócope y sobre todo un nombre muy cariñoso. Es verdad que su madre fue clave. Fue clave porque ya de pequeño le llevó a los museos de arte para que viera los grandes pintores, le organizó clases de dibujo y sobre todo vio en él un destino artístico, hasta el punto de que gracias a su madre empieza en Livorno, en su ciudad natal, en la escuela de Bellas artes. Tenía sólo 14 años. Gracias a su madre, al final va a la academia de Florencia, a la escuela libre de desnudo, donde ahí aprende un poco el desnudo clásico. Y también está la escuela de Venecia, en 1903, en el Instituto de Artes. En fin, en Venecia es donde descubre prácticamente dos cosas decisivas en su vida que le marca, por una parte, esos desnudos que luego reinterpreta con líneas sinuosas. Pero también en Venecia aprende lo que son los paraísos artificiales, es decir, el hachís, el alcohol y la bohemia de la que luego hace gala, como no, en París. Pero sí, sí, su madre fue totalmente influyente en él. Y cuando ya no tiene a su madre, pues es cuando empieza a liarse ya con distintos amores y algunos muy desastrosos, hasta el punto de que él tuvo un par de hijos, una reconocida y otro no reconocido, o sea que dentro de su vida bohemia, que ya te digo que era muy seductor y las mujeres caían un poco rendidas a sus pies, él tuvo un hijo con Simón Thirús, una estudiante de medicina franco canadiense. Este hijo llamado Gerald, estamos hablando de un hijo que nació en 1917, nunca, nunca fue reconocido por el pintor y fue adoptado por otra familia. Y después de una infancia problemática, Gerard se convirtió en un sacerdote en una parroquia en un pueblo cercano a París. Pero bueno, te lo digo un poco como circunstancias. Tuvo una hija con su gran amante, que luego lo comentaremos, y no llegó a tener otro hijo más, porque cuando Bodygliani muere, su amante en aquel momento, pues no se le ocurrió otra cosa que embarazada de 8 meses, también suicidarse. Pues digo que la vida de Modigliani tiene unos altibajos increíbles, hasta el punto de que se ha hecho una película hace muy poquito y yo creo que le ha vuelto a poner un poco de moda dentro del panorama artístico. Y además recomiendo que nuestros oyentes vean esta película. Se titula Modigliani, tres días en Montparnasse. Dirigida, ¿Sabes por qué?
Host
Por un pirata.
Jesús Callejo
Un pirata por Johnny Depp. Es un biopic. Sólo es verdad que refleja las 72 horas decisivas en la vida del pintor. No refleja la parte más dramática porque no abarca la relación que tuvo con Jean e Butern, no abarca la enfermedad terminal, no abarca su muerte temprana, pero sí abarca una serie de líos bohemios que él tuvo y sobre todo la relación que tuvo con Maurice Utrillo y con Shane Sutin, que tampoco queda bien parado porque también acaban como unos borrachos ahí empedernidos del momento, pero que era con los pintores que él se relacionaba. Entonces, esas 72 horas decisivas, donde interviene también Al Pacino, nos da una idea más o menos fiel de cómo vivía. Está basada en un año concreto que es 1916, pero sí refleja muy bien cómo vivía, cómo era su estudio, cómo se relacionaba con sus amigos, cómo iba de taberna en taberna y sobre todo cómo tenía esa idea de que lo que él quería realmente era ser escultor. Fíjate, es más conocido por pintor, pero él quería ser escultor. Tenía un problemilla, ¿Sabes cuál? Porque cuando esculpía había polvillo que salía del mármol o de la piedra y él era tuberculoso con lo cual no le ayudaba para nada. Y se sabe que en parte precipitó también su muerte. Recordemos que él sólo vivió 35 años. La semana pasada, o hace poco, hablábamos de la fornarina, que vivió 31. Tuvieron unas vidas poco paralelas dentro de las circunstancias, incluso en cuestión de cronología. Porque una muere en 1915 y Modigliani en 1920. Pero qué curioso que fueron épocas donde se ensalza un poco la popularidad. Pero con una diferencia radical. Modigliani empieza a ser famoso tras fallecer. Lo cual no deja de ser una triste burla del destino.
