Transcript
A (0:02)
Ser podcast.
B (0:14)
Continuamos en Ser Historia y lo hacemos, iba a decir realmente, con uno de los temas que a mí siempre más me ha gustado, aunque tengo que reconocer que cometo muchos errores. A mí desde crío me ha encantado, me han encantado las clases de lengua en el instituto, todo aquello relacionado con la historia del lenguaje, con la perfecta pronunciación. A mí la gente que pronuncia la v como si fuera una f se me abren las carnes. No muchos cantantes lo hacen así, pero yo también cometo errores. Yo también cometo errores. Y la historia del lenguaje, la historia del castellano, tiene infinidad de curiosidades, de anécdotas y de historias que queremos compartir un poco. No es la primera vez que viene nuestro invita, pero ahora lo hace a colación de un libro que acaba de ver con la editorial Dickinson, con La Razón, bajo el La vida vista desde mi columna. Se trata de Fernando Vilches Vivanco, que ha publicado durante muchísimos años una columna extraordinaria en el periódico La Razón y que ha aglomerado todas estas columnas para hacer también de alguna forma, un poco de historia del lenguaje. Fernando, bienvenido de nuevo a Ser Historia.
A (1:38)
Muchísimas gracias, Nacho. Es un enorme placer oírte ahora ya en directo, porque otras veces, claro, te escucho en la radio desde mi casita, entonces un placer enorme.
B (1:48)
Tú y yo nos conocimos en 2019 en ese viaje fantástico que Javier Sierra hizo a Egipto para disfrutar allí del equinoccio y yo creo que ya en aquel momento ya compartimos mi pasión también por la historia del lenguaje, mi curiosidad y todo este tipo de aspectos que queríamos un poco hablar en esta entrevista. ¿Cuándo nace el castellano como tal, tal y como lo entendemos?
A (2:23)
Hombre, cuando mata a su padre y a su madre, como los chicos jóvenes cuando se independizan. Yo siempre digo que la madre de nuestro idioma es el latín, el padre es el griego. Llega un momento en que las personas empiezan a desconocer el latín o a. Vamos a ver cómo lo digo, o a degenerarlo un poquito, que ese es el latín vulgar. Entonces, claro, se van distanciando y van haciendo una mezcla al principio entre latín y español. Yo hablaré de español o castellano porque Desde el siglo XVI es lo mismo, pero evidentemente cuando empiezo a tomar carta de asunto es cuando empieza a haber, como en todo Nacho, escritores. Entonces, en el momento en que esas glosas, silencias y bilarenses de la que siempre se habla, eso son anotaciones simples y llanas de los frailes que ponían al lado del texto donde iban a predicar en la misa del domingo, pues veían una frase en latín un poquito complicada y decían, bueno, voy a poner aquí, esto es así en romance, en lengua Bernabé, en lengua castellana. Entonces ahí no podemos hablar más que de su incipiente nacimiento, es un bebé, pero ya posteriormente Nacho, cuando ya un Gonzalo de Berceo, cuando ya un Alfonso X el Sabio toma las riendas de ese español, crece, nace, se desarrolla con un ímpetu tremendo. Fíjate por ejemplo, Nacho, en el latín de oculus hoyos, dicen los gallegos, y nosotros a lo bestia, ojo con j. El castellano es el más fuerte en su evolución de todos los idiomas. Entonces, pues ahí ya podríamos decir que el castellano ya más o menos en el siglo XII y en el XIII, empieza a crecer ya como un adolescente, pero con ganas de vivir.