Host
Desde luego. Fíjate, antes hablábamos de las cartas y de ese lenguaje artístico. Y en definitiva, de esa filosofía y de esa forma de enfrentarse a la vida. Si te parece, vamos a escuchar una segunda carta. También la voz de nuestro compañero julio López. En esta ocasión. Está escrita en el año 1909, dirigida a su amigo Oscar Giglia. En donde se dan una serie de pautas que yo creo que son los pilares del pensamiento y de la filosofía de Amedeo Modigliani. Vamos a escucharlo.
Narrator/Voice Actor
Querido amigo, Te escribo para abrirte mi corazón. Y para confirmar mis propios sentimientos respecto de mí mismo. Yo mismo soy el instrumento de fuerzas poderosas. Que nacen y mueren en mí. Quisiera que mi vida sea un torrente fértil que recorra la tierra con alegría. Estoy tremendamente excitado. Pero se trata del tipo de excitación que precede a la felicidad. Y que es seguido por una actividad vertiginosa, no interrumpida por el pensamiento. Un burgués me dijo hoy, con intención de insultarme. Que mi cerebro estaba siendo desperdiciado. Me ha hecho mucho bien. Deberíamos recibir un recordatorio como ese cada día, levantarnos. Pero ellos no nos comprenden. Del mismo modo que no comprenden la vida. Adiós, amigo mío. Cuéntame cosas sobre ti como yo te las cuento sobre mí. ¿No es ese el significado de la amistad? Escribir como uno quiera, sobre lo que sea. Y descubrirse recíprocamente. Y a nosotros mismos. Se despide tu dedo.
Host
Jesús. Como sucede con muchos de estos artistas, no solamente crean un lenguaje característico, con esos cuellos alargados, en esta ocasión, en el caso de Modigliani, luego hablaremos de los ojos, sino también una forma de pensamiento, una filosofía que en un sentido yo creo muy claro. Lo que le da personalidad y singularidad a la obra, en este caso de Modigliani, como algo absolutamente único.
Jesús Callejo
Total, total. Voy a destacar una frase de esta carta que acabamos de escuchar. Él yo mismo soy el instrumento de fuerzas poderosas que nacen y mueren en mí. Es cierto, él tenía un sentido trágico de su existencia, hasta el punto que sabes que sus amigos le llamaban Modi, así como le llamaban Dedo en su casa, los amigos le llamaban Modi, pero es que Modi se parece mucho a Modit, que es maldito en francés, con lo cual él jugaba mucho también. Soy un pintor, Modi maudit, un pintor maldito. ¿Y por qué digo eso? Porque de alguna forma también él amplificó un poco esa fama de artista un poco desgarrado, persona no comprendida, que su arte no llegaba a los lugares que él deseaba que llegara. Hasta el punto que él leía, tenía, por supuesto, sus lecturas favoritas, pero fíjate que dos autores él tenía para leer. Por una parte le gustaba leer a Dante Alighieri y su Divina Comedia, lo cual, en fin, es muy curioso. Y por otra parte leía mucho los poemas del Conde de Lautremont. El Conde de Lautremont, que éste también daría para un cronovisor, hizo una obra, su única obra, que se llama Los cantos de Maldoror. Los cantos de Maldoror no deja de ser un canto o cantos que ensalzan el sadomasoquismo, la violencia, la obscenidad, en fin, las bajas pasiones, porque en el fondo Maldorón es un personaje que reniega de Dios, y por lo tanto todos los cantos no deja de ser una especie de protesta en la realidad y con el mundo que le ha tocado vivir. Hasta el punto que el Conde de Lautremont, que él nació en Montevideo, porque su padre era cónsul francés en Montevideo, él muere con 24 años, o sea que también estamos hablando de un poeta maldito. Entonces, claro, es que ya a Modigliani le gusta todo el malditismo en la poesía, en los personajes con los que se rodea, su tín, En fin, este hombre, este pintor también bohemio, para echarle comer aparte, porque también se metió en todas las trifulcas del mundo, quería participar como voluntario en la Primera Guerra Mundial, no lo aceptaba porque le veían un tirita que se caía cada dos por tres, con todo el alcohol que ingería. Todo ese mundo es el que la rodeaba. Por eso digo que me llama mucho la atención cómo este hombre poco a poco se fue abriendo paso por la vida, a pesar de que su arte, igual que le pasaba al Greco en otras épocas, no era comprendido, no entendían muy bien esas figuras cuando. Bueno, pues ni estaba dentro del cubismo, ni era surrealista, no era tampoco naturalista. ¿Qué era exactamente? Modigliani le dio por hacer este tipo de figuras, sobre todo hacer muchísimos retratos, es lo bueno que tiene, en el fondo fue un cronista del momento porque retrató a todos los artistas importantes que había en aquella época, que lo regalaba, regalaba los cuadros porque como nadie los quería, de hecho hay una anécdota de Modigliani porque cuando regala dibujos, muchos en una maleta entera, se lo regala Picasso, y Picasso que lo admiraba en aquella época, luego salió tarifando, pero en aquella época lo admiraba y le dijo hombre, no puedo aceptarlos y Modigliani le responde y dice hombre, tómalos porque si no mañana los voy a cambiar por una botella, o sea, te quiero decir que para que veas cómo no valoraba para nada su arte y ni siquiera sus coetáneos tampoco lo valoraban demasiado, porque decía, bueno, pita una forma original, curiosa y luego justo cuando muere es cuando empieza a ser ensalzado y luego comentaremos un poco cómo se producen este tipo de guiños, pero el problema, lo que te decía, que él creaba su propia personalidad, sabes que cuando en sus momentos eufóricos dados por el hachís o dado por la bebida, él decía que procedía de una familia aristocrática sefardí, que procedía ni más ni menos que de la familia del filósofo Spinoza, lo cual era verdad, decía yo soy Modi, el príncipe de Livorno, bueno y desde entonces sus amigos le llamaban Modi porque en francés como suena como Modit, maldito y era un sobrenombre que no dejó de ser algo profético porque se convirtió también en lo que él pretendía. Y lo que decías de los retratos de los ojos también es muy significativo porque denota mucho su personalidad, los ojos son el espejo del alma, solo pintaba a los ojos a aquellas personas que consideraba que conocía con profundidad. ¿A quién más conoció? A Jean Buter, su gran amante, que pintó los ojos completos y que la retrató en más de 20 ocasiones. Así que estamos entre un escultor frustrado y un pintor que sólo empieza a ser conocido con sus cabezas alargadas e inspiradas en las máscaras africanas No olvidemos que también tenía esa influencia. Justo cuando se produce su óbito, Estabas hambriento de todo. 35 años, una vida apasionante. Un siglo después, tu apellido basta. Yo siempre seré Jean. Para todos. La última compañera de Modigliani, la que saltó por una ventana a los 21 años.
Narrator/Voice Actor
Seductor, alcohólico. La leyenda lo convirtió en un hombre bohemio con una vida de cine. Tenía una elegancia natural, como pocas personas tienen. Algo que no puedes adquirir, comprar o.
Host
Aprender, o lo aceptabas tal cual o no. Era un hombre al que le parecía divertido desafiar al mundo con su autenticidad.
Narrator/Voice Actor
Y probablemente murió cuando parecía que iba a hacerse rico.
Jesús Callejo
Él reunía todos los requisitos. Creo que el hecho de pintar le permitía entrar en su propio universo y aislarse de las cosas.
Narrator/Voice Actor
En su obra hay algo arcaico y algo ultramoderno.
Host
Todo es verdad, todo está soñado, todo está inventado.
Narrator/Voice Actor
No hay adornos, no hay artificios, no hay detalles. El rostro es una máscara. Lo que le interesa a Modigliani es el alma, lo que no se muestra en la máscara, sino lo que hay tras ella.
Jesús Callejo
Nos volveremos a encontrar. Nos lo prometimos.
Narrator/Voice Actor
EL INDOMABLE MODIGLIANI.
Host
Acabamos de escuchar un fragmento del tráiler de un documental que recomendamos a todos desde aquí. Están varias plataformas digitales, EL indomable Modigliani, donde se habla precisamente de ese aspecto más rebelde que Jesús. Escuchándote antes, da mucha lástima como la vida de un artista se va por el sumidero del lavabo por culpa del alcohol, por culpa de las drogas. Pero fíjate, sucede. Es un común denominador con muchísimos artistas. Y quizás estos artistas no llegarían a ser lo que fueron si no hubieran vivido esas vidas tan brutales y tan indomables, como dice el título de este documental de Modigliani.
Jesús Callejo
Sí, así es. Está claro que esto pasa como los grandes poetas. Cuanto más inspirados están es cuando han tenido un desamor o cuando han tenido una tragedia, cuando han tenido algún elemento pavoroso en sus biografías. Entonces es cuando parece que les inspira. Inspira mucho más ese tipo de amor pasional que otro tipo de circunstancias más anodinas. Lo mismo le pasa también a los pintores. Evidentemente, se buscaban también sus paraísos perdidos y malditos, como eran las drogas, como era el alcohol, que era muy dado en aquel momento. De hecho, grandes obras por ejemplo, de Baudelaire, están escritas bajo los influjos psicodélicos de las sustancias que él ingería. Bueno, pues esa es un poco su gran batalla, luchar contra esa pobreza, contra el hambre continua que le atosigaba. Él tenía sus marchantes de arte, pero evidentemente con los marchantes tampoco conseguían vender demasiado. De hecho, en la película esta que acabo de comentar de Johnny Depp, sí que se refleja un poco como él consigue un marchante que quiere comprar una de sus esculturas y él además, en una especie de orgullo, se niega a vender esa escultura. Pero hombre, si te estás muriendo de hambre, ¿Cómo puedes tener esta especie de orgullo tan absurdo en algunos casos? Porque era una persona que tenía también un gran respeto hacia sí mismo. No le respetaban sus coetáneos, pero él se respetaba muchísimo. Entonces está claro que dentro de ese panorama hay que entenderlo y no sólo, ya te digo, que sería algo que podemos reflejar en la vida de Modigliani con todos estos que hemos citado se daría, porque con Apollinaire, con Chaim Soutín, con Utrillo, todos ellos estaban un poco investidos dentro de esa misma fatalidad, de ese destino que sabían que iban a morir pobres y que no tenían ni idea, que al final, justo con su muerte es cuando sus cuadros empiezan a revalorizar, pero a revalorizar por millones y millones y millones. No deja de ser un triste guiño. Y en el caso, ya te digo, de Modigliani, está claro que. Que algo que le elevó también a esa popularidad es tener una muerte temprana. Y esto también no deja de ser una paradoja, es decir, te tienes que morir joven para que al final tus obras se empiecen a revalorizar. Bueno, pues es un poco lo que le ocurre a él. Modigliani al final muere ese 24 de enero de 1920, con 35 años, una meningitis tuberculosa en el hospital de la Charité. Y aquí entra, ya te digo, ese episodio que sí que es bueno remarcarlo porque eleva ese malditismo que ya de por sí atesoraba a lo largo de su vida, lo eleva con su muerte, pero no con su muerte exactamente tan temprana, con 35 años, sino porque al día siguiente Jean e Buter, su amor absoluto, no se le ocurre otra cosa que embarazada de ocho meses, se arroja desde la ventana de un quinto piso. Ella entonces tenía 21 años, y aquello fue una conmoción social, hasta el punto de que es enterrado con quien muere el 24 hasta el 27, ¿No? Es enterrado Bodigliani con miles y miles de personas que siguen el coche fúnebre hasta el cementerio de Pierre Lachaise. Y ese mismo día, para que veas un poco cómo es, estos guiños que te comentaba, La Galería de Van Ve, una de las galerías más prestigiosas de París, exhibía 20 pinturas suyas. En ese momento empieza a tener éxito. Y fíjate los dos epitafios, porque ocurre que la familia de Jean e Butter, con la que había tenido una hija llamada Jean Modigliani, una hija que con el tiempo escribe la mejor biografía de su padre, se titula Modigliani, dos puntos, el hombre y el mito, una biografía que escribe en 1918, que es la hija que tuvo con Jean Butter. Bueno, pues Jean Butter, cuando se suicida de ya tío, embarazada de 8 meses, la familia no quería saber nada de Modigliani, porque consideraban que había sido el inductor secundario de que ocurriera esta tragedia. Y después de miles de gestiones, al final acaban sepultados juntos en el cementerio Perrche. Fíjate el epitafio de Modigliani, la tumba es conjunta y el epitafio de Modigliani dice lo la muerte lo alcanzó cuando llegó a la fama. Efectivamente, el epitafio de Jean Butter, compañera devota hasta el sacrificio extremo, también acertó. En el fondo, el que conoce un poco esta historia, cuando visita ese cementerio, yo lo he visitado, Cuando ves estos dos epitafios, resume perfectamente las dos vidas trágicas. Una se apaga a los 35 años, la otra se extingue a los 21 años. Y eso es lo que también elevó a la fama a posteriori, de manera póstuma, tanto a uno como a otra. Y por eso Gian Modigliani, su hija, se vio obligada un poco a escribir esta biografía, sobre todo, fíjate, ya tenía 14 meses cuando su madre se suicida, pero intenta en esta biografía dejar un poco en su lugar, se sabe que su padre, cuando muere, fíjate cómo son los críticos y los marchantes que empiezan a construir la figura de mártir, mártir artístico, para aumentar el valor comercial de sus obras. Es decir, que luego se intenta todavía exagerar más ese malditismo, esa pobreza y esa bohemia de Modigliani, para que sus cuadros se vendieran más. Entonces su hija dice no, no, mi padre era como era. Tuvo sus virtudes, tuvo sus defectos, pero cuidado, porque se exageró muchísimo muchas de las cualidades que luego han pasado a la posteridad.
Host
Una figura realmente memorable de la historia de la pintura, con una biografía que respalda un poco ese singular lenguaje de sus obras de arte. La figura de Amedeo Modigliani es la que hemos recuperado en este cronovisor, junto con Jesús Callejo, con la lectura de algunas cartas, el documental El indomable Modigliani y al principio del programa con un fragmento de ese tráiler de la película de Johnny Depp, El pirata, que dedicó ese trabajo a la figura de Modigliani. Desde luego que lo merecía también con esa faceta casi misteriosa en algunos aspectos de sus obras. Jesús Callejo, coronauta como siempre, muchísimas gracias una vez más por habernos ayudado a hacer un poquito más de historia.
Jesús Callejo
Pues ha sido un placer y todo un honor empezar este año glorioso y esplendoroso con este personaje que esperemos que por lo menos no se nos contagie su malditismo.
Host
Sí, la magia de su arte. Eso, esperemos que eso sí, eso sí.
Jesús Callejo
Un abrazo muy fuerte.
Host
Venga, hasta la semana que viene. Un abrazo.
Jesús Callejo
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Jesús Callejo
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Date: January 4, 2026
Host: Cadena SER
Participants: Host, Jesús Callejo (crononauta & historian), Voice Actor (readings of letters and documentary excerpts)
This episode of "SER Historia, Cronovisor" is a dynamic and passionate exploration of the life and work of Amedeo Modigliani, the legendary Italian painter and sculptor famed for his haunting, elongated portraits and tragic bohemian life in early 20th-century Paris. Through historical context, biographical details, primary sources (letters), and commentary, host Jesús Callejo and his colleague reconstruct not only Modigliani's revolutionary art, but also the personal and cultural turmoil that shaped his brief, tumultuous existence.
Singular & Transgressive Style:
Modigliani is introduced as an iconoclast whose unique artistic language—marked by elongated figures and expressionless, pupil-less eyes—initially evoked fear or discomfort but is now revered.
Symbol of Bohemian, ‘Cursed’ Genius:
Callejo highlights Modigliani not just as an artist, but as a symbol of the maldito (cursed) artist in Paris, whose love life and tragic fate amplified his legend.
Influence Extending Beyond Art:
Modigliani’s legacy even permeates medicine, with “síndrome de Modigliani” describing a rare physical trait inspired by his stylized portraits (elongated, swan-like necks) (Jesús Callejo, 02:07).
[03:52 – 08:05]
Setting the Scene – The Cronovisor ‘Time Travel’ to 1917:
Callejo and the host “visit” Modigliani’s groundbreaking solo exhibition at the Galerie Berthe Weill, which becomes infamous when police shut it down for indecency: not because of nudity per se (which was common in Parisian art), but because Modigliani depicted female pubic hair—then still taboo.
Comparison to Other Scandals:
Callejo references earlier controversies—Goya’s Maja desnuda and Courbet’s El origen del mundo—to situate Modigliani’s “truthfulness” within a tradition of artistic provocation.
Struggle & Bohemian Life in Paris:
Modigliani is shown as both part of and an outsider to the Parisian avant-garde—a contemporary of Picasso, Diego Rivera, Utrillo, Cezanne, and others—struggling with dire poverty, alcoholism, and tuberculosis.
Cultivated Elegance:
Despite poverty, Modigliani’s natural elegance and seductiveness (even admired by Picasso, who called him a “príncipe humilde”) are dwelled upon.
[10:04 – 12:35]
The Crucial Role of His Mother:
Via a reading of a moving letter to his mother (1908), the podcast reveals Modigliani’s sincerity about his penurious and isolated life in Paris but also his maturing artistry.
Mother’s Influence:
Callejo explains how Modigliani’s mother recognized his talent early and facilitated his artistic studies, which included traditional nude drawing and later immersion into the bohemian lifestyle and drugs of Venice.
Romantic Liaisons & Family Tragedies:
The episode details Modigliani’s complex romantic life, progeny, and the tragic fate of his beloved Jeanne Hébuterne, who would become central to his mythos.
[17:08 – 19:25]
Revelatory Letters:
A second letter (1909, to Oscar Giglia) reveals his self-image as “an instrument of powerful forces” and expresses a bohemian defiance of bourgeois misunderstanding.
Self-mythology – "Modi"/"Maudit":
Modigliani’s nickname “Modi” echoed “maudit” (cursed) in French, a duality he embraced, amplifying his tragic persona.
Art as Unique Language:
Callejo and the host agree that Modigliani created not only a unique visual style (not fully fitting cubism, surrealism, or naturalism) but also a philosophy—a sense of existential tragedy and misunderstood genius.
The Eyes as Expression:
Modigliani famously only painted the eyes of subjects he felt he truly knew; Jeanne Hébuterne, painted over 20 times, is a key example (Jesús Callejo, 22:43).
Influences:
Modigliani drew on diverse sources: classical nudes, African masks, and the dark poetry of Dante and the Comte de Lautréamont (Los cantos de Maldoror).
[24:30 – 32:18]
Documentary Excerpt:
“El indomable Modigliani” evokes Modigliani’s legend:
“Tenía una elegancia natural, como pocas personas tienen. ... En su obra hay algo arcaico y algo ultramoderno.”
(“He had a natural elegance… In his work there is something archaic and something ultramodern.”)(24:44–25:19)
The Tragic End:
Modigliani died of tubercular meningitis, aged 35 and destitute (Jesús Callejo, 26:50). The day after, his pregnant lover Jeanne Hébuterne, 21, committed suicide. This cemented his legend as an artist “maldito”, and catalyzed the posthumous skyrocketing value of his works:
Posthumous Recognition:
Modigliani only gained real notoriety and fortune after his death—a “sad irony” often echoed in the lives of cursed artists.
On the paradox of recognition:
“...Modigliani empieza a ser famoso tras fallecer. Lo cual no deja de ser una triste burla del destino.”
(“Modigliani only begins to be famous after dying. Which is nothing but a sad mockery of fate.”) (Jesús Callejo, 15:47)
On the meaning behind the omission of eyes:
“Los ojos son el espejo del alma, solo pintaba a los ojos a aquellas personas que consideraba que conocía con profundidad.”
(“The eyes are the mirror of the soul—he only painted the eyes of those he believed he truly knew.”) (Jesús Callejo, 22:43)
On Modigliani’s self-respect in the face of destitution:
“...tenía también un gran respeto hacia sí mismo. No le respetaban sus coetáneos, pero él se respetaba muchísimo.”
(“… he had a great respect for himself. His contemporaries didn’t respect him, but he respected himself immensely.”) (Jesús Callejo, 27:06)
Modigliani’s philosophy of the “malditismo”:
“Yo soy Modi, el príncipe de Livorno.”
(“I am Modi, the prince of Livorno.”) (Jesús Callejo, 21:40)
This episode serves not only as a compelling chronicle of Modigliani's artistic innovations and his place in history, but also as a humanizing portrait—recalling his tragic loves, his struggles with poverty and illness, the contempt and admiration of his contemporaries, and his own myth-making tendencies. Numerous firsthand letters deepen the story, while comparisons with other artists and broader cultural references situate Modigliani firmly within—and in defiance of—his time. The episode closes with a sense of reverence for his art and a touch of hope that his "malditismo" remains only in legend, while the magic endures.